Fuerza Aérea Argentina

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Fuerza Aérea Argentina
Argentine airforce wings emblem (color).svg

Activa 4 de enero de 1945[nota 1]
País Bandera de Argentina Argentina
Tipo Fuerza aérea
Especialización Guerra aérea
Tamaño 12 907 integrantes (2014)[2]
Depende de Ministerio de Defensa
Comandantes
Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Brigadier general Enrique Víctor Amrein[3]
Subjefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Brigadier Gustavo Alfredo Testoni[3]
Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea Brigadier Alejandro Gabriel Amoros[3]
Insignias
Escarapela Roundel of Argentina.svg Argentina Low Visibility Roundel.png
Distintivo de cola Flag of Argentina.svg
Cultura e historia
Patrono Nuestra Señora de Loreto[4]
Aniversarios 10 de agosto: Día de la Fuerza Aérea Argentina
1 de mayo: Bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina
Guerras y batallas
Operativo Independencia
Guerra de las Malvinas
Guerra del Golfo

Sitio web: www.argentina.gob.ar/fuerzaaerea

La Fuerza Aérea Argentina (FAA) es la fuerza aérea de defensa de la República Argentina. Integra el Sistema de Defensa Nacional juntamente con el Ejército Argentino y la Armada de la República Argentina. Su creación data del 4 de enero de 1945, cuando nació la Secretaría de Aeronáutica, siendo ella la más joven de las Fuerzas Armadas argentinas.[1]

Su misión es contribuir a la defensa nacional actuando en el espacio aéreo de interés para defender los intereses vitales de la Argentina.[3]

En la guerra de las Malvinas —única en guerra de la que participó a gran escala— protagonizó una campaña que le granjeó prestigio internacional.

La Fuerza Aérea Argentina fue partícipe de varios golpes de Estado en Argentina.

Se encuentra en una crisis de equipamiento tras perder gran parte de su poderío.[5]

Misión[editar]

La misión principal de las Fuerzas Armadas, el Ejército Argentino, la Armada Argentina y la Fuerza Aérea Argentina, es la de contribuir a la defensa nacional a fin de salvaguardar y garantizar permanentemente:[6]

Las FF. AA. también tienen misiones secundarias, cuales son las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU, el desarrollo de actividades de cooperación regional e internacional cuyo fin son prevenir la guerra, y las misiones de seguridad interior del país en los términos prescriptos por la Ley de Seguridad Interior.[6]

Una de las actividades más importantes vinculadas con este tema son las campañas antárticas.[7]​ El Comando Conjunto Antártico asegura la logística y el funcionamiento de las bases antárticas en apoyo a la comunidad científica nacional e internacional y la prestación de los servicios y compromisos asumidos por el Estado argentino.[7]

Objetivos y políticas[editar]

La FAA guía su accionar coordinado con las otras dos fuerzas con su denominado Sistema de Objetivos y Políticas Institucionales, bajo una completa subordinación al poder político y civil. El marco de referencia para su concepción está dado por la Constitución, las leyes, los decretos y las responsabilidades emergentes.[8]

Las decisiones operativas quedan centralizadas en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, perdiendo cada fuerza su autarquía, que poseían antes de la reglamentación, sancionada durante el gobierno de Néstor Kirchner, a la Ley de Defensa Nacional dictada en 1988 durante el gobierno de Raúl Alfonsín.[9]

Los Objetivos de la Fuerza Aérea como integrante de las Fuerzas Armadas argentinas (FF. AA.) se encuentran establecidos en la Ley de Defensa Nacional, bajo un régimen castrense, militar, verticalista, con reglas de corte marcial. Las FF. AA. están abocadas solo a la defensa de la soberanía nacional, el territorio y los recursos naturales del país ante el ataque o invasión de otro Estado extranjero. Para el caso de la Fuerza Aérea, su objetivo es el espacio aéreo soberano de la república, enmarcados dentro de una nueva doctrina de «defensa-defensiva» dispuesta por la Ministro de Defensa Nilda Garré en el año 2007 y en la integración militar latinoamericana, considerando a los países de la región fuera de las posibles amenazas a la soberanía. La mencionada ley impide a las FF. AA. actuar en caso de Seguridad Interior como así también ante las denominadas nuevas amenazas (terrorismo internacional, guerra bacteriológica, narcotráfico, etcétera), funciones que están destinadas a las Fuerzas de Seguridad contempladas como amenazas a la seguridad interior. En tanto que las Fuerzas Armadas, en materia de seguridad interior, solo podrán brindar apoyo logístico a la comunidad en caso de desastres naturales, pandemias, etcétera.[10]

Funciones extrainstitucionales[editar]

El Comando de Adiestramiento y Alistamiento ejerce las coordinaciones para las misiones específicas (propias de la fuerza), conjuntas con efectivos y material de las otras dos Fuerzas Armadas argentinas, y combinadas con fuerzas aéreas de otros países. Asimismo mantiene un estrecho lazo con el Estado Mayor Conjunto y con el Ministerio de Defensa.

La Dirección General de Material, mantiene una estrecha relación con empresas privadas de transporte y mantenimiento como así también con proveedores privados del Estado de quienes adquieren los materiales.

La Dirección General de Educación mantiene relación con el sistema educativo nacional, con las universidades públicas y con el Ministerio de Educación de la Nación.

El extinto Comando de Regiones Aéreas era el único comando que cumplía funciones ajenas a la misión de la fuerza, se mantenía en contacto con las aerolíneas privadas y comerciales, con el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, con el Ministerio de Planificación, con la Organización de Aviación Civil Internacional y con el Asociación Internacional de Transporte Aéreo. También cuando la Policía Aeronáutica dependía de ese comando superior, mantenía relación con letrados y con magistrados del Poder Judicial de la Nación y con otras fuerzas de seguridad federales y con policías provinciales.

Actualmente la FAA, es miembro de la Fuerza de Paz Binacional Cruz del Sur, junto con el Ejército y la Armada Argentina y las Fuerzas Armadas de Chile, en misiones combinadas y conjuntas tendientes a la defensa regional y a la conformación de misiones de paz, esta fuerza, debe su obediencia a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Historia[editar]

Antecedentes[editar]

La historia de la Fuerza Aérea comenzó con la creación de la Escuela de Aviación Militar el 10 de agosto de 1912 en el Ejército Argentino. Entre los pioneros de la aviación argentina estuvieron Aarón de Anchorena y Jorge Newbery quien el 25 de diciembre de 1907 cruzó el Río de la Plata en el globo aerostático «Pampero» que trajo Anchorena de Francia. Esto trajo entusiasmo y llevó a la creación del Aero Club Argentino en 1913, primera entidad aérea del país. Otro precursor de la Fuerza Aérea fue el conscripto Pablo Teodoro Fels, quien a bordo de su Blériot XI idéntico al de Newbery, cruzó el Río de la Plata en la madrugada del 1 de diciembre de 1912 con rumbo a Montevideo, donde llegó dos horas después, batiendo el récord mundial en el vuelo sobre agua. Por esta hazaña, Fels fue felicitado y homenajeado por el Ejército Argentino; pero también fue sancionado por haber contravenido las reglamentaciones militares. Tras cumplir su arresto, fue ascendido a cabo.[11]

En 1927 se creó la Dirección General de Aeronáutica, para coordinar la aviación militar del país. En el mismo año se fundó en Córdoba la Fábrica Militar de Aviones, que se convertiría en el corazón de la industria aeronáutica local.[11]

Creación y décadas de 1940 y 1950[editar]

Gloster Meteor en museo.

