Patrimonio industrial

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El patrimonio industrial (según la International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage) se compone de los restos de la cultura industrial que poseen un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico. Estos restos consisten en edificios y maquinaria, talleres, molinos y fábricas, minas y sitios para procesar y refinar, almacenes y depósitos, lugares donde se genera, se transmite y se usa energía, medios de transporte y toda su infraestructura, así como los sitios donde se desarrollan las actividades sociales relacionadas con la industria, tales como la vivienda, el culto religioso o la educación.[1]

Tal y como recoge la ponencia desarrollada por varios miembros de la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública, el Patrimonio Industrial abarcaría "cualquier construcción o estructura fija o de otro tipo perteneciente especialmente al periodo de la Revolución Industrial que, bien por si sólo, bien en conjunto con instalaciones o equipamientos esenciales, ilustre el nacimiento o el desarrollo de procesos industriales o técnicos'".

Lo Industrial, por tanto, abarca no sólo los inmuebles (fábricas, talleres...) estructuras arquitectónicas y maquinaría de producción (castilletes, chimeneas, locomotoras...), sino también las vías de transporte y comunicación a través de las que llegaban las materias primas y se comercializaban los productos (puentes, ferrocarriles, estaciones...), las residencias, centros asociativos (ateneos...) y asistenciales de los trabajadores (hospitales, sanatorios...), los servicios públicos (mercados, escuelas, iglesias...) y, en última instancia, los propios paisajes modificados por la actividad extractiva e industrial.

Antecedentes[editar]

Gran Bretaña, cuna de la Revolución industrial, fue escenario del primer reconocimiento del Patrimonio Industrial, a través del Council British Archaeology, el cual creó en 1959 un comité especial para preservar los monumentos industriales –The National Survey of Industrial Monuments-.

En 1971 nace la primera organización para la defensa de la Arqueología Industrial, la A.I.A. que celebraría su reunión inaugural en York en 1972 y posteriores Congresos en 1973, en Ironbridge, 1975, en Bochum y Grangarde (Suecia), en el año 1978.

Finalmente, en 1978 se crea el TICCIH (The International Comité for the Conservation of the Industrial Heritage), Comité encargado de estudiar, inventariar, conservar y difundir el Patrimonio Industrial, además de fomentar la relación entre las personas interesadas en esta materia a nivel internacional.

Gran Bretaña[editar]

Posiblemente la iniciativa de recuperación de Patrimonio Industrial que goza de un mayor reconocimiento internacional es el Ironbridge Gorge Museum, emplazado en el valle del río Severn, región que se convirtió en principal centro productor de hierro de toda Gran Bretaña. En 1959, los propietarios de la fundición de Coalbroodale, animados por un historiador local, descubrieron el horno donde, por primera vez, se utilizó cock para fundir el hierro en 1709.

En 1968 la recién creada Fundación del Museo del Valle de Ironbridge se hizo cargo de este proyecto de difusión cultural y comenzaron a restaurar el viejo puente de hierro de fines del siglo XVIII (The Iron Bridge) así como un pueblo típico de la época victoriana, con sus pozos de hulla, forjas y ladrillares. También se transformaron en museos la fábrica de cerámica de Jackfield y la de porcelana de Coalport. Además, se restauraron dos caserones de la familia Darby y varias viviendas obreras.

La política de preservación del Patrimonio Industrial del área de Mánchester se ha desarrollado inicialmente con un inventario de las instalaciones en peligro, seguido por una política de reutilización de determinados edificios.

Las actuaciones más reseñables fueron la restauración y reurbanización de las estaciones de Liverpool Road Railway y la de Castlefield Basin, ambas en el centro de la ciudad, convertidas en sede del Museo de la Ciencia y de la Industria de Mánchester, que fue inaugurado en 1983.

El Museo incorporó, entre otros edificios históricos de interés, la estación de pasajeros más antigua del mundo, de 1830.

Alemania[editar]

Edificio minero en la Mina de Zollern (Alemania)

La larga tradición industrial de Alemania, que ofrece un notable parentesco con el del País Vasco, se ha visto refrendada por la materialización de numerosos proyectos museísticos basados en la difusión del Patrimonio Industrial.

