Ejército Argentino

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Ejército Argentino
Seal of the Argentine Army.svg
Escudo del Ejército Argentino
Activa 29 de mayo de 1810 (205 años)
País Flag of Argentina.svg Argentina
Rama Ejército
Función La independencia y la soberanía.
Tamaño 70 500 activos
80 000 reservistas
Comandantes
Comandante actual General de Brigada Diego Luis Suñer
Insignias
Símbolo de
identificación
Flag of Argentina (2-3).png
Cultura e historia
Lema Una fuerza bicentenaria que nació con la patria en mayo de 1810
Colores Celeste y blanco
Marcha Canción del Ejército Argentino
Aniversarios Día del Ejército Argentino 29 de mayo (creación oficial: 29 de mayo de 1810).
Guerras y batallas
Invasiones Inglesas
Guerra de la Independencia Argentina
Guerras de independencia hispanoamericanas
Guerras civiles argentinas
Invasión Luso-Brasileña
Guerra del Brasil
Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana
Guerra del Paraná
Guerra de la Triple Alianza
Conquista del Desierto
Operativo Independencia
Guerra del Atlántico Sur
Copamiento del cuartel de La Tablada

Sitio web: http://www.ejercito.mil.ar
[editar datos en Wikidata]

El Ejército Argentino es el componente terrestre de las Fuerzas Armadas de Argentina. Originado a comienzos del siglo XIX, constituyó una organización con mucho poder político, en especial a partir de 1930 y hasta 1983, período en el que lideró varios golpes de estado que instalaron dictaduras cívico-militares conducidas por el Ejército. Se ha destacado en las misiones de paz en el marco de las Naciones Unidas, siendo reconocido internacionalmente por la calidad de sus acciones en beneficio de la paz.[1]

En el Ejército Argentino, el conteo anual realizado da una cantidad de 70 500 efectivos (todos profesionales).[2]

El día 29 de mayo, se celebra el Día del Ejército Argentino, conmemorando su creación en el año 1810.

Índice

Historia[editar]

Introducción[editar]

La historia del Ejército Argentino se remonta a los últimos años del Virreinato del Río de la Plata, cuando las primitivas formaciones militares coloniales se vieron enfrentadas a las Invasiones Inglesas a Buenos Aires en 1806 y 1807. Éstas fueron repelidas gracias a la formación de milicias, que serían la base del futuro Ejército Argentino.

Soldado de los Dragones de la Frontera, alrdedor de 1718.
Suboficial del Ejército Argentino en la actualidad.

Oficialmente, la fundación del Ejército Argentino data de un decreto de la Primera Junta, inmediatamente posterior a la Revolución de Mayo. A partir de ese momento, el Ejército Argentino participó en la Guerra de Independencia, antes de verse virtualmente disuelto por causa de las guerras civiles.

Esporádicamente volvió a formarse un ejército nacional durante la Guerra del Brasil y la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, pero durante más de medio siglo fue reemplazado por ejércitos y milicias provinciales. Durante las presidencias de Urquiza y Mitre se intentó volver a reorganizar un ejército nacional, pero el mismo no pasó del papel.

La organización definitiva del Ejército Argentino se debió, según lo entiende la mayor parte de los historiadores, a la Guerra del Paraguay, que permitió la formación de un ejército permanente. Fue ese ejército nacionalizado el que permitió aplastar las últimas rebeliones internas en la década de 1870 y las revoluciones radicales de finales del siglo XIX, así como también lograr la definitiva Conquista del Desierto y del Chaco.

La profesionalización definitiva del Ejército – simbolizada en gran medida por el servicio militar obligatorio de la población masculina – se logró a principios del siglo XX. Durante más de cien años, el Ejército no debió enfrentar enemigos exteriores y sus objetivos comenzaron a confundirse con acciones políticas interiores. El Ejército profesional comenzó a politizarse nuevamente y lideró sucesivos golpes de estado a lo largo de aproximadamente medio siglo, entre 1930 y 1976.

Desde mediados del siglo XX, el Ejército lideró la lucha contra movimientos armados de izquierda y peronistas, derivando paulatinamente en la persecución sangrienta de toda oposición – en la llamada guerra sucia – llevada a cabo por la última dictadura (19761983). La oposición creciente a ésta llevó al gobierno a intentar recuperar su prestigio con una aventura militar, la Guerra de las Malvinas. El rápido fracaso de las Fuerzas Armadas destruyó el prestigio político del Ejército en forma definitiva.

Tras el regreso definitivo de la democracia, el Ejército ha buscado una nueva razón de ser, especialmente tras el final de la Guerra Fría. En parte la ha encontrado en las misiones humanitarias guiadas por la Organización de las Naciones Unidas en diversos países del mundo, que le permiten modernizarse y mantenerse activo, sin participar en el proceso político interno ni lanzarse a aventuras militares contra otros países.

Época colonial y virreinal[editar]

Durante el tiempo en que las provincias argentinas formaban parte del Virreinato del Perú, las guarniciones militares de las distintas gobernaciones estaban muy escasamente dotadas en lo militar. Para la defensa contra los ataques indígenas debían contar casi exclusivamente con los aportes voluntarios de los pobladores. Algunas ciudades, como Buenos Aires, capital de la Gobernación del Río de la Plata tenían reducidas guarniciones militares, destinadas a la defensa contra ataques extranjeros.

Desde 1680 en adelante, la corona española se esforzó por aumentar la dotación de Buenos Aires y su gobernación para defenderla de la amenaza que representaba la fundación por parte de Portugal de la Colonia del Sacramento, ubicada en la margen norte del Río de la Plata. Ese esfuerzo fue en aumento en los años siguientes, y con fuerzas venidas de la Península se fundó la ciudad de Montevideo.

Bajo el gobierno de José de Andonaegui se formó un cuerpo de caballería para la defensa de la frontera indígena, los Blandengues de Buenos Aires, que defendían distintos puntos del interior de la provincia de Buenos Aires;[3] a ellos que se unirían posteriormente cuerpos similares en Santa Fe y Montevideo. Otros cuerpos especializados en la defensa contra los indígenas, especialmente de la región chaqueña, eran los Partidarios de la Frontera, cuerpo de milicianos a sueldo.[4]

El gobernador Pedro de Cevallos reforzó la guarnición con la llegada de más de 600 hombres, con los que intentó la conquista de Colonia. En 1764, el mismo Cevallos creó el Regimiento Fijo de Buenos Aires, un cuerpo de infantería permanente en su mayoría conformado por criollos, que gozaban de los mismos beneficios y privilegios que los soldados españoles.[5] El regimiento fue aumentado con sucesivas incorporaciones de fuerzas venidas desde España.[6] Pese a que su nombre indicaría que era un regimiento que debería permanecer fijo en la capital de la gobernación, en años posteriores tuvo guarniciones destacadas en Montevideo, la Fortaleza de Santa Teresa, en Córdoba, Santa Fe, Maldonado, Islas Malvinas e isla Martín García.

En 1770 se creó el Regimiento de Dragones de Buenos Aires, también llamado Regimiento Fijo de Caballería. Poco después se creó el Real Cuerpo de Artillería.[7] A principios de 1771, la guarnición veterana de Buenos Aires contaba con un total de 3.151 hombres:[8]

En 1776 el ex gobernador Cevallos conquistó a Portugal la isla de Santa Catalina y Colonia del Sacramento, aunque fue obligado a devolver la primera por la paz de San Ildefonso.[9] Traía consigo el nombramiento de primer virrey del Virreinato del Río de la Plata con capital en Buenos Aires, a cuya guarnición agregó más de mil efectivos.[10]

En los años siguientes, las fuerzas virreinales tuvieron una actuación marginal en las campañas en que fueron aplastadas las revoluciones de Túpac Amaru II en el Perú y de Túpac Catari en el Alto Perú.[11] En 1801 tuvieron una actuación poco destacada ante la ocupación portuguesa de las Misiones Orientales por parte de Portugal.[12]

Las innovaciones más destacadas de los años del virreinato estuvieron relacionadas con la organización jerárquica del Ejército, con el Virrey como comandante nominal, reemplazado en el control inmediato de las fuerzas militares por un Inspector General del Ejército, y un Comandante General de la Frontera para la prevención de ataques indígenas. En 1801 se produjo una profunda reorganización de las milicias, dirigida por el Inspector de Armas Rafael de Sobremonte.[13]

Invasiones Inglesas[editar]

Ante la inminencia de una invasión inglesa, el virrey Rafael de Sobremonte pidió urgente ayuda a España, que rechazó su pedido. Suponiendo que los británicos intentarían ocupar Montevideo – porque era un mejor puerto y una ciudad amurallada – envió hacia esa ciudad las escasas fuerzas veteranas de Buenos Aires.

El 25 de junio de 1806, se inició la Primera Invasión Inglesa, cuando 1.600 ingleses, comandados por William Carr Beresford, desembarcaron en la zona de Quilmes (Buenos Aires). El intento de defensa a cargo del teniente coronel con 500 hombres fue rápidamente disuelto por la superioridad aplastante en armamento y táctica de los invasores. También fracasó el intento de defender la línea del Riachuelo pergreñada por el virrey Sobremonte, que viendo eso se dio a la fuga hacia Córdoba. La ciudad de Buenos Aires fue ocupada sin mayor resistencia por una tropa notoriamente exigua, dejando en evidencia la incapacidad del Imperio Español para defender sus colonias.

En secreto se formaron un conjunto de fuerzas milicianas en los alrededores de la ciudad, donde se unieron a los Blandengues de las cercanías, bajo el mando de Juan Martín de Pueyrredón. Mientras tanto, las fuerzas apostadas en Montevideo fueron conducidas hasta la capital por el coronel Santiago de Liniers, que desembarcó en San Isidro con 1.600 hombres. Allí se reunió a las fuerzas de Pueyrredón y otros voluntarios, con los que inició la marcha sobre Buenos Aires. Tras ser rechazada su intimación, obtuvo una completa victoria el 12 de agosto en el centro de la ciudad, en el hecho conocido históricamente como Reconquista de Buenos Aires, causando 417 muertos y tomando 1.200 prisioneros a los británicos, incluido el gobernador Beresford.

Formación de las milicias[editar]

El virrey Sobremonte debió delegar el mando militar y político en Liniers, que se abocó a la formación de milicias locales. Una Junta de guerra convocó al pueblo a alistarse al ejército en cuerpos separados según su provincia y lugar de origen. Hacia fin de año, se habían enrolado más de 7.000 hombres,[14] divididos en los cuerpos de:[15]

  • Caballería: formado por Cazadores, Migueletes, Carabineros de Carlos IV, Escuadrón de Labradores y tres escuadras de Húsares.
  • Infantería: formado por Patricios (el regimiento más grande, dividido en tres batallones), Catalanes, Cazadores Correntinos, Montañeses (o Cántabros), Vizcaínos y Asturianos, Pardos y Morenos, Gallegos, Andaluces, Arribeños y Granaderos.
  • Artillería: formado por Milicias Provinciales, Maestranza, Morenos, Patriotas de la Unión, Indios y Pardos.

Cada uno de estos cuerpos elegían a sus oficiales y estaba formado por voluntarios a sueldo. También se formaron cuerpos milicianos en Córdoba, Paraguay[16] [17] y Montevideo.[18]

Segunda Invasión Inglesa[editar]

En enero de 1807, tropas británicas – originalmente destinadas a reforzar a la guarnición de Beresford – desembarcaron en la Banda Oriental y el 3 de febrero ocuparon Montevideo. La ineficacia mostrada por Sobremonte en la defensa de esa ciudad llevó a su deposición por el cabildo, reemplazado interinamente por Liniers – que sería nombrado posteriormente virrey titular. No obstante el carácter revolucionario de este acto, las milicias no tuvieron parte en el mismo.

El 28 de junio, los británicos desembarcaron en Ensenada, desde donde avanzaron hacia Buenos Aires, al mando del general John Whitelocke. Éste esquivó primeramente la pésima posición defensiva de Liniers, para luego derrotarlo en el Combate de Miserere, del 2 de julio, que puso en evidencia la insuficiente preparación del ejército de milicias porteñas. No obstante, Whitelocke tardó 3 días en iniciar el ataque sobre la ciudad, dándole tiempo para preparar la defensa con barricadas y trincheras. Contra éstas chocó el ataque de los invasores, que perdieron 2.500 hombres contra 302 muertos y 514 heridos locales. Whitelocke terminó por rendirse, obligándose a devolver también Montevideo y Colonia.

Las milicias locales habían demostrado su utilidad y adquirieron una notable autonomía política, especialmente a través de su héroe, el virrey Liniers.

Reorganización[editar]

Una revolución organizada contra el gobierno de Liniers obtuvo el apoyo armado de varias unidades milicianas, casi todas ellas de extracción peninsular. El rápido agotamiento de la asonada llevó a la disolución de los cuerpos de Gallegos, Vizcaínos y Catalanes.

Después de la invasión francesa a España, el virrey Liniers fue suplantado por Baltasar Hidalgo de Cisneros, que reorganizó completamente los cuerpos militares, reemplazando los nombres de los mismos por una numeración del Nº 1 al Nº 6,[19] aunque los nombres antiguos siguieron usándose.[20]

Parte de esas tropas fueron enviadas a aplastar la Revolución de Chuquisaca a fines de 1809.[21] Aunque no llegaron a entrar en combate – permanecieron allí, donde se incorporarían a los ejércitos realistas,[22] excepto algunos que serían incorporados a los ejércitos patrios en 1811.

Primeras Campañas de Independencia[editar]

Revolución de Mayo[editar]

Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta.

El súbito contacto con los conflictos políticos europeos y la influencia ideológica de la Ilustración generaron una actividad política creciente en los años que siguieron a las invasiones inglesas. El exitoso rechazo de dos poderosas invasiones sin ayuda externa hicieron que la población local, especialmente de Buenos Aires, adquiriera un alto grado de conciencia política.[23]

A partir de 1808, mientras en la metrópoli tenía lugar la guerra contra la invasión francesa, el virreinato permaneció fiel a la autoridad de la Junta Suprema Central, que gobernaba en España en nombre del depuesto rey Fernando VII, que permanecía prisionero en Francia.

A mediados del mes de mayo de 1810, la llegada de la noticia de que casi toda España había caído en manos de los ejércitos de Napoleón Bonaparte – y de la disolución de la Junta Suprema – las discusiones políticas y causó el estallido de la Revolución de Mayo en Buenos Aires. Los revolucionarios esperaron a que los jefes de los regimientos se decidieran por la Revolución, y ésta sólo se hizo con su anuencia; el jefe del Regimiento de Patricios – el más importante numéricamente – Cornelio Saavedra, asumió la presidencia de la Primera Junta, junto con el cargo de Comandante General de Armas.[23]

Dado que la Junta pretendía imponer su autoridad sobre todo el Virreinato como sucesora legítima del virrey, el 27 de mayo envió una circular a las principales ciudades del virreinato en la que se les exigía acatamiento y se solicitaba el envío a la capital de un diputado por cada ciudad.[24] También anunciaba que enviaría "una expedición de 500 hombres para lo interior con el fin de proporcionar auxilios militares para hacer observar el orden, si se teme que sin él no se harían libre y honradamente las elecciones de vocales diputados."[25] En consecuencia, el 28 de mayo la Junta creó el Departamento de Gobierno y Guerra, siendo designado Mariano Moreno como su director, y al día siguiente ordenó una reorganización general de las fuerzas de la capital:[26]

"(...) Esta recíproca unión de sentimientos a fijado las primeras atenciones de la Junta, sobre la mejora y fomento de la Fuerza militar de estas provincias; y aunque para justa gloria del país es necesario conocer un soldado en cada habitante, el orden público y la seguridad del Estado exigen que las esperanzas de los buenos patriotas y fieles vasallos reposen sobre la fuerza reglada correspondiente a la dignidad de estas provincias; a este fin, a acordado la Junta las siguientes medidas en cuya pronta y puntual observancia interesa sus respetos y todo vuestro celo."

"Los Batallones Militares existentes se elevarán a regimiento con la fuerza efectiva de 1.116 plazas, reservado la Junta proveer separadamente sobre el arreglo de la caballería y artillería volante.
Queda publicada de este día una rigurosa leva en que serán comprendidos todos los vagos y hombres sin ocupación desde los 18 hasta los 40 años.
Volverán al Servicio Activo todos los rebajados que actualmente no estuvieron ejerciendo algún arte mecánico o servicio público."


Decreto de la Primera Junta del 29 de mayo de 1810.</ref>

Debido a este decreto, se considera que al 29 de mayo de 1810 como la fecha de nacimiento del Ejército Argentino.

La Revolución fue apoyada en la mayor parte de la Intendencia de Buenos Aires y de la Intendencia de Salta del Tucumán,[24] pero fue resistida en Córdoba,[27] Montevideo,[28] Paraguay[24] y el Alto Perú.[29]

En total, el gobierno contaba con 4.145 hombres: 3.128 de infantería, 555 de caballería y 462 de artillería. Antes de fin de año fueron incorporados a esas fuerzas alrededor de mil hombres más, y se sumó un nuevo regimiento, el Regimiento América o de la Estrella.[30] Si bien la tropa era numerosa, no tenía otra experiencia que las Invasiones Inglesas, y desde entonces habían sido adiestrados por oficiales tan inexpertos como los soldados.[31]

Armamento y técnica[editar]

Las tecnología disponible y las tácticas utilizadas por los ejércitos serían comunes para las fuerzas patriotas y realistas, y no cambiarían mucho a lo largo de las campañas por la independencia. Durante los tres primeros años de guerra, ambos bandos combatirían bajo la bandera de España.[32]

Los ejércitos de la época estaban distribuidos en tres armas: infantería, caballería y artillería. Las técnicas de combate eran muy simples: ataques frontales de infantería apoyada por artillería, mientras la caballería protegía los flancos o intentaba rodear a las fuerzas enemigas. Solamente las fuerzas irregulares llevaban adelante operaciones tácticas más imprevisibles.[33]

La infantería solía ser la más numerosa, armada de fusiles a chispa de avancarga y bayonetas para el combate cuerpo a cuerpo; los oficiales tenían mayor experiencia en el manejo de tropas de infantería, lo que hacía su uso preferible al de las otras armas.[34]

La caballería era poco numerosa, dado que los criollos desdeñaban la caballería y consideraban a la lanza como un arma indígena. Su uso se veía limitado por la carencia de un entrenamiento adecuado, pero la recluta de milicias de caballería se extendería rápidamente entre la población rural del interior, y su prestigio se incrementaría a partir de la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, cuerpo de caballería especializado en choques armados a gran velocidad.[35] A partir de ese momento, la superioridad de la caballería patriota se mantuvo durante el resto de la guerra, sustentada en la habilidad de sus jinetes.

