Patricio Lynch

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Patricio Lynch Solo de Zaldívar
Patricio Lynch Solo de Zaldivar.jpg
Patricio Lynch
Vicealmirante de la Armada de Chile y General en Jefe del Ejército de Chile.
General en Jefe en campaña, Vicealmirante
Años de servicio 46 años
Apodo «El Último Virrey del Perú»
«El Príncipe Rojo»
Lealtad Flag of Chile.svg Chile
Condecoraciones

Medalla de la Campaña al Perú y Bolivia de Oro

Medalla de la Campaña de Lima de Oro
Medalla de la Campaña de la Sierra
Mandos


  1. Comandante de Transporte
  2. Jefe Militar y político de Tarapacá
  3. Comandante de la 1ª. División del Ejército de Chile; 1880
Participó en

Nacimiento 1 de diciembre de 1824
Santiago de Chile
Fallecimiento 13 de mayo de 1886
Alta mar, Europa
Ocupación embajador de Chile en Europa

Patricio Javier de los Dolores Lynch Solo de Zaldívar, conocido como Patricio Lynch (Santiago, 1 de diciembre de 1824 - alta mar, cerca de Tenerife, 13 de mayo de 1886), fue un vicealmirante de la Armada de Chile, general en jefe del Ejército de ocupación del Perú y ministro plenipotenciario de Chile en España.

Fue el quinto vicealmirante de Chile, nombrado el 8 de agosto de 1883. Apodado en Chile «el Último Virrey del Perú» por su labor y operaciones realizadas en la ocupación de ese país. Fue hijo de Estanislao Lynch Roo, argentino de origen irlandés, y de Carmen Solo de Zaldívar Rivera. Inició su carrera en la Escuela Militar, de la que pasó a la armada a los 13 años. Participó en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana, en la Primera Guerra del Opio de parte de Inglaterra, en la Revolución de 1851 y en la Guerra del Pacífico.[1] Murió a bordo del vapor inglés Cotopaxi, en Tenerife.[2]

Infancia e ingreso a la vida militar[editar]

Acudió al Colegio Argentino de los hermanos Zapata, en Santiago. En esa escuela fue compañero de Aníbal Pinto y Manuel Baquedano, quienes años después servirían juntos en altos cargos de la nación.[3] Cuando tenía 12 años, Lynch ingresó a la Academia Militar, donde se formaban juntos los oficiales del Ejército y la Armada, impulsado por la vocación naval. Fue nombrado cadete el 2 de marzo de 1837 cursando rápidamente sus estudios, debido a que el país se encontraba participando en la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana para derrotar al protector Andrés de Santa Cruz, quien amenazaba a Chile con su proyecto.

Lynch obtuvo su promoción a guardiamarina el 21 de febrero de 1838, a los 13 años.[3] Se embarcó durante la guerra como aspirante de guardiamarina en la corbeta Libertad, al mando del almirante Carlos García del Postigo, donde participó en el bloqueo del Callao, establecido el 11 de mayo de 1838, cuyo objetivo era no permitir el comercio y encerrar a la escuadra de guerra confederada. En el bloqueo logró ser parte en la captura en el Callao de la corbeta Socabaya el 17 de agosto de 1838 y fue destinado a la dotación de esta nave. la captura de este buque significo el fin de la escuadra confederada. Pero el general Andrés de Santa Cruz, jefe supremo de la Confederación Perú-Boliviana, organizó una fuerza naval de corsarios para oponerse a la armada chilena que había trasladado al ejército restaurador al Perú. Es así que luego Lynch al mando del comandante Robert Winthrop Simpson participaría el 12 de enero de 1839 en el Combate Naval de Casma en la que se venceria a los corsarios y Chile obtendría el definitivo dominio del mar.[4]

Terminada la guerra, luego del triunfo del ejército chileno restaurador en la batalla de Yungay, Lynch permaneció en la escuadra de Chile hasta el 11 de febrero de 1840. El almirante británico Charles Bayne Hodgson Ross, jefe de la estación naval del Pacífico, quien había visto con buenos ojos a Lynch después de haberlo salvado de una agresión durante la guerra en el puerto del Callao,[5] quería incorporarlo a la Royal Navy.

