Casablanca (película)

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Casablanca
CasablancaPoster-Gold.jpg
Título Casablanca
Ficha técnica
Dirección
Dirección artística Carl Jules Weyl
Producción Hal B. Wallis
Guion Julius J. Epstein
Philip G. Epstein
Howard Koch
Casey Robinson (sin créditos).
Música Max Steiner
Sonido Francis J. Scheid
Fotografía Arthur Edeson
Montaje Owen Marks
Vestuario Orry-Kelly
Efectos especiales Lawrence Butler
Protagonistas Humphrey Bogart
Ingrid Bergman
Paul Henreid
Claude Rains
Conrad Veidt
Sydney Greenstreet
Peter Lorre
S.K. Sakall
Madeleine LeBeau
Dooley Wilson
Joy Page
John Qualen
Leonid Kinskey
Curt Bois
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1942
Género Drama, Romance, Guerra
Duración 102 minutos
Clasificación Bandera de los Estados Unidos PG
Bandera de Argentina ATP
Bandera de España T
Bandera de Chile TE
Bandera de México A
Bandera del Perú PT
Bandera de Brasil +12
Bandera de Australia PG
Idioma(s) Inglés
Francés
Alemán
Compañías
Productora Warner Bros.
Distribución Warner Bros. (1942)
AAP (1956–1958)
United Artists (1958–1981)
MGM (1981-1998) (reedición de 1992, edición DVD de 1998)
Turner (1986–presente)
Warner Home Video (actual distribuidor a hogares via Turner, 1998–presente).
Presupuesto $1 039 000
La señora Miniver Óscar de 1943 Going My Way
Ficha en IMDb
Ficha en FilmAffinity

Casablanca es una película estadounidense de 1942 dirigida por Michael Curtiz. Narra un drama romántico en la ciudad marroquí de Casablanca bajo el control del gobierno de Vichy. La película, basada en la obra teatral Everybody comes to Rick’s (‘todos vienen al café de Rick’) de Murray Burnett y Joan Alison, está protagonizada por Humphrey Bogart en el papel de Rick Blaine e Ingrid Bergman como Ilsa Lund. El desarrollo de la película se centra en el conflicto de Rick entre —usando las palabras de uno de los personajes— el amor y la virtud: Rick deberá escoger entre su amada Ilsa o hacer lo correcto. Su dilema es ayudarla o no a escapar de Casablanca junto a su esposo, uno de los líderes de la resistencia, para que este pueda continuar su lucha contra los nazis.

Es una de las películas mejor valoradas de la cinematografía estadounidense, ganadora de varios premios Óscar, incluyendo el de mejor película en 1943.[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] En su tiempo el filme tenía todo para destacar ampliamente, con actores renombrados y guionistas notables, sin embargo ninguno de los involucrados en su producción esperaba que este pudiese ser algo fuera de lo normal.[9] Se trataba simplemente de una de las docenas de producciones anuales de la maquinaria hollywoodense. Casablanca tuvo un sólido inicio pero no espectacular y, sin embargo, fue ganando popularidad a medida que pasó el tiempo y se fue colocando siempre entre los primeros lugares de las listas de mejores películas. La crítica ha alabado las actuaciones carismáticas de Bogart y Bergman y la química entre ellos, así como la profundidad de las caracterizaciones, la intensidad de la dirección, el ingenio del guion y el impacto emocional de la obra en su conjunto.[10]

Producción[editar]

Casablanca se basa en la obra teatral Todos vienen al café de Rick (Everybody comes to Rick’s) de Murray Burnett y Joan Alison, que nunca fue puesta en escena.[11] Cuando el especialista en análisis literario de la Warner Brothers, Stephen Karnot, leyó la obra, la calificó como una «tontería sofisticada»,[12] no obstante le dio el visto bueno. Enseguida la editora encargada de los guiones, Irene Diamond, convenció al productor Hal B. Wallis para que comprara los derechos por 20.000 dólares estadounidenses de la época,[13] el precio más alto jamás pagado por una obra teatral que no hubiese sido puesta en escena.[14] El proyecto de cine rebautizó la obra como Casablanca, quizás intentando imitar el éxito de la película de 1938 Argel.[15] Así pues, el rodaje comenzó el 25 de mayo de 1942 y finalizó el 3 de agosto del mismo año alcanzando un coste de producción de US$ 1 039 000 (US$ 75 000 por encima del presupuesto).[16] El costo no fue excepcionalmente alto, pero sí superior al promedio de su tiempo.[17]

La película se rodó completamente en estudios, excepto una secuencia en la que se muestra la llegada del mayor Strasser, que se realizó en el Aeropuerto Van Nuys. La escenografía de la calle que fue usada para las escenas del exterior había sido recientemente construida para otro filme, The Desert Song,[18] y tuvo que ser redecorada para los flashback de París. Dicho escenario permaneció en los almacenes de la Warner hasta los años sesenta. Por su parte, el set para el Café de Rick fue construido en tres partes inconexas, por lo que no se podría determinar en trazado lo que sería su planta. De hecho, en una escena se hace pasar a la cámara a través de una pared desde el área del café hacia el interior de la oficina de Rick. El fondo de la escena final, el cual muestra un avión pequeño modelo L-12 Electra Junior de la compañía Lockheed con personal caminando alrededor, fue armado usando extras de baja estatura y un avión de cartón dibujado a escala. Se usó humo, simulando neblina, para cubrir la apariencia poco convincente del modelo.[19] El crítico de cine Roger Ebert calificó a Wallis como la «clave del equipo creativo» por la atención que puso a los detalles de producción (hasta el punto de haber insistido en tener un loro de verdad en el Bar del Loro Azul, Blue Parrot Bar, en inglés).[20]

Por otra parte, la estatura de la actriz Ingrid Bergman causó algunos problemas. Bergman sobrepasaba por casi cinco centímetros a Bogart, por lo que el director Curtiz tuvo que elevar al actor sobre ladrillos o sentarlo sobre cojines en las escenas en las que aparecían juntos.[21]

Los contratiempos alcanzaron al productor Hal B. Wallis cuando decidió, tras haber terminado el rodaje, que la línea final de la película sería: «Louis, pienso que este es el comienzo de una bella amistad» («Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship»). Bogart tuvo que ser llamado un mes después de finalizada la filmación para doblar la frase.

Más tarde se pensó en introducir una escena que mostrara a Rick y Renault junto a un destacamento de soldados franceses libres, en un barco, alistándose para incorporarse a la invasión de 1942 a África del Norte por parte de las tropas aliadas. Sin embargo, resultó muy difícil conseguir al actor Claude Rains para la filmación, y la idea fue definitivamente abandonada cuando otro productor, David O. Selznick, señaló que «sería un error tremendo cambiar el final».[22]

Guion[editar]

La obra de teatro original se inspiró en el viaje a Europa que hizo Murray Burnett en 1938, viaje durante el cual pudo visitar Viena justo antes del Anschluss. Murray visitó también la costa sur de Francia en la cual co-existían, no sin dificultad, asentamientos de nazis y refugiados. Los locales nocturnos de la zona inspiraron, pues, tanto el Café de Rick (especialmente uno llamado «Le Kat Ferrat») como el carácter del personaje Sam, el pianista (basado en un pianista negro que Burnett vio en Juan-les-Pins)[23] En la obra teatral, el personaje de Ilsa era una estadounidense llamada Lois Meredith y no encontraba a Laszlo sino hasta después de que su relación parisina con Rick había terminado. Además, en la obra de teatro el personaje de Rick era un abogado.

