Carora

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Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora
Carora
Bandera Torres Lara.PNG
Bandera
Carora seal.jpg
Escudo
Carora
Carora
Localización de Carora en Venezuela
Apodo:La Sultana del Morere
País Flag of Venezuela.svg Venezuela
• Estado Flag of Lara State.svg Lara
• Municipio Torres
Ubicación 10°34′09″N 70°15′42″O / 10.56916667, -70.26166667Coordenadas: 10°34′09″N 70°15′42″O / 10.56916667, -70.26166667
Superficie 400 000 km²
Población 116 086 hab.
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Carora, fundada como Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora,[1] es la capital del municipio Pedro León Torres en el Estado Lara (Venezuela). Fue fundada en dos oportunidades: la primera vez, en el año de 1569 por Juan del Thejo, pero como debió ser evacuada por los ataques de los indígenas locales, fue nuevamente fundada en 1572 por Juan de Salamanca. Carora posee uno de los cascos coloniales mejor conservados de Venezuela. Esto se aprecia en las vistosas calles adoquinadas y en la línea colonial bien mantenida que se observa en cada una de las casas del mencionado casco. Es la segunda ciudad del estado Lara después de Barquisimeto

Historia[editar]

Etapa prehispánica[editar]

Cuando llegaron los invasores españoles, los habitantes de la región eran los ajaguas (también denominados axaguas o achaguas) y los caquetíos, que formaban parte del grupo étnico arawaco. Estos vivían del cultivo común, en una completa armonía, pues todo lo que sembraban y cosechaban de esta tierra seca, lo repartían en comunidad de manera solidaria y equitativa conforme a las necesidades de cada grupo familiar. Los caquetíos tenían como dios al Diablo, con quien se comunicaban a través de unos sacerdotes a quienes llamaban «boratios», mientras que los ajaguas adoraban al Sol. Según sostiene Cecilio Zubillaga Perera, «esas razas indígenas eran muy prolíficas» (es decir, muy abundantes).

Eran pueblos agrícolas, que vivían en completa armonía con la naturaleza; no destruían el ecosistema. Se alimentaban de algunos vegetales como: maíz, yuca, batata, ajíes y otras raíces. Por medio de la caza comían venados, puercos de monte, conejos, zorros, loros, papagayos y otros pájaros menores. De la planta de cocuy un licor para embriagarse y del río Morere pescaban bagres y guabinas para su subsistencia.

Sus viviendas eran chozas elaboradas por ellos mismos, el techo era de palma con las paredes de caña, amarradas con bejucos y algunas veces eran construidas de barro. Su territorio era llamado Valle de las Auyamas y también conocido como Bariquigua, el cual era atravesado por el río denominado Zanjón de las Auyamas, bautizado más tarde como Morere.

Estos indios ajaguas eran semi-nómadas y montaraces, es decir, tímidos y en el encuentro con los blancos españoles huyeron hacia los montes, por temor al conquistador, pero cuando se presentó el momento de enfrentárseles para defender sus tierras, sus mujeres y niños se les observó su coraje y valentía, ya que eran excelentes guerreros. Tenían sus caciques o indios principales entre los que se pueden nombrar a Arichacán, cacique de la ciudad de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora, a fines de 1570; Cayatagua, indio principal en 1570 del pueblo denominado Las Ollas, ahora conocido como parroquia Camacaro.

Contactos con los europeos[editar]

Cuentan las crónicas que en un comienzo, en el año 1535, sus aborígenes eran hospitalarios y cordiales. Nicolás Federman, adelantado de la casa Welser de Augsburgo, en su expedición exploratoria de la costa occidental del Lago de Maracaibo envió a parte de sus compañeros bajo el mando del capitán Diego Martínez por la vía hacia la provincia de Carora hasta el Valle de Tacarigua y en el contacto con los Caroras, denominación que también se les daba a los aborígenes que habitaban en esta zona, encontraron muchos indios ricos y afables quienes les permitieron descansar en estas tierras durante dos meses. Según relata el padre Aguado, «el desahogo y descanso necesario en un territorio ameno y salubre, lleno de indios industriosos y mansos que le aseguraban, desde luego, abundantes provisiones de pan y carne», luego siguió Martínez hacia El Tocuyo con pequeños enfrentamientos de poca importancia.

