Adolfo Bioy Casares

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Adolfo Bioy Casares
Adolfo Bioy Casares 1968.png
Bioy Casares en el año 1968
Nacimiento 15 de septiembre de 1914
Bandera de Argentina Buenos Aires
Defunción 8 de marzo de 1999 (84 años)
Bandera de Argentina Buenos Aires
Nacionalidad Flag of Argentina.svg Argentina
Seudónimo Honorio Bustos Domecq
Benito Suárez Lynch
Ocupación Escritor, traductor, periodista y editor
Género Fantástico, policíaco, ciencia ficción
Cónyuge Silvina Ocampo (1940-1993)
Descendencia Marta Bioy Ocampo (1954-1994)
Fabián Bioy Demaría (1966-2006)

Adolfo Bioy Casares (Buenos Aires, 15 de septiembre de 1914ibídem, 8 de marzo de 1999) fue un escritor argentino que frecuentó las literaturas fantástica, policial y de ciencia ficción.

Es considerado uno de los escritores más importantes de su país y de la literatura en español, habiendo recibido el Premio Internacional Alfonso Reyes y el Premio Miguel de Cervantes, ambos en 1990. Parte de su reconocimiento se debe a su amistad con Jorge Luis Borges, con quien colaboró literariamente en varias ocasiones, y que lo consideró incluso uno de los más notables escritores argentinos. Fue esposo de la escritora Silvina Ocampo.

Biografía

Bioy Casares nació el 15 de septiembre de 1914 en Buenos Aires, siendo el único hijo de Adolfo Bioy Domecq y Marta Ignacia Casares Lynch, en el barrio de Recoleta, tradicionalmente habitado por familias patricias o de clase alta, y donde residiría la mayor parte de su vida. Perteneciendo a una familia acomodada, pudo dedicarse exclusivamente a la literatura y, al mismo tiempo, apartarse del medio literario de su época. Escribió su primer relato, Iris y Margarita, a los once años. Cursó parte de sus estudios secundarios en el Instituto Libre de Segunda Enseñanza de la Universidad de Buenos Aires. Luego, comenzó y dejó las carreras de Derecho, Filosofía y Letras. Tras la decepción que le provocó el ámbito universitario, se retiró a una estancia —posesión de su familia— donde, cuando no recibía visitas, se dedicaba casi exclusivamente a la lectura, entregando horas y horas del día a la literatura universal. Por esas épocas, entre los veinte y los treinta años, ya manejaba con fluidez el inglés, el francés (que hablaba desde los cuatro años), el alemán y, naturalmente, el español. Entre 1929 y 1937 Bioy publicó algunos libros (Prólogo, 17 disparos contra lo porvenir, Caos, La nueva tormenta, La estatua casera, Luis Greve, muerto) que más tarde repudiaría, prohibiendo su reedición y rehusándose a comentarlos, calificando toda su obra anterior a 1940 como "horrible".

En 1932 conoce a Jorge Luis Borges en Villa Ocampo, la casa de Victoria Ocampo ubicada en las barrancas de San Isidro, donde la escritora solía recibir a figuras internacionales de la cultura y organizar reuniones culturales. Bioy cuenta que fue durante una de esas visitas que Borges y él se habían apartado del resto de la gente, por lo que Victoria se les acercó y los reprochó diciendo "no sean mier.das, atiendan al invitado", [1] lo que provocó el enojo de Borges y la retirada de ambos de la reunión. En el viaje de regreso a la ciudad quedó sellada una amistad que duraría hasta la muerte de Borges en 1986, y que dio una de las duplas más célebres de la literatura, llegando a colaborar en varios trabajos, desde colecciones de relatos (Seis problemas para don Isidro Parodi, Dos fantasías memorables, Un modelo para la muerte), pasando por guiones de cine (Los orilleros, Invasión) hasta antologías de cuentos fantásticos (Antología de la literatura fantástica, Cuentos breves y extraordinarios), publicando a menudo bajo los seudónimos de H. Bustos Domecq y Benito Suárez Lynch. Entre 1945 y 1955 dirigieron la colección "El séptimo círculo", que publicaba traducciones de las mejores novelas policiales de lengua inglesa, género del que Borges era un gran admirador. En 2006 se publicó Borges, un inmenso volumen de más de mil seiscientas páginas extraídas de los diarios de Bioy que revela con más detalles la amistad que unió a los dos escritores. Bioy ya había preparado y corregido los textos, pero no alcanzó a publicarlos.