Los primeros escritores principales en trabajar en el guion fueron los gemelos Epstein, Julius y Philip, quienes eliminaron el trasfondo del personaje Rick y aumentaron los elementos de comedia. Después intervino el otro escritor reconocido en los créditos, Howard Koch, pero trabajando en paralelo con ellos y haciendo énfasis en otros aspectos. Koch resaltó los elementos políticos y melodramáticos.[24] Según parece, fue el director Curtiz quien favoreció las partes románticas, al insistir en que permanecieran los flashbacks hacia París. Aún a pesar del gran número de escritores involucrados, el filme tiene eso que Ebert describió como un guion de «maravillosa unidad y consistencia». Más tarde Koch afirmaría que fue la tensión que hubo entre su propia visión y la de Curtiz la que motivó que «sorpresivamente, estos acercamientos desparejos de alguna manera se ligaron, y quizá eso fue debido en parte a este tire y afloje entre Curtiz y yo, que le dio a la película un cierto balance».[25] Julius Epstein anotaría posteriormente que el guion contenía «más maíz que el que hay en Kansas y Iowa juntos. Pero cuando el maíz funciona, no hay nada mejor».[26] La palabra inglesa original, corn (maíz) también se refiere, en el slang, a un tipo de humor tonto, gastado, banal y sentimental.

El filme se topó con algunos problemas cuando Joseph Breen, miembro del cuerpo de autocensura de la industria hollywoodense (el Production Code Administration), expresó su oposición a que el personaje del capitán Renault solicitara favores sexuales a cambio de visados y a que los personajes de Rick e Ilsa hubieran dormido juntos en París. Ambos puntos, de todos modos, permanecieron de manera implícita en la versión final.[27]

Dirección[editar]

La primera opción del productor, Hal Wallis, para dirigir la película fue William Wyler, pero como no estaba disponible Wallis decidió escoger, tras barajar varios nombres, a su amigo, el director Michael Curtiz.[28]

Curtiz era un judío emigrante de origen húngaro, que había llegado a los Estados Unidos en los años veinte y que contaba entre sus familiares a refugiados provenientes de la Europa Nazi. A decir de Roger Ebert, en Casablanca «muy pocas escenas son memorables en cuanto tales...», Curtiz se estuvo preocupando de usar las imágenes para contar una historia más que de usarlas por sí mismas.[20]

De cualquier manera, el director tuvo poca influencia en el desarrollo de la trama: de acuerdo con Casey Robinson, Curtiz «no sabía nada de nada acerca de la historia... él veía imágenes y tú proporcionabas la historia».[29] El crítico Andrew Sarris calificó la película como «la más decisiva excepción a la teoría de autor»,[30] a quien Aljean Harmetz replicó que «casi todas las películas de la Warner Bros. fueron una excepción a la teoría de autor».[28] Sin embargo, otros críticos le dan mayor crédito a Curtiz; Sidney Rosenzweig, en su estudio sobre el trabajo del director, aprecia en el filme un ejemplo típico del modo en que Curtiz resalta los dilemas morales.[31]

Los montajes de la segunda unidad, tales como la secuencia de apertura del tren de refugiados y la que muestra la invasión de Francia, fueron dirigidos por Don Siegel.[32]

Dirección de fotografía[editar]

El director de fotografía fue Arthur Edeson, un experimentado artista que había trabajado previamente en El halcón maltés y en una versión de Frankenstein del año 1931.

Ingrid Bergman, en su perfil izquierdo.

Una mención especial merece la fotografía de Ingrid Bergman, en la que se puso especial cuidado. Ingrid fue fotografiada casi siempre en su perfil izquierdo, perfil preferido por la propia actriz, y en muchas ocasiones se aplicaba un filtro suavizador de tipo gaussiano y con catch lights para hacer que sus ojos destellaran. Estos efectos fueron diseñados para proporcionar a su rostro una apariencia «inefablemente triste, tierna y nostálgica».[20]

Se aprecian además barras de sombras cruzándose con los personajes y con el fondo. Dichas sombras, según cada caso, poseen distintos significados: algunos muestran símbolos de encarcelamiento, el crucifijo, el símbolo de la Francia Libre y hasta confusión emocional.[20] Además, la oscuridad del cine negro y la luz expresionista es usada en numerosas escenas, principalmente hacia el final de la película. Según Rosenzweig, estas luces y sombras son elementos clásicos del estilo de Curtiz, junto a la fluidez del trabajo de cámara y el uso del entorno como herramienta de encuadre.[33]

Música[editar]

La música fue escrita por Max Steiner (1888-1971), compositor que había saltado a la fama por haber sido el artífice de la música de la película Lo que el viento se llevó. La canción As time goes by de Herman Hupfeld había sido escogida para formar parte de la obra de teatro original, y Steiner tenía previsto reemplazarla por una obra propia. Sin embargo, cuando el compositor quiso crear su propia obra para remplazarla, se encontró con que Ingrid Bergman ya se había cortado el cabello para protagonizar su siguiente papel cinematográfico (María, en Por quién doblan las campanas), por lo que no se podían volver a rodar las escenas en las que aparecía la canción. Por otra parte, cuando se estrenó la película la canción gozó de un resurgimiento que la posicionó 21 semanas en los primeros puestos de las listas de éxitos. Así que Steiner basó por completo la música de la película en dicha canción y en La Marsellesa, el himno nacional francés, transformándolos para que reflejaran diversas situaciones.[34] De nota excepcional es el «duelo de canciones» en que La Marsellesa compite —interpretada a todo pulmón por una orquesta completa— contra un pequeño grupo de alemanes que cantan «Die Wacht am Rhein» (El guardia sobre el río Rín) en el piano. Originalmente se había pensado para esta secuencia maestra en la canción «Horst Wessel Lied» (Canción de Horst Wessel), que era de facto el segundo himno nacional de la Alemania Nazi, pero este se encontraba todavía bajo derechos reservados al menos en los países no aliados.

Otras canciones incluidas en la película son It Had to Be You, de 1924, con letra de Gus Kahn y música de Isham Jones; Knock on Wood, con música de M.K. Jerome y letra de Jack Scholl, y Shine de 1910 de Cecil Mack y Lew Brown, con música de Ford Dabney. En una de las escenas de flash back en París, Rick e Ilsa bailan al ritmo de Perfidia del compositor chiapaneco mexicano Alberto Domínguez Borrás.

Reparto[editar]

Tres actores encabezan la cinta: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman y Paul Henreid.

Un punto notable del reparto de Casablanca es la amplia variedad de nacionalidades de los actores. De hecho, solo tres de los actores con créditos fueron actores estadounidenses.

  • Humphrey Bogart como Rick Blaine. El neoyorquino Bogart se consagró en el estrellato gracias a Casablanca. Al inicio de su carrera, Bogart se había encasillado en papeles de gángster, interpretando personajes en los que recibía nombres como: Bugs, Rocks, Turkey, Whip, Chips, Gloves y Duke (en dos ocasiones). En la película High Sierra de 1941 se le permitió interpretar un papel con cierto carisma, pero ciertamente Rick fue su primera interpretación en un rol verdaderamente romántico.
  • Ingrid Bergman como Ilsa Lund. El sitio web oficial de Bergman menciona a Ilsa como su «papel más famoso y perdurable».[35] El debut hollywoodense de la actriz sueca en Intermezzo en 1939, había sido bien recibido, pero sus películas posteriores no fueron nada extraordinario hasta Casablanca. Ebert la califica como «luminosa», y comenta la química entre ella y Bogart: «ella pinta la cara de él con sus ojos.»[20] Otras actrices consideradas para interpretar a Ilsa habían sido Ann Sheridan, Hedy Lamarr y Michéle Morgan; Wallis adquirió los servicios de Bergman mediante un contrato con David O. Selznick, a cambio de prestarle a Olivia de Havilland.[36]
  • Paul Henreid como Victor Laszlo. Henreid, actor austríaco que había abandonado su país natal en 1935, rechazó en un principio el papel (ya que pensaba que este «lo encasillaría para siempre», según declaraciones de Pauline Kael),[37] y solo lo aceptó cuando recibió la promesa de encabezar el reparto junto a Bogart y Bergman. Henreid no se llevó muy bien con sus compañeros actores y, de hecho, consideraba a Bogart solo «un actor mediocre», mientras que Bergman calificó a Henreid como una «prima donna».[38]

Los actores secundarios fueron:

  • Sydney Greenstreet como el señor Ferrari, propietario de un club de la competencia. También él era un actor inglés y había protagonizado previamente El halcón maltés junto a Lorre y Bogart.
  • Peter Lorre como el Sr. Ugarte. Lorre fue un actor judío austrohúngaro que había trabajado en Alemania, de la cual emigró tras la llegada de los nazis al poder en 1933. También él había trabajado en El halcón maltés.