Fundación oficial de Carora[editar]

Hay diversas versiones sobre la fundación de Carora. Una dice que fue fundada en el mes de septiembre de 1569 por el capitán Juan del Thejo con el nombre de Nuestra Señora de la Madre de Dios de Carora. El citado fundador había sido capitán, teniente, justicia y alcalde ordinario, por esa razón se justifica a Carora con la categoría de ciudad. Además, Juan del Thejo repartió encomiendas entre sus vecinos, luego se ausentó de la ciudad recién fundada y en 1571 fue encargado de tomar residencia en la ciudad de Trujillo, se encargó de suplirlo el Capitán Pedro Maldonado para desempeñarse como Capitán y Justicia Mayor de la ciudad. Vivían en esa zona los aborígenes ajaguas y caquetíos, con un valor tremendo y un coraje tan grande que fueron calificados, según las crónicas, como bravos guerreros. Luego de fundada la ciudad por Don Juan del Thejo, se presume que en el sitio cercano al río Morere, por el noreste, en la vía hacia Aregue, hoy, Barrio Nuevo, era azotada constantemente por los indios, por lo tanto, el capitán Pedro Maldonado tuvo que mudarla el 6 de enero de 1571 hacia el sitio que hoy ocupa alrededor de la Plaza Mayor. Fue destruida y quemada por los valientes Ajaguas, quienes no aceptaban ni querían a ningún hombre blanco español. En junio de 1572 vino el capitán Juan de Salamanca, quien pacificó a los indígenas y repobló la ciudad, la rebautizó con el nombre de la Ciudad del Portillo de Carora. Ambas aventuras conquistadoras provinieron de la ciudad madre de El Tocuyo.

El nombre de ciudad del Portillo tiene dos referencias de las cuales me limito a indicar: la primera se refiere a la región donde había nacido el repoblador don Juan de Salamanca y la segunda es una abra, puerta o abertura geográfica entre las montañas al oeste concretamente hacia la región zuliana.

En 1570 un grupo de españoles - ante todo extremeños y manchegos que habían llegado en 1569 en la expedición de Pedro Malaver de Silva, algunos con mujeres europeas y otros solteros - fundaron la villa de Portillo de Carora en lo que era la población indígena.[2]

Origen del nombre[editar]

Existen diferentes definiciones sobre el significado de la palabra «carora».

Según Pedro Arcaya, conocedor del pasado prehispánico de los aborígenes del occidente del país en su libro Obra inédita y dispersa, «Carora es karira o kurura (‘cigarra’ en guajiro)». Es decir, la típica y autóctona chicharra, la cual produce un sonido estridente y monótono hasta que se seca de emitir su ruido, produciéndole la muerte.

Los viejos cronistas e historiadores caroreños nombran a los indios, primigenios habitantes de este suelo como los Caroras, de modo que en las viejas crónicas este nombre identificaba a esta raza indómita, pobladora del valle de Bariquigua.

Para el politólogo Orlando Álvarez Crespo, la palabra carora deriva etimológicamente del vocablo caraive kurura, la cual significa ‘se acabará la comida’.

Para el Dr. Tulio Chiossone en su libro Diccionario toponímico de Venezuela, la etimología de este nombre puede hallarse en el árbol caro, de la familia de las umbelíferas, que existe solamente en Asia y Europa.

El nombre se puede referir también a Carora, una india del Corasidie, en la jurisdicción de la actual Carora (1619).

Cultura[editar]

Las manifestaciones culturales de nuestros aborígenes aún están presentes entre nosotros, entre ellas podemos nombrar la cerámica de Camay, región situada al norte de Carora, donde se han encontrado cerámicas semejantes a la fase Tocuyano en el 200 a. C. y los petroglifos de Pedernales, cercano a la población de Altagracia, también se han encontrado valiosas urnas en las zonas de Los Arangues, El Empedrado y Las Palmitas.

Otra manifestación cultural, presente entre nosotros es el uso del chinchorro y el consumo de la arepa de maíz.

Entre los instrumentos musicales se pueden nombrar al botuto, flauta con la cual tocaban en sus ceremonias religiosas.