En 1940, Bioy Casares se casa con Silvina Ocampo, hermana de Victoria, también escritora y pintora. Ese mismo año publica la novela La invención de Morel, que marca el inicio su madurez literaria. La novela contó con un prólogo de Borges, en el que comenta la ausencia de precursores del género de ciencia ficción en la literatura en español, presentando a Bioy como el iniciador de un género nuevo. La novela tuvo una gran aceptación y recibió el Primer Premio Municipal de Literatura en 1941. Por esos años publica, en colaboración con Borges y Silvina Ocampo, dos antologías: Antología de la literatura fantástica (1940) y Antología poética argentina (1941).

En 1945 aparece su segunda novela, Plan de evasión, ambientada en la colonia penitenciaria de la Isla del Diablo de la Guayana Francesa. Continúa la temática de ficción científica ya explorada en La invención de Morel, a la vez que la profundiza, ya que en el texto se alude constantemente a la Teoría de los colores de Goethe y a las ideas de William James sobre la percepción de la realidad. El mismo año publica la novela corta El perjurio de la nieve, incluida más tarde en La trama celeste (1948), su primera colección de relatos.

Al igual que Borges, Bioy fue antiperonista. Durante los años del peronismo sólo publicaría una novela en colaboración con Silvina Ocampo, Los que aman, odian (1946), y una colección de relatos, La trama celeste (1948). Por esos años también escribió un cuento en colaboración con Borges, "La fiesta del monstruo", en el que hacen una grotesca parodia de un obrero peronista que funciona como una crítica al gobierno, de la misma manera que El matadero de Esteban Echeverría era una parodia y una crítica a los seguidores y la figura de Juan Manuel de Rosas.

Habría que esperar hasta 1954 para que apareciera otra novela, El sueño de los héroes. Esta obra marca un desplazamiento en su obra, alejándose de las "fantasías razonadas" del comienzo, aunque sin abandonar las obsesiones permanentes en la vida y la obra de Bioy como son el amor, las mujeres, los juegos con el tiempo y el espacio y un característico sentido del humor. Ambientada en Buenos Aires, El sueño de los héroes narra las peripecias de Emilio Gauna por recuperar un recuerdo perdido durante una madrugada de carnaval, después de tres días de caravana con sus amigos. La búsqueda del suceso olvidado y el amor de una mujer marcan la trama de la novela. El 8 de julio de ese año nace su hija Marta, fruto de la relación de Bioy con una de sus amantes, pero que fue adoptada y criada por Silvina.

En las décadas de los 50 y 60 Bioy se dedicó especialmente al cuento (Historia prodigiosa, Guirnalda con amores, El lado de la sombra, El gran serafín) y comenzó su inclinación por la fotografía. El 15 de agosto de 1966 nació su segundo hijo, Fabián, también de una relación extramatrimonial, a quien conocería ya de adulto. En 1969 publicó Diario de la guerra del cerdo, obra que, pese a alejarse del tono fantástico de muchos de sus libros, no puede considerarse estrictamente como una novela realista. El protagonista, Isidro Vidal, es un jubilado que se reúne con sus amigos en el club de su barrio a jugar a las cartas y que de repente se ven implicados en una guerra generacional, en la que los jóvenes empiezan a perseguir y asesinar a los viejos. Escrita cuando tenía 55 años, la novela parece reflejar el temor de Bioy al paso del tiempo (tema que ya había tratado en La invención de Morel y El perjurio de la nieve) y fue adaptada al cine en 1975 por Leopoldo Torre Nilson, con el título La guerra del cerdo.

En 1972 publica dos antologías de cuentos propios, Historias de amor e Historias fantásticas, y en 1973 aparece Dormir al sol, novela en la que vuelve a tratar un argumento fantástico propio de sus comienzos pero con el tono costumbrista que había adquirido su prosa con el paso del tiempo, y la favorita del propio Bioy, según declaró [2] . Al igual que su novela anterior, Dormir al sol fue llevada al cine en 2012 por Alejandro Chomski. En 1978 publica otro libro de cuentos, El héroe de las mujeres.

El período tardío de la producción de Bioy estuvo lejos de la repercursión de obras anteriores, pero se sucedieron los reconocimientos. En 1986 aparecen Historias desaforadas y su última novela, La aventura de un fotógrafo en La Plata. De tema kafkiano, con frecuencia ha sido leída como una alegoría de los desaparecidos durante la dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983. Es declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y en 1990 recibe dos importantes premios en reconocimiento a toda su trayectoria: el Premio Alfonso Reyes y el Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras castellanas. Publica ese mismo año Una muñeca rusa y más tarde la novela corta Un campeón desparejo.

