Cuencas Mineras (Asturias)

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Mapa de concejos que forman las cuencas mineras.

Las Cuencas Mineras, o La Cuenca (en asturiano Les Cuenques Mineres) es el nombre con el que se conoce tradicionalmente al territorio histórico situado en la Cuenca Hullera Central del Asturias, en los valles centrales del Principado.

Aunque oficialmente se consideran concejos mineros, de diferente categoría, más de 20 municipios asturianos, popularmente se designa así a los municipios más directamente vinculados al carbón y que han ejercido mayor importancia histórica en materia económica, social y cultural, siendo éstos los del Valle del Caudal (Mieres, Lena, Aller, Santo Adriano, Morcín y Riosa) y los del Valle del Nalón (Langreo, San Martín del Rey Aurelio, Laviana, Caso y Sobrescobio).[cita requerida]

Descripción[editar]

Industrialización[editar]

La empresa minera y siderúrgica Duro Felguera en los años 20
Plano inclinado en la minería de montaña en el Caudal
Castillete minero en el Pozo El Terrerón de Tuilla
Los ferrocarriles tuvieron una importancia capital en el desarrollo de las Cuencas. Antigua estación del FC Vasco-Asturiano
Antiguo Pozo San Luis, hoy Ecomuseo minero del Valle de Samuño
Templo prerrománico de Santa Cristina de Lena

A finales del siglo XVIII comienzan a conocerse las propiedades del carbón de hulla de estos valles, estudiado por, entre otros, Gaspar Melchor de Jovellanos.[1] La explotación sistemática no llegaría hasta el siglo XIX con diversas leyes estatales y políticas encaminadas a tal fin. A mediados de 1848 se pone en marcha el alto horno de la Asturian Mining Company en Ablaña (para dar paso más tarde a la Fábrica de Mieres) y unos años más tarde se funda la Fábrica de La Felguera,[2] bajo las cuales se incrementó la explotación del carbón y la expansión de numerosas industrias secundarias, tales como químicas, metalúrgicas, máquinas, alimentarias, cerámicas, energéticas, etc. Menor importancia tuvo la explotación de algunos yacimientos de mercurio.[3] En 1854 se inaugura el Ferrocarril de Langreo, tercero de la península, que dos años más tarde unió la Cuenca del Nalón con el puerto de Gijón. Poco después se construyeron más líneas ferroviarias uniendo también el Caudal con la costa y la meseta, y al Nalón con Oviedo, a la vez que se construían diferentes ferrocarriles mineros que atravesaban los valles cargando mineral. A lo largo de todo el siglo XIX nacieron numerosas empresas mineras, muchas de ellas de capital extranjero. Durante la Primera Guerra Mundial fue muy significativo el incremento de las toneladas extraídas en estos dos valles, que significaba la mayor parte del carbón que se explotaba en toda España. La situación se sostuvo gracias a las políticas proteccionistas de Primo de Rivera, la Segunda República, el repunte gracias a la Segunda Guerra Mundial y la autarquía franquista,[4] que la conformaron como la zona de mayor producción mineral de España. En el siglo XX las explotaciones de montaña retroceden dejando paso a la profundización de pozos subterráneos, que han dejado la huella del castillete en el paisaje. Durante más de un siglo fueron miles las familias procedentes del resto de España las que se asentaron en las Cuencas Mineras asturianas, con especial relevancia las oleadas de inmigrantes llegados en los años 40 y 50, especialmente de Andalucía, Extremadura o Galicia.

El progreso industrial de la zona se materializó en otros muchos aspectos. El crecimiento de una ingente masa obrera, la creación de asociaciones políticas, sindicales, culturales (hubo un gran número de cines, teatros, tertulias, bibliotecas y ateneos obreros en las cuencas), el crecimiento urbano especialmente relevante en lugares como Mieres, La Felguera, Sama o El Entrego, la proliferación de escuelas religiosas, empresariales y públicas, las escuelas de capataces y artes y oficios, las políticas paternalistas (uno de los paradigmas de poblado obrero, Bustiello[5] ), etc. La lucha obrera fue significativa, desde tímidas huelgas en el XIX hasta las huelgas de comienzos del siglo XX (especialmente relevante La Huelgona de 1912), la relevancia en la Revolución de octubre de 1934 o la Huelga de 1962[6] , la primera gran huelga contra el franquismo.