Encomiendas y repartimientos: los conquistadores afirmaban que los indígenas eran seres salvajes, sin alma, sin sentimientos y en consecuencia para su beneficio los sometían y encerraban en un determinado espacio geográfico. Bajo el pretexto de enseñarles la religión católica y el idioma español, los utilizaban gratuitamente en los diferentes trabajos diarios; a esto se denominaba encomienda.

El repartimiento consistía en entregar grandes lotes de tierra para el uso agrícola a los españoles, quienes venían a estas tierras con el permiso de la autoridad española.

En la jurisdicción de Carora y sus lugares circunvecinos existieron en 1617 encomiendas o doctrinas con sede ambulante, ordenada por el gobernador y capitán general Francisco de la Hoz Berrío, como lo señala el Dr. Reinaldo Rojas en su libro Historia Social de la Región de Barquisimeto en el Tiempo Histórico Colonial 1530-1810.

Gastronomía[editar]

La ciudad de Carora, así como sus alrededores, tiene una gastronomía bastante variada. Sus platos representativos son:

En la vecina población de Altagracia es muy conocida la «parrilla de siete montes», la cual consiste en siete tipos de carne asadas a la parrilla (res, cerdo, pollo, ciervo/venado, conejo, iguana y cabra).

Clima[editar]

Carora se sitúa a unos 419 metros sobre el nivel del mar. El ambiente general de la depresión es árido cálido, con una precipitación promedio anual de 734,68 mm y una evaporación media anual de 3.058 mm. La temperatura promedio es de 36,2 °C.

Actividad económica[editar]

La economía de esta ciudad gira en torno a la producción de azúcar y la actividad ganadera. Presenta buenas perspectivas para la producción, comercialización y exportación de hortalizas y frutas.

Además, cuenta con la principal empresa productora de vinos en Venezuela, Bodegas Pomar, que cultiva 4 variedades en el sector de Altagracia, cuyas instalaciones pueden visitarse para observar y aprender como es el proceso de elaboración del vino, desde el prensado hasta su embotellamiento.

También posee ventajas comparativas para el desarrollo de la actividad agroindustrial e industrial, debido a su excelente localización geográfica e importancia en la producción de caña de azúcar, café y ganadería. Cabe mencionar, que el ganado de Raza Carora, especie tropicalizada desarrollada en la zona por ganaderos locales, es considerado unos de los mejores, debido a su alta productividad de leche y adaptabilidad al trópico.

Sitios de interés[editar]

Carora es famosa por su casco colonial de ocho hectáreas, el cual guarda como dato interesante, que la gran mayoría de los propietarios de las casas son descendientes de los dueños originarios.

Los sitios más interesantes de esta ciudad y sus alrededores son:

  • Catedral de Carora: ubicada en la zona colonial, frente a la plaza bolívar. Su construcción duró cerca de los cien años. Es del estilo barroco colonial que impera en estas tierras producto de la transculturización producida por la conquista. En ella se observan ciertos criterios de la arquitectura renacentista.
  • Casa Amarilla: es sin lugar a dudas, la casa de cabildo más antigua del país. Típica casona colonial de principios del siglo XVII.
  • Iglesia el Calvario: joya de la arquitectura colonial venezolana.
  • Cerro de la Cruz: mirador con capilla, desde este sitio se puede ver una panorámica de la ciudad.
  • Calle San Juan: zona colonial de Carora.
  • Plaza Bolívar: ubicada en plena zona colonial frente a la catedral.
  • Club Torres: club privado que funciona en una casa que data del año 1724. Se le considera como el club más antiguo de Venezuela.
  • Plaza Chío Zubillaga: es hoy el corazón de la ciudad.
  • Ruinas de la Iglesia la Pastora: restos de la Iglesia del mismo nombre.
  • Teatro Alirio Díaz: Allí pueden visitarse frecuentes exposiciones de arte y permanentemente muestras del Museo Arqueológico de Carora.
  • Plaza El Néctar: primera fuente de agua de la ciudad, ubicada en pleno centro de la ciudad.
  • Plaza Ambrosio Oropeza, en la avenida Francisco de Miranda.
  • Portal de los Zubillaga: importante muestra de casa de portal colonial. Fue construida en 1804 por la familia.
  • Casa Chío: casona de muy vieja data que perteneció a la familia Zubillaga Perera. En la actualidad pertenece a la UCLA. Allí se conservan parte de las pertenencias de Chío Zubillaga.
  • Portal del Sol: Entrada de Carora.
  • Arenales: Ubicado en la Parroquia Espinoza de Los Monteros, es un pueblo con construcciones coloniales, que cuenta con atractivos balnearios.
  • Bodegas Pomar: Fabrica de los mejores vinos del país.
  • Curarigua: Pueblo colonial ubicado en la Parroquia Antonio Díaz.
  • San Pedro y Jabón: Ambos pueblos son, pintorescos pueblos andinos que pertenecen al Municipio.
  • Altagracia: Queda a media hora de Carora aproximadamente. Fue considerada por viticultores franceses como el mejor sitio para el cultivo de uvas en Venezuela.
  • El coyon: carretera carora altagracia, esta la cooperativa de productores artesanales La Otra Banda, dedicada a la fabricación y venta de tejas, ladrillos, tablillas para revestimiento de paredes y una gran variedad de modelos.
  • Casa de la Cultura de Carora: Se encuentra en la calle Comercio entre la Plaza Bolivar y la Iglesia del Calvario, Fundada y construida por el Maestro y Doctor Juan Martinez Herrera.

