Influencia del árabe en el español

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Evolución lingüística en la península ibérica

La influencia árabe en la lengua española ha sido significativa, especialmente en el nivel léxico, debido a la prolongada presencia arabófona en Hispania y la península ibérica entre los años 711 y 1609 (fecha de la expulsión de los moriscos). La influencia arabófona fue más notoria en el sur y este de su territorio o al-Ándalus, la actual Andalucía, con el establecimiento del Emirato de Córdoba, seguido del Califato de Córdoba y los Reinos Taifa.

El resultado, muchos topónimos, sustantivos y nombres propios, verbos aunque muy escasos (siete, poco usados en la actualidad), contados adjetivos y adverbios y una sola preposición: "hasta"; lo cual puede reflejar que la influencia siendo amplia y muy importante, no consiguió variar la estructura romance del idioma.[1]

Introducción[editar]

Uso del árabe en territorios cristianos[editar]

La lengua española actual (formal y específicamente conocida como castellano), primero apareció en el Reino de Castilla, durante este período histórico de dominación islámica sobre la mayor parte de la península ibérica. Consecuentemente, la lengua fue influenciada por el árabe andaluz prácticamente desde su inicio.

El castellano antiguo del Reino de Castilla tendría un impacto creciente en las tierras musulmanas en donde la lengua castellana nunca había sido hablada, mientras que los mozárabes (cristianos parcialmente arabizados que vivían bajo dominio musulmán) del territorio de al-Ándalus emigraban hacia el norte durante las épocas de persecuciones religiosas, particularmente como resultado de la conquista de los Almorávides en el siglo XII.

Aunque el grado hasta el cuál el árabe se infiltró en el castellano peninsular sea aún actualmente objeto de debate académico, es comúnmente aceptado que el árabe fue utilizado entre las élites locales, junto a los dialectos romances, y que influenció a los dialectos locales, conocidos colectivamente como dialectos mozárabes, los cuales eran más frecuentes que la propia lengua vernácula.

No obstante, solamente el Reino de Granada, bajo la dinastía Nazarí fue totalmente arabizado, después de varios siglos de dominio musulmán. En la actualidad el dialecto andaluz oriental y varias isoglosas importantes coinciden prácticamente con la extensión del reino nazarí hacia el siglo XIII. Este hecho demuestra que la mayor presencia musulmana en una áreas sobre otras se sigue reflejando en la distribución dialectal del español peninsular moderno[cita requerida].

Influencia léxica[editar]

El español tiene, en muchos casos, dobletes lingüísticos latinos y árabes con el mismo significado, o para referirse a exactamente la misma cosa. A continuación se citan algunos ejemplos de ellos, anteponiendo el vocablo de origen árabe a su equivalente de etimología latina: aceituna y oliva, aceite y óleo, alacrán y escorpión, jaqueca y migraña, alcancía y hucha.

Debido a que el sur de España fue el epicentro de la dominación musulmana, la influencia del mozárabe y del árabe es evidentemente más sensible en las lenguas y dialectos (o formas dialectales) meridionales del español peninsular que en los dialectos norteños.

No obstante, en el caso particular del idioma catalán el impacto del árabe ha sido menor, debido a la detención del avance musulmán en la Batalla de Poitiers en 732, por Carlos Martel, y la posterior formación de la marca hispánica. No obstante, sí hay abundante toponimia de origen árabe en las zonas de la antigua Corona de Aragón que fueron conquistadas de forma más tardía. En el año 2014, el Presidente de la Generalitat de Cataluña ofreció a Marruecos enseñar la lengua árabe en las escuelas, ligando estos territorios culturalmente vinculados desde la Edad Media.

Algunas palabras también han sido tomadas durante los siglos XIX y XX de la variante del árabe hablado en Marruecos, no sólo debido a la relativa proximidad espacial de ambos países (separados por el estrecho de Gibraltar), sino también debido al protectorado español sobre buena parte del territorio marroquí, así como sobre el denominado Sahara Occidental.

