Tarazona

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Tarazona
Municipio de España
Bandera de Tarazona
Bandera
Escudo de Tarazona
Escudo

Tarazona - Vista.jpg

Vista de Tarazona.
Tarazona
Tarazona
Ubicación de Tarazona en España.
Tarazona
Tarazona
Ubicación de Tarazona en la provincia de Zaragoza.
Lema:TubalCain me aedificavit. Hercules me reaedificavit
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Aragon.svg Aragón
• Provincia Flag of Zaragoza province (with coat of arms).svg Zaragoza
• Comarca Tarazona y el Moncayo
• Partido judicial Tarazona[1]
Ubicación 41°54′16″N 1°43′21″O / 41.904444444444, -1.7225Coordenadas: 41°54′16″N 1°43′21″O / 41.904444444444, -1.7225
• Altitud 480[2] msnm
• Distancias 22 km a Tudela
86 km a Zaragoza
68 km a Soria
289 km a Madrid
Superficie 244,01 km²
Fundación siglo I a. C.
Población 10 863 hab. (2013)
• Densidad 44,52 hab./km²
Gentilicio Turiasonense
Código postal 50500
Alcalde (2007) Luis María Beamonte (PP)
Presupuesto 19.800.000 € (año 2014)
Hermanada con Orthez Flag of France.svg Francia
Sitio web www.tarazona.es
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Tarazona es un municipio español perteneciente a la provincia de Zaragoza, en la comunidad autónoma de Aragón. Es la capital de la comarca de Tarazona y el Moncayo, cabeza del partido judicial homónimo y sede episcopal de la Diócesis de Tarazona desde al menos el año 449.[3]

Ocupa un espacio geográfico que históricamente ha sido frontera entre los reinos de Castilla, Navarra y Aragón. Esta singularidad, unida a que la comarca es un paso natural entre la meseta castellana y el valle medio del río Ebro, han otorgado a Tarazona un carácter estratégico durante siglos. La ciudad se convirtió en un enclave de referencia para las relaciones comerciales, diplomáticas, religiosas —la Diócesis estaba conformada por territorios de tres reinos distintos— y militares. Sin embargo, la progresiva unificación de las Coronas de Castilla y Aragón fueron devaluando ese valor estratégico. Hasta entonces, Tarazona fue testigo de bodas reales, pactos, guerras y celebraciones de Cortes.

La fundación prerromana de la ciudad —así como su temprana designación como sede episcopal— han ido conformando el casco antiguo como un espacio monumental y con un gran valor histórico-artístico. La convivencia pacífica durante décadas de comunidades crisitianas, judías y musulamanas ha enriquecido todavía más el conjunto urbano. El patrimonio turiasonense abarca desde el siglo I a.C. hasta el siglo XX. Tarazona cuenta con una larga tradición industrial, de cuyas numerosas fábricas quedan importantes vestigios de patrimonio industrial.

Situación[editar]

Tarazona se sitúa en el extremo occidental de la provincia de Zaragoza, a 86 km de la capital y a 15 km del Real Monasterio de Santa María de Veruela. Emplazada en el valle medio del río Queiles, el municipio es una encrucijada de caminos entre Aragón, La Rioja, Navarra y Castilla y León. La ciudad se encuentra a tan solo 7 km de la Comunidad Foral de Navarra por la N-121-C y a 10 km de la provincia de Soria por la N-122. El nucleo urbano está forma por una parte de los barrios altos de San Miguel, La Almehora y el Cinto, trama medieval encintada por la muralla. Y por otro de los barrios de más reciente creación como Capuchinos, la Inmaculada, la Faceda y Turiaso Este. Además del núcleo principal, existen tres pedanías que en el pasado fueron municipios segregados: Tortoles, Cunchillos y Torres de Montecierzo.

En la actualidad, Tarazona ya no dispone de acceso por ferrocarril, aunque entre 1885 y 1972 existió una línea férrea entre Tudela y Tarazona, cuyo servicio era conocido popularmente como el tarazonica o el escachamatas. Esta antigua infraestructura ha sido reconvertida en la vía verde del Tarazonica.[4]

El extenso término municipal de Tarazona presenta diferentes ecosistemas. Desde las zonas áridas más cercanas al río Ebro hasta las cumbres del Moncayo —2.315 m de altitud— encontramos marcados contrastes. Entre ambos extremos se pueden observar las dehesas del somontano, el Parque natural del Moncayo y la vega del Queiles. Ello confiere a Tarazona una gran biodiversidad en su flora y fauna.

Historia[editar]

Cuenta la leyenda que Tarazona fue fundada por Tubalcaín, y reedificada por Hércules. Así reza en el escudo de la ciudad: «TubalCain me aedificavit. Hercules me reaedificavit».

Edad Antigua[editar]

Busto de Augusto encontrado en 1980

Los restos más antiguos de la actual Tarazona datan de fines del siglo I a.C., si bien existen noticias documentales y numismáticas de la acuñación de moneda en la ceca de Turiasu desde el siglo. II a. C.

En la época ibérica la ciudad se reducía al barrio del Cinto, pero tras la conquista romana crece el perímetro urbano extendiéndose hacia el río Queiles y ocupando la vega sobre la que hoy se alza la catedral. En la Hispania romana Tarazona recibió el nombre de Turiasu o Turiaso, siendo una próspera ciudad de derecho romano —es decir, sus habitantes tenían pleno derecho de ciudadanía romana— que llegó a acuñar moneda propia.