Educación y cultura[editar]

Carora posee una buena cantidad de universidades e institutos de educación superior pero sobre todo una gran cantidad de centros culturales.

Instituciones de Educación Superior[editar]

  • Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (UNEXPO): Calle Comercio, entre Contreras y Calvario
  • Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA): Calle Bolívar, esquina Ramón Pompilio Oropeza, casa de Chío Zubillaga.
  • Universidad Nacional Abierta (UNA): Calle Bolivar, entre Comercio y San Juan (frente a la Plaza Bolivar).
  • Instituto Universitario de Tecnología Mario Briceño Iragorry (IUTEMBI): Avenida Francisco de Miranda, sector La Toñona, edificio IUTEMBI.

Centros Culturales[editar]

  • Biblioteca Pública «Idelfonso Riera Aguinagalde»: carrera 9 entre calles 2 y 3 frente a la Plaza Bolívar
  • Biblioteca Municipal «Ismael Silva Montañés»
  • Biblioteca «Cecilio Zubillaga Perera»: Calle Monagas, Módulo de Servicios, Barrio Nuevo.
  • Salón de Lectura «Federico Carmona»: Calle Morán, Adyacente a la Plaza Bolívar.
  • Salón de Lectura «Guillermo de León»: Frente a la Plaza Bolívar, al lado de la Casa de la Cultura.
  • Salón de Lectura «La Esperanza»: Calle Bolívar con calle Sucre.
  • Salón de Lectura «Torrellas»: Calle 4, No 6-90, Barrio Torrellas.
  • Casa de La Cultura: Calle Bolívar frente a la Plaza Bolívar.
  • Centro de Bellas Artes
  • Escuela de Música Juancho Querales de Carora
  • Fundación Centro de Formación en Danzas Kurura
  • Escuela Genesis

Personajes ilustres[editar]

