Estereotipo de género

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Los estereotipos de género son el conjunto de ideas preconcebidas utilizadas para explicar el comportamiento de varones y mujeres, generadas en torno a la idea sobre cómo deben comportarse y los papeles que deben desempeñar en el trabajo, la familia, el espacio público además de cómo deben relacionarse entre si.[1]​ Cada cultura elabora sus propios estereotipos de género que dependen de los roles en los marcos sociales en los que se construyen, sin embargo, numerosos estudios han encontrado elementos en común universales.[1]

Los estereotipos de género se incorporan a través del aprendizaje en la socialización y con frecuencia no existe justificación racional, sin embargo influyen en actitudes y conductas, por ello son utilizados con frecuencia en la mercadotecnia, la publicidad, el cine y los medios de comunicación.

Estereotipos[editar]

El estereotipo es una preconcepción generalizada que surge a partir de adscribir a las personas ciertos atributos, características o roles en razón a su pertenecencia de grupo económico y social, sexo, cultura, etc.

Estereotipar ayuda a simplicar el entendimiento y organizar y categorizar la información, sin embargo resulta problemático cuando opera para marcar para ignorar habilidades y circunstancias de las personas que puedan traducirse en la restricción o negación de los derechos fundamentales, por un lado, y en la jerarquización entre grupos sociales, por el otro.[2]

Estereotipo masculino[editar]

Se construye con la imagen necesidad de dominio, agresión y realización.

Los términos frecuentemente utilizados para la descripción de masculinidad son: independiente, no emocional, agresivo, insensible, competitivo, descoordinado, experimentado, fuerte, activo, seguro de si mismo, duro y sexualmente agresivo.[3]

Estereotipos femeninos[editar]

Los términos que suelen usarse para describir la feminidad son: dependiente, emocional, pasiva, sensible, tranquila, débil, insinuante, suave, sexualmente sumisa y complaciente.[3]

Relaciona a las mujeres con el cuidado, la dependencia y la afiliación. Sobre la base del estereotipo de que las mujeres son más protectoras, las responsabilidades del cuidado de los hijos suele recaer sobre ellas de manera casi exclusiva.[4]

En el ámbito del trabajo, los estereotipos femeninos establecen la falsa creencia de que las mujeres hacen mejor trabajos minuciosos y rutinarios con las manos, que una mujer no tiene la misma autoridad para dirigir a un equipo de trabajo, que los hombres están más capacitados para llevar la dirección porque son más racionales, que tienen menor absentismo laboral, que las mujeres temen ocupar espacios de poder, que la maternidad impide a las mujeres centrarse en su trabajo, etc.[1]

Estereotipos de género en política[editar]

Tiene el fin de explicar el impacto del género en las competencias temáticas, los roles adoptados y los rasgos de personalidad presentados por los candidatos en sus campañas electorales. Un segmento amplio de las investigaciones sobre comunicación política, a lo largo de los últimos 30 años se han centrado precisamente en el impacto del género en el desarrollo de una campaña electoral .[5]

Estereotipos de género y derecho internacional[editar]

Naciones Unidas recuerda que el derecho internacional de los derechos humanos asigna a los Estados la obligación de eliminar la discriminación contra hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida. Esta obligación exige que los Estados adopten medidas para abordar los estereotipos de género, tanto en la esfera pública como en la privada, así como para evitar la utilización de dichos estereotipos.[4]

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), establece en su artículo 5 que “los Estados Partes tomarán todas las medidas apropiadas para modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres”.