Servicio en la Marina Británica[editar]

En febrero de 1840 se incorporó a la Royal Navy por la petición del almirante Ross, con 16 años de edad. Al empezar el servicio fue nombrado guardiamarina de la corbeta Electra. En junio de 1840 fue destinado a la fragata Calliope y participó en la Primera Guerra del Opio de 1841 donde estuvo en unas veinte acciones de guerra, por cuya participación fue ascendido a teniente. En Inglaterra se le consideraba uno de los mayores valores, por lo que les extrañó que en su país le tuvieran escaso aprecio, como se lo hizo ver el almirante James Hillyar al presidente Federico Errázuriz Zañartu. Lynch acompañó a su jefe, el Capitán de Navío Sir Thomas Herbert, durante toda la campaña en China y tomó parte en nueve combates, entre ellos los asaltos de Cantón (China), Amoy, Chusán y Ningpoo.[4] Luchó en el ataque a Wangpoo el 26 de febrero de 1842 y se distinguió en la toma de Shanghái.

Lynch durante una acción de esta guerra en que, comandando un grupo de hombres, tomó Tsinhan, ocurrió una curiosa anécdota. Cuando vencía su bando (los ingleses), escuchó que el jefe chino decía: "estamos jodidos". Lynch comprendió que el interlocutor era chileno y lo salvó de morir. Se trataba de Francisco Guerrero, que después de esa escaramuza volvió a Chile y se incorporó a su ejército.[2]

Finalizada la guerra en China, Lynch serviría en las costas de Inglaterra a bordo de la fragata Blenheim y luego en la fragata Tyne. El 5 de junio de 1844 fue ascendido a Teniente 1º y en 1847 tras un largo servicio en la marina inglesa regresó a Chile, pese a la oposición de sus superiores ingleses quienes lamentaron la ida del buen marino.

Vuelta a Chile[editar]

En octubre de 1847 Lynch se reincorporó a la marina chilena con el grado de teniente primero y el 6 de enero de 1848 fue nombrado comandante de la escampavía Cóndor, permaneciendo en Magallanes hasta 1849.

En 1849 se casó con la viuda Julia Borgoño Vergara, hija del general José Manuel Borgoño Núñez, vencedor de la resistencia realista en Chiloé. De este matrimonio nacieron dos hijas, Julia y María Teresa, y un hijo, de su mismo nombre.[6]

Debido a que fue amonestado por contraer matrimonio sin permiso de las autoridades de la Armada, el 17 de julio de 1849 se retiró de la marina y viajó a California en busca de fortuna al mando de un buque mercante durante la llamada Fiebre del oro, llevando a varios chilenos aventureros, gracias al permiso sin sueldo que le concedió la Armada. No logró éxito en esta empresa y regresó a Chile al mando del transporte Infatigable.

De regreso en Valparaíso, fue nombrado oficial agregado al Ministerio de Guerra y Marina y en noviembre de 1850 fue destinado al bergantín Meteoro con el grado de Capitán de Corbeta. En 1851 fue designado ayudante del almirante e intendente del puerto, Manuel Blanco Encalada. Junto a él sofocó los intentos revolucionarios de 1851 a pesar de considerarse opositor del gobierno de Manuel Montt. Participó en el sofocamiento del Motín de Valparaíso el 28 de octubre de 1851, en donde fue herido. Esto le mereció ascender al grado de capitán de fragata, entregándosele el mando del bergantín Janequeo.[6] Participó igualmente en el sitio de La Serena el 7 de noviembre de 1851 donde se logró derrotar a los rebeldes en el norte.