Los primeros pasos para la formación de una fuerza independiente se dieron el 11 de febrero de 1944 cuando se creó el Comando en Jefe de Aeronáutica, con la intención de crear la Secretaría de Aeronáutica en un futuro cercano. Así, el 4 de enero de 1945 se crea dicha secretaría y nace la Fuerza Aérea Argentina, con aviadores provenientes del Ejército y la Marina de Guerra que pasaron a integrar la nueva fuerza.[11]​ El 4 de enero de 1945 la Dirección General de Aeronáutica se convierte en la Fuerza Aérea Argentina. El 17 de mayo de 1944 hizo su vuelo inaugural el IAé-22 DL, un entrenador avanzado estaba construido con maderas nacionales y propulsado por un motor El Gaucho, se construyeron 201 ejemplares, la serie más grande que se produjo en la FMA, con el aporte de subcontratistas de distintos puntos del país. El IAé-24, Calquín, fue un biplaza concebido al promediar 1944 como avión de ataque liviano y bombardeo.

En 1947 se adquirieron 100 aviones de caza Gloster Meteor MK.IV de origen británico. Cincuenta de ellos eran nuevos y cincuenta eran ya utilizados por la Real Fuerza Aérea británica. Reino Unido pagó con esto una parte de su deuda con Argentina por la provisión de materias primas durante la Segunda Guerra Mundial. De esta manera, la Fuerza Aérea Argentina se convirtió en la primera fuerza aérea latinoamericana en tener aviones de combate con motores de reacción.[12]​ La FAA puso una parte de los aviones en la Base Aérea de Tandil y la otra en la Base Aérea de Morón.[13]

Se adquirieron también algunos bombarderos Avro 694 Lincoln B.2 y Avro 683 Lancaster B.1, y se creó así una fuerza poderosa dentro de la región.[14][15]​ La Fuerza Aérea también inició el desarrollo de su propio avión, el I.Ae. 27 Pulqui I y el I.Ae. 33 Pulqui II, con la colaboración de técnicos alemanes, haciendo a la Argentina el primer país latinoamericano y el quinto en el mundo en desarrollar tecnología propia de cazas a reacción.

Durante el primer gobierno de Perón se trazó el plan para motorizar nuevamente esta industria y ponerla al tanto de los distintos avances técnicos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial, se trajeron de Europa a 750 obreros y especialistas, dos equipos de diseñadores alemanes (liderados por Kurt Tank y Reimar Horten, respectivamente), un equipo italiano (a cargo de Pallavecino) y al ingeniero francés Emile Dewoitine. Estos equipos, junto con ingenieros y técnicos argentinos, serían los encargados de proyectar los aviones de reacción Pulqui I y Pulqui II, el bimotor I.Ae. 35 Huanquero, alas volantes Horten, etc. Asimismo se gestionó el ingreso al país de un importante grupo de profesores del Politécnico de Turín, con los cuales se creó la Escuela de Ingeniería de la Fuerza Aérea Argentina. Este personal académico también formó parte del claustro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba.

También se fabricaron los aviones I.Ae. 22 DL de entrenamiento avanzado, el I.Ae. 24 Calquín de bombardeo y ataque, el I.Ae. 23 de entrenamiento primario, el bimotor de caza I.Ae. 30 Ñancú. Completan ese período el planeador de asalto I.Ae. 25 Mañque, el motor de aviación «El Gaucho», el cohete teledirigido AM-1 Tábano 5​ y aeronaves de instrucción elemental y de uso civil: el Colibrí, el Chingolo, y el F.M.A. 20 Boyero. La concreción de estos proyectos aeronáuticos motivó la formación de una importante red de proveedores de partes de alta calidad, y como consecuencia, la creación del parque industrial que fue la base del posterior desarrollo y despegue industrial de Córdoba.6​La industria aeronáutica argentina tuvo su máximo esplendor en el transcurso de las décadas del 1940 y 1950, cuando bajo la orientación y apoyo del Estado el Instituto Aerotécnico y la Fábrica Militar de Aviones (FMA) de Córdoba alcanzaron plena actividad. El fin de la Segunda Guerra Mundial abrió las puertas a una «edad de oro» (1945-1955) en la que la disponibilidad de divisas en arcas gubernamentales, la abundancia de ingenieros aeronáuticos alemanes, italianos y franceses desempleados y la disposición británica a proveer motores y accesorios aeronáuticos de última generación, permitieron que Argentina se embarcara en el sueño de alcanzar la autonomía en el desarrollo y construcción de aeronaves de altas prestaciones y avanzada tecnología. Como el IAe. DL.22, con 206 unidades fabricadas en total para fines de los 1940. El Pulqui I fue el primer avión de reacción construido en Sudamérica y octavo en el mundo. Se diseñó en el Instituto Aerotécnico de Córdoba, de ahí la designación IAé-27, por un equipo liderado por el ingeniero francés Emile Dewoitine. Hizo su primer vuelo el 9 de agosto de 1947. El año 1952 marcó un hito en la historia de la aviación argentina ya que ese año se iniciaron los vuelos antárticos, el gobierno de Perón creó la FATA (Fuerza de Tareas Antárticas), destinando a ella aviones Avro Lincoln, Avro Lancaster, Beechkraft AT-11 y Douglas C-47, que tuvieron su asiento en la Base Aérea Militar de Río Gallegos, en la provincia de Santa Cruz.[16]

A partir de la incorporación de personal militar a la Dirección General de Aeronáutica, la misma fue creciendo hasta que se convirtió el 4 de enero de 1945 en la Fuerza Aérea Argentina.​ Al término de la Segunda Guerra Mundial la Fuerza Aérea inició un proceso de modernización que incorporó aviones como el Gloster Meteor, siendo la primera fuerza aérea de América Latina equipada con aeronaves de propulsión a reacción. También se adquirieron algunos bombarderos Avro Lincoln y Avro Lancaster, creando así una fuerza poderosa dentro de la región. La Fuerza Aérea también inició el desarrollo de su propio avión, el I.Ae. 27 Pulqui I y el I.Ae. 33 Pulqui II, con la colaboración de técnicos alemanes, haciendo a la Argentina el primer país latinoamericano y el quinto en el mundo en desarrollar tecnología propia de cazas a reacción.[17]

En los años 1950 la Fuerza Aérea Argentina reemplazó al avión de entrenamiento autóctono I.Ae. 22 DL con 90 aviones B-45 Mentor.[18]

En 1952 la FAA comenzó su presencia en la Antártida con la Fuerza Aérea de Tareas Antárticas (FATA), equipada con aviones Avro Lincoln.[11]

Masacre de la Plaza de Mayo y golpe de Estado (1955)[editar]

La FAA abrió fuego por primera vez en defensa del gobierno constitucional el 16 de junio de 1955, durante el bombardeo de la Plaza de Mayo, cuando aviones Gloster Meteor leales al gobierno se enfrentaron en combate aéreo a dos North American AT-6 Texan de la Armada Argentina. Uno de ellos, el I-063 al comando del teniente Ernesto Adradas derribó al AT-6 —piloteado por el guardiamarina Arnaldo Román— en tanto su compañero, el primer teniente Osvaldo Rosito, a bordo del I-090, atacó al aparato del teniente Máximo Rivero Kelly, que logró retirarse. Durante el golpe de Estado de septiembre, las acciones de combate, patrullajes y transporte de tropas y armamentos fueron numerosas,[19]​ y cinco aparatos desertaron para sumarse al bando rebelde.[20]​ En 1955, el proyecto Pulqui perdió el favor del gobierno y la mayoría de los técnicos abandonaron el país. Kurt Tank emigró a trabajar en la industria aeronáutica de la India.