  • Juan de los Reyes Vargas: nació en Río Tocuyo probablemente a finales del siglo XVIII y murió en Carora el 28 de marzo de 1823. Tuvo notoriedad luego de que en 1810 se incorpora a las tropas de El Marqués del Toro, quien se aprestaba a someter la indómita ciudad de Coro.
  • Pedro León Torres: nació el 25 de junio de 1788, fue un ilustre luchador por la independencia del país y de Suramérica, llegando a obtener el cargo de general de división, habiendo estado bajo las órdenes de los generales José Félix Ribas, Antonio José de Sucre, José Antonio Páez y Simón Bolívar. En reconocimiento a su obra, el municipio más extenso del estado Lara, cuna de su nacimiento, lleva su apellido. Su muerte por heridas sufridas en combate, acaeció en la población de Yacuanquer (Colombia) el 22 de agosto de 1822.
  • Juan Jacinto Lara: nació en Carora en 1778, se incorporó como voluntario a las filas de la Junta Patriótica, a las órdenes de Francisco de Miranda. Luchó durante casi veinte años en pro de la independencia de Venezuela y de América junto al Libertador Bolívar, a quien siempre le fue fiel, y quien lo calificó como «el Ulises de Colombia». En 1842 se mudó a Barquisimeto y el 8 de diciembre del año siguiente fue designado gobernador de la provincia de Barquisimeto hasta 1847. Murió a los 81 años de edad (en 1858). Sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional en 1911.
  • Juan José Bracho Pérez: médico y poeta, nació en Carora en 1858 y murió el 29 de febrero de 1896 en su ciudad natal.
  • Ramón Pompilio Oropeza: uno de los educadores más prestigiosos del occidente del país, nació el día 13 de noviembre de 1860 en Carora y murió el día 21 de marzo de 1937.
  • José Herrera Oropeza: periodista y humanista venezolano, nació en la ciudad de Carora el 27 de febrero de 1885 y murió el 17 de diciembre de 1935, en su ciudad natal.
  • Chío Zubillaga (Cecilio Zubillaga Perera): periodista, escritor, historiador, agricultor, autodidacta. Nació en Carora el 1 de febrero de 1887, muere en su ciudad natal el 25 de julio de 1948.
  • Honorio Sigala: médico cirujano, político y notable hombre público. Nació en Curarigua, el 31 de diciembre de 1894, se casó con Elba Arévalo, hija del periodista Rafael Arévalo González y murió en Barquisimeto el 22 de noviembre de 1976.
  • Salvador Montes de Oca: sacerdote. Nació en octubre de 1895 o 1896 en Carora. Fue obispo de la Diócesis de Valencia, viajó a Europa y por ocultar judíos fue fusilado en Italia, junto a otros religiosos por fuerzas del Ejército Alemán durante la segunda Guerra Mundial (1944).
  • Pío Rafael Alvarado: músico y compositor popular, nació en Curarigua el 4 de marzo de 1895. Fue el creador del conjunto de Golperos Don Pío Alvarado, quien hizo del trabalenguas y el golpe curarigueño una forma de cantarle a las cosas cotidianas de la vida. Murió en Barquisimeto el 24 de agosto de 1983.
  • Ismael Silva Montañés: hijo de Ismael Silva y de Josefina Montañés. Debe abandonar sus estudios al concluir la primaria en la escuela regentada en Carora por Pablo José Álvarez (1913). Tenedor de libros en la firma comercial Flavio Herrera e Hijos Sucrs., cuyo dueño es su cuñado Rafael Herrera Oropeza, completa su formación a través del estudio autodidacta y aprende el oficio de tipógrafo. Administrador de bienes y propiedades, en particular las del general Santiago Briceño, monta una imprenta en Carora, la tipografía Arte, con la cual funda el periódico Unidad (1931-1935). Su interés por temas históricos y regionales se manifiesta con la publicación de su obra Imprentas y periódicos caroreños (1933) y por su participación en la primera edición del Historial genealógico de familias caroreñas (1933), escrito por Ambrosio Perera. En las postrimerías del régimen gomecista, Silva Montañés es uno de los primeros en dar a conocer en Venezuela, mediante una conferencia que dictó en la Sociedad de Artesanos de Carora, las encíclicas papales sobre la cuestión social y el pensamiento de la democracia cristiana. Instala imprenta propia en Chacao (Caracas) y durante los últimos años de su vida realiza la importante y meticulosa recopilación Hombres y mujeres del siglo XVI venezolano, que es publicada por la Academia Nacional de la Historia, de la cual fue miembro correspondiente por el estado Miranda.
  • Pastor Oropeza: Médico pediatra, profesor universitario, parlamentario, escritor. Padre de la pediatría e iniciador de la atención materno–infantil, de los estudios de pediatría y del conocimiento de la puericultura en Venezuela. Nació en Carora el 12 de octubre de 1901 y murió el 7 de septiembre de 1991 en su ciudad natal.
  • Ambrosio Perera M: Médico cirujano, historiador, académico, educador y diplomático, nació en Carora el 7 de diciembre de 1904, Es cofundador, entre otros, del Centro Histórico Larense el 5 de diciembre de 1951. El Dr. Ambrosio Perera murió en Caracas el 6 de octubre de 1977.
  • Carlos Gil Yépez: Médico Cirujano, especialista en cardiología. Nació en Curarigua el 20 de marzo de 1910, es uno de los fundadores de los estudios cardiovasculares en Venezuela. Ocupó el cargo de Adjunto al Servicio de Cardiología de Hospital Vargas, institución de la que fuera luego su director. Fundó junto al Dr. Agustín Zubillaga el Hospital de Niños y fue Médico del Hospital La Caridad de Barquisimeto.
  • José Cheito Herrera Oropeza: abogado, periodista, profesor universitario y político. Nació en Carora en 1927, sirvió tres períodos como diputado en el Congreso de Venezuela por el Estado Lara con el Partido URD, del que fue fundador. Fue elegido constitucionalista por el Estado Lara para la redacción de la Constitución de Venezuela de 1961. Murió en Nueva York en 1980.
  • Luis Beltrán Guerrero: Poeta universal, periodista, docente, abogado y ensayista consagrad; Académico de las Academias Venezolana de la Lengua y de la Historia, nació en Carora el 11 de octubre de 1914 y murió en Caracas en 1997. Durante muchos años publicó en El Universal sus crónicas «A Campo Traviesa», verdaderos miniensayos. Escribió, entre otras, las siguientes obras: Candideces (17 tomos), Perpetua Heredad, Sobre el Romanticismo y otros temas, Palos de Ciego, El Jardín de Bermudo, Primera Navegación, Anteo, Secretos en Fuga, El Visitante, Modernismo y Modernistas. Hay diversas recopilaciones de su obra, por ejemplo Obra Poética, Ensayos y Poesías, y un volumen publicado por la Academia Venezolana de la Historia en 1977, Luis Beltrán Guerrero. Aparte de sus libros, escribió numerosos artículos en diversos periódicos y revistas, y se desempeñó como Secretario de la Universidad Central de Venezuela, como Senador por su estado natal (Lara) en el Congreso de la República de Venezuela, y como Concejal en el Ayuntamiento de Caracas. También ejerció cargos en Relaciones Públicas en el Banco Central de Venezuela.
  • Valentín Carucí: Músico, Nació el 14 de febrero de 1923 en El Paso de San Antonio, caserío perteneciente a la parroquia Antonio Díaz del municipio Torres. Presidente de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (SACVEN) y Primer Vice-presidente de la Confederación Internacional de Sociedades de autores y compositores (CISAC).
  • Alí Lameda: Poeta, crítico literario, traductor, periodista, redactor, diplomático y políglota, nació en la población de San Francisco, el 12 de junio de 1923. Murió en Caracas el 30 de noviembre de 1995.
  • Rodrigo Riera: Guitarrista y compositor, de origen muy humilde y grandes méritos artísticos. Nació en Carora el 19 de septiembre de 1923 y murió en Barquisimeto el 19 de agosto de 1999. Autor de gran cantidad de obras para guitarra clásica.
  • Alirio Díaz: Nace en La Candelaria, a unos 30 kilómetros de Carora, el 12 de noviembre de 1923. Músico guitarrista, que ha logrado cautivar, a mucha gente en el mundo, con la melodía que le imprime a las seis cuerdas de la guitarra.