La artillería de campaña manejaba pequeños cañones portátiles de bronce y requería un despliegue logístico mayor que las otras dos armas. Las piezas eran ubicadas en grupos dentro de las formaciones de infantería. Su oficialidad, muy deficiente, fue suplantada muchas veces por artilleros de marina, pero posteriormente se instalaron escuelas de oficiales con gran preparación técnica.[34]

No había cuerpos de apoyo, que recién aparecerían con las campañas de José de San Martín. Sí, en cambio, se contaba con fuerzas auxiliares o irregulares, generalmente de caballería, armadas con lanzas, boleadoras y armas de fuego cortas.[36] En el Alto Perú y en el Perú las fuerzas irregulares serían de indígenas de a pie, armados de macanas, garrotes y hondas.[37]

Los desplazamientos se realizaban en la llanura a lomo de mula, mientras en zonas montañosas las mulas eran utilizadas exclusivamente para transporte de carga y los soldados de infantería marchaban a pie.[38]

Primera Expedición Auxiliadora al Alto Perú[editar]

La resistencia a la revolución en Córdoba, dirigida por el ex virrey Liniers, obligó a realizar la anunciada expedición al interior, con la ciudad de Córdoba como primer objetivo. Al frente de la misma fue puesto el coronel Francisco Ortiz de Ocampo, secundado por Antonio González Balcarce. Llevaban consigo 1.150 hombres, extraídos de todos los cuerpos de la capital.[39]

Los contrarrevolucionarios habían llegado a reunir 1.500 hombres,[40] pero ante la aproximación del ejército de Ocampo desertaron masivamente. Liniers y los principales opositores fueron arrestados y ejecutados. El vocal Juan José Castelli asumió el mando político del Ejército del Norte y Ocampo fue desplazado por González Balcarce.

El virrey del Perú, José Fernando de Abascal, envió tropas para defender las provincias del Alto Perú, nombrando al frente de las mismas al José Manuel de Goyeneche.[41] [29] El general José de Córdoba y Rojas ocupó Santiago de Cotagaita, pueblo que controlaba el acceso principal al Alto Perú. A sus espaldas, un regimiento enviado a unírsele desde Cochabamba se sublevó en septiembre, reconociendo la autoridad de la Junta e iniciando la Revolución de Cochabamba.[42] También Santa Cruz de la Sierra y Oruro se pronunciaron por la revolución.[29]

Tras una pequeña derrota en el Combate de Cotagaita, las fuerzas de Balcarce obtuvieron la primera victoria del Ejército Argentino el 7 de noviembre, en la Batalla de Suipacha.[43]

Todo el Alto Perú cayó en manos independentistas, e importantes fuerzas altoperuanas se sumaron al Ejército del Norte. El gobierno de Castelli logró ciertos avances políticos, pero se enemistó con la población por sus actos de violencia y ataques a los sentimientos religiosos de la población.[44]

El Ejército –con alrededor de 7000 hombres, más de la mitad altoperuanos– se situó sobre el río Desaguadero, límite con el Perú, situación en que fue atacado y derrotado por Goyeneche el 6 de junio en la Batalla de Huaqui.[45] La población del Alto Perú, predispuesta contra los “porteños”, expulsó de todas las ciudades al Ejército, que se vio obligado a retirarse hasta Jujuy.[46]

Las ciudades altoperuanas cayeron en manos realistas. No obstante, poco después estallaron insurrecciones en Cochabamba y alrededores de La Paz, que – aunque fueron finalmente vencidas – retrasaron la invasión realista a la Intendencia de Salta.[47]

Expedición al Paraguay[editar]

Manuel Belgrano comandó la campaña al Paraguay y posteriormente el Ejército del Norte.

El Paraguay y la ciudad de Montevideo se habían negado a acatar a la Primera Junta, y prefirieron obedecer a las autoridades residuales de la Península. La Junta decidió entonces atacar a los realistas de Montevideo, para lo cual organizó 250 hombres, extraídos de diversos cuerpos militares porteños, con 6 cañones. Al mando de esa división nombró al vocal Manuel Belgrano, con el grado de coronel.[48]

La invasión del las Misiones por el gobernador paraguayo Bernardo de Velasco[49] decidió a la Junta a enviar a Belgrano al Paraguay, otorgándole el mando militar y político de las provincias del litoral fluvial. Por su parte, Velasco organizó un ejército de entre 6.000 y 7.000 hombres.

En camino a su destino, Belgrano incorporó unos 357 Blandengues en San Nicolás de los Arroyos, 200 milicianos de infantería y caballería en Santa Fe,[50] tropas voluntarias reunidas por el comandante militar de Entre Ríos, y unos 200 hombres del Regimiento de Patricios enviados desde Buenos Aires.[51] El ejército avanzó hacia el norte por el centro de Entre Ríos y Corrientes, Belgrano proclamaba la libertad, propiedad y seguridad de los indígenas de los pueblos de Misiones.[52]

El grueso del ejército revolucionario – unos 950 hombres – cruzó el río Paraná el 19 de diciembre, obteniendo una pequeña victoria en el combate de Campichuelo, cerca de Encarnación.[53]

El 25 de diciembre se inició el avance hacia la capital paraguaya, dejando 100 hombres en Candelaria. Los pobladores huían del ejército — al que consideraban invasor — llevándose todos los medios de subsistencia. Pese al serio obstáculo que significaban los numerosos ríos, esteros y selvas tropicales del Paraguay, a mediados de enero llegaron unos 460 hombres al pueblo de Paraguarí, ubicado en una elevación rodeada de zonas pantanosas, punto elegido por Velasco para presentar batalla. El 19 de enero Belgrano se lanzó sorpresivamente al ataque con 460 hombres contra 6.000. Obtuvo una ventaja inicial, pero en definitiva primó la ventaja numérica enemiga y fue derrotado tras cuatro horas de combate en la Batalla de Paraguarí, viéndose obligado a retirarse.[54]

La retirada se detuvo su retirada junto al río Tacuarí, esperando refuerzos. En su apoyo, la Junta le envió una escuadrilla de tres buques comandada por Juan Bautista Azopardo, pero esta fue destruida muy lejos de allí el 2 de marzo, en el Combate de San Nicolás.

El ejército paraguayo, de 2.400 hombres, al mando del general Manuel Cabañas, atacó el 9 de marzo a los 600 hombres de Belgrano en la Batalla de Tacuarí. La artillería de Belgrano logró frenar el avance de los paraguayos, pero fueron derrotados por una división que cruzó el río aguas arriba y los tomó de flanco. Belgrano contestó a la intimación a rendirse iniciando negociaciones pacíficas, de resultas de las cuales el ejército abandonó el Paraguay a los pocos días, con todas sus armas y bagajes.[55]

Las comunicaciones de Belgrano con los oficiales paraguayos llevaron a varios de éstos a iniciar el proceso independentista. Éste hizo eclosión en el mes de mayo, cuando el oficial Fulgencio Yegros depuso a Velasco y lo reemplazó por una Junta de Gobierno, en que descollaba Gaspar Rodríguez de Francia, que gobernaría al país durante casi tres décadas. El nuevo gobierno proclamó la independencia absoluta del Paraguay, y en octubre firmó con el propio Belgrano – como enviado diplomático – un tratado de confederación entre el Paraguay y Buenos Aires.[56] No obstante, el Paraguay nunca se reincorporaría al antiguo virreinato.[57]

Primera Expedición a la Banda Oriental[editar]

La ciudad de Montevideo era la más próxima amenaza para el nuevo gobierno, sólidamente sostenida para la causa realista por la guarnición naval, y dominando sin problemas toda la Banda Oriental desde el Río de la Plata y el río Uruguay. Los planes de la Primera Junta para atacar Montevideo fueron pospuestos. A principios de 1811, Francisco Javier de Elío, nombrado virrey del Río de la Plata, se hizo fuerte en Montevideo y aumentó su agresividad frente a Buenos Aires,[58] mientras se ganaba el repudio de la población local con medidas impopulares.[59]

El 28 de febrero de 1811, la población oriental inició la Revolución Oriental con el Grito de Asencio. A partir de ese momento, y guiados por el oficial oriental José Artigas, los gauchos de la campaña controlaron gran parte de la Banda Oriental, obteniendo las decisivas victorias de San José y Las Piedras.[60]

Finalizada la lucha en Paraguay, la Junta Grande – sucesora de la Primera Junta – envió a la Banda Oriental a los 1.134 hombres del ejército de Belgrano. Poco después reemplazó a éste – que fue sometido a un juicio – por el coronel José Rondeau,[61] que puso sitio a Montevideo y Colonia en mayo, aunque no pudo forzar su rendición por el dominio naval de los realistas sobre el Río de la Plata.

El virrey Elío respondió llamando en su auxilio a las tropas portuguesas del Brasil, que invadieron el norte de la Banda Oriental en el mes de julio, derrotando a las fuerzas milicianas orientales y dominando gran parte de ese territorio.[62]

La noticia de la derrota de Huaqui forzó a la Junta a intentar estabilizar la situación en la Banda Oriental. El Primer Triunvirato, que sucedió a la Junta, llegó a un armisticio con Elío por el cual se le dejaba el control de la Banda Oriental y parte de la actual provincia de Entre Ríos. El 12 de octubre, Rondeau levantó el sitio y se retiró hacia Buenos Aires.[63]

La población oriental se negó a acompañar esta decisión y – siguiendo a Artigas en el llamado Éxodo Oriental – se estableció masivamente en las orillas del río Uruguay, desde donde continuó la guerra contra Portugal.[64] Desde ese momento, las fuerzas orientales dirigidas por Artigas dejaron de considerarse parte del Ejército Argentino. Pronto exigirían que las tropas enviadas desde Buenos Aires actuaran como sus auxiliares.[58] En junio del año siguiente, tras la firma del Tratado Rademaker-Herrera, las fuerzas portuguesas abandonaron la Banda Oriental.[62]

En Buenos Aires, el gobierno decidió quitar al Regimiento de Patricios sus privilegios de milicia voluntaria, lo que causó el Motín de las Trenzas, sangrientamente aplastado. Desde entonces, las milicias originadas en las Invasiones Inglesas pasaron a ser consideradas tropas de línea.[65]

Por su parte, Elío regresó a España, siendo sucedido por Gaspar de Vigodet. Éste – que sólo ejercía como gobernador – se vio obligado a lanzar ataques sobre las costas del río Paraná para abastecer a la ciudad. Para defender esas costas fue enviado el general Belgrano a la villa de Rosario. En febrero de 1812, éste creó una escarapela celeste y blanca para identificación de sus tropas, que fue aceptada por el Triunvirato. Dando un paso más, el 27 de febrero hizo jurar a sus tropas una bandera con los mismos colores, acto que fue censurado por el gobierno. El mismo día, Belgrano fue puesto al frente del Ejército del Norte.[56]

Segunda Campaña al Alto Perú[editar]

La resistencia de las guerrillas altoperuanas – aunque sangrientamente aplastada –demoró el avance del ejército realista hasta principios de julio de 1812, fecha en que éste comenzó su avance al mando del general Pío Tristán. En respuesta, y siguiendo órdenes del gobierno, Belgrano evacuó la población de Jujuy y se retiró hasta San Miguel de Tucumán. Aunque tenía órdenes de seguir su retirada, enfrentó y derrotó a Tristán el 24 de septiembre en la Batalla de Tucumán, obligándolo a retirarse hacia la ciudad de Salta. Jamás el ejército realista volvería a llegar tan al sur.[66]

La noticia de la victoria provocó el derrocamiento del Triunvirato, reemplazado por un Segundo Triunvirato. En el golpe tuvo una actuación decisiva el Regimiento de Granaderos a Caballo, creado poco antes por un coronel llegado poco antes de Europa, José de San Martín. Este regimiento serviría de modelo de organización militar para el Ejército Argentino durante el resto de la guerra de independencia.[67]

Belgrano dedicó los meses siguientes a una concienzuda reorganización del Ejército del Norte, dividiéndolo en regimientos más orgánicos e iniciando la formación de sus oficiales y el abastecimiento de sus tropas.[56] Finalmente, en enero inició su marcha sobre Salta, y en el camino hizo jurar a sus tropas la Bandera Argentina. El 20 de febrero obtuvo la victoria en la Batalla de Salta, capturando a todo el ejército enemigo, aunque se vio obligado a dejarlo regresar – desarmado – al Alto Perú.[56]

Aprovechando un nuevo alzamiento de la población altoperuana, Belgrano inició su marcha hacia el Alto Perú, pero fue derrotado en las batallas de Vilcapujio y Ayohuma y obligado a retirarse con menos de la mitad de su ejército.[68]

En enero de 1814, en Tucumán, Belgrano fue reemplazado por el coronel San Martín. Pese a que el nuevo jefe – el oficial más capacitado con que contaba la Revolución – realizó grandes avances en la organización militar, estaba convencido de la inutilidad de intentar derrotar a los realistas en el Alto Perú. Por ello organizó la defensa de la provincia de Salta por partidas auxiliares de gauchos, iniciando así la Guerra Gaucha, que sería comandada por el salteño Martín Miguel de Güemes.[36]

Cuatro meses después, San Martín renunció por razones de salud, siendo reemplazado por el general Rondeau.[63]

Segunda Campaña a la Banda Oriental[editar]

La actitud agresiva de Vigodet fue interpretada como una ruptura del armisticio, de modo que el Triunvirato dispuso una intervención del ejército, comandado por Manuel Sarratea. Éste logró que parte de las tropas de Artigas se unieran a su ejército, con lo cual los desacuerdos con éste se incrementaron.[69]

El ejército de Rondeau regresó a la Banda Oriental y el 20 de octubre puso nuevamente sitio a Montevideo. A fines de diciembre fue atacado en la Batalla de Cerrito, pero logró una amplia victoria. Poco tiempo después del combate, Artigas se unió nuevamente al sitio con sus fuerzas, aunque siguió considerándolas separadas del Ejército nacional.[63]

El 3 de febrero de 1813 las tropas de San Martín obtuvieron la victoria en el combate de San Lorenzo sobre una expedición al río Paraná;[70] desde entonces, los realistas limitaron sus incursiones y pasaron a depender exclusivamente de su abastecimiento por mar. Por ello el gobierno organizó la segunda escuadra naval, que – al mando de Guillermo Brown - obtuvo una serie de victorias y cerró el cerco.

Rondeau fue reemplazado en el mando del sitio por Carlos María de Alvear, que elevó el número de tropas a 4.000 hombres. El 20 de junio, completamente cercada, Montevideo fue ocupada por las tropas patriotas, cayendo en su poder también una gran cantidad de soldados que fueron incorporados al Ejército Argentino – más de 5.000 hombres – y mucho armamento, especialmente artillería de gran calibre.[71]

Tercera Campaña al Alto Perú[editar]

Bajo el mando de Rondeau, el Ejército del Norte fue muy eficazmente aprovisionado –especialmente con armamento capturado en Montevideo – pero perdió en disciplina y moral.

Por su parte, el ejército realista del Alto Perú, al mando de Joaquín de la Pezuela, avanzó hacia el sur. Pero, enfrentado a los gauchos de Güemes, con su retaguardia amenazada por la acción de las Republiquetas y obligado a enviar parte de sus fuerzas a aplastar la Rebelión del Cuzco, terminó por retirarse hacia el norte. Fuerzas auxiliares – sólo parcialmente asimilables al Ejército Argentino – obtuvieron la victoria en la Batalla de La Florida y controlaron Cochabamba.[72]

En enero de 1815, tras rechazar el reemplazo de Rondeau por Alvear, el Ejército volvió a avanzar hacia el Alto Perú. Una pequeña derrota en el Combate del Tejar retrasó las operaciones, que se reiniciaron en abril.[63] No obstante, los gauchos de Güemes abandonaron la campaña acompañando a su jefe, que fue electo gobernador de Salta.[36]

Una primera derrota del Ejército del Norte en la Batalla de Venta y Media obligó a Rondeau a retirarse hacia Cochabamba, donde fue derrotado completamente el 29 de noviembre de 1815 en la Batalla de Sipe Sipe.[73]

Los restos del Ejército se retiraron hacia San Miguel de Tucumán, dejando definitivamente la defensa del norte a Güemes y sus gauchos. Una efímera e inútil campaña en el año 1817, comandada por Gregorio Aráoz de Lamadrid, sería el último intento del Ejército del Norte contra el Alto Perú.[74] Desde entonces, sería gradualmente desmantelado, perdiendo tropas en beneficio del Ejército de los Andes, y dedicado progresivamente a participar en la guerra civil.[75]

Primeras luchas civiles[editar]

Surgimiento del federalismo[editar]

La creciente tendencia de los gobiernos de Buenos Aires hacia el centralismo llevó a Artigas a rechazar su autoridad, iniciando el federalismo en el Río de la Plata. Tras el rechazo de los diputados artiguistas a la Asamblea del Año XIII, en enero de 1814 Artigas abandonó el sitio de Montevideo, seguido por más de mil de sus hombres y parte de la población de la provincia, dirigiéndose a las costas del río Uruguay.

Declarado fuera de la ley por el gobierno porteño, fue atacado por el barón Eduardo Kaunitz de Holmberg con 400 hombres, pero el federal Eusebio Hereñú lo derrotó el 22 de febrero en el combate de El Espinillo, cerca de Paraná. A partir de ese momento, los artiguistas controlaron Entre Ríos, y tras la Batalla de La Cruz, del 19 de marzo, también la región de Misiones.[76]

Mientras tanto, una revolución federal estalló en Corrientes, que se incorporó a los artiguistas, al tiempo que Fernando Otorgués y otros líderes federales controlaban el interior de la Banda Oriental. Tanto el gobierno porteño como los realistas creyeron que Artigas se pasaría a estos últimos, pero éste rechazó todas insinuaciones en ese sentido.

