Héctor José Cámpora

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Héctor José Cámpora
Héctor José Cámpora.jpg

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina
25 de mayo de 1973-13 de julio de 1973
Vicepresidente Vicente Solano Lima
Predecesor Alejandro Agustín Lanusse (de facto)
Sucesor Raúl Lastiri

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Presidente de la Honorable cámara de Diputados de la Nación Argentina
24 de febrero de 1948-24 de febrero de 1953
Predecesor Ricardo Guardo
Sucesor Antonio J. Benitez

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Diputado de la Nación Argentina
por Buenos Aires
12 de febrero de 1946-12 de febrero de 1954

Información personal
Nacimiento 26 de marzo de 1909
Bandera de Argentina Mercedes, Argentina
Fallecimiento 19 de diciembre de 1980 (71 años)
Bandera de México Cuernavaca, México
Causa de muerte Cáncer de pulmón Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Justicialista
Familia
Cónyuge María Georgina Cecilia Nené Acevedo
Educación
Alma máter
Información profesional
Ocupación odontólogo
Distinciones
  • Collar de la Orden de Isabel la Católica (1973) Ver y modificar los datos en Wikidata
Firma Firma Cámpora.svg
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Héctor José Cámpora (Mercedes, Buenos Aires, Argentina, 26 de marzo de 1909 - Cuernavaca, México, 19 de diciembre de 1980), apodado «El Tío», fue un político y odontólogo argentino. Fue presidente de la Nación durante 49 días en el año 1973, en la primera de las presidencias que han dado en llamarse el tercer peronismo.

Primeros años[editar]

Nacido en la ciudad de Mercedes, nieto de inmigrantes genoveses, fue el cuarto hijo de Pedro Cámpora (1857-1921) y de su segunda esposa Juana Demaestre. Su padre había fundado un almacén de ramos generales en 1888, con el cual no amasó una gran fortuna. De su primer matrimonio, había tenido tres hijos y luego enviudó. Del segundo, con Juana Demaestre, tuvo cuatro. Héctor había sido el más pequeño de ellos.

Militancia estudiantil y municipal[editar]

Cámpora cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Florentino Ameghino de Mercedes, donde lo eligieron presidente del centro de estudiantes y donde inició su militancia política. Al recibirse en 1928, quiso estudiar medicina en Rosario, pero no pudo ingresar y optó por cursar la carrera de Odontología en la Universidad Nacional de Córdoba, entre marzo de 1929 y diciembre de 1933. Su vocación política lo llevó a convertirse en dirigente estudiantil, aunque sin adherir a ningún partido.

En 1934 se recibió de odontólogo y se radicó en San Andrés de Giles, donde se casó el 15 de abril de 1937, con María Georgina Cecilia Acevedo Pérez, hija única de una viuda de cierta fortuna, apodada «Nené» (1917-1994). Formó una familia, ejerció su profesión, fundó y presidió un club deportivo de extracción popular (Club Almafuerte) y fue intendente de la ciudad en el período 1944-1945.

Primera etapa en la política[editar]

El diputado Cámpora junto a Perón y Hortensio Quijano en 1946

En 1944 fue designado comisionado municipal por el gobierno surgido del golpe militar del 4 de junio de 1943 y conoció a Juan Domingo Perón. Luego integró un agrupamiento laborista independiente que,[1] junto al Partido Laborista y la Unión Cívica Radical Junta Renovadora, contribuyó al triunfo electoral de Perón en 1946.

Fue electo diputado en las elecciones generales de 1946.[1] En junio de ese mismo año fue designado vicepresidente de la primera Junta Ejecutiva del Partido Peronista en la Provincia de Buenos Aires, que tuvo a su cargo la organización del partido en la provincia.[2]

En 1948 fue elegido presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, cargo que desempeñó hasta 1952. Mantuvo una posición política cercana a Eva Perón, de quien fue uno de sus principales colaboradores,[3] razón por la cual ha sido considerado por algunos observadores como "evitista".[4] En 1948 fue elegido convencional por la provincia de Buenos Aires para integrar la convención constituyente que sancionó la Constitución de 1949, de la que fue vicepresidente primero.[5] En febrero de 1951 fue designado miembro del Consejo Superior Peronista.[1]

En 1951, junto a la CGT, encabezó el movimiento popular que impulsó la candidatura de Eva Perón a la Vicepresidencia de la Nación,[6] un acto de protagonismo femenino en la política que era excepcional en el mundo en aquella época. La candidatura de Evita se vio finalmente frustrada por la resistencia de los grupos conservadores y militares, y por el cáncer que ya la aquejaba y causaría su muerte al año siguiente.