Entre los varios hallazgos de época romana cabe señalar las escuelas «Allué Salvador» —villa urbana destruída en el siglo III d. C.—, la Casa de la Vicaría —otra villa destruida en la misma centuria que la anterior— y un sarcófago encontrado en el Convento de los Carmelitas Descalzas. La Exposición permanente «Arqueología del Moncayo», en los bajos del Palacio Episcopal, exhibe algunas de las piezas, que van desde la prehistoria hasta la época romana.

Sin embargo, la pieza de mayor valor hallada en la ciudad se expone en el Museo de Zaragoza. Se trata de un busto excepcional del emperador Augusto tallado en sardónice indio a comienzos del reinado de Trajano.[5] Es la mayor pieza que se conserva en esta piedra semipreciosa en todo el mundo, con un tamaño de 15 centímetros. Este hallazgo recuerda que, según la tradición, Augusto pasó por Tarazona cuando volvía de las guerras de romanización del norte peninsular y paró durante algún tiempo para recuperarse de diversas dolencias en los baños de Turiaso. De hecho, existe la creencia de que las aguas del Queiles tenían valores curativos. La pieza fue calificada como el hallazgo romano más importante en España en el siglo XX. [6]

En 2007 se produjo otro gran descubrimiento de restos arqueológicos de esta época. Gracias a las obras de restauración de la catedral, salieron a la luz junto al pórtico un edificio semicircular con un gran mosaico romano de 100 metros cuadrados de superficie, una necrópolis y un baptisterio tardorromano, todo ello del siglo IV.[7]

En 2013 apareció un nuevo mosaico muy cercano al anterior.[8] Ambos mosaicos parecen estar relacionados a un gran complejo romano que podría tratarse del foro. Estos restos están en proceso de estudio y musealización, ya que destacan por no ser demasiado comunes en la península. Por otro lado, demuestran que el espacio actual de la catedral, a pesar de encontrarse fuera del recinto amurallado medieval, ha desempeñado un papel vital en el urbanismo de Tarazona desde muy temprano.[9] Ello vendría a justificar la construcción en ese lugar de la catedral por resultar ser un espacio sagrado antes ya de la invasión musulmana. Además, anteriormente a este descubrimiento ya se habían encontrado restos de un edificio romano de destacadas dimensiones en la obras de restauración del Palacio de Eguarás. Por tanto, esta zona de importancia romana ocuparía un amplio espacio situado en el entorno de la actual plaza de la Seo.

Edad Media[editar]

Alfonso I el Batallador, quien reconquistó Tarazona en 1119. Retrato de Francisco Pradilla de 1879.

Las invasiones del siglo III conllevaron la destrucción de la parte baja de Tarazona, quedando los supervivientes recluidos en la zona del Cinto.

A pesar de ello, la ciudad no desaparece sino que, por el contrario, surge en el siglo VI como una de las fortalezas visigodas más importantes frente a los vascones. La catedral visigoda se hallaba situada en la actual Iglesia de la Magdalena al menos desde el año 449. La Virgen del Río es, desde entonces, la patrona de Tarazona, celebrándose su festividad el 7 de noviembre. En la época visigoda destacan las figuras de dos obispos: San Prudencio y San Gaudioso.

Ocupada por los musulmanes en torno al año 714, la ciudad crece notablemente en las siguientes décadas, constituyendo el barrio del Cinto el núcleo principal o medina. Asimismo, surgen dos arrabales, uno en el actual barrio de San Miguel y otro en la zona de la calle Alta Merced. Se desconoce la ubicación de la mozarabía, que debió de ser importante hasta su traslado en 878 a Tudela, hecho que propició una importante regresión demográfica. Por su parte, los judíos estaban instalados en la llamada judería vieja.

La ciudad fue reconquistada en 1119 por Alfonso I de Aragón, el Batallador, tras derrotar en sus inmediaciones al ejército musulmán que acudía en ayuda de Zaragoza, reconquistada por los aragoneses en junio de 1118, tras la toma de La Aljafería. Tarazona volvió a convertirse en sede episcopal plena tras 405 años de ocupación musulmana con el nombramiento del obispo Miguel Cornel.

A la muerte del Batallador, Alfonso VII de Castilla ocupó varias ciudades aragonesas —entre ellas Tarazona— aunque poco después retornó a manos aragonesas. De esta manera, Tarazona quedó emplazada como ciudad fronteriza entre Castilla, Navarra y Aragón, cobrando especial importancia estratégica.


Pinturas góticas en la catedral

Tras la Reconquista, Tarazona acoge a un importante número de repobladores. Se crean dos barrios nuevos, uno en la calle Mayor y otro alrededor del arrabal de San Miguel. Los musulmanes son desplazados al alejado arrabal de Tórtoles y los judíos extienden su barrio mezclándose con los cristianos en la llamada judería nueva. Es a mediados del siglo XII cuando comienza la construcción al otro lado del río de la nueva catedral, en un espacio que había sido ocupado desde la época romana pero que había quedado abandonado por el repliegue de la ciudad al Cinto. A pesar de esta expansión, el centro social, político y comercial continuó estando en la actual calle San Atilano y plaza de la Cárcel Vieja, en el Cinto. Esta plaza medieval era el espacio donde se ubicaba la cárcel, de ahí su nombre hoy, y la Casas del Concejo, que aún se conservan. En ella también se organizaba el mercado.

Durante los siglos XII al XV Tarazona va a constituirse como un enclave de primera magnitud peninsular. La serie de hechos históricos que van a producise demuestran una centralidad política y diplomatica que sobrepasan ámbito del reino de Aragón.