Tras fracasar sus tentativas de vencer a Artigas, Posadas firmó un armisticio con él en el mes de abril. Dos meses después, Alvear ocupaba Montevideo. Pese a su promesa de entregar la ciudad a los hombres de Artigas, Alvear atacó a sus lugartenientes, lo que causó el reinicio de la guerra civil. Esta continuó con altibajos durante varios meses, forzando a mantener tropas en la Banda Oriental y en Entre Ríos, que no pudieron ser enviadas a reforzar el único frente que aún existía contra los realistas, en el Norte.[77]

Se produjeron tres combates: Batalla de las Piedras (1814) (25 de junio) y Batalla de Marmarajá (6 de octubre) de 1814 a favor de los directoriales, y la Batalla de Guayabos (15 de enero de 1815) a favor de los artiguistas. Tras esta derrota, el nuevo Director Supremo, general Alvear, entregó a Artigas el control de la Provincia Oriental y de Montevideo. Ese pacto liberó algunas fuerzas militares para ser enviadas hacia el norte, pero la negativa de Artigas a suspender su ayuda a los federales de Entre Ríos y Corrientes obligó a mantener muchas tropas en esa región y en la Capital.

El 14 de marzo de 1815, una revolución depuso al gobernador de Santa Fe con la ayuda de Artigas, con lo que ésta pasó al bando federal. Días más tarde, una amenaza de Artigas bastó para que el cabildo cordobés depusiera al gobernador y nombrara en su lugar a José Javier Díaz, un federal que – si bien no se comportaría como un subordinado de Artigas – sería su aliado.

En respuesta, Alvear lanzó en el mes de abril una campaña militar con más de 5.000 hombres hacia Santa Fe. Pero sus oficiales se sublevaron y causaron la caída del Director Alvear. El Director Supremo sustituto, Ignacio Álvarez Thomas firmó un nuevo acuerdo con Artigas, gracias al cual se liberaron nuevas fuerzas para ser enviadas en ayuda del Ejército del Norte. No obstante, meses después, el mismo Álvarez Thomas rompería el acuerdo: en agosto lanzó una nueva expedición sobre Santa Fe, que cayó en manos del general Juan José Viamonte.[78]

En marzo de 1816 se inició una nueva revolución federal en Santa Fe; Viamonte fue cercado y obligado a rendirse. Álvarez Thomas envió una nueva expedición de 3.000 hombres contra la ciudad, bajo el mando de Manuel Belgrano. Pero el enviado de éste a Santa Fe terminó pactando con los federales, lo que causó la deposición tanto de Belgrano como de Álvarez Thomas. No obstante los reiterados anuncios de acuerdo, la intransigencia de las partes impidió la unión entre los federales y el gobierno central.[78]

El nuevo Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón, lanzó una nueva invasión al mando de Eustoquio Díaz Vélez – el mismo que había pactado la paz meses antes – que logró ocupar Santa Fe durante casi todo el mes de agosto. Pero, sitiado por los federales, terminó por abandonar la ciudad por el río Paraná.

La invasión portuguesa y nuevas guerras civiles[editar]

A pesar de los conflictos entre el Directorio y Santa Fe, durante el año 1817 no hubo nuevas hostilidades. En parte se debió a la campaña de San Martín a Chile, y también a que los federales de la Banda Oriental y de Misiones estaban enfrentando la Invasión Luso-Brasileña a esa provincia.

En efecto, muy poco después de la declaración de independencia de la Argentina del 9 de julio de 1816, poderosas fuerzas portuguesas invadieron la Banda Oriental. Cuando, a principios del año siguiente, Montevideo fue ocupada por los invasores, Artigas pidió ayuda al gobierno porteño, pero éste le envió unas pocas armas y ninguna tropa. Pueyrredón quiso aprovechar la emergencia que estaba pasando la población oriental para someterla al sistema unitario de gobierno. El rechazo de esas condiciones de parte de Artigas significó que no recibió ayuda alguna de parte del gobierno central. Sin ayuda externa, Artigas se mantuvo a la defensiva en toda la Banda Oriental, aunque fue derrotado repetidamente.[79]

A lo largo de los años que siguieron a la Revolución existieron una serie de alzamientos en varias provincias del interior contra el gobierno directorial, que fueron resueltas sin intervención del Ejército. Pero, cuando en diciembre de 1816 se produjo la rebelión de Juan Francisco Borges en Santiago del Estero, el Ejército del Norte envió tropas a enfrentarlo. Borges fue derrotado y ejecutado por orden de Belgrano.[75] Pocos días más tarde, dos divisiones del Ejército del Norte fueron utilizadas para imponer la autoridad del Directorio en Córdoba. Al mando de una de ellas iba el después general Juan Antonio Álvarez de Arenales.

A partir de 1818, Pueyrredón aprovechó la debilidad de Artigas para lanzar ataques a sus subalternos en las provincias al oeste del río Uruguay. En enero de ese año, se produjo la invasión del sur de la provincia de Entre Ríos, con la connivencia de Hereñú, iniciando la segunda guerra entre el Directorio y Artigas en Entre Ríos. Esta fue la ocasión en que asumió el mando militar de esa provincia uno de los caudillos federales más destacados, Francisco Ramírez, que derrotó dos veces al ejército nacional, el 4 de enero y el 25 de febrero.

En Santa Fe, el gobernador federal Mariano Vera contemporizaba con el gobierno central, por lo que fue derrocado por los federales más decididos, que llevaron al gobierno a Estanislao López.[80] Pueyrredón respondió invadiendo esa provincia desde el sur con 5.000 soldados al mando de Juan Ramón Balcarce. Éste ocupó fugazmente la capital pero huyó a los pocos días, arrasando y saqueando la provincia. El gobierno envió en su ayuda una división del Ejército del Norte al mando de Juan Bautista Bustos, pero López eligió una estrategia de montonera que le resultó muy eficaz: dejó sin caballos a Bustos y luego hostilizó continuamente a Balcarce durante semanas, hasta obligarlo a abandonar la provincia.[75]

Una nueva invasión porteña, de principios de 1819, fue comandada por Juan José Viamonte desde Buenos Aires, y por Bustos desde Córdoba. López repitió su estrategia: enfrentó a Bustos en la Batalla de La Herradura y lo obligó a retroceder. En seguida cercó a Viamonte en Rosario, hasta obligarlo a firmar un armisticio.[81]

La Anarquía del Año 20[editar]

Durante los primeros meses de 1819 no hubo enfrentamientos civiles en las Provincias Unidas. Pero el nuevo Director Supremo, el general Rondeau, decidió librarse de los federales con ayuda de los portugueses que ocupaban la Banda Oriental. Al enterarse, Artigas encargó a Ramírez y López que atacaran al Director Supremo en la propia provincia de Buenos Aires.

Por su parte, Rondeau ordenó al Ejército de los Andes y al Ejército del Norte que se trasladaran a Buenos Aires, para atacar Santa Fe. San Martín desobedeció abiertamente, mientras Belgrano renunció al comando del Ejército del Norte, aunque éste se trasladó hacia Buenos Aires bajo el mando de Francisco Fernández de la Cruz.[75]

Pero la autoridad del Director se derrumbaba rápidamente: la mayor parte del interior de la provincia de Córdoba estaba en manos de montoneros. En el mes de noviembre se sublevó la pequeña guarnición del Ejército del Norte que había quedado en Tucumán y llevó al gobierno a Bernabé Aráoz, que incorporó esas fuerzas a las de su provincia. A principios de enero siguiente se sublevó el Batallón Nº 1 de Cazadores de los Andes en San Juan, nombrando al jefe de la revuelta, Mariano Mendizábal, gobernador de la Provincia de San Juan, separada de la de Cuyo. Esto restó un buen número a los efectivos que iban a participar en la campaña libertadora del Perú.[82]

El 8 de enero de 1820, el Ejército del Norte se sublevó en Arequito, negándose a seguir participando en las guerras civiles; no obstante su declarada intención de regresar al frente norte, esas fuerzas quedarían incorporadas a la Provincia de Córdoba, donde el jefe de la sublevación, Juan Bautista Bustos, sería nombrado gobernador.[75]

De modo que Rondeau había perdido toda su autoridad fuera de la Provincia de Buenos Aires; no obstante, marchó a enfrentar a Ramírez y López al frente de 2.000 hombres. El 1 de enero chocó con 1.600 federales en la Batalla de Cepeda: ante un error táctico de Rondeau, una rápida carga de caballería federal alcanzó para dispersar por completo la caballería directorial, incluido el general Rondeau. El resto del ejército se dirigió a San Nicolás de los Arroyos, desde donde se embarcaría hacia Buenos Aires.[75]

Anunciando que no iban en tren de conquista, sino a salvaguardar sus instituciones, los jefes vencedores avanzaron hacia la capital. En la capital, el general Soler declaró depuesto a Rondeau y el Congreso de Tucumán se declaró a sí mismo disuelto el 11 de febrero. Por presión de López y Ramírez, fue electo gobernador Manuel de Sarratea, que el 23 de febrero firmó con los caudillos el Tratado del Pilar. A partir de ese momento, cada provincia se gobernó por sí misma, y los restos del ejército nacional en las provincias, incluida la de Buenos Aires, fueron incorporados a las mismas.[78]

Como fuerza nacional, la única que se salvó fue la parte del Ejército de los Andes que estaba acantonada en Chile, más las que San Martín alcanzó a retirar hacia ese país tras la revolución en San Juan.

Poco antes de la Batalla de Cepeda había ocurrido otra novedad significativa: Artigas había sido derrotado definitivamente en la batalla de Tacuarembó y había evacuado la Banda Oriental hacia la Mesopotamia. La ocupación de la Provincia Oriental por parte de Portugal era definitiva, y ésta sería poco después incorporado al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve como Provincia Cisplatina.[83]

En el año y medio que siguió a la disolución del poder central, Ramírez derrotó y exilió definitivamente a Artigas, y López derrotó y causó la muerte de Ramírez. Por su parte, Buenos Aires quedó sometida a una profunda anarquía durante diez meses. Los tratados de Benegas y del Cuadrilátero estabilizarían las relaciones entre las provincias, pero fracasarían en reorganizar el poder central.[84]

Últimas campañas de la Independencia[editar]

Luchas en el Noroeste[editar]

El general José de la Serna dirigió dos invasiones a Salta y más tarde fue virrey del Perú.

A partir de 1816, la defensa de la provincia de Salta había quedado en manos del gobernador Güemes, mientras el ejército de Rondeau se retiraba hacia Tucumán, donde se encargó de la protección del recién formado Congreso de Tucumán. En el mes de agosto sería – fue reemplazado como comandante del ejército por el general Belgrano. Éste tampoco pudo lanzar ningún ataque hacia el norte. Por el contrario, su ejército se vio disminuido porque muchas tropas y oficiales fueron trasladados al Ejército de los Andes.[75]

Por su parte, el Congreso declaró la Independencia de las Provincias Unidas en Sud América el 9 de julio de 1816. Fue un gesto muy significativo, teniendo en cuenta que a esa fecha las Provincias Unidas eran el último país que seguía enfrentando al imperio español en América.

En septiembre de 1816, tras el nombramiento de Pezuela como virrey del Perú, asumió el comando el general José de la Serna, que al frente de un gran ejército se lanzó a una ambiciosa invasión de las Provincias Unidas a fines de octubre. Fue obligado a retroceder por las sucesivas victorias de los gauchos de Güemes.[33]

Belgrano intentó ayudar a Güemes enviando desde Tucumán una expedición al mando del coronel Lamadrid, con 350 hombres, para cortar las líneas de comunicación realistas. Lamadrid obtuvo algunas victorias, la principal de ellas el 14 de abril de 1817 en [[Batalla de La Tablada de Tolomosa|La Tablada], junto a Tarija, por lo que se lanzó al interior del Alto Perú. Llegó a atacar la ciudad de Chuquisaca; pero fue derrotado y debió retirarse. Regresó a Tucumán a fines de julio de 1817. Esa fue la última ofensiva del Ejército del Norte en el Alto Perú.[85] Durante los años siguientes, los gauchos de Güemes se las arreglaron solos para rechazar varias invasiones más, aunque menos masivas que la de 1817. Si bien el Ejército del Norte no aportó tropas, algunos oficiales pasaron a servir en las fuerzas salteñas.[36]

Expedición Libertadora a Chile[editar]

Plan de San Martín[editar]

La Capitanía General de Chile se había independizado en forma relativamente incruenta, pero a principios de 1813 una ofensiva desde Perú comenzó la guerra de independencia en ese país.[86] Un Batallón de Auxiliares Argentinos, formado por 257 soldados de infantería de línea procedentes de Cuyo y Córdoba participó en la misma, con activa participación en los combates de Cucha Cucha y Membrillar, hasta poco antes de la derrota decisiva de Rancagua. Estaban al mando de Marcos Balcarce y Juan Gregorio de Las Heras.[87]

Tras la derrota, tanto los auxiliares argentinos como gran cantidad de civiles y unos 600 militares chilenos emigraron a Mendoza. Allí fueron protegidos por el general San Martín, gobernador de la Provincia de Cuyo.[88] [89]

San Martín había renunciado al Ejército de los Andes por haber llegado a la conclusión de que era inútil intentar avanzar por el Alto Perú mientras la administración colonial en Lima pudiera sostener los esfuerzos militares en la región. El objetivo central era el centro de la resistencia, Lima, que podría ser alcanzado por mar, desde Chile. La idea original la habría tenido durante su paso por Inglaterra, tomando la idea de los antiguos proyectos británicos de conquista de América del Sur,[90] o bien por orden de autoridades militares británicas.[91] Caída Lima, San Martín afirmaba que sería mucho más fácil derrotar al resto de los realistas de América del Sur. Ese era el llamado “Plan Continental” de San Martín.

La reconquista española de Chile complicó los planes de San Martín, por lo que éste decidió libertar primeramente ese país. Reforzó los recursos militares de su provincia, e incorporó a los oficiales y las tropas chilenas a los mismos. Los Auxiliares Argentinos se fueron reorganizados como Regimiento N° 11 de Infantería, al mando del coronel Las Heras.[92] [93]

Antes de finales de 1814 se incorporaron nuevas tropas y armamento traído desde Montevideo,[94] y al año siguiente incorporó gran cantidad de voluntarios de Cuyo, además de una gran leva de vagos y la incorporación de todos los esclavos varones de la provincia. También se incorporó el Regimiento de Granaderos a Caballo, llegando a fines de ese año a 3.887 hombres. A partir de 1816 se incorporarían algunos cuerpos y muchos oficiales venidos desde el Ejército del Norte; e agosto de 1816, las tropas organizadas por San Martín fueron oficialmente bautizadas como "Ejército de los Andes".[95]

Instalado el Ejército para su entrenamiento en El Plumerillo, organizó allí una fábrica de armamentos y uniformes, que puso a órdenes del fraile Luis Beltrán, y encargó a José Antonio Álvarez Condarco la realización de un plano de los principales cruces de la Cordillera de los Andes. El Director Pueyrredón envió toda la ayuda que pudo, incluyendo refuerzos militares, dinero, alimentos, armas, uniformes y municiones en gran cantidad.[78]

El Capitán General Casimiro Marcó del Pont contaba con 5.500 hombres y con la ventaja de la defensa. Por ello San Martín le hizo creer alternativamente que iba a invadir por el sur o por el norte del país, valiéndose para ello de informaciones falsas y de los indígenas pehuenches, obligándolo a fraccionar sus tropas a todo lo largo de Chile.[94]

Cruce de los Andes[editar]

En enero de 1817 iniciaron el Cruce de los Andes 5.350 hombres. 2.334 eran tropas de infantería, dividida en cuatro batallones, con cuatro compañías de fusileros, una compañía de granaderos y una compañía de volteadores cada uno. Los 1.395 hombres de caballería estaba compuesta de cuatro escuadrones, un regimiento entero de Granaderos a Caballo y un escuadrón escolta. La artillería, servida por 258 hombres, estaba compuesta de 17 piezas. El resto de los hombres eran tropa auxiliar, que conducía 7.250 mulas de silla, 1.929 mulas de carga y 1.200 caballos de batalla. También se habían incluido equipamiento para facilitar el paso por la cordillera, entre ellos puentes colgantes, un hospital portátil y ganado en pie.[96] En honor a la participación chilena en la campaña, ésta se hizo bajo la Bandera del Ejército de los Andes, no de la Bandera Argentina.[97]

El cruce se realizó simultáneamente por seis rutas distintas: las dos principales estaban al mando del general Las Heras – que cruzó por el Paso de Uspallata – y el propio San Martín, que lo hizo por el paso de Los Patos. Ambas columnas se unirían para atacar la ciudad de Santiago de Chile.[98] Otras cuatro columnas debían operar al norte y al sur de las principales, por los pasos de Come Caballos (al mando de Francisco Zelada), Guana (al mando de Juan Manuel Cabot), Portillo (al mando de José León Lemos)[99] y Planchón (al mando de Ramón Freire).[100]

Las columnas de Cabot y Freire ocuparon algunas plazas en el norte y sur del país, manteniendo parte de las tropas chilenas alejadas de la capital. Por su parte, las dos columnas principales debieron despejar su camino con varios combates menores – en Achupallas, Las Coimas y Guardia Vieja – antes de unirse el 9 de febrero en Los Andes.

La Batalla de Chacabuco, según el óleo de Pedro Subercaseaux.

De Chacabuco a Maipú[editar]

El 12 de febrero, las dos columnas principales unidas chocaron con las fuerzas realistas del coronel Rafael Maroto en la Batalla de Chacabuco; pese a que el general chileno Bernardo O’Higgins se apresuró y puso en peligro las fuerzas patriotas, cuando éste pudo poner en juego todas sus tropas la victoria quedó del lado de San Martín. Los realistas perdieron 500 muertos y 600 prisioneros, frente a 130 muertos y 180 heridos patriotas.[101]

Dos días después, el Ejército de los Andes entró en Santiago y O'Higgins fue nombrado por el cabildo "Director Supremo del Estado de Chile", iniciando el período conocido como la Patria Nueva. San Martín fue nombrado comandante del "Ejército Unido Libertador de Chile", una agrupación militar formada por las unidades del "Ejército de los Andes" más las formaciones chilenas que se incorporaron.[102]

Los realistas se fortificaron en Concepción, apoyados por la marina de guerra fondeada en el cercano puerto de Talcahuano, cuyo comandante era el coronel José Ordóñez. Hacia allí fue enviada una avanzada al mando de Las Heras, que derrotó a Ordóñez en los combates de Curapaligüe y Gavilán. Los realistas se replegaron sobre la fortificada Talcahuano.[87] A mediados de ese año, O’Higgins puso sitio a Talcahuano con algo más de 2.000 hombres, pero la ciudad estaba bien abastecida por mar desde el Perú y resistió. Por ello O’Higgins pretendió asaltar Talcahuano el 6 de diciembre con 3.77 hombres, pero la operación fracasó y los atacantes – especialmente las fuerzas de Las Heras – sufrieron graves bajas.[103]

En enero de 1818 desembarcó en Talcahuano el general realista Mariano Osorio, con 3.000 hombres de refuerzo y 12 piezas de artillería; sumados a los 1.600 hombres de Ordóñez, volcó la relación a su favor, obligando a O’Higgins a retroceder. San Martín se unió a las fuerzas de éste cerca de Talca, pero el 19 de marzo fue sorprendido por un ataque nocturno en la Batalla de Cancha Rayada.[104]

La Batalla de Maipú.

