Guadalquivir

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Guadalquivir
Guadalquivir 2010 001.jpg
Dársena del río Guadalquivir, antiguo cauce natural del río a su paso por el barrio de Triana, en Sevilla.
Ubicación geográfica y administrativa
Cuenca hidrográfica Guadalquivir
Nacimiento Cañada las Fuentes
(Quesada, Jaén)
Desembocadura Océano Atlántico
(Sanlúcar de Barrameda, Cádiz)

País(es) Flag of Spain.svg España
División(es) Flag of Andalucía.svg Andalucía
Subdivisión(es) Bandera de la provincia de Jaén.svg Jaén
Provincia de Córdoba - Bandera.svg Córdoba
Flag of Diputacion de Sevilla Spain.svg Sevilla
Bandera de la Provincia De Huelva.svg Huelva
Flag Cádiz Province.svg Cádiz
Coordenadas 36°47′00″N 6°21′00″O / 36.783333333333, -6.35Coordenadas: 36°47′00″N 6°21′00″O / 36.783333333333, -6.35
Dimensiones
Longitud 657 km[1]
Superficie de la cuenca 57.071 km²
Caudal medio Embalse Tranco: 19,80 m³/s
Marmolejo: 68,40 m³/s
Sevilla: 164,3 m³/s
Altitud Nacimiento: 1.400 msnm
Desembocadura: 0 msnm
Mapa(s) de localización
Cuenca hidrográfica del Guadalquivir
Cuenca hidrográfica del Guadalquivir
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El Río Guadalquivir en 1760. Aparece también el escudo de Sevilla y el estandarte real de España en esa etapa del siglo XVIII.

El río Guadalquivir (del árabe الوادي_الكبير al-wadi al-Kabir, «el río grande»)[2] es un río peninsular español que nace en la Cañada de las Fuentes (Sierra de Cazorla), en el término municipal de Quesada (Jaén). Su cuenca hidrográfica abarca territorios de Jaén, Córdoba, Almería, Granada, Málaga, Sevilla, Huelva y Cádiz, así como de Murcia, Albacete, Ciudad Real y Badajoz. Desemboca en el Océano Atlántico por Sanlúcar de Barrameda, en un amplio estuario entre la provincia de Cádiz y la de Huelva. Entre Sevilla y el estuario, se sitúa una amplia zona húmeda: las Marismas del Guadalquivir.

Es el quinto río por longitud de la península ibérica. En su recorrido por Andalucía de este a oeste, atraviesa ciudades como Andújar, Sevilla o Córdoba.

Los fenicios llamaron al río Baits, después Betis (o Baetis) desde tiempos pre-romanos hasta el periodo de al-Ándalus, dando su nombre a la provincia romana de la Bética en Hispania. Los griegos, que se interesaron por el Gran Río del sur de Hispania a través de la información recogida por los fenicios, lo llamaban Tharsis, río de Tartessos.[3] Su nombre actual deriva del árabe al-wadi al-Kibir que significa «el río grande».[2]

¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
De arenas nobles ya que no doradas!

Fragmento de A Córdoba, de Góngora

Características generales[editar]

La cuenca proviene de fuentes superficiales, aunque se han localizado 52 áreas de agua subterránea. Las precipitaciones son más abundantes en las montañas que rodean la cuenca y menor en los valles del interior, donde se encuentran la mayoría de la población y los regadíos. Las precipitaciones y escorrentías son cada vez más variables, lo que expone a los residentes a riesgos de inundaciones y sequías.

El riego consume el 80-85 % del agua disponible. Los regadíos se estimaban en 665 000 Ha en 1999 y se concentran alrededor del cauce del río Guadalquivir produciendo hortalizas, algodón, maíz, fresas, olivar, cítricos y otros frutales. Igualmente existen unas 35 000 Ha de arrozales localizados en las marismas del Guadalquivir. En un año pluvial medio, la demanda de agua (3578 Mm³ al año) es mayor que la oferta (3357 Mm³ al año). La polución procedente de zonas urbanas, industriales y agrícolas tiene un impacto negativo en la calidad del agua de la zona.

