Robin Hood

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Estatua de Robin Hood en el Memorial de Nottingham.

Robin Hood fue un arquetípico héroe y forajido del folclore inglés medieval. Inspirado por Ghino di Tacco, según la leyenda Robin Hood era un hombre llamado Robin Longstride o Robin de Locksley, quien era de gran corazón y vivía fuera de la ley, escondido en el Bosque de Sherwood y de Barnsdale, cerca de la ciudad de Nottingham. El mejor arquero, defensor de los pobres y oprimidos, luchaba contra el sheriff de Nottingham y el príncipe Juan sin Tierra, que utilizaban la fuerza pública para acaparar ilegítimamente las riquezas de los nobles que se les oponían. En la Inglaterra medieval , todo individuo que se oponía a los edictos reales era forajido.

Fuentes históricas[editar]

Portada de un ejemplar de Classics Comics sobre Robin Hood.

Los historiadores buscaron ávidamente un Robin Hood real, y encontraron personajes con nombres parecidos, que bien pudieron ser el legendario bandido, aunque en épocas posteriores al reinado de Juan sin Tierra.

Las investigaciones de Joseph Hunter revelaron que un hombre llamado Hood vivió en Locksley y Wakefield, en el condado de York. Era sobrino de un herrero al servicio de un noble y había nacido en 1290. En 1322, Thomas, conde de Lancaster, alzó en armas a sus súbditos, entre los que se contaba Bob o Robin Hood, contra el Rey Eduardo II de Inglaterra. La rebelión fue aplastada y se supone que Robin se refugió en el campo de Barnsdale, lindante con el de Sherwood. Se suponía también que Robin atacó constantemente a los comerciantes que atravesaban el campo, hasta que el propio rey y otros nobles, disfrazados de monjes, fueron por él y lograron que el bandido prometiera fidelidad al soberano. Todas estas suposiciones, adosadas a los datos sobre la existencia de un Robin Hood en tiempos de Eduardo II, fueron recogidas en La pequeña gesta de Robin Hood por Wyrkyn de Worde, primero en popularizar el uso de la imprenta en Inglaterra y primero en señalar a Robin como Robert Frizhood, conde de Hunttington. Esta obra fue publicada en 1459. Hay quien sostiene que el Conde de Hunttington, un noble que en 1160 inició un enfrentamiento, tras ser despojado previamente de su Título, con el rey de Inglaterra, dio origen a tal ficción. El Robin histórico reaparece en registros de 1324, que prueban que recibió salarios en el palacio real. La leyenda dice por su parte que este Robin volvió a los bosques para continuar sus aventuras, hasta que, herido de muerte, se refugia en el convento de Kirklees. Antes de expirar, dispara con su arco a través de una ventana y pide que lo entierren donde caiga esa flecha. Cerca del convento, una antigua lápida señala el lugar en el que supuestamente cayó la flecha y Robin fue sepultado.

Los datos históricos arrojan como posibles personajes en los que se habría inspirado la leyenda a algunos nobles autoproscriptos. También a simples hombres de pueblo. Entre el reinado de Juan, rey de Inglaterra entre 1199 y 1216, y la aparición de las primeras baladas en el siglo XV, parece haber registros de una decena de bandidos que usaron el apelativo Robin Hood, al punto de que los historiadores creen que era la forma en que se denominaba genéricamente a los bandoleros de los bosques. En el siglo XVIII, el doctor William Stukeley atribuyó la personalidad de Robin Hood al noble Robert de Kyme, quien vivió entre 1210 y 1286. Cronológicamente, debió actuar como bandido después del reinado de Juan. En 1936, fueron publicados documentos en los que consta que en 1226 se vendieron en York muebles y enseres de un fugitivo llamado Robin Hood.

Este marco histórico permite suponer que la leyenda se inspira en la existencia de bandas armadas formadas por campesinos y leñadores que se dedicaban tanto al pillaje como a hostigar a la nobleza, luego del triunfo de la invasión normanda, en el siglo XI.

En junio de 2006, arqueólogos británicos de la Universidad de Sheffield dicen haber ubicado las ruinas de la vivienda de Robin Hood en el condado de South Yorkshire, cuestionando la tradición que afirmaba que el legendario héroe medieval había vivido en los bosques de Sherwood, en el norte de Inglaterra.

El equipo de expertos halló las ruinas de un castillo cerca de South Yorkshire y no en el condado de Nottingham, donde hasta ahora se creía había vivido el mítico personaje. La noticia puede tener un impacto negativo para Nottingham y el bosque de Sherwood, que reciben cada año miles de visitantes de todo el mundo, interesados en la vida de Robin Hood. También se cree que su nombre era Robin Earl Huntington, aunque también era conocido como Robin de Locksley.

