ENTel (Argentina)

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Empresa Nacional de Telecomunicaciones
ENTel Argentina - Logo.svg
Acrónimo ENTel
Tipo Sociedad del Estado
Industria Telecomunicaciones
Fundación 1 de julio de 1946 (70 años)
Desaparición 13 de noviembre de 1990 (25 años)
Nombres anteriores Empresa Nacional de Teléfonos (1948-1990)
Teléfonos del Estado (1946-1947)
Sede central Buenos Aires
Ámbito Flag of Argentina.svg Argentina
Servicios Telefonía
Activos U$S 3200 millones[1]
Propietario Estado Argentino
Empleados 45 000
Reestructuración Liquidada en julio de 1990
Cronología
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La Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTel) fue [2] una empresa pública argentina creada en 1946 por el gobierno de Juan Domingo Perón, tras la nacionalización de la Unión Telefónica, principal empresa del rubro en la Argentina. Según estaba previsto el Estado mantendría sólo el 51% de la nueva empresa, mientras que el 49% restante estaría en manos privadas. Por esta razón, el nombre de la nueva sociedad fue Empresa Mixta Telefónica Argentina (EMTA).

En 1948 el Gobierno la rebautiza como Teléfonos del Estado. En 1956 la empresa cambió de nombre pasándose a llamar ENTel, denominación que mantuvo hasta su disolución en 1990, salvo durante un breve lapso en 1960 en el que se llamó Empresa Nacional de Teléfonos.

En 1990 el gobierno de Carlos Menem dispuso su privatización total. A partir de allí la prestación de los servicios quedó en manos de Telecom (Región Norte) y Telefónica (Región Sur).

Historia[editar]

Años previos[editar]

El 4 de agosto de 1881 se instaló el primer teléfono del país, en la residencia del entonces ministro de Relaciones Exteriores Bernardo de Irigoyen. El mismo día se instalaron también otros teléfonos en las residencias del presidente de la Nación, Julio Argentino Roca en la calle Rivadavia 1783; del presidente de la Municipalidad de Buenos Aires, Marcelo Torcuato de Alvear; del Ministro de Guerra y Marina, general Benjamín Victorica, y en instituciones como la Sociedad Rural, el Club del Progreso y el Jockey Club.[3]

En 1882, la Société du Pantéléphone L. De Locht et Cie y la Compañía Telefónica del Río de la Plata se fusionaron. La Unión Telefónica del Río de la Plata (UT), con 6000 abonados iniciales en 1886, prestó servicios telefónicos en la Argentina bajo administración inglesa durante 43 años, hasta 1929, cuando pasó a manos estadounidenses al ser adquirida por la International Telephone and Telegraph company (ITT). La UT contaba entonces con 195 000 teléfonos instalados.

En 1889 se tendió, a través del Río de la Plata, un cable telefónico subfluvial entre las localidades de Punta Lara (Argentina) y Colonia de Sacramento (Uruguay), siendo ésta la primera conexión telefónica subacuática del mundo.[4]

Distintos tipos de comunicación fueron llevados a cabo desde sus inicios en el país, desde 1913 en Córdoba y 1915 en Rosario comenzó a regir la conmutación automática, no siendo indispensable, para comunicaciones urbanas, la necesidad de una operadora que desviase la comunicación.[5]

Los años 20 marcaron el inicio de la militancia gremial en el sector de la telefónica, con la formación de los primeros gremios para contrarrestar el férreo control patronal. La primera central automática Strowger se instaló en la ciudad de Córdoba, en 1914, con un equipo para 2000 líneas. Para 1925, la República Argentina poseía ya el 45% de todas las líneas que disponía Latinoamérica.

En 1944, se funda la Federación Obrera de Telecomunicaciones de la República Argentina (FOTRA), cuyo líder Luis Gay, sería clave en la histórica jornada del 17 de octubre de 1945 y, posteriormente, sería uno de los fundadores y referentes del Partido Laborista, la estructura política que acompañó la elección de Juan Domingo Perón. El 20 de abril de 1950, en el marco de regularización del gremio telefónico, se crea la Federación de Obreros y Empleados Telefónicos de la República Argentina (FOETRA), que obtiene la personería gremial el 16 de junio.

Nacionalización[editar]

Sede de la Unión Telefónica en Buenos Aires en Defensa 143.