En otros tratados de derechos humanos también se exige que los Estados Partes se enfrenten a los estereotipos nocivos y a su utilización. En la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad el 8 (1) (b), compromete a los Estados a luchar contra los estereotipos, los prejuicios y las prácticas nocivas respecto de las personas con discapacidad, incluidos los que combinan el género y la discapacidad.[4]

Categorías de estereotipos de género en el marco legal[editar]

Rebecca Cook, académica de la Universidad de Toronto, distingue tres categorías en el marco legal:[6]

  • Estereotipos basados en las diferencias biológicas existentes entre hombres y mujeres y que consideran a los hombres, por ejemplo, "más fuertes que las mujeres" o que las mujeres son menos agresivas y más pacíficas.
  • Estereotipos por el comportamiento sexual de hombres y mujeres que lleva a la consideración que la mujer es propiedad del hombre. Como resultado de ello, denuncia la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, en la aplicación de sentencias judiciales, por ejemplo la consecuencia de la falta de penalización de la violación marital, basada en el concepto social de que la mujer es la propiedad sexual del hombre.[4]
  • Estereotipos marcados por los roles sociales de hombres y mujeres. El más común y extendido es el que considera que "el hombre debe ser el proveedor y la mujer debe ser la encargada del cuidado de los hijos y del hogar," independientemente de cuál sea la voluntad de la pareja, o que "las mujeres deben ser madres"

Estereotipos de género en sentencias judiciales[editar]

México[editar]

En México uno de los casos paradigmáticos sobre prácticas gubernamentales discriminatorias relacionadas con la justicia es la sentencia González y otras (“Campo Algodonero”) vs. México,[7]​ por el cual el Estado mexicano fue condenado, en noviembre de 2009, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos que consideró que las autoridades policiales de Chihuahua actuaron partiendo de estereotipos de género que reflejan criterios de subordinación de las mujeres y una “cultura de discriminación”. La CoIDH afirma que, al momento de investigar las desapariciones, los funcionarios públicos mencionaron que las víctimas eran “voladas” o que “se fueron con el novio”, pretendiendo justificar así la inacción estatal que concluyó con los posteriores homicidios de las jóvenes. Esta falta de diligencia estricta frente a las denuncias, a juicio de la CNDH, constituyó una discriminación en el acceso a la justicia, además de que la impunidad de los delitos cometidos “envía el mensaje de que la violencia contra la mujer es tolerada, lo que favorece su perpetuación”.[2][7]

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • FRUG, Mary Joe, “A Postmodern Feminist Legal Manifesto (An Unfinished Draft), Harvard Law Review 105 (1991-1992), pp. 1045 – 75.
  • FRANKS, Violet, y ROTHBLUM, Esther D. (eds.) The Stereotyping of Women: Its Effects on Mental Health. New York: Springer, 1983.
  • FRASER, Nancy. Iustitia Interrupta: Reflexiones críticas desde la posición “postsocialista”. (Trad. Magdalena Holguín e Isabel Cristina Jaramillo). Colección Nuevo Pensamiento Jurídico, Bogotá: Universidad de los Andes, Siglo del Hombre Editores, 1997.
  • Magallón, Carmen "Sostener la vida, producir la muerte: estereotipos de género y violencia". En: Vicenç Fisas (ed.) El sexo de la violencia, 1998.

Referencias[editar]

  1. a b c Luz Martínez Ten y Rosa Escapa. «La discriminación de las mujeres: qué es y cómo se construye». eap.gobex.es. Escuela de Administración Pública de Extremadura. Consultado el 20 de septiembre de 2016. 
  2. a b «¿Qué son los estereotipos de género? – Unidad de Igualdad de Género del Poder Judicial de la Federación». equidad.scjn.gob.mx. Consultado el 20 de septiembre de 2016. 
  3. a b «Identidad de género | Rasgos masculinos y femeninos estereotípicos». www.plannedparenthood.org. Consultado el 20 de septiembre de 2016. 
  4. a b c d Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. «Los estereotipos de género y su utilización». www.ohchr.org. Consultado el 20 de septiembre de 2016. 
  5. {{{1}}}



  6. Rebecca J. Cook y Simone Cusack (2009). «Estereotipos de género. Perspectivas legales transnacionales». Universidad de Pensilvania - Univeresidad de Toronto. Consultado el 20 de septiembre de 2016. 
  7. a b Corte Interamericana de Derechos Humanos (16 de noviembre de 2009). «Caso González y otras ("Campo algodonero") Vs México». Corte Interamericana de Derechos Humanos. Consultado el 20 de septiembre de 2016.