Luego del fallecimiento de Eva Perón en 1952, Cámpora fue desplazado de la presidencia de la Cámara, a partir de las sesiones de 1953, atribuyendo la maniobra al secretario de Asuntos Políticos de la Presidencia de la Nación Román Subiza.[7] Intentó infructuosamente que Perón interviniera para evitar su desplazamiento y fue designado embajador plenipotenciario, misión que lo llevó a visitar diecisiete países. A su regreso, se reintegró a su puesto de diputado.[7]

La Resistencia peronista[editar]

Penal de Ushuaia donde estuvo preso Cámpora. En diciembre de 1956 fue trasladado a la Cárcel de Río Gallegos, de donde se fugó el 18 de marzo de 1957, junto a otros cinco dirigentes peronistas.

Fuga de la cárcel[editar]

El 16 de septiembre de 1955 se realizó un golpe de Estado que derrocó los tres poderes del gobierno constitucional y de todas las provincias, instalando una dictadura autodenominada Revolución Libertadora, que abriría un período de proscripción del peronismo y de exilio obligado de Perón que se extendería por dieciocho años y que generaría lo que se conoce como la Resistencia peronista. Cámpora se mantuvo oculto durante unos días y luego se presentó en el Departamento de Policía, donde fue detenido.[8]

La dictadura dispuso primero su encarcelamiento en el Penal de Ushuaia, donde permaneció hasta diciembre de 1956, cuando fue trasladado a la Cárcel de Río Gallegos (Unidad 15).[9] Allí se encontraban once presos políticos, peronistas y comunistas.[9] El 18 de marzo de 1957, Cámpora y otros cinco dirigentes peronistas (Jorge Antonio, Guillermo P. Kelly, John William Cooke, Pedro Gomis y José Espejo), se fugaron de la cárcel, en un hecho que conmocionó al régimen y a la opinión pública. La operación venía siendo organizada y financiada por el empresario Jorge Antonio, desde antes de la llegada de Cámpora. Bonasso sostiene que Cámpora debió obligar a José Antonio a incluirlo en la fuga.[10] Luego de salir del penal, los seis dirigentes escaparon en un auto que los esperaba conducido por Manuel Araujo, hacia la frontera con Chile, donde ingresaron a pie por un área despoblada y procedieron a pedir asilo en la ciudad de Punta Arenas.[9]

La dictadura exigió a Chile la extradición de las siete personas. La Corte Suprema de Justicia de Chile, resolvió el 24 de septiembre de 1957 en el expediente "Héctor Cámpora y otros s/ Extradición", rechazar la extradición de los seis dirigentes peronistas y aceptar la extradición de Manuel Araujo, argumentando que no se trataba de un dirigente político.[11]

Una vez en Chile, Perón le indicó a Cooke, que los seis se dirigieran a Caracas, donde él se encontraba. Cooke le contesta en ese momento que Cámpora, si bien era un hombre leal, no era un hombre de lucha y había prometido no volver a actuar en política:[12]

Cámpora, al ser detenido, le hizo una promesa a Dios de que jamás volvería a actuar en política. Como se pasa el día rezando, no creo que viole su juramento. En todo momento manifestó que no era hombre de lucha, así que no puede ser de utilidad. Aclaro que siempre reiteró su amistad y su reconocimiento hacia Ud., así que mis apreciaciones se aplican únicamente a sus posibilidades combativas.

Carta de John William Cooke a Juan D. Perón[13]

Campora recién volvería a la Argentina una vez cerradas sus causas judiciales.

Delegado personal de Perón[editar]

Retrato de Cámpora en el afiche utilizado por el Frejuli para las elecciones del 11 de marzo de 1973.

