Hermanos Pincheira

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Los hermanos Pincheira fue una famosa banda de asaltantes y cuatreros que actuaron entre 1818 y 1832 en Chile y Argentina.

Estaba compuesta por cuatro hermanos y dos hermanas, nacidos en Chile: Santos (fallecido en1823), Pablo, José, Antonio (nacido por 1804 y fallecido en 1884), Rosario y Teresa Pincheira, quienes hicieron suya la causa realista durante la guerra de Independencia de Chile. Todos fueron hijos de Martín Pincheira.

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[editar] Historia

Los hermanos Pincheira comenzaron a hacerse conocidos a partir de 1817. Eran originarios de la zona de Parral en Chillán. En un principio trabajaron como inquilinos en la hacienda realista de Manuel de Zañartu. Antonio, el mayor, llegó a ser cabo del ejército realista y combatió en Maipú.

Después de esta derrota, volvió a sus tierras y comenzó sus correrías, arrastrando a sus hermanos, sin dejar de ser un convencido de la causa de la Corona Española, de manera que no se les puede calificar de bandidos puros.

Contaban con el apoyo de sectores de la Iglesia y de muchos hacendados realistas como Clemente Lantaño, además el Cabildo de Chillán los apoyaba en sus correrías. Tenían su refugio en zonas altas de la cordillera parralina, que era un auténtico poblado con cientos de mujeres secuestradas y toda clase de bienes robados.

El virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela encargó al caudillo chileno Vicente Benavides para sostener la resistencia armada en las posesiones del sur, aprovechando el apoyo de los grupos indígenas. Benavides controló los territorios fronterizos al sur del río Biobío dividido en tres frentes. Los llanos centrales estaban a cargo de Benavides, el cura Juan Antonio Ferrebú comandó el sector costero y los hermanos Pincheira se dedicaron al área cordillerana.

Benavides fue fusilado en 1822 y le sucedió por poco tiempo Juan Manuel Picó ya que fue asesinado en 1824, ese mismo año Ferrebú fue fusilado. Desde ese momento José Antonio Pincheira se mantuvo al frente de la guerrilla hasta su derrota en 1832.

Si en un principio la banda la integraron principalmente campesinos, pronto se unieron otros miembros buscados por los patriotas. La persecución de sospechosos realistas por parte de los patriotas y los abusos de la dictadura de O'Higgins (ver dictadura de O'higgins de Amunàtegui) llevaron a muchos a unirse a los rebeldes. Parte de la tropa patriota, desesperada por la necesidad y falta de sueldo, según informes de la época, fue a dar también a sus filas.

De esa forma, el contingente de los Pincheira creció y se transformó en una gran fuerza. Los informes hablan de entre 500 y 1.000 hombres a caballo, todos estaban bajo un mando monolítico jerarquizado militarmente. Entre sus huestes también se aceptaron bandidos netos, ex presidiarios y fugados de la ley.

Desde 1822 entraron en alianza con caciques pehuenches que le permitieron asentarse a ambos lados de la cordillera de los Andes. En tierras pehuenches actualmente correspondientes a la provincia argentina del Neuquén crearon una aldea de 6.000 habitantes en los ricos valles de Varvarco donde llegaron a establecer un fortín y en Epulafquen. Los caciques Neculmán, El Mulato, Canumilla y Martín Toriano fueron aliados de los Pincheiras, mientras que Luis Melipán y Venancio Coñuepán fueron sus enemigos. Los principales asentamientos de los Pincheiras en Chile eran Los Maitenes, Roble Huacho (ubicado en medio de un bosque) y la cueva de los bandidos Pincheira en las cercanías de Chillán. En el actual territorio argentino además de los valles de Varvarco (asentamiento de Matancilla) y las lagunas de Epulafquen en el territorio neuquino alcanzaban por el sur el río Agrio, la zona de Butalón (asentamientos de Malal Caballo, Raja Palos y Guañacos). Estos valles eran utilizados como campos de engorde del ganado robado en Buenos Aires, antes de pasarlo a Chile.
Tuvieron también asentamientos en el sur de la actual provincia de Mendoza, tales como Jirones, Payén Matru y El Manzanito; en la actual provincia de La Pampa ocuparon Chical Co, Limay Mahuída y Chalileo, más exactamente la llamada isla de los Pincheira que era un punto estratégico de las rastrilladas a orillas del río Chadileo próximo a la laguna Urre Lauquen desde donde partían los malones. Utilizaban el paso de Epulafquen (las Lagunas o Boquete de Alico) para cruzar rápidamente la cordillera de Los Andes. En la provincia de Buenos Aires se situaron sus aliados boroanos en Carhué desde 1820, en donde tenían un cuerpo militar denominado la Vanguardia de la Banda.[1]