Pese a la pérdida de gran cantidad de armamento, San Martín retrocedió hasta Santiago y reorganizó nuevamente el Ejército unido. Quince días más tarde, el 5 de abril, en la Batalla de Maipú, la superioridad táctica de San Martín dio a los 5.050 patriotas la victoria más absoluta frente a los 5.300 realistas. Éstos perdieron 2.000 muertos y 3.000 prisioneros, mientras los patriotas tuvieron 1.000 muertos: fue la batalla más sangrienta de las guerras de independencia de la Argentina y de Chile.[105] La independencia de Chile quedaba asegurada.

Durante los años siguientes, las tropas realistas se mantuvieron en distintos puntos del sur de Chile, en continua retirada; las fuerzas argentinas ejercieron como auxiliares de las chilenas, pero fracasaron en sus repetidos intentos de ocupar Chillán.[106] Cuando esta ciudad fue finalmente ocupada, la última participación del Ejército Argentino en la guerra de independencia chilena ocurrió en la Batalla del Bío Bío en enero del año 1819.[107] De allí en adelante, la defensa de la causa del rey en Chile estaría en manos de las partidas irregulares de origen chileno, que continuarían una guerra de guerrillas. La respuesta del ejército chileno a esta estrategia, la llamada guerra a muerte,[108] no contó con participación argentina, ya que las fuerzas de este origen se concentraron en el norte del país para preparar la campaña libertadora del Perú.

Expedición Libertadora al Perú[editar]

Estrategia conjunta[editar]

Lograda la independencia de Chile, el Plan Continental de San Martín pasó a la etapa siguiente: el ataque directo a Lima. La estrategia de San Martín era embarcar el Ejército Unido Libertador del Perú – formado por el Ejército de los Andes y parte del Ejército de Chile – y desembarcarlo en las cercanías de la capital.

Pese al enorme esfuerzo del gobierno, la escuadra chilena era claramente insuficiente para enfrentar la flota española del Pacífico, por lo que San Martín contrató varios buques en Gran Bretaña, y al marino Thomas Cochrane para dirigir la escuadra. Durante el año 1819, Cochrane debilitó a la escuadra española en varios ataques, preparando la campaña.[109]

Por otra parte, para 1820 las fuerzas realistas totales en Perú sumaban 24.000 hombres, divididas entre el Alto Perú (7.000), el Perú (8.000) y el litoral marítimo, desde Arica a Guayaquil (9.000).[110] San Martín jamás podría trasladar tropas suficientes para hacer frente a semejante enemigo, por lo que decidió reunir aportes y simpatías en territorio peruano. La idea consistía en desembarcar en el sur del Perú, atrayendo al enemigo hacia él, enviar una campaña a conquistar parte del interior, y reembarcar el resto del Ejército hacia el norte del país, esperando que la campaña militar y propagandística surtiera efecto.

Tenía a su favor un factor inesperado: el primer día del año 1820 había estallado una revolución que había iniciado el llamado Trienio Liberal en España, que se debilitó en luchas entre absolutistas y liberales.[111]

En cambio, jugaba en contra la falta de apoyo del gobierno rioplatense, disuelto en febrero. Los oficiales del Ejército de los Andes firmaron el Acta de Rancagua, por el que declararon que, pese a que el gobierno que había conferido su autoridad a San Martín ya no existía, éste seguiría siendo su comandante.[112]

Campaña del Perú[editar]

El 20 de agosto partió de Valparaíso la Expedición Libertadora del Perú, con 4118 soldados y 296 oficiales, de los cuales unos 750 eran rioplatenses, bajo el mando del general San Martín.[113] Desembarcaoron a principios de agosto en Paracas, cercana a la villa de Pisco, y desde allí partió una división al mando del general Juan Antonio Álvarez de Arenales a internarse en la Sierra.

La campaña de la Sierra fue muy exitosa, y demostró que podía atravesar el Perú sin oposición. Obtuvo una victoria importante en la Batalla de Pasco el 6 de diciembre, antes de reincorporarse al ejército de San Martín.[114]

Por su parte, San Martín se reembarcó y se trasladó por mar a Huaura y luego en Ancón, al norte del Perú, donde inició negociaciones diplomáticas con el virrey. Aprovechando hábilmente las divisiones entre los realistas – que llevaron al reemplazo del virrey Pezuela por De la Serna – San Martín forzó el abandono de Lima por parte de los realistas. La capital fue ocupada sin lucha, y el 28 de julio San Martín declaró la Independencia del Perú. Seis días más tarde, San Martín era nombrado Protector del Perú.[115] También las ciudades de Guayaquil[116] y Trujillo[117] se pronunciaron por la independencia.

Pero no todo el Perú había sido liberado. Una serie de combates menores, como la captura de Callao, el Combate de Mirave y otros[118] no lograron avances consistentes en el sur del Perú, donde De la Serna contaba con el poderoso ejército del Alto Perú y la lealtad de la población.

Mientras tanto, la ciudad de Guayaquil había solicitado la protección de Simón Bolívar – que acababa de terminar la campaña de independencia de la Gran Colombia – para terminar con el poderío realista en Quito. Pese a la habilidad del general Antonio José de Sucre, que asumió el mando de las fuerzas de Guayaquil, la campaña no logró el éxito esperado. Por ello, San Martín envió auxilios a Sucre, con los que éste logró terminar la campaña. Las fuerzas argentinas – en particular los Granaderos de Juan Lavalle, vencedor en la Batalla de Riobamba y la infantería de José Valentín de Olavarría – tuvieron una participación muy destacada en la victoria final, obtenida en la Batalla de Pichincha, del 24 de mayo de 1822.[119]

Fin de la Guerra de Independencia[editar]

Viendo que no lograba vencer a los realistas sin ayuda externa – el gobierno porteño se había desentendido completamente de la guerra[120] – y que sólo Bolívar se la podía aportar, San Martín se entrevistó con él en Guayaquil el 26 de julio. Ante la imposibilidad de conciliar las estrategias respectivas, San Martín presentó su renuncia y encargó al libertador del norte concluir la campaña.[121]

Las fuerzas argentinas pasaron a depender del ejército de Bolívar. Antes de ser completamente absorbidas, una parte de las mismas – 1.700 rioplatenses junto a 1.390 peruanos y 1.200 chilenos – participó en la Campaña a Puertos Intermedios, que terminó en un desastre tras las derrotas en las batallas de Torata y Moquegua.[122]

Gran parte del resto de las fuerzas de origen rioplatenses – en respuesta al retraso de los pagos y su situación de extrema pobreza – se sublevó y entregó la ciudad de El Callao a los realistas.[123]

El resto de las fuerzas rioplatenses, unos pocos cientos, tuvieron una actuación destacada en las batallas de Junín y Ayacucho, con las que terminó la guerra de independencia en el Perú.[124]

Una última campaña sobre el Alto Perú, comandada por el general Arenales en su carácter de gobernador de la Provincia de Salta no tuvo efecto alguno en el final de la guerra en esa región, que se produjo el 1de abril de 1825, con la muerte del general Pedro Antonio Olañeta en el Combate de Tumusla.[125]

Guerra contra el Brasil[editar]

"El juramento de los treinta y tres orientales" por Juan Manuel Blanes.

Desde la disolución del gobierno central en 1820 despareció el Ejército Argentino. Cada provincia, completamente autónoma de las demás, tenía su propio ejército, en parte derivado de desprendimientos del Ejército nacional, además de sus milicias, dedicadas a proveer seguridad a las zonas rurales. El último resto del ejército expedicionario al Perú, las tropas del Regimiento de Granaderos a Caballo, llegó a Buenos Aires a mediados de 1826, y fue disuelto a los pocos días.[126]

La Banda Oriental había sido incorporada al Imperio del Brasil como [[Provincia Cisplatina] con la anuencia de una parte de su población, mientras los militares que habían combatido contra la invasión portuguesa permanecían en el exilio, o bien eran severamente vigilados por el gobierno ocupante.

El 19 de abril de 1825 se inició desde Buenos Aires la campaña de los Treinta y Tres Orientales, liderados por Juan Antonio Lavalleja, que aspiraban a independizarse del Brasil y reincorporarse a las Provincias Unidas. En pocos días, sumaron el apoyo de miles de compatriotas, que se unieron al ejército y derrotaron a los brasileños en la Batalla de Sarandí.[127] A continuación pusieron sitio a Montevideo, y el 25 de agosto, el Congreso de La Florida declaraba la anexión a las Provincias Unidas.[128]

En Buenos Aires estaba reunido, desde el año anterior, el Congreso General Constituyente, con la misión de reunificar las Provincias Unidas. Pese a la simpatía que despertaba el movimiento emancipador oriental, éste no contaba con medios para apoyarlo, al menos hasta tanto se organizara un poder central, que a su vez debería esperar la sanción de una constitución. Pero prevaleció el apoyo popular a la campaña, y el 25 de octubre la Provincia Oriental fue oficialmente reincorporada a las Provincias Unidas.[129] En respuesta, el día 10 de diciembre el Imperio anunció la declaración de guerra a las Provincias Unidas, que fue respondida el 1 de enero de 1825 por el Congreso.[130]

La provincia de Buenos Aires había creado un ”Ejército de Observación”, que se instaló en Entre Ríos. No era un ejército nacional, pero tenía una misión en cierto sentido nacional.[131]

El 8 de febrero, el Congreso decidió – considerando que una guerra nacional debía ser llevada adelante por un gobierno nacional – crear un poder ejecutivo, con la denominación de Presidente de las Provincias Unidas, cargo para el que nombró a Bernardino Rivadavia. Este gesto cayó mal en las provincias interiores, que reclamaron que no se hubiera sancionado antes una constitución. A esa reacción se debe que el apoyo de las provincias interiores a la campaña militar fuese muy exiguo. Por otro lado, la intromisión el los asuntos internos de las provincias de varios oficiales que habían sido enviados al interior a reclutar soldados impidió la incorporación de tropas de muchas provincias al Ejército nacional. Las posteriores acciones del Congreso, en particular la sanción de la Constitución Argentina de 1826, de neto corte unitario, rechazada por la mayoría de las provincias del interior, disminuyeron aún más el aporte de las provincias al esfuerzo bélico.[132] [133]

Campaña del Ejército Republicano[editar]

El presidente organizó un ejército casi enteramente en los alrededores de Buenos Aires, aunque al mismo se le adicionaron las tropas acantonadas en Entre Ríos y algunos contingentes venidos de las provincias interiores. El día 31 de mayo, un decreto de Rivadavia creaba el Ejército Argentino, que sería conocido por los historiadores como Ejército Republicano, como contraste con el Ejército Imperial.

El ministro de guerra, Carlos María de Alvear equipó generosamente al Ejército, y fue posteriormente nombrado su comandante. Asumió el mando en septiembre Durazno. El grueso del Ejército fue trasladado por agua hasta la Provincia Oriental, y al mismo se le incorporaron las tropas de Lavalleja. No obstante, si bien actuaron como avanzada del Ejército Republicano, las tropas orientales se manejaron con gran autonomía.

Tras una serie de choques menores, las tropas brasileñas quedaron divididas en dos cuerpos: una parte defendía la ciudad de Montevideo, y la otra estaba ubicada al noreste de la Provincia Oriental, tanto en territorio de ésta como en la vecina Provincia de Río Grande de San Pedro.

Con la intención de definir la guerra, en los primeros días de 1826 el general Alvear avanzó en busca del ejército imperial al mando de 12.000 hombres. La rápida marcha que realizó para introducirse entre las dos divisiones imperiales que se retiraban lentamente se frustró por el mal tiempo que obligó al Ejército Republicano a permanecer varios días inactivo en Bagé. Unido el Ejército Imperial, Alvear partió finalmente en su búsqueda, y tras dispersar a las divisiones volantes en Bacacay, y Ombú, lo obligó a presentar batalla en Ituzaingó el 20 de febrero. Este enfrentamiento entre 7.700 republicanos y 6.300 brasileños fue una victoria brillante del Ejército Argentino.[134]

Pero la negligencia de Alvear en perseguir al enemigo hasta destruirlo completamente malogró los beneficios de la victoria. El ejército imperial se repuso, y el argentino comenzó a sufrir penurias, particularmente falta de alimentos, uniformes y municiones.[135] Aún se pudieron obtener dos victorias más, en Camacuá y Yerbal, pero el Ejército se vio obligado a adoptar una posición defensiva sobre el río Yaguarón.[136]

El Ejército Argentino quedó bajo el mando del jefe de los orientales, Lavalleja; bajo su mando reinó la indisciplina, y la falta de pago generalizó las deserciones.[137]

Disolución del Ejército[editar]

La permanencia del Ejército Imperial cerca de la frontera norte de la Provincia Oriental impidió reforzar el sitio de Montevideo, que por otra parte era eficazmente sostenida por la escuadra brasileña. La guerra naval, conducida del lado argentino por Guillermo Brown, permitió obtener varias victorias notables, como las de Los Pozos, Juncal y Carmen de Patagones, la desproporción en armamento naval era demasiado grande a favor del Imperio. Bastaron unas cuantas derrotas, como las de Quilmes y Monte Santiago, para cerrar un estricto bloqueo naval sobre Buenos Aires y el Paraná.[138]

Presionado por el bloque brasileño, por los comerciantes ingleses y por la misión diplomática de John Ponsonby, ministro plenipotenciario de Gran Bretaña, Rivadavia encomendó a Manuel José García llegar a una paz honorable con el Imperio. Éste decidió por su cuenta firmar una Convención Preliminar de Paz el 24 de mayo de 1827, que desde el punto de vista argentino equivalía a una rendición, ya que la República Argentina – ya se llamaba oficialmente así, desde la sanción de la Constitución de 1826 – renunciaba a la Provincia Oriental.[139] La pésima acogida de la noticia de la Convención Preliminar en la opinión pública y en el Congreso obligó a Rivadavia a rechazarlo, y aun así se vio obligado a renunciar. En su lugar fue electo gobernador de Buenos Aires Manuel Dorrego, que intentó continuar la guerra, aunque debió enfrentar presiones en su contra aún más fuertes que las que había sufrido Rivadavia.

Con la intención de obligar al Imperio a negociar desde una posición menos dominante, Dorrego ordenó – más exactamente autorizó – una campaña dirigida por Estanislao López y Fructuoso Rivera para reconquistar las Misiones Orientales, ocupadas por Portugal en 1801. La campaña fue un éxito,[140] pero causó una reacción negativa en el emperador Pedro I, que decidió continuar la guerra a cualquier costo y rechazar cualquier consideración que tuviera en cuenta la situación en las Misiones Orientales.

Mientras tanto, Lavalleja se iba convenciendo progresivamente que la única opción posible a la recuperación de la Provincia Oriental por el Imperio era su independencia, y presionó a sus diputados y al propio gobernador porteño en ese sentido.[141] Dorrego terminó por rendirse a la evidencia y en agosto de 1828 firmó la Convención Preliminar de Paz con el Imperio, que creaba el Estado Oriental del Uruguay.[142]

Las tropas orientales pasaron a ser el ejército del nuevo estado, y las argentinas – cuyos jefes se sentían traicionados por Dorrego – regresaron a Buenos Aires en dos divisiones. La primera en llegar, comandada por Juan Lavalle, estaba formada por tropas porteñas, y fue utilizada para derrocar a Dorrego. Tras la guerra civil que siguió, terminó por ser unificada con el ejército de la Provincia de Buenos Aires por su vencedor, Juan Manuel de Rosas.[143]

La segunda división, comandada por José María Paz, se dirigió al interior, donde fue utilizado para derrocar el gobernador cordobés Juan Bautista Bustos y derrotar a sus aliados, especialmente al riojano Facundo Quiroga. A lo largo de la segunda guerra entre unitarios y federales en el interior, tanto Paz como Quiroga comandaron ejércitos interprovinciales, y ambos anunciaron que lo hacían en nombre de todo el país. No obstante que la victoria quedó en definitiva en manos de Quiroga, no volvió a organizarse ningún ejército argentino. El Pacto Federal, que fue firmado por todas las provincias argentinas en 1831, organizaba las relaciones entre las provincias; en lo militar, establecía que el mando de cualquier ejército inter o supraprovincial quedaría al mando del gobernador de la provincia en que se combatiese.[144]

Guerra con Bolivia[editar]

Causas[editar]

En 1836 se formó la Confederación Perú-Boliviana gobernada por el general Andrés de Santa Cruz, que estaba compuesta por los actuales países de Perú y Bolivia, incluyendo algunos territorios que actualmente pertenecen a Chile. La misma, con intenciones expansionistas, representó una amenaza para Chile, quien le declaró la guerra. Incitado por el gobierno chileno, y debido a la cuestión de Tarija – que había sido anexada a Bolivia en años anteriores – y al apoyo de los oficiales de Santa Cruz a campañas de invasión por parte de exiliados unitarios, el gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, rompió relaciones con la confederación el 13 de febrero de 1837,[145] y declaró la guerra al mariscal Santa Cruz el 19 de mayo.[146]

De acuerdo al Pacto Federal, el mando debería haber recaído en el gobernador de la Provincia de Jujuy, pero el 8 de mayo, Rosas, en su carácter de encargado de las relaciones exteriores y guerra, nombró comandante del Ejército del Norte al gobernador de la Provincia de Tucumán, Alejandro Heredia, en su carácter de general de mayor antigüedad del noroeste del país. Dado que no pretendía participar personalmente en la guerra, éste nombró jefe de Estado Mayor a su hermano, general Felipe Heredia, gobernador de la Provincia de Salta.[147]

Siglo XX[editar]

Soldados en 1938.