Afluentes[editar]

Los principales afluentes del Guadalquivir, en sentido aguas abajo, son los siguientes ríos:

  • por el margen izquierdo:
  • por el margen derecho:

Régimen fluvial[editar]

El régimen en la cabecera es pluvial con un máximo en invierno que es general en toda la cuenca, si bien después del deshielo se produce otro máximo secundario en primavera, con el deshielo en las sierras. La irregularidad es de 5,1 en la cabecera y de 3,40 a la desembocadura.

Las crecidas del Guadalquivir han causado problemas a lo largo de la historia sobre todo, a la provincia de Sevilla, en plena llanura aluvial. El problema de las inundaciones se ha resuelto en la capital andaluza, no así en Córdoba y otras poblaciones de la cuenca como Andújar, Montoro y Lora del Río, afectadas por inundaciones en diciembre de 1996, diciembre de 1997 y febrero y diciembre de 2010. La crecida más fuerte del siglo XX fue la de febrero de 1963 con un caudal de 5.400 m³/s en Córdoba y 6.700 m³/s. en Sevilla. La regulación del río así como de todos sus afluentes ha impedido que se vuelvan a alcanzar caudales de esa magnitud. Tras la construcción de los grandes embalses destacan las inundaciones de diciembre de 1996 y 1997 en las que en Sevilla se llegó a 3.810 m³/s[4] y 3.234 m³/s[5] respectivamente. Más recientemente, en la crecida de febrero de 2010 el Guadalquivir llegó a 2.400 m³/s en Córdoba y 3.174 m³/s[6] en Sevilla. En diciembre de 2010, debido a la crecida de su principal afluente, el Genil, que superó los 1.000 m³/s, el caudal en Sevilla fue de 3.584 m³/s.[7]

Poblaciones que atraviesa[editar]

Provincia de Jaén
Provincia de Córdoba
Provincia de Sevilla
Provincia de Cádiz

Sanlúcar de Barrameda

Embalses[editar]

La cuenca del Guadalquivir tiene una capacidad de embalsado de 8.782 hm³. Los principales embalses son:

En el río Guadalquivir[editar]

Pantano del Tranco de Beas en la provincia de Jaén.

En sus afluentes[editar]

El Guadalquivir es el único río de España con tráfico fluvial significativo, aunque en la actualidad sólo es navegable desde el mar hasta Sevilla. En tiempos de los romanos era navegable hasta Córdoba y en ciertos momentos las naves pudieron llegar hasta Andújar. Las aguas del Guadalquivir han visto pasar algunas de las civilizaciones que determinaron el curso histórico de España. De los pueblos que dejaron su huella a lo largo del curso del Guadalquivir, podríamos citar a los fenicios, los tartesos, los íberos, los romanos, los árabes.

Curso del río[editar]

Curso alto[editar]

Oficialmente, se sitúa el comienzo del Guadalquivir en la Cañada de las Fuentes (término municipal de Quesada) en la Serranía de Cazorla (Jaén). No obstante, la discusión sobre las verdaderas fuentes del Guadalquivir han dado lugar históricamente a diversas propuestas alternativas, que sólo a finales de los años 1970 fueron resueltas por la propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, a favor del Guadiana Menor-Barbata.[8] Una de las teorías más fuertes planteadas indicaba que el río Guadalimar-Guadalmena es, geológicamente hablando, el río tectónico y originario, que corre por una falla y da lugar al valle principal desde la Sierra de Alcaraz.

Siempre en dirección NNE atraviesa la Cerrada de los Tejos, El Raso del Tejar, La Espinareda, la Cerrada de los Cierzos y el Puente de las Herrerías. Tras pasar junto al Vadillo Castril se remansa brevemente en el pequeño embalse de la Cerrada del Utrero a unos 980 msnm.

Pierde altura en la Cerrada del Utrero y pasa junto a Arroyo Frío (La Iruela), cruza el Puente del Hacha y la Herradura para bordear el cerro de Cabeza Rubia y aguas abajo recibir por la margen derecha al río Borosa y algo más abajo al río Aguamulas, también por el mismo margen.

