La Fuerza Aérea Argentina (FAA) es una de las ramas de las Fuerzas Armadas junto al Ejército y la Armada, cuya misión principal es rechazar agresiones militares externas. Fue creada en el año 1945 al crearse la Secretaría de Aeronáutica, constituyendo la más joven fuerza armada.[1]
Aunque fue oficialmente creada en 1944, la Fuerza Aérea Argentina hace remontar su historia a la creación el 10 de agosto de 1912 de la Escuela de Aviación Militar del Ejército Nacional, establecida en los terrenos de El Palomar por un decreto del presidente de la Nación Roque Sáenz Peña.
Fels a bordo de su monoplano Blériot XI (idéntico al de Jorge Newbery) cruzó el Río de la Plata en la madrugada del 1.º de diciembre de 1912 con rumbo a la ciudad de Montevideo, donde llegó dos horas después, batiendo el récord mundial en vuelo sobre agua. Por esta hazaña, Pablo Teodoro Fels fue felicitado y homenajeado por el Ejército Nacional; pero también fue sancionado por haber contravenido las reglamentaciones militares. Tras cumplir su arresto, fue ascendido a Cabo.[9]
En 1927 se creó la Dirección General de Aeronáutica, para coordinar la aviación militar del país, y en el mismo año se fundó en la Ciudad de Córdoba la Fábrica Militar de Aviones, que se convertiría en el corazón de la industria aeronáutica argentina.[9]
El 11 de febrero de 1944, se creó el Comando en Jefe de Aeronáutica, bajo la dependencia del Ministerio de Guerra, con igual jerarquía al Comando en Jefe del Ejército, y con la misión de ejercer la conducción de los elementos de aviación de la Nación, con excepción a los relacionados con la Marina.[10] El paso siguiente fue la creación de la Secretaría de Aeronáutica el 4 de enero de 1945, naciendo la Aeronáutica Militar como fuerza armada independiente, en pie de igualdad con el Ejército y la Marina.[11] Su nombre oficial fue cambiado en la década del 60 por el de "Fuerza Aérea Argentina".
Al término de la Segunda Guerra Mundial, la Aeronáutica inició un proceso de modernización, incorporando nuevos aviones de combate: en 1947 se adquirieron 100 aviones de caza Gloster Meteor F.4 (50 provenientes de la RAF y 50 de construcción nueva), de origen británico, como pago por el Reino Unido de una parte de su deuda con la Argentina por la provisión de materias primas durante la Segunda Guerra Mundial, con lo cual se convirtió en la primera fuerza aérea de América Latina equipada con aviones de combate con motores de reacción.[12] y en la más poderosa de la región por su capacidad de combate. También se incorporaron bombarderos pesados de largo alcance Avro 694 Lincoln B.1 y Avro 683 Lancaster B.1, adquiriendo la capacidad de bombardeo de largo alcance.
El Gobierno Nacional fomentó también la industria aeronáutica, iniciando el desarrollo de un avión de combate propio, con la colaboración de técnicos alemanes y obteniendo como resultados el I.Ae. 27 Pulqui I y el I.Ae. 33 Pulqui II. Esto hizo que la Argentina fuera el primer país latinoamericano y el quinto país en el mundo en desarrollar tecnología propia de aviones de caza a reacción.
Durante el primer mandato de Juan D. Perón se trazó el plan para motorizar nuevamente la industria aeronáutica y ponerla al tanto de los distintos avances técnicos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que se trajeron de Europa a 750 obreros y especialistas, dos equipos de diseñadores alemanes (liderados por Kurt Tank y Reimar Horten, respectivamente), un equipo italiano (a cargo de Cesare Pallavicino) y al ingeniero francés Émile Dewoitine. Estos equipos, junto con ingenieros y técnicos argentinos, serían los encargados de proyectar los aviones de combate (propulsión a reacción) Pulqui I y Pulqui II, el avión bimotor I.Ae. 35 Huanquero, alas volantes Horten, etc. Asimismo se gestionó el ingreso al país de un importante grupo de profesores del Politécnico de Turín, con los cuales se creó la Escuela de Ingeniería de la Fuerza Aérea Argentina. Este personal académico también formó parte del claustro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Córdoba.
También se fabricaron los aviones I.Ae. 22 DL (entrenamiento avanzado), el I.Ae. 24 Calquín (bombardeo y ataque), el I.Ae. 23 (entrenamiento primario), el avión bimotor de caza I.Ae. 30 Ñancú, el planeador de asalto I.Ae. 25 Mañque, el motor de aviación «El Gaucho», el cohete teledirigido AM-1 Tábano 5 y aeronaves de instrucción elemental y de uso civil: I.Ae. 31 Colibrí, I.Ae. 32 Chingolo, y el F.M.A. 20 Boyero. La concreción de estos proyectos aeronáuticos motivó la formación de una importante red de proveedores de partes de alta calidad, y como consecuencia, la creación del parque industrial que fue la base del posterior desarrollo y despegue industrial de la ciudad de Córdoba. La industria aeronáutica argentina tuvo su máximo esplendor en el transcurso de las décadas de 1940 y de 1950, cuando bajo la orientación y el apoyo del Estado Nacional, el Instituto Aerotécnico y la Fábrica Militar de Aviones (FMA) alcanzaron plena actividad.
