Español venezolano

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Español Venezolano
Dialectos del español venezolano.png
Áreas de influencia
Dialectos
       Caraqueño • Central • Capitalino
       Oriental • Margariteño
       Guayanés
       Centrooccidental • Larense • Guaro
       Llanero
       Andino • Tachirense • Gocho
       Zuliano • Marabino • Maracucho

El castellano venezolano es la variedad del idioma español utilizado en Venezuela. Debido a que las instituciones venezolanas son específicas al respecto y se refieren al idioma nacional como «castellano» existe una preferencia marcada en el uso de esa denominación, aunque no se rechaza el término «español». A su vez, dentro del país se habla con distintos acentos, y por la ambigüedad del término «dialecto» no se catalogan formalmente a nivel académico como tales, aun con diferencias importantes, incluyendo el voseo y el usted.

Historia[editar]

El idioma castellano llegó a Venezuela con la conquista española llevada a cabo desde los primeros años del siglo XVI. La mayoría de los españoles eran originarios de las regiones de Andalucía y de Extremadura trayendo consigo ese acento y modalidad. Otro grupo llegó de las islas Canarias, muy alejada de la península ibérica, y por lo tanto se caracterizaba por importantes diferencias dialectales. El habla de estas regiones son la base del castellano hablado en Venezuela.

Características específicas[editar]

Fonética y fonología[editar]

Características particulares del idioma español en Venezuela conocidas como «venezolanísmos» (típicos cambios de una región como ocurre en todas las regiones de todos los países del mundo, sin que esto convierta, necesariamente, el idioma de la región en un dialecto o subdialecto) que sin ser similar guarda una estrecha similitud con el dialecto andaluz:

  • Sólo en el habla coloquial suele aspirarse la /s/ final de las sílaba y, usualmente se cambia por una /h/ si la siguiente palabra empieza en consonante (transformando «adiós» en adioj y «casas» en casaj) y se suele perder la d intervocálica (melao en vez de «melado»; pelao en vez de «pelado», pescao en vez de «pescado»), incluso al final de la palabra. Con esta elisión, los sufijos -ado, -edo e -ido (y sus correspondientes formas femeninas) se convierten en -ao, -eo e -ío. Esta característica se acentúa en los hablantes de la zona de Los Llanos.
  • Seseo (la s, c y z se pronuncian como s), rasgo compartido por todos los dialectos hispanoamericanos.

Morfología y sintaxis[editar]

  • Un uso que comparten los venezolanos con los colombianos, dominicanos, cubanos y costarricenses es el uso del diminutivo terminado en -ico o -ica, pero sólo se usa con raíces terminadas en -t: «ratico, momentico, gatico», o bien se usa combinado con el sufijo -ito.
  • Es común el tuteo en el hablar diario, y el uso del «usted» se limita a situaciones de mayor formalidad o al dirigirse a personas de mayor edad. En las zonas andinas cercanas a Colombia es común el «ustedeo» o trato de «usted» entre familiares y amigos por encima del tuteo.
  • El uso del «usted» para el habla informal está limitado a la región de los Andes por la cercanía con Colombia; el voseo está generalizado en los estados Zulia y Falcón, y también se comparte con el vecino departamento colombiano de La Guajira.
  • A pesar de ser un país ubicado en Suramérica, el español venezolano comparte muchas características con las otras variantes del Caribe. Palabras como «coño» y «fino» entre otras, son compartidas con otras variantes caribeñas.

Influencia en el léxico[editar]

Influencia indígena[editar]

El castellano venezolano, como el del resto de América Latina y el castellano en general, ha tomado numerosas palabras de los idiomas indígenas. Algunos ejemplos:

Influencia del italiano[editar]

Ejemplos de influencia italiana:

  • balurdo: de balordo.
  • birra: ‘cerveza’, en italiano.
  • calarse: ‘aguantarse’, proviene del italiano calarsi
  • capo: jefe
  • chao: de ciao; seguramente es el modismo italiano más común que ha entrado en las expresiones venezolanas. Chao se utiliza como despedida amistosa en toda Venezuela ―no solamente entre los ítalo-venezolanos. Además hay expresiones en la gente joven caraqueña donde mezclan palabras italianas y españolas; por ejemplo: «Muérete que chao».
  • contorno: borde de un objeto, proviene de contorno.
  • cretino: insulto, proveniente de cretino.
  • ¡école cuá!: una manera jocosa de decir ‘¡exacto!’ que deriva del italiano ¡eccoli qua! (‘acá están’). En España se dice ecuili cuá.
  • gafo: de cafone
  • mortadela: de mortadella
  • paisano: de paesano.
  • pasticho: de pasticcio.
  • piano piano: poco a poco o lentamente
  • pico: para referirse a la cumbre más alta de una montaña, proviene de picco
  • terraza: balcón; de terrazza.
  • testa: cabeza