Otros actores con créditos en la película fueron: Dooley Wilson, Joy Page, Madeleine LeBeau, S. Z. Sakall, Curt Bois y John Qualen.

  • Dooley Wilson como Sam. Wilson, actor estadounidense, era en realidad baterista y no sabía tocar el piano. Hal Wallis previamente consideró la posibilidad de cambiar la figura masculina del pianista por una femenina (papel que podría haber sido interpretado por Hazel Scott o Ella Fitzgerald), e incluso aún después de haber terminado el rodaje, Wallis siguió considerando doblar la voz de Wilson en las canciones que este interpretaba.[40]
  • Joy Page como Annina Brandel, en la película una joven refugiada búlgara. Page, actriz estadounidense, era la hijastra del presidente del estudio, Jack Warner, y al inicio opinaba que el guion de Casablanca estaba «pasado de moda» y era «estereotipado». Contaba con apenas 17 años y estaba recién egresada de la preparatoria.
  • Madeleine LeBeau como Yvonne, quien en la película aparece como novia de Rick durante un muy breve espacio de tiempo. LeBeau, actriz francesa que contaba con 21 años, fue la segunda esposa del actor Marcel Dalio, de quien se divorció mientras participaba en la filmación de la película.
  • S. Z. (o S. K.) Sakall como Carl, el mesero. Actor judío húngaro que había sido forzado a abandonar Alemania en 1933 y participaba regularmente en películas en su tierra natal hasta que tuvo que huir de la persecución nazi en 1939. Fue amigo de Curtiz desde sus días en Budapest. Sus tres hermanas murieron en campos de concentración nazis.
  • Curt Bois como el carterista. Bois, actor alemán judío, también era un refugiado. Había comenzado su carrera siendo apenas un niño, en 1907 (y continuaría actuando casi durante ochenta años).
  • John Qualen como Berger, personaje que aparece como contacto de Rick con la Resistencia. Qualen fue un actor canadiense que apareció en muchas películas de John Ford.
  • Leonid Kinskey como Sascha, a quien en la película Rick asigna como guardaspaldas en la casa de Yvonne. Kinskey, actor ruso, había huido en su infancia de la Revolución rusa. Se dice que es muy probable que haya sido seleccionado para este papel en Casablanca debido a que era compañero de copas de Humphrey Bogart.

Otros actores dignos de mención cuyos créditos no aparecen en la película son: Marcel Dalio, Helmut Dantine, Norma Varden, Jean Del Val, Torben Meyer, Dan Seymour y Gregory Gaye.

  • Marcel Dalio como Emil, el crupier. Actor francés que había participado en los filmes La gran ilusión y La regla del juego del director Jean Renoir. Después de haber huido ante la caída de Francia, obtuvo solo papeles secundarios en Hollywood y por su papel en Casablanca recibió solamente 667 dólares. En la película participa en una de las más memorables escenas que explicitan el ejercicio de la doble moral: cuando el capitán Renault clausura el «Café de Rick» diciendo «estoy pasmado, ¡pasmado de encontrar que hay juegos de apuestas en este lugar!», Emil se acerca a él y le entrega el soborno acostumbrado diciendo: «Sus ganancias, señor». Por otra parte, el 22 de junio de 1942 Dalio se divorció de Madeleine LeBeau, su segunda esposa, quien estaba también actuando en el mismo filme. Posteriormente, Dalio participó en otra de las películas que protagonizaría Bogart, Tener y no tener.
  • Helmut Dantine como Jan Brandel, un jugador de ruleta búlgaro. Se trataba de otro actor austriaco que había sido internado temporalmente en un campo de concentración después de la «Anschluss».
  • Norma Varden como la dama inglesa a cuyo marido han robado la cartera. Fue una actriz de reparto inglesa famosa, que recibió pequeños papeles, casi siempre sin créditos, en más de 100 películas.
  • Jean Del Val como el policía francés que abre Casablanca reportando por radio la noticia del asesinato de dos mensajeros alemanes que llevaban dos cartas de tránsito. Es ese personaje el que transmite la orden de capturar a «todos los personajes sospechosos», presagiando lo que será la línea memorable y tantas veces citada de «capturar a los sospechosos de siempre», que mencionará el capitán.
  • Torben Meyer como el banquero alemán que se sienta en la mesa de bacará en el «Café de Rick». Él le susurrará a Carl, el mesero, la línea: «Quizá si le dices que yo manejé el segundo banco más grande de Ámsterdam». Meyer fue un actor danés que actuó durante 50 años en más de 180 películas.
  • Dan Seymour como Abdul, el portero. Fue un actor estadounidense obeso (pesaba 120 kilogramos) que recibió siempre papeles de persona gorda, llegando a actuar en más de 60 películas para la Warner Bros. durante 35 años.
  • Gregory Gaye como el banquero alemán que se niega a entrar al casino de Rick. Se trata de un actor ruso que se exilió en los Estados Unidos en 1917 tras la Revolución y que apareció en pequeños papeles en más de un centenar de películas. Junto a Kinskey fueron los únicos dos actores rusos en el filme.

Gran parte del impacto emocional de la película se atribuye a la numerosa proporción de exiliados europeos y refugiados que participaron como extras y en roles menores. Un testigo de la filmación de la secuencia del «duelo de canciones» afirmó haber visto a muchos de los actores llorando y haberse dado cuenta de «que todos eran en realidad verdaderos refugiados».[41] Harmetz afirma que estos «le brindaron en una docena de papeles pequeños a Casablanca la comprensión y la desesperación que jamás hubieran podido proveerle los actores centrales del reparto».[42] Los ciudadanos alemanes que había entre ellos, por ejemplo, debieron guardar el toque de queda al ser considerados como extranjeros enemigos. Irónicamente, además, casi siempre fueron requeridos para la interpretación de soldados nazis, de los cuales ellos mismos habían huido.

Algunos de los actores exiliados que formaron parte del reparto fueron:

  • Wolfgang Zilzer, el actor que aparece en la escena de apertura, había sido un actor de cine mudo en Alemania que terminó casándose con otra de las actrices del reparto, Lotte Palfi.
  • Hans Twardowski como el oficial nazi que discute con un oficial francés acerca de Yvonne. Twardowski fue un actor nacido en Stettin, una ciudad en aquel entonces de Alemania (hoy llamada Szczecin, en Polonia), que tuvo que huir de Alemania por su homosexualidad.
  • Ludwig Stössel como el Sr. Leuchtag, el refugiado alemán del que se dice en el filme que su inglés «no es muy bueno». Stössel, actor austríaco, era judío y, por eso, tras el Anschluss fue encarcelado. Al recuperar su libertad dejó su país y se trasladó a Inglaterra y luego a los Estados Unidos. Allí alcanzó la fama tras una larga serie de comerciales para los vitivinicultores de una colonia italo-suiza, en los que aparecía con un gorro alpino y vestido con lederhosen. En dichos comerciales su frase era «¡yo, el pequeño vitivinicultor!».
  • Ilka Grünig como la Sra. Leuchtag. Grünig había nacido en Viena (Austria) y fue una actriz de cine mudo en Alemania y se exilió en Estados Unidos tras el Anschluss.
  • Lotte Palfi como la refugiada que trata de vender sus diamantes. Palfi, actriz judeo alemana, había interpretado papeles en un prestigioso teatro de Darmstadt (Alemania). Se vio obligada a emigrar de su país, por ser judía, a la llegada de los nazis al poder en 1933. En Estados Unidos se casó con otro de los actores de Casablanca, Wolfgang Zilzer.
  • Trude Berliner como uno de los jugadores de bacará en el «Café de Rick». Berliner, actriz alemana, había sido una famosa actriz en cabarets y películas. Por su religión judía se vio también forzada a abandonar su país en 1933.
  • Louis V. Arco como uno de los refugiados que aparece en el Café de Rick. Arco era austrohúngaro pero había participado en algunas películas en Alemania. En 1933 prefirió trasladarse a su casa, donde permaneció hasta 1938, año en el que huyó finalmente a los Estados Unidos tras el Anschluss y cambió su nombre.
  • Richard Ryen como el coronel Heinze, el asistente de Strasser. Richard Anton Robert Felix fue un actor judeo húngaro que había actuado en películas y dirigido obras de teatro en Alemania. Al huir a Estados Unidos cambió su nombre. En Hollywood interpretó casi siempre papeles de oficial nazi. En Casablanca ganó $1,600 ($400 a la semana por cuatro semanas de filmación).
  • Barry Norton ... como uno de los jugadores de cartas en el Café de Rick. Norton era un actor nacido en Argentina que hizo su carrera en los Estados Unidos.