En el siglo XX el Ejército Argentino pasó por varias etapas: en los albores del siglo el Ejército Argentino se presentaba como uno de los más poderosos de Sudamérica, por haber hecho grandes adquisiciones armamentísticas como el reemplazo de los fusiles de retrocarga lenta Remington por los muchísimo más eficientes fusiles Mauser Mod. Argentino, o la construcción del Acorazado tipo Dreadnought San Martín, debido al posible conflicto con Chile.

A partir de los años 1920, comenzó en Argentina una fuerte pero velada intervención de las Fuerzas Armadas en la política partidaria, intervención que se hizo patente con el primer Golpe de estado dirigido por José Félix Uriburu y Agustín Pedro Justo los cuales derrocaron mediante un rápido golpe al Presidente constitucional Hipólito Yrigoyen el 6 de septiembre de 1930. A partir de este golpe el sistema político argentino tardó algo más de 50 años para recuperar su tradición democrática, y retornar a que la ciudadanía eligiera gobiernos estables y duraderos mediante el voto en elecciones libres.

A lo largo del período entre 1930 y 1983 el Ejército participó directamente de los golpes de Estado de 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976 y en otros participó indirectamente al quitar apoyo o apoyar gobiernos.

Desde 1983, con el retorno a la democracia hasta la fecha, la institución ha sido orientada a recuperar el rol profesional, obediente y no deliberante que le corresponde como institución encargada de la defensa de la Nación.

Siglo XXI[editar]

Comandos del Ejército Argentino.
Soldados en la actualidad.

El Estado Argentino cuenta con una Fuerza Terrestre que se encuentra en etapa de modernización. El Ejército es entre las tres fuerzas armadas de la nación el que mayor operatividad posee. En julio de 2005 se presentó oficialmente el primer UH-1H llevado al estándar Huey II, en el marco del "Proyecto Hornero", que tiene como fin la transformación de por lo menos 22 de estos helicópteros, trabajo que será realizado en el Batallón de Abastecimiento y Mantenimiento de Aeronaves 601 bajo licencia de la compañía Bell.

Los beneficios que supone la modernización son el incremento de la velocidad máxima a 130 km y del peso máximo de despegue de 4.310 kg a 4763 kg. Además la tripulación tendrá un 50% más de control del rotor de la cola y los costos de operación se reducen en un 38% respecto al modelo anterior.

Estas mejoras le permitirán al EA poder seguir operando a su helicóptero principal por unos cuantos años más sin necesidad de un reemplazo inmediato.

En los primeros días de junio de 2007, se anunció la fabricación de una pre serie de 30 unidades del vehículo Gaucho para fines del mismo año, así como el desarrollo de varias versiones como la sanitaria, antitanque, radar y comunicaciones. El Proyecto Gaucho lleva ya 2 años de desarrollo y se llevó a cabo con la participación activa de Brasil, que aunque no muestra interés en incorporar al Gaucho, influyó mucho en el diseño final del vehículo que hoy en día se aprecia.

El VLEGA Gaucho es un vehículo ligero 4×4 capaz de transportar 4 personas y cargas de hasta 600 kg con una velocidad máxima de 120 km/h y una autonomía de 500 km. Tiene 4,15 metros de largo, 2,12 metros de ancho y 1,7 metros de alto. El motor es un turbodiésel de 130 hp. Una de sus características más destacadas es la posibilidad de apilar dos Gauchos uno encima del otro para su fácil aerotransporte. El Gaucho puede utilizarse en misiones de exploración, asalto aéreo, de operaciones comando, utilitario, evacuación de heridos y otras.

Además, en lo que va del año, el Ejército Argentino ha recuperando muchos vehículos entre los que se encuentran los camiones Unimog 416, camiones utilitarios de diversos modelos, cisternas, y un número importante de blindados M-113 de todas sus variantes. Los trabajos fueron realizados por el Comando de Arsenales y se espera que se sigan entregando vehículos hasta finales de año.

El FAL, (Fusil Automático Ligero), utilizado en la Guerra de las Malvinas, continúa siendo el fusil de asalto regular del soldado argentino. En el mismo sentido, el TAM (Tanque Argentino Mediano) representa lo mejor del EA y ambos elementos (TAM y FAL) están siendo modernizados, el TAM por la empresa Elbit Systems, y el FAL por la Dirección General de Fabricaciones Militares, al estándar M5.

Según el Ministerio de Defensa en el año 2010 se adquirieron: radares Rasit, equipos de comunicaciones de última generación, motos para nieve, municiones para FAL, 33 camiones, equipos individuales, repuestos de blindados M-113, 4700 cascos Kevlar, municiones de Artillería, 59 navegadores satelitales, 16 radares de 30 km de alcance, entre otras cosas.[cita requerida]

Desde 2007 participa del Operativo Fortín, el cual tiene el propósito de suministrar vigilancia del espacio aéreo argentino y brindar información a las Fuerzas de Seguridad en la lucha contra el narcotráfico. También se aportan medios aéreos en forma constante al Plan Nacional de Manejo del Fuego, involucrándose en la lucha contra incendios.

Misión y objetivos[editar]

El Ejército, servirá a la patria, para contribuir a la defensa nacional y al sostenimiento del sistema de gobierno representativo, republicano y federal, a fin de proteger sus intereses vitales, contando entre estos últimos a:

Misiones subsidiarias[editar]

Antártida Argentina[editar]

La Operación 90 fue la primera expedición terrestre hecha por la Argentina al Polo Sur, realizada en 1965 por 10 soldados del Ejército Argentino.
Base Brigada/ Comando
Base Esperanza (permanente) Cdo. Antártico
Base General San Martín (permanente) Cdo. Antártico
Base General Belgrano II (permanente) Cdo. Antártico
Base Primavera (temporada estival) Cdo. Antártico
Base Teniente Jubany (permanente - conjunta con el Inst. Antárt. Argent.) Cdo. Antártico

Misiones de Paz[editar]

Unidad Mandato País
Fuerza de Tareas Argentina UNFICYP Chipre
Batallón Conjunto Argentino MINUSTAH Haití
Cascos Azules argentinos en Haití.

Nota: Como parte de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), el Ejército Argentino participa del Batallón Conjunto Argentino Haití con sede en la ciudad de Gonaives.

En Chipre se encuentra la Fuerza de Tareas Argentina como parte de la Misión UNFICYP.

Composición y despliegue[editar]

Organización[editar]

Comandante en Jefe de todas las fuerzas armadas de la Nación[editar]

El Presidente de la Nación, conforme dispone el art. 99 inc. 12 de la Constitución Nacional, es Comandante en jefe de todas las fuerzas armadas de la Nación, y por ende encabeza, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, la estructura del sistema de Defensa Nacional. Entre las atribuciones que la Constitución le garantiza para el correcto manejo y administración de las Fuerzas Armadas y la defensa nacional, se cuentan:

  • "Provee los empleos militares de la Nación: con acuerdo del Senado, en la concesión de los empleos o grados de oficiales superiores de las fuerzas armadas; y por sí solo en el campo de batalla." (art.99 inc.13);
  • "Dispone de las fuerzas armadas, y corre con su organización y distribución según las necesidades de la Nación." (Art.99 Inc.14);
  • "Declara la guerra y ordena represalias con autorización y aprobación del Congreso." (Art.99 Inc.15);
  • "Declara en estado de sitio uno o varios puntos de la Nación, en caso de ataque exterior y por un término limitado, con acuerdo del Senado. En caso de conmoción interior sólo tiene esta facultad cuando el Congreso está en receso, porque es atribución que corresponde a este cuerpo. El presidente la ejerce con las limitaciones prescriptas en el artículo 23." (Art.99 Inc.16).

El sistema de defensa nacional se encuentra sometido a lo dispuesto a la Constitución Nacional, y específicamente regulado por la Ley de Defensa Nacional (Nº 23.554). La misma, establece que son competencias del Presidente de la Nación, (en su carácter de Comandante en Jefe de las FF.AA.), la Dirección de la Defensa Nacional y la Conducción de las Fuerzas Armadas, en los términos citados de la Constitución Nacional. Particularmente, el Presidente ejercerá:

  • La conducción integral de la guerra con el asesoramiento y asistencia del Consejo de Defensa Nacional;
  • La conducción militar de la guerra con la asistencia y asesoramiento del Ministro de Defensa, del Jefe del Estado Mayor Conjunto y de los Jefes de Estados Mayores Generales de cada una de las Fuerzas Armadas, constituidas en comité de crisis.

Por debajo del Presidente de la Nación, se encuentra el Consejo de la Defensa Nacional (CODENA), que asesora de manera directa e integral al primero, sobre las cuestiones vinculadas a la Defensa Nacional. Conforme establece la Ley, el CODENA se encuentra presidido por el Presidente de la Nación, (quien está encargado de adoptar las decisiones en todos los casos), e integrado primariamente por el Vicepresidente de la Nación, los Ministros del Gabinete Nacional y el responsable del organismo de mayor nivel de inteligencia, siendo sus funciones las asesorar al Presidente de la Nación en la "determinación de los conflictos, de las hipótesis de conflicto y de guerra así como también en la adopción de las estrategias, en la determinación de las hipótesis de confluencia y en la preparación de los planes y coordinación de las acciones necesarias para su resolución." (Art.12).

El Congreso de la Nación, interviene en el Sistema de Defensa Nacional, en los términos que la Constitución establece, asimismo como por intermedio de los Presidentes de las Comisiones de Defensa del Senado y de la Cámara de Diputados de la Nación y dos integrantes de dichas Comisiones, (uno por el bloque de la mayoría y otro por la primera minoría), integrando el Consejo de Defensa Nacional, ejerciendo el clásico factor de contralor y balance frente al poder ejecutivo.

El cuarto integrante del Sistema, es el Ministro de Defensa (MINDEF), ejerce la dirección, ordenamiento y coordinación de las actividades propias de la Defensa que no se reserve o realice directamente el Presidente de la Nación o que no hayan sido atribuidas a otro funcionario, órgano u organismo específico en particular.

Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas[editar]

En el siguiente peldaño en el orden jerárquico, se encuentra el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), asiste al Ministro de Defensa en materia de estrategia militar, realizará el planeamiento estratégico militar de acuerdo a orientaciones dadas por el Presidente de la Nación, a través del Ministro de Defensa, y es el órgano de trabajo del comité de crisis. Entiende asimismo, conforme dispone la Ley, en:

  • La formulación de la doctrina militar conjunta;
  • La elaboración de planeamiento militar conjunto;
  • La dirección del adiestramiento militar conjunto;
  • El control del planeamiento estratégico operacional y la eficacia del accionar militar conjunto.

Dependiendo del Ministro de Defensa, (por delegación del Presidente de la Nación), y manteniendo una relación funcional con el Estado Mayor Conjunto a fin de proveer a la acción militar conjunta, se encuentran los Jefes de los Estados Mayores Generales de las Fuerzas Armadas, definidas estas taxativamente por la ley como: el Ejército Argentino, la Armada de la República Argentina, y la Fuerza Aérea Argentina. Siendo designados por el Presidente de la Nación entre los Generales, Almirantes o Brigadieres del Cuerpo Comando en actividad, los Jefes de Estados Mayores Generales, ejercen el gobierno y administración de sus respectivas fuerzas, dirigen la preparación para la guerra de los elementos operacionales de las respectivas fuerzas y su apoyo logístico, y asesoran al Estado Mayor Conjunto en todo lo relativo al planeamiento militar conjunto, acerca de la composición, dimensión y despliegue de las respectivas fuerzas armadas.

Lista de Jefes del Estado Mayor General del Ejército desde 1983[editar]

Jerarquía Titular Período
General de División Jorge Arguindegui 1983-1984
General de División Ricardo Pianta 1984-1985
General de División Héctor Ríos Ereñú 1985-1987
Teniente General José Segundo Dante Caridi 1987-1988
Teniente General Francisco Gassino 1988-1989
Teniente General Isidro Cáceres 1989-1990
Teniente General Martín Bonnet 1990-1991
Teniente General Martín Balza 1991-1999
Teniente General Ricardo Brinzoni 1999-2003
Teniente General Roberto Bendini 2003-2008
Teniente General Luis Alberto Pozzi 2008-2013
Teniente General César Milani 2013-2015
Teniente General Ricardo Luis Cundom 2015-2016
General de Brigada Diego Luis Suñer 2016

Estructura orgánica del Ejército[editar]

Argentina Army.png

Cómo autoridad suprema de las Fuerzas Armadas, el Presidente de la Nación es Comandante en Jefe del Ejército. De él depende el Jefe de Gabinete de Ministros, de éste el Ministro de Defensa y de éste el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, que es el organismo superior inmediato del Jefe del Estado Mayor General del Ejército, quien se encarga de la organización, adiestramiento, alistamiento y apoyo logístico de la fuerza. Por debajo del anterior, se encuentra el Subjefe del Estado Mayor General del Ejército y las respectivas unidades orgánicas que lo componen.

El Estado Mayor General del Ejército tiene su sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Estado Mayor General del Ejército[editar]

Depende de: Asiento actual Distrito
Jefatura del Estado Mayor General del Ejército - JEMGE JEMCFFAA Ciudad Autónoma de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires

Subordinados al Jefe del Estado Mayor General del Ejército[editar]

Asiento actual Distrito
Secretaría General Ejército - Secr Grl Ej Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Sub Jefatura del Estado Mayor General del Ejército - SUBJEMGE Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Inspección General del Ejército - IGE Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción - Dir Invest, Desar y Produc (DIDEP) Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección de Planeamiento - Dir Planto Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires

Subordinados al Sub Jefe del Estado Mayor General del Ejército[editar]

Asiento actual Distrito
Dirección General de Personal - Dir Grl Pers Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección General de Inteligencia - Dir Grl Icia Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección General de Finanzas - Dir Grl Fin Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección General de Logística - Dir Grl Log Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Dirección de Asuntos Históricos del Ejército - Dir A Hist Ciudadela Buenos Aires
Comando de Comunicaciones e Informática - Cdo Com Info Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Comando de Educación y Doctrina Teniente General Pablo Riccheri - COEDOC Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Comando de Ingenieros - Cdo Ing Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Comando de Sanidad - Cdo San Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
1.ª División de Ejército Teniente General Juan Carlos Sánchez - Cdo Div Ej I Curuzú Cuatiá Corrientes
2.ª División de Ejército Ejército del Norte - Cdo Div Ej II Córdoba Córdoba
3.ª División de Ejército Teniente General Julio Argentino Roca - Cdo Div Ej III Bahía Blanca Buenos Aires
Comando de Operaciones Terrestres - Cdo OP(s) Terr (COTER) Campo de Mayo Buenos Aires
Dirección de Aviación de Ejército - Cdo Av Ej Campo de Mayo Buenos Aires

Comando de Educación y Doctrina "Tte. Gral. D. Pablo Riccheri"[editar]

Dirección de Educación Operacional y Doctrina
  • Escuela de las Armas
  • Destacamento de Armas Combinadas
  • Colegio Militar de la Nación
  • Escuela de Suboficiales del Ejército "Sargento Cabral"
  • Escuela Militar de Montaña "Tte. Gral. Juan Domingo Perón"
  • Escuela Militar de Equitación
  • Escuela Militar de Aviación
  • Escuela de Paracaidistas y Comandos
Dirección del Instituto de Enseñanza Superior del Ejército
Dirección de Enseñanza Básica del Ejército
  • Liceo Militar General Belgrano (Sta. Fe)
  • Liceo Militar General Espejo (Mendoza)
  • Liceo Militar General Araóz de La Madrid
  • Liceo Militar General Paz
  • Liceo Militar General Roca
  • Liceo Militar General San Martín (Buenos Aires)
  • Instituto Social Militar "Dr. Dámaso Centeno"
Dirección de Educación a Distancia y Aprendizaje Autónomo
  • Departamento Escuela de Idiomas
  • Departamento Escuela de Informática
  • Sistema de Educación a distancia del Ejército
  • Educación a distancia para el exterior

Comando de Intendencia[editar]

Cdo Int, sede en la Ciudad de Buenos Aires.[148]

Unidad Basada en Provincia
Batallón de Intendencia 601 "Antonio del Pino" - B Int 601 El Palomar Buenos Aires
Sastrería Militar - Sas Mil Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires

Comando de la Guarnición Militar Buenos Aires "Cnl. Dr. Roque Sáenz Peña"[editar]

Unidades Dependientes
  • Regimiento de Infantería 1 "Patricios"
  • Regimiento de Granaderos a Caballo "Gral. San Martín"
  • Regimiento de Artillería 1 "Brigadier General Tomás Iriarte"
  • Compañía Policía Militar 601

Comando de Remonta y Veterinaria[editar]

Comando de Sanidad[editar]

Cdo San, sede en la Ciudad de Buenos Aires.

Unidad Basada en Provincia
Hospital Militar Central 601 "Cirujano Mayor Doctor Cosme Argerich" - H Gral 601 Ciudad de Buenos Aires Buenos Aires
Hospital Militar Campo de Mayo 602 "Cirujano Primero Doctor Juan Madera" - H Gral 602 Campo de Mayo Buenos Aires
Hospital Militar Córdoba "Cirujano Mayor Doctor Eleodoro Damianovich" - HM Córdoba Córdoba Córdoba
Hospital Militar "Río Gallegos" - HM Río Gallegos Río Gallegos Santa Cruz

Dirección de Arsenales[editar]

Dir Ars, sede en la Boulogne Sur Mer, Provincia de Buenos Aires.[149]

Unidad Basada en Provincia
Base de Apoyo Logísitico "San Lorenzo" - BAL "SL" Fray Luis Beltrán Santa Fe
Batallón de Arsenales 604 "Teniente Coronel José María Rojas" - B Ars 604 Holmberg Córdoba

Agrupación de Arsenales 601 "Buenos Aires"[editar]

Agr Ars 601, sede en la Boulogne Sur Mer, Provincia de Buenos Aires.

Unidad Basada en Provincia
Batallón de Arsenales 601 "Sargento Mayor Esteban de Luca" - B Ars 601 Boulogne Sur Mer Buenos Aires
Batallón de Arsenales 602 "Coronel Ángel Monasterio" - B Ars 602 Boulogne Sur Mer Buenos Aires
Centro de Reparación, Modernización y Conversión de Vehículos de Combate M-113 - CMRC M113[150] Boulogne Sur Mer Buenos Aires

Otras direcciones[editar]

  • Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción
  • Dirección de Planeamiento
  • Dirección de Transporte

Divisiones de Ejército[editar]

El Ejército Argentino se estructura en tres Divisiones de Ejército (anteriormente Cuerpos de Ejército II, III y V) que se distribuyen jurisdicción sobre el territorio continental argentino y una Fuerza de Despliegue Rápido (FDR).