Para administrar el servicio telefónico el Estado creó la Empresa Mixta Telefónica Argentina (EMTA), el 31 de diciembre de 1946 asumieron sus funciones las autoridades de la flamante empresa, en el edificio de Defensa 143. Se buscaba con ello obtener la argentinización de las grandes compañías de servicios públicos de capitales foráneos, según indicó el vicepresidente del IAPI, Carlos Devries. El subsecretario de Industria y Comercio, Ildefonso Cavagna Martínez, y el gerente general del Banco Central de la República Argentina, Orlando Maroglio, presidieron el acto en que fueron puestos en sus cargos el presidente de EMTA, doctor Alberto R. Fretes, y los directores, Luis Francisco Gay y Arturo Sáiz.[6]

A través de la nacionalización de los teléfonos el Estado dejaría de limitarse sólo al ordenamiento y control de las empresas telefónicas, pasando a intervenir en la provisión y venta de servicios. El anuncio se realizó a fines de agosto de 1946 y efectivamente el 3 septiembre se concretó la operación de compra ad referendum del Congreso Nacional. El convenio establecía el pago de 95 millones de dólares a la ITT por su filial argentina. La compra de la UT fue visto como un acto revolucionario y la operación fue aprobada por el Congreso con una sólida mayoría. Ante el Senado, el ministro de Hacienda, Ramón Antonio Cereijo, dio la explicación contable sobre el precio pagado por el gobierno a la ITT:

«La Unión Telefónica tenía un activo de 483 millones de pesos y un pasivo de 164. Por eso pagamos solo la diferencia: 319 millones.»

A la compañía estadoundiense finalmente se le abonaron 3 millones de dólares como indemnización.[7]

Perón dedicó palabras tranquilizadoras para el capital extranjero:

«La sensibilidad argentina se halla favorablemente predispuesta hacia los capitales y técnicos extranjeros. Esta sensibilidad, no obstante su indeclinable afán de recuperar los servicios públicos esenciales, no admitiría una injuria, una desconsideración hacia los capitales extranjeros, que tuvieron fe en el país cuando no se había formado aún el ahorro nacional, ni hacia las empresas y los hombres que prestaron servicios reales a la Argentina, y que fueron colaboradores de su marcha en el camino del progreso al dar los pasos iniciales que suelen ser los más difíciles.»[cita requerida]

Décadas de 1940 y 1950[editar]

Edificio ENTel sobre la Avenida Corrientes. Fue diseñado en 1951 y su construcción se prolongó entre 1955 y 1964. Hoy pertenece a Telefónica de Argentina S. A.

El 18 de marzo de 1948, el Gobierno peronista firmó los convenios que incorporaron a EMTA al patrimonio del Estado, que un año más tarde sería rebautizada como Teléfonos del Estado y transformada en dependencia del Ministerio de Comunicaciones de la Nación. La necesidad de expandir sus áreas de influencia, obligaron al Ejecutivo Nacional a la sanción del Decreto 11.323/61, que apruebó convenios entre ENTel y, por una parte, Compañía International Telephone and Telegraph Corporation, y por otra, Siemens und Halske A.G. Berlin-München y Siemens Argentina S.A., para lograr el fin mentado.

Durante la década peronista, y en pocos años, Argentina se consolidará como un líder absoluto en América Latina en prestación del servicio telefónico. En 1943 existían 724 centrales y 476 585 aparatos. La inversión total por la adquisición de diversos materiales alcanzó 10 374 000 pesos. En 1949 ya era otra la realidad. Había 778 centrales y 647 240 aparatos, y se completó una inversión de 100 276 000 pesos. En todas las ciudades del país se construyeron edificios que reunían las exigencias para prestar el servicio, y se levantaron centrales monumentales en Mar del Plata, Córdoba y La Plata.Error en la cita: Error en la cita: existe un código de apertura <ref> sin su código de cierre </ref>

En 1953 comenzaron a instalarse teléfonos públicos en las principales ciudades del país, y al cabo de un año había 6400 teléfonos públicos instalados en el Gran Buenos Aires, que brindaban a ENTel un ingreso diario de 700 000 pesos.