Entre 1817 y 1832 asaltaron numerosas veces Chillán, Parral, Linares hasta llegar a Talca, Curicó y San Fernando. Durante dos años, y tras una emboscada patriota, se radicaron en la Argentina y sus correrías alcanzaron a "Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires", (según el historiador Barros Arana).

Asaltaban, saqueaban y raptaban mujeres a cambio de recompensa, como fue el caso de Trinidad Salcedo, por cuya libertad exigieron "una carga de vino, dos cargas de harina y 200 pesos en Plata" (según consta en el archivo del Ministerio de Guerra). Y aunque su fama habla de brutales asesinatos y descuartizamiento de niños esto no está confirmado y es poco probable.

El 18 de setiembre de 1819 asaltaron Chillán, pero no consiguen ocupar la ciudad defendida por Victoriano, quien en un ataque posterior es asesinado por los Pincheira, quienes saquean la ciudad. Su sucesor en el gobierno de Chillán, el coronel Arrigada, cruzó la cordillera con 200 soldados en 1820 y arrasó el campamento de Epulafquen.

En abril de 1823 Antonio Pincheira atacó Linares asesinando al gobernador Sotomayor, pero al retornar con el botín logrado, el capitán Astete lo sorprende con 350 soldados matando a Antonio Pincheira. Le sucede su hermano Santos, pero pocos meses después murió ahogado al intentar cruzar el río Los Sauces.

En 1823 Pablo y José Antonio Pincheira logran repeler el ataque de 1.000 soldados que atravesaron los pasos de Epulafquen y Pichachén al mando del coronel Clemente Lantaño y del sargento Carrero respectivamente.

En 1825 el gobierno chileno comisionó al capitán Barnechea para intentar convencer a los Pincheira a que se integren al ejército chileno, además de ofrecer un tratado de paz a los caciques pehuenches. Estos caciques se reunen en Cayanta y deciden aceptar la propuesta, pero sólo la cumplen los caciques Manquel (del Reñi Leuvú) y Lancamilla (de Malargüe), Caripil (del Nahueve) se mantiene neutral y Neculmán sigue aliado a los Pincheira. Poco después asaltan Parral comenzando la guerra a muerte.

En febrero de 1826 el capitán Barnechea intentó atacar con dos columnas al comandante pincheirista Senosian ubicado al norte de Neuquén, pero debió retroceder, luego en noviembre inició otra expedición que atravesó el paso de Epulafquen derrotando a tropas de Pablo Pincheira en Malal Caballo, logrando luego apresar al cacique Neculmán.

Por orden del presidente chileno José Joaquín Prieto, el 27 de octubre de 1826 inició operaciones una fuerza al mando del brigadier José Manuel Borgoño compuesta de tres columnas:

  • La primera columna partió de Talca atravesando la cordillera por Barrancas con 540 soldados al mando del coronel Jorge Beauchef.
  • La segunda columna partío de Chillán a través de Epulafquen con 291 soldados al mando del coronel Manuel Bulnes.
  • La tercera columna partió de Los Ángeles por el paso de Pichachén con 322 soldados al mando del coronel Antonio Carrero.
  • La reserva con 1.157 soldados al mando de Borgoño partío de Chillán rumbo a Antuco.

La primera columna tomó por sorpresa a las hermanas Rosario y Teresa Pincheira que custodiaban 300 cautivas en el valle de Varvarco. Las otras dos columnas logran destruir el refugio de Butalón, pero los hermanos Pincheira logran refugiarse en el Atuel.