Décadas de 1960, 1970 y 1980[editar]

En los años 1960 se incorporaron 58 aviones T-28A Trojan procedentes de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos —USAF por sus siglas en idioma inglés—. Estos aviones tuvieron una corta vida de cuatro debido a problemas de motores y del fuselaje. En 1965 se retiraron los últimos. Todo material excedente se transfirió a la Armada Argentina.[21]

En 1960 28 aviones F-86 Sabre provenientes de la USAF se incorporaron a la FAA y se establecieron en la IV Brigada Aérea, sita en la provincia de Mendoza.[22][13]

En 1960 se compró el primero de un total de ocho helicópteros H-19A Chickasaw. Sirvieron hasta la llegada de los Bell UH-1 Iroquois en 1968.[23]

En 1966 se compraron en Estados Unidos un lote de 50 aviones de ataque A-4B Skyhawk provenientes de las filas de la Armada de los Estados Unidos y del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos a fin de reemplazar a los obsoletos Gloster Meteor. Douglas Aircraft Company revisó los A-4B y los renombró «A-4P», pero la Fuerza Aérea Argentina continuó llamándolos «A-4B». La incorporación de los Skyhawk otorgó a Argentina de su primer avión de combate con capacidad de reabastecimiento en vuelo y con mejor tecnología que sus antecesores en la FAA. Los nuevos aviones se asentaron en la V Brigada Aérea de la provincia de San Luis.[24][25]

En 1968 se compraron tres aviones de transporte C-130E Hercules nuevos. Durante los años 1970 el Gobierno adquirió cinco C-130H y dos aviones cisterna KC-130H Hercules, que prolongaron la capacidad de los aviones de combate.[26]​ El mismo año se adquirieron en Estados Unidos siete helicópteros militares Bell UH-1D Iroquois. Finalmente se incorporaron 14 unidades en total.[27]​ El mismo año se incorporaron 30 helicópteros ligeros Hughes.[28]

En 1969 se incorporaron a la dotación de la FAA los primeros aviones FMA IA-58 Pucará, de fabricación autóctona.[29]

En el mismo año se adquirieron los primeros aviones de transporte F27 Friendship.[30]

En 1970 Argentina compró 12 bombarderos BMK-62 Canberra —versión normal— y dos TMK-64 Canberra —versión con doble comando para entrenamiento—.[31]

En 1971 se produjo el retiro de los últimos aviones Gloster Meteor.[12]

A partir de 1972 se incorporaron 13 helicópteros SA-315B Lama para operaciones en alta montaña.[32]

El mismo año se compraron a Dassault Aviation de Francia un lote de 12 nuevos interceptores Mirage III —10 Mirage IIIEA y dos Mirage IIIDA—. En 1977 se adquirieron siete Mirage IIIEA adicionales y en 1980 dos Mirage IIIDA más.[33]

Desde el 4 al 10 de diciembre de 1973, el comandante general de la Fuerza Aérea Argentina, Héctor Luis Fautario participó del primer vuelo transatlántico tricontinental, partiendo desde América del Sur en la Ciudad de Buenos Aires y haciendo escala en Río Gallegos, luego en la Antártida en la Base Marambio, para finalmente llegar a Oceanía aterrizando en Christchurch, Nueva Zelanda y finalmente en Canberra, Australia.[34][35]​ El 15 de diciembre Fautario y los tripulantes recibieron una distinción de parte del presidente Juan Domingo Perón.[36]

El 27 de octubre de 1977, un helicóptero Aérospatiale SA 315B Lama aterrizó en el Cerro Aconcagua tres veces. El piloto de la aeronave fue el teniente Héctor Pereyra. El militar fue felicitado por la empresa Aérospatiale.[1]

En 1975 se adquirieron 25 A-4C Skyhawk a fin de sustituir a los F-86 Sabre.[24]

Entre 1974 y 1975 se incorporaron dos Sikorsky S-61, uno nuevo y otro usado. El nuevo sirvió hasta 1994 y el usado fue objeto de venta por motivo de sus malas condiciones generales.[37]

En 1975 se adquirieron dos Sikorsky S-58T. La intención fue utilizarlos para actividades antárticas pero se utilizaron para el transporte de autoridades. Debido a la complejidad para obtener repuestos, se los vendió en 1979.[38]

El 1975 se incorporaron cinco aviones de transporte a reacción F28 Fellowship a fin de sustituir a los Sud Aviation Caravelle.[39]

En 1978 se compraron en Israel 39 cazabombarderos IAI Nesher. Los aparatos pertenecían a la Fuerza Aérea Israelí y habían combatido en la Guerra de Yom Kipur en 1973. Israel Aircraft Industries sometió a los aviones a una revisión general y los entregó con el nombre de IAI Dagger.[40]

En 1980 se compraron tres helicópteros militares de transporte CH-47C Chinook.[41]

Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983)[editar]

La Fuerza Aérea Argentina participó en varios de los golpes de Estado en Argentina durante el transcurso del siglo XX. Durante la última dictadura cívico-militar argentina, muchas dependencias se transformaron en centro clandestino de detención. Desde varias de sus dependencias se llevaron a cabo los llamados vuelos de la muerte, consistentes en arrojar desde pleno vuelo a personas hacia el mar. La víctimas eran previamente inyectadas con pentotal sódico aduciendo ser una vacuna y arrojadas vivas y semidesnudas de aeronaves militares en pleno vuelo sobre el mar o el Río de la Plata, con el fin de hacer desaparecer los cadáveres y las pruebas de los crímenes. El propio Scilingo indicó que los vuelos de la muerte costaron la vida de unas 4400 personas y dependía directamente del Almirante Emilio Massera y un gabinete especial que lo asesoraba.[42]​ Según el testimonio de Scilingo en el libro El Vuelo, la Armada en su conjunto estaba involucrada en los vuelos de la muerte, que no eran una medida aislada ni realizada por una banda dentro de la fuerza, sino por la fuerza como tal con todo el aval institucional de la fuerza. Varios de los jefes de la Fuerza Aérea serían posteriormente condenados por delitos de lesa humanidad, entre ellos Orlando Ramón Agosti,[43]Omar Graffigna, Basilio Arturo Ignacio Lami Dozo y Augusto Hughes.[44][45]

Durante la Copa Mundial de Fútbol de 1978, en la noche del domingo 18 de junio murieron cuatro militares al precipitarse a tierra un helicóptero mientras realizaba misiones de vigilancia en el barrio Fisherton de Rosario.[46]

Guerra de las Malvinas (1982)[editar]
A-4 Skyhawk en museo.