En septiembre de 1170 se produjo uno de los acontecimientos reales más señalados en la historia de la ciudad ya que en esta se celebró la boda entre Alfonso VIII de Castilla y Leonor de Ingleterra. Ambos reyes jugaron un papel primoridal en su época. Por un lado, Alfonso VIII lideró las tropas cristinas en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa de 1212 contra los almohades. Por otro, Leonor, hija de los reyes Enrique II y Leonor de Aquitania y hermana de Ricardo Corazón de León, fundó el Monasterio de las Huelgas Reales en Burgos. El enlace contó con la presencia de Alfonso II de Aragón, aliado del castellano.

Iglesia de la Magdalena, donde se casaron Alfonso VIII y Leonor de Inglaterra

Más tarde, en junio 1177, se reunieron en Tarazona tres reyes cristianos. Fernando II de León, Alfonso VIII de Castilla y Alfonso II de Aragón celebraron un encuentro para tratar la cuestión del infantado o el vasallaje de Zaragoza a Castilla, en el que se llegó a un acuerdo. También se trataron la situación de Navarra y las actuaciones contra el Islam.[10]

Por mediación del rey de Aragón y de la Santa Sede, volvió a celebrarse un encuentro real en marzo de 1197, esta vez en la muga entre Ágreda y Tarazona. Alfonso II consiguió que Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra, firmaran una tregua y pusiesen fin a sus disputas, aunque la paz fue muy breve.[11]

En la batalla de las Navas de Tolosa estuvo presente el obispo de Tarazona, García Frontín I, que integró la retaguardia del flanco izquierdo del ejército cristiano, el flanco aragonés, junto al rey Pedro II de Aragón, del cual fue uno de sus más cercanos consejeros. García Frontín I también fue miembro del consejo de la procuradoría, órgano asesor del Procurador General de Aragón.

En 1221 fue armado caballero el rey Jaime I, el Conquistador, en la catedral de Tarazona. Este rey se casó el 6 de febrero de ese año en la vecina ciudad de Ágreda con Leonor de Castilla y a la edad de 13 años. Tras el enlace, los monarcas fueron a Tarazona para que el rey fuese armado caballero en la catedral y él mimo se ciñó la espada que había sobre el altar. Formaron parte de este cortejo real caballeros como Blasco I de Alagón, mayordomo del Reino de Aragón, Ato I de Foces, Guillermo IV de Cervera, Ramon de Moncada, Guillermo I de Cervelló o Bernardo Guillermo de Montpellier, que era tío del rey.


Capilla catedralicia de los Calvillo

En las Cortes que se desarrollaron en Tarazona en 1283 se formó la «Unión» de los nobles contra el rey Pedro III, el Grande —véanse Unión de Aragón y Privilegio General—. Estas Cortes fueron decisivas en la estructura de poder del Reino de Aragón en el futuro ya que los nobles y el Justicia de Aragón institucionalizaron su influencia y se estableció la obligtoriedad por parte del rey de convocar Cortes al menos una vez al año. De este modo quedó definido un equilibrio de poderes que limitó la autoridad de los monarcas aragoneses de forma estricta hasta el reinado de Felipe II, que puso fin a la independencia de las instituciones del Reino de Aragón precisamente en otras Cortes celebradas también en Tarazona, en 1592.

Durante el reinado de Jaime II de Aragón la ciudad recibió diversas concesiones tales como la autorización para celebrar dos ferias al año (1301), el disfrute del Moncayo para los turiasonenses (1323) y el privilegio de franqueza para sus vecinos (1327).

En la llamada Guerra de los Dos Pedros, la ciudad fue ocupada por las tropas castellanas durante nueve años y sufrió enormes daños; finalmente los aragoneses, con la ayuda francesa, recuperaron la ciudad en 1366. En su reconstrucción participaron activamente los hermanos y obispos Pedro Pérez Calvillo y Fernando Pérez Calvillo. El primero compró la Zuda en 1376 para convertirla en la casa del obispo y el segundo, cardenal, finalizó las obras de la capilla catedralicia donde ambos se encuentran enterrados. Tarazona fue también sede de una de las cinco juntas que se ocupaban de la persecución de los malhechores en el Reino de Aragón.

El municipio vuelve a ser escenario de Cortes del Reino de Aragón en 1483. Estas Cortes conllevaron la estancia durante cuatro meses de los Reyes Católicos en el palacio episcopal.

Tarazona recupera a lo largo del siglo XV la población que había perdido en el siglo XIV como consecuencia de las guerras y la peste. Sin embargo, con la unión de Castilla y Aragón (1479) la función defensiva de la ciudad dejó de tener relevancia.

Edad Moderna[editar]

En 1495 se vuelven a celebran Cortes en Tarazona con la presencia de los Reyes Católicos. Los reyes se alojaron en el palacio episcopal y la sesiones tuvieron lugar en la cercana iglesia de la Magdalena. En el transcurso de las mismas se ordenó arzobispo primado de Toledo a Fray Jiménez de Cisneros en la capilla de la Piedad del Convento de San Francisco. También se ordenó a Bernardo de Boyl como primer vicario apostólico de América, que partió en el siguienter viaje con Colón. Además, se decidió establecer y determinar la población de Aragón, llevándose cabo el primer censo completo y fidedigno del reino.

El siglo XVI trajo consigo el despegue demográfico y económico en la ciudad, fundándose numerosos conventos. La pujanza económica llevó a construir una lonja para mercaderes, que en el siglo XVII pasaría a ser el palacio municipal. Con ello, el centro político, comercial y social del municipio se trasladó de la plaza de la Cárcel Vieja a esta zona, que pasó a denominarase plaza del Mercado. En ella también se celebraban los espactáculos taurinos.