Las fuerzas chilenas obligaron a todos los habitantes de los valles dominados por los Pincheira a emigrar a Chile, llevandose unas 3.000 personas entre cautivas, indígenas indultados, prisioneros e indígenas neutrales con el fin de limpiar la región y repoblar con ellos Antuco.

Desde ese momento, las fuerzas de los Pincheira se refugian en el Atuel y realizan diversos malones en Argentina: San Luis, Córdoba, Santa Fe, Bahía Blanca y la Sierra de la Ventana. En septiembre de 1827 Pablo Pincheira atacó Colchagua, San Fernando y Talca Rehue en Chile y poco después atacó las cercanías de San Luis.

En 1827 atacaron el fuerte de Carmen de Patagones, izando la bandera española en él.

En 1829 Juan Manuel de Rosas firmó un acuerdo con los mapuches boroanos a través de su emisario Eugenio del Busto, sustrayéndolos del bando pincheirino. Los Pincheiras se ven obligados a refugiarse en el norte de Neuquén.

En 1829 José Antonio Pincheira firmó el tratado de San Juan con el gobernador de Mendoza Juan Reje Corvalán, por medio del cual a cambio de la paz debía recibir ropa, pertrechos, dinero y el grado de coronel y de “Comandante General de la Frontera del Sur”. Pincheira debía abandonar la Provincia de Mendoza, custodiar la frontera y cumplir órdenes del gobernador informando además su paradero.[2]

Debido a que la Liga Unitaria liderada por José María Paz se había hecho fuerte en Córdoba en 1829, al año siguiente José Antonio Pincheira se inmiscuyó en las luchas internas de Mendoza tomando partido por el gobernador Juan Reje Corvalán (federal) que se había refugiado en su territorio. Rompiendo el tratado de San Juan, los indígenas aliados de Pincheira al mando de los caciques Coleto y Mulato, realizaron la matanza de El Chacay (conocida como Tragedia de El Chacay) el 11 de junio de 1830 asesinando a de Juan Reje Corvalán y su comitiva de 30 miembros, entre los que estaba Juan Agustín Maza y acercáronse a sólo 8 leguas de la ciudad de Mendoza.

Los Pincheira se mantenían como el ultimo bastión realista de Sudamérica.

Decididos a eliminar definitivamente a la banda, el general Manuel Bulnes atacó por sorpresa el campamento de Roble Huacho con el batallón Carampangue el 13 de enero de 1832, atrapando y fusilando a Pablo Pincheira y a Hermosilla, Fuentes y Loayza. Cruzó la cordillera de los Andes hacia el territorio del Neuquén y en una emboscada arrasó con ellos en la batalla de las lagunas de Epulafquen en la madrugada del 14 de enero de 1832, en el lugar en donde tenían su campamento, las mayoría de los pincheiristas mueren en el ataque, entre ellos los caciques Neculmán, Coleto y Trenqueman. José Antonio escapó hacia el Atuel, siendo perseguido por el capitán Zañartu con 80 soldados, pero no logran alcanzarlo. Bulnes ordenó al ex pincheirista José Antonio Zúñiga dirigirse al Atuel con 100 hombres y luego se retira hacia Chillán con 20.000 cabezas de ganado. Pero al final se entregó. Recibió el indulto del Presidente Prieto. Zúñiga logra que José Antonio Pincheira se dirija con sus fuerzas a Chillán para entregarse. Contratado como empleado en la hacienda del presidente José Joaquín Prieto, el último de los Pincheira, José Antonio murió como un legendario anciano.[3]

[editar] Referencias culturales

La historia de los Hermanos Pincheira ha sido la base para una serie de obras artísticas; entre ellas vale destacar la novela Los Pincheira (1949), de la escritora chilena Magdalena Petit,[4] y la telenovela de 2004, Los Pincheira, producida y emitida por Televisión Nacional de Chile.

[editar] Véase también

[editar] Referencias

[editar] Notas

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