En 1982 se produjo la Guerra de las Malvinas, entre Argentina y Reino Unido. Allí lucharon los A-4 Skyhawk, IA-58 Pucará, BMK-62 Canberra, C-130 Hercules, Dagger y Mirage III, junto con el vital soporte de las diversas especialidades de apoyo.[29]​ El gobierno militar argentino instrumentó la Operación Rosario. Las Fuerzas Armadas argentinas recuperaron las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur. Las islas estaban en poder del Reino Unido.[47]​ La Fuerza Aérea tomó previsiones por si el Reino Unido respondía militarmente.[48]​ Las previsiones de«recuperar para negociar» de la Junta Militar no se concretaron y empezó la guerra contra el Reino Unido.[49]​ Se constituyó la Fuerza Aérea Sur (FAS). Fue designado comandante el brigadier Ernesto Crespo.[50]

La Fuerza Aérea entraría en combate por primera vez en su historia contra un enemigo externo. La Fuerza Aérea se encontró sin preparación para la guerra aeronaval. Sus aviones se mostraron parcialmente inadecuados para aquel tipo de guerra. Además, se encontraban obsoletos. La flota británica empleó el armamento más moderno de la época.[51]

Pilotos de la Fuerza Aérea Argentina.

No estaba preparada para una batalla aeronaval contra las Fuerzas Armadas británicas, pues no tenía ni los aviones ni el adiestramiento del personal adecuado para ese tipo de luchas.[52]​ Realizó una práctica de ataque a un destructor Tipo 42 de la Armada Argentina, ARA, similar a los que tenía la Marina Real británica. Según la ARA las posibilidades de derribo de los aviones de ataque eran de un noventa por ciento. Al finalizar la práctica, el jefe de escuadrilla hizo un pasaje de despedida a baja altura sobre el buque. En el puesto de comando del barco, el jefe del escuadrón de los aviones que participaban en las prácticas notó que el pasaje no fue advertido electrónicamente. De estos hechos se sacaron enseñanzas y conclusiones que permitirían atacar a los buques británicos volando a muy baja altura.[53]

Los aeródromos más cercanos a las islas estaban a 400 millas náuticas (741 km) de las islas. Por esto, los aviones Dagger solo podían permanecer dos o tres minutos en la zona de objetivo. Los Mirage III solo podían llegar a la vertical de las islas sin poder descender. Esto se debió a que ninguno de los dos aviones mencionados poseían capacidad de reabastecimiento en vuelo, REV. En tanto que los aviones A-4 Skyhawk precisaron el REV para tener más posibilidades de llegar al objetivo, atacar y regresar al continente. Sumado a esto solo existían dos aviones cisterna y ante cualquier problema en el reabastecimiento los pilotos podían abortar la misión en el mejor de los casos o o eyectarse en el mar en el peor.[53]

Las unidades de combate de la FAA tenían la ventaja de operar desde bases en tierra. No obstante para ejercer una superioridad aérea fueron importantes las armas que podían usarse contra los objetivos, las cuales serían afectadas en función del tiempo de permanencia en la zona del objetivo. Esto dependía de: cantidad de aviones, autonomía de vuelo, número de salidas que podía realizar cada avión por día y armas que portaban.[53]

Los aviones británicos tenían la ventaja de operar relativamente más cerca que los argentinos, pues disponían de portaaviones estacionados entre noventa y ciento veinte millas náuticas de la zona de objetivos. Por lo tanto, podían realizar más salidas y estar más tiempo en la susodicha zona, entre veinte y tres minutos.[53]

La situación táctica fue más favorable a Argentina pues podía elegir el lugar, momento y procedimiento que más le conviniera para obtener el mayor grado de sorpresa y efectividad. Los británicos debían montar guardia, lo que era muy desgastante y llegó a constituir una deficiencia en la fuerza de tareas británica. Los aviones de alerta temprana británicos no podían ser alojados en los portaaviones.[53]

El armamento era inadecuado para usarlo contra buques. Este problema se intentó solucionar variando los tiempos de armado de las espoletas y retardos. La falta de conocimiento sobre el tema y ensayos hizo que los cambios no dieran el resultado esperado. Finalmente con armas aptas provistas por el fabricante y bien analizados, dieron resultados satisfactorios pero con un gran porcentaje de fallas.[54]

Los únicos aviones de la Fuerza Aérea que por sus características —robusto tren de aterrizaje que le permite aterrizar y despegar desde pistas de tierra— operaron desde las islas fueron los FMA IA-58 Pucará, que resultaron diezmados en las primeras etapas del conflicto a causa del bombardeo naval y del sabotaje por parte de los comandos británicos. Tuvieron una limitada participación en apoyo de las fuerzas terrestres propias y lograron el derribo de helicópteros enemigos en combate aire-aire.[55]

El teniente Mayor dijo en una conferencia:[56]

Antes de la guerra pensé que a un piloto de combate se le debía enseñar a formarle a otro avión, a tirar, a hacer navegaciones tácticas; luego comprendí que lo más importante era enseñarle a llegar a su objetivo, a llegar pese al miedo, a la pérdida de la propia vida, a llegar pese a todo…

La Fuerza Aérea desplegó elementos en Puerto Argentino, Pradera del Ganso y en bases de la Patagonia. Los aviones argentinos debían salir desde el continente desde bases en Puerto San Julián, Comodoro Rivadavia, Río Grande y Río Gallegos.[57]

El Reino Unido envió una poderosa fuerza de tareas constituida por 121 buques, que incluyeron dos portaaviones y dos buques de asalto. La Real Fuerza Aérea británica (RAF) y la Marina Real británica (RN) emplearon modernos cazabombarderos Harrier. Y cargaron el moderno misil aire-aire AIM-9L Sidewinder.[58]

Se considera oficialmente que el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina ocurrió el 1.º de mayo de 1982, ya que en esa fecha efectuó su primera acción en el conflicto bélico del Atlántico Sur.[59]​ El 16 de junio de 1955, personal de la Fuerza Aérea utilizando aviones de combate, efectuó una acción armada previa cuando abrió fuego en el bombardeo de la Plaza de Mayo,[60]​ y en el posterior golpe de Estado en Argentina de septiembre de 1955.[61]

El 1.º de mayo de 1982 empezó la acción. La RAF inició la Operación Black Buck. Un bombardero Avro Vulcan XM607 de la RAF atacó la Base Aérea Militar Malvinas. La Task Force procedió mandando sus aviones Harrier. Los Harrier atacaron posiciones en Puerto Argentino y Goose Green. Se produjeron las primeras bajas de la FAA.[62]

La FAS reaccionó enviando aviones de ataque IAI Dagger y A-4 Skyhawk. Interceptores Mirage III. Los Mirage III entraron en combate con los Harrier sobre la isla Borbón. Un Harrier derribó a un Mirage. Otro Mirage fue derribado por la artillería propia.[63]

El 2 de mayo de 1982 se produjo el hundimiento del ARA General Belgrano.[64]

En la jornada del 21 de mayo, comenzó la batalla de San Carlos. La Fuerza Aérea atacó fuertemente a un destacamento de barcos que hacía el desembarco en el estrecho San Carlos y consolidó una cabeza de playa. Los aviones Dagger y Skyhawk hundieron o averiaron a muchos barcos británicos. Los británicos rebautizaron al estrecho de San Carlos como el «callejón de las bombas» («Bomb Alley»).[65]

El día 25 de mayoDía de la Patria— la FAS ejecutó una operación exitosa. Aviones A-4 Skyhawk hundieron al destructor Tipo 42 HMS Coventry. Murieron 19 tripulantes.[66]