Destaca el Museo Alemán de la Mina de Carbón. Esta edificación está dominada por una alta torre de 68 metros –pozo Zollern 2/4-. Desde ella se puede disfrutar de una magnífica vista de la ciudad de Essen y se ha convertido en símbolo de la localidad. Bajo dicha torre, se localiza un museo que es entre los de su género el más importante en el mundo.

Aproximadamente 500.000 personas visitan cada año sus instalaciones. En en el interior de sus galerías de explotación, la visualización de 20 pasillos o terrazas ofrecen a los visitantes la oportunidad de adentrarse en el mundo de la explotación hullera.

Así mismo, desde mediados de los 80, Alemania ha promovido la conservación de cuatro grupos de hornos altos del siglo XX: ejemplares aislados de Nuenkirchen y Hatigen y las plantas siderúrgicas de Völklingen y Duisburg-Meiderich, en las que se han preservado los procesos de producción íntegramente.

Es destacable el caso de Völklingen, el mayor emporio manufacturero de perfiles metálicos de Alemania. Tras su cierre en 1986 se han conservado todos los elementos del sistema productivo, un gran coloso de hierro cuya promoción turística le ha convertido en una importante fuente de beneficios. En diciembre de 1994 la Unesco proclamó a este conjunto histórico-industrial Patrimonio de la Humanidad.

Actualmente aunque Alemania es un país con tradición industrial ha sido superado por U.S.A y Japón debido a que estos últimos fabrican productos de mejor calidad y en ocasiones más baratos.

España[editar]

Poblado metalúrgico en Las Médulas (León). Al fondo, en la cima, estaban situados los hornos de fundición. La Unesco no establece el límite cronológico de la Revolución Industrial para definir el patrimonio industrial

España es una país que se industrializó de forma desigual, lo que explica que sean las regiones donde más se asentó la industria las mismas que conservan mayor patrimonio y en las que existe mayor número de asociaciones dedicadas a esta tarea, como ocurre en Andalucía, Asturias, Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco.

Andalucía[editar]

La sociedad andaluza ha experimentado en las dos últimas décadas del siglo XX una gran transformación, y el modelo económico se orienta hacia nuevas formas terciarizadas de producción.

La industrialización andaluza ha sido hasta hace poco sólo relativamente conocida. Ni siquiera sus grandes hitos fundacionales como los altos hornos de Marbella o de El Pedroso, las metalúrgicas sevillanas, la minería de Linares, Almería o Riotinto, las fábricas textiles de Málaga, las azucareras de la costa oriental, las almazaras del valle del Guadalquivir, las bodegas de Montilla y el Marco de Jerez (Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda) o los astilleros de Puerto Real y Cádiz, por citar algunos ejemplos, han sido valorados convenientemente. Hoy, los estudios de Historia Económica llevados a cabo en diferentes universidades andaluzas, la enseñanza en los distintos niveles educativos, la labor de los Gabinetes Pedagógicos de Bellas Artes y las tareas de difusión por ayuntamientos y algunas grandes empresas han contribuido a poner de relieve una realidad patrimonial oscurecida por el mito del fracaso de la Revolución Industrial y la temprana desindustrialización andaluza.

La Fundación DETEA organiza desde el año 2002 los Premios DETEA[2] al Fomento de la Arquitectura Industrial en Andalucía. En la Categoría de Patrimonio Industrial, cada año sale a concurso una propuesta para la rehabilitación de un edificio del patrimonio industrial andaluz, entre otros:

Asturias[editar]

Asturias conserva un rico patrimonio industrial derivado de la minería, la siderurgia y los ferrocarriles con ejemplares únicos en España como son dos plantas siderurgicas, una en Gijón y otra en Avilés, propiedad de la multinacional Arcelor. La primera mantiene los dos únicos hornos altos en funcionamiento, y la segunda todavía conserva sus enormes naves de laminación y algunas otras instalaciones. Un tercer centro siderúrgico destacado fue la Fábrica de La Felguera, de orígen decimonónico y que aún conserva un buen número de edificio tanto pertenecientes a la fábrica como relacionados indirectamente con ella.