Una caída que le provoca una doble fractura de cadera en 1992 pareció anticipar una serie de hechos trágicos, ya que poco después sufrió la pérdida de su esposa (el 14 de diciembre de 1993, víctima del mal de Alzheimer que la tuvo postrada durante tres años) y de su hija Marta (el 4 de enero de 1994, al ser atropellada por un colectivo). Por esa época empieza a frecuentar a su hijo Fabián, a quien reconocería oficialmente en 1998, y ve más seguido a su nieto Florencio, quien lo acompañó en sus últimos años [3] . Finalmente falleció el 8 de marzo de 1999, a los 84 años. Fue inhumado en la bóveda de su familia en el Cementerio de la Recoleta, muy cerca de la cripta familiar de los Ocampo, donde reposan los restos de su esposa y su cuñada.

Premios y distinciones

Entre sus premios y distinciones destacan el Gran Premio de Honor de la SADE en 1975, la membresía a la Legión de Honor francesa en 1981, su nombramiento como Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1986,[4] el Premio Cervantes y el Premio Internacional Alfonso Reyes en 1990 y el Premio Konex de Brillante en 1994.[4]

Estilo

El mundo imaginario de Bioy Casares consiste en fantasías y en acontecimientos inexplicables, aunque también aluda a menudo al ambiente intelectual porteño. Cultivó un estilo depurado y clásico y su literatura se caracteriza, en parte, por ofrecer una versión paródica del relato fantástico o policíaco tradicional, consistente en observar lo irreal bajo lentes humorísticas. Los elementos típicos de estas literaturas son antes cómicos que aterradores; el carácter de los personajes es incompetente, insensato. A partir de esto, el historiador de la literatura José Miguel Oviedo ha pretendido llamar a sus narraciones «comedias fantásticas».

Se ha señalado, también, que la pasión amorosa, el elemento erótico, es fundamental en la narrativa de este escritor. Es notable que también esto sea contemplado desde una perspectiva muchas veces irónica; el amor es considerado algo sublime pero fatal. La relación presenta rasgos del amor cortés, pero las amadas suelen ser tenebrosas, cabría decir superiores. Se ha querido ver en esta cuestión alguna conexión con la vida de Bioy Casares, cuyo carácter enamoradizo es de sobras conocido. He aquí lo que ha referido Octavio Paz:

El amor —en Bioy Casares— es una percepción privilegiada, la más total y lúcida, no sólo de la irrealidad del mundo, sino de la nuestra.

A pesar de que ya había publicado algunos libros, la verdadera obra de Bioy Casares comienza en 1940, el año en que se publica su más famosa novela, La invención de Morel. La obra narra la historia de un prófugo que escapa a una isla que se supone infectada por una enfermedad mortal. Al comenzar a vivir en ella, pierde todo el sentido de la realidad y se da cuenta de que en la isla viven personajes creados por una máquina inventada por Morel. Estas imágenes de personajes repiten eternamente las mismas acciones haciendo que el prófugo termine casi loco. Borges, que la ha relacionado con H. G. Wells, afirmó, en un prólogo tan famoso como la novela misma, que:

En español, son infrecuentes y aún rarisimas las obras de imaginación razonada. (...) La invención de Morel (cuyo título alude filialmente a otro inventor isleño, a Moreau) traslada a nuestras tierras y a nuestro idioma un género nuevo. He discutido con su autor los pormenores de su trama, la he releido; no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta.

Estas palabras nos llevan a otra preocupación que Bioy compartió con su amigo: el amor por el género fantástico y, especialmente, la exhumación de la trama de los relatos, por sobre lo descriptivo. (Es evidente que este hecho los llevó, a ambos, a admirar el género policial) El mismo año de la publicación de La invención de Morel, Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo publicaron una famosa Antología de la literatura fantástica. Veinticinco años después, Bioy escribió al respecto:

Los compiladores de esta antología creíamos entonces que la novela, en nuestro país y en nuestra época, adolecía de una grave debilidad en la trama, porque los autores habían olvidado lo que podríamos llamar el propósito primordial de la profesión: contar cuentos. (...) Porque requeríamos contrincantes menos ridículos, acometimos contra las novelas psicológicas, a las que imputábamos deficiencia de rigor en la construcción. (...) Como panacea recomendábamos el cuento fantástico.