Se remansa nuevamente en el extenso reservorio del Pantano del Tranco de Beas a 650 msnm, donde gira al oeste atravesando la Sierra de Las Villas, junto al Charco del Aceite recibe por la izquierda al Arroyo de María y unos tres kilómetros más abajo también por la izquierda al Arroyo del Chillar, para poco después salir del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas.

Curso medio[editar]

Consideramos que el curso medio del río comienza cuando el Guadalquivir gira al suroeste, bordeando el Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas pasando por las pedanías de Agrupación de Mogón (Villacarrillo) y Mogón (Villacarrillo), donde recibe por la margen izquierda al río Aguascebas. Más abajo junto a Santo Tomé (Jaén) recibe por la izquierda al río Cañamares o de la Vega de Cazorla, pasa junto a la pedanía de El Molar (Cazorla) y se remansa en el Embalse del Puente de la Cerrada a unos 350 msnm.

Bordeando La Loma recibe por la izquierda al río Guadiana Menor y se remansa en el embalse de Doña Aldonza bajo el cual recibe por la izquierda al río Jandulilla y algo más abajo se vuelve a remansar en el embalse de Pedro Marín, junto a la aldea de El Donadío (Úbeda). Pasada la pedanía del Puente del Obispo (Baeza) recibe por la margen izquierda al río Torres y más abajo por la derecha al río Guadalimar.

Girando hacia el noroeste pasa junto a Mengíbar, donde recibe por la izquierda al río Guadalbullón y junto a Espelúy, pasado el cual recibe por la derecha al río Rumblar. Bordeando al Sur Sierra Morena, pasa junto a Villanueva de la Reina y Andújar pasado el cual recibe a la derecha al río Jándula. Pasa junto a Marmolejo y en el límite de provincia con Córdoba recibe por la derecha al río Yeguas.

==== Curso bajo ====
El Guadalquivir a su paso por Córdoba.
Distintos cambios en el curso del Guadalquivir a lo largo de los años a su paso por Sevilla.

Ya en su curso bajo, el Guadalquivir se encuentra con Villa del Río y Montoro, tras el cual recibe por la derecha al río Arenoso, Pedro Abad, El Carpio y Alcolea. Poco antes de este último recibe por la izquierda al río Guadalmilla, atraviesa Córdoba y recibe por la izquierda al río Guadajoz. En Almodóvar del Río recibe por la derecha al río Guadiato, pasa por Posadas y recibe por la derecha al río Bembezar. En Palma del Río recibe los ríos Retortillo, por la derecha, y Genil por la izquierda.

Entra en la provincia de Sevilla y pasa por Peñaflor, Lora del Río, Alcolea del Río, Tocina y Cantillana junto al cual recibe por la derecha al río Viar. Va pasando por Villaverde del Río, Brenes, Alcalá del Río, La Rinconada y La Algaba bajo el cual recibe por la derecha al río Rivera de Huelva y por la izquierda el cauce artificial del Tamarguillo. El curso natural del río, atravesaba Sevilla, quedando dicho curso como una dársena a cuyas márgenes se encuentra el puerto de Sevilla; dicha dársena está cerrada aguas arriba por el tapón de San Jerónimo, que sustituyó en el año 1990 al anterior tapón de Chapina, situado a la altura de Triana, y aguas abajo por la nueva esclusa de 2010, que sustituyó a una anterior. El río, a su paso por Sevilla, sigue corriendo por un cauce artificial al oeste de la ciudad, realizado a base de sucesivas cortas, que tenían como fin último el paliar las riadas que de manera recurrente, provocaban tanto el río y sus afluentes, así como facilitar la navegación fluvial y el acceso al puerto. Tras pasar entre Sevilla y el Aljarafe, donde deja a la derecha Camas, San Juan de Aznalfarache y Gelves. localidad en la que existe un puerto deportivo, recibe por la izquierda al Río Guadaíra.

Además de las modificaciones en el cauce y la esclusa de Sevilla, con el fin de facilitar la navegación fluvial, el cauce del Guadalquivir ha sido modificado por la acción del hombre aguas abajo de Sevilla hasta su desembocadura, acortando meandros mediante sucesivas cortas -canales-, y dragando el fondo, llegando a plantearse la construcción de un canal paralelo al cauce desde Sevilla hasta Bonanza.