Además, sus Cuencas Mineras concentran el mayor número de castilletes de mina de la península. Estos castilletes -tanto activos como abandonados- son mayoritariamente de carbón, y propiedad de Hunosa en su práctica totalidad. Muchos de ellos han entrado en 2007 en un programa regional de protección y conservación. Los más antiguos fueron construidos mediante la técnica del roblonado.

Destaca también su intrincada red ferroviaria de vía estrecha, la más compleja de España y en su día la que mayor variedad de anchos de vía registró en Europa dadas las diferentes necesidades empresariales que le dieron origen, llegando a tener con el Ferrocarril de Langreo, hasta su absorción por FEVE, el ferrocarril en activo más longevo del mundo. Actualmente FEVE y RENFE ostentan la titularidad estas instalaciones.

En Asturias se encuentran asimismo llamativos ejemplos del llamado paternalismo industrial, con poblados actualmente protegidos, incluso algunos convertidos en museos. El ejemplo más destacado es el poblado de Bustiello (Mieres) y, en tre otros, Solvay-Lieres, Arnao o Llaranes.

Entre otros museos de carácter industrial pueden citarse el de la Museo de la Minería (MUMI) en San Martín del Rey Aurelio, el Museo de la Siderurgia (MUSI) en La Felguera (Langreo), el Ecomuseo minero y ferrocarril del Valle de Samuño (Langreo), el Museo del Ferrocarril de Gijón o el Museo Antropológico de Grandas de Salime con instalaciones preindustriales.

El patrimonio industrial es un tema que despierta un interés creciente en la sociedad asturiana, viéndose reflejado con frecuencia en la prensa. En torno al tema han surgido asociaciones como el INCUNA, equivalente asturiano de la AVPIOP vasca, reconocida editora de publicaciones y organizadora de encuentros internacionales sobre patrimonio industrial. También es creciente el interés manifestado por grupos de ciudadanos a través de iniciativas como las representadas por el colectivo Monsacro o la Asociación de Amigos del Centro Internacional Oscar Niemeyer de Avilés.

Castilla y León[editar]

El patrimonio industrial de la comunidad autónoma de Castilla y León se encuentra repartido por todo su territorio y comprende un variadísimo número de instalaciones industriales.

La Junta de Castilla y León, Caja España y las Cámaras de Comercio e Industria de la región han hecho una fuerte apuesta para actuar conjuntamente sobre el patrimonio histórico industrial de la Comunidad. Esta suma de esfuerzos en el campo del patrimonio industrial es una iniciativa pionera y novedosa en el territorio castellano-leonés.

Las instalaciones que forman parte del patrimonio industrial de la Comunidad son: aserraderos, batanes, bodegas, caleras, esquileos, fábricas, fraguas y potros, lagares, lavaderos de lana, molinos de viento, pegueras, tejeras, telégrafos ópticos, yeseras, etc.

Estación de ferrocarril de Rabanera del Pinar (Burgos), en el Santander-Mediterráneo, actualmente centro de turismo rural.

Son especialmente importantes en la preservación del patrimonio industrial autonómico:

  • Museo de Historia de la Automoción (Salamanca)
  • Museo del Comercio y la Industria de Salamanca
  • Fundación Hullera Vasco-Leonesa (La Robla)
  • Real Fábrica de Cristales de La Granja (Segovia)

En Castilla y León, la Asociación Llampara trabaja la temática relacionada con el Patrimonio Industrial. En la provincia de Burgos, varias localidades constituyeron la Asociación de Pueblos con Patrimonio Industrial; en la de Palencia, el Patronato Provincial de Turismo ha organizado viajes en tren llamado La Verraco; y en la de León, se ha estudiado la conexión de Ponfeblino con el Museo de la Energía de Ponferrada y el Centro de Interpretación de La Bañeza está ubicado en una antigua industria harinera.

Cataluña[editar]

Cataluña cuenta como representante más destacado en cuanto a protección y promoción del patrimonio industrial al Museu de la Ciència i de la Técnica de Catalunya ubicado en Tarrasa, que a su vez alberga la sede del TICCIH en España.