Adolfo Bioy Casares es un escritor fundamental para comprender la literatura argentina del siglo XX. Es un error considerarlo únicamente un epígono de Borges; es una simplificación ver en él sólo la primacía de Borges sobre las letras del país. Bioy Casares es un autor completamente original, que influyó y fue influido por su gran amigo. Su obra debe destacarse, y debe impedirse que sea opacada por la figura de Jorge Luis Borges.

Obra

Novelas

Novelas cortas

Cuentos

  • La trama celeste (1948)
  • Historia prodigiosa (1956)
  • Guirnalda con amores (1959)
  • El lado de la sombra (1962)
  • El gran serafín (1967)
  • El héroe de las mujeres (1978)
  • Historias desaforadas (1986)
  • Una muñeca rusa (1990)
  • Una magia modesta (1997)

Ensayos

  • La otra aventura (1968)
  • Memoria sobre la pampa y los gauchos (1970)
  • Diccionario del argentino exquisito (1971), Diccionario de palabras que no deberíamos utilizar.
  • De jardines ajenos: libro abierto (1997), recopilación de fraseses, poemas, y miscelánea diversa, editada en colaboración con Daniel Martino
  • De las cosas maravillosas (1999)

Obras no reconocidas por el autor

  • Prólogo (1929)
  • 17 disparos contra lo porvenir (1933)
  • Caos (1934)
  • La nueva tormenta o La vida múltiple de Juan Ruteno (1935)
  • La estatua casera (1936)
  • Luis Greve, muerto (1937)

Memorias/Diarios

A lo largo de toda su vida, Bioy llevó a cabo un vastísimo diario del que han salido las siguientes publicaciones:

  • Memorias (1994), editado por Marcelo Pichon Riviere y Cristina Castro Cranwell.
  • Descanso de caminantes (2001), libro póstumo, editado por Daniel Martino.
  • Borges (2006), libro póstumo, selección del diario del autor donde aparecen referencias a Jorge Luis Borges, preparado por Bioy Casares en colaboración con Daniel Martino y editado por éste.
  • Unos días en el Brasil (1991), en una edición de apenas 300 ejemplares fuera de comercio. En el año 2010 fue editada comercialmente por la editorial La Compañía (Buenos Aires).

Cartas

  • En viaje (1967) (1996), cartas para Silvina Ocampo y Marta Bioy, editadas por Daniel Martino.

Obras en colaboración con otros autores

Adolfo Bioy Casares en 1941.

con Jorge Luis Borges

  • Seis problemas para don Isidro Parodi (1942)
  • Dos fantasías memorables (1946)
  • Un modelo para la muerte (1946)
  • Cuentos breves y extraordinarios (1955)
  • Libro del Cielo y del Infierno (1960)
  • Crónicas de Bustos Domecq (1967)
  • Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977)
Guiones de cine

con Silvina Ocampo

  • Los que aman, odian (1946)

con Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges

  • Antología de la Literatura Fantástica (1940)
  • Antología poética argentina (1941)

Películas basadas en sus obras

Homenajes

  • En el cuarto episodio de la cuarta temporada de la serie televisiva Lost, uno de los personajes principales, está leyendo La Invención de Morel; los creadores de la serie son admiradores del libro y se ha adjudicado a la obra como inspiración para la serie.
  • En el libro Las musas de Rorschach el relato Querida Luisa de Javier Casis Arín funciona como una precuela o antecedente de La invención de Morel mientras que en el cuento Los motivos de Rozman, Bioy Casares aparece como personaje.
  • Desde el 22 de septiembre de 2011, un pasaje frente a la Plaza Intendente Alvear recuerda a Bioy Casares. Siendo antes parte de la calle Eduardo Schiaffino, bordea la manzana en donde el escritor vivió durante buena parte de su vida, en Posadas 1650.[5]


Predecesor:
Augusto Roa Bastos
Medal of the Miguel de Cervantes Prize.svg
Premio Miguel de Cervantes

1990
Sucesor:
Francisco Ayala

Véase también

Referencias

  1. El tercer hombre Diario Clarín, 22-8-1999
  2. Dormir Al Sol - Bioy Casares comenta su obra más preciada
  3. Últimos años en Recoleta: Bioy según su nieto Florencio, Diario Clarín, 29-8-2014
  4. a b «Adolfo Bioy Casares». Fundación Konex. Consultado el 20 de octubre de 2011.
  5. Ya se llama Bioy Casares un tramo de la calle Schiaffino Diario Clarín, 23/09/2011

Bibliografía crítica

Enlaces externos