En las Alteraciones de Aragón, provocadas en parte por el caso de Antonio Pérez, secretario real perseguido por Felipe II, Tarazona se puso de parte del monarca, tal y como hicieron el resto de ciudades del reino a excepción de Zaragoza. En 1592 se celebraron Cortes en Tarazona en la lonja en presencia de Felipe II. En ellas se reformaron los fueros para incrementar el poder real y evitar la repetición de las alteraciones. La figura del Justicia de Aragón vio limitadas sus atribuciones y pasó a ser elegido directamente por el monarca. Además, la Generalidad de Aragón vio recortadas sus competencias, especialmente en materia militar. Con esta ocasión también visitó la ciudad el principe Felipe, futuro Felipe III, que juró los Fueros de Aragón como heredero al trono del reino. En agradecimiento por el apoyo turiasonense a Felipe II, este regaló una coraza de plata labrada a la ciudad, la cual se perdió a comienzos del siglo XX.

La expulsión de los moriscos (1609 - 1610) supuso una importante pérdida para Tarazona, hasta el punto de que algunas poblaciones del valle del Queiles quedaron deshabitadas. Por otra parte, en 1644 la ciudad recuperó la reliquia de San Atilano, patrón de Tarazona.

En la Guerra de Sucesión, Tarazona apoyó al que sería el futuro monarca, Felipe V, quien en 1707 recompensó la fidelidad de la ciudad con los títulos de Fidelísima y Vencedora y la Flor de lis borbónica que luce en el escudo, además de otra serie de privilegios. Aunque el siglo XVIII conllevó el empobrecimiento de la ciudad, a finales de dicho siglo Tarazona era la segunda población de Aragón, solo superada por Zaragoza.

Edad Contemporánea[editar]

En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, las tropas francesas ocuparon Tarazona en 1808 y la ciudad envió un representante a las Cortes de Cádiz para defender la Constitución. La ocupación duró hasta 1813. Después de la contienda comienza la industrialización de la ciudad, quedando incorporada definitivamente en la provincia de Zaragoza tras la reforma del Estado de 1833. Tras el ascenso demográfico a lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX, Tarazona pierde parte de su función comercial y de servicios al quedar fuera de los nuevos ejes de comunicación.

Aun así, la Primera Guerra Mundial supuso un primer impulso para la industria textil, pero sería la Guerra Civil Española la que curiosamente conllevaría un mayor auge económico, constituyendo un importante centro industrial en el que destacaba la producción de fósforos y la industria textil. La posterior crisis de ambos sectores así como la competencia planteada por la vecina Tudela supusieron un estancamiento en la demografía y en la expansión urbana de la ciudad.

En 1934, en el contexto de la Revolución de octubre, se produjo en la ciudad un brote insurreccional obrero. A pesar de que este movimiento huelgístico consiguió una escasa movilización en toda España, a excepción de Asturias y Cataluña, algunas personas ocuparon el ayuntamiento, quemaron banderas e izaron la bandera roja en los balcones de la casa consistorial.

En Tarazona nació en 1940 el político Gabriel Cisneros. Cisneros ha pasado a la historia como uno de los siete ponenetes que redactó la Constitución española de 1978. Además, tuvo una prolija carrera política que comenzó ya como diputado en las Cortes franquistas en 1971. Posteriomente ingresó en la filas de UCD, después pasó al Partido Liberal y finalmente al Partido Popular. Fue Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Vicepresidente tercero del Congreso de los Diputados y diputado entre 1979 y 1986 y entre 1989 y 2007, año en que murió.

Demografía[editar]

Desde los 3.700 habitantes a finales del siglo XV,[12] la población de Tarazona alcanzó los 8.790 habitantes a comienzos del siglo XX.

Pero es después de la Guerra Civil cuando surge un significativo auge demográfico: 11.237 habitantes en 1940 y 12.054 en 1950. No obstante, la crisis de la industria textil y la competencia con la vecina Tudela conllevan una disminución de la población, pasando esta de 12.020 habitantes en 1960 a 10.863 habitantes en 2013 (INE 2012). La población, como en el resto de Aragón y comunidades vecinas, presenta un elevado envejecimiento.

A pesar de los cambios mencionados, la población turiasonense se ha caracterizado por su estabilidad durante décadas, sin el gran crecimiento que han vivido otras ciudades. El estacamiento secular de la población ha llevado a que Tarazona haya pasado de ser el segundo municipio más poblado de Aragón en el siglo XVIII al undécimo que es en la actualidad.


Gráfica de evolución demográfica de Tarazona entre 1900 y 2013

     Población de hecho (1900-1991) según los censos de población del INE.      Población de derecho (2001 en adelante), población según el padrón municipal, datos del INE.

Política local[editar]

Últimos alcaldes de Tarazona[13] [editar]

Período Alcalde Partido
1979-1983 José Luis Moreno Lapeña[14] UCD
1983-1987 José Luis Moreno Lapeña AP/PDP/UL
1987-1991 José Luis Moreno Lapeña PAR
1991-1995 Jesús Orte PSOE
1995-1999 Javier Calavia Magallón PP
1999-2003 Javier Calavia Magallón PP
2003-2007 Ana Cristina Vera Laínez PSOE
2007-2011 Luis María Beamonte Mesa PP
2011-2015 Luis María Beamonte Mesa PP

Resultados electorales[editar]

Elecciones municipales[15]
Partido 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003 2007 2011
AP / PP 3 4 6 8 8 8 10
PSOE 6 6 5 6 5 5 7 6 4
CC-IU 1 2
CHA 1 1 1 1 1 1
PAR 3 5 2 2 1 - 1 -
CA -
CC 1
Ind. - 2
IU 3
CAA-IU 2 3
CDS 1 1
PDP 1
AP-PDP-UL 8
UCD 8
Total 15 17 17 17 17 17 17 17 17

Economía[editar]

Con una población en torno a los 11.000 habitantes y pese a no estar situada en uno de los principales ejes de comunicación, la industria desempeña un papel muy importante en la economía de Tarazona. Como en cualquier economía moderna los servicios son el sector más importante de Tarazona. La ganadería y la agricultura también están presentes en la economía local, aunque con un peso menor.