En 1965 fue elegido como concejal en San Andrés de Giles, siendo derrocado junto al gobierno constitucional en 1966. Dirigido por el general Juan Carlos Onganía, se estableció en el poder un nuevo tipo de dictadura permanente, una de cuyas primeras medidas fue abolir los partidos políticos.[14] Anulado el Estado de derecho y bloqueada la actividad política, los conflictos sociales sólo pudieron expresarse de manera subversiva e insurreccional. La palabra "subversión", precisamente, se convirtió en un lugar común para justificar la represión contra quienes resistían a la dictadura. En esas condiciones y con la actividad política abolida, los conceptos de "revolución" -que también usaban las dictaduras- y "liberación", prendieron con fuerza en la juventud, incluso en las clases medias.[15] La resistencia a la dictadura se expresó a partir de 1969 por medio de puebladas insurreccionales, como el Cordobazo, y el surgimiento de organizaciones guerrilleras peronistas y no peronistas.

El estado generalizado de insurrección causó la caída de Onganía en 1970. La dictadura intentó una salida electoral que incluía al peronismo, pero que debía estar controlada por los militares y consagrar eventualmente como presidente, al general Alejandro Agustín Lanusse, como resultado de un pacto denominado Gran Acuerdo Nacional (GAN). Perón designó como su delegado personal a Jorge Daniel Paladino, que exhibió una postura favorable aceptar el pacto con los militares, en la mesa de partidos políticos denominada La Hora del Pueblo, creada para negociar con la dictadura. Sin embargo, en 1971 Perón cambió de estrategia y apoyándose en la tendencia revolucionaria del peronismo y en un acuerdo reservado con su histórico adversario, el radical del pueblo Ricardo Balbín, decidió impulsar una salida civil respaldada en un acuerdo entre la CGT y la CGE, sin ningún control militar.

Para conducir ese cambio de estrategia, Perón designó en 1971 a tres personas: Héctor Cámpora, como su nuevo delegado personal; Juan Manuel Abal Medina, como secretario general del Movimiento Peronista y Rodolfo Galimberti -cercano a Montoneros-, como secretario de la Juventud Peronista. A ellos tres se sumó al apoyo brindado a José Ignacio Rucci al frente de la CGT, enfrentado a la mayoría del sindicalismo peronista de ese momento, que mantenía una postura favorable al GAN y de postergación de la vuelta de Perón al país.[16] [17]

Campaña política de 1973: «Cámpora en el gobierno es un paso hacia Perón». Dibujo de Carpani.

En tal carácter, participó del Operativo Retorno que logró la vuelta de Perón a la Argentina, luego de 17 años de persecución, el 17 de noviembre de 1972, acompañando al líder justicialista en el avión. Durante el mes que Perón permaneció en el país, logró anudar acuerdos con los principales partidos políticos, la CGT y la CGE y formar el Frente Justicialista de Liberación Nacional (Frejuli), con el frondizismo, un sector de la democracia cristiana y el Partido Conservador Popular. Los acuerdos políticos y sectoriales cerrados por Perón en su estadía en Buenos Aires, hicieron fracasar definitivamente el Gran Acuerdo Nacional que impulsaba el general Lanusse, pero la dictadura estableció a su vez la regla de que los candidatos debían residir en el país, prohibiendo de ese modo la candidatura de Perón. La intención original del líder justicialista era realizar una alianza peronista-radical, de "unidad nacional", que presentara la fórmula Perón-Balbín, pero el impedimento establecido por la dictadura y la oposición interna en ambos partidos, frustró dicha opción. El gobierno militar había establecido también un sistema electoral de doble vuelta, creyendo que la ausencia de Perón y los casi veinte años de proscripción del peronismo, aseguraban que el peronismo no obtendría la mayoría absoluta de los votos en la primera vuelta, abriendo el camino así al triunfo de una amplia coalición antiperonista en la segunda vuelta, liderada por Balbín.

Así planteados los hechos, Perón designó a Cámpora como candidato a presidente del Frejuli en su lugar. Fue consagrado el 14 de diciembre de 1972, por el Congreso del Partido Justicialista, donde la rama sindical, liderada por Rogelio Coria, se resistió durante varias horas a aceptar que Cámpora fuera el candidato, hasta que pudieron confirmar que esa era la orden de Perón, ya de regreso en Madrid desde dos días antes.[18]

Elecciones del 11 de marzo de 1973[editar]

Cámpora votando durante las elecciones del 11 de marzo de 1973. (Revista Siete Días Ilustrados)

Para las elecciones del 11 marzo de 1973, el Frejuli presentó la candidatura presidencial de Cámpora, acompañado en la fórmula por Vicente Solano Lima, del Partido Conservador Popular, un histórico dirigente del conservadurismo argentino, que había sido una de las figuras del antiperonismo antes de que Perón fuera derrocado.