Sinopsis[editar]

Durante la Segunda Guerra Mundial Rick Blaine (Humphrey Bogart), un estadounidense cínico y amargado, expatriado por causas desconocidas, administra el local nocturno más popular de Casablanca (Marruecos), el «Café de Rick». Este es un lugar exclusivo y un antro de juego que atrae una clientela variada: gente de la Francia de Vichy, oficiales de la Alemania nazi, asilados políticos y ladrones. A pesar de que Rick asegura ser neutral en todos los campos, se revelará más tarde su participación en el tráfico ilegal de armas hacia Etiopía —que tendría como objetivo combatir la invasión italiana de 1935— y en la Guerra Civil Española, del lado republicano.

Una noche, un criminal menor llamado Ugarte (Peter Lorre), llega al club de Rick portando unas tales «cartas de tránsito» (literalmente, «letters of transit»), documentos valiosos que ha conseguido tras asesinar a dos mensajeros alemanes. Se trata de una especie de salvoconductos que permiten a su poseedor el libre tránsito a través de la Europa controlada por los nazis y llegar, incluso, a la neutral Lisboa (Portugal), de la cual se podría partir hacia los Estados Unidos. Por eso los documentos tienen un valor incalculable para cualquiera de los refugiados que esperan en Casablanca su oportunidad de escapar. Ugarte planea vender los salvoconductos esa misma noche pero, antes de que la compra-venta tenga lugar, Ugarte es arrestado por la policía local al mando del Capitán Louis Renault (Claude Rains), un corrupto oficial de la Francia de Vichy que solo quiere complacer de todas las formas posibles a los nazis. De manera subrepticia, Ugarte deja las cartas al cuidado de Rick porque «de algún modo, debido a que tú me desprecias, eres el único en quien yo confío».

Escena del trailer que muestra a Paul Henreid y Humphrey Bogart conversando sobre el personaje de Ingrid Bergman, Ilsa.

Entretanto la razón de la amargura de Rick llega de nuevo a su vida. Se trata de su ex-amante, Ilsa Lund (Ingrid Bergman) quien le había abandonado en París sin dar explicaciones y quien, junto a su esposo Victor Laszlo (Paul Henreid), entra al Café esa noche para comprar las cartas. Laszlo es un renombrado líder de la resistencia checa que enfrenta a los nazis. La pareja necesita las cartas para dejar Casablanca y salir hacia los Estados Unidos, desde donde él podría continuar su labor. A la noche siguiente Laszlo, sospechando que Rick tiene las cartas, se entrevista con este, pero Rick se niega a entregarle los salvoconductos, pidiéndole que le pregunte a su esposa el motivo. (Es decir, solo dos personas pueden salir, pero en este punto hay tres personas que lo desean.) El diálogo se ve interrumpido cuando un grupo de oficiales nazis, bajo las órdenes del mayor Stresser (Conrad Veidt), comienza a cantar «Die Wacht am Rhein» (El guardia sobre el río Rín), que era considerado un himno patriótico durante la Alemania nazi. Enfurecido, Laszlo solicita a la banda del local que interprete La Marsellesa, el himno nacional francés hasta antes de la ocupación del país. Cuando el maestro de la banda busca a Rick con la mirada, este asiente con la cabeza. Laszlo comienza a cantar, solo al inicio, y enseguida el largamente reprimido fervor patriótico se adueña de la muchedumbre y todos se unen al canto, ahogando el de los alemanes. Como represalia, Strasser manda clausurar el club.

Rick sigue resentido con Ilsa, pero esa noche, ella lo confronta una vez que el Café ha quedado desierto. Cuando él se niega a darle los documentos, ella lo amenaza con una pistola, pero siendo incapaz de disparar, le confiesa que sigue amándolo y le explica que cuando lo encontró por primera vez y se enamoró de él en París, pensaba que su marido había sido asesinado en un campo de concentración nazi. Pero en cuanto descubrió que Laszlo en realidad había logrado escapar —continua ella explicando—, dejó a Rick sin explicación alguna y regresó a su marido. Le dice, además, que fingió haber abandonado la ciudad para prevenir que Rick se quedara a buscarla y lo capturasen los alemanes. Rick cambia de actitud al conocer el motivo por el cual ella se marchó de su lado y la induce a pensar que se quedará con él cuando Laszlo se vaya.

Laszlo llega al café una vez que se ha ido Ilsa y le dice a Rick que se ha dado cuenta de que «algo» sucede entre ella y Rick. De hecho, intenta provocar que Ilsa y Rick tomen las cartas de libre tránsito, con tal de salvar la vida de ella. Como sea, la policía llega y Laszlo es arrestado bajo un cargo menor. Rick interviene y convence al capitán Renault de liberar a Laszlo, prometiéndole que lo podrá acusar ante la Gestapo por un delito mucho más serio: la posesión de las cartas. Cuando Renault le cuestiona sobre la razón por la que él está haciendo esto, Rick le explica que Ilsa y él partirán para los Estados Unidos.

Más tarde, Laszlo recibe las cartas de parte de Rick, mas cuando Renault trata de arrestarlo Rick traiciona a Renault, obligándolo a punta de pistola a permitir el escape. En el último momento, Rick conduce a Ilsa a que aborde el avión para Lisboa con su marido diciéndole que si ella se queda se arrepentirá. «Tal vez no hoy. Tal vez no mañana, pero pronto y para el resto de tus días».

El mayor Strasse llega en su vehículo, habiendo recibido el chivatazo por parte de Renault, pero Rick le dispara cuando trata de intervenir. Cuando la policía llega, el capitán Renault salva la vida de Rick al ordenar que «capturen a los sospechosos de siempre». Enseguida recomienda que Rick deje Casablanca, sugiriéndole incluso que se una a la Francia Libre en Brazzaville (República del Congo). Ellos se alejan caminando en medio de la neblina con una de las más memorables líneas finales en la historia del cine: «Louis, creo que este es el principio de una gran amistad».

Lugares de rodaje[editar]

Recepción[editar]

Ingrid Bergman y Humphrey Bogart protagonizan uno de los besos más famosos de la historia del cine.

El filme fue exhibido por primera vez en el Teatro Hollywood de Nueva York el 26 de noviembre de 1942, para coincidir con la invasión de las tropas aliadas de la costa norte de África y la captura de la ciudad de Casablanca. El estreno general fue un poco más tarde, el 23 de enero de 1943, para aprovechar la Cumbre Anglo-estadounidense, una conferencia de alto nivel entre Churchill y Roosevelt que se llevó a cabo en el Hotel Anfa, en la ciudad de Casablanca. La película obtuvo unos resultados económicos sustanciosos, si bien no espectaculares, recaudando 3,7 millones de dólares en su estreno inicial en los Estados Unidos de América.[43] La reacción de la crítica fue positiva en general, con la revista Variety describiéndola como «espléndida propaganda anti Eje»;[44] como más tarde diría Koch, «era un filme que las audiencias necesitaban... tenía valores... sacrificios dignos de hacer. Y lo mostró de un modo muy entretenido».[45] Otras revistas fueron menos entusiastas: The New Yorker la evaluó solo como «apenas tolerable».[46] Por su parte, la Oficina de Información de Guerra de los Estados Unidos de América evitó su proyección a las tropas en África del Norte, porque creía que el filme podría causar resentimiento entre los partidarios de Vichy en la región.[47]