Cabe resaltar la relevancia de la industria textil turiasonense durante varias décadas junto a las dos fabricas de cerillas y fósforos, la del Carmen y la de San Francisco. Estas empresas, cerradas ya hace más de una década, fueron muy importantes para el desarrollo de la ciudad después de la Guerra Civil Española.

Otras empresas de relativa importancia fueron la papelera Celulosas del Queiles y la antigua harinera Viuda de Marqueta, donde el actor turiasonense Paco Martínez Soria grabó parte de una de sus películas. Todas estas empresas hoy han desaparecido, sus edificios se mantienen en pie pero en estado de ruina. Otros complejos que han desaparecido son Fibras Textiles Nacionales (FITENA), la alcoholera, la fabrica de chocolate, de zapatos o la de botones entre otras muchas.

Tarazona ha sido una ciudad con una larga tradición industrial y ha sufrido varias crisis durante el siglo XX. Sin embargo, la Gran Recesión iniciada en 2008 ha afectado especialmente a la economía turiasonense. La Comarca de Tarazona y el Moncayo tiene la tasa de paro más alta de todo Aragón y Tarazona alcanza un 25,8% de paro, cinco puntos por encima de la media regional (Sepe, agosto de 2014).

A pesar de ello, todavía resisten algunas empresas de alto componente tecnológico como Aragonsesa de Componentes Pasivos, Chemik o Aeromac y NMF, del grupo aeronáutico Aernnova, dedicadas a la fabricación de piezas para aviones. De las empresas auxiliares de componentes del automóvil unicamente queda en marcha Faurecia, tras el cierre de Deplhi en 2007.

Patrimonio arquitectónico[editar]

Arco de la cadenas, en la calle del Conde

El casco antiguo de Tarazona fue declarado Conjunto histórico artístico en 1965. Está conformado por un amplio número de calles estrechas y empedradas y sin demasiado orden. Tras sus visitas a la ciudad, el poeta Gustavo Adolfo Bécquer la denominó como la pequeña Toledo aragonesa.

Además de los monumentos, paseando por sus calles se pueden admirar palacetes, arcos de paso y casas populares que han mantenido su aspecto tradicional, levantadas con los métodos constructivos habituales de Aragón: arcos de medio punto, verdugadas y machones de ladrillo aragonés. En este aspecto destacan algunas calles como Conde, Quiñones, Tudela o Mayor. Fuera de ellas destacan el palacio de los Condes de Visconti, el palacio Linares o las casas de los canónigos de la catedral.

Como muchas de las ciudades y pueblos de Aragón, Tarazona posee notables representaciones del arte mudéjar. Hoy en día el casco antiguo está experimentando un profundo cambio gracias a diferentes iniciativas centradas en la restauración de bienes inmuebles particulares, destacando especialmente las obras de la Fundación Tarazona Monumental en el barrio de la Judería.

Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona[editar]

Interior de la catedral

Artículo principal: Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona

La Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona, de planta gótica, es una de la primeras catedrales edificadas en este estilo junto con las catedrales de Burgos y Toledo. El interior del edificio es renacentista y también cuenta con reminiscencias mudéjares en el campanario. Iniciada su construcción a mediados del siglo XII, fue consagrada en 1235, siendo en gran parte destruida en el siglo XIV a causa de la Guerra de los dos Pedros. La torre refleja las distintas etapas del edificio: el primer cuerpo, de piedra sillar, data de la fase gótica, mientras que el cuerpo intermedio, en ladrillo y de inspiración mudéjar, fue levantado a fines del siglo XV. El claustro destaca por sus grandes dimensiones y por las celosías de yeso que recuerdan a una estética oriental.

Declarada Monumento Histórico Artístico en 1931, desde 1985 permaneció cerrada al público debido a unas largas obras de restauración integral. El 20 de abril de 2011 se reconsagró al culto coincidiendo con la consagración en el año 1235; posteriormente se abrió al uso turístico y litúrgico.[16]

Arquitectura religiosa[editar]