El fin de la Segunda Guerra Mundial abrió las puertas a una «edad de oro» (1945-1955) en la que la disponibilidad de divisas en arcas gubernamentales, la abundancia de ingenieros aeronáuticos alemanes, italianos y franceses desempleados, y la disposición británica a proveer motores y accesorios aeronáuticos de última generación, permitieron a la Argentina alcanzar la autonomía en el desarrollo y construcción de aeronaves de altas prestaciones y avanzada tecnología, como el I.Ae. DL.22 (con 206 unidades aéreas fabricadas en total para fines de la década de 1940). El Pulqui I fue el primer avión de combate a reacción construido en Sudamérica y el octavo en el mundo, habiendo sido diseñado en el Instituto Aerotécnico de la Ciudad de Córdoba (de ahí la designación I.Ae. 27), por un equipo liderado por el ingeniero francés Emile Dewoitine. Hizo su primer vuelo el 9 de agosto de 1947.
El año 1952 marcó un hito en la historia de la aviación argentina, ya que en ese año se iniciaron los vuelos antárticos. Anteriormente, el Gobierno Nacional presidido por Juan D. Perón creó la FA.T.A. (Fuerza de Tareas Antárticas), destinando a la misma aeronaves Avro Lincoln, Avro Lancaster, Beechkraft AT-11 y Douglas C-47, que tuvieron su asiento en la Base Aérea Militar de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.[13]
En 1955 tuvieron lugar dos revoluciones; la primera de ellas, en junio. El 15 de ese mes, la unidad de Meteor del Aeródromo Militar de Morón se mantiene fiel al gobierno del General Perón. El día 16, la Aeronáutica Argentina, con sus aviones de combate Gloster Meteor (leales al Gobierno Nacional) se enfrentaba en combate aéreo contra dos aviones North American AT-6 Texan de la Armada Argentina. Uno de ellos, el matriculado I-063 del teniente Ernesto Adradas derribó una unidad aérea AT-6 (piloteado por el guardiamarina Arnaldo Román) en tanto su compañero, el primer teniente Osvaldo Rosito, a bordo del I-090, atacó al aparato aéreo del teniente Máximo Rivero Kelly, que logró huir. Otro de los Meteor, piloteado por el Vicecomodoro Carlos Sister, cañonea a los aviones de la Aviación Naval estacionados en Ezeiza. En esta acción es dañado el Beech AT-11 0273/3-B-11. Sin embargo, el mismo día 16 de junio, por la tarde, personal de Morón se subleva y los Gloster (matrículas: I-058, I-064, I-094) le dispararon a formaciones del ejército que respondían al gobierno central, como así también atacaron la Casa de Gobierno. Los aviones se refugiaron en territorio uruguayo, ya que Morón había sido retomado, horas más tarde, por las fuerzas leales. En ese momento, se produjeron diversas resoluciones por parte del Estado Nacional, siendo una de ellas la disolución de la Aviación Naval.[14]
Durante el golpe de Estado de septiembre, la Aeronáutica (leal al Gobierno Nacional) realizó numerosas operaciones,[15] siendo cinco aparatos aéreos los que desertaron para sumarse al bando rebelde.[16] La revolución fue dirigida por el general Eduardo Leonardi. En esas acciones, el día 16 de septiembre, la Armada había desplegado, sobre el Río de La Plata, a los destructores ARA Cervantes (T-1) y ARA La Rioja (T-4), procedentes de Río Santiago. Varias escuadrillas de cazas Gloster Meteor y una de bombarderos IA-24 Calquin atacaron a los buques, siendo el ataque más efectivo aquel que tuvo lugar a las 11.30 de la mañana, cuando un ataque de los cazas produjo 12 muertos y 35 heridos entre ambos barcos. Tres horas después, Los Gloster vuelven a atacar esta vez a unidades de desembarco causando bajas entre los marinos. Cayendo la tarde de mismo 16 de septiembre, la Fuerza Aérea ataca la Base Naval de Río Santiago, apoyando a las fuerzas leales de tierra. No toda la Fuerza Aérea respondía al gobierno central: en Córdoba se subleva la Escuela de Aviación Militar (E.A.M.) y la Escuela de Suboficiales. El 17 de septiembre, los Gloster Meteor atacaron a fuerzas leales terrestres; como así también una sección de Gloster leales, procedente de Río Cuarto, bombardea el aeropuerto de Córdoba, dañando en tierra a tres bombarderos Avro. El mismo 17 el Aeródromo Militar Tandil, cae en manos revolucionarias junto a las aeronaves allí presentes. Las acciones siguieron el día siguiente, cuando aviones del gobierno atacan la Escuela de Aviación; asimismo, el día 19 el Meteor I-079 del bando sublevado, cae a tierra tras despegar desde la Fábrica Militar de Aviones de Córdoba, falleciendo su piloto, teniente Alberto Morandini.[14]
En 1955, con la llegada y posterior consolidacion de la Revolución Libertadora, el "Proyecto Pulqui" perdió el favor del gobierno de facto y la mayoría de los técnicos abandonaron el país, incluso el ingeniero alemán Kurt Tank, quien emigró a trabajar en la industria aeronáutica de la India.