El Frejuli lanzó su campaña electoral el 21 de enero con un acto en el parque municipal de San Andrés de Giles, donde vivía Cámpora, con el lema "Cámpora al gobierno, Perón al poder". Tanto el peronismo, como el radicalismo, utilizaron el concepto de "liberación nacional" como mensaje central de la campaña.[19] Por entonces las organizaciones guerrilleras peronistas y la Tendencia Revolucionaria, se habían fortalecido y ganado una gran popularidad por el papel desempeñado en la campaña por la vuelta de Perón.[17]

La prohibición de la candidatura de Perón y de su presencia en el país durante la campaña electoral, impulsó aún más el papel protagónico del peronismo combativo, llevándolo a asumir el mayor peso de la campaña electoral que llevaría a Cámpora a la Presidencia.[20] [21] El sindicalismo peronista casi no actuó en la misma, contribuyendo también al acercamiento entre Cámpora y los jóvenes del peronismo revolucionario.[17]

Ya en agosto de 1972, los sectores más duros de las Fuerzas Armadas habían intentado frenar el proceso electoral que impulsaba el general Lanusse, produciendo un grave acto de terrorismo de Estado conocido como la Masacre de Trelew. El ministro del Interior y dirigente radical Arturo Mor Roig, había asegurado que el peronismo no superaría el 37% y que en la segunda vuelta triunfaría el candidato de la UCR.[22] [23] Pero durante la campaña fue quedando en evidencia que el apoyo al peronismo superaba largamente las estimaciones de la dictadura. Crecieron las presiones militares y de los sectores conservadores para no realizar las elecciones y a fines de enero el propio Lanusse pensó seriamente en postergar las elecciones generales, para reemplazarlas por un sistema escalonado que comenzara por el nivel municipal.[24]

El 28 de enero el fiscal general Gervasio Colombres solicitó al Tribunal Electoral la disolución del Frejuli, provocando una condena casi unánime de los partidos políticos.[25] El 5 de febrero la dictadura tensó aún más el clima prohibiendo nuevamente la presencia de Perón en Argentina, hasta que asumiese el gobierno democrático.[26] El 7 de febrero los generales del Ejército firmaron un compromiso público "hasta el 25 de mayo de 1977 de garantizar la continuidad del proceso de institucionalización y la estabilidad del próximo gobierno", pero la Marina y la Aviación se negaron a asumir ese compromiso.[27] Un estudioso del movimiento guerrillero argentino, el coronel Eusebio González Breard, que actuaría como uno de los jefes del Operativo Independencia a partir de 1975, sostenía en 1984 que la estrategia de los militares era dejar que las organizaciones guerrilleras incrementaran sus ataques contra Perón en democracia, para facilitar un nuevo golpe de Estado.[28] César Urien cuenta que en aquel momento, un capitán de la Armada le dijo que estaban "dispuestos a matar un millón de personas" para evitar que el peronismo hiciera una revolución.[29] Los grupos que habrían de instalar la dictadura terrorista en 1976, pusieron desde este momento al general Lannuse en la lista de enemigos.[30]

El viernes 8 de marzo finalizó la campaña electoral. Los días viernes 9 y sábado 10, la televisión difundió extensamente un mensaje del general Lanusse, en el que hizo notar claramente su rechazo al Frejuli y sostuvo que de la población dependía votar a un gobierno "realmente democrático", que garantizara que no hubiera nuevos golpes de Estado.[31]

El domingo 11 de marzo se realizaron las elecciones. Al día siguiente el gobierno anunció que el Frejuli había obtenido el 49% de los votos, con casi 30 puntos de diferencia sobre la UCR que salió segunda, y el ministro del Interior Arturo Mor Roig declaró que era "innecesaria" la convocatoria a una segunda vuelta. Cámpora difundió de inmediato un mensaje de Perón pidiendo a los futuros gobernantes reducir "lo más rápidamente posible las necesidades de los sectores más humildes" y convocando a la unidad. El 17 de marzo Alende, que fue la cuarta fuerza electoral, declaró que la APR apoyaría al Frejuli en la segunda vuelta.