Petición de retiro[editar]

Tuvo un conflicto político con el presidente Manuel Montt a finales del año 1853, lo que le significó el retiro involuntario de la Armada el 17 de enero de 1854.[6] El incidente estaba relacionado con la petición del gobierno de transportar presos políticos en su bergantín, cuestión a la que Lynch se negó.

Se retiró a las actividades agrícolas en Constitución, reencontrándose con sus amigos de la infancia, como Aníbal Pinto y Domingo Santa María, que llegarían a ser presidentes de Chile.

Reincorporación[editar]

Debido al estallido de la Guerra hispano-sudamericana el 25 de septiembre de 1865 por las inaceptables exigencias del vicealmirante español José Manuel Pareja tras no permitírsele abastecer sus buques de guerra en solidaridad con el Perú que había sufrido la toma de las islas guaneras de Chincha por los españoles por una deuda pendiente desde la independencia y por un incidente, Patricio Lynch sería reincorporado al servicio activo en diciembre de 1865, con el grado de capitán de Fragata graduado.

A pesar de que no tuvo participación directa en la guerra, antes de que esta estallara comandó en 1864 el yate Dard con 152 voluntarios militares chilenos y se dirigió al Perú con el objeto de apoyar a aquel gobierno en caso de cualquier acción contra España. Este grupo estaba dividido en dos compañías, una de artillería de mar y otra de marinos. Está fuerza llega al Callao el 23 de julio de 1864.

Finalizado el conflicto con la retirada de la escuadra española en 1866 y regresado al país el yate, Lynch fue nombrado en 1867 Gobernador Marítimo de Valparaíso y Comandante del Batallón Cívico Navales, adjudicándosele sólo labores administrativas. Cinco años después, el 15 de agosto de 1872 fue ordenado agregado del ministerio de Guerra y Marina en Santiago, colaborando en una compleja reestructuración de la Armada de Chile. Poco después fue nombrado Gobernador Marítimo de Maule y de Valparaíso y en 1876 fue nombrado Inspector de las Oficinas salitreras chilenas.

Guerra del Pacífico[editar]

Inicios de la guerra[editar]

El gobierno de Bolivia encabezado por el general Hilarión Daza había decidido cobrar un impuesto de 10 centavos a las empresas salitreras chilenas que trabajan en la extracción y exportación del salitre en territorio boliviana violando el Tratado de 1874 llevando a una grave crisis que podría estallar en una guerra. El gobierno chileno del presidente Aníbal Pinto intento negociar el problema pero ante la inutilidad del diálogo, Chile decide tomar acciones concretas. Es así que Lynch ayudó en la organización del desembarco en Antofagasta el 14 de febrero de 1879.

Al estallar la Guerra del Pacífico entre Chile y la alianza de Bolivia y Perú, Lynch solicitó un puesto en la escuadra, el que no obtuvo debido a la animadversión de sus colegas de armas, basado fundamentalmente en su estadía en el extranjero. Se le nombró en cambio comandante del Batallón Cívico de Artillería de Valparaíso y el 21 de mayo de 1879 fue nombrado comandante general de transportes, en donde demostró grandes dotes como organizador, que fueron notadas por el ministro de Guerra Rafael Sotomayor Baeza. La misión de Lynch fue la de mantener las líneas de suministros y víveres para la Escuadra.[6]

Tuvo que enfrentar las correrías del Huáscar por el Pacífico. Participó en el Segundo combate naval de Antofagasta el 28 de agosto de 1879 contra el mismísimo monitor blindado Huáscar que comandaba el almirante Miguel Grau, donde es rechazado. Una vez capturado el monitor en el Combate naval de Angamos y asegurado el dominio del mar se procede a buscar una zona para desembarcar al ejército en territorio enemigo ayudando entonces Lynch en la organización del desembarco en Pisagua y Junín el 2 de noviembre.