Declive[editar]

Con la liberalización del mercado comenzó a vislumbrarse un futuro negro para estas comarcas, a pesar de la creación de la empresa pública Hunosa en 1967, que fue ocupando todas las empresas mineras que existían en esta zona. En la década de los 60 nacen Uninsa y Ensidesa,[7] también en las cuencas, pero el mayor punto de expansión lo ocupan Avilés y Gijón como "polos de desarrollo". La actividad industrial comenzó a desplazarse en los años 70 a la costa asturiana[8] lo que significó el inicio del cierre de decenas de talleres, factorías, el derribo de la Fábrica de Mieres en los setenta y el de La Felguera en los ochenta (esta última no fue derribada en su totalidad). La población comenzó a desplazarse en grandes cantidades también a la costa. A partir de los años 80 y 90 comenzaron los cierres de pozos mineros, especialmente en esta última década, que continúan hoy en día. Causaron una gran conflictividad social entre sindicatos, ciudadanos y los diferentes gobiernos. La conflictividad aminoró gracias a los diferentes planes del carbón y la concesión de prejubilaciones, a temprana edad en algunos casos.[9] A finales de los 90 nacieron los Fondos Mineros para la reestructuración de las comarcas mineras en toda España, con muchas incidencia en Asturias, y la búsqueda de un tejido económico alternativo al cierre de las industrias. Estos fondos, sin embargo, fueron gestionados con poca responsabilidad, sometidos a continuos atrasos o parones sistemáticos por parte, especialmente, del gobierno autonómico, cuando no utilizados para muchos proyectos independientes a la regeneración económica de las Cuencas Mineras.[10] El entonces presidente del Principado Vicente Álvarez Areces anunció en la campaña electoral de 2007 la construcción de dos grandes parques tecnológicos en Las Cuencas (Figaredo en Mieres y Langreo Norte en Langreo), que no se han construido.[11] [12] Durante el gobierno de Jose Luis Rodríguez Zapatero estos fondos fueron congelados en la práctica[13] [14] y finalmente se firma en 2010 el cierre de la minería. En 2011 la Unión Europea dictaminó el cierre de todas las minas no rentables para 2018, estableciéndose un calendario a partir de 2013 de los siete pozos que quedaban en el Caudal y el Nalón y más tarde proyectó el final de las ayudas en 2014.[15] Ante la política de recortes en la minería del carbón del Gobierno de Mariano Rajoy se produce en 2012 una gran escalada de conflictividad [16] con el paro total en Hunosa (como en otras zonas mineras de España), el corte habitual de las vías de comunicación por carretera y ferrocarril en el Principado y choques muy violentos entre autoridades y mineros en los montes y en casco urbano, ocasionando numerosos heridos y detenidos, como ya había ocurrido a comienzos de los años 90.

Las Cuencas[editar]

Esta comarca ha llegado a desarrollar una marcada cultura basada en la intensa actividad industrial, que se puede observar en la poesía, la canción, la literatura, etc. En ocasiones inspiradas en los accidentes mineros, el laborioso mundo obrero, el progreso industrial, el contraste con el mundo rural (que plasmó Armando Palacio Valdés en su Aldea perdida) y la lucha por derechos, libertades y mejoras en las condiciones de vida. Muy conocida en Asturias y León es el himno minero de Santa Bárbara Bendita.

Actualmente siguen contando con recursos industriales (Planta de Bayer, Central térmica de Lada, Central térmica de La Pereda, Química del Nalón, polígonos industriales...), empresariales (Ciudad Tecnológica de Valnalón), turísticos (Museo de la Siderurgia, Museo de la Minería, Ecomuseo y Tren Minero del Valle de Samuño, Centro de Interpretación del Pozo Espinos, Centro de Interpretación de Bustiello, etc.) naturales y deportivos (Parque Natural de Redes -reserva de la biosfera de la Unesco-, Paisaje Protegido de las Cuencas Mineras, Fuentes de Invierno) artísticos (Prerrománico, Arte medieval, Patrimonio industrial y urbano) e intensa actividad cultural. Juntan unos 150.000 habitantes a pesar de la crisis demográfica que padece en gran parte del territorio.

Localidades de las Cuencas Mineras por población[editar]

Langreo: Sama y La Felguera

Referencias[editar]