La Fuerza Aérea participó en la batalla de Pradera del Ganso. Aviones IA-58 Pucará brindaron apoyo aéreo cercano desde Puerto Argentino. Atacaron a las tropas británicas con cohetes y cañones de 20 mm, derribaron a un helicóptero británico Sea Lynx y destruyeron a otro en tierra.[67]

El 5 de junio finalizaron en un vuelo directo desde Perú hasta Tandil 10 Mirage 5P procedentes de la Fuerza Aérea del Perú para suplir las pérdidas de la Argentina en las Malvinas.[68]

En la marcha del 8 de junio la Fuerza Aérea llevó a cabo una operación en bahía Agradable. Los británicos necesitaban posicionar a la Brigada de Infantería 5 para completar su cerrojo sobre Puerto Argentino. Para ello emplearon a los barcos RFA Sir Galahad y RFA Sir Tristram. Escuadrillas de A-4 Skyhawk y Dagger intervinieron. Los aviones destruyeron a ambos barcos. Y al lanchón de desembarco Foxtrot 4. Los A-4 sufrieron bajas a manos de los Harrier.[69]

El 13 de junio los A-4 Skyhawk de la FAS renovaron sus ataques. Fueron dos formaciones de cuatro aviones cada una. Se lanzaron contra tropas y helicópteros enemigos en el monte Dos Hermanas.[70]

El 14 de junio de 1982 el comando argentino dio la rendición. El Reino Unido tomó las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.[71]

La Fuerza Aérea Argentina sufrió 55 muertos y 47 heridos, en total 101 bajas.[72][73]

Oficiales Suboficiales Soldados Total
36 14 5 55
Bajas materiales[74]
  • 19 A-4 Skyhawk
  • 2 Mirage III
  • 11 Dagger
  • 2 Canberra
  • 24 IA-58 Pucará
  • 1 C-130H Hercules
  • 1 Learjet 35
  • 2 Bell 212
Estadísticas[editar]

La Fuerza Aérea ejerció la plena responsabilidad del control del espacio aéreo y además desarrolló las siguientes operaciones:[75]

  • Ataques a objetivos navales
  • Ataques a objetivos terrestres
  • Transporte aéreo
  • Reabastecimiento en vuelo a unidades de la Fuerza Aérea y de la Armada
  • Exploración y reconocimiento
  • Búsqueda y salvamento.
  • Guiado y control de los medios de la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército

Se planearon 505 salidas de combate, de las cuales se cumplieron 445 (88 %). De esa cifra, 272 salidas (64 %) llegaron a su objetivo material y se perdieron treinta y cuatro aeronaves propias, un 12 % de las que estuvieron desplegadas en el continente.[75]

Durante las operaciones se volaron 12 454 horas, de las que correspondieron a las unidades de combate 2782 horas, a las de transporte 7719 horas y a otras aeronaves civiles y militares de apoyo 1953 horas.[75]

La aviación de transporte trasladó durante el conflicto 9000 toneladas de carga militar, el 51 % fue destinada al Ejército, el 45 % a la Fuerza Aérea y el 4 % de la Armada. En ese período, también se llevaron 9729 pasajeros sobre la misma ruta, 84 % del Ejército, el 11 % de la Fuerza Aérea y el 5 % de la Armada. Con esa finalidad, se registraron 420 aterrizajes en Puerto Argentino.[75]

En el período en que se efectivizó el bloqueo aeronaval inglés, se completaron hacia las islas treinta y tres vuelos con aterrizajes y lanzamiento aéreo, 62 % para el Ejército, 30 % para la Fuerza Aérea y 8 % para la Armada. Se movilizaron 450 toneladas de carga y se evacuaron 264 heridos.[75]

Recuperación de la democracia[editar]

A-4AR Fightinghawk.

En el período comprendido entre 1983 y 2003 la Fuerza Aérea Argentina renovó parcialmente sus filas.[76]​ Tras las lecciones aprendidas en las Malvinas, la Fuerza Aérea sometió a modernización a los Dagger sobrevivientes. El producto se denominó IAI Finger.[40]

Se compraron un lote de 19 Mirage IIICJ y 3 Mirage IIIBJ procedentes de la Fuerza Aérea Israelí. Permanecieron en servicio hasta 1998 y pasaron a retiro debido al desgaste.[33]

En diciembre de 1982 se incorporó un avión civil de transporte L-100-30 Hercules —versión alargada—.[77]

En 1986 se produjo el final de la carrera operativa de los aviones F-86 Sabre.[22]

En 1987 se adquirieron 15 aviones de entrenamiento EMB-312 Tucano.[78]

El mismo año se llevó a cabo una modernización de los Mirage 5P, y se los convirtió en la versión Mara.[68]

Durante el gobierno de Carlos Menem se incorporaron cinco aviones C-130B Hercules ex-USAF, 32 A-4M Skyhawk y 4 OA-4M Skyhawk ex-USMC convertidos en Lockheed Martin A-4AR Fightinghawk.[79][76]

En 1991 la Fuerza Aérea Argentina intervino en la Guerra del Golfo con un Boeing 707 y un C-130 Hercules.

En 1994 el presidente Carlos Menem derogó el servicio militar obligatorio en Argentina. En su lugar habilitó el servicio militar voluntario[80]​ por un plazo de diez años, donde los soldados, ya no son llamados conscriptos ni dragoniantes, cambiando sus jerarquías por las de voluntarios de primera y de segunda. Se los profesionalizó y se permitió la incorporación de mujeres.

Desde la década de 1990 la Fuerza Aérea Argentina estableció buenas relaciones con la Fuerza Aérea Brasileña y la Fuerza Aérea de Chile. Se reúnen anualmente, en forma rotativa, en ejercicios combinados: «Cruzex» en Brasil,[81]​ «Ceibo» en Argentina[82]​ y «Salitre» en Chile.[83]​ También, la Fuerza Aérea, junto al Ejército, la Armada y la Gendarmería Nacional, conforman el grupo de Fuerzas de paz de las Naciones Unidas de la ONU en Misiones de Paz, integrando contingentes de diferentes naciones, entre otros en ChipreFuerza de Tareas Argentina—. El mayor aporte de la Fuerza Aérea en estas intervenciones es su moderno Hospital Militar Reubicable.