El 30 de marzo la Junta Militar anunció el resultado oficial: 5.908.414 votos (49,56%) para el Frejuli y 2.537.605 (21,29%) para el radicalismo, y la Cámara Electoral dispuso la realización de una segunda vuelta. Balbín entonces anunció que la UCR no participaría de la misma y la Cámara proclamó a Cámpora-Solano Lima el 3 de abril.

El Frejuli también había ganado en primera vuelta en 9 de las 22 provincias entonces existentes (Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Jujuy, La Roja, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tucumán) y ganaría en segunda vuelta 11 de las 13 restantes (Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Mendoza, Misiones, San Juan, San Luis y Santa Fe).[32]

Presidencia[editar]

Cámpora jura como presidente de la Nación
Cámpora junto a su Gabinete de Ministros en la plaza de Mayo, luego de la asunción.

Cámpora asumió el 25 de mayo de 1973, dándose así por finalizado el período dictatorial de la autoproclamada Revolución Argentina. Acudieron al acto de investidura, entre otros, el entonces presidente socialista de Chile, Salvador Allende, y el de Cuba, Osvaldo Dorticós. En la tradicional plaza de Mayo, se concentraron para recibirlo más de un millón de personas.[33]

Ese día, Cámpora, custodiado a la par de cientos de seguidores, asumió la Presidencia y en su discurso inaugural dijo:

"Abrigo la esperanza de dar término a mis funciones acompañado por el afecto de mis compañeros y de mis amigos, y el respeto de mis adversarios. Sé que he de lograrlo, como ha sido hasta ahora, porque trataré, con honestidad, de hacer lo que el Pueblo quiere"

Ese 25 de mayo de 1973, el caos también se apoderó de las calles: hubo dos muertos y varios heridos, entre varios desmanes públicos.

Cambios en la cúpula de las Fuerzas Armadas[editar]

Una vez asumido el cargo de Presidente de la Nación, realizó cambios en los mandos de las Fuerzas Armadas de Argentinas. En el Ejército Argentino fue designado comandante el Teniente General Jorge Raúl Carcagno,[34] en la Fuerza Aérea Argentina fue nombrado como titular el Brigadier General Héctor Luis Fautario,[35] mientras que el Almirante Carlos Álvarez fue designado como nuevo jefe de la Armada de la República Argentina.[36]

Liberación de los presos políticos[editar]

Al caer la tarde del 25 de mayo, la cárcel de Villa Devoto fue rodeada por una multitud integrada por manifestantes que habían estado en la Plaza de Mayo, a los que sumaron familiares de los presos así como simpatizantes del Ejército Revolucionario del Pueblo que no habían estado en aquella plaza. A las 20.00 eran unas 30.000 personas y estaban también Abal Medina y varios diputados de distintos partidos políticos. El gobierno prefería promover la ley de amnistía que había prometido durante la campaña electoral más que recurrir al indulto y aparecer cediendo a una presión pero, sobre todo, quería evitar reprimir a los manifestantes.[37] A todo esto los presos políticos habían comenzado a controlar la cárcel. Abal Medina habló a la multitud tratando de calmarla reiterando la promesa de liberación y pidió, sin resultado, que se desconcentraran. Luego, desde los muros de la cárcel donde estaba detenido, les habló el dirigente del ERP Pedro Cazes Camarero pidiendo que no se fueran. A las 20:45 Cazes Camarero y Fredy Ernest, de Montoneros, hablaron con la multitud diciéndoles que habían dado 40 minutos de plazo a las autoridades para que dieran una definición, y a las 21.00 Abal Medina les anunció que la liberación sería esa misma noche.

Mientras en la Casa Rosada se preparaba un decreto de indulto, en la cárcel se levantó un acta haciendo constar que los presos eran liberados "bajo responsabilidad" de los siete diputados allí presentes y los beneficiados comenzaron a salir del penal junto con buena parte de los presos comunes que aprovecharon la confusión reinante.[38] La liberación de presos políticos se realizó también en algunas cárceles del interior del país que vivieron una situación similar.