Deporte[editar]

En Carora se fundó unos de los equipos de béisbol con mayor tradición en Venezuela, los Cardenales de Lara, el cual tiene en la actualidad su sede en Barquisimeto. Sin embargo, nunca más se realizaron juegos en el estadium Antonio Herrera Gutiérrez de Carora.

Además la ciudad cuenta con un amplio gimnasio de baloncesto, construido para la realización de los Juegos Juveniles Lara 2001, el Gimnasio Cubierto «El Pentágono».

Medios de comunicación radiales e impresos[editar]

Prensa[editar]

  • Diario El Caroreño.


Radios[editar]

  • Radio Cardenal 1420 AM
  • Radio Carora 640 AM.
  • Radio comunitaria Gente 94.5 FM
  • Carora FM 100.5 Stereo.
  • Melodia estereo 97.3 FM

Television[editar]

  • Canal 04: Promar TV
  • Canal 05: Telecentro
  • Canal 07: Televisora Venezolana Social (antes RCTV).
  • Canal 09: Venevisión
  • Canal 11: Venezolana de TV
  • Canal 13: Televen
  • Canal 21: ViVe TV
  • Canal 57: V+TV

Leyendas caroreñas[editar]

La leyenda del diablo de Carora[editar]

En la Colonia, Carora fue, como todas las ciudades y aldeas un sitio de paz, de tranquilidad, de vida familiar, monótona, religiosa, de buenas costumbres. Siempre ha sido religiosa, donde se practican las enseñanzas de Cristo, donde reinaba la honestidad de sus habitantes junto con una moral estricta y un sentido firme y único de la justicia. Para mediados del siglo XVIII existían en Carora cuatro hermanos de apellido Hernández Pavón y dos alcaldes: Don Adrián Tuñón de Miranda y Don Tiburcio Riera.