Este auge de inversiones se vio repentinamente paralizado en 1955, tras perpetrarse el golpe de Estado que instaló en el poder a la dictadura autodenominada Revolución Libertadora, durante la que el crecimiento de las telecomunicaciones dejó de ser prioridad del Estado y comenzó un gradual deterioro en los servicios hasta el fin de su régimen.[8]

Décadas de 1960 a 1980[editar]

Antiguo teléfono de ENTel modelo Siemens 2000.

En la década de 1960, al finalizar la dictadura autotitulada Revolución Libertadora comienza una segunda expansión de la empresa. En 1961 se crea en Argentina la primera central a nivel mundial del sistema de rotación EMD, que fuera conocido como el Sistema Morón, atento a que en esa ciudad bonaerense se encontraba ubicada la base. En ese mismo año comienza a desarrollarse el sistema de Telex en el país, posibilitando el envío y recepción de documentos escritos desde un punto a otro del territorio nacional.[9]

En 1962, por intermedio del Decreto 770/62, se decide que el 25% de los ingresos de la Empresa en concepto de explotación de los servicios, serían destinados a planes de inversión en obras públicas con el objeto de mejorar, en forma sustancial, la calidad y cantidad de servicio a los abonados.[10] Entre 1950 y 1970, etapa de sustitución de importaciones, se comienza a desarrollar la industria electrónica nacional basada en el diseño y fabricación de bienes de consumo con alto grado de integración local, entre ellos teléfonos. Se lograron importantes avances para controlar tecnologías de fabricación de dispositivos semiconductores, con lo que se logró mejorar el pulso telefónico.[11]

El 20 de septiembre de 1969 se inauguró oficialmente la Estación Terrena de Balcarce I, en la provincia de Buenos Aires, con una antena de plato de 30 metros de diámetro. Ese año se inició en la Argentina el servicio de teléfono medido, el primero en Latinoamérica, y en 1970, el telediscado con el interior.[12]

En 1972, se inauguró la Estación Terrena de Balcarce II y luego la Estación Terrena de Bosque Alegre, en la provincia de Córdoba. Durante esa década las cabinas telefónicas fueron modernizadas instalándose más 47 000 teléfonos públicos.

El primer Plan de Satelización argentino comenzó cuando el 10 de agosto de 1977 firmó la aprobación de dicho plan. Mientras tanto el IIAE comenzó diferentes proyectos para construir cohetes para poner en órbita satélites, cuya construcción mejoraría las telecomunicaciones argentinas.[13]

En 1981, ENTeL encargó a Siemens el proyecto de la Red Télex Nacional, incluyendo un centro internacional de télex, el Sistema de Transmisión Automático de Mensajes (SITRAM) librado al servicio el 7 de diciembre de 1982. También ese mismo año se construye la importante obra denominada Anillo o Cinturón Digital Buenos Aires, mejorando notablemente las comunicaciones. A principios de la década de 1980 existían 2,1 millones de líneas telefónicas funcionando, mientras que en 1989 alcanzaban a 3,1 millones.[14]

A principios de la década de 1990 fue creada la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) como organismo de control para asignar el plan de numeración nacional, convenios de interconexión, fijar tarifas, etc. Estas tareas eran propias del Ministerio de Obras y Servicios Públicos. La CNC es la actual encargada de regular y controlar las telecomunicaciones y servicios postales de la Argentina. El primer satélite argentino, diseñado especialmente para las telecomunicaciones fue puesto en órbita en 1990, llamado Lusat 1.[13]

Desregulación telefónica y privatización[editar]

Durante la década del 90 el presidente Menem llevo a cabo privatizaciones masivas, entre ellas la de Entel.

La privatización de ENTel fue una de las primeras y más importantes del gobierno menemista, dirigidas por el entonces ministro de Obras y Servicios Públicos, José Roberto Dromi. El proceso fue conducido por la ministra de la UCD María Julia Alsogaray, quien tenía a cargo la empresa. Por las irregularidades en su privatización, Alsogaray fue condenada por fraude a la administración pública y condenada a cuatro años de prisión.[15]

Para privatizar la compañía se crearon las empresas Sociedad Licenciataria Norte S.A. y Sociedad Licenciataria Sur S.A. —luego Telecom Argentina y Telefónica de Argentina, respectivamente— y dos para los servicios de comunicaciones internacionales y télex.[16]