Al atardecer del 20 de septiembre de 1962, durante el primer enfrentamiento entre Azules y Colorados, dos Gloster Meteor de la Fuerza Aérea Argentina, luchando por el bando Azul, atacaron a la Escuela de Tropas Aerotransportadas de Córdoba, fuertemente alineada con el bando Colorado, mientras se dirigía hacia la Capital Federal por la avenida Rivadavia, a la altura de San Antonio de Padua (Gran Buenos Aires), fallando el blanco y ametrallando un tren de pasajeros en el que murieron 4 pasajeros y otros 5 resultaron heridos.[17][18] El 21 de septiembre de 1962, aviones Meteor dispararon cohetes T-10 sobre los efectivos de la Escuela de Suboficiales del Ejército, desplegados y atrincherados en el parque Chacabuco, Capital Federal, durante el golpe de Estado que derrocaría al presidente Dr. Arturo Frondizi.[14]
1963: Segundo enfrentamiento entre Azules y Colorados
En el alzamiento militar y los combates de abril de 1963, durante la segunda guerra civil entre Azules y Colorados, a primera hora del 3 de abril, aún no se sabía qué actitud adoptaría el Comando en Jefe de la Fuerza Aérea, decisiva para inclinar la balanza hacia la Armada (colorados, el bando rebelde) o el Ejército (en su mayoría azul, leales). La Aviación había ido cambiando sus posturas de acuerdo a las percepciones que iban surgiendo de los combates, muchas veces contradictorias, razón por la cual fue llamada «la Fuerza Panqueque».[19] Inicialmente, se había inclinado por no abrir fuego contra los sublevados, pero el derribo del avión del teniente Speranza y la prédica del subsecretario de Aeronáutica Eduardo Mc Loughlin sobre el comandante en jefe Carlos Armanini inclinó la balanza para el bando azul y terminó de definir la llamada "Guerra de los Cuatro Días".[19][20] Al fin, la comandancia y la mayoría de los miembros de la Fuerza Aérea se alinearon en el bando Azul y mantuvieron bajo el mando del presidente de factoJosé María Guido, mientras que las bases de Aeroparque, Mar del Plata y Reconquista, se alinearon con el bando colorado.[21]
El 3 de abril el Bando Azul atacó la Base Aeronaval Punta Indio, en poder de los colorados, primero mediante una ofensiva aérea que continuó con una ofensiva de los tanques del C-8 no destruidos en la víspera, y los tanques del C-10 de Campo de Mayo. El ataque aéreo fue realizado por la Fuerza Aérea, desde la VII Brigada Aérea, con una flota integrada por aviones Mk.IV Gloster Meteor, a los que se agregaron dos bombarderos Avro 694 Lincoln (procedentes de V Brigada Aérea de San Luis); cuatro F-86F Sabre (Grupo 4 de Caza-Bombardeo) cuatro Morane Saulnier MS.760 Paris (del Grupo 1 de Caza-Bombardeo de la IV Brigada Aérea, con asiendo en El Plumerillo, provincia de Mendoza).[22] Los comandantes de las escuadrillas fueron el comodoro Juan Pierrestegui y el vicecomodoro Fernando Manuel Pérez Colman. Entre los pilotos se encontraban primeros tenientes José Etcheverry, Juan Carlos Gabanet, Alexis de Nogaetz, Carlos Speranza, Hugo Giampaoletti, Juan Manuel Baigorria y el teniente Anselmo Stigarria.[22]
Los marinos al comando del coronel Sabarots fueron sorprendidos por una maniobra pergeñada por la Fuerza Aérea. Aprovechando la indefinición de la fuerza, dos F-86F pidieron autorización a Punta Indio para repostar combustible en calidad de "neutrales". Los dos pilotos aterrizaron y fueron personalmente atendidos por el coronel Sabarots. Después de cargar combustible, ambos cazas despegaron y atacaron sorpresivamente las defensas antiaéreas dejando a la base indefensa ante el ataque del resto de la flota, que de manera coordinada descargó sus municiones minutos después.[19] El ataque aéreo azul destruyó cinco cazas F9F Panther en tierra,[23] más un DC-4 y un DC-3 histórico (matrícula CTA-12), que fue uno de los dos aviones que realizaron el primer vuelo argentino al polo sur un año antes.[22][19][24] También resultaron dañados cuatro F4U Corsair (matrículas 203, 209, 221 y 225),[25] y dos Grumman S-2 Tracker (matrículas 3-AS-3 y 3-AS-5).[25] Pese a los daños que estaba sufriendo por el ataque de la aviación azul, los aviones colorados no dejaron de atacar a las columnas blindadas azules de Campo de Mayo y Magdalena que se dirigían hacia Punta Indio.[22] El coronel Alcides López Aufranc, al comando del Regimiento 8, era uno de los jefes azules más exaltados y arengó a su tropa para "arrasar Punta Indio", en venganza por los 9 muertos y los 24 heridos bajo su mando producidos por la Armada el día anterior.[19] Durante toda la mañana, la base aeronaval fue sometida a bombardeo de aviones y artillería, mientras el comandante Sabarots ordenaba evacuar a los oficiales navales en aviones que huyeron hacia Uruguay, en los cuales huyó él también.[22][19]