En la actualidad, se desconoce que muchos términos usados habitualmente en el lenguaje oral derivan o provienen del árabe, claros ejemplos de ello son las expresiones "hola", "café", "dado" o hasta el típico "olé" usado en varios ambientes tanto taurinos como festivos.[2]

Glosario de términos de origen árabe[editar]

A: aceite, almohada, aceituna, alfombra, aduana, arroz. B: baño, barrio, bata, balde, baza, bellota. C: café, cifra, chaleco, chisme, cequia, cohol. D: dado, daga, diván, dante, destartalado-da, dinar. E: escabeche, elixir, elche, embarazar, engarzar, escaque. F: fideo, foz, falagar, faquir, farda, fulano-na. G: granadí, galima, guarismo, gabán, gandul. H: hola, hachís, hazaña, hasta, ¡hala!. I: imam, islam, imela. J: jinete, jirafa, jarra, judía, jota, joroba. K: kermes. L: laúd, limón, lima, laca, leila, latón. M: meca, marroquí, mazmorra, mezquino, mezquita. N: nácar, nácara, nuca, noria, naranja, nazarí. O: olé, ojalá, otomano, olíbano, orzaga. Q: quintal, quilate. R: rehén, rabal, rasmia, rubia, ronda, rincón. S: sandía, serafín, sultán, sorbete, saharaui, siroco. T: tabique, taza, tambor, talco, taifa, tarima. U: ulema. V: valija, valí, visir. Y: yemení. Z: zanahoria, zoco, zafío, zoquete, zurrapa.

Terminología bélica[editar]

  • Abencerraje Nombre del antepasado de esta familia granadina de procedencia árabe: los Banu Sarraŷ بنو السراج. En la serie de televisión Isabel podemos ver el papel que tuvieron en la época final del Reino Nazarí en la Península [3]
  • Alférez proviene del árabe الفارس ("el caballero", "el jinete") se refiere a un grado inferior de la oficialidad militar en varias fuerzas armadas. Los alumnos de las Academias militares de oficiales, cuyo plan de estudios desde 2009 se estructura en cinco cursos (con doble titulación militar/civil), a partir del tercero (inclusive) ostentan la graduación de Alférez, con la denominación de Caballero Alférez Cadete. Al superar estos estudios y graduarse, adquieren el empleo de teniente y pasan ya a unidades operativas.
  • Almogávar era el término utilizado para los grupos armados de sarracenos que se dedicaban al saqueo y los ataques sorpresa en Al-Ándalus durante el siglo X. Proviene del término árabe المغاور (al-mugāwir) y significa "los que provocan algaradas"
  • Almohade (الموَحدون) es un término conocido por referirse a una dinastía marroquí de origen bereber que dominó el norte de África y el sur de la península ibérica desde 1147 a 1269, pero su etimología nos da el significado de que "solo reconocían la unidad de Dios".
  • Arsenal tiene su origen en la palabra árabe دار الصناعة (dār aṣṣinā‘ah) que significa "taller", aunque en la actualidad se refiere a un depósito de armas, munición y otros pertrechos militares.
  • Asesino(حشاشين), transcrito como ḥaššāšīn, se utilizaba para referirse a los 'adictos al cáñamo indio', aunque ahora se refiere a una persona ofensiva, hostil o dañina que mata a alguien con premeditación o alevosía.
  • Cid el apodo del gran Rodrigo Díaz de Vivar no es algo baladí, ya que tiene su origen en el término árabe síd que significa "hombre fuerte y muy valeroso".
  • Mameluco tiene su origen en مملوك (esclavo). La imagen más clara que tenemos de estos "poseídos" se halla en el cuadro de Goya nombrado "La lucha con los mamelucos" expuesto en el Museo del Prado [4]

Topónimos de origen árabe en la península ibérica[editar]

La influencia de la lengua árabe es más notoria en los topónimos de la península ibérica que en las lenguas romances de la península. Entre los topónimos más conocidos están los siguientes:

  • Albarracín: Pueblo de Aragón. Deriva del árabe Al Banū Razin, nombre de uno de sus históricos gobernadores de origen bereber.
  • Axarquía: Región oriental de la provincia de Málaga, Andalucía. Del árabe Ash-sharquía (الشرقية), que justamente significa ‘región oriental, del este’.
  • Andalucía: La más poblada y meridional de las comunidades autónomas españolas. Deriva de Al Andalus (الأندلس) el nombre árabe de la península ibérica bajo la ocupación musulmana.
  • Albacete: ciudad y provincia de la región de Castilla-La Mancha. Su nombre proviene del árabe Al Basit (البسيط), ‘la planicie, la llanura’.
  • Alcalá: Municipio situado en la provincia española de Madrid. Del árabe al-qala`a (القلعة), ‘el castillo’.
  • Alcolea: Municipio situado en la provincia española de Córdoba. Del árabe al culaica (القلعة), ‘castillo pequeño’.
  • Algarve: Región sureña de Portugal. Del árabe al gharb (الغرب), ‘el oeste, el occidente’.
  • Algeciras: Ciudad y puerto de la provincia de Cádiz, Andalucía. Deriva de Al Jazeera Al Khadra (لجزيرة الخضراء), ‘la isla verde’.
  • Almería: Ciudad de la región autónoma de Andalucía. Deriva de Al Meraya, ‘atalaya, torre de observación’.
  • Alovera: Municipio situado en la provincia española de Guadalajara. Del árabe andalusí Al Huwayra, ‘el olmo’.
  • Alpujarras: (originalmente Alpuxarras) Región que se extiende desde el sur de Granada hasta Almería. Del árabe Al-Busherat, ‘tierras de pastoreo’.
  • Azuqueca: Municipio situado en la provincia española de Guadalajara. Del árabe as sukaika (السكة), ‘el camino’.
  • Pico Almanzor: cuyo verdadero nombre es Plaza del Moro Almanzor, es la punta más alta de las que coronan el Circo de Gredos, y por lo tanto la más alta de dicha Sierra de Gredos .El nombre proviene de Almanzor, líder militar y religioso durante el Califato de Córdoba
  • Badajoz: Del árabe Batalyaws (بطليوس), es una ciudad en la región de Extremadura. Badajoz era llamada Pax Augusta por los antiguos romanos, y lo más probable es que esta denominación sea la corrupción árabe de aquel nombre latino original.
  • Gibraltar: Peñón de Gibraltar, montaña de la cordillera Penibética, deriva de la palabra árabe Yabal Tāriq (جبل طارق) que significa ‘montaña de Tariq’, en recuerdo del general musulmán Táriq ibn Ziyad.
  • Guadalajara: Ciudad y provincia de la región de Castilla-La Mancha. Deriva de Wādī al-ijārah (وادي الحجارة), literalmente, río o cañón de piedras.
  • Guadalquivir (Río): Deriva del árabe al-wādĩ al-kabir (الوادي الكبير), ‘el gran río’.
  • Guadalupe (río): Municipio situado en la provincia española de Cáceres. Su etimología es un híbrido entre el árabe Wādī (وادي) y el latín (lupus, lupi), y significa ‘río de los lobos’.
  • Henares (Río): Deriva del árabe An-Nahar (النهر), "el río".
  • Jaén: Ciudad y provincia de Andalucía, a partir de Jayyan, ‘encrucijada de caravanas’.
  • La Mancha: Nombre histórico de las amplias estepas áridas que abarcan gran parte de las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo. Su denominación deriva del árabe la'a Ma-anxa, que literalmente significa ‘sin agua’.
  • Medina Sidonia: Pueblo y municipalidad en la provincia de Cádiz (comunidad autónoma de Andalucía). Deriva del árabe madinat, ‘ciudad’ (como la urbe árabe saudita de Medina).
  • Mulhacén: El Mulhacén, con una altitud de 3.478,6 m s. n. m., es el pico más alto de la península ibérica, y el segundo de España, tras El Teide de 3.718 metros (Tenerife, Canarias). Su nombre viene de Muley Hacén, castellanización del nombre de Mulay Hasan, antepenúltimo rey nazarí de Granada en el siglo XV, del que se dice fue enterrado en esta montaña.
  • La Sagra: Región árida entre Toledo y Madrid. Proviene del árabe Sahra (الثغرة), ‘frontera, fuerte de frontera’.
  • Tarifa: Pueblo del sur de España. Originalmente Jazira Tarif (جزيرة طريف), ‘la isla de Tarif. Proviene del primer nombre del conquistador bereber, Tarif ibn Malik.
  • Cabo Trafalgar: Del árabe andaluz Taraf-al-ghar.
  • Murcia: Del árabe Mursiyah, ‘embarcadero’.
  • Jabalcón: Monte ubicado en Zújar (provincia de Granada). Del árabeYabal Al Kuhl, ‘montaña de antimonio’.
  • Zújar: Del árabe Sujair, ‘rocas’. Pueblo de la comarca de Baza, en la provincia de Granada.
  • La Malahá: Del árabe Al maliha, ‘la salina’, por las salinas ubicadas en ese pueblo granadino.
  • Guadix: Del árabe andaluz Wad ish, ‘río Ash’, a su vez, arabización del nombre Acci. Ciudad ubicada en la provincia de Granada.
  • La Almarcha: Del árabe Al Merya, ‘el prado, el humedal’.