El manuscrito Sloane del Museo Británico contiene un escrito anónimo con la vida de Robin Hood. De acuerdo con esta descripción, se cree que nació en Lockesley, en el condado de Nottinghamshire o Yorkshire, alrededor del año 1160. Lamentablemente, el lugar ya no existe, aunque sí hay un pueblo llamado Loxley en el condado de Staffordshire.

Varias regiones de Inglaterra reivindican el haber sido el lugar del nacimiento y las correrías de Robin Hood, siendo el más conocido Nottingham y su bosque de Sherwood.[1] No obstante, al comienzo de varios relatos se le cita como Robin de Barnsdale, colocando a sus seguidores en los bosques alrededor de Pontefract, en Yorkshire, cerca de la "La bahía de Robin Hood". [2]

Pero también hay un gran número de historias que abogan por la existencia real de Robin Hood. Una de ellas cuenta que fue un defensor de Simón de Montfort, y a su lado con sus rebeldes luchó contra Enrique III en la Batalla de los Barones de 1260. Otra tradición afirma que nació en Wakefield y tomó parte en la rebelión de Thomas Lancaster contra Eduardo II en 1322.

Sin embargo, la historia más real puede ser la que nos ofrece el nombre de Robert Hood, que aparece en un documento legal de 1226 y al que se le califica como fugitivo. No se sabe a ciencia cierta si este Robert Hood fue el que más tarde dio lugar a la leyenda de este personaje.[3]

Hay una tradición en la que se cuenta que Robin Hood fue indultado por el rey de Inglaterra. El rey en cuestión no se sabe cuál fue, aunque se habla de Ricardo Corazón de León, si bien un escrito medieval lo cita con el nombre de Eduardo. Históricamente hablando, Eduardo II pudo ser el monarca que se esconde tras esta historia, ya que se sabe que fue en 1323.

La búsqueda del verdadero Robin Hood se complica, ya que Hood, Hod y Hoder eran apellidos muy comunes en la Inglaterra medieval, lo mismo pasaba con los nombres Robert y Robin. Lo cierto es que la palabra “Robinhood” se convirtió pronto en un apodo que utilizaron muchos oficiales para describir a los exiliados de la ley. Hay evidencias de al menos 8 personas antes de 1300 a las que se le adjudicaron el seudónimo. De hecho, la palabra “hood” sigue significando “gángster” o “persona fuera de la ley” en Norteamérica.

Por su parte, Hood (o Hud) –siempre según Graves– no correspondía a la capucha, sino que ha sido el nombre dado al leño (en inglés actual wood) tallado de una encina sagrada y quemado para las fiestas rituales de la primavera europea (en el mes de mayo). Dentro de tal leño se suponía la existencia de un insecto, una especie de "piojo" que era llamado también hood, que se suponía que lograba saltar junto a las chispas del fuego, quedando así alegremente siempre libre del peligro.

Como curiosidad cabe señalar que con el tiempo se utilizó la popular figura de Robin Hood como ícono reivindicativo defensor de la causa Sajona contra los Normandos. La figura de Lady Mariana, como novia de Robin, que aparece por primera vez en baladas del siglo XV, también sirvió como reivindicación de la conciencia femenina a partir del siglo XIX.

Argumento de Robin Hood[editar]

Robin Hood se va a casar con la bella Mariana Gilewater, hija del barón de Arlongford. Pero la ceremonia es interrumpida por una banda de soldados del Príncipe Juan irrumpiendo en la capilla y declara a Robin Hood "un hombre fuera de la ley". Este consigue huir con sus fieles amigos y compañeros y se refugia en el bosque de Sherwood, convirtiéndose así en el príncipe de los ladrones.

Mariana, encerrada con su propio padre, se escapa y se reúne con su novio, seguida por el cura-confesor, el Hermano Miguel, que cambiará de nombre después por el de "Pequeño Juan"

Mientras tanto, el príncipe Juan se enamora de Mariana, la busca desesperadamente y quema el castillo de su padre. Después de mil aventuras en el bosque, Robin Hood y sus amigos encuentran un caballero desconocido: el Rey Ricardo, que vuelve de la Tierra Santa. Devuelve sus títulos nobiliarios a Robin y a los demás perseguidos y puede, por fin, desposar a su amada.

Fuentes literarias[editar]

La primera mención manuscrita de Robin Hood se encuentra en Pedro el Labrador (Piers Plowman) de William Langland en 1377, donde el sacerdote Sloth declara: “Conozco las rimas de Robin Hood”. Años más tarde, el cronista escocés Juan de Fordun escribe que de los personajes de baladas, Robin Hood “es el que más me gusta”.