Luego del mediodía, las tropas azules al mando del general Alejandro Agustín Lanusse ingresaron a la Base Aeronaval Punta Indio, que había sido abandonada por sus jefes. Según Sabarots, cuando él abandonó la base, la había dejado a cargo del capitán de fragata Raúl Torrent.[22] Según los testimonios azules, quien recibió a Lanusse fue el capellán de la ocupada, luciendo uniforme militar.[22] En los combates murieron al menos 4 efectivos de la base de Punta Indio: los cabos primero Ricardo Iglesias y Luis González, el marinero Eduardo Bustamante y el conscripto Segundo Alejandro Varela;[26] Robert Potash, sobre la base de los expedientes militares, señala que murieron cinco efectivos pertenecientes a la base y tres resultaron heridos.[27]
En 1970 se firma el contrato en Francia por doce (12) interceptores Dassault Mirage M-III EA/DA (diez M-IIIE monoplazas + dos M-IIID biplazas) de fabricación nueva, innovando en tecnología militar e incorporando la capacidad de vuelo supersónico. En 1973 se crea el Escuadrón 1 de Caza con asiento en Moreno, conformando luego la VIII Brigada.[30]
Más tarde se incorpora una segunda partida de siete M-IIIE monoplazas en 1977 y dos M-IIID biplazas en 1979, reforzando la dotación.[30]
El A-4Q Skyhawk era un avión caza de ataque y embarcado proveniente de Estados Unidos, fabricado por Douglas Aircraft Corp. Fue diseñado por Edward H. Heinemann en la década de 1950 para la Armada y la Infantería de Marina de los EE. UU. Fue denominado A4D por la designación de la US Navy de 1922 y, cuando se estableció el sistema unificado en 1962, pasó a llamarse A-4. En 1965, la Argentina adquirió 50 Skyhawk A-4B para la Fuerza Aérea por U$S 7 100 000. Luego, en 1970, se adquirieron para la Armada otros más excedentes de la US Navy. Pesaban 4600 kg vacíos, y tenían un largo de 12,48 m, y una altura de 4,57 m. Tenían espacio para un solo tripulante, y por poco no alcanzaban Mach 1, siendo 1053 km/h su velocidad máxima. Disponían de 2 cañones MK-12 de 20 mm, y la capacidad de expulsar bombas de hasta 1000 lb. Tenían deficiencias. El A4B acompañado por el A4C no contaban con la suficiente cantidad de tanques lanzables, esto hacía que no tuvieran suficiente autonomía. Los A4B además no disponían de ayuda VLF/INS entonces los LR-35 guiaban a estos aviones ya que sus velocidades eran compatibles.
Mirage III y V.
Primer ejemplar del sistema de armas Mirage III llegado en 1972
Los Mirage III (3) y V (5) eran aviones supersónicos diseñados por la empresa Dassault Aviation. El Mirage III era un avión interceptor, por lo que fue creado para interceptar y destruir aviones enemigos. El 14 de julio de 1970 se realizó la firma el contrato por la compra de 10 M-III monoplazas y 2 biplazas, de esta manera se convirtieron en los primeros aviones de la Fuerza Aérea con capacidad de llevar misiles aire-aire. En 1977, se realizó la compra de 7 monoplazas más y, en 1979, de 2 biplaza más. Esto quiere decir que la Fuerza Aérea contaba con 21 unidades de los Mirage III. En cuanto a los Mirage V, se trataba de aviones de ataque. El 28 de agosto de 1979 arribaba el primer lote de estas aeronaves. Producto de la buena acción por parte de los mismos, en el año 1980 se realizó la compra de 13 unidades más (11 monoplazas y 2 biplaza).
El 6 de junio de 1982 durante Guerra de las Malvinas el gobierno del Perú realizó una operación secreta para surtir a la fuerza aérea argentina de 10 cazas Mirage V. También proporcionó misiles Exocet para artillarlos que la fuerza aérea del Perú debió transportar en un avión de transporte Hércules de La Joya (Arequipa, Sur del Perú) al aeropuerto San Salvador de Jujuy (Norte de Argentina), esquivando los radares chilenos en Antofagasta e Iquique, y de ahí a un aeródromo alterno del aeropuerto de Tandil (Buenos Aires) entre el 6 y 8 de junio de 1982. De acuerdo a un informe de inteligencia, los aviones aterrizaron en el Aeropuerto de Jujuy el día 6 continuando el vuelo el 7, Otras dos máquinas hicieron lo propio el día 9. La seguridad estuvo a cargo de la policía provincial, federal y personal de inteligencia militar.
IA-58 Pucará.
IA-58 Pucara de la Fuerza Aérea Argentina (FAA)
Avión diseñado por la Fábrica Militar de Aviones para la Fuerza Aérea Argentina. Empleado para misiones de ataque a objetivos terrestres y potenciado por turbohélice. Tenía una velocidad máxima de 550 km/h. De esa manera quedó conformado el Escuadrón Aeromóvil Pucará Malvinas que fue la primera escuadrilla de aviones de combate que aterrizó en el archipiélago.
BMK-62 Canberra.
Avión bombardero fabricado en el Reino Unido, por English Electric. La Fuerza Aérea Argentina contaba con un total de 10 aviones modelos B.62. Su armamento era:
4 cañones 20 mm con 500 disparos o 2 grupos de ametralladoras de 7,62 mm
BMK-62 Canberra de la FAA en 1970Una bahía interna y dos puntos externos con una capacidad de 3.600 kg, para cargar una combinación de:
Hasta 9 bombas de 227 kg (500lb) o 6 de 454 kg (1,000lb) o una única bomba de 1,814 kg (4,000lb).
2x pods de 37 cohetes no guiados de 51mm (2 pulgadas) o alternativamente 2x pods con 18 cohetes SNEB de 68mm.