Falsas atribuciones[editar]

Existe una coincidencia fortuita en los sistemas fonológicos del árabe y del español moderna, y es la presencia en las dos lenguas de los fonemas /θ, x/ (como en español zeta y jota o en árabe ث ā’ y خ ā’). Dichos fonemas son raros en las lenguas romances, por lo que algunos autores han atribuido su desarrollo en español moderno a la influencia del árabe. Esta explicación es incorrecta, ya que esos fonemas aparecieron en español a partir del siglo XVI, cuando la influencia del árabe era casi inexistente, y como desarrollo de cambios fonéticos previos que empezaron con la pérdida de la oposición de sonoridad en los fonemas asibilados.[5] Así los sonidos del español medieval /ʦ, ʣ/ evolucionaron primero a la predorsal /s̪̺/ y luego a /θ/ (este último cambio que no se dio en América, ni Andalucía), mientras que /š, ž/ evoluciaron a /š/ y de ahí a /x/. Esta evolución empezó a partir del siglo XV y no parece tener nada que ver con un sustrato árabe (de hecho, en algunos lugares del Magreb el fonema /θ/ ni siquiera se articula como en español sino como [ʦ] que es una pronunciación ajena al español moderno).

Véase también[editar]

Referencia[editar]

  1. "La extraordinaria riqueza de nuestros arabismos" Centro Virtual Cervantes
  2. Ignacio Cembrero. «La Generalitat ofrece a Marruecos regentar el islam en Cataluña» (en español). Consultado el 27 de septiembre de 2014.
  3. Mabel Villagra. «¿Quiénes eran los abencerrajes?» (en español). Más Isabel. Consultado el 27 de septiembre de 2014.
  4. Francisco de Goya. «La lucha de los mamelucos» (en español). Consultado el 27 de septiembre de 2014.
  5. Ralph Penny, 1993.

Bibliografía[editar]

  • Las correspondencias arábigo-españolas en los sistemas de sibilantes, RFH, VIII págs. 12-76. Alonso, A. (1964).
  • Manual de Dialectología hispánica. El español de España, Barcelona, Ariel. Alvar, M. (Dir.), (1966).
  • Sobre fonética histórica del español, Madrid, Arcos /Libros, (1994).
  • El español a través de los tiempos, Madrid, Arco/Libros, (1.ª ed. 1988). Cano Aguilar, R., (1999).
  • Historia de la lengua española, Barcelona, Ariel, (2004).
  • A Grammatical Sketch of the Spanish Arabic Dialect Bundle, Madrid, Corriente, F., (1977).
  • Diccionario de arabismos y voces afines. Madrid, Gredos., (1999).
  • Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, Madrid, Gredos , 6 vols. Corominas, J. y Pascual, J. A, (1980).
  • Historia de la lengua española, Madrid, Gredos (8.ª reimp. de la 9.ª de corr. y aum. 1981; 1.ª ed. 1942), Lapesa, R., (1995).
  • La formación de las lenguas romances peninsulares, Barcelona, Barcanova, Lleal, C., (1990).
  • Historia de la lengua española, I - Español medieval. Cuadernos de Lengua española, Madrid, Arcos/Libros, Medina López, J., (1999).
  • El idioma español en sus primeros tiempos, Madrid, Espasa-Calpe, Col. Austral, (8.ª ed.), Menéndez Pidal, R., (1973).
  • Orígenes del español. Estado lingüístico de la Península Ibérica hasta el siglo XI. Obras completas de R. Menéndez Pidal, vol. VIII. Madrid, Espasa-Calpe (8.ª ed.), (1976).
  • Introducción a la historia de la lengua española. Madrid, UNED, Quilis Morales, A., (2003).
  • El mozárabe peninsular, ELH, I, pags. 293-342, Sanchís Guarner, M., (1960).
  • Historia de la lengua española, Ariel Lingüística, Barcelona, Cano, Rafael (coord.), (2005).
  • Gramática histórica del español, Ariel, Barcelona, Penny Ralph, (1993).

Enlaces externos[editar]