Ante la magnitud que había tomado la movilización, en la madrugada del 26 de mayo, Cámpora dictó el Decreto 11/1973 disponiendo el indulto de 372 personas, identificadas en la norma.[39] El 27 de mayo el Congreso de la Nación sancionó por unanimidad la Ley Nº 20.508 disponiendo la amnistía todos los delitos políticos, incluyendo "los cometidos con motivo o en ocasión de una huelga, un paro, ocupación de fábrica u otra medida de fuerza o para servir a estos"[40] y disponía que "en razón de la amnistía que se concede nadie podrá ser interrogado, investigado, citado a comparecer ni obligado a soportar ninguna molestia".[41]

Otros actos destacados de su presidencia[editar]

El 28 de mayo Argentina reanudó las relaciones diplomáticas con Cuba, interrumpidas por el gobierno militar, y comenzó a proveer a ese país de productos alimenticios e industriales para romper el bloqueo estadounidense.

Como ministro de Economía nombró al empresario José Ber Gelbard, presidente de la Confederación General Económica, que apoyó su gestión en el diálogo social, logrando la firma de un Pacto Social, entre la Confederación General del Trabajo, el empresariado nacional y el Estado, lo que incluía un aumento de salarios y el congelamiento de precios. Se retornó a los lineamientos económicos de los anteriores gobiernos de Perón, con una política nacionalista, estatista y distribucionista.

Los demás ministros de Cámpora fueron Esteban Righi (Interior), Juan Carlos Puig (Relaciones Exteriores), Ángel Federico Robledo (Defensa), José López Rega (Bienestar Social), el sindicalista Jorge Otero (Trabajo), Jorge Taiana (Educación) y Antonio J. Benítez (Justicia). Entre las leyes sancionadas durante su gobierno se encuentra la Ley 20.645 de universidades nacionales, conocida como “Ley Taiana”, que reconoció la libertad de cátedra, la participación de los estudiantes en el gobierno de las universidades, la autarquía administrativa y económica, etc.[42]

El 20 de junio de 1973, al regresar Perón al país, tiene lugar la llamada Masacre de Ezeiza, donde una emboscada de la derecha peronista desde el palco de honor, arremete contras las columnas que venían a reencontrarse con su líder dejando un saldo de 13 muertos y 365 heridos.[43]

Gabinete[editar]

 Estandarte presidencial
Ministerios del Gobierno de
Héctor José Cámpora
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Esteban Righi 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Relaciones, Exteriores y Culto Juan Carlos Puig 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Hacienda y Finanzas José Ber Gelbard 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Cultura y Educación Jorge Alberto Taiana 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Bienestar Social José López Rega 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Defensa Nacional Ángel Federico Robledo 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Justicia Antonio J. Benítez 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973
Ministerio de Trabajo Ricardo Otero 25 de mayo de 1973 – 13 de julio de 1973

Renuncia y actuación posterior[editar]

Cuando Perón expresó su voluntad de volver a ejercer la primera magistratura del país, Cámpora y Solano Lima renunciaron a sus cargos el 13 de julio de 1973, siendo ocupado su cargo por el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri. Éste llamó nuevamente a elecciones, resultando elegidos como presidente y vicepresidente —con más del 60 % de los votos— el general Perón y su esposa, María Estela Martínez de Perón. Cámpora se desempeñó algún tiempo como embajador en México y luego regresó sin cargos a la Argentina.

Su cercanía con la izquierda peronista lo enfrentó con la derecha partidaria, liderada por el propio Perón. Luego del acto del 1 de mayo de 1974 cuando se produjo la ruptura definitiva entre Perón y la organización guerrillera Montoneros cuyos cuadros y simpatizantes fueron expulsados de la Plaza de Mayo, Cámpora fue echado del partido a causa de sus ideas revolucionarias y la liberación de presos políticos sucedida durante su mandato.