C-130 Hercules.
C-130H Hercules en 1979
El C-130 Hércules era un avión de transporte táctico. Fue fabricado en los Estados Unidos por la empresa Lockheed. Era propulsado por cuatro motores turbohélice. Contaba con un suelo bajo, a la altura de la plataforma de un camión; un tren de aterrizaje suave para poder operar sobre pistas irregulares, cabina presurizada, depósitos integrados de gran capacidad a fin de aumentar su alcance, perfecta visibilidad para la tripulación, motores turbohélice y unas asombrosas prestaciones que, junto a su sistema STOL, lo colocaban al nivel de los cazas de la Segunda Guerra Mundial en velocidad. Fueron adquiridos en 1968 por la Fuerza Aérea Argentina tres unidades. Luego los C-130H que llegaron entre 1971 y 1975, y finalmente cinco C-130B en 1982. Durante las hostilidades, el 1 de junio, mientras realizaba tareas de deteccion de buques enemigos (para la cual no estaba diseñado, al ser solo aeronave de transporte) el C-130 matrícula T-63 fue atacado por parte de aviones de la Marina Real Británica, derribándolo y provocando la muerte de sus 7 tripulantes.
En lo que se refiere a las bases en el sur, se creó la Fuerza Aérea Sur (FAS), siendo su comandante el brigadier Horacio Ernesto Crespo. Durante los días del mes de abril, la F.A.S. realizó las siguientes tareas: reconocer las capacidades del enemigo, adiestrar a los pilotos en las técnicas de ataque a buques, realizar pruebas operativas, adaptar los sistemas de armas, estudiar las posibilidades de ataque de sus aviones (que apenas podían llegar a las islas por la distancia que las separaba del continente), reconocer el archipiélago en vuelos de práctica, etc. Se distribuyo el material y el personal en las siguientes bases:
BAM Trelew (TRE): Escuadrón MK-62 Canberra
IX Brigada Aérea, de Comodoro Rivadavia (CRV): Escuadrón de C-130, Escuadrón Fénix (compuesto por aeronaves civiles y militares del tipo Learjet LR-35), Escuadrón Mirage III, Escuadrón de búsqueda y salvamento (sistemas F-27, DHC-6 y distintos tipos de helicópteros).
BAM San Julián (SJU): Escuadrón de cazas A4-C y parte del Escuadrón Dagger.
BAM Santa Cruz (SCZ): parte del Escuadrón IA-58 Pucara (la otra parte destinada a las islas)
BAM Río Gallegos (GAL): Escuadrón A4-B y Escuadrón Mirage III.
BAM Río Grande (GRA): parte del Escuadrón Dagger.
A-4C Skyhawk de la IV Brigada Aérea durante la guerra de Malvinas
En inicios de abril de 1982, los aviones C-130 de la Fuerza Aérea trasladaron 5.500 toneladas de carga y 9.800 hombres, realizando 420 aterrizajes. A patir del 1 de mayo, en que se efectivizó el bloqueo aeronaval inglés, se completaron otros 33 vuelos con aterrizajes y lanzamiento aéreo - de ellos, el 62% para el Ejército, 30% para la Fuerza Aérea y 8% para la Armada. Se movilizaron 450 toneladas de carga y se evacuaron 264 heridos. La FAA creó para esa tarea el Comando Aéreo de Transporte (CAT). En el aeropuerto de Puerto Argentino se creó la Base Militar Malvinas (BAM Malvinas). Para aumentar las dimensiones de la reducida plataforma, se le agregó planchas de aluminio; en Goose Green (Isla Soledad) y en Isla Borbón (norte de Gran Malvina) se crearon dos bases adicionales: BAM Cóndor y BAM Calderón, ambas para funcionamiento de los IA-58; la primera de ellas cayó el 29 de mayo, mientras que la segunda fue blanco de un raid de comandos SAS, perdiendo varios IA-58.
Desde el primer ataque de la Task Force 317 (1 de mayo) hasta la rendición en las islas (14 de junio), la F.A.A. planifico 505 salidas de sus aviones de combate, cumpliendo 445 salidas (88%). De esa cifra, 272 salidas (64%) llegaron a su objetivo material. Durante las operaciones se volaron 12.454 horas, siendo los siguientes los hechos más destacados:[36]
Combate del 1 de mayo: se desarrollaron acciones aire-aire en su mayoría, sufriendo la fuerza la pérdida de varios pilotos, y una escuadrilla de Dagger fue la primera en el conflicto en atacar unidades de superficie inglesas y eludir su sistema de defensa de misiles.
Tras el desembarco de buques de la Task Force 317 en San Carlos, se produjeron los hundimientos de la fragata HMS Ardent (F-184) y HMS Antelope (F-170), el 21 y 23 de mayo, y daños graves a otros buques.
Raid del 25 de mayo, frente a las costas de Pebble Island (Isla Borbón): hundimiento del destructor Tipo 42 HMS Coventry (D-118) y avería de la fragata HMS Broadsword (F-88).
30 de mayo: Participación en el ataque conjunto entre la Armada y la F.A.A. al portaaviones HMS Invencible, que según la FAA terminara en su avería; el mismo es negado por Inglaterra.
Raid del 8 de junio sobre Fitz Roy/bahía Agradable (8 de junio), que culminara con la pérdida del logístico de gran porte RFA Sir Galahad (L-3005) y la lancha de desembarco Foxtrot 4, como también daños graves en los buques RFA Sir Tristam (L-3505) y la fragata HMS Plymouth (F-126).