En 1999 finalizó la vida útil de los aviones A-4 Skyhawk y en 2000 se produjo el retiro de los bombarderos Canberra.[24][31]

Siglo XXI[editar]

Por decretos del presidente Néstor Kirchner, se le ha otorgado al personal civil de las Fuerzas Armadas, la calidad y derechos de los empleados de la Administración Pública Nacional bajo un Convenio Colectivo de Trabajo (Decreto 214/06). A través del mismo, se reglamenta el paso del personal civil al ámbito de la administración pública: por ejemplo, se le otorga el mismo Régimen de Licencias, Justificaciones y Franquicias (Decreto 3413/79), así como también se preveía la reestructuración en el plan de carrera, aprobada recién en el año 2015 pero sin ser puesta en función todavía, por lo que continúa en vigencia el RLA 11 (Estatuto para el Personal Civil de la Fuerza Aérea Argentina - Ley 20239). El Personal Militar cuenta con mando sobre los civiles en cuestiones netamente del servicio en el que se hallen destinado y en las funciones inherentes a la tarea que desarrollan.[84]

En el año 2004, se creó por Decreto 1407 el sistema nacional de vigilancia y control aeroespacial, con las características que hasta hoy se mantienen vigentes y creándose el comando aeroespacial en materia de control del espacio aéreo en la frontera norte.[85]

A principios de 2005, el presidente la Nación Néstor Kirchner despidió a 17 brigadieres de la Fuerza Aérea Argentina, incluido el jefe de la misma, brigadier general Carlos Rohde, tras un escándalo de tráfico de drogas a través de Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Kirchner citó fallos en los sistemas de seguridad de los aeropuertos argentinos que fueron supervisados por la Policía Aeronáutica Nacional, una antigua rama de la Fuerza Aérea que dependía del Comando de Regiones Aéreas, dejó de tener naturaleza militar y pasó a ser una fuerza de seguridad civil dependiente en su momento del Ministerio del Interior, pasando a llamarse Policía de Seguridad Aeroportuaria.[86]​ También se discontinua por 235 millones el radar RPA3DLA II y retirar los radares de vigilancia terrestre del Operativo Fronteras.[87]

Los FMA IA-58 Pucará fueron desplegados en operativos de control aeroespacial en la frontera norte.

En el año 2007 la Fuerza Aérea comenzó a participar del Operativo Fortín, el cual tenía el propósito de suministrar vigilancia del espacio aéreo argentino y brindar información a las Fuerzas de Seguridad en la lucha contra el narcotráfico. También se aportaron medios aéreos en forma constante al Plan Nacional de Manejo del Fuego.

En el mismo año, el Servicio Meteorológico Nacional, dependiente del Comando de Regiones Aéreas, pasó a depender directamente como órgano estatal del Ministerio de Defensa, perdiendo injerencia militar. Originalmente, fue un servicio civil, y en 1966 fue pasado a la Fuerza Aérea, cuando dependía del Ministerio de Educación, en la presidencia de facto de Juan Carlos Onganía.

Se puso en marcha un Plan de Acción Progresiva para la Recuperación de la Aeronavegabilidad con un plazo hasta el año 2016, en el que se contempla la inversión para la reparación, mantenimiento y puesta en servicio de varias aeronaves en desuso.

A partir del 1 de julio de 2009 más de 3000 militares pasaron en «comisión» por un año, a la órbita de la Secretaría de Transporte dependiente del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, dado que el Comando de Regiones Aéreas (CRA), encargado de la totalidad del control del tráfico aéreo civil, deportivo y comercial, fue disuelto y sus funciones, aeropuertos, direcciones, Centro de Instrucción, Perfeccionamiento y Experimentación, y las cuatro regiones aéreas (RACE, RANO, RANE, RASU) pasaron a un nuevo organismo denominado Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Por su parte el personal civil que se desempeñaba en los destinos de ese comando, pasaron definitivamente como personal de planta permanente de la nueva administración. Los militares tenían la opción de volver a la Fuerza Aérea. A su vez, la Subsecretaría de Transporte Aerocomercial dependiente de la ya mencionada Secretaría de Transporte de la Nación y el ente autárquico conocido como Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) se fusionaron con la ANAC que poseía todas las funciones y organismo del ex Comando de Regiones Aéreas, salvo el Servicio Meteorológico y la Policía Aeronáutica. De los 3000 militares que trabajaban en comisión, la mitad de ellos fueron dados de baja a su solicitud de la Fuerza Aérea para integrar los planteles de ANAC como trabajadores civiles, en tanto que la otra mitad fueron redistribuidos en diferentes unidades militares. En el caso de los 1046 civiles de la FAA que se desempeñaban en el CRA, no tuvieron opción y de manera obligatoria conformaron el plantel de la ANAC.

La ANAC —y antiguamente el CRA— se ocupa de las rutas aéreas y del control sobre los vuelos de las aerolíneas comerciales públicas y privadas, de los aviones particulares o de empresas, de los vuelos deportivos y de los vuelos médicos.

En tanto que la vigilancia y custodia del espacio aéreo soberano ante la invasión de aeronaves extranjeras u objetos no identificados en los radares, es función meramente militar, siempre fue realizado por el Grupo de Vigilancia y Control del Espacio Aéreo, dependiente del Comando de Alistamiento y Adiestramiento de la Fuerza Aérea. A través de estas unidades, la Fuerza Aérea detecta innumerables vuelos clandestinos del narcotráfico, pero como la FAA no es una fuerza de seguridad interior y no existe en el país una ley de derribos, no puede destruir a las naves invasoras.

El Comando de Regiones Aéreas fue creado como organismo de la Fuerza Aérea por el gobierno de facto del general Onganía en 1968, a él pasaron las funciones de la Dirección Nacional de Aviación Civil y de la Dirección General de Circulación Aérea y Aeródromos, entes que fueron disueltos por la gestión del citado presidente de facto. El Comando de Regiones Aéreas, sumó además las direcciones de Policía Aeronáutica y del Servicio Meteorológico. Todas estas estructuras recuperaron su autonomía civil a partir del gobierno de Néstor Kirchner. Los aeropuertos y aeródromos de todo el país, pertenecían a la Fuerza Aérea, a través de su Comando de Regiones Aéreas, hasta que durante el gobierno de Carlos Menem en un marco de privatizaciones, en la década de 1990, la concesión y administración de los mismos pasaron a manos de capitales privados, a las empresas competitivas entre sí, Aeropuertos Argentina 2000 y London Supply, quienes todavía las poseen.

En la actualidad, las direcciones regionales controlan la navegación y las rutas aéreas. Las cuatro direcciones regionales dependen de la Dirección Nacional de Navegación Aérea. Muchos aeródromos y aeropuertos quedaron bajo la jurisdicción de la ANAC, comparten el predio de las diferentes Bases Aéreas Militares y Brigadas Aéreas, tales el caso de El Palomar, Morón, Moreno, Paraná, Tandil, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Mar del Plata, El Plumerillo, Villa Reynolds y Reconquista.

A partir de enero de 2011 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decretó un nuevo organigrama de la Fuerza, eliminando la estructura de cuatro Comandos Superiores y la eliminación de las cinco Jefaturas Militares. En noviembre del mismo año, tras un conflicto sindical, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por decreto traspasó nuevamente a la órbita de la Fuerza Aérea todas las tareas del control del tránsito aéreo, creando dentro de la FAA, la Dirección General de Tránsito Aéreo, en reemplazo de la ANAC y del antiguo Comando de Regiones Aéreas.

En 2012 se lanzó el Operativo Escudo Norte, un plan para combatir el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando en el norte del país. Para detectar a los narcotraficantes —y a cualquier otro avión que ingrese al país sin informar a las autoridades— usando radares militares que permiten la identificación, el seguimiento y su captura. Para ello, prevé la instalación de veinte radares terrestres del Ejército, patrullajes con aviones Pucará y la colocación, en Santiago del Estero, del primer radar 3D cuya fabricación ha sido encargada por el Ministerio de Planificación.[88]

Durante 2016 el ministro de defensa Julio Martínez dio de baja el plan vinculado al combate del narcotráfico, el Operativo Fronteras, retirando el sistema de radares de vigilancia terrestre para la detección de blancos pequeños móviles, también llevó adelante la interrupción del proyecto de remotorización de los aviones autóctonos Pucará y el repliegue de mil novecientos efectivos en el marco del Operativo Escudo Norte, además de otros recortes por 4615 millones de pesos.[89]

En 2018 se denunció una de sus peores crisis en la fuerza que se cristaliza el éxodo masivo de pilotos, una reducción presupuestaria, bases aéreas semiparalizadas y una flota de aviones que en gran medida se encuentra fuera de actividad por problemas de equipamiento y mantenimiento, ese mismo año 45 pilotos operativos y quedaron solo 270, hubo una disminución de un promedio del 40 % en funcionamiento servicios de la Fuerza Aérea y de la incorporación de bienes del 2018.[90]

Avión KC-130H Hercules.