La 1.ª División de Ejército Teniente General Juan Carlos Sánchez tiene su comando en la ciudad de Curuzú Cuatiá, provincia de Corrientes. Su jurisdicción abarca las unidades situadas en las provincias de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Misiones, Santa Fe y 17 partidos del norte de la provincia de Buenos Aires.

  • Brigada Blindada II General Justo José de Urquiza: La sede de su comando está en la ciudad de Paraná, provincia de Entre Ríos.
  • Brigada de Monte XII: La sede de su comando está en la ciudad de Posadas, provincia de Misiones
  • Brigada de Monte III: Brigada recientemente creada.

La 2.ª División de Ejército Ejército del Norte tiene su comando en la ciudad de Córdoba. Su jurisdicción abarca las unidades situadas en las provincias de Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero y Tucumán.

  • Brigada de Montaña V: La sede de su comando está en la ciudad de Salta.
  • Brigada de Montaña VI: La sede de su comando está en la ciudad de Neuquén.
  • Brigada de Montaña VIII: Brigadier General Toribio de Luzuriaga: La sede de su comando está en la ciudad de Mendoza.

La 3.ª División de Ejército Teniente General Julio Argentino Roca tiene su comando en la ciudad de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. Su jurisdicción abarca las unidades situadas en las provincias de Chubut, Río Negro, Santa Cruz.

  • Brigada Blindada I Brigadier Martín Rodríguez: La sede de su comando está en la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires.
  • Brigada Mecanizada IX Coronel Luis Jorge Fontana: La sede de su comando está en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia del Chubut.
  • Brigada Mecanizada XI: La sede de su comando está en la ciudad de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz.

Los Cuerpos de Ejército I y IV fueron disueltos en 1984 y 1991 respectivamente como parte de la reorganización militar del país y sus unidades dependientes se reasignaron a otros Cuerpos de Ejército. La Brigada de Infantería N º 7 se disolvió a principios de 1985.[151]

Fuerza de Despliegue Rápido (Argentina)[editar]

  • Brigada Paracaidista IV: La sede de su comando está en la ciudad de Córdoba.
  • Brigada Mecanizada X: La sede de su comando está en la ciudad de Santa Rosa; La Pampa.
  • Agrupación de Fuerzas Especiales.

1.ª División de Ejército Teniente General Juan Carlos Sánchez[editar]

Brigada Asiento actual Distrito
Brigada Blindada II General Justo José de Urquiza - Cdo Br Bl II Paraná Entre Ríos
Brigada de Monte XII General Manuel Obligado - Cdo Br Mte XII Posadas Misiones
Zona de responsabilidad

Cdo Cpo Ej II, sede en Curuzú Cuatiá, Corrientes.

Unidad Basada en Provincia
Central de Reunión de Información 121 - CRI 121 Curuzú Cuatiá[152] Corrientes
Batallón de Comunicaciones 121 - B Com 121 Mercedes[153] Corrientes
Descatacamento de Vigilancia Cuartel Crespo - Dest Vig Cu "Crespo" Crespo[154] Entre Ríos
Sección de Aviación de Ejército 121 - Sec Av Ej 121 Curuzú Cuatiá[155] Corrientes
Batallón de Ingenieros Anfibios 121 - B Ing Anf 121 Santo Tomé Santa Fe
Batallón de Ingenieros 1 "Zapadores Coronel Czetz" - B Ing 1 Santo Tomé Santa Fe
Destacamento de Vigilancia Cuartel "San Nicolás" - Dest Vig Cu "San Nicolás" San Nicolás de los Arroyos Buenos Aires
Destacamento de Vigilancia Cuartel "Rosario" - Dest Vig Cu "Rosario" Rosario[156] Santa Fe
Destacamento de Vigilancia Cuartel "Guadalupe" - Dest Vig Cu "Guadalupe"[157] Santa Fe Santa Fe

Brigada Blindada II "General Justo José de Urquiza"[editar]

Cdo Br Bl 2, con sede en Paraná, Entre Ríos.[158] [159]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Caballería de Tanques 1 "Coronel Brandsen - RC Tan 1 Villaguay Entre Ríos
Regimiento de Caballería de Tanques 6 "Blandengues" - RC Tan 6 Concordia Entre Ríos
Regimiento de Caballería de Tanques 7 "Coraceros Coronel Ramón Estomba" - RC Tan 7 Chajarí Entre Ríos
Regimiento de Caballería de Tanques 12 "Dragones Coronel Zelaya" - RC Tan 12[160] Gualeguaychú Entre Ríos
Regimiento de Infantería Mecanizado 5 "General Félix de Olazábal" - RI Mec 5 Villaguay Entre Ríos
Grupo de Artillería Blindado 2 "Mariscal Francisco Solano López" - GA Bl 2 Rosario del Tala Entre Ríos
Batallón de Ingenieros Blindado 2 - B Ing Bl 2 Concepción del Uruguay Entre Ríos
Compañía de Inteligencia 2 - Ca Icia 2 Santa Fe Santa Fe
Base de Apoyo Logístico "Paraná" - BAL Paraná Paraná Entre Ríos
Escuadrón de Comunicaciones Blindado 2 - Esc Com Bl 2 Paraná Entre Ríos
Sección de Aviación de Ejército 2 - Sec Av Ej 2 Paraná Entre Ríos
Base de Apoyo Logístico "Curuzú Cuatiá" - BAL Curuzú Cuatiá Curuzú Cuatiá Corrientes
Hospital Militar Curuzú Cuatiá "General de Brigada Manuel Biedma" - HM Curuzú Cuatiá Curuzú Cuatiá Corrientes
Hospital Militar Paraná "Cirujano de División Doctor Francisco Soler" - HM Paraná Paraná Entre Ríos
Regimiento de Infantería Mecanizado 4 "Coronel Manuel Fraga" - RI Mec 4[161] Monte Caseros Corrientes

Brigada de Monte XII "General Manuel Obligado"[editar]

Cdo Br Mte XII, sede en Posadas, Misiones.

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería de Monte 30 - RI Mte 30 Apóstoles Misiones
Regimiento de Infantería de Monte 9 "Coronel Pagola" - RI Mte 9 San Javier[162] Misiones
Regimiento de Infantería de Monte 29 "Coronel Ignacio José Javier Warnes" - RI Mte 29 Ciudad de Formosa Formosa
Compañía de Cazadores de Monte 12 - Escuela - Ca Caz Mte 12 Puerto Iguazú[163] Misiones
Compañía de Cazadores de Monte 18 - Ca Caz Mte 18 Bernardo de Irigoyen Misiones
Grupo de Artillería 3 - GA 3 Paso de los Libres Corrientes
Compañía de Cazadores de Monte 19 (núcleo) - Ca Caz Mte 19 Ciudad de Formosa Formosa
Batallón de Ingenieros de Monte 12 - B Ing Mte 12 Goya Corrientes
Compañía de Comunicaciones de Monte 12 - Ca Com Mte 12 Posadas Misiones
Base de Apoyo Logístico "Resistencia" - BAL Resistencia Ciudad de Resistencia Chaco
Sección de Aviación de Ejército 12 - Sec Av Ej 12 Posadas Misiones
Compañía de Sanidad 12 - Ca San 12 (depende de la BAL Resistencia) Posadas Misiones
Compañía de Ingenieros Nº3 Ciudad de Corrientes Corrientes
Compañía de Inteligencia 3 - Ca Icia 3 Paso de los Libres Corrientes
Sección de Inteligencia "Resistencia" - Sec Icia Resistencia Ciudad de Resistencia Chaco
Sección de Inteligencia "Formosa" - Sec Icia Formosa Ciudad de Formosa Formosa
Sección de Inteligencia "Iguazú" - Sec Icia Iguazú Puerto Iguazú Misiones
Sección de Arsenales Adelantada "Posadas" - Sec Ars Adel Posadas Posadas Misiones
Sección de Arsenales Adelantada "Apóstoles" - Sec Ars Adel Apóstoles Apóstoles Misiones
Destacamento de Vigilancia Cuartel "Paso de los Libres" - Dest Vig Cu Paso de los Libres Paso de los Libres Corrientes

2.ª. División de Ejército "Ejército del Norte"[editar]

Brigada Asiento actual Distrito
Brigada de Montaña V General Belgrano - Cdo Br M V Salta Salta
Brigada de Montaña VI General de División Conrado Excelso Villegas - Cdo Br M VI Neuquén Neuquén
Brigada de Montaña VIII Brigadier General Toribio de Luzuriaga - Cdo Br M VIII Mendoza Mendoza
Zona de responsabilidad

2.ª Div Ej, con sede en el camino a La Calera, Córdoba, Provincia de Córdoba.[164]

Unidad Basada en Provincia
Batallón de Inteligencia 141 - B Icia 141 Córdoba Córdoba
Batallón de Comunicaciones 141 - B Com 141 Córdoba Córdoba
Sección de Aviación de Ejército 141 - Sec Av Ej 141 Córdoba Córdoba
Grupo de Artillería Antiaéreo 161 - GAA 161 San Luis San Luis
Grupo de Artillería de Campaña 7 - GAC 7 San Luis San Luis

Brigada de Montaña V "General Belgrano"[editar]

Cdo Br Mec V, sede en la Ciudad de Salta, Provincia de Salta.

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería de Montaña 15 "General Francisco Ortiz de Ocampo" - RIM 15 Ciudad de La Rioja La Rioja
Regimiento de Infantería de Montaña 20 "Cazadores de los Andes" - RIM 20 San Salvador de Jujuy Jujuy
Regimiento de Infantería de Monte 28 "Generala Juana Azurduy" - RI Mte 28[165] Tartagal Salta
Compañía de Cazadores de Montaña 5
Regimiento de Caballería Ligero 5 "General Güemes" - RC Lig 5 Ciudad de Salta Salta
Grupo de Artillería 5 "Capitán Felipe Antonio Pereyra de Lucena" - GA 5 San Salvador de Jujuy Jujuy
Grupo de Artillería 15 "Coronel Francisco Bolognesi Cervantes" - GA 15 Ciudad de Salta Salta
Batallón de Ingenieros 5 "General de División Enrique Mosconi" - B Ing 5 Ciudad de Salta Salta
Compañía de Ingenieros de Construcciones 5 - Ca Ing Constr 5 Ciudad de La Rioja La Rioja
Compañía de Comunicaciones de Montaña 5 - Ca Com M 5 Ciudad de Salta Salta
Compañía de Inteligencia 5 "Mayor Humberto Antonio Viola" - Ca Icia 5 Ciudad de Salta Salta
Sección de Inteligencia "Jujuy" - Sec Icia Jujuy (depende de la Ca Icia 5) San Salvador de Jujuy Jujuy
Sección de Inteligencia "La Rioja" - Sec Icia La Rioja Ciudad de La Rioja La Rioja
Base de Apoyo Logístico "Salta" - BAL Salta Ciudad de Salta Salta
Destacamento de Vigilancia Cuartel "San Antonio de los Cobres" - Dest Vig Cu San Antonio de los Cobres[166] San Antonio de los Cobres Salta
Compañía de Cazadores de Monte 17 (núcleo) - Ca Caz Mte 17[167] Tartagal Salta
Hospital Militar Salta "Cirujano Mayor Doctor Joaquín Díaz Bedoya" - HM Salta Ciudad de Salta Salta

Brigada de Montaña VI "General de División Conrado Excelso Villegas"[editar]

Cdo Br M VI, con sede en la Ciudad de Neuquén, Provincia del Neuquén.

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería de Montaña 10 Teniente General Racedo - RIM 10 Covunco Centro Neuquén
Regimiento de Infantería de Montaña 21 "Teniente General Rufino Ortega" - RIM 21 Las Lajas Neuquén
Regimiento de Infantería de Montaña 26 "Coronel Benjamín Moritán" - RIM 26 Junín de los Andes Neuquén
Compañía de Cazadores de Montaña 6 - Ca Caz M 6 Primeros Pinos Neuquén
Regimiento de Caballería de Montaña 4 "Coraceros General Lavalle" - RC M 4 San Martín de los Andes Neuquén
Grupo de Artillería de Montaña 6 - GA M 6 Junín de los Andes Neuquén
Grupo de Artillería 16 - GA 16 Zapala Neuquén
Compañía de Comunicaciones de Montaña 6 - Ca Com M 6 Ciudad de Neuquén Neuquén
Batallón de Ingenieros de Montaña 6 - B Ing M 6 Ciudad de Neuquén Neuquén
Compañía de Inteligencia 6 - Ca Icia 6 Ciudad de Neuquén Neuquén
Sección de Inteligencia "Bariloche" - Sec Icia Bariloche Bariloche Río Negro
Sección de Aviación de Ejército de Montaña 6 "Capitán de Aviación Militar Luis Cenobio Candelaria" - Sec Av El M Ciudad de Neuquén Neuquén
Base de Apoyo Logístico "Neuquén" - BAL Neuquén Zapala Neuquén

Brigada de Montaña VIII "Brigadier General Toribio de Luzuriaga"[editar]

Cdo Br M VIII, con sede en Mendoza, Provincia de Mendoza.

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería de Montaña 11 "General Juan Gregorio de Las Heras" - RIM 11 Tupungato Mendoza
Regimiento de Infantería de Montaña 16 "Cazadores de Los Andes" - RIM 16 Uspallata Mendoza
Destacamento de Infantería de Montaña 22 "Teniente Coronel Juan Manuel Cabot" - RIM 22 Marquesado San Juan
Compañía de Cazadores de Montaña 8 "Teniente Primero Ibáñez" Puente del Inca Mendoza
Destacamento de Caballería de Exploración 15 "Libertador Simón Bolívar" - RC Lig 15 (ex Ligero) Campo de los Andes Mendoza
Grupo de Artillería de Montaña 8 "Coronel Pedro Regalado de la Plaza" - GAM 8 Uspallata Mendoza
Base de Apoyo Logístico "Mendoza" - BAL Mendoza Mendoza Mendoza
Batallón de Ingenieros de Montaña 8 "Barreteros de Cuyo" - B Ing M 8 Campo de los Andes Mendoza
Compañía de Inteligencia 8 "Teniente Coronel Pedro Vargas" - Ca Icia 8 Mendoza Mendoza
Sección de Inteligencia "San Rafael" - Sec Icia San Rafael San Rafael Mendoza
Sección de Inteligencia "San Juan" - Sec Icia San Juan Marquesado San Juan
Sección de Aviación de Ejército de Montaña 8 - Sec Av Ej M 8 Las Heras Mendoza
Compañía de Comunicaciones de Montaña 8 - Ca Com M 8 Mendoza Mendoza
Hospital Militar Regional Mendoza "General de Brigada Doctor Diego Paroissien" - HM Mendoza Mendoza Mendoza

3.ª División de Ejército "Tte. Gral. Julio Argentino Roca"[editar]

Brigada Asiento actual Distrito
Brigada Mecanizada IX Coronel Luis Jorge Fontana - Cdo Br Mec IX Comodoro Rivadavia Chubut
Brigada Mecanizada XI Brigadier General Juan Manuel de Rosas - Cdo Br Mec XI Río Gallegos Santa Cruz
Zona de responsabilidad

Brigada Mecanizada IX "Coronel Luis Jorge Fontana"[editar]

Br Mec IX, con sede en Comodoro Rivadavia, Provincia del Chubut.[168]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería Mecanizado 8 "General O´Higgins" - RI Mec 8 Comodoro Rivadavia Chubut
Regimiento de Infantería Mecanizado 25 - RI Mec 25 Colonia Sarmiento Chubut
Regimiento de Infantería Mecanizado 37 "Coronel Luis Jorge Fontana" Rifleros del Chubut - RI Mec 37 (1980-1992) Río Mayo Chubut
Regimiento de Caballería Ligero 3 "Coraceros General Pacheco" - RC Lig 3 Esquel Chubut
Grupo de Artillería Blindado 9 - GA Bl 9 Colonia Sarmiento Chubut
Batallón de Ingenieros 9 - B Ing 9 Río Mayo Chubut
Compañía de Comunicaciones Mecanizada 9 - Ca Com Mec 9 Comodoro Rivadavia Chubut
Sección de Aviación de Ejército 9 - Sec Av Ej 9 Comodoro Rivadavia Chubut
Compañía de Inteligencia 9 - Ca Icia 9 Comodoro Rivadavia Chubut
Hospital Militar Comodoro Rivadavia - HM Comodoro Rivadavia Comodoro Rivadavia Chubut
Base de Apoyo Logístico "Comodoro Rivadavia" - BAL Comodoro Rivadavia Comodoro Rivadavia Chubut

Brigada Mecanizada XI "Brigadier General Juan Manuel de Rosas"[editar]

Cdo Br Mec XI, con sede en Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz.[169]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Caballería de Tanques 9 "General José Gervasio Artigas" - RC Tan 9 Puerto Deseado Santa Cruz
Regimiento de Infantería Mecanizado 24 "General Jerónimo Costa" - RI Mec 24 Río Gallegos Santa Cruz
Regimiento de Infantería Mecanizado 35 "Coronel Manuel Dorrego" - RI Mec 35 Rospentek Santa Cruz
Regimiento de Caballería de Tanques 11 "Defensores del Honor Nacional" - RC Tan 11 Puerto Santa Cruz Santa Cruz
Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 11 "Coronel Juan Pascual Pringles" - Esc Expl C Bl 11 Rospentek Santa Cruz
Grupo de Artillería Blindado 11 "Coronel Juan Bautista Thorne" - GA Bl 11[170] Comandante Luis Piedrabuena Santa Cruz
Batallón de Ingenieros 11 - B Ing 11 Comandante Luis Piedrabuena Santa Cruz
Compañía de Comunicaciones Mecanizada 11 - Ca Com Mec 11 Río Gallegos Santa Cruz
Sección de Aviación de Ejército 11 - Sec Av Ej 11 Río Gallegos Santa Cruz
Compañía de Munición 181 - Ca Mun 181 Puerto Santa Cruz Santa Cruz
Base de Apoyo Logístico Río Gallegos - BAL Río Gallegos Río Gallegos Santa Cruz
Compañía de Inteligencia 11 - Ca Icia 11 Río Gallegos Santa Cruz
Sección de Inteligencia "El Turbio" - Sec Icia El Turbio (depende de la Ca Icia 11) El Turbio Santa Cruz

Comando de Operaciones Terrestres (COTER))[editar]