Retablo mayor de la Magdalena
  • Iglesia de Santa María Magdalena, en el barrio del Cinto, se caracteriza por su esbelta torre de estilo románico-mudéjar. Es el templo más antiguo conservado en la ciudad, ya que su cabecera sillar con tres ábsides, de estilo tardo-románico, data de fines del siglo XII. Su torre constituye la principal referencia visual del casco antiguo.
  • Santuario de la Virgen del Río. Está situado junto a la plaza de toros vieja y fue construido entre 1667 y 1672 con el fin de acoger la imagen de Nuestra Señora aparecida junto al río. La Virgen del Río es desde entonces la patrona de Tarazona, celebrándose su festividad el 7 de noviembre. El edificio, de estilo barroco, está realizado en sillería y ladrillo. Presenta una gran sencillez exterior pero un delicado retablo mayor barroco.
  • Convento de San Francisco. Fue fundado, según la tradición, por San Francisco en 1214 y está dedicado a San Antonio de Padua. De la primitiva iglesia de una nave se conservan parte de los muros exteriores y algunas capillas. En 1495 fue consagrado como arzobispo primado de Toledo el cadenal Cisneros en la Capilla de La Piedad, ante los Reyes Católicos. Tras la desamortización de Mendizabal las dependencias franciscanas sirvieron como hispital municipal del Sancti Spiritus. En el siglo XX se demolió gran parte de las depenencias y hoy solo se ha conservado el claustro, la biblioteca, actualmente Escuela Oficial de Idiomas, y la iglesia, que ha funcionado durante las últimas décadas como catedral sustitutoria durante las obras de la catedral. En 2014 se ha celebrado el 800 aniversario de la fundación del convento. Es una iglesia muy ligada a la semana santa pues en ella se representa el viernes santo el descendimiento, la guardia de los alabarderos y el sellado del sepulcro de cristo. El retablo mayor presenta unas dimensiones mayores que ningún otro en la ciudad, así como la capilla del Santo Cristo de la V.O.T.
  • Iglesia barroca de San Atilano. Está dedicada al patrono de la ciudad y según cuenta la tradición se alza sobre el solar de la casa natal del santo, en el barrio del Cinto. Es un templo de estilo barroco, bendecido en 1769 y de propiedad municipal. Actualmente está acondicionado como sala de exposiciones culturales, conferencias, etc.
  • Palacio Episcopal. Este espectacular palacio, construido sobre unos conglomerados, es la antigua zuda musulmana y posterior residencia de los reyes de Aragón. En 1386, tras la destrucción de las casas episcopales de El Pueyo, en el barrio de la Almehora, fue comprado por el obispo Pérez Calvillo. Aquí se inició una profunda transformación del edificio que no acabó hasta el episcopado de González de Munébrega (1547-1567). Destacan la cúpula renacentista de la escalera noble, el patio, el salón de retratos de obispos, obras de Pietro Morone, la galería de arquillos y la denominada torre de Hércules. La fachada sur está jalonada con un retablo exterior dedicado a San Pedro y a otros santos locales. En 1591 Felipe II celebró Cortes en este edificio tras las Alteraciones de Aragón y redujo severamente la institución del Justicia de Aragón. En esa misma estancia en la ciudad el rey regaló una coraza de plata labrada, en agradecimiento a esta por su apoyo en el conflicto, que a principios del siglo XX fue vendida a un anticuario y hoy se encuentra en el Museo Británico. Otro triste episodio es la venta, también en la primera mitad del siglo pasado, de tres techumbres mudéjares del Palacio Episcopal al magnate americano de los medios de comunicación William Randolph Hearst.[17] .

Tarazona posee numerosos ex conventos, entre los que cabe señalar el de Nuestra Señora de la Concepción, el de las Carmelitas de San Joaquín, el de Santa Ana y el de la Merced. Este último, erigido a comienzos del siglo XVIII, sirve hoy de sede al Conservatorio Estatal de Música. El gran conjunto de edificios religiosos existentes en la ciudad es consecuencia, en gran medida, de su condición de sede episcopal.

Arquitectura civil[editar]

  • Casas Colgadas. Son un conjunto de viviendas que fue edificado aprovechando el adarve de la muralla del barrio del Cinto. Sus fachadas posteriores quedaban voladas sobre la Judería. Precisamente esta zona dio cobijo a la importante comunidad judía afincada en Tarazona hasta su expulsión en 1492 tras el Edicto de Granada. El barrio judío constaba de dos núcleos a distinta cota, la Judería Vieja y la Judería Nueva. Está documentada también la existencia de dos sinagogas cuyos restos no han sido localizados. Este barrio se emplazaba fuera del recinto amurallado de la ciudad.
  • Murallas. En distintos puntos del barrio del Cinto —barrio «encintado» por la muralla— todavía se pueden observar distintos lienzos de la muralla, en ocasiones integrada en viviendas particulares. Los lienzos más destacados se pueden ver en la calle Alfara, Mayor y plaza del Puerto. En la calle del Conde y en la plaza de la Laguna existen todavía puertas de acceso y torreones. En el muro oeste de la muralla existieron en el pasado dos balsas de agua o fosos para mejorar la capacidad de defensa de esta zona, que era la más expuesta a ataques y por la que se accedía desde Castilla. En este flanco se conservan la Torre del Rey y la del Cubo, que sirve como base al campanario del Convento de la Concepción. El propio ayuntamiento está apoyado sobre un lienzo de la muralla, cuyos sillares son perfectamente visibles desde el interior del edifcio.
Plaza de toros vieja.
  • Plaza de toros vieja, construida con planta octogonal entre 1790 y 1792 en el antiguo prado de la ciudad, era un edificio de 32 viviendas cuyos dueños alquilaban los balcones cuando había festejos. Hoy sigue habitada en su totalidad dado que las actuaciones se trasladaron a la nueva plaza en 1870. Desde 2001, esta plaza de toros posee la declaración de Bien de Interés Cultural.
  • Palacio de Eguarás Palacio del siglo XVI que destaca por sus dimensiones. Ubicado junto a la Catedral, es propiedad de la Diputación Provincial de Zaragoza. Actualmente, aunque se halla inmerso en proceso de transformación en hospedería presenta un importante estado de deterioro. Su singularidad reside en las importantes pinturas renacentistas que conserva en su interior y en su restaurado patio en forma de U, semiabierto por uno de sus cuatro lados. También resulta de interés el jardín botánico de Eguarás, integrado en el recinto palaciego.
  • Teatro de Bellas Artes Es el edificio más destacado de la arquitectura temprana del siglo XX, concluido en el año 1921. El edificio es una muestra de la arquitectura eclecticista, con reminiscencias modernistas en su exterior y elementos clasicistas en su interior. Con capacidad para 600 personas, su distribución es la de un teatro clásico italiano. Constituye la principal infraestructura cultural de la ciudad. Además de albergar espectáculos de muy diversa índole y conferencias, funciona como sala de cine. En su planta primera se encuentra la exposición permanente «Paco Martínez Soria». Este espacio expone material fotográfico, audiovisual y objetos de la vida personal y profesional del actor. Una de sus salas está dedicada a la artista internacional Raquel Meller, también originaria de Tarazona.