Influencia del francés[editar]

También encontramos palabras de origen francés como:

  • aló: palabra que se utiliza al responder una llamada teléfónica; se utiliza también en Alemania.
  • bulevar, del francés boulevard
  • corotos: palabra utilizada por el presidente Antonio Guzman Blanco; cada vez que él y su esposa se mudaban en Caracas, Guzman Blanco le indicaba a sus empleados que tuvieran cuidado con las pinturas de la colección de su esposa, obras realizadas por el pintor francés Jean Baptiste Corot, y que el apodaba «los Corots».
    • Recientes investigaciones han determinado la posibilidad que la palabra «coroto» no provenga del nombre del pintor francés Jean-Baptiste-Camille Corot. La voz, tal vez, sea en realidad de origen indígena y designaba un recipiente para tomar agua. En 1823, cuando el artista parisino era apenas un aprendiz, el abogado dominicano Núñez de Cáceres la utilizaba en el libro Memoria de Venezuela y Caracas como sinónimo de «cosa».[2]
  • petipuás: guisante (petit pois, o /petí puá/).
  • papel toilet (pronunciado /tualé/).

Influencia del inglés británico[editar]

  • macundales: palabra que hace referencia al proceso de exploración de la industria de hidrocarburos en Venezuela, se utilizaron unos machetes ingleses de marca Mc and Dale.

Influencia del latín[editar]

  • Compadre: de compăter, para referirse a los amigos.
  • Comadre: de comăter, para referirse a las amigas.

Influencia del inglés estadounidense[editar]

Es también notar que muchas palabras del habla inglesa se han incorporado al vocabulario del venezolano, siendo estás muchas veces más comunes que su equivalentes en español, a causa de la gran influencia que ha tenido Estados Unidos en la región desde comienzos del siglo veinte.

Se ve en palabras como:

  • bluyín o jean (/yin/): de blue jean, al referirse a cualquier tipo de pantalón de tela de mezclilla.
  • buseta: de bus, para referirse al medio de transporte público.
  • cachifa (sirvienta de hogar): del diminutivo inglés k-chief (kitchen chief, que significa ‘jefa de la cocina’).
  • chamo: de chum, que en inglés significa camarada, compañero, o condiscípulo.
  • chance (/chánse/) del inglés chance (/cháns/), como en la expresión «todavía hay chance» (todavía queda alguna oportunidad).
  • chor: de short, que significa ‘pantalón corto’.
  • fino: de fine (bueno, de buena calidad), como en la expresión «¡qué fino!».
  • franela: de flannel, una prenda de vestir.
  • frízer: de freezer, al referirse al congelador.
  • guachimán: de watchman, al referirse a los vigilantes.
  • guaya: de wire (/guáier/), al referirse a un cable metálico.
  • güircho o güircha: de wild child, usado en los campos petroleros partir de los inicios de siglo XX
  • okey: de la expresión OK (/oukéi/).
  • pana: de partner, que significa ‘compañero’.
  • pichón: de push on; su historia se remonta a cuando los trabajadores distribuían el agua a través de bombas, y estas tenían estas palabras escritas en ellas. Es común la expresión «échale pichón».
  • pipa: de pipe, que significa ‘tubo’.
  • sándwiche (/sánduche/) de sandwich, para referirse al pan rebanado en lonjas cuadradas, o al plato.

Los venezolanos utilizan algunas palabras en inglés que tienen equivalente en español. Por ejemplo:

  • cupcake (queque, tarta),
  • feedback (‘retroalimentación’, ‘comentario’),
  • full (‘completo’).
  • ticket (boleto).

Influencia del alemán[editar]

  • aloh: palabra que se utiliza al responder una llamada teléfónica; se utiliza también en Francia.

Influencia de África[editar]

  • caraota
  • chévere (‘bueno, excelente’) neologismo originario del idioma efik, introducido en Venezuela a comienzos del siglo XIX por inmigrantes africanos provenientes de Nigeria; es un término aceptado por la Real Academia Española y difundido en Hispanoamérica.