COTER, con sede en Campo de Mayo. Provincia de Buenos Aires.[171]

Unidad Basada en Provincia
Compañía de Reservistas Voluntarios "Buenos Aires"[172] Ciudad de Buenos Aires Ciudad de Buenos Aires
Compañía Policía Militar 601 Campo de Mayo Buenos Aires

Brigada Aerotransportada IV - Fuerza de Despliegue Rápido[editar]

Cdo Br Aerot IV, con sede en Córdoba, Provincia de Córdoba.[173]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería Paracaidista 2 "General Balcarce" - RI Parac 2 Córdoba Córdoba
Regimiento de Infantería Paracaidista 14 - RI Parac 14 Córdoba Córdoba
Escuadrón de Exploración de Caballería Paracaidista 4 - Esc Expl C Parac 4 Córdoba Córdoba
Grupo de Artillería Paracaidista 4 - GA Parac 4 Córdoba Córdoba
Compañía de Ingenieros Paracaidista 4 - Ca Ing Parac 4 Carlos Paz Córdoba
Compañía de Comunicaciones Paracaidista 4 "Teniente Primero José María Severino" - Ca Com Parac 4 Córdoba Córdoba
Base de Apoyo Logístico Córdoba - BAL Córdoba Córdoba Córdoba
Compañía Apoyo de Lanzamientos Aéreos Paracaidista 4 Córdoba Córdoba

Brigada Mecanizada X "Teniente General Nicolás Levalle"[editar]

Cdo Br Mec X, con sede en Santa Rosa, Provincia de La Pampa.[174]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Infantería Mecanizado 3 "General Belgrano" - RI Mec 3 Pigüé Buenos Aires
Regimiento de Infantería Mecanizado 6 "General Viamonte" - RI Mec 6 Toay La Pampa
Regimiento de Infantería Mecanizado 12 "General Arenales" - RI Mec 12 Toay La Pampa
Regimiento de Caballería de Tanques 13 "Teniente General Juan Esteban Pedernera" - RC Tan 13 General Pico La Pampa
Grupo de Artillería 10 "Teniente General Bartolomé Mitre" - GA 10 Junín Buenos Aires
Compañía de Ingenieros Mecanizada 10 - Ca Ing Mec 10 Santa Rosa La Pampa
Compañía de Comunicaciones Mecanizada 10 - Ca Com Mec 10 Santa Rosa La Pampa
Base de Apoyo Logístico "Pigüé" - BAL Pigüé Pigüé Buenos Aires
Compañía de Inteligencia 10 - Ca Icia 10 Santa Rosa La Pampa

Brigada Blindada I Brigadier Martín Rodríguez[editar]

Cdo Br Bl I, con sede en Tandil, Provincia de Buenos Aires.[175]

Unidad Basada en Provincia
Regimiento de Caballería de Tanques 2 "Lanceros General Paz" - RC Tan 2 Olavarría Buenos Aires
Regimiento de Caballería de Tanques 8 "Cazadores General Necochea" - RC Tan 8 Magdalena Buenos Aires
Regimiento de Caballería de Tanques 10 "Húsares de Pueyrredón" - RC Tan 10 Azul Buenos Aires
Regimiento de Infantería Mecanizado 7 "Coronel Conde" - RI Mec 7 Arana Buenos Aires
Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 1 "Coronel Isidoro Suárez" - Esc Expl C Bl 1 Arana Buenos Aires
Grupo de Artillería Blindado 1 "Coronel Chilavert" - GA Bl 1 Azul Buenos Aires
Escuadrón de Ingenieros Blindado 1 - Esc Ig Bl 1 Olavarría Buenos Aires
Escuadrón de Comunicaciones Blindado 1 - Esc Com Bl 1 Tandil Buenos Aires
Base de Apoyo Logístico "Tandil" - BAL Tandil Tandil Buenos Aires
Compañía de Inteligencia 1 - Ca Icia 1 Tandil Buenos Aires

Agrupación de Artillería Antiaérea de Ejército 601 - Escuela[editar]

Sede en Camet, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires.

Unidad Basada en Provincia
Grupo de Artillería Antiaéreo 601 "Teniente General Pablo Riccheri" Camet-Mar del Plata Buenos Aires
Grupo de Artillería Antiaéreo Mixto 602 Camet-Mar del Plata Buenos Aires
Grupo de Mantenimiento de Sistemas de Artillería Antiaérea 601 Camet-Mar del Plata Buenos Aires

Armas, Servicios y Especialidades[editar]

Nuevo uniforme adquirido.

El Ejército, divide su fuerza y capital humano dentro de tres grandes subcategorías: Armas, Servicios y Especialidades.

Armas[editar]

Se entiende por "Arma", al "conjunto de organizaciones que participan, durante el transcurso de la batalla, respondiendo a funciones de combate determinadas y claramente diferenciadas".[176] Perteneciendo a esta categoría, aquellos escalafones de la Fuerza que históricamente sirvieron de manera directa a los fines operativos de la guerra, se distinguen según el potencial armado que el arma utilice, entre:

Infantería[editar]

Compañía de Fuerzas Especiales 601 del Ejército Argentino

Caracterizada (conjuntamente con la Caballería), por ser el arma ofensiva por excelencia, distinguida por haber sido históricamente utilizada por los ejércitos del mundo como fuerza militar de base (tanto como fuerza ofensiva, de apoyo u ocupación), siempre estuvo asociada a la idea de abnegación que caracteriza al guerrero de a pie. Combinando la maniobra, el fuego y el choque, así como la posibilidad de dominar el terreno mediante su ocupación física, su organización y defensa, el arma de infantería, en sus diferentes especialidades (aerotransportada, de asalto aéreo, motorizada montaña, monte y mecanizados), se convierte en la columna vertebral del accionar combinado y operacional del Ejército.

Uniforme[editar]

El Ejército Argentino cambia nuevamente su uniforme, con una inversión total de 15,8 millones de dólares, finalmente se ha oficializado la adquisición de un nuevo set y diseño de uniformes con camuflaje Multicam (denominados UCA, Uniforme de Combate Argentino) para el Ejército Argentino adquiridos en China a la empresa Norinco.

La compra se compone de 139 mil equipos individuales de vestimenta, 50 mil fundas de cascos, 118 mil pares de medias de algodón, 100 mil pares de medias de abrigo, 54 mil equipos de ropa interior de invierno (polar) y 57 mil trajes impermeabilizados para protección climática (con tratamiento Goretex)

Caballería[editar]

Vehículo Ligero de Empleo General Aerotransportable "Gaucho" (VLEGA Gaucho), durante la Exposición del Ejército Argentino realizada en mayo de 2008.
CITER L33.
Bell UH-1H Huey durante la Exposición del Ejército Argentino realizada en mayo de 2008.
El UAV Lipan II, durante la Exposición del Ejército Argentino realizada en mayo de 2008.

Caracterizada por la velocidad de despliegue y reacción, y su ímpetu de impacto, el arma de caballería ha desempeñado mediante el fuego, el movimiento y la acción de golpe, un papel esencial en la confrontación directa con el enemigo. Habiendo reemplazado como medio primario el caballo por el tanque, la caballería cumple aún con sus centenarias funciones, proveyendo a la fuerza de gran rapidez táctica y amplitud de maniobra, realizando importantes tareas de apoyo (como el reconocimiento en territorio hostil), y constituyéndose en una poderosa reserva de despliegue rápido en el campo de batalla, a fin de dar el impulso suficiente a la ofensiva principal.

Artillería[editar]

Operando como arma de apoyo a la fuerza, posee dos funciones básicas entre las que diversifica su potencial operativo según la tarea específica a desempeñar, y dos tipos de unidades según su estructura operativa, siendo estas, respectivamente: Artillería de Campaña y Artillería Antiaérea, Grupos y Baterías.

  • Artillería de Campaña: su función principal es la de conducir y ejecutar los fuegos sobre aquellos blancos de superficie que

impidan, interfieran y/o amenacen el cumplimiento de la misión de la fuerza apoyada. Dentro de las funciones de apoyo ya enunciadas, se suman las de obtener y proporcionar la adquisición de blancos, (a fin de proveer al fuego de cobertura del contingente principal), e intervenir en la elaboración de cartas de contaminación, predicción de lluvia radiactiva y registros e informes de explosiones nucleares. El armamento principalmente utilizado por la artillería de Campaña consiste en cañones, obuses, morteros y proyectiles autopropulsados tierra - tierra.

  • Artillería Antiaérea: proveyendo fuego defensivo de cobertura a muy baja, baja, y mediano alcance, a fin de prevenir, anular, interferir o reducir los ataques de los medios aéreos enemigos en vuelo hacia el contingente principal o sus medios terrestres. En el desarrollo de sus tareas de apoyo, la artillería antiaérea emplea cañones antiaéreos y proyectiles autopropulsados tierra - aire.

El arma de artillería, (en sus dos funciones descriptas), se organiza en unidades denominadas "Grupos", que de ser necesario, (en caso de tener que afrontar alguna contingencia en particular), se concentran en organizaciones mayores denominadas "Agrupaciones de Artillería", con el fin de coordinar el trabajo común de varios grupos. Los Grupos, se organizan a su vez en subdivisiones de menor cuantía, denominadas Baterías, que encuentran tipificadas, en virtud de las funciones que cada una desempeña.

  • Baterías Comando: encargadas de facilitar la conducción del Grupo de Artillería, desempeñando tareas tales como la dirección del tiro, adquisición de blancos, y el establecimiento de las comunicaciones internas y las externas, con las tropas apoyadas, a fin de facilitar las dos primeras tareas.
  • Baterías de Tiro: tal como su nombre lo indica, agrupan a las piezas de artillería propiamente dichas, y a los elementos necesarios para su funcionamiento, (abastecimiento de munición, dirección del tiro de la Batería, etc.).
  • Baterías Servicios: comprende a los elementos que brindan apoyo logístico a la Unidad, siendo estos: Intendencia, (apoyo de vestuario, alimentación y combustibles), Arsenales, (provee repuestos, mantiene y repara los vehículos, cañones, armamento en general, equipos de comunicaciones y radares de la Unidad), Transporte y Sanidad.
  • Baterías Comando y Servicios: se trata de una sola batería que concentra las funciones que las dos mencionadas realizan por separado.

Usualmente, cada Grupo, (tanto de Artillería de Campaña como Antiaérea), una Batería de Comando, una de Servicios, y entre 3 o 4 de Tiro, cada una equipada con una cantidad de piezas que oscila entre las 4 y 8 unidades, dependiendo de las circunstancias y el grado e intensidad de actividades que lleve a cabo el Grupo en cuestión.

Para desempeñar sus tareas, (tanto la Artillería de Campaña como la Antiaérea), cuenta con un vasto equipamiento específico:

Por resolución de la Secretaría de Guerra, (fechada en el 7 de octubre de 1960), y a propuesta del Comando en Jefe del Ejército, se designó como patrona del arma de artillería a Santa Bárbara, y se dispuso fijar el 4 de diciembre como fecha para su conmemoración.

Ingenieros[editar]

Es el arma del ejército que realiza operaciones de movilidad y contra movilidad. Tendido de puentes, asaltos anfibios, instalación de campos minados o levantamiento de los mismos, obras viales y fortificaciones, ataque a posiciones fortificadas, guerra NBQ, opera las plantas de potabilización de agua de que dispone el Ejército Argentino y en última instancia combate como infantería. Además colabora con la población civil en caso de desastres.

Comunicaciones[editar]

El arma de comunicaciones está organizada, equipada e instruida para proporcionar apoyo de combate de comunicaciones, facilitando la conducción de los elementos propios y dificultando la conducción enemiga en cualquier tiempo y lugar mediante:

El establecimiento, operación y mantenimiento de sistemas de comunicaciones, que permitan la transmisión de todo tipo de información.

La protección de todos los sistemas de la fuerza, que recurran a emisiones electroópticas, acústicas y electromagnéticas de la acción de guerra electrónica enemiga.

La ejecución de operaciones electrónicas que permitan la obtención de información del enemigo y que afecten su conducción.

La elaboración de órdenes, procedimientos y normas que permitan el funcionamiento coordinado para la explotación del espectro electromagnético por parte de los sistemas de comunicaciones, sistemas de armas, operaciones MAE CME y toda otra forma de comunicación especial.

Servicios[editar]

Sanidad[editar]

El servicio de sanidad abarca todos los aspectos relacionados al tratado de enfermos y heridos del ejército.

Justicia[editar]

Se encarga del cumplimiento del reglamento del ejército.

Veterinaria[editar]

Destinada a la sanidad, al cuidado y prevención de los animales utilizados por el E.A para sus tareas (como por ejemplo, las mulas de carga para la especialidad de montaña).

Bandas[editar]

Bandas militares que fortalece la moral del personal.

Educación física[editar]

Encargado del adiestramiento físico-militar de la tropa.

Religioso[editar]

Así como todo civil/clérigo, el ser militar implica tener una amplia difusión de valores humanos y religiosos.

Especialidades[editar]

Dirección de Aviación de Ejército[editar]

Otras especialidades de la fuerza[editar]

  • Arsenales
  • Intendencia
  • Inteligencia
  • Sistema de Computación de Datos
  • Oficinistas
  • Conductores Motoristas

Aptitudes Especiales[editar]

  • Aptitud Especial de Comando
  • Aptitud Especial de Paracaidista Militar
  • Aptitud Especial de Montaña (Cóndor plateado o dorado)
  • Aptitud Especial de Cazador de Montaña
  • Aptitud Especial de Monte
  • Aptitud Especial de Mecanizados
  • Aptitud Especial de Blindados
  • Aptitud Especial de Capacitación Antártica
  • Aptitud Especial de Buzo de Ejército
  • Aptitud Especial de Inteligencia
  • Aptitud Especial de Asalto Aéreo
  • Aviador de Ejército

Rangos[editar]

Oficiales[editar]

Insignia Jerarquía argentina Equivalente Ejército de los Estados Unidos Código de jerarquías OTAN
Teniente General.PNG Teniente general[177] General OF-9
General de División.PNG General de división lieutenant General OF-8
General de Brigada EA.PNG General de brigada Major General OF-7
Coronel Mayor.PNG Coronel mayor * (No equivalente) OF-5/OF-6(Honorario, jerarquía no equivalente)
Coronel EA.PNG Coronel Colonel OF-5
Teniente CoronelEA.PNG Teniente coronel Lieutenant Colonel OF-4
MayorEA.PNG Mayor Major OF-3
Capitán.PNG Capitán Captain OF-2
Teniente Primero.PNG Teniente primero First Lieutenant OF-1
TenienteEA.PNG Teniente Second Lieutenant(Senior) OF-1
OF-1.png Subteniente Second Lieutenant(Junior) OF-D

La jerarquía de coronel mayor es un rango honorario que le es otorgado a los coroneles con mucho tiempo en el rango o a aquellos coroneles que han sido promocionados para ascender a general de brigada, pero que no han podido hacerlo debido a que en ese momento no había vacantes disponibles para acceder a dicho cargo.[178]

Suboficiales[editar]

Insignia Rango
SuboficialMayorEA.PNG Suboficial mayor
SuboficialPrincipalEA.PNG Suboficial principal
SargentoAyudanteEA.PNG Sargento ayudante
SargentoPrimeroEA.PNG Sargento primero
SargentoEA.PNG Sargento
CaboPrimeroEA.PNG Cabo primero
CaboEA.PNG Cabo

Tropa[editar]

Insignia Rango
Ejercito Argentino - Voluntario Primero.svg Soldado de primera
Ejercito Argentino - Voluntario Segundo.svg Soldado de segunda
Ejercito Argentino - Soldado de Segunda en Comisión.svg Soldado de segunda en comisión

Material bélico[editar]