Dejando a la derecha Coria del Río y la Puebla del Río, se divide por debajo de éstos en varios brazos y zonas semipantanosas llamadas las Marismas del Guadalquivir, por donde pasa por la última ciudad de la provincia de Sevilla: la localidad de Lebrija. Al Oeste se encuentra el Parque Nacional de Doñana. Formando línea divisoria entre las provincias de Cádiz y Huelva, desemboca en el Océano Atlántico junto a los términos municipales de Almonte y Sanlúcar de Barrameda.

¡Oh Guadalquivir!
Te vi en Cazorla nacer;
hoy, en Sanlúcar morir.

Un borbollón de agua clara,
debajo de un pino verde,
eras tú, ¡qué bien sonabas!

Como yo, cerca del mar,
río de barro salobre,
¿sueñas con tu manantial?

Antonio Machado (de los «Proverbios y cantares» del libro Nuevas canciones)

Arroyo, ¿en qué ha de parar
tanto anhelar y morir,
tú por ser Guadalquivir,
Guadalquivir por ser mar?

Fragmento de la letrilla Contra un privado, de Luis de Góngora y Argote

Flora y fauna[editar]

A pesar de haber sido un río rico en vida animal y vegetal a día de hoy los peces exóticos superan a los autóctonos, poniendo en peligro de extinción a diversas especies[9]


Contaminación[editar]

Ante la preocupación de la Comisión Europea de Medio Ambiente sobre la contaminación que sufre el estuario del Guadalquivir, Ecologistas en Acción ha informado a la Comisión, mediante la remisión de una Queja, que la ya deteriorada situación de contaminación del Estuario del Guadalquivir, se agravará considerablemente de llevarse a cabo el proyecto minero «Cobre las Cruces» que, entre otros elementos altamente tóxicos, verterá al estuario unos 10 kg de arsénico y 3 de mercurio anuales.

Según el tipo de industria se producen distintos tipos de residuos. Aunque hay eficaces sistemas de depuración de las aguas, el nivel de contaminación y vertidos al río va aumentando paulatinamente, sobre todo en las industrias que producen contaminantes más peligrosos, como metales tóxicos. En este caso las minas, los trabajos en el Puerto de Sevilla o la erosión producida por el cultivo a gran escala son las principales fuentes de contaminación. Todo esto hace que el Guadalquivir tenga una turbidez y un grado de salinidad muy alto, afectando a su vida económica y medioambiental, debido al desgate que sufre por las consecuencias anteriormente vistas. La queja se sustenta en que esta contaminación supone un aporte extra a la ya deteriorada situación del estuario, consecuencia de la baja tasa de depuración de vertidos urbanos que se registra en las poblaciones que vierten sus aguas residuales al río, especialmente las situadas en la cuenca del Guadaíra, donde se añade la problemática derivada de los vertidos procedentes de la industria del aderezo de aceituna. Desde el año 2008, y fruto del desarrollo de las actuaciones del Programa Coordinado para la Recuperación y Mejora del Río Guadaíra, todas las aguas residuales que vierten al río Guadaíra son depuradas en estaciones depuradoras de aguas residuales urbanas, la última entró en funcionamiento a finales del 2008 en Morón de la Frontera, ello unido a las balsas de evaporación de los empresarios de la industria del aderezo, ha significado que el Guadaíra se recupere de forma espectacular. Los niveles alcanzados por los distintos parámetros que miden la contaminación así lo indican. También se recuerda en la Queja la bomba de relojería que sigue representando las Minas de Aznalcóllar, con escombreras de residuos tóxicos y peligrosos como las cenizas de pirita que no están siendo tratadas como tales y que por lixiviación contaminan el Guadiamar y el estuario. A lo que hay que sumar la contaminación difusa por los agroquímicos empleados en la agricultura desarrollada en la campiña y la vega.

En la Queja se recuerda la gran trascendencia socioambiental del estuario del Guadalquivir, que mantiene importantes actividades socioeconómicas y ecológicas como son las más de 30.000 hectáreas de arrozal que se nutren directamente del río, la importante actividad pesquera de la bahía de Cádiz y la estrecha relación entre la calidad de las aguas del estuario con el buen estado de conservación de varias Lugares de Interés Comunitario como el propio Estuario, los Parques Nacional y Natural de Doñana y el Brazo del Este.