La película ha mantenido su popularidad: Murray Burnet la ha considerado «cierta ayer, cierta hoy, cierta mañana».[48] Para el año 1955 el film había recaudado ya 6,8 millones de dólares, colocándola en el tercer puesto entre las películas de guerra más rentables de la Warner Bros. (Solo tras Shine On, Harvest Moon y This Is the Army).[49] Pronto comenzó su trayectoria en la memoria de los cinéfilos: el 21 de abril de 1957, el Teatro Brattle de Cambridge (Estados Unidos) la exhibió como parte del repertorio del ciclo de películas viejas. Dicha inclusión fue tan popular que comenzó la tradición de exhibir Casablanca durante la semana de exámenes finales en la Universidad Harvard, tradición que ha continuado hasta nuestros días y que fue imitada en muchos otros institutos superiores de los Estados Unidos. Todd Gitlin, profesor de sociología, tras asistir personalmente a una de las exhibiciones, afirmó que fue «realizar mi muy personal rito de paso».[50] La tradición ha ayudado a la película a mantenerse en la memoria popular mientras que el recuerdo de otras películas famosas de la misma década se ha ido desvaneciendo, de modo que para el año 1977, Casablanca era la película más frecuentemente retransmitida en la televisión estadounidense.[51]

Sea como sea, hay evidencia anecdótica que apunta a que Casablanca ha hecho más mella entre los cinéfilos que entre los profesionales de la industria cinematográfica. Entre noviembre y diciembre de 1982 el escritor y periodista independiente Chuck Ross se hizo una pregunta: ¿podrían los agentes de Hollywood ser capaces de reconocer la cinta? o, al no lograrlo, ¿podrían al menos reconocerla como un guion genial? Con la finalidad de descubrirlo, Chuck Ross escribió el mismo guion de Casablanca pero usando el título de Todos vienen al café de Rick (el título original de la obra de teatro) y cambiando el nombre del pianista de Sam a Dooley (Dooley Wilson había sido el actor que interpreta este personaje en el filme) y lo envió a 217 agencias haciéndolo pasar como el guion de un escritor desconocido, un tal Erik Demos. 97 agencias lo devolvieron sin haberlo leído, 7 nunca lo leyeron y 18 copias se habrían reportado como perdidas en el correo. De las 85 agencias que lo leyeron, 38 lo descalificaron, 33 lo reconocieron en términos generales (de las cuales 8 ni cuenta se dieron que era específicamente Casablanca), 3 lo declararon como económicamente viable y una sugirió enviarlo a otra agencia para su transformación en una novela.[52] [53]

Premios y nominaciones[editar]

Premios Óscar[editar]

En los Premios Óscar de 1943 (entregados el 2 de marzo de 1944), Casablanca ganó tres premios: Mejor guion adaptado, Mejor director y Mejor película, y fue nominada para otros cinco (que no ganó). Wallis, el productor, se resintió porque el presidente del Estudio, Jack Warner, recogió el premio en vez de él; este desaire desencadenó la ruptura de las relaciones de Wallis con el estudio en abril del mismo año.[54]

Categoría Persona Resultado
Óscar a la mejor película Warner Bros. (Hal B. Wallis, productor) Ganador
Óscar al mejor director Michael Curtiz Ganador
Óscar al mejor guion adaptado Julius J. Epstein, Philip G. Epstein y Howard Koch Ganadores
Óscar al mejor actor Humphrey Bogart Candidato
Óscar al mejor actor de reparto Claude Rains Candidato
Óscar a la mejor fotografía Arthur Edeson (en blanco y negro) Candidato
Óscar al mejor montaje Owen Marks Candidato
Óscar a la mejor banda sonora Max Steiner Candidato

Otros reconocimientos[editar]

Otros reconocimientos que ha recibido la cinta son la inscripción en el National Film Registry, ranking que recoge las mejores películas de la historia, y la nominación por la alta calidad de su edición en DVD a los premios DVD Exclusive.

Casablanca está preservada en el archivo de la Biblioteca del Congreso.
  • En 1997, el American Film Institute, tras consultar a mil quinientos expertos de la cinematografía estadounidense, colocó a Casablanca en sus listas como la segunda mejor película estadounidense de todos los tiempos detrás tan solo de Ciudadano Kane. Este estatus fue ratificado en la revisión que el Instituto hizo en 2007, cuando se colocó en tercer puesto.[1]
Categoría Motivo Resultado
DVDX Award 60th Anniversary Special Edition Candidato
  • En 2005, fue calificada como uno de «los 100 más grandiosos filmes de los últimos 80 años» por el sitio web de la revista Time (los filmes seleccionados no están colocados en un orden específico).
  • En 2006, la sección oeste del sindicato Writers Guild of America que agrupa guionistas de cine y televisión así como a empleados de la televisión y la radio, eligió el guion de Casablanca como el «mejor de todos los tiempos» en su lista de Los 101 mejores guiones.[55]

Respuesta de los críticos[editar]

De acuerdo con Roger Ebert, es «probable que Casablanca se encuentre en más listas de «grandes filmes de todos los tiempos» que cualquier otro título, incluso Ciudadano Kane» porque su atractivo es muy amplio; mientras Ciudadano Kane es «grandiosa», Casablanca es adorable.[20] Nunca se ha oído, continúa diciendo Ebert, una reseña negativa sobre el filme, aún cuando algunos puntos específicos puedan ser criticados como, por ejemplo: los efectos especiales inverosímiles y la actuación acartonada del personaje de Laszlo.[29] Rudy Behlmer hace énfasis en el gran cuadro que se dibuja: «se trata de una mezcla de drama, melodrama, comedia e intriga».[29]

Casablanca es la película favorita del crítico Leonard Maltin.

Leonard Maltin afirma que esta es su cinta predilecta de todos los tiempos.

Ebert comenta que el filme es popular debido a que «la gente en ella es muy buena». Considerando que es un héroe de resistencia, Laszlo es notoriamente el más noble de todos y eso a pesar de que su personaje es tan cuadrado que puede llegar a ser difícil de creer.[20] Los otros personajes no están, según Behlmer, «hechos de una vez para siempre»: su buen corazón se va revelando a lo largo de la trama. Renault es un caso ejemplar: en la historia comienza siendo un colaborador más de los nazis, extorsionando a los refugiados a cambio de favores sexuales y matando a Ugarte. Rick, según el mismo Behlmer, no es «ni un héroe... ni un villano»: hace lo mínimo indispensable para hacer su vida frente a las autoridades y «no se arriesga por nadie». Incluso hasta a Ilsa, la menos activa de los personajes principales, se le ve «atrapada en dificultades emocionales» al cuestionarse sobre a qué hombre ama realmente. Al final de la película, no obstante, «todo el mundo se sacrifica».[29]

Una nota discordante proviene de la pluma del escritor italiano Umberto Eco, al afirmar que «desde un punto de vista estrictamente crítico... Casablanca es una película muy mediocre». Eco objeta que los cambios en los personajes devienen inconsistentemente, más que como resultado de un proceso complejo: «es una tira cómica, un sancocho, carente de credibilidad psicológica y con escasa continuidad en cuanto a efectos dramáticos». De todas maneras, concluye, es esta inconsistencia lo que vale para que el filme sea tan aceptado pues permite incluir una larga serie de arquetipos: el amor desgraciado, el vuelo, el rito de paso, la espera, el deseo, el triunfo de la pureza, el siervo fiel, el triángulo amoroso, la bella y la bestia, la mujer enigmática, el aventurero ambiguo y el borracho redimido. Se centra principalmente en la idea de sacrificio: «el mito del sacrificio atraviesa toda la trama del filme».[56] Este era el tema que hacía eco ante una audiencia que vivía tiempos de guerra y a la que se le había tranquilizado con la idea de que el sacrificio que duele y el seguir continuando una lucha armada pueden ser gestos románticos que valdrían la pena en pos de un bien mayor.[57]

El crítico estadounidense Jonathan Rosenbaum se refiere a Casablanca como una película «montada apresuradamente», y considera que es inferior a su spin-off de 1944, Tener y no tener.[58] Por su parte, el crítico francés Georges Sadoul ni siquiera menciona esta película en su Dictionnaire des films, Seuil, 1965 (1.ª edición).