Al producirse el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 debió refugiarse en la embajada de México en Buenos Aires. Permaneció allí por más de tres años hasta que, ya gravemente enfermo de cáncer, el gobierno militar le permitió viajar hacia México, donde fue bienvenido por el presidente José López Portillo y finalmente murió poco después en la ciudad de Cuernavaca. Una autopista de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Autopista Presidente Héctor J. Cámpora y un salón del Honorable Senado de la Provincia de Buenos Aires, llevan su nombre en su homenaje, como también una agrupación de la juventud peronista La Cámpora y la Costanera de la ciudad de Esquel.[44]

Sus restos fueron repatriados en 1991 y sepultados en el cementerio de San Andrés de Giles.[45]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Aelo, Oscar (jul./dic. 2010). «Orígenes de una fuerza política: el Partido Peronista en la Provincia de Buenos Aires, 1947-1955». Revista SAAP (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) 4 (2). ISSN 1853-1970. 
  2. Aelo, Oscar (jul./dic. 2010). «Orígenes de una fuerza política: el Partido Peronista en la Provincia de Buenos Aires, 1947-1955». Revista SAAP (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) 4 (2). ISSN 1853-1970. «La Junta Ejecutiva estuvo constituida por Roberto Cursack (presidente), Héctor Cámpora (vicepresidente), César Bressa y Adolfo Orosco (secretarios), Alfredo Busquet (tesorero), Guillermo Lasciar (protesorero) y Manuel Torres (secretario de actas). Representaban a los distintos segmentos del movimiento peronista: Cursack y Lasciar, laboristas; Busquet y Bressa, renovadores; Cámpora, independiente-laborista; Orosco y Torres, sindicalistas.» 
  3. Navarro, Marysa (2002). Evita: mitos y representaciones. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica. pp. 12, 224. ISBN 950-557-521-1. 
  4. ¿Peronista o evitista?. «La verdadera Cámpora». La Tecla. 11 de agosto de 2011. 
  5. «Diario de Sesiones». Convención Constituyente. 1949. 
  6. 25. El renunciamiento. «Las razones de Eva Perón». El Forjista. 
  7. a b Bonasso, 1997, p. 83.
  8. Bonasso, 1997, p. 92.
  9. a b c Vilaboa, Juan (6 a 8 de noviembre del 2008). «La fuga de los dirigentes peronistas de Río Gallegos en 1957». Hécho Histórico. San Carlos de Bariloche: 3as. Jornadas de Historia de la Patagonia. 
  10. Bonasso, 1997, pp. 95-105.
  11. Vries, H. P.; Novas, J. R. (1963). «El asilo territorial en las Américas: el derecho latinoamericano y la práctica de los estados en materia de extradición». Revista de Jurisprudencia Internacional 5 (1): 106-108. 
  12. Bonasso, 1997, p. 95.
  13. Cooke, John William (2007). Duhalde, Eduardo Luis, ed. Correspondencia Perón-Cooke II. Buenos Aires: Colihue. p. 83. ISBN 978-950-563-461-3. 
  14. Los partidos políticos fueron disueltos por el punto 5 del Acta de la Revolución Argentina del 28 de junio de 1966: "5) disolver todos los partidos políticos del país".
  15. Amorín, José (2005). «Capítulo 10 - La Tendencia Revolucionaria del Peronismo...». Montoneros, la buena historia. Buenos Aires: Catálogos. ISBN 9789508951991. «A fines de 1968 y en enero de 1969 se realizaron dos Congresos del Peronismo Revolucionario. El tema central que cruzaba a ambos pasaba, en primer lugar, por la metodología de lucha para enfrentar a la dictadura de Onganía... Todos los participantes coincidían en que al estar cerradas las vías legales de expresión política había que desarrollar la lucha armada. Ello, con escasas excepciones, estaba fuera de discusión.» 
  16. Lanata, Jorge (2003). «Rucci, soldado de Perón». Argentinos II. Buenos Aires: Ediciones B Argentina S.A. pp. 176-177. ISBN 950-15-2259-8. 
  17. a b c Feinmann, José Pablo. «37. Los 18 años de lucha». Peronismo: filosofía política de una obstinación argentina. Página/12. «Nadie va a encontrar al sindicalismo peronista jugándose por el regreso de Perón (el paraguas de Rucci es sólo el aprovechamiento de una coyuntura a la que poco habían colaborado) ni activando durante la campaña electoral. El eje de la campaña electoral de 1973 fue la militancia juvenil.» 
