Batalla de Rodeo de Chacón

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Batalla de Rodeo de Chacón
Guerras civiles argentinas
(Segunda guerra civil en el Interior)
Fecha 22 de marzo de 1831
Lugar Cerca de Mendoza, Argentina
Resultado Victoria de los federales
Beligerantes
Bandera regimientos federales.png Ejército Federal Flag of Unitarian Party (exiled).svg Ejército Unitario
Black 30x30.png Provincia de Mendoza
Comandantes
Facundo Quiroga José Videla Castillo
Fuerzas en combate
Total: >400[1]
(todos de caballería)
Total: 1.500[1] -2.500[2]
(probablemente 2.000)[3]
4 cañones[3]

La Batalla de Rodeo de Chacón o de Potrero Chacón[4] (provincia de Mendoza, Argentina, 22 de enero de 1831) fue un combate durante la guerra civil entre unitarios y federales, termino con la victoria del general Juan Facundo Quiroga, uno de los más capaces y conocidos caudillos federales.

Antecedentes[editar]

La guerra civil que había estallado con el fusilamiento de Manuel Dorrego por orden de Juan Lavalle en Buenos Aires se desarrolló principalmente en la provincia de Córdoba, donde se combatieron las batallas de San Roque, La Tablada y Oncativo. Las tres fueron victorias del general unitario José María Paz, y las dos últimas sobre el caudillo federal general Juan Facundo Quiroga.

Vencido, Quiroga decidió no volver a la lucha, ni siquiera a pedido del gobernador porteño Juan Manuel de Rosas, refugiándose en Buenos Aires. Pero a finales del año de 1830 se enteró de las violencias que había cometido con su familia el general Gregorio Aráoz de Lamadrid, a quien Quiroga había vencido ya dos veces. Su madre había sido paseada con cadenas por la plaza de La Rioja, y su esposa e hijos habían tenido que exiliarse en Chile. Además sus bienes habían sido robados por Lamadrid, que ocupó la gobernación de La Rioja.

Por esos momentos el curso de la guerra civil empezaba a cambiar. Rosas había organizado el Ejército de Reserva, una poderosa tropa de diez mil hombres liderados por Juan Ramón González de Balcarce, y lo había hecho acampar en San Nicolás en apoyo a Estanislao López, gobernador de Santa Fe, quien amenazaba Córdoba desde el oeste con 2.000 dragones armados por Rosas.[5] Más preocupado por López con base en Calchines, de las montoneras cordobesas de los hermanos Reynafé y la derrota de Deheza ante Ibarra con la consecuente pérdida de Santiago del Estero, Paz no se dio cuenta de una vieja amenaza que creía ya eliminada.

Tras las afrentas a su familia Quiroga decidió volver a la acción: pidió a Rosas un grupo cualquiera de hombres, y éste le dio 300 presos y vagabundos más 150 voluntarios atraídos por su fama,[1] con los cuales se trasladó a Pergamino (Buenos Aires) y los adiestró militarmente. Nacía así la División Auxiliar de los Andes, una tropa muy eficiente de jinetes.[6] Luego, el 3 de febrero de 1831, avanzó hacia el sur de la provincia de Córdoba. En el camino se le sumaron los soldados federales que habían desertado del ejército unitario (al que habían sido unidos a la fuerza) en la batalla de Fraile Muerto, victoria del general porteño Ángel Pacheco. Con estas fuerzas ocupó Río Cuarto el 8 de marzo después de un sitio de tres días. Con su ejército reforzado, invadió la provincia de San Luis, donde derrotó al coronel Juan Pascual Pringles, que resultó muerto en una batalla junto al río Quinto, en un lugar llamado El Morro, en la provincia de San Luis el día 19. Poco después ocupa la ciudad homónima.[6]

Desarrollo[editar]

Ocupada San Luis, su siguiente enemigo era el gobernador de la provincia de Mendoza, el general José Videla Castillo. El rápido avance de Quiroga lo obligó a presentar batalla mucho antes de estar debidamente organizadas sus fuerzas.

A poco de entrar en la provincia, en las lomas conocidas como Rodeo de Chacón, cerca del río Tunuyán, los dos ejércitos se enfrentaron el 22 de enero de 1831. El ejército de Videla Castillo iba al mando de los coroneles Lorenzo Barcala, Indalecio Chenaut y José Aresti. Se componía del 2º Regimiento de Cazadores Cívicos -unos 700 hombres-, algunos escuadrones que formaban una nutrida caballería y cuatro piezas de artillería, en total más de 2.000 hombres.[3]

El ejército federal era mandado por Quiroga desde el pértigo de una carreta, ya que no se podía mover del reuma que lo torturaba;[1] sus divisiones iban al mando de los coroneles Prudencio Torres, José Ruiz Huidobro, Pantaleón Argañaraz y Juan de Dios Vargas.

Al iniciarse la batalla, Torres llamó a gritos a los soldados que han peleado a sus órdenes en las campañas de Lavalle, y que iban al mando de Chenaut. Éste se había dado el lujo de tratarlos con demasiada dureza, por lo que desertaron apenas comenzado el combate.[7] La batalla duró unos pocos minutos, porque la carga de la caballería de Quiroga[8] y la deserción del regimiento de Chenaut desorganizaron rápidamente a las filas unitarias.

Consecuencias[editar]

Los jefes unitarios huyeron a Córdoba, donde Videla Castillo fue ascendido a general. Enterado poco después de la captura y ejecución de su amigo, Benito Villafañe, Quiroga había fusilar a varios oficiales prisioneros.[6]

Quiroga se apoderó sin más resistencia de Mendoza y San Luis, mientras sus oficiales recuperaron casi pacíficamente La Rioja y aseguraron San Juan.[1] Desde allí, Quiroga avanzaría unos meses más tarde hacia Córdoba con un nuevo ejército de 2.000 hombres vía Ischilín.[6] También se había impedido que Videla Castillo pudieran reforzar las fuerzas unitarias en Córdoba.[9] Paz estaba cercado sin retirada posible, había perdido todo el interior del país y su propia provincia estaba infestada por las guerrillas de los Reinafé y la columna de Pacheco; sólo le quedaba enfrentar a sus enemigos por separado antes de que unieran sus fuerzas, en especial Balcarce y López.[10] Con marchas forzadas llegó a Calchines pero López se retiro a El Tío a la espera de los porteños, Paz lo siguió pero cuando inspeccionaba el terreno una boleadora lanzada por el soldado Francisco Ceballos (hombre de los Reinafé) lo derribo, siendo capturado (10 de mayo).

Ya en prisión el general unitario escribiría una carta a sus segundos Acha, Deheza, Lamadrid y Pedernera para que cesaran la guerra, pero estos eligieron decidieron continuar y nombraron a Lamadrid como su nuevo jefe.[11] Aquel general decidiría retirarse a Tucumán, lugar donde lo persiguió Quiroga y lo venció en la batalla de La Ciudadela. Con eso terminó la guerra civil por unos años, cayendo por primera vez la totalidad de la Argentina en manos de los federales.

Referencias[editar]

  1. a b c d e Revisionistas » Blog Archive » Facundo Quiroga
  2. Cutolo, 1988: 1269
  3. a b c Rosa, 1972: 159; Saldías, 1973: 185
  4. Saldías, 1973: 185
  5. Rosa, 1972: 158-159
  6. a b c d Rosa, 1972: 159
  7. Paz, 1855: 260
  8. Gutiérrez, 2007: 209
  9. Paz, 1924: 219
  10. Rosa, 1972: 159-160
  11. Rosa, 1972: 161

Bibliografía[editar]