Patrimonio industrial[editar]

Tarazona ha sido una ciudad con un carácter marcadamente industrial ya desde el siglo XIX. Por toda la ciudad quedan vestigios de las numerosas fábrican que han exisitido a lo largo del siglo XX, aunque de muchas tan solo quedan las chimeneas. Permanecen en pie, aunque en ruina, la papelera Celulosa del Queiles y la harinera Viuda de Marqueta, entre otras. Esta última data de 1919 y presenta una fachada modernista muy diferente al del resto de industrias turiasonenes. De entre las fábricas históricas, la que se conserva intacta es la fosforera del Carmen, ya que tras su función inicial fue reconvertida en fábrica de caramelos y cerró en 2009. También se conserva perfectamente el silo de almacenamiento de grano.

En 1885 llegó el tren a Tarazona gracias a la Compañía del Norte, que construyó la línea de vía estrecha Tudela-Tarazona. La primera estación de viajeros aún se conserva y es sede del sindicato de riegos. En 1952, se cambia el ancho de la vía al convencional y se inaugura una nueva estación, más amplia. Este edificio de estilo regionalista también se conserva y es un centro municipal socio-cultural. Frente a ella se pueden ver los viejos andenes. El último de los edificios que se mantiene en pie de este complejo ferroviario es la nave de reposición de máquinas. Es un edificio singular que mantiene los fosos donde se llevaban a cabo las operaciones de reparación de los trenes. La vía de ferrocarril se ha transformado integramente en la Vía Verde del Tarazonica.

Las industrias textiles[editar]

La Guerra Civil supuso un punto de inflexión para la industria textil en Tarazona. Gracias a la contienda bélica se potenció este sector ya que las textiles de Tarazona eran de las pocas que quedaron bajo control del bando sublevado y se utilizaron para suministrar uniformes y mantas al ejército de Franco, aumentando así su producción. Además de varios talleres de confección, en su momento coincidieron en el tiempo tres grandes fábricas textiles: Fibras Textiles Nacionales (Fitena), Textil de Cipriano Gutiérrez Tapia y Textil Tarazona.

  • Textil Tarazona. Fue una de las principales textiles laneras de toda España. Llegó a necesitar tal cantidad de energía que fue necesaria la construcción de la central hidroeléctrica del Morca, en Moncayo para su suministro. También las altas necesidades de agua conllevaron la contrucción de dos enormes balsas de alamacenamiento. Tras varios años de problemas financieros y compraventas con participaciones públicas cerró a finales de los 90. Tras la compra definitica de los terrenos por la Diputación General de Aragón y posterior derribo en 2007, hoy solo queda en pie la chimenea en medio de un enorme solar a la espera de su desarrollo urbanístico.
  • Textil de Cipriano Gutiérrez Tapia. Conocida popularmente como la fábrica de abajo frente a la fábrica de arriba en referencia a Textil Tarazona. De esta sí se conservan varios edificios de todo el conjunto. Además de la chimenea y la casa del propietario, pegada a la factoría como era tan habitual en la época, queda en pie una parte importante de las naves y oficinas. Las naves se han reconvertido en recinto ferial municipal para celebrar conciertos, ferias, exposiciones, concentraciones de diversa índole o ser colegio electoral. Destacan por sus características cubiertas. Las oficinas albergan el Servicio Aragonés de Empleo (INAEM) y servicios municipales. En el solar del resto de naves se ha construido el nuevo centro de salud del Servicio Aragonés de Salud (SALUD). El gran patio de acceso a la fábrica se ha reurbanizado y construido una plaza semipetaonal dedicada a la pintora Joaquina Zamora. Por otro lado, los jardines que pertenecían a la casa de los Gutierrez Tapia han sido integrados en el epacio público y forman el actual parque de la Milagrosa. El parque alberga a modo expositivo dos máquinas telares. Junto a la factoría ha quedado un curioso conjunto de viviendas uniformes en su estilo en la barrio de la Milagrosa. Se construyeron como viviendas para los trabajadores de la fábrica y aún se mantienen habitadas y en perfecto estado.

Tradiciones y festividades[editar]

Cipotegato y fiestas patronales en honor a San Atilano[editar]

Artículo principal: Cipotegato

El Cipotegato 2007 sube a su monumento frente al Ayuntamiento.

El «Cipotegato» es la tradición más conocida de Tarazona y tiene lugar cada año el 27 de agosto. Las fiestas, en honor al patrón San Atilano, se alargan hasta el 1 de septiembre. Esta tradición fue declarada de interés turístico regional en 1998 y de interés turístico nacional en 2009.

Unas horas antes del mediodía del día 27, la plaza del Ayuntamiento aparece concurrida de gente y minutos antes de la salida del esperado personaje, se comienza a vitorearlo con cánticos. A mediodía, el Cipotegato —mítico personaje turasionense encapuchado y disfrazado de arlequín con los colores amarillo, rojo y verde— irrumpe en la plaza a través de un pasillo abierto entre la multitud por amigos y antiguos Cipotegatos. Atravesando la plaza, es perseguido por la muchedumbre que le arroja tomates. Si sale triunfante, será subido a la escultura erigida en su honor en la misma plaza. El Cipotegato es elegido anualmente en un sorteo realizado entre los jóvenes de la población.

La conclusión de las fiestas tiene lugar el 1 de septiembre con la denominada «quema del sapo», en donde se quema la imagen de un sapo o rana en una maqueta relacionada con algún hecho acaecido en Tarazona o en el resto del país.