  18. Luis Fernando, Beraza (2012). José Ignacio Rucci. Buenos Aires: Ediciones B. pp. 208-209. ISBN 978-987-627-360-2. 
  19. «Afiche electoral de la fórmula Balbín-De la Rúa, en las elecciones presidenciales de 1973 en Argentina». Wikimedia Commons. 1973. 
  20. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas LN-Mendelevich-ErrorHist.C3.B3rico
  21. Pacheco, Julieta (3 al 5 de diciembre de 2014). «A las urnas o a las armas. Programa y estrategia en Montoneros (1970-1976)». VIII Jornadas de Sociología de la UNLP. Universidad de La Plata. 
  22. Potash, Robert. A. (1994). El ejército y la política en la Argentina. Segunda parte. Buenos Aires: Sudamericana. pp. 407-408. ISBN 950-07-0973-2. 
  23. Potash, 1994, pp. 407-408.
  24. Potash, 1994, p. 411.
  25. Potash, 1994, pp. 417-418.
  26. Potash, 1994, p. 418.
  27. Potash, 1994, pp. 420-421.
  28. Torrengo, Carlos (5 de octubre de 2008). «La muerte de Rucci. Al igual que el de Aramburu, un asesinato singular y decisivo». Diario de Río Negro. «Mire, a los montoneros y al ERP había que dejarlos que se excedieran, que fueran siempre por más, pero en democracia, claro. Que acumularan y acumularan extremos, pero insisto: siempre en democracia y nada menos que contra Perón. Para nosotros, los militares, era una cuestión de paciencia y de pagar costos... y eso es lo que hicimos de la mano del gobierno de Perón: dejar que ellos se sintieran los hacedores definitivos de la historia. Y fueron por ahí, desde ese convencimiento. Entonces facilitaron lo que vino luego -sentenció el coronel y negó cualquier ulterior contacto para seguir con el tema». 
  29. «Urien: La sublevación de 1972 en la ESMA quiso 'demostrar que había militares con el pueblo'». Telam. 16 de noviembre de 2012. 
  30. Lanusse sería arrestado por la Junta Militar en 1977 y uno de sus hombres de confianza, Edgardo Sajón fue hecho desaparecer el 2 de abril de 1977. En Seoane, María (2014), El burgués maldito: José Ber Gelbard.
  31. Postash, 1994, pp. 426-427.
  32. «Ballotage: en 34 elecciones hubo doble vuelta. Antecedentes en Argentina». Fundación Bicentenario. 
  33. Videos sobre el acto se pueden ver aquí y aquí
  34. Yofré, Juan Bautista (2010). El Escarmiento. Ediciones Sudamericana. p. 18. 
  35. Nombramiento de Fautario al frente de la FAA
  36. Designación de Álvarez al frente de la Armada
  37. Bonasso, 1997, p. 478.
  38. Bonasso, 1997, p. 479-480.
  39. Cámpora, Héctor J. (26 de mayo de 1973). «Decreto 11/1973». Boletín Oficial de la Nación Argentina.  El listado de presos políticos indultados sumaba un total de 372 personas: 180 personas detenidas en la cárcel de Villa Devoto, 14 personas detenidas en Córdoba, 5 personas detenidas en Santa Fe, 9 personas detenidas en Tucumán, 2 personas detenidas en La Plata, 8 personas detenidas en la Unidad 3 de la Capital Federal y 154 personas a disposición de la Cámara Federal en lo Penal de la Nación y otros juzgados.
  40. Art. 5* inc. "e" de la ley 20.508 en Anales de Legislación Argentina tomo XXXIII-C pp. 2951
  41. Art. 6* de la ley 20.508 en Anales de Legislación Argentina tomo XXXIII-C pp. 2951
  42. http://www.unc.edu.ar/400/linea-de-tiempo-unc/sancion-de-la-ley-taiana
  43. Verbitsky, 2006.
  44. http://www.hcdesquel.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=477:1308-nominacion-costanera-presidente-dr-hector-jose-campora&catid=52:nominaciones&Itemid=69
  45. Guía de Teléfonos Telecom 2008 / 20 09, pp. 9

Bibliografía[editar]

  • Bonasso, Miguel (1997). El presidente que no fue. Buenos Aires: Planeta. ISBN 950-742-796-1. 
  • Márquez, Nicolás (2008). El Vietnam Argentino. La guerrilla marxista en Tucumán. 
  • Verbitsky, Horacio (2006). Ezeiza. Buenos Aires: La Página. 

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