Los hermanos Hernández se dedicaban al contrabando con Coro y esto alcanzó tal magnitud que intervinieron las autoridades respectivas y ordenaron perseguir y acabar con tal contrabando.

Los dos alcaldes lograron sorprender a los hermanos Hernández e hicieron preso a uno de ellos, teniéndolo, en calidad de detenido. Los otros tres hermanos procedieron al rescate, atacaron la casa de la policía, dieron muerte a un soldado y liberaron a su hermano. Esto lo hicieron aprovechando la siesta de los caroreños.

Los cuatro hermanos, envalentonados se descuidaron, parece que se tomaron unas copas lo que dio tiempo a que los alcaldes reunieran sus fuerzas y los atacaran. Las fuerzas del gobierno eran superiores y los Hermanos Hernández Pavón no les quedó otro recurso que refugiarse en el convento de Santa Lucía, que estaba situado en la calle Falcón, por los lados del Pajón. En este tiempo los conventos gozaban de inmunidad, no se podían allanar sin tramites muy complejos, pero los alcaldes y sus fuerzas enormemente indignados llegaron al convento y cuando el Prior se negó a entregar a los refugiados amenazaron con destruir las puertas con hachas y entrar ellos mismos y sacar los refugiados. En vista de esto, el Prior tuvo que ceder y entregar a los fugitivos bajo protesta por el sacrilegio que significaba forzar la entrada de su Convento.

Los cuatro hermanos fueron llevados a la Plaza Mayor (hoy Bolívar) y ejecutados en el acto.

Esto para la Carora de entonces, pequeña villa recoleta, respetuosa con las Autoridades y con Santo Temor de Dios, fue un escándalo que produjo asombro, ira y miedo colectivo. Al no explicarse porque hubo cinco muertos, blasfemias, irrespeto a la Casa de Dios y a sus servidores consagrados apelaron entonces a las fuerzas sobrenaturales y se creó la leyenda de que en Carora el Diablo andaba suelto.

El destino que corrieron los Alcaldes no pudo ser menos dramático: Don Tuñón de Miranda huyó al nuevo Reino de Granada, y con otro nombre, se radica en Tunja y Don Tiburcio Riera, fue preso, juzgado y sentenciado a muerte ejecutada en la Plaza de La Guaira, en una de cuyas mazmorras estaba detenido.

El caroreño cuando se asombra y quiere ponderar algo muy grande dice: ¡AH DIABLO!.

La maldición del fraile[editar]

En 1859 fue expulsado del territorio fray Ildefonso Aguinagalde, también conocido como Papa Poncho, o como el Fraile. Además se dice que llegó a Carora en donde fue cura párroco de la iglesia y se cuenta que cuando le llevaban a alguien para hacerle los oficios fúnebres preguntaba que quien era y a que partido perteneció. Si le contestaban que había sido conservador, al tiempo de asperger el agua bendita murmuraba entre dientes: «¡Agua bendita perdida, alma de godo no se salva!».

La expulsión tuvo carácter vejamen pues fue montado en un asno hembra, con la cara mirando la cola del animal, es decir, montado al revés. Así fue llevado, en medio de burlas y risas hasta los límites de lo que abarcaba el territorio. Al llegar aquí, es decir, al límite territorial, el fraile fue apeado y entonces se quitó las sandalias, las sacudió, chocando una con otra y dijo que lo hacía para no llevarse ni un gramo de polvo de este territorio. Después se volvió hacia donde quedaba Carora y pronunció estas palabras: «¡Malditos sean estos godos hasta la quinta generación!». Esto se conoce como la maldición del fraile. Desde entonces, todo sería aciago, toda tragedia que afecte a una de estas familias, exclaman: «¡Es la maldición del fraile!».

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]