La fiesta aparece documentada a principios del siglo XX en el archivo municipal en donde consta el pago de seis pesetas al encargado de representar el personaje del Cipotegato. No es hasta la mitad del siglo XX cuando comienza la popular tradición de arrojar tomates al Cipotegato. Sin embargo la tradición turiasonense está documentada en el archivo de la Catedral de Tarazona a finales del siglo XVIII. En ella, un personaje llamado «el Pellexo de Gato» persigue a los niños durante la fiesta del Corpus Christi.

Antiguamente, en Tarazona había una cárcel. Una vez al año, en fiestas, se daba la oportunidad a un preso de ser libre. Se le daba un palo con una cadena que acababa en una bola, (tal como el que lleva el Cipotegato actualmente), y se le decía que si era capaz de salir del pueblo era libre. Entonces se le soltaba en medio de la plaza del ayuntamiento. Lo que él no sabía es que le esperaba todo el pueblo con piedras en las manos.

El Deivi, La Cafetría, 1995[cita requerida]

El Cipotegato significa el pistoletazo de salida a seis días de festejos. Entre las activiades más destacadas se encuentra la procesión de la reliquia de San Atilano y la ofrenda de flores y frutos a la patrona, la Virgen del Río, del día 28. La Feria Taurina de Tarazona, los castillos de fuegos artificiales o la quema del sapo, como acto final, estructuran una semana de actividades festivas. Las charangas, los conciertos y las verbenas nocturnas o los almuerzos populares animan el ambiente de la ciudad. Además, existen cinco grandes peñas oficiales: El Desbarajuste, La Dominguera, la Chalibes, los Sapillos y la Garrafus que organizan un amplio programa de activiades como el baile del clavel, la subida de los toros, comidas de hermandad, etc. Es tradicional, como en numerosos municipios de la zona de Navarra y Aragón, vestir durante estos días con ropa blanca y, en este caso, pañuelo y faja azules, color de la bandera de Tarazona. La comparsa de gigantes (siglo XVII) y cabezudos que desfila estos días es una de las más antiguas de España.

Semana Santa[editar]

La Semana Santa es la otra gran festividad de Tarazona, atrayendo a un gran número de visitantes. Fue declarada de interés turístico regional en 2005[18] y en ella participan 10 cofradías que toman parte en multitud de actos como el pregón, la exaltación de cornetas, tambores y bombos, el Vía Crucis o las procesiones particulares. Especialmente destacada es la procesión general del Santo Entierro, que se celebra la tarde del Viernes Santo, y en la que procesionan todas las cofradías; excepto la Resurección del Señor, que lo hace el Domingo de Resurrección.

En total, salen a la calle doce imágenes entre las que destacan por su valor artístico la talla de la Piedad de Francisco Gutiérrez y el Cristo del Consuelo y Santa María Magdalena. También destaca el fervor por el Santo Cristo de la Venerable Orden Tercera, que puede venerarse en la Iglesia de San Francisco, y que es portado a hombros por los hermanos cofrades de la Cofradía del Santo Entierro en la procesión general.

Otras celebraciones[editar]

A pesar de que las fiestas en honor al patrón San Atilano se celebran a finales de agosto, la festividad como tal es el 5 de octubre. Ese día también se realizan diferentes actos para honrar al santo como conciertos musicales, activiades culturales y se come un postre dulce con forma de pez en recuerdo de la leyenda de San Atilano. Como es habitual en estos actos se realiza un misa en la catedral.

También se conmemora la festividad de San Miguel, en el barrio del mismo nombre, a finales de septiembre; la romería al Moncayo del Quililay, el primer domingo del mes de julio; San Isidro, con una procesión de tractores engalanados; San Antón, con la bendición de animales domésticos; el Corpus Christi o la festividad del Carmen.

En la mayoría de estas festiviades suele desfilar la coroporación municipal acompañada de la bandera de la ciudad, maceros y timbaleros.

Deportes[editar]

Existen dos grandes complejos deportivos, las piscinas de La Glorieta, junto al Queiles, y el polideportivo municipal, que alberga las piscinas climatizadas, los pabellones cubiertos, el campo de fútbol, el frontón y las canchas de tenis y pádel.

En el campo municipal juegan sus partidos los dos equipos de fútbol: el C.D. Eureka y la S.D. Tarazona, principal club deportivo de la ciudad. También destacan la A.D. Balonmano Tarazona y el Club Atletismo Tarazona. El municipal tiene una capacidad para 1.500 personas, fue inaugurado en 1979 y reformado en 2014.[19]

El Seminario de Tarazona dispone de unas amplias instalaciones deportivas. Aunque en el pasado estuvieron abiertas al público, tras el episcopado del obispo Demetrio Fernández fueron cerradas para uso exclusivo de la iglesia católica. En el campo de rugby juega sus partidos el Club de Rugby Seminario Tarazona.

Curiosidades[editar]

Tarazona acoge la única Casa del Traductor de España, un centro para estancias creativas de traductores literarios de todo el mundo que trabajen con uno de los idiomas oficiales de España (castellano, catalán, vasco, gallego) y cualquier otra combinación de idiomas. La casa fue fundada en 1988 por Francisco Uriz, Premio Nacional de Traducción. Forma parte de la Red Europea de Centros Internacionales de Traducción (RECIT).

Personajes ilustres[editar]

Estatua dedicada al actor Paco Martínez Soria en la calle que lleva su nombre.

Ciudades hermanadas[editar]

Galería[editar]

Véase también[editar]

Referencias en texto[editar]

Referencias generales[editar]

Enlaces externos[editar]