El patrimonio industrial catalán es muy vasto y está siendo objeto de especial atención, como el caso de las industrias textiles del río Ter, con su museo industrial.

En cuanto a patrimonio ferroviario, cuenta con notables ejemplos como los funiculares de Montjuich y el Tibidabo en Barcelona, y el ferrocarril de cremallera de Nuria en Gerona

Comunidad Valenciana[editar]

En la Comunidad Valenciana hay un inmenso patrimonio industrial, perfectamente disperso y variado: papel, calzado, alimentación, electricidad, metal, textil y confección, mueble, juguete y cerámica que, desde una red de museos, puede dar contenido y sentido a la reconversión de las fábricas de los siglos XIX y XX en espacios culturales y turísticos.

La provincia de Valencia cuenta con la Fundación de la Comunidad Valenciana de Patrimonio Industrial de Sagunto,[4] ciudad esta última cuyo Ayuntamiento ha creado una Concejalía de Patrimonio Industrial.

La Fundación tiene por objeto estudiar, difundir y llenar de contenido los conocimientos, los recuerdos, los sonidos, los objetos materiales, las imágenes y cualquier otro elemento que configuró y organizó las actividades de origen siderúrgico que han tenido lugar en Sagunto en el Siglo XX, así como fomentar la protección, conservación y proyección social del Patrimonio Industrial en la Comunidad Valenciana.

También es objeto de la fundación la creación de un Museo y su archivo en torno al Horno Alto nº 2 — Visitable — y el Almacén de Efectos y Repuestos, para exhibir sus fondos y con ellos transmitir una cultura en torno al mineral de hierro, al carbón y al acero, y de testimonio sobre los trabajadores, administrativos, técnicos y directivos, que contribuyeron al funcionamiento de una gran instalación industrial que determinaba los ritmos vitales y la misma existencia de Sagunto También en la provincia se encuentran el Museo del Vino de Utiel-Requena, el Museo del Arroz en Valencia, el Museo de la Rajolería de Paiporta, el Museo de la Cerámica de Manises, el Museo González Martí de Cerámica, la Colección de electrodomésticos Alfaro Hofmann en Godella, el Museo de la Imprenta en El Puig, el Museo municipal del Trenet sobre el Ferrocarril Metropolitano de Valencia, el Museo de la Indumentaria en el Palacio del Barón de Bellvert, el Museo Textil de Onteniente, el Colegio Mayor de la Seda de Valencia, el Museo Garín de la Seda en Moncada y el Museo del Transporte en los talleres de la estación del Norte de Valencia.

La provincia de Castellón cuenta con el Museo del Azulejo Manolo Safont de Onda y el Museo de la Cerámica de Alcora, erigido en 1907.

Se encuentran en la provincia de Alicante el Museo del Calzado de Elda, el Museo Valenciano del Juguete de Ibi[5] (fábrica de juguetes Payá), el Museo del Juguete Monllor de Denia y el de Onil (fábrica de juguetes Rico). La industria alimentaria está representada en la Granja-museo dedicada al vino en Jalón, los museos del Chocolate Clavileño y del Chocolate Valor en Villajoyosa, y el Museo didáctico del Turrón en Jijona. Aún pueden localizarse también los restos de la industria textil y metalúrgica en la Hoya de Alcoy–como en La Maquinista de Alcoy– y la papelera en Bañeres. Y finalmente se cuentan el Museo de Alfarería de Agost y el Museo del ferrocarril en Torrellano —una pedanía de Elche— donde se exhibe la primera diésel JOB que circuló por España. Villena cuenta, además de con algún importante edificio industrial como la Electro-harinera (futura sede del museo municipal), con dos pedanías industriales: La Encina (poblado ferroviario puro surgido a finales del siglo XIX para albergar las infraestructuras y las viviendas de los trabajadores de este importante nudo ferroviario) y La Colonia de Santa Eulalia (una antigua colonia agroindustrial pendiente de rehabilitar que albergaba fábricas de harinas, alcoholeras y almazaras). Mientras que en Biar se encuentra un antiguo nevero también pendiente de rehabilitar, al igual que en Alicante sucede con los silos de San Blas y la antigua Refinería La Británica.