En cuanto a las operaciones terrestres, la fuerza intervino con otras unidades (3.ª Batería de Artillería AAe, procedente de la BAM Mar del Plata[37]), y el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), del cual llegara a las islas el 2 de abril, desplazándose al sector del aeropuerto y con tareas de patrullaje sobre el terreno de las islas.
La Fuerza Aérea Argentina sufrió 55 muertos (36 oficiales, 14 suboficiales y 5 soldados) y 47 heridos, totalizando 101 bajas. La cantidad de argentinos fallecidos en el conflicto (entre todas las fuerzas), asciende a 649 hombres (de ellos, 323 hombres, es decir el 50%, fallecieron en el hundimiento del crucero ARA Belgrano, el 2 de mayo), mientras que 1.088 fueron heridos. En cuanto a perdidas materiales, la FAA tuvo 47 aeronaves en total (diez A4.B, nueve A4-C, dos Mirage III, once Daggers, dos Canberra, un Hércules, un Learjet, dos Bell 212 y veinticuatro Pucará - de estos últimos, trece capturados tras el cese de los combates).[38][39]
TOM, TOAS y TOS: Los Teatros de Operaciones durante el Conflicto del Atlántico Sur.[40]
De la guerra de las islas Malvinas a la actualidad
La Fuerza Aérea Argentina diseñó en 1982 un plan de renovación para la década de 1990. Los oficiales aeronáuticos se habían convencido de la conveniencia de acabar con la dependencia tecnológica de la Argentina. Por ello planearon el desarrollo del entrenador FMA IA-63 Pampa, el caza furtivo FMA SAIA 90 y la transformación del cohete Cóndor en un misil balístico de alcance medio.[41] El avión Pampa se consagró y sirve en la fuerza, mientras que el SAIA 90 quedó cancelado por resolución del presidente Raúl Alfonsín en favor del Cóndor, el cual prosperó hasta fines de los años ochenta. El misil sucumbió a la decisión del presidente Carlos Saúl Menem de cancelarlo.
En el período comprendido entre 1983 y 2003 la Fuerza Aérea Argentina renovó en parte sus filas.[42] En 1994 el presidente Menem suspendió el servicio militar obligatorio en Argentina. En su lugar habilitó el servicio militar voluntario[43] por un plazo de diez años, donde toda el personal de tropa quedó constituido por soldados profesionales ("Voluntarios"), en lugar de conscriptos. Se los profesionalizó y se permitió la incorporación de mujeres.
Desde 1988 la Fuerza Aérea recibe entrenadores de baja velocidad IA-63 Pampa de la Fábrica Militar de Aviones (FMA) de Córdoba. En 1994 el gobierno nacional decide la privatización de la Fábrica Militar en concesión a la LMAASA (Lockheed Martin Aircraft Argentina SA). La planta entrega ocho aeronaves Pampa en los años venideros.
A finales de siglo, la FAA contaba con veteranos Douglas A-4B/C Skyhawk al límite de su vida útil. En 1995 el Ministerio de Defensa aprueba la compra de treinta y seis (36) McDonnell Douglas OA/A-4M con una recuperación y modernización completa, generando una variante mejorada de ese avión. El proyecto se denomina OA/A-AR Fightinghawk y tuvo un impulso decidido con participación de la planta LMAASA en Córdoba. La primera escuadrilla de A-4AR arriba en vuelo directo de California el 23 de diciembre de 1997, reemplazando a los A-4 que pasan a retiro.[44]
A principios de 2005, el presidente Néstor Kirchner despidió a 17 brigadieres de la Fuerza Aérea Argentina, incluido el jefe de la misma, brigadier general Carlos Rohde, tras un escándalo de tráfico de drogas a través de Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Kirchner citó fallos en los sistemas de seguridad de los aeropuertos argentinos que fueron supervisados por la Policía Aeronáutica Nacional, una antigua rama de la Fuerza Aérea que dependía del Comando de Regiones Aéreas, dejó de tener naturaleza militar y pasó a ser una fuerza de seguridad civil dependiente en su momento del Ministerio del Interior, pasando a llamarse Policía de Seguridad Aeroportuaria.[45]
En 2007 la Fuerza Aérea comenzó a participar del Operativo Fortín, el cual tenía el propósito de suministrar vigilancia del espacio aéreo argentino y brindar información a las Fuerzas de Seguridad en la lucha contra el narcotráfico. Se aportaron medios aéreos en forma constante al Plan Nacional de Manejo del Fuego. A su vez, a través de sus unidades, la Fuerza Aérea realiza control de espacio aéreo, empleando aeronaves IA-63 Pampa, IA-58 y A-4R Fightinhawk, además de radares en apoyo de las fuerzas de seguridad. A principios de 2011 la fuerza incorporó para su nueva escuela de vehículos aéreos no tripulados, en la provincia de Córdoba, tres Nostromo Yarará, un vehículo aéreo no tripulado, el primero construido en Argentina para misiones de vigilancia y reconocimiento.[46][47]