La queja solicita que desde esa Comisaría se inste a la Comisión para que no se otorguen subvenciones comunitarias destinadas a la empresa «Cobre las Cruces», en la seguridad de que dada la precaria situación económica de la empresa, calificable de quiebra técnica según las cuentas que aparecen en el registro mercantil, sin financiación pública la empresa no tiene solvencia para llevar a cabo el proyecto.

Los afectados por esta contaminación del río son los acuicultores, que se nutren de las aguas del río para los criaderos de diversas especies como langostinos. Los pescadores del golfo de Cádiz también se ven afectados por esta concentración de sólidos, al impedir el crecimiento de las especies capturadas o las más de 30.000 hectáreas de arrozal que se nutren directamente del río. También se ven afectadas la biodiversidad fluvial, vital para la conservación de los ecosistemas marinos del golfo de Cádiz y terrestres como Doñana, Estuario o Brazo del Este, que interrelacionan con el río y que dependen del buen estado ecológico del mismo. Aunque tampoco hay que olvidar el daño medioambiental que afecta a fauna y flora, como la muerte de cientos de peces o la intoxicación de otros animales al comer a estos peces muertos. Todo esto hace que una de las principales señas de identidad de Andalucía y motor de muchas actividades económicas y culturales esté en peligro y afecte a toda la comunidad en sí.

Origen de la suciedad[editar]

Los principales problemas de la cuenca hidrográfica del Guadalquivir son:

  • La contaminación del río ocasionada por el vertido de aguas residuales urbanas, ya que en la cuenca del Guadalquivir sólo se tratan la mitad de las aguas fecales.
  • Otro de los problemas es la contaminación de los acuíferos. Las malas prácticas agrícolas han propiciado la contaminación de extensas masas de agua subterránea (uso de abonos y fertilizantes), pues el 25% de los acuíferos de esta cuenca están afectados por contaminación por nitratos (con niveles superiores a los 50mg/l, el máximo que permite la ley). La descontaminación de los acuíferos es prácticamente imposible y los acuíferos son nuestras reservas estratégicas de agua de calidad. Contaminándolos se está poniendo en peligro la disponibilidad de agua a medio plazo.
  • También constituyen un grave problema los vertidos de origen industrial y minero. Por su peligrosidad y toxicidad causan graves efectos sobre el medio ambiente y la salud de las personas. Siete años después de la rotura de la balsa de Aznalcóllar, el embalse del Agrio, en la cuenca del Guadalquivir, sigue sin ser apto para abastecimiento. Los frecuentes vertidos de alpechines y de otras sustancias químicas (cadmio, mercurio, plomo, cianuro...) hacen que el río Guadalquivir aguas abajo de Menjibar o Bailén esté altamente contaminado. La solución para este problema pasa por obligar a implantar procesos de producción limpia a las empresas.
  • Por último cabe destacar el fenómeno de la sobreexplotación de agua. La elevada demanda agrícola ha provocado la sobreexplotación de las aguas subterráneas. En la cuenca del Guadalquivir, el 31% de los acuíferos sufren estos problemas y amenazan incluso zonas protegidas como el Parque Nacional de Doñana. Todo esto está teniendo una incidencia directa en el correcto desarrollo de los ecosistemas asociados al medio fluvial, ponen en serio peligro de desaparición a diversas especies acuáticas y restan capacidad de regeneración y autodepuración a los ríos.

Por otra parte, de acuerdo a un estudio de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el 37,8 por ciento de la cuenca del río Guadalquivir no cumple con los objetivos medioambientales establecidos por Europa. Los datos señalan que es casi imposible cumplir en 2015 con las metas a las que obliga la Directiva Marco de Agua.

El informe de la CHG señala que el 33,95 de las aguas superficiales corre el riesgo de incumplir en siete años con la normativa europea, mientras que en el caso de las aguas subterráneas, el riesgo crece hasta el 68,33 por ciento.

Los principales problemas del Guadalquivir se encuentran en su margen izquierda, donde se concentra la mayoría de la población y existe una actividad agrícola más intensa.