El patrimonio industrial de la provincia se focaliza en las riberas de los ríos, como el Barchell —industrias del tinte—, Molinar —molinos de papel y de harina, construidos entre 1820 y 1840 en Alcoy— o Vinalopó —fábrica de papel de Bañeres—, con el propósito de aprovechar la fuerza motriz del agua. Destacan las actividades relacionadas con la producción de naranjas en la Ribera y la Safor a la vera de los ríos Júcar, Magro y Serpis y próximas a sectores importantes como la producción naranjera.

País Vasco[editar]

Concretamente, en el caso del País Vasco, esta cuenta con la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP)([1])

La Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública, AVPIOP-IOHLEE, nació en 1984 con el objetivo de salvaguardar y proteger el patrimonio industrial, conscientes de que los valores históricos, artísticos y tecnológicos que este patrimonio encierra aportan una nueva dimensión para el desarrollo de la propia cultura vasca. Los principales objetivos de la AVPIOP son:

  • Velar por la conservación, investigación, inventariado y catalogación del mismo, así como difundir el Patrimonio Industrial y de la Obra Pública.
  • Promover y potenciar que este patrimonio se revalorice y se reutilice.
  • La promoción de la cooperación internacional para la salvaguarda, conservación, desarrollo, documentación, e investigación del Patrimonio Industrial y de la Obra Pública.

Para conseguir dichos objetivos, la AVPIOP:

  • Promueve y participa en conferencias, exposiciones, congresos o publicaciones que permitan conocer y divulgar la riqueza del Patrimonio Industrial Vasco.
  • Asesora a instituciones públicas y sociedades industriales sobre el valor histórico del Patrimonio Industrial y el interés de su conservación.
  • Realiza trabajos de investigación, catalogación e inventario del Patrimonio Industrial.
  • Ejerce una vigilancia activa sobre el Patrimonio Industrial Vasco y sobre las intervenciones que afecten a sus diversos elementos.
  • Insta a quien, en su caso, corresponda para que se adopten las medidas necesarias para garantizar la conservación o rehabilitación de elementos del Patrimonio Industrial Vasco en peligro.

En este sentido, la Asociación viene demandando desde hace años la creación de un Museo Vasco de la Industria, para el cual ya existe un proyecto. ([2])

Portugal[editar]

Al igual que España, Portugal se industrializó de manera tardía y desigual, destacan tres centros de gran importancia: el eje norte entre Porto y Braga, la región y ciudad de Lisboa y Aveiro. Existe en Portugal la Associação Portuguesa para o Património Industrial (APPI) la cual gestiona actividades y proyectos, denuncia agresiones y pone en valor su patrimonio industrial.

Conjunto de la Central Tejo, actual Museo de la Electricidad.

De la zona norte merece especial atención la ciudad de Porto, la primera ciudad industrial de Portugal con actividades en textil, fundición, molienda, peletería, electricidad, fósforos, siderurgia, etc. Casi toda su industria fue concentrándose a orillas del río Duero, conservándose aun hoy, en mejor o peor estado, una importante cantidad de centros fabriles. Desde hace unos años, está en proceso de abertura un Museo de la Industria de Porto. También en la zona norte destaca el Vale do Ave, una zona de montaña entre Porto y Braga con una fuerte producción industrial especializada en el textil. Debido al cierre progresivo de sus industrias hace unas décadas, se decidió darle otro impulso económico a la región; así, se creó una Ruta de Patrimonio Industrial que recorre toda la cuenca del río Ave atravesando todas sus poblaciones, restaurando la mayor parte de sus vestigios industriales, potenciando el turismo y poniendo en valor su patrimonio.