Por decreto del 14 de octubre de 2004 fue creado el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), asignando a la Fuerza Aérea Argentina la tarea de ejecutar las operaciones aéreas necesarias para poner en ejecución ese sistema.[48] Después, por resolución del MD con fecha 9 de abril de 2014, fue creado el Comando Conjunto Aeroespacial (COCAES), con asiento en el Centro de Vigilancia Aeroespacial y con dependencia del Estado Mayor Conjunto (EMCO), para ejercer la coordinación de todas las operaciones aéreas en tiempos de paz.[49]
En 1988 la FMA entregó los primeros 3 aviones de serie IA-63 Pampa con destino en la IV Brigada Aérea, donde se imparte el Curso de Estandarización de Aviadores de Combate (CEPAC). Actualmente prestan servicio ejemplares de las variantes Pampa II y Pampa III.[50]
Un lote de aviones Pampa III fue asignado al Escuadrón 10 "Cruz y Fierro", en la X Brigada Aérea de Río Gallegos, reabierta el 7 de febrero de 2023 para fortalecer la vigilancia y control del espacio aéreo de la Nación.[51]
Tras la incorporación del F-16, los Pampa III con destino en la VI Brigada Aérea fueron repartidos entre la IV Brigada Aérea y la X Brigada Aérea.[50]
La adquisición del F-16 fue formalizada por un acuerdo firmado en Skrydstrup (Dinamarca) el 16 de abril de 2024 por 24 aviones de caza (16 F-16AM + 8 F-16BM). Ese lote de F-16 será la dotación del Grupo 6 de Caza (G6C) en la VI Brigada Aérea con asiento en Tandil.[54] La primera escuadrilla de seis aviones arribará a la Argentina el 6 de diciembre de 2025.[55]
Presentación formal del sistema de armas F-16AM/BM Block 15 MLU
Los F-16 adquiridos pertenecen a la variante F-16 Block 15 AM/BM tape 6.5[56] y son oficialmente denominados «F-16M».
En octubre de 2024 comenzó la construcción del Centro de Instrucción para el adiestramiento de aviadores y mecánicos de la VI Brigada.[57]
El 18 de diciembre de 2024 fue presentado en la VI Brigada Aérea el F-16BM Block 10 M-1210, coloquialmente llamado "el n.º 25", que sirve como entrenador (technical trainer) en el Centro de Instrucción.[58] El mismo fue ensamblado para ser exhibido el 24 de febrero de 2025 en la VI Brigada Aérea como la presentación oficial del F-16 realizada por el Ministerio de Defensa.[59]
Paralelamente a la incorporación del F-16, el Área de Material "Río Cuarto" trabaja junto al Grupo Técnico 5 de la V Brigada Aérea para la vuelta al servicio del O/A-4AR Fightinghawk (en tierra desde un accidente fatal el 15 de julio de 2024) previéndose la puesta en servicio de entre cuatro y seis unidades en el Grupo 5 de Caza.[62]
El 6 de junio de 2023 arribó a la I Brigada Aérea de El Palomar (provincia de Buenos Aires) el avión Lockheed C-130H Hercules TC-60 "Pioneros de la Aviación Militar" para la dotación del Grupo 1 de Transporte Aéreo de la I Brigada Aérea, adquirida en condición de "leasing" pero después en 2024 quedó incorporado definitivamente en la FAA.[63] Fueron asimismo incorporadas dos aeronaves Embraer ERJ-140LR en 2023 y una en 2025 (T-94, T-95 y T-96), también para el Grupo 1 de Transporte Aéreo, para reemplazar al veterano Fokker F-28.[64]
En 2023 el Estado Mayor Conjunto impulsó la compra conjunta de seis helicópteros Bell 407GXi con capacidad para búsqueda y rescate en alta montaña, repartidos en partes iguales entre el Ejército y la Fuerza Aérea. El 25 de octubre de 2023 llegó a la IV Brigada Aérea el primer ejemplar (H-111), y el 4 de diciembre de 2025 arribaron los dos restantes (H-112 y H-113).[65][66]
El personal militar se estructura en cuadro de oficiales, cuadro de suboficiales y cuadro de tropa; y en cuerpo comando y cuerpo profesional.
El cuadro de oficiales de cuerpo comando se forma en la Escuela de Aviación Militar (EAM) de Córdoba que se gradúan con el grado de alférez (4 años). El cuadro de oficiales se divide en tres grupos: oficiales superiores (brigadieres y comodoros), oficiales jefes (vicecomodoros y mayores) y oficiales subalternos (capitanes y primeros tenientes, tenientes y alféreces).
El cuadro de suboficiales de cuerpo comando se forma en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Córdoba (ESFAC) y en la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Ezeiza (ESFAE), que se gradúan con el grado de cabo (2 años). El cuadro se divide en dos grupos: suboficiales superiores (suboficiales mayores, suboficiales principales, suboficiales ayudantes y suboficiales auxiliares) y suboficiales subalternos (cabos principales, cabos primeros y cabos). Los suboficiales de cuerpo comando pueden alcanzar hasta el grado de suboficial mayor.