En materia de transporte, en el año 2009 se adquirieron cuatro aviones turbohélices Saab SF-340B. Estas aeronaves tienen por objeto realizar tareas de transporte de pasajeros a zonas no explotadas por empresas comerciales. A esta actividad se la conoce como aerolínea de fomento y la empresa denominada Líneas Aéreas del Estado (LADE) es la única firma estatal argentina, que es operada por la Fuerza Aérea. Hacia mediados de 2011 se evidenciaron problemas graves con el mantenimiento y adquisición de repuestos de dichas aeronaves.[91]

A principios del año 2011 la fuerza incorporó para su nueva escuela de vehículo aéreos no tripulados, en la provincia de Córdoba, tres Nostromo Yarará, un vehículo aéreo no tripulado, el primero construido en Argentina para misiones de vigilancia y reconocimiento .[92][93]

En 2011 se compraron en Rusia dos helicópteros militares pesados de transporte Mil Mi-171E.[94]

En 2013 se adquirieron dos Bell 412EP y en 2018 cuatro más del mismo tipo.[95]​ Estos reemplazaron al benemérito Bell 212 que en 2018 cumplió 40 años de servicio en la Fuerza Aérea Argentina. Las nuevas naves arribaron a Argentina el 29 de enero de 2018 a desarmadas bordo de un avión. Una vez ensamblados fueron asignados en la VII Brigada Aérea de Moreno, provincia de Buenos Aires. Los Bell 412EP son modernos helicópteros propulsados por dos motores Pratt & Whitney PT6T-3D Twin Pac de 1800 shp y equipos de última generación. Estas aeronaves pueden cumplir misiones de la FAA: búsqueda y rescate, transporte y abastecimiento aéreo, evacuación médica, transporte de tropas, fuerzas especiales y asalto aéreo; También pueden contribuir al soporte logístico y evacuación antártica, misiones de paz y apoyar a los escuadrones aeromóviles interceptores del Operativo Escudo Norte.[96]

En marzo de 2014 se comenzó la modernización de cinco C-130 Hércules, con un costo de 166 millones de dólares.[97]

En 2015 el gobierno argentino informó un inventario de siete aviones Mirage. 31 A-4AR Fightinghawk. Y 27 IA-58 Pucará.[98]

El mismo año la Fuerza Aérea retiró de sus filas definitivamente al avión Mirage III, Mirage 5 y Finger.[33][40]

Hacia 2016 FAdeA había entregado a la Fuerza Aérea nueve aviones Pampa II remotorizados. El Pampa II con motor nuevo se denomina «Pampa II-40».[99]

En 2016 se produjo el retiro del Fokker F27 Friendship.[30]

En diciembre de 2016 FAdeA entregó el segundo C-130H modernizado a la fuerza, el TC-61, tomando vuelo nuevamente el 22 de diciembre.[100]

Debido a la exigüidad de los G-120TPA para el entrenamiento elemental de pilotos, se arrendaron con opción a compra ocho aviones Tecnam P2002JF Sierra para la Escuela de Aviación Militar.[101][102]​ El primer ejemplar fue entregado el 26 de septiembre.[103]

En 2017 el gobierno compró 12 aviones de entrenamiento Beechcraft T-6C Texan II. El costo de la compra fue 160 millones de dólares.[104]​ Los nuevos aparatos fueron destinados a la Escuela de Aviación Militar.[105]

En 2018 FAdeA entregó tres aviones IA-63 Pampa III nuevos.[106]

Estructura orgánica[editar]

Autoridades[editar]

Cargo Rango Nombre
Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Brigadier general Enrique Amrein
Subjefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Brigadier mayor Gustavo Testoni
Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea Brigadier mayor Alejandro Amoros

Fuente[3]

Personal[editar]

En el año 2014 el personal de la Fuerza Aérea Argentina se constituían por 12 907 personas. De este número, 2542 eran oficiales, 8743 eran suboficiales y 1622 eran soldados voluntarios.[107]

El personal se divide en: el cuadro de oficiales, compuesto por oficiales superiores, oficiales jefes, oficiales subalternos, oficiales profesionales, cadetes; el cuadro de Suboficiales entre los que hay suboficiales superiores, suboficiales subalternos y aspirantes; el cuadro de tropa de Soldados Voluntarios; el cuadro de personal docente civil; y el cuadro de personal civil en sus diferentes agrupamientos a saber: superior, supervisor, universitario, técnico, administrativo, de producción y de servicios.

Rangos[editar]

Rangos y equivalencias entre las Fuerzas Armadas:[108]

Ejército Armada Fuerza Aérea Equivalencia OTAN
Oficiales superiores
TG-EA.png Teniente general AL-ARA.png Almirante (AL) BG-FAA.png Brigadier general (BG) OF-9
GD-EA.png General de división (GD) VL-ARA.png Vicealmirante (VL) BM-FAA.png Brigadier mayor (BM) OF-8
GB-EA.png General de brigada (GB) CL-ARA.png Contraalmirante (CL) BR-FAA.png Brigadier (BR) OF-7
CY-EA.png Coronel mayor (CY) CA-ARA.png Comodoro de marina (CA) CO-FAA.png Comodoro mayor (CO) OF-6
CR-EA.png Coronel (CR) CN-ARA.png Capitán de navío (CN) CM-FAA.png Comodoro (CM) OF-5
Oficiales jefes
TC-EA.png Teniente coronel (TC) CF-ARA.png Capitán de fragata (CF) VC-FAA.png Vicecomodoro (VC) OF-4
MY-EA.png Mayor (MY) CC-ARA.png Capitán de corbeta (CC) MY-FAA.png Mayor (MY) OF-3
Oficiales subalternos
CT-EA.png Capitán (CT) TN-ARA.png Teniente de navío (TN) CT-FAA.png Capitán (CT) OF-2
TP-EA.png Teniente primero (TP) TF-ARA.png Teniente de fragata (TF) PT-FAA.png Primer teniente (PT) OF-1
TT-EA.png Teniente (TT) TR-ARA.png Teniente de corbeta (TR) TT-FAA.png Teniente (TT)
ST-EA.png Subteniente (ST) GU-ARA.png Guardiamarina (GU) AF-FAA.png Alférez (AF) OF-D
Suboficiales superiores
SM-EA.png Suboficial mayor (SM) SM-ARA.png Suboficial mayor (SM) SM-FAA.png Suboficial mayor (SM) OR-9
SP-EA.png Suboficial principal (SP) SP-ARA.png Suboficial principal (SP) SP-FAA.png Suboficial principal (SP) OR-8
SA-EA.png Sargento ayudante (SA) SI-ARA.png Suboficial primero (SI) SA-FAA.svg Suboficial ayudante (SA) OR-7
SI-EA.png Sargento primero (SI) SS-ARA.png Suboficial segundo (SS) SX-FAA.svg Suboficial auxiliar (SX) OR-6
SG-EA.png Sargento (SG) CP-ARA.png Cabo principal (CP) CP-FAA.svg Cabo principal (CP) OR-5
Suboficiales subalternos
CI-EA.png Cabo primero (CI) CI-ARA.png Cabo primero (CI) CI-FAA.svg Cabo primero (CI) OR-4
CB-EA.png Cabo (CB) CS-ARA.png Cabo segundo (CS) CB-FAA.svg Cabo (CB) OR-3
Tropa voluntaria
VP-EA.svg Voluntario de primera (VP) MI-ARA.png Marinero de primera (MI) VP-FAA.svg Voluntario de primera (VP) OR-2
VS-EA.svg Voluntario de segunda (VS) MS-ARA.png Marinero de segunda (MS) VS-FAA.svg Voluntario de segunda (VS) OR-1
VS-ec-EA.svg Voluntario de segunda «en comisión» (VS «ec») n/a n/a