Propuestas de claves de interpretación[editar]

Los críticos han analizado a Casablanca desde muchas perspectivas diversas. William Donelley describe cómo la relación entre Rick y Sam, y posteriormente entre Rick y el Capitán Renault, es «un caso típico de la homosexualidad reprimida que subyace en la mayoría de las historias de aventura estadounidenses».[59]

Harvey Greenberg hace una lectura freudiana de la cinta según la cual las transgresiones que le impiden a Rick retornar a los Estados Unidos se deben a un complejo de Edipo, el cual solo es resuelto cuando Rick comienza a identificarse con su padre en la figura de Laszlo y la causa que él representa.[60]

A estas propuestas interpretativas Sidney Rosenzweig contesta diciendo que se trata de lecturas reductivas y que el aspecto más importante del filme es la ambigüedad, sobre todo en Rick; para esto cita los diferentes nombres que cada personaje le da a Rick (Richard, Ricky, Señor Rick, Herr Blaine y así por el estilo) como evidencia de los muchos significados que tiene para cada persona.[61]

Incidencia en otras obras[editar]

Muchas obras artísticas posteriores han tomado prestados elementos de Casablanca; ha sido parodiada múltiples ocasiones y citada en infinidad de series cómicas y dramáticas. Entre estas influencias cabe mencionar:

  • Pasaje para Marsella, la película reúne a Bogart, Rains, Curtiz, Greenstreet y Lorre en 1944.
  • Hay muchas similitudes entre Casablanca y dos filmes posteriores en los que participa Bogart, Tener y no tener y Sirocco.
  • Steven Soderbergh rinde homenaje a Casablanca con El buen alemán, un filme en blanco y negro que se ubica en el Berlín de la postguerra. La película finaliza con una escena entre dos viejos amantes (interpretados por George Clooney y Cate Blanchett) en un aeropuerto. El póster de la película es una imitación del de Casablanca.
  • Entre las parodias, la primera fue la de los Hermanos Marx en Una noche en Casablanca (1946). También se cuenta la obra de Woody Allen, Sueños de un seductor (1972); la de Neil Simon, The Cheap Detective (1978); incluso la misma casa Warner Bros. produjo su parodia para los Looney Tunes, llamada Carrotblanca (1995) que se incluyó en una edición especial del DVD de Bugs Bunny; Barb Wire (1996), y Out Cold (2001). En Agárralo como puedas 2 1/2 parodian la escena del bar
  • Un episodio de la serie de televisión estadounidense Luz de luna hace una parodia de la película con Curtis Armstrong como Rick y Allyce Beasley como Ilsa.
  • Las frases del guion también han influido en otras obras, por ejemplo, en el título de: The Usual Suspects (1995).
  • En televisión, Casabalanca misma forma parte central del desarrollo de la película de ciencia ficción para televisión titulada Overdrawn at the Memory Bank (1983). Algo similar sucede en la película distópica Brazil (1985).
  • En la serie de animación El Crítico (1994) de HBO, se intenta un final alternativo considerando que Ilsa hubiese saltado en paracaídas del avión.
  • En la serie de televisión Los Simpson en un episodio Bart Simpson y su hermana Lisa Simpson encuentran una copía en celuloide con el final real de la película, en la cuál Ilsa regresa en paracaídas, pero son atacados por Adolf Hitler y salvados por el piano de Sam.
  • En la serie estadounidense House M.D. una conversación que mantiene House con una de sus pacientes que estaba enamorada de él, en el segundo capítulo de la tercera temporada, es prácticamente la misma que tuvieron Rick e Ilsa al final de la película.
  • En Cuando Harry conoció a Sally, Billy Crystal y Meg Ryan conversan por teléfono mientras cada uno ve Casablanca en cama. Ambos hacen referencia a la última frase de la película como la mejor frase de todos los tiempos.
  • En la película de comedia ¿Donde está el polición 2 1/2? (Naked Gun 2 1/2), el personaje del actor Leslie Nielsen se encuentra en un bar, ahogando sus penas, y llega su amor, interpretado por Priscila Presley. Se sienta en su mesa y le dice al pianista "Tócala otra vez, Sam. Por los viejos tiempos", en clara parodia de la memorable frase de Ilsa.
  • En el año 2003 el escritor argentino Edgar Brau publicó en Buenos Aires la nouvelle Casablanca, en la que se describe cómo un rico estanciero argentino, con la fantástica idea de instalar la película Casablanca en la realidad, construye en sus campos, ubicados entre Buenos Aires y Mar del Plata, alrededor del año 1950, una réplica exacta del café de Rick, incluyendo (mediante la contratación de dobles idénticos a los actores) a todos los protagonistas del filme. La acción comienza en el año 2003, cuando el relator, obligado a desviarse con su automóvil por una tormenta, va a dar a un sitio ya casi desmantelado pero que él enseguida reconoce como un igual del famoso café de la película. Allí solo viven ya, ancianos, el hombre negro que personificaba a Sam (quien se convierte en el verdadero relator de la historia), el hombre que personificaba a Rick y la mujer que personificaba a Ilsa. Esta nouvelle fue traducida al inglés y publicada en Estados Unidos (junto con otros relatos de Brau) con el título de Casablanca and Other Stories. Se considera que esta nouvelle representa una perfecta metáfora de la decadencia argentina.

Citas y frases famosas[editar]

Muchas de las líneas del guion de Casablanca han quedado grabadas en los cinéfilos de todo el mundo. Entre estas podemos contar las siguientes.

  • «Tócala otra vez, Sam» («Play it again, Sam», en inglés). Esta es una de las frases más ampliamente asociadas con la película y, sin embargo, se trata en realidad de una cita errónea, la cual es en realidad el título original de la película Sueños de un seductor, de Woody Allen (1972). En Casablanca, estando Ilsa por primera vez en el café, se da cuenta de que allí está Sam, el pianista, y le pide: «Tócala una vez, Sam, en recuerdo de los viejos tiempos» («Play it once, Sam, for old times' sake» en inglés). Entonces él finge ignorarla y ella le ordena «Tócala, Sam. Toca A medida que el tiempo pasa» («Play it, Sam. Play As time goes by », en inglés). Más tarde esa misma noche, al estar Rick y Sam solos, Rick le solicita que la vuelva a tocar: «Tú la tocaste para ella y la puedes tocar para mí» («You played it for her and you can play it for me», en inglés) y «si ella puede soportarla, ¡yo también puedo! Tócala! » («If she can stand it, I can! Play it!», en inglés).
  • «Esta va por ti, muñeca» («Here's looking at you, kid.», en inglés). Se trata de una frase que Rick le dice a Ilsa y no se encontraba en los guiones preliminares. Su aparición en la película ha sido atribuida a las lecciones de póquer que Bogart le daba a Bergman entre toma y toma.[62]

Fue elegida por expertos estadounidenses como la quinta frase más memorable en la historia del cine de aquel país en una encuesta realizada en el 2005 por el American Film Institute.[63] [6]

En total seis frases de esta película, según dicho Instituto, aparecen en sus listas como las líneas de cine más citadas en Estados Unidos, muchas más que cualquier otra película, por ejemplo más que Lo que el viento se llevó y El mago de Oz, las cuales cuentan con solo tres frases cada una. Las otras citas que aparecen en las listas son:

  • «Louis, creo que este es el principio de una gran amistad» («Louis, I think this is the beginning of a beautiful friendship», en inglés), con el puesto 20;
  • «Tócala, Sam. Toca 'el tiempo pasará'»(«Play it, Sam. Play 'As Time Goes By'») en el lugar 28;
  • «Capturen a los sospechosos de siempre» («Round up the usual suspects», en inglés), en el puesto 32;
  • «Siempre nos quedará París» («We'll always have Paris», en inglés) en el lugar 43;
  • «De todos los bares en todos los pueblos en todo el mundo, ella entra en el mío» («Of all the gin joints in all the towns in all the world, she walks into mine», en inglés) en el puesto 67.

Otra frase digna de mención sería la de Rick recordando el día que se conocieron en París:

  • «Los alemanes iban de gris y tú ibas vestida de azul» («The Germans wore gray. You wore blue», en el original).