Antes de concretar la privatización, la interventora María Julia Alsogaray, incrementó el valor de las tarifas telefónicas de manera abrupta. El 7 de febrero de 1990 el aumento fue del 112%, elevándose a más del 300% a fines del mismo mes.[17] ENTel fue cotizada en US$ 1 900 000 cuando, según estimaciones, su valor real triplicaba esa suma.[18]

Durante el proceso de privatización, hubo un drástico ajuste en el personal de la compañía. Mediante todo tipo de presión laboral ilegal las empresas privatizadas procuraron que los ex-empleados estatales se retiraran, jubilaran o renunciaran, con el manifiesto propósito de las empresas de reducir el pago de indemnizaciones y maquillar su imagen pública, conduciendo a muchos ex-empleados a serios trastornos psicofísicos producto del estrés laboral agudo, e incluso llegando en algunos casos al suicidio, así se redujo la dotación de empleados de 45 000 a menos de 20 000.[19] Cuando el retiro voluntario no era aceptado se iniciaba una campaña persecutoria o discriminatoria contra los trabajadores, se los trasladaba a zonas alejadas de sus hogares. El porcentaje promedio de reducción de puestos de trabajo hasta 1997 alcanzó el 57%.[20] 10 años después el número se había reducido a menos de 10 000 empleados, el 75% menos desde que se hicieron cargo de ENTel. La actividad en manos de la privada dejó a miles de trabajadores sin empleo.[21]

Durante el proceso privatizador, la deuda de la compañía llegó a un récord de US$ 1200 millones, 780 de los cuales correspondían a Siemens. El Estado asumió esa deuda a través del ente ENTel Residual[22] así mismo se hizo cargo de todos los juicios por malas prestaciones iniciados a las empresas privadas.[23]

Irregularidades en la privatización[editar]

En 2000, la Oficina Anticorrupción del Ministerio de Justicia inició una causa por administración fraudulenta en la privatización de ENTel, a cargo de María Julia Alsogaray. La denuncia incluyó la transferencia de bienes que no eran de ENTel a las empresas privadas. Además el inventario de los bienes de ENTel se realizó después de realizadas las ofertas de las compañías interesadas.[24] En 2013, la ex dirigente neoliberal quedó declarada penalmente responsable del delito de «administración fraudulenta» en contratos durante la privatización.[25] habiendo sido anteriormente condenada por enriquecimiento ilícito y obligada a devolver el dinero.[26] [27] [28] En 2015, Alsogaray fue nuevamente condenada por otro juicio por «defraudación en perjuicio de una administración pública».[29]

Evolución en manos privadas[editar]

Líneas telefónicas fijas cada 100 habitantes desde 1975 a 1999.[30]

Si bien la prédica privatista esgrimía romper el monopolio las empresas adjudicatarias monopolizaron el servicio al país en dos regiones, Norte y Sur, esto transformó a los usuarios en rehenes de las empresas, que fijaron altas tarifas, las mayores de Latinoamérica. Tras la privatización, en 1990 fueron habilitadas solamente 40 000 líneas telefónicas, un 70% menos que durante 1989 (último año de gestión estatal) y con importantes retrasos en los planes de trabajos y en las tareas de mantenimiento de las empresa telefónicas.[31] CTI quería incluir el cable a sus negocios, junto al Grupo Clarín. El Grupo Clarín, la corporación de multimedios más grande en Latinoamérica (tras el Grupo O Globo y Televisa) era una importante influencia a la hora de presionar sobre el Estado.

Las tarifas sufrieron aumentos tales, que las ubicaron entre las más altas del mundo, mientras que la planta de trabajadores se reducía.[32] El subsidio a la empresa privada se manifestó a través de la absorción, por parte del Estado, de sus deudas, que en el caso de ENTel aumentó en un 122% durante la intervención de María Julia Alsogaray, por medio de contrataciones a empresas de los grupos Pérez Companc y Techint, y compras sobrefacturadas a la subsidiaria de Siemens en Argentina.[18]

Entre 1991 y 1999, Telefónica de Argentina y Telecom Argentina acumularon, en conjunto, 5590 millones de dólares en concepto de utilidades contables, triplicando los 830 millones que supuso el desembolso realizado para comprar ENTel. [33] La estrategia de las compañías se centró en costosas campañas publicitarias que invadieron los medios gráficos, radiales y televisivos; y campañas de telemarketing.[30]