Por su desenvolvimiento en estas acciones es que el 23 de noviembre de 1879 fue nombrado Comandante de Armas y gobernador marítimo de Iquique por el ministro Rafael Sotomayor y en marzo de 1880 asumió el mando del Batallón Cívico de Artillería Iquique. Lynch en la región se encargó de establecer y mantener el servicio telegráfico secreto, al mando de un batallón cívico de Infantería. De esta forma debió firmar varios telegramas, anunciando los resultados de las batallas. También se preocupó del funcionamiento de la extracción del salitre en la zona para obtener recursos para el país. Por su trabajo, el gobierno lo ascendió a capitán de navío efectivo en julio de 1880.[6]

Expedición Lynch[editar]

Mapa de las zonas que abarco la expedición de Patricio Lynch.

En 1880, el presidente Aníbal Pinto encomendó al capitán Patricio Lynch organizar una fuerza de infantería de marina para destruir las empresas azucareras de caña, en el norte del Perú, desde donde se obtenían recursos para la guerra. El objetivo era la destrucción de las haciendas azucareras que aportaban financieramente a Perú y exigir contribuciones de guerra a los hacendados peruanos.[7]

Zarpó de la ciudad de Arica el 4 de septiembre de 1880, compuesta por 1900 infantes, 400 jinetes, 3 cañones Krupp de montaña, una sección del cuerpo de ingenieros y una ambulancia, totalizando 2600 efectivos.[8]

Desembarca el 10 del mismo mes en Chimbote, donde al no encontrar resistencia utiliza el lugar como centro de operaciones. Ese mismo día se dirige hacia las azucareras de Puente y Palo Seco, propiedad de Dionisio Derteano, senador por el Departamento de Áncash que promovió la colecta entre banqueros iniciada la guerra. La propiedad tenía un valor de un millón de libras esterlinas y estaba hipotecada a las casa "Dreyfus" y "Graham Rowe". Se le impuso una contribución de guerra de $100.000 pesos, que deberían pagarse antes de tres días. En el entretanto, algunas partidas e caballería recorrían campos y pueblos aledaños, sin encontrar la menor resistencia.

Al enterarse de esto el dictador Nicolás de Piérola dicto un decreto que prohibía pagar contribuciones de guerra al enemigo, lo que hizo que el propietario de las azucareras anteriormente nombradas, se negara a pagar, escudándose en aquel decreto. Patricio Lynch, al saber la negativa de del señor Derteano, envió una carta a este que decía lo siguiente: En vista de su comunicación, he dado ordenes para que se proceda a la destrucción de su propiedad.

Cumplido el plazo, el 13 de septiembre la hacienda es saqueada e incendiada por las fuerzas de Lynch. Las maquinarias son dinamitadas. Además los víveres son saqueados. Federico Stuven Olmos, ingeniero al servicio de Chile, estima que las pérdidas sumaron 2.500.000 soles de plata.

En un galpón de la haciente, las tropas chilenas encuentran a cientos de trabajadores chinos en condiciones de semiesclavitud, los cuales al ser liberados se incorporan a las fuerzas de Lynch como cargadores.[9] Patricio Lynch fue conocido como el Príncipe Rojo por los chinos liberados en sus expediciones.[8] Fue también aclamado como "el príncipe rojo" por los chinos que liberó en Cerro Azul, quienes trabajaban en condiciones de semi esclavitud en las haciendas peruanas. Su conocimiento del idioma chino le permitió reclutarlos como fuerzas auxiliares del ejército chileno.

Luego de estos acontecimientos, Lynch enrumba hacia el puerto de Supe en el norte, que fue saqueado e incendiado el 20 de septiembre. Patricio Lynch luego intenta detener los embarques de nuevas armas que llegaban a Perú, sin mucha suerte. Lynch también desembarco tropas en otros puertos incluido Chimbote, donde impuso contribuciones a las haciendas, las que fueron devastadas al no entregar el dinero pedido. En el puerto de Chimbote destruye el complejo ferroviario. Al verse afectada las propiedades de extranjeros, Lynch recibe las protestas de los cónsules extranjeros y parte de Chimbote el 17 de septiembre.

