Rogelio Coria

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Rogelio Coria
Secretario general de la UOCRA
1968-1974
Sucesor Rogelio Papagno

Información personal
Nacimiento 1929
Santiago del Estero, Argentina
Fallecimiento 22 de marzo de 1974
Buenos Aires, Argentina
Nacionalidad Argentina
Información profesional
Ocupación Obrero, político, Secretario General de la UOCRA

Rogelio Coria (Santiago del Estero, Argentina; 1929 - Buenos Aires. Argentina; 22 de marzo de 1974) fue un gremialísta y político argentino.

Carrera[editar]

Arribó desde Santiago del Estero a Buenos Aires para emplearse en una modesta panadería, luego albañil, hasta obtener un inmenso poderío al lograr el puesto como secretario general de la Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), gremio al que entró gracias a la ayuda de Augusto Vandor, su padre político-gremial.[cita requerida]

El 24 de enero de 1968 cinco dirigentes sindicales (Rogelio Coria, Juan José Taccone, Adolfo Cavalli, Paulino Niembro, y Ángel Peralta) se entrevistaron secretamente en la residencia de Olivos con el general Juan Carlos Onganía a fin de estrechar la colaboración obrero-gubernamental.[cita requerida] La colaboración despertó indignación en extensos estratos dirigenciales intermedios, que en marzo de 1968 concurrieron al congreso de la CGT con el ánimo justamente alterado. Fue tan adverso el clima del congreso que ni los mismos directivos que lo habían convocado concurrieron a dar explicaciones. Vandor, Framini, Coria, Prado, Taccone, Alonso, March, Pomares, Izzeta, Cardozo y Cavalli realizaron varias reuniones a puertas cerradas, pero no se presentaron, tratando de provocar su postergación.[cita requerida] Habiendo quórum, el congreso sesionó y eligió una nueva dirección, encabezada por Raimundo Ongaro y se pronunció por “una CGT única, libre e independiente de sectores extraños a los trabajadores, que no renuncie a la autodeterminación”, lo cual era un abierto desafío a las prácticas colaboracionistas.[cita requerida]

En 1970 se asomó al conflicto que los obreros de la construcción, afectados a las obras de la Villa Chocón-Cerros Colorados, que mantuvieron con la patronal Impregilo Sollazzo S.A.[cita requerida]

Cuando a fines del 72 lo despidieron del gremio y de la secretaría general de las «62», residió en el Paraguay. Rogelio Coria peleó desde uno de los bandos: el exactamente opuesto al de los intereses de la clase trabajadora y el pueblo. Con eso basta. No es una decisión individual retirarse de la guerra, porque —guste o no— también decide la opinión del contrincante. La maniobra que intentó de renunciar ya alejarse al exterior fue vista claramente por el general Juan Domingo Perón, quien comentó públicamente: «He leído ayer una noticia de que había renunciado Coria; claro, éste se la ve venir».[cita requerida]

Una larga lista de firmas —en las que figuró directamente o mediante testaferros— certifica su traición. TUCON, Industrial y Comercial, dedicada a la fabricación, venta e instalación de materiales de construcción, rodantes y sanitarios; LAWFUL S.R.L., compañía financiera; PANAMBY S.A., empresa de carpintería; IRCOS S.R.L., empresa de cobranzas cuya principal tarea era recaudar la parte de los sueldos que los empresarios descuentan a los trabajadores con destino al sindicato se embarcó con un arquitecto en el negocio de construir un barrio de viviendas para el sindicato en Mar del Plata por un monto de 175 millones de pesos, más el préstamo del Banco Hipotecario. A un año y medio de iniciadas las obras el arquitecto debía doce millones a los obreros y los trabajos estaban paralizados; cuando se hizo el juicio descubrieron que la dirección del arquitecto era Soler 3502. Es decir, la casa de Coria. Finalmente, Rogelio se escapó hacia San Bernardino, Paraguay.[1]

Acordó con los empresarios lo que el gremio llamó Ley Coria: reemplazaba para los obreros de la construcción el régimen de indemnizaciones por despido y en su lugar establecía un fondo de desempleo que se formaba con el aporte de su empleador y que el obrero debía cobrar al finalizar su relación laboral, cualquiera sea su causa. Se opuso a la fórmula Héctor Cámpora-Vicente Solano Lima levantando la de Perón, lo que significaba impedir la salida electoral. Alguna vez fue expulsado del Movimiento. También tenía afinidad por Agustín Lanusse.[2]​Integró la delegación encabezada por el presidente Cámpora que acompañó a Perón en su regreso a la Argentina.[3]

Crimen[editar]

Coria sabía que esto iba a pasarle y algunos años atrás declaró a la prensa: «Tengo miedo que me maten». Rogelio Coria viajó desde Asunción del Paraguay donde residía, para ver al médico urólogo Luis Itzcovich en el tercer piso del edificio de Callao 449, que consta de diez plantas, en su mayoría ocupadas por oficinas comerciales y profesionales diversos.[cita requerida] El 22 de marzo de 1974 fue al lugar alrededor de las 18, y tras la consulta médica, la tercera que realizaba en los últimos días, tomó el ascensor en compañía de una persona.[cita requerida]

Al llegar a la planta baja Coria y el desconocido se dirigieron hacia la calle, mientras el ascensor era ocupado por una mujer en estado de gravidez y un hombre.[cita requerida]

En ese momento, a las 18.55, se escucharon una serie de disparos de arma de fuego y acto seguido se vio abandonar el vestíbulo del edificio a dos hombres jóvenes.[cita requerida]

Las personas que habían subido al ascensor observaron entonces que un hombre de cutis moreno, de gruesos bigotes, se encontraba tirado en el suelo, y qu de las heridas que tenía en la cabeza manaba profundamente la sangre.[cita requerida]

El día que lo mataron contaba con un millón de pesos encima. Fue asesinados por la organización guerrillera peronista Montoneros de siete impactos de bala, dos de los cuales fueron en la cabeza.[4][5]

Referencias[editar]

  1. Correa, Jorge (1974). Los jerarcas sindicales (2° ed. edición). Buenos Aires: Obrador. pp. 58/61. 
  2. «Dictador Alejandro Agustin Lanusse». Consultado el 9 de noviembre de 2020. 
  3. Gambini, Hugo (2008). Historia del peronismo. La violencia (1956-1983). Buenos Aires: Javier Vergara Editor. p. 273 nota 6. ISBN 978-950-15-2433-8. 
  4. Gambini, Hugo (2008). Historia del peronismo. La violencia (1956-1983). Buenos Aires: Javier Vergara Editor. p. 315. ISBN 978-950-15-2433-8. 
  5. Anzorena, Oscar R. (1988). Tiempo de violencia y utopía (1966-1976). Buenos Aires: Editorial Contrapunto. p. 300.