La CHG afirma que el 65% de los municipios no cumple con los niveles necesarios de depuración en los vertidos urbanos e industriales. Por otra parte, los nutrientes agrícolas, la erosión y los fitosanitarios se encuentran fuera de control. La degradación de la vegetación de ribera, las alteraciones morfológicas y las extracciones por encima del caudal que permite la regulación completan un panorama preocupante para el Guadalquivir.

Hay que recordar que la Directiva Marco de Agua obliga a proteger, mejorar y regenerar las masas de agua superficial antes de 2015, utilizándose para su evaluación una comparación de las condiciones actuales con las que habría en una situación natural, sin alteración de la cuenca.

Aumento del nivel de suciedad en los últimos años[editar]

El Guadalquivir a su paso por Coria del Río, Sevilla. Mayo de 2012

Aunque, según la CHG, los puntos de captación de agua presentan generalmente buena calidad, se suceden los incumplimientos de los niveles de algunos contaminantes. A los vertidos de aguas urbanas sin depurar se une la contaminación difusa causada por malas prácticas agrícolas, cuyo efecto más grave es la presencia de diferentes sustancias químicas (abonos y productos fitosanitarios) en las aguas superficiales y subterráneas. Un ejemplo de ello es la contaminación que se produce cada año por plaguicidas como la simazina y la terbutilazina, utilizados en el olivar.

Este mismo año, los altos contenidos de terbutilazina en las aguas del embalse de Iznájar (en el Genil, afluente del Guadalquivir) provocaron el corte del suministro a 25 municipios de Córdoba (250.000 personas). Estas sustancias también se han detectado en el río Guadalbullón en Mengíbar, en el Guadiel en Bailén y en el Guadalquivir a la altura de Villarrubia. En el río Guadalquivir, a la altura de Mengíbar, se sobrepasan los límites permitidos de cadmio, mercurio, plomo y terbutilazina.

Otros focos importantes de contaminación son los residuos producidos por las más de 800 almazaras (recogidas dentro del Plan Hidrológico), azucareras, alcoholeras y mataderos que generan vertidos. Uno de los contaminantes históricos de la cuenca son los alpechines procedentes del prensado de la aceituna, cuya generación se intenta reducir con resultados dispares. Todos los años se registran cientos de denuncias por vertidos de balsas contenedoras que rebosan o sufren pérdidas produciendo filtraciones a acuíferos y ríos.

En cuanto a las aguas subterráneas, el 25% de los acuíferos o unidades hidrogeológicas (UH) de la cuenca presentan una calidad de agua deficiente por su contenido en nitratos(220) que incluso superan los 100 mg/l, el doble de lo que marca la Directiva 91/676 y el Real Decreto 261/96. Las zonas más afectadas son los acuíferos de Rota-Sanlúcar-Chipiona, Sevilla-Carmona, Aluvial del Guadalquivir, Depresión de Granada, Altiplanos de Écija y Vejer-Barbate.

Ampliación del dragado[editar]

La ampliación del dragado del río Guadalquivir es una actuación que se lleva planificando desde hace más de diez años, concretamente desde 2001 cuando la Autoridad Portuaria de Sevilla remitió el expediente completo de la obra a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental. Sin embargo, tras varios años de silencio informativo, el tema volvió a saltar a los medios cuando concluyeron los trabajos de creación de la nueva esclusa. Desde entonces, la opinión pública se ha visto dividida entre los que están a favor y los que están en contra del nuevo calado. En líneas generales, la ampliación del dragado del río consiste en la profundización y el ensanche de prácticamente todo el tramo navegable del Guadalquivir (86 kilómetros, desde Punta del Verde hasta el bajo de Salmedina). Actualmente el calado medio del río es de 6,5 metros, pero tras esta actuación sería de entre 7,6 y 8 metros, dependiendo de los tramos. Es decir se profundizaría 1,5 metros el fondo del canal. El proyecto base también contempla dragados de mantenimiento durante un plazo de 20 años.[10]

Véase también[editar]

El Guadalquivir en la escuela[editar]

También el río Guadalquivir nos ofrece la posibilidad de poderlo conocer en los colegios utilizando secuencias didácticas para ello.[11]

Galería de imágenes[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]