El fusil estándar es el FAL, el cual esta bajo un proyecto de modernización llamado FAL M5, la pistola estándar es la FM HP M95 Classic y la FM HP M02AR producidas por DGFM al igual que el FAL, los fusiles de francotirador son el Steyr SSG 69 y el M24, como subfusiles se encuentran los FMK-3; Por su parte, las fuerzas especiales, utilizan como armas principales la M4, fabricada por Colt's Manufacturing Company y la G17. Para ver el material bélico del cuerpo mas detallado, haga clic aqui.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://www.ejercito.mil.ar/site/home/index.asp/
  2. http://www.ejercito.mil.ar/incorporacion/
  3. Ricardo Lesser, Los orígenes de la Argentina', Ed. Biblos, Bs. As., 2004, pág. 195. ISBN 950-786-367-2, 9789507863677
  4. Alberto José Gullón Abao, La frontera del Chaco en la Gobernación del Tucumán, 1750-1810, Ed. Servicio de Publicaciones de la Universidad Católica Argentina, 1993. ISBN 84-7786-168-4, 9788477861683
  5. Julio Mario Luqui-Lagleyze, Los cuerpos militares en la historia argentina: organización y uniformes: 1550-1950, Ed. del Instituto Nacional Sanmartiniano, 1995, pág. 41.
  6. Juan Beverina, El virreinato de las provincias del Río de La Plata, su organización militar: Contribución a la "Historia del ejército argentino", Vol. 747 de la Biblioteca del Oficial, 1992, pág. 201.
  7. Pedro Enrique Martí Garro, Historia de la Artillería Argentina, Ed. de la Comisión del Arma de Artillería "Santa Barbara", Bs. As., 1982.
  8. Las Invasiones Inglesas, en Estatico Buenos Aires.
  9. Gammalsson, Hialmar Edmundo, El virrey Cevallos, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1976.
  10. Amílcar Razori, Historia de la ciudad argentina, Volumen 2, Ed. Imprenta López, 1945, pág. 60.
  11. Comando en Jefe del Ejército Argentino, Reseña histórica y orgánica del Ejército Argentino, Volumen 2, Ed. del Círculo Militar, 1972, pág. 76.
  12. Francisco A. Berra, Bosquejo histórico de la República Oriental del Uruguay, Ed. de Francisco Ybarra, 1895, pág. 213 – 214.
  13. Antecedentes de los Cuerpos milicianos en el Virreinato del Río de la Plata.
  14. Miguel Lobo, Historia general de las antiguas colonias hispano-americanas, desde su descubrimiento hasta 1808, Ed. de la Imprenta de Miguel Guijarro, 1875, pág. 305.
  15. Estado de las fuerzas de Buenos Aires en octubre de 1806.
  16. Julio César Chaves, Compendio de Historia Paraguaya, Carlos Schauman Editor, 1988.
  17. [1]
  18. Francisco Bauzá, Historia de la dominación española en el Uruguay, Vol. 2, Ed. Barreiro y Ramos, Montevideo, 1895, pág. 401.
  19. Providencia del Virrey Cisneros reorganizando los cuerpos voluntarios de Buenos Ayres, en Granaderos.com. Consultado el 10 de julio de 2010.
  20. http://web.archive.org/web/http://www.rs.ejercito.mil.ar/contenido/estructura/art_indpendencia.htm Revista del suboficial.
  21. Levantamiento de La Paz - 1809, en la página de la Cámara de Diputados de la Provincia de Salta.
  22. Julio Mario Luqui-Lagleyze, Por el rey, la Fe y la Patria.1810-1825, Colección Adalid, Madrid, 2006. ISBN 84-9781-222-0.
  23. a b , Las brevas maduras, Memorial de la Patria.
  24. a b c Edberto Oscar Acevedo, La Revolución y las Intendencias, Ed. Ciudad Argentina, Bs. As., 2001. ISBN 987-507-204-4
  25. Maricel García de Flöel, La oposición española a la revolución por la independencia en el Río de la Plata, Bs. As., 2000.
  26. Isidoro J. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo I, Ed. Emecé, Bs. As., 2004, pág. 75-76. ISBN 950-04-2675-7
  27. Efraín Bischoff, Historia de Córdoba, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1989, pág 147-148. ISBN 950-21-0106-5
  28. Washington Reyes Abadie, Oscar H. Bruschera y Tabaré Melogno, El Ciclo Artiguista, Ed. Cordón, Montevideo, 1975.
  29. a b c Jorge Siles Salinas, La independencia de Bolivia, Editorial MAPFRE, 1992.
  30. Biografía de Domingo French, en Cabeza de Tigre. Consultado el 9 de julio de 2010.
  31. Tulio Halperín Donghi, Revolución y guerra; formación de una élite dirigente en la Argentina criolla, Bs. As. Ed. Siglo XXI, 1979. ISBN 987-98701-9-0
  32. Emilio Bidondo La expedición de auxilio a las provincias interiores (1810-1812), Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1987. ISBN 950-9822-05-1
  33. a b Jorge Sáenz, 1817, Batalla del Valle de Lerma, Mundo Editorial, Salta, 2007. ISBN 978-987-1196-33-3
  34. a b José María Paz, Memorias póstumas. Ed. Hyspamérica, Bs. As., 1988. ISBN 950-614-762-0
  35. Camilo Anschütz, Historia del Regimiento de Granaderos a Caballo 1812-1826, Ed. Alambra, Bs. As., 1826.
  36. a b c d Sara Emilia Mata, Los gauchos de Güemes, Ed. Sudamericana, Bs. As., 2008. ISBN 978-950-07-2933-8
  37. Juan Ramón Muñoz Cabrera, La guerra de los quince años en el alto-perú, o sea, fastos políticos i militares de Bolivia: Para servir a la historia jeneral de la Independencia de Sud-américa, Imprenta del Independiente, 1867.
  38. Esas maravillosas mulas, de Juan A. Carrozzoni, en la página del Instituto Nacional Sanmartiniano. Consultado el 16-7-2010.
  39. Archivo general de la República Argentina, publicación dirigida por Adolfo P. Carranza, Publicado por G. Kraft, 1894, pág. 78 y 79.
  40. Bidondo, La expedición de auxilio a las provincias interiores (1810-1812), pág. 242.
  41. José Luis Busaniche, Historia argentina, Ed. Taurus, Bs. As., 2005, pág. 318. ISBN 987-04-0078-7
  42. Esteban Arze encabezó la revolución de septiembre, en Bolivia.com, del 14 de septiembre de 2005.
  43. Pablo Camogli, Batallas por la libertad. Todos los combates de la Guerra de la Independencia, Ed. Aguilar, 2005, pág. 189-194. ISBN 987-04-0105-8
  44. Pacho O’Donnell, El grito sagrado, Ed. Sudamericana, Bs. As., 1997, pág.29. ISBN 950-07-1331-4
  45. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 197-206.
  46. Salvador Ferla, Huaqui, el desastre inicial, Revista Todo es Historia, nro. 125.
  47. José Luis Roca, Ni con Lima ni con Buenos Aires: la formación de un estado nacional en Charcas, Volumen 248 de Travaux de l'Institut français d'études andines, Plural Editores, La Paz, Bolivia, 2007. ISBN 99954-1-076-1
  48. Ignacio Núñez, Noticias históricas de la República Argentina: Obra póstuma, 2da edición, editada por Julio Núñez y publicada por Guillermo Kraft, 1898, pág. 173.
  49. Víctor N. Vasconsellos, Lecciones de Historia Paraguaya, Ed. del autor, Asunción, 1974, pág. 117.
  50. Manuel María Cervera, Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe, 1573-1853, Ed. La Unión, 1907, pág. 280.
  51. Secretaría General de Ejército, Semblanza histórica del Ejército Argentino, Buenos Aires, 1981, pág. 29 y 30.
  52. Bartolomé Mitre, Historia de Belgrano, Ed. de la Librería de la Victoria, 1859, pág. 269-270.
  53. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 154.
  54. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 155-156.
  55. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 157-161.
  56. a b c d Bartolomé Mitre, Historia de Belgrano, Ed. Estrada, Bs. As., 1947.
  57. La Independencia de Paraguay, en La Guía 2000. Consultado el 8 de julio de 2010.
  58. a b Lincoln R. Maiztegui Casas, Orientales. Una historia Política del Uruguay, tomo 1- De los orígenes a 1865, Bs. As., Grupo Planeta, 2004. ISBN 950-49-1330-X
  59. Alejandro Horowicz, El país que estalló, Tomo I, Ed. Sudamericana, Bs. As., 2004, pág. 226. ISBN 950-07-2561-4
  60. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 101-105.
  61. Secretaría General de Ejército, Semblanza histórica del Ejército Argentino, Bs. As., 1981. pág. 29 y 30.
  62. a b Moacyr Flores, Dicionário de história do Brasil, 2a ed., EDIPUCRS, 2001, 637 pág. ISBN 978-85-7430-209-6
  63. a b c d Jorge A. Ferrer, Brigadier General Don José Casimiro Rondeau, Ed. Ciudad Argentina, Bs. As., 1997. ISBN 950-9385-91-3
  64. Francisco Bauzá, Historia de la dominación española en el Uruguay, Volumen 3, 2da edición, Ed. Barreiro y Ramos, Montevideo, 1897, pág. 200-201.
  65. Gerardo Bra, El Motín de las Trenzas, Revista Todo es Historia, nro. 187.
  66. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 138-143.
  67. Alejandro Fernández, Aníbal Jáuregui y Darío Roldán, Un golpe militar en el camino hacia la independencia, Revista Todo es Historia, nro. 192.
  68. Las batallas de Vilcapugio y Ayuhuma, en Portal de Salta. Consultado en junio de 2010.
  69. Clemente Dumrauf, El genio maléfico de Artigas, Revista Todo es Historia, nro. 74.
  70. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 157-158.
  71. Alcides Beretta Curi, Montevideo, la ciudad realista, Revista Todo es Historia, nro. 169.
  72. Emilio Bidondo, La guerra de la independencia en el Alto Perú, Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1979.
  73. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 265-271.
  74. Gregorio Aráoz de Lamadrid, Memorias, Ed. El Elefante Blanco, Bs. As., 2007. ISBN 978-987-9223-79-6
  75. a b c d e f g Mario Arturo Serrano, Arequito: ¿por qué se sublevó el Ejército del Norte? , Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1996. ISBN 950-9822-37-X
  76. Julio Barreyro, Breve historia de Misiones, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1979, pág 74.
  77. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 180.
  78. a b c d José Rafael López Rosas, Entre la monarquía y la república. Memorial de la Patria, tomo III, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1981.
  79. Washington Reyes Abadie, Oscar H. Bruschera y Tabaré Melogno, El Ciclo Artiguista, Tomo II, Ed. Cordón, Montevideo, 1975.
  80. Gianello, Leoncio, Historia de Santa Fe, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1986.
  81. Armando Alonso Piñeiro, Historia del general Viamonte y su época, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1969.
  82. Antonio Zinny, Historia de los gobernadores de las Provincias Argentinas, Ed, Hyspamérica, 1987. ISBN 950-614-685-3
  83. Alfredo Castellanos, La Cisplatina, la Independencia y la República Caudillesca (1820-1838), tomo 3 de la Historia Uruguaya, Ed. de la Banda Oriental, Montevideo, 2007. ISBN 978-9974-4-0454-9
  84. Luis Alberto Romero, La feliz experiencia. Memorial de la Patria, tomo IV, Ed. La Bastilla, Bs. As., 1983. ISBN 950-508-073-5
  85. Lamadrid, Memorias, pág. 126-173.
  86. Luis Galdames, Historia de Chile, Ed. Universitaria, Santiago de Chile, 1995, pág. 292-295. ISBN 956-11-1160-8
  87. a b Gabriel Nellar, General Juan Gregorio de Las Heras, su vida y su gloria, Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1965.
  88. Galdames, Historia de Chile, pág. 306-307.
  89. Diego Barros Arana, Historia general de la Independencia de Chile, 2da. ed., Volumen 10, Ed. Universitaria, 1999, pág. 109-116. ISBN 956-11-1607-3
  90. Carlos Roberts, Las invasiones inglesas, Ed. Emecé, Bs. As., 1999, pág. 77-82.
  91. Rodolfo Terragno, Maitland & San Martín, Ed. Universidad Nacional de Quilmes, 1998. ISBN 987-9173-35-X
  92. Academia Nacional de la Historia (Argentina), Nueva historia de la nación argentina, 2da. edición, Volumen 4, Ed. Planeta, Bs. As., 2000, pág. 318. ISBN 950-49-0389-4
  93. Juan T. Figuerero, Historia militar de los regimientos argentinos: las campañas militares, los regimientos argentinos, anécdotas epilogales, Ed. Artes Gráficas Modernas, 1945, pág. 301.
  94. a b José Pacífico Otero, Historia del Libertador don José de San Martín, Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1978.
  95. Bartolomé Mitre, Historia de San Martín y de la emancipación sudamericana, Volumen 1, ed. F. Lajouane, 1890.
  96. Gerónimo Espejo, El paso de las Andes: Crónica histórica de las operaciones del ejercito de los Andes, para la restauracion de Chile en 1817, Ed. C. Casavalle, 1882, pág. 419.
  97. Cómo fue hecha la bandera del Ejército de los Andes, por Sixto E. Martelli, 1944. En Clarín Digital Libros. Consultado el 14 de julio de 2010.
  98. Barros Arana, Historia General de la Independencia de Chile, pág. 402-403.
  99. Espejo, El paso de las Andes, pág. 541.
  100. Barros Arana, Historia general de la independencia de Chile, Volumen 3, Impr. Chilena, 1857, pág. 393.
  101. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 84-93.
  102. Biografía del Libertador José de San Martín, en la Página de Chami. Consultado en mayo de 2010.
  103. Luis L. Giunti, Páginas de gloria, Ed. Círculo Militar, Bs. As., 2002, pág. 47-49. ISBN 950-9822-60-4
  104. Galdames, Historia de Chile, pág. 324-325.
  105. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 107-108.
  106. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 119-121.
  107. Camogli, Batallas por la libertad, pág. 122-123.
  108. Galdames, Historia de Chile, pág. 332-337.
  109. Ricardo Cox Balmaceda, La Gesta de Cochrane, Ed. Francisco de Aguirre, Bs. As., 1976.
  110. Galdames, Historia de Chile, pág. 342-343.
  111. Miguel Ángel Scenna, Argentinos y españoles, 2da. parte, Revista Todo es Historia, Nro 130, Bs. As., 1978, pág. 67-69.
  112. Gonzalo Bulnes, Historia de la espedición libertadora del Perú (1817-1822), Ed. R. Jover, 1887, pág. 192.
  113. Comité de historia militar del ejército, Historia Militar de Chile, Tomo I, 1969, pág. 173.
  114. José Segundo Roca, Primera campaña de la sierra en Perú, 1820, Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, Buenos Aires, 1998.
  115. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 309.
  116. Efrén Avilés Pino, El 9 de octubre y la importancia de Guayaquil en la consolidación de la independencia americana, Revista Podium, 2006.
  117. Alberto Tauro del Pino, Enciclopedia Ilustrada del Perú.. 3a. ed., Tomo 16, Ed. Peisa, Lima, 2001. ISBN 9972-40-165-0
  118. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, pág. 308.
  119. Historia del Ecuador, Vol. 5, Salvat Editores, Quito, 1980. ISBN 84-345-4065-7.
  120. José Luis Busaniche, Historia argentina. Ed. Taurus, Bs. As., 2005. ISBN 987-04-0078-7
  121. Arturo Jauretche, Manual de zonceras argentinas. Ed. Peña Lillo, Bs. As., 1984, pág. 45-46.
  122. Mariano Paz Soldán, Historia del Perú independiente: Segundo período: 1822-1827, pág. 117.
  123. Andrés García Camba, Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú.
  124. María Sáenz Quesada, Ayacucho, la más gloriosa victoria, Revista Todo es Historia, Nro. 91.
  125. Bidondo, La guerra de la independencia en el Alto Perú, pág. 169.
  126. José E. de la Torre, "Coronel José Félix Bogado: Granadero de la Independencia", Museo y Archivo Histórico "Primer Combate Naval Argentino", serie IV, Nº 4, 1977.
  127. Batalla de Sarandí, en Escuela Digital. Consultado en agosto de 2010.
  128. Alfredo Castellanos, La Cisplatina, la Independencia y la República Caudillesca (1820-1838), tomo 3 de la Historia Uruguaya, Ed. de la Banda Oriental, Montevideo, 2007, pág. 21-24. ISBN 978-9974-4-0454-9
  129. El Congreso de las Provincias Unidas acepta la reincorporación de la Banda Oriental, en la página de Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas, del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina. Consultado en agosto de 2010.
  130. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo I, pág. 376.
  131. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo I, pág. 373.
  132. Busaniche, Historia Argentina, pág. 458.
  133. Las operaciones terrestres, en la Historia de las Relaciones Exteriores argentinas, del Ministerio de Relaciones Exteriores. Consultado en agosto de 2010.
  134. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo I, pág. 411-414.
  135. Iriarte, La Guerra del Brasil, pág. 170-177
  136. Ruiz Moreno, Campañas militares argentinas, Tomo I, pág. 387-389.
  137. Iriarte, La Guerra del Brasil, pág. 254-256.
  138. Ángel Justiniano Carranza, Campañas navales de la República Argentina, Vol. II, Tomo 4, Guerra contra el Brasil, Ed. de la Secretaría de Estado de Marina, Bs. As., 1962, pág. 253-494.
  139. Castellanos, La Cisplatina, la Independencia y la república caudillesca, pág. 66.
  140. Conquista de las Misiones por el Gral. Rivera, en La Escuela Digital. Consultado en agosto de 2010.
  141. La segunda etapa de la misión Ponsonby, en la Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas, página del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina. Consultado el 20 de agosto de 2010.
  142. Castellanos, La Cisplatina, la Independencia y la república caudillesca, pág. 73-77.
  143. Adolfo Saldías, Historia de la Confederación Argentina, Ed. Hyspamérica, Bs. As., 1987.
  144. Vicente D. Sierra, Historia de la Argentina, Ed. Garriga, Bs. As., 1973.
  145. La negociación chileno-argentina por un tratado de alianza, en Historia de las relaciones exteriores de la Argentina.
  146. El cierre de la frontera y la declaración de guerra a la Confederación Peruano-Boliviana, en Historia de las relaciones exteriores de la Argentina, publicado por la Universidad CEMA.
  147. Jorge Newton, Alejandro Heredia, el Protector del Norte, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1972.
  148. Se integró al Comando Logístico de Material entre 2002 y 2005. [2]
  149. Denominado Comando Logístico de Material entre 2002 y 2005. [3]
  150. Creado en septiembre de 2005, no figura en el sitio web del Ejército Argentino, pero sí en el del Comando de Arsenales. [4]
  151. Argentine Army
  152. Se movió de Rosario a Curuzú Cuatiá entre diciembre de 2006 y marzo de 2007, no es mencionada en el sitio web de Ejército Argentino a agosto de 2009.[5]
  153. Trasladado desde Rosario en 2007, eliminándose el Destacamento de Vigilancia Cuartel Mercedes. Sus instalaciones en Rosario fueron nombradas Destacamento de Vigilancia Cuartel Rosario, su destino aún es incierto.
  154. Ex Compañia de Munición 121.
  155. Se movió de Rosario a Curuzú Cuatiá a finales del año 2009.
  156. Se trata del ex Batallón de Comunicaciones 121 ahora trasladado a Mercedes, Corrientes.
  157. No es mencionado en el sitio web de Ejército Argentino a agosto de 2009. El Diario Uno de Santa Fe menciona su existencia el 26 de mayo de 2009 [6]
  158. El Destacamento de Vigilancia Cuartel "La Paz" fue disuelto en diciembre de 2007 al venderse sus instalaciones.[7]
  159. Unidades
  160. Denominado "Duque de Caxias" hasta 2002
  161. Restablecido en 2007.
  162. Trasladado desde Puerto Iguazú en 2006.[8]
  163. Trasladada desde San Javier en 2006
  164. Cuerpo de Ejército III
  165. Modificó su nombre a raiz del ascenso de Azurduy con fecha 14 de julio de 2009[9]
  166. No aparece en el sitio web del Ejército Argentino a agosto de 2009, pero sí en el de la Brigada V [10]
  167. No aparece en el sitio web del Ejército Argentino a agosto de 2009, pero sí en la sección noticias, en el sitio de Brigada V [11] y en Periovista del 10 de febrero de 2009[12].
  168. Brigada Mecanizada IX [13]
  169. Brigada Mecanizada XI[14]
  170. Nombre dado por el sitio web del Ejército Argentino, el sitio de la unidad no da nombre[15]
  171. COTER [16]
  172. Compañía de Reservistas Voluntarios "Buenos Aires" [17]
  173. Brigada Paracaidista IV[18]
  174. Brigada Mecanizada X [19]
  175. Brigada Blindada I[20]
  176. Definición tomada del sitio web oficial del arma de Artillería
  177. equivalente General de ejército.
  178. Coronel Mayor y Comodoro de Marina

Enlaces externos[editar]