Cospeles y tapa de cableados[editar]

A diferencia de otros países, en los cuales las llamadas en teléfonos públicos se efectuaban depositando monedas, en los equipos públicos de ENTel se utilizaron fichas metálicas denominadas cospeles, lo cual podría evitar el vandalismo y robo de las monedas que los equipos contuvieran.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

Referencias[editar]

  1. Pierbattisti, 2006, p. 11.
  2. Actualmente sigue existiendo como ente residual: http://www.revistarap.com.ar/Derecho/administrativo/recurso_extraordinario/1adm0182096313000.html
  3. http://argentinatics2010.wikispaces.com/TELEFON%C3%8DA+FIJA
  4. [1].
  5. http://mepriv.mecon.gov.ar/entel/ResHist-entel.htm
  6. Cafiero, Antonio (1974). De la economía social-justicialista al régimen liberal capitalista. Buenos Aires: Eudeba. p. 73. 
  7. http://mepriv.mecon.gov.ar/entel/
  8. Historia de las Telecomunicaciones en la República Argentina. Dunken. ISBN 978-9870249313. 
  9. http://mepriv.mecon.gov.ar/entel/ResHist-entel.htm
  10. http://mepriv.mecon.gov.ar/entel/ResHist-entel.htm
  11. Basualdo, Eduardo M.; Arceo, Enrique (Agosto de 2006). Neoliberalismo y sectores dominantes. Tendencias globales y experiencias nacionales. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. ISBN 987-1183-56-9. 
  12. http://argentinatics2010.wikispaces.com/TELEFON%C3%8DA+FIJA
  13. a b de León, Pablo (2008). Historia de la Actividad Espacial en la Argentina. ISBN 978-0-557-01782-9. 
  14. http://argentinatics2010.wikispaces.com/TELEFON%C3%8DA+FIJA
  15. http://www.lavoz.com.ar/politica/caso-entel-condenaron-4-anos-de-prision-efectiva-maria-julia-alsogaray
  16. Pierbattisti, 2006.
  17. http://red-accion.uncoma.edu.ar/investigaciones/ultimas/Telefonica/entel.htm
  18. a b «Amplían denuncia penal contra María Julia Alsogaray por la venta de Entel». Los Andes. 15 de abril de 2009. 
  19. Pierbattisti, 2006, p. 54.
  20. http://www.tel.org.ar/lectura/privarg.html
  21. http://red-accion.uncoma.edu.ar/investigaciones/ultimas/Telefonica/entel.htm
  22. Ostiguy, Los Capitanes de la Industria: grandes empresarios, política y economía en la Argentina de los años ’80, Buenos Aires: Ed. Legasa, 1990; cf. J. Corrales 1998, pag 45
  23. http://www.revistarap.com.ar/Derecho/administrativo/recurso_extraordinario/1adm0182096313000.html
  24. http://www.anticorrupcion.gov.ar/Transferencia%20irregular%20de%20terrenos%20en%20ENTEL.pdf
  25. «María Julia Alsogaray fue condenada a cuatro años de prisión por la privatización de Entel». Télam. 21 de abril de 2014. 
  26. «Histórico: María Julia condenada por la privatización de ENTEL». En orsai. 21 de abril de 2014. 
  27. «Piden cuatro años para María Julia Alsogaray por corrupción en la privatización de ENTEL». La Nueva Provincia. 25 de marzo de 2014. 
  28. «Por la privatización de ENTEL, condenaron a María Julia Alsogaray». Minuto Uno. 21 de abril de 2014. 
  29. «Casación ratificó la condena a cuatro años de prisión por corrupción a María Julia». Minuto Uno. 24 de septiembre de 2015. 
  30. a b Banco Mundial.
    * 1990: 9.2773752935 cada 100 habitantes.
    * 1999: 19.7816114877 cada 100 habitantes.
  31. Pierbattisti, 2006, p. 9.
  32. http://www.presidentesargentinos.com/32/privatizaciones-entel-osn-ypf-aerolineas-argentinas/
  33. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/argentina/flacso/no6_ProcesoPrivatizacionArgentina.pdf, página 9

Enlaces externos[editar]