Modismos varios[editar]

  • arrocero: Dícese de aquel que se colea (ver colear) en una fiesta: persona que asiste a un acto o reunión sin ser invitado.
  • chico: muletilla muy arraigada en el lenguaje coloquial del venezolano. Se utiliza también en Cuba, en las Antillas, y en Panamá.
  • colear o colearse expresa el hecho de saltarse un orden, colarse (entrar sin permiso). Ejemplo: «Se colearon en mi fiesta».
  • «cónchale, vale!», expresión característica venezolana, expresa sorpresa o lástima. Ejemplo:
    ―Disculpa, ¿tienes entradas para la función de esta noche?
    ―No, están agotadas.
    ―¡Cónchale, vale!
  • la merma: es un modismo arcaico que se utiliza para referirse a algo muy impresionante.
  • ladilla: fastidio; grosería en menor grado.
  • na guará: es una expresión de asombro propia del dialecto occidental de Venezuela que se ha difundido en todo el país. Se utiliza para denotar asombro, sorpresa, decepción, etc.: «¡Na'guará, se rompió la ventana!», «¡Naguará, qué mal!».
  • na güeboná es una grosería deformada de «na'guará», muy utilizada no solamente en el occidente sino también en la zona central.
  • vaina: ‘cosa’, ‘objeto’, ‘cuestión’ o ‘asunto’. Es una grosería en menor grado y tiene mucho uso en el habla cotidiana: «¡Deja esa vaina quieta!». También se usa como exclamación ante un problema: «La librería estaba cerrada, ¡qué vaina!».
    • «de vaina», expresión para indicar algo que estuvo muy cerca de ocurrir: «Ayer, de vaina llegó tarde a la cita». Puede significar un todo y un nada. Es de hacer notar que algunas personas emplean las palabras «broma» o «varilla» como eufemismo de vaina.
  • vale: muletilla característica de España. No tiene un significado concreto, y se usa en contextos determinados como vocativo, por ejemplo: «¡Anda, vale!», «¡epa, vale!», «¡ay, vale!».
  • zape es una expresión venezolana que designa miedo, atención o cuidado ante una situación.

En el léxico del español venezolano existen numerosos anglicismos, italianismos, galicismos, lusitanismos.

Verbos[editar]

  • empatucar: untar, pegotearse con algún gel o crema.
  • jurungar: revisar algún objeto o artefacto, averiguar cómo funciona.
  • embojotar: envolver algo, casi siempre comida para llevar.
  • amuñuñar: apretar, comprimir algo en un espacio pequeño.
  • tripear: disfrutar algo


Acentos regionales o dialectos del español en Venezuela[editar]

Se suelen percibir las siguientes variedades del idioma español en el país:

  • Central, caraqueño: Es el acento percibido y proyectado por los medios como el estándar de Venezuela, con sus variantes generalmente relacionadas con las clases sociales. Usado más que todo en la capital, Caracas, y en otras ciudades como Valencia, Los Teques, Maracay, Puerto La Cruz, Puerto Ordaz y otras zonas del país.
  • El marabino, del estado Zulia, diferenciado por el voseo, inexistente en el resto del país excepto en el estado Falcón y en algunos casos en Trujillo esto por ser estados cercanos a Zulia, además de un acento y uso de palabras claramente diferentes. También, el voseo de Maracaibo tiene peculiaridades interesantes, en el sentido de que suele mezclarse con el tuteo en una misma frase (por ejemplo: «Te vais a casar», en vez de «te vas a casar» u «os vais a casar»). Es una de las pocas partes de América donde se práctica el voseo singular con la declinación verbal plural, es decir «vos bailáis» en vez de «vos bailás», tal como se usa en Punto Fijo (Estado Falcón) y en muchos países latinoamericanos, por ejemplo Argentina, Costa Rica, Nicaragua y Uruguay.
  • El guaro, del estado Lara y otros estados del Centro Occidente. Se caracteriza por su acento bien diferenciado y supresión de la r en el uso de los verbos en infinitivo («voy a comé»). También usa como expresión el «na' guará», que de acuerdo a la entonación o énfasis empleado determina el uso pero tampoco tiene un significado específico («Na' guará, me gané una máquina» o «na’ guará choqué mi carro»). Otras expresiones larenses son «vasiés» o «sié'cará» (de desacuerdo o incredulidad), «ah mundo» (añoranza), «ah, mal haya» (de deseo), «caca» (de asco), etc. Esta variante además de ser apreciada en el estado Lara, es notable también su influencia en el estado Falcón, particularmente en Punto Fijo. Cabe destacar que existe una variante del mismo llamada coriano que se habla en el Estado Falcón, donde se pierde la d intervocálica, así se tienen barbarismos como rue'a (por «rueda»), crú'o (por «crudo»), mú'o (por «mudo»), ma'úro (por «maduro»), etc.
  • El gocho, de la zona andina, específicamente en el estado Táchira. También es muy diferenciado como sucede con el marabino, pero a diferencia de éste, utiliza el «usted» en lugar del «vos». También denominan la palabra «toche» (grosería) que deriva de un ave particular de la región. Algunos (pocos) pronuncian la letra f aspirada como j, por ejemplo «una julana» (fulana), «muy projundo» (profundo), etc.
  • El llanero es la modalidad hablada en los llanos venezolanos, una de sus características es un considerable léxico aborigen producto de la fusión de ambos idiomas. La letra s se aspira, así se tiene:
    ―¿Vaj [vas] a arriá el ganao?
    ―Ji [sí].
  • El margariteño u oriental, de la Isla de Margarita, reconocida fácilmente por la transliteración de la /l/ en /r/, además de otras peculiaridades (orientar por «oriental» y orientá por «orientar», por ejemplo). Generalmente se utiliza un lenguaje muy familiar en donde se le llama m’hijo (que significa ‘mi hijo’ pero en un sentido generalmente ligado al asombro ―como una interjección― o a un sentido despectivo) y compái que significa ‘compadre’. Del mismo modo se tiende a cambiar el artículo el por er («hijo er diablo» utilizado como expresión como ‘muchacho travieso’, otros ejemplos serían «er mar» (‘el mar’), «er sor» (‘el sol’), «er pájaro cantaor» (‘el pájaro cantador’). La difusión o extensión del margariteño hacia otras áreas del oriente venezolano obedece al hecho de que Margarita es una isla en la que la pesca y el turismo constituyen actividades muy importantes, además de ser también una zona de emigración tradicional hacia otros lugares relativamente cercanos del continente, lo cual favoreció el contacto y, por ende, la homogeneización en el lenguaje. También es muy común el ceceo (pronuciar la c, s y z como la z española); así mismo se emplea como expresión de asombro la palabra «¡muchacho!» o «¡muchacha!». Esta modalidad del lenguaje se extiende también por toda la región nororiental (los estados Monagas, Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, etc).

Llegó Pacheco[editar]

Llegó Pacheco es una frase clásica del caraqueño y algunas zonas de la región central, asociada a la Navidad y el comienzo del frío del fin de año.[3] El nombre «Pacheco» tiene su origen en un floricultor que, según la tradición, vivía en el cerro El Ávila, la cordillera que separa el clima caraqueño del que tiene la costa al norte. En la época de la Caracas «de los techos rojos», todos los diciembres el señor Pacheco llegaba a la plaza Bolívar de Caracas huyendo del frío en su pueblo Galipán, en las montañas del Ávila.[4]

Pacheco llegaba a Caracas por el Camino de los Españoles y entraba por la Puerta de Caracas en La Pastora, vendía sus flores frente a la famosa iglesia y descansaba de su difícil viaje, llegando a la Plaza Bolívar y al Mercado de las Flores de San José, que aún existen. De esa manera la gente comenzó a asociar la llegada del vendedor de flores con la época más fría, desde noviembre hasta enero. Los caraqueños al ver a este hombre exclamaban «Allí viene Pacheco», o «bajó Pacheco» o «llegó Pacheco». De esta manera sabían que las temperaturas estaban bajando en la montaña y que también bajarían a los pocos días en Caracas.

Referencia[editar]

  1. Alexander von Humboldt: Reise in die Äquinoktial-Gegenden des Neuen Kontinents. Erster Band. Insel Verlag. Capítulo IX.
  2. Francisco Javier Pérez. «Francisco Javier Pérez presenta el primer Diccionario histórico del español en Venezuela». Consultado el 5 de abril de 2013.
  3. Verde M., Juan José (1997). Caracas del recuerdo a la nostalgia. Ilustrada (s.n.). ISBN 9800739262. 
  4. Febrés Cordero, Julio; Vicky Sempere (1989). Porsiacaso de refranes. Monte Avila Editores. ISBN 9800102051. 

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]