El ingreso de mujeres a las Fuerzas Armadas argentinas se inició en 1980, en la Armada y la Fuerza Aérea, en tanto que Ejército lo permitiría en 1981. En el caso puntual de la Fuerza Aérea, en 1980 se habilitó el ingreso de mujeres suboficiales para el Cuerpo Comando y en 1981 se habilitó el ingreso de mujeres oficiales, pero solo en el cuerpo Profesional. Recién en 2001 se permitió el ingreso de mujeres oficiales en el Cuerpo Comando, es decir de las unidades de combate, quedando desde ese momento habilitadas para formar parte de todas las especialidades de la Fuerza.[70]
En 2010 la Fuerza Aérea ya registraba un total de 2562 mujeres, equivalentes al 17 % del total, contando los institutos de formación, resultando un porcentaje mucho más alto que las otras dos fuerzas.[70] Hacia ese año, las mujeres participaban en juntas de clasificación para suboficiales, pero no participaban en las juntas para oficiales.[71] Una gran parte de las funciones de las mujeres en la Fuerza Aérea estaban influenciadas por estereotipos de género, siendo el área de Apoyo Sanitario el que tenía mayor presencia femenina con un 61%, seguido de Enfermería con un 56 %.[71]
En 2006 la entonces ministra de Defensa Nilda Garré creó el Observatorio sobre la Integración de la Mujer en las Fuerzas Armadas y en 2007 creó el Consejo de Políticas de Género, institución única en el mundo debido al hecho de la incorporación de las mujeres militares.[71][72] Se crearon Oficinas de Género en las unidades militares, se derogaron las normas que prohibían el ingreso y permanencia en los Institutos de formación de las alumnas que quedaran embarazadas, así como militares varones que reconocieran su paternidad y la obligación de solicitar autorización al superior para casarse.[73]
En 2017 la Fuerza Aérea tenía 3482 mujeres, sin contar los institutos de formación, equivalente a un 25 % de la fuerza.
Los oficiales de la Fuerza Aérea Argentina se forman en la Escuela de Aviación Militar. Allí cursan durante cuatro años para egresar con el grado de alférez.[74]
Los grados de los oficiales, en orden descendente, a continuación:[75]
El personal se divide en: el cuadro de oficiales, compuesto por oficiales superiores, oficiales jefes, oficiales subalternos, oficiales profesionales; el cuadro de Suboficiales entre los que hay suboficiales superiores, suboficiales subalternos; alumnos, compuesto por cadetes y aspirantes; el cuadro de tropa compuesto de soldados voluntarios y conscriptos (estos últimos, sin incorporación desde el inicio del servicio militar voluntario); el cuadro de personal docente civil; y el cuadro de personal civil en sus diferentes agrupamientos a saber: superior, supervisor, universitario, técnico, administrativo, de producción y de servicios.
↑El 10 de agosto de 1912 se creó la Escuela de Aviación Militar y el 4 de enero de 1945 nació la Secretaría de Aeronáutica, lo que constituyó la fundación de la Fuerza Aérea Argentina como arma independiente del Ejército Argentino.[1]
↑La cantidad excluye al F-16B M-1210 que fue presentado en la VI Brigada Aérea el 24 de febrero de 2025
↑Donadio, Marcela (2016). «10: Argentina». Atlas Comparativa de la Defensa en América Latina y el Caribe (1.ª edición). Buenos Aires: Red de Seguridad y Defensa de América Latina. p. 114. ISBN978-987-4128-00-3. Consultado el 28 de noviembre de 2020.
↑Libro Blanco de la Defensa 2015 (1.ª edición). Buenos Aires: Ministerio de Defensa. 2015. p. 62. ISBN978-987-3689-25-3.
↑Isidoro Ruiz Moreno (2013). La revolución del '55. Claridad.
↑Daniel E. Cichero (2005). Bombas sobre Buenos Aires: gestación y desarrollo del bombardeo aéreo sobre la Plaza de Mayo del 16 de junio de 1955. Vergara.
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↑Manfredi (h), Alberto N. (2018). «Anexo: Grumman F9F Panther». Azules y colorados, un conflicto estéril. «Cuando el 3 de ese mes, la Fuerza Aérea bombardeó Punta Indio, cuatro F9F fueron destruidos en tierra junto a otras aeronaves, los cazas matrícula 0416/3-A-101, 0423/3-A-108, 0450/3-a-118 y 0457/3-A-121. Un quinto aparato fue dañado durante los ataques y no volvió a volar. Se trata del 0417/3-A-102 que terminó desguazado y entregado en parte a la Escuela de Aviación Naval en 1967.»
↑«Tapa Clarín». Clarín. 6 de diciembre de 1973. Consultado el 24 de agosto de 2017.
↑«Tapa Clarín». Clarín. 11 de diciembre de 1973. Consultado el 24 de agosto de 2017.
↑«Tapa Clarín». Clarín. 16 de diciembre de 1973. Consultado el 24 de agosto de 2017.
↑Yofre, Juan Bautista (2011). 1982: los documentos secretos de la guerra de Malvinas/Falklands y el derrumbe del Proceso (2.ª edición). Buenos Aires: Sudamericana. p. 56. ISBN978-950-07-3666-4.
↑Brea, Esteban G. (18 de abril de 2011). «Los Halcones (I): Génesis». Gaceta Aeronáutica. Archivado desde el original el 31 de marzo de 2019. Consultado el 31 de marzo de 2019.
↑Facundo Miño (2 de septiembre de 2014). «Adiós a la colimba». La Voz. Consultado el 3 de septiembre de 2017.
↑ abc«Grados Militares». Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Archivado desde el original el 3 de julio de 2019. Consultado el 30 de diciembre de 2019.
Participación de la Fuerza Aérea en Malvinas / dirigido por Mario Miguel Callejo. - 2.ª ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Fuerza Aérea Argentina , 2023. [2]