Intentos de censura y errores de doblaje[editar]

El personaje principal luchó en el lado republicano en la Guerra Civil Española pero en el primer doblaje de España esta referencia se suprimió debido a la dictadura de Francisco Franco, ya que el estreno fue en 1946. Igual pasa con la referencia al combate en Abisinia contra las tropas fascistas. En doblajes posteriores ya se hizo mención a la actividad de Rick con la II República y con Abisinia. A este respecto, existen tres diferentes doblajes de la película al español: el original, otro de 1966 y otro de 1983. El doblaje más conocido está lleno de errores de traducción y provoca, entre otras cosas, que se pierda la frase «Here's looking at you, kid», que como ya se mencionó sería considerada a la postre como una de las mejores de la historia del cine.

Secuelas y otras versiones[editar]

Desde el momento en que Casablanca fue un éxito se comenzó a hablar sobre producir una secuela. De hecho se planeó la producción de una llamada Brazzaville (por el nombre de la ciudad a la que el capitán Renault recomienda a Rick que huya en la escena final de Casablanca), pero esta nunca se realizó. Después de este intento y desde entonces, ningún estudio volvió jamás a considerar seriamente la filmación de una secuela o de una nueva versión. De hecho el director francés François Truffaut rechazó la invitación de crear una nueva versión en 1974, citando el estatus de culto que ya tenía la película entre los estudiantes estadounidenses como la razón principal de su negativa.[64]

La novela A medida que el tiempo pasa (As time goes by, en inglés, usando el mismo título de la canción principal de Casablanca), escrita por Michael Walsh en 1998, fue autorizada por la Warner para usar dicho título.[65] [66] La obra arranca justo donde la película se detiene y hasta cuenta la historia del pasado misterioso de Rick en los Estados Unidos. Sea como fuere, el libro no alcanzó la fama.[67]

Ya antes David Thomson había redactado una secuela no autorizada en su novela Sospechosos (Suspects, en inglés) en 1985.

Existieron también dos series de televisión que se emitieron poco tiempo y que se basaban en Casablanca. Se trataba en realidad de precuelas. La primera fue transmitida por la ABC del año 1955 al 1956 e incluía entre su reparto a Charles McGraw como Rick y al mismo Marcel Dalio (que había interpretado a Emil en la película) pero ahora interpretando al capitán Renault. Esta serie formó parte de los episodios que se transmitieron en el espacio de la programación titulada Warner Bros. Presents,[68] en 10 programas con una hora de duración cada uno.

La otra serie de televisión fue transmitida brevemente por la NBC en solo 5 episodios de una hora de duración en 1983 e incluía entre los protagonistas a David Soul como Rick, Ray Liotta como Sacha y Scatman Crothers en un papel similar al de Sam.[69]

Se han grabado diversas adaptaciones de Casablanca para la radio. Dos de las más difundidas fueron: una, la adaptación de 30 minutos para el programa The Screen Guild Theater del 26 de abril de 1943, protagonizada por Bogart, Bergman y Henreid; la otra fue la versión de una hora para el Lux Radio Theater del 24 de enero de 1944, que tuvo a Alan Ladd como Rick, Hedy Lamarr como Ilsa y a John Loder como Laszlo.

Otras adaptaciones para radio han sido: la versión de Philip Morris Playhouse del 3 de septiembre de 1943 y una versión de igual duración para Theater of Romance del 19 de diciembre de 1944, con Dooley Wilson como Sam.

Julius Epstein intentó dos veces convertirla en un musical para Broadway en 1951 y 1967, pero finalmente nunca fue puesta en escena.[70] En cambio, la obra original, Todos vienen al café de Rick (Everybody Comes to Rick's, en inglés) sí fue producida en Newport (Estados Unidos) en agosto de 1946 y posteriormente llevada a Londres en abril de 1991. A pesar del esfuerzo, la obra no tuvo éxito.[71]

La película fue coloreada para la televisión en los años ochenta, pero el resultado fue motivo de controversia.[72] Inclusive, dicha versión estuvo a la venta, pero solo por breve tiempo debido a la oposición que alcanzó entre los puristas. El hijo de Bogart, Stephen, señaló que «si ustedes van a colorear Casablanca, ¿por qué no le ponen brazos a la Venus de Milo[73]

El Rick's Cafe Americain era un cabaret imaginario, pero, en la actualidad, el Rick's café en Casablanca, Marruecos, existe y está decorado como el de la película.[74]

Errores[editar]

El filme tiene varios defectos lógicos, de los cuales el más notorio es acerca de las «cartas de tránsito» que permitirían a los portadores abandonar el territorio de la Francia de Vichy. No queda claro si Ugarte dice que las cartas han sido firmadas por el general del ejército francés de la Francia de Vichy Maxime Weygand o por el general Charles de Gaulle, líder de la Francia Libre. Parte de la confusión se origina por la diferencia entre lo que está escrito y lo que se dice. El audio claramente menciona: «De Gaulle» y los subtítulos en inglés del DVD oficial escriben: «De Gaulle». Pero la versión francesa escribe «Weygand». Weygand había sido el delegado general de Vichy para las colonias norafricanas hasta un mes antes de la fecha en que se produce el filme. En cambio, De Gaulle estaba en ese momento a la cabeza del gobierno de la Francia Libre y era el enemigo del régimen de Vichy (que controlaba Marruecos). De hecho, una corte marcial condenó a De Gaulle el 2 de agosto de 1940 por traición in absentia y lo sentenció a purgar su pena en prisión. Estando así las relaciones entre los dos bandos enemigos, parece ilógico que una carta firmada por De Gaulle produjera algún beneficio.[16] En un caso de auténtico MacGuffin, las cartas de libre tránsito fueron inventadas por Joan Allison para la obra de teatro original y por eso nunca se cuestionó sobre su viabilidad en la vida real.[75] Es más, incluso en la cinta misma, Rick le sugiere a Renault que las cartas no permitirían la salida de Ilsa, dejando solo a Laszlo: «La gente ha sido retenida en Casablanca a pesar de sus derechos legales».

Asimismo, aunque Laszlo asevera que los nazis no pueden arrestarlo debido a que «esto es todavía una Francia no ocupada; cualquier violación a la neutralidad se proyectaría sobre el capitán Renault», Ebert señala que «no tiene sentido que él pueda andar caminando por allí libremente... Hubiera sido detenido en cuanto fuese visto».[20] Ante esto, otros, como Harmetz, sugieren que en realidad a sabiendas Strasser le permite a Laszlo moverse libremente, con la intención de que suelte los nombres de los líderes de la Resistencia en la Europa ocupada a cambio de que a Ilsa se le permita salir para Lisboa.

Entre los errores se cuenta además una versión equivocada de la bandera del Marruecos francés. Renault afirma que estuvo «con ellos [los estadounidenses] cuando “metieron la pata” en Berlín en 1918», pero la capital germana no fue tomada en la Primera Guerra Mundial, como tampoco ninguna tropa alemana uniformada puso un pie en Casablanca durante la Segunda Guerra Mundial.[16]

Son muchos los que afirman que la ciudad descrita era en realidad la internacional y cosmopolita Tánger.[76]

Hubo también errores de continuidad inevitables. Por ejemplo, en la escena en la que Rick deja París a bordo del tren. Allí se aprecia con claridad que su abrigo se empapa por la lluvia abundante; pero en cuanto pone un pie sobre el tren súbitamente aparece seco. La actitud de Curtiz ante estos detalles fue simple: decía «lo hago ir tan rápido que nadie se da cuenta».[29]

Rumores[editar]

Numerosos rumores e historias se han ido tejiendo en torno a la cinta.