Al comienzo del siglo XVI, cuando se imprimen numerosas baladas, Robin aparece en ellas como un caballero (gentleman), nombre dado en esta época a los comerciantes o granjeros independientes. Será recién hacia fines del siglo que adquiere un título de nobleza y toma el nombre de «Robin de Locksley», o «Robert Fitz Ooth, conde de Huntington», y comienza a ser un personaje situado alrededor de 1190, cuando el rey Ricardo Corazón de León parte hacia Jerusalén en la Tercera Cruzada. La asociación romántica con Marian (o Marión, a veces también llamada Matilde) data de este período. El poeta romántico John Keats la menciona como personaje central en el poema que dedicó a Robin Hood a comienzos del siglo XIX.

Es en este siglo que Robin Hood se vuelve un rebelde sajón que combate a los señores normandos y aparece en Ivanhoe (novela) (1820), de Walter Scott. El novelista recrea esta época en su novela, que narra los conflictos entre los normandos y los antiguos anglosajones. Allí aparece Robin de Locksley, con su gavilla de arqueros, aliado al héroe del relato, un noble sajón que regresa de una cruzada en la que combatió junto con Ricardo Corazón de León, hermano de Juan.

En la obra de Howard Pyle, Las aventuras de Robin Hood (1883), excepto Marian, están todos los personajes que luego aparecen en las incontables adaptaciones de la leyenda.

Las diferentes recreaciones incluyen más o menos los mismos episodios: el encuentro de Robin con Little John en el bosque y el combate con palos sobre un tronco que atraviesa un arroyo; la aparición del pícaro fray Tuck en el bosque y su captura; la burla de Robin al sheriff en el concurso de arqueros, en el que Robin participa disfrazado de mendigo tuerto; el rescate de Will Stutely; un gran número de batallas con los hombres del sheriff; el regreso del legítimo rey Ricardo Corazón de León y el casamiento con Marian.

Desde la Edad Media a nuestros días, canciones y baladas, piezas de teatro y comedias musicales, películas y series de televisión, han ido construyendo un mito de acuerdo a sus respectivas épocas. Entonces vemos a Marian jugar tanto el papel de una guerrillera como el de una jovencita sumisa, o, el mismo Robin, presentado ya sea como un bandido o como un resistente que combate por una causa justa.

En 1958 dos obras de teatro recuperaron la figura del Conde de Hunttington que celebra su matrimonio y recupera el título nobiliario perdido. Walter Scott en su novela publicada en 1820, titulada Ivanhoe, incorpora la figura de Robin como un noble sajón de apellido Locksley. Este luchará por recuperar el trono para el rey Ricardo Corazón de León frente a su hermano Juan sin Tierra.

Cronología de las primeras menciones[editar]

Robin Hood and Little John, by Louis Rhead 1912.png
  • Hacia 1377: Primera mención de Robin (Robyn Hood). William Langland: Pedro el labrador.
  • Hacia 1450: Primeras baladas conocidas sobre Robin Hood.
  • 1795: Primera compilación importante de antiguas baladas. Joseph Ritson: Robin Hood: A Collection of all the Ancient Poems, Songs and Ballads, now extant, relative to that celebrated Outlaw
  • 1819: Primera mención novelística por Walter Scott: Ivanhoe (novela). Aunque en la novela se llama Robin de Locksley.
  • 1838: Primer folletín aparecido en un periódico británico por Pierce Egan the Younger: Robin Hood and Little John o, The Merry Men of Sherwood Forest. Impresa en forma de libro en 1840 y 1850.
  • 1872: Alejandro Dumas: El Príncipe de los Ladrones y Robin Hood el Proscrito, basadas en el trabajo anterior de Egan y originalmente pensadas como traducciones francesas, fueron editadas y publicadas después de la muerte de Dumas. (El Príncipe de Los Ladrones fue traducida y editada en español en los años 1980 pero la autoría fue dada a Walter Scott.)
  • 1883: Primer clásico de la literatura infantil. Howard Pyle: Las aventuras de Robin Hood.
  • 1891: Primera opereta en Estados Unidos. Reginald DeKoven (música) y Harry B. Smith (libreto): Robin Hood.
  • 1908: Primera película. Película británica muda realizada por Percy Stow: Robin Hood and His Merry Men.
  • 1936: Primer dibujo animado en The Toronto Telegram. Ted McCall (escenario) y Charles Snelgrove (dibujos): Robin Hood and Company.

Filmografía[editar]

Douglas Fairbanks como Robin Hood.

Algunas adaptaciones al cine fueron:

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

  • Artículo en la edición del 3 de mayo del 2010 del diario Público: Robin Hood era un sicario. Las baladas que dieron origen al personaje inglés en el siglo XIII llegan por primera vez al mercado editorial español.