Personal civil[editar]

El personal civil corresponde al escalafón establecido en las leyes que determinan el estatuto para el personal civil y docente civil de las Fuerzas Armadas y que fueron derogados en función de un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial el cual comprende un nuevo plan de carrera administrativa idéntica a los empleados públicos nacionales.[109]

  • Personal civil superior
  • Personal civil de supervisión
  • Personal universitario
  • Personal técnico
  • Personal administrativo
  • Personal de producción
  • Personal de servicios

Especialidades[editar]

Oficiales[110]
Escalafón aire Piloto de caza
Escalafón aire Piloto de transporte
Escalafón aire Piloto de helicóptero
Escalafón general Comunicaciones
Escalafón general Vigilancia y control aéreo
Escalafón general Defensa antiaérea
Escalafón general Operaciones especiales y defensa
Escalafón general Abastecimiento
Escalafón general Inteligencia
Escalafón general Navegador militar
Escalafón general Exploración y reconocimiento aerospacial
Escalafón general Tránsito aéreo
Escalafón general Meteorología
Escalafón general Administración financiera
Escalafón general Operador de sistemas aéreos no tripulados
Escalafón técnico Ingeniero aeronáutico
Escalafón técnico Ingeniero electrónico
Suboficiales[111]
Escalafón técnico Mecánica aeronáutica
Escalafón técnico Electrónica aeronáutica
Escalafón técnico Armamento
Escalafón general Seguridad y defensa
Escalafón general Sensores de imágenes
Escalafón general Control del espacio aéreo
Escalafón general Telecomunicaciones
Escalafón administrativo Oficinistas, contables
Escalafón servicios Abastecimiento

Uniformes[editar]

En 1996, Carlos Menem cambió los uniformes de los militares. Los efectivos de la Fuerza Aérea utilizan el uniforme de servicio, que por entonces constaba de chaquetillas y pantalones color azul acero (azul grisáceo), pasando a utilizar el de color azul pizarra, manteniendo sus camisas celestes y pantalón azul pizarra. El uniforme de social, se constituye por chaquetillas azul noche (en invierno) y chaquetillas blancas (en verano), camisa blanca y pantalón azul noche. En tanto que los uniformes de combate, cambian de pantalones y camisa de color verde oliva liso, por unos de camuflaje selvático que combinan los verdes oscuros, claros, marrones y negros, aparte de los borceguíes. Por su parte, los overoles de trabajo, conocidos en la jerga de la FAA como buzos, pasaron de ser color azul pastel con la leyenda «Fuerza Aérea» en la espalda, a ser de color azul noche sin ningún tipo de inscripciones. El personal técnico suele vestir con overall color azul noche. Los sombreros van, desde gorra plato con el escudo alado, pasando por birretes con escarapelas y casquetes para los uniformes de combate. Los pilotos por su parte, utilizan overall de vuelo color verde musgo e interior anaranjado, cascos, antiparras y mascarillas de vuelo. El uniforme de servicio en verano es con camisa de mangas cortas, sin chaquetillas ni corbatas, que sí se usan en el uniforme de invierno.

La mujer en la Fuerza Aérea[editar]

Militar de la Fuerza Aérea Argentina

Al organizarse como país independiente en el siglo XIX, Argentina adoptó una estructura patriarcal que marginó a las mujeres de gran parte de las actividades de la vida pública, incluyendo la prohibición de votar y ser votadas —derogada en 1947— y la incapacidad civil —derogada en 1968—. Las Fuerzas Armadas fueron un caso extremo de organización patriarcal, excluyendo por completo a las mujeres hasta la anteúltima década del siglo XX.[112]

El ingreso de mujeres a las Fuerzas Armadas argentinas se inició en 1980, en la Armada y la Fuerza Aérea, en tanto que Ejército lo permitiría en 1981. En el caso puntual de la Fuerza Aérea, en 1980 se habilitó el ingreso de mujeres suboficiales para el Cuerpo Comando y en 1981 se habilitó el ingreso de mujeres oficiales, pero solo en el cuerpo Profesional. Recién en 2001 se permitió el ingreso de mujeres oficiales en el Cuerpo Comando, es decir de las unidades de combate, quedando desde ese momento habilitadas para formar parte de todas las especialidades de la fuerza.[112]

En 2010 la Fuerza Aérea ya registraba un total de 2562 mujeres, equivalentes al 17 % del total, contando los institutos de formación, resultando un porcentaje considerablemente más alto que las otras dos fuerzas, aunque ese porcentaje se reducía al 0,76 % de los oficiales del Cuerpo Comando, el más bajo de las tres fuerzas.[112]​ Hacia ese año, las mujeres participaban en juntas de clasificación para suboficiales, pero no participaban en las juntas para oficiales.[113]​ Asimismo, una gran parte de las funciones de las mujeres en la Fuerza Aérea estaban influenciadas por estereotipos de género, siendo el área de Apoyo Sanitario el que tenía mayor presencia femenina con un 61%, seguido de Enfermería con un 56 %.[113]

En 2006 la ministra de Defensa Nilda Garré creó el Observatorio sobre la Integración de la Mujer en las Fuerzas Armadas y en 2007 creó el Consejo de Políticas de Género, institución única en el mundo debido al hecho de la incorporación al mismo de las mujeres militares.[113][114]​ También se crearon Oficinas de Género en las unidades militares, se derogaron las normas que prohibían el ingreso y permanencia en el Colegio Militar de las alumnas que quedaran embarazadas, así como militares varones que reconocieran su paternidad y la obligación de solicitar autorización al superior para casarse.[115]

A diferencia de las otras dos armas, hasta 2017 ninguna mujer había ascendido en la Fuerza Aérea al grado de brigadier.[cita requerida]

En 2017 la Fuerza Aérea tenía 3482 mujeres, sin contar los institutos de formación, equivalente a un 25 % del total de la fuerza.

Equipamiento[editar]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. El 10 de agosto de 1912 se creó la Escuela de Aviación Militar y el 4 de enero de 1945 nació la Secretaría de Aeronáutica, lo que constituyó la fundación de la Fuerza Aérea Argentina como arma independiente del Ejército Argentino.[1]

Referencias[editar]

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Fuentes[editar]

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