Se llegó a afirmar que el entonces actor Ronald Reagan había sido elegido originalmente para interpretar el papel de Rick Blaine. Este rumor nació temprano, durante una de las exhibiciones que el estudio otorgó a la prensa cuando el filme estaba aún en desarrollo, pero para ese momento el estudio ya sabía que Reagan estaba comprometido con la Fuerza aérea de los Estados Unidos y nunca fue tomado en cuenta.[77]

Otro de los rumores famosos sobre la película es aquel que afirma que los actores no supieron hasta el último día de filmación cómo terminaría la historia. De hecho, la obra original (que por cuestiones técnicas se desenvuelve por completo dentro del café) terminaba con Rick enviando a Ilsa y a Víctor hacia el aeropuerto. Durante la adaptación del guion se discutió la opción de hacer morir a Laszlo en Casablanca, lo que hubiera permitido que Rick e Ilsa volaran juntos, pero —como Casey Robinson le escribiera a Hal Wallis previo el inicio de la filmación— el final de la historia «está hecho para que haya un giro oportuno en el momento en que Rick la envíe en el avión con Víctor. Entonces así, haciendo eso, no solo está resolviendo el triángulo amoroso. Está forzando a la chica a estar a la altura del idealismo de su naturaleza, obligándola a cargar con el peso de un trabajo que en estos días es más importante que el amor entre dos personas insignificantes».[78] Hubiera sido ciertamente imposible presentar una Ilsa que dejara a Laszlo por Rick, pues el código estadounidense de producción cinematográfica de 1930 prohibía exhibir a una mujer dejando a su marido por otro hombre. La disputa como tal no era, pues, sobre si Ilsa se iría con Laszlo, sino sobre cómo esta solución podía ser resuelta en el guion.[79] Así que es posible que el rumor se propagase a partir de una afirmación de Ingrid Bergman en la que dijo que ella no sabía de qué hombre tenía que enamorarse. Sin embargo, y puesto que el guion se reescribe a lo largo de todo el rodaje, la revisión de Aljean Harmetz concluye que muchas de las escenas clave habían sido ya filmadas cuando Bergman hizo el comentario, y que ya sabía cómo terminaría el filme: por lo tanto, la confusión fue, en todo caso, «emocional» y no «factual».[20]

Estrenos[editar]

  • Noviembre de 1942 en Nueva York (Estados Unidos).
  • Enero de 1943 en Los Ángeles (Estados Unidos).
  • 19 de diciembre de 1946 en Madrid (España).

Referencias[editar]

  1. a b Según el American Film Institute, en 1997 Casablanca fue considerada por mil quinientos expertos de la cinematografía estadounidense como la segunda mejor película estadounidense de todos los tiempos y en la revisión de la selección de dichos expertos para el año 2007 aparece como la número tres. Cf. American Film Institute. «AFI's 100 years... 100 Movies -- 10th Anniversary Edition» (en inglés). Consultado el 07 de octubre de 2007. [requiere registrarse gratuitamente].
  2. Según la encuesta que realiza periódicamente el IMDb (The Internet Movie Database), Casablanca ha sido clasificada en el lugar 9, tras recibir, a la fecha de esta consulta, la cantidad de 120.530 votos entre los usuarios del sitio que votan regularmente (la metodología se explica al final de la lista en el sitio web); cf. IMDb. «Top 250 movies as voted by our users» (en inglés). Consultado el 07-04-2008.
  3. Sin embargo, según el mencionado American Film Institute, Casablanca es sin duda la película número uno entre las cien películas estadounidenses románticas más importantes. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/passions100.pdf?docID=248, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  4. Para el mismo Instituto, Casablanca aparece con el número 32 entre las películas estadounidenses más inspiradoras. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/cheers100.pdf?docID=202, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  5. Curiosamente, siempre según el American Film Institute, Casablanca figura también entre las cien mejores películas de suspense estadounidenses con el número 37. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/thrills100.pdf?docID=250, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  6. a b Para el mismo Instituto, seis de las frases de Casablanca son recordadas como las citas más importantes de las películas de todos los tiempos. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/quotes100.pdf?docID=242, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  7. De igual manera, para el Instituto, la canción El tiempo pasará (As time goes by, en inglés) tema musical de la película, es la segunda canción más importante de las películas de todos los tiempos. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/songs100.pdf?docID=244, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  8. También, otra vez para el American Film Institute, Rick Blaine, el personaje que interpreta Bogart, es el cuarto héroe más recordado entre las héroes de películas de todos los tiempos. Cf. http://web.archive.org/web/http://connect.afi.com/site/DocServer/handv100.pdf?docID=246, consultada el 07/10/2007 [requiere registrarse gratuitamente].
  9. Ebert, Roger (15 de septiembre de 1996). «Casablanca (1942)» (en inglés). Chicago Sun-Times. Consultado el 8 de octubre de 2007.
  10. Como ejemplo, citemos a Tebar, Juan (1 de diciembre de 2007). «Casablanca - Coloquio 1/4 - Qué grande es el cine - Garci» (en español). 2 TVE. Consultado el 5 de julio de 2008. También Lamet, Juan Miguel (1 de diciembre de 2007). «Casablanca - Coloquio 1/4 - Qué grande es el cine - Garci» (en español). 2 TVE. Consultado el 05-07-2008. quien afirma que es: «una obra maestra del cine de encargo».
  11. R. Behlmer (1985). Inside Warner Bros. p. 194. 
  12. Harmetz, Aljean (1992). Round Up the Usual Suspects: The Making of Casablanca. Londres: Weidenfeld and Nicolson. p. 17. ISBN 0-297-81294-7. 
  13. Harmetz, pág. 18.
  14. Wilson, Kristi M. (29 de enero de 2002). «Casablanca» (en inglés). St. James Encyclopedia of Pop Culture, Gale Group. Archivado desde el original el 28 de junio 2012. Consultado el 10 de octubre 2007.
  15. Harmetz, pág. 30.
  16. a b c Robertson, James C. (1993). The Casablanca Man: The Cinema of Michael Curtiz. Londres. p. 79. ISBN 0-415-06804-5.  Texto «editorial Routledge » ignorado (ayuda)
  17. Behlmer, pág. 208.
  18. Behlmer, págs. 214–215.
  19. Harmetz, pág. 237.
  20. a b c d e f g h i «Commentary to “Casablanca”», de Roger Ebert, en el Two-Disc Special Edition DVD.
  21. Harmetz, pág. 170.
  22. Harmetz, págs. 280–81.
  23. Harmetz, p.53–54.
  24. Harmetz, pp.56–59.
  25. «Casablanca», artículo en inglés de Edward Sorel en la revista American Heritage, volumen 42, n.º 8, de diciembre de 1991. Consultado el 26 de octubre de 2007.
  26. «Casablanca' writer dies at 91» (en inglés). CNN (1 de enero de 2001). Consultado el 26-10-2007.
  27. Harmetz, págs. 162–166. También Behlmer, págs. 207–208 y 212–213.
  28. a b Harmetz, pág. 75.
  29. a b c d e Citado en el comentario de Ebert.
  30. Sarris, Andrew (1968). The American Cinema: Directors and Directions 1929–1968. New York: Dutton. p. 176. 
  31. Rosenzweig, Sidney (1982). Casablanca and Other Major Films of Michael Curtiz. Ann Arbor (EUA): UMI Research Press. pp. 158–159. ISBN 0-8357-1304-0. 
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  34. Harmetz, págs. 253–58
  35. The Family of Ingrid Bergman (ed.): «From quintessential “good girl” to Hollywood heavyweight». Consultado el 03-08-2007.
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  39. Harmetz, pág. 190.
  40. Harmetz, págs. 139–40, 260 and Behlmer, pág. 214.
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  48. Entrevistado en Benson, Scott (productor y director); Murray Burnet (1992). You Must Remember This: A Tribute to 'Casablanca' (DVD). Estados Unidos: Warner Home Video. Consultado el 2008. 
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  52. Zinman, David (Noviembre/Diciembre de 1982). The Magazine. (Sunday supplement to the Vancouver Province newspaper). p. 12. 
  53. Ross, Chuck (Noviembre-Diciembre de 1982). The Great Script Tease. Film Comment. 18(6). pp. 15–19. 
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  74. El sitio web oficial es Rick’s café, Casablanca (en inglés).
  75. Cf. Harmetz, pág. 55.
  76. «Documentos RNE - Tánger internacional: La ciudad de las mil y una historias - 24/03/12».
  77. Harmetz, pág. 74.
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  79. Harmetz, pág. 229.

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Multimedia[editar]

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