En la capital lusa se pueden destacar tres grandes zonas industriales: Oriente, Belém y Alcântara. Las dos primeras sufrieron un proceso de rehabilitación y limpieza de sus vestigios industriales, el primero a raíz de la Expo '98 y, el segundo, debido a la importancia monumental de la zona (donde se sitúa el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belém, etc.). No obstante, tanto en una zona como otra aun quedan diversas fábricas y conjuntos industriales, que no dejan más que justificar la importancia de la industrialización lisboeta. En Oriente (Xabregas, Chelas, Marvila, Braço de Prata, Sacavém, etc.) se encuentran una gran cantidad de vestigios, incluso en buen estado de conservación, como el gran conjunto de la Manutención Militar, la Torre Galp y el Museo del Agua.[6] En Belém, en cambio, fueron destruidos la mayoría de sus industrias salvándose, casi sin excepción, la Cordoeria Nacional da Junqueira y, frente a ella, la Central Tejo, convertida hoy en Museo de la Electricidad, un ejemplo único en Europa de central termoeléctrica, con estructura de hierro y paramentos de ladrillo, su estética va desde el modernismo, hasta el clasicismo. Finalmente, Alcântara fue uno de los grandes centros industriales de Lisboa. Actualmente integrada plenamente a Lisboa, antaño se situaba a las afueras de la capital, por eso, allí se situaron una gran cantidad de industrias y barrios obreros. En el centro neurálgico del barrio, cerca del Largo del Calvario, se encuentra una de las zonas fabriles mejor conservadas y, aunque la mayoría de fábricas han sido rehabilitadas como viviendas, concesionarios o pubs, todavía se mantiene su estructura y urbanismo. Aun así, dos de las mayores fábricas siguen en pie: la de la Companhia de Açúcar de Moçambique y la Fábrica de Moagens e Massas Alimentícias A Napolitana, uno de los más bellos exponentes de arquitectura industrial de Lisboa, con decoraciones modernistas y vigas de hierro. Además, cerca de aquí también se encuentra el Museo de Carris, dedicado al transporte urbano de la ciudad.

Otro centro industrial de gran importancia es Aveiro y su distrito. Su ría fue la fuente de su riqueza y, con ella, la industria de extracción salina; aunque también destaca la producción de azulejos. En sus salinas fue creado el Ecomuseo Marinha da Troncalhada. Además, fuera de Aveiro pero en su distrito, se encuentra el Museo da Chapelaria en São João da Madeira.

América[editar]

Perú[editar]

Desde el 2004 funciona en el Perú el Comité Peruano de Conservación del Patrimonio Industrial - COPECOPI, cuyos objetivos son la conservación, promoción y difusión del patrimonio industrial peruano. El COPECOPI se formó luego de la celebración en Lima, el IV Coloquio Latinoamericano sobre Rescate y Preservación del Patrimonio Industrial, en julio del 2004. Este evento, organizado por el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial (TICCIH) y el Museo de la Electricidad de ELECTROPERU, contó con el apoyo del Comité Chileno del TICCIH y el Comité Mexicano para la Conservación del Patrimonio Industrial, y fue trascendental para que un grupo de participantes nacionales se abocara en la misión de crear una organización de esta nacionalidad para su conservación. El COPECOPI ha inic3erwerqwqwedsggdssiado su labor con la presentación de exposiciones sobre la historia ferroviaria y la historia de la electricidad en el Perú.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • Castilla-La Mancha:
  • LOPEZ CALLE, Pablo. Del campo a la fábrica: vida y trabajo en una colonia industrial. Madrid: Libros de la Catarata, 2010. 128 p. Estudio de la colonia industrial Cementos El León (Guadalajara)
  • DOUET, James. (ed.), Industrial Heritage Re-tooled: The TICCIH guide to Industrial Heritage Conservation. (ingles). (Lancaster) 2012

Referencias[editar]

  1. TICCIH
  2. Web Fundación DETEA
  3. MARTÍN, Juan José. "Villasur de Herreros pone en marcha el Museo del Tren Minero". En: Sierra de la Demanda, revista de desarrollo rural, nº 37 (2011), pp. 18-19
  4. http://fcvsagunto.com Página de la FCV Patrimonio Industrial de Sagunto
  5. http://www.museojuguete.com Museo Valenciano del Juguete de Ibi
  6. En la obra: Caminho de Oriente. Guia do Património Industrial de FOLGADO, L. y CUSTÓDIO, J. se encuentra una guía detallada de los restos existentes en esta zona

Enlaces externos[editar]