En cuanto al botín de Guerra, que ni la riqueza, ni la moralidad, ni el buen nombre de Chile para nada necesitaba....consistía aquel en definitiva en unos tres mil sacos de azúcar, 700 a 800 sacos de arroz, 500 pacas de algodón, 17 bultos de chafalonía de plata, 29,050 libras esterlinas en jiros sobre Europa, que no sabemos si fueron alguna vez cubiertos, 11,428 pesos plata, cinco mil soles papel, i cuatrocientos chinos de lo peor de la raza amarilla que desde entonces comenzó a invadir desde Arica los puertos de Chile, sin hacer cuenta de una infinidad de pequeños artefactos o ingredientes que por rubor no nombrarlos”.

Benjamín Vicuña Mackenna. Historia de la campaña de Lima, 1880-1881 - Página 622[1]

El 20 de septiembre llega al puerto de Paita en el norte de la costa peruana, donde la expedición continuó con la destrucción de la Prefectura, la Aduana y la estación del ferrocarril, además de cobrar 10 000 pesos de plata de cupo.

El 30 de septiembre arribaron a Puerto Eten donde también cobraron cupos de guerra (150 000 pesos) para cuatro días después incendiar varias casas en Chiclayo y continuar la destrucción en Ferreñafe y Cayaltí, entre otras haciendas azucareras y algodoneras.

Finalmente desembarca en el puerto de San Pedro de Lloc y marcha hacia Trujillo de quienes cobra el cupo de 150 000 pesos de plata. Lynch llega finalizando la expedición el 1 de noviembre de 1880 al Puerto de Quilca, Departamento de Arequipa, donde le esperaba la comandancia de la primera división del Ejército.

Durante toda la expedición, las fuerzas de Lynch se movían con absoluta libertad en pleno territorio enemigo destruyendo líneas de comunicación y cobrando contribuciones de guerra. La expedición Lynch, con la fuerza de 2600 hombres, recorrió los departamentos más ricos y poblados del Perú, sin que en ninguna parte se organizara una fuerza capaz de oponerle la menor resistencia. Como resultado de las contribuciones de guerra se habían logrado reunir $ 29 050 libras esterlinas, $ 11 428 pesos de plata, $5000 pesos en papel moneda, algunas barras de oro y plata y gran cantidad de mercaderías y productos de esas regiones que sirvieron para las fuerzas chilenas. Durante la expedición, Lynch demostró ser un jefe muy capaz, juicioso, inflexible y duro en la mantención de la disciplina lo que le valdría más tarde para obtener altos cargos.

La historiografía peruana ha criticado el actuar de esta expedición describiéndola como un saqueo colérico y criminal por parte de las fuerzas chilenas pese a que el derecho internacional de guerra de aquellos años aceptaba la práctica de los cobros de cupos y la destrucción focalizada destinada a mermar la capacidad del enemigo en el desarrollo de una guerra.[10]

Campaña de Lima[editar]

El alto mando chileno revisa restos de las defensas peruanas en el Abra de San Juan.

En 1881 fue integrado al ejército con el grado de coronel y fue nombrado comandante de la 1.ª División del ejército bajo el mando del general Manuel Baquedano durante la campaña para tomar Lima.

Participó en esta campaña en las batalla de San Juan y Chorrillos como comandante de la Primera división chilena donde tuvo un gran esmero en el enfrentamiento atacando y desbaratando la posición más fuerte de los peruanos en el Morro Solar. Su actuación en esta batalla mereció que sus soldados lo aclamaran como Héroe de Chorrillos.[2] También combatió en la Miraflores donde definitivamente las fuerzas peruanas de Lima fueron derrotadas produciéndose posteriormente la Ocupación de Lima el 17 de enero de 1881 y la precipitada huida de las restantes fuerzas peruanas hacia la Sierra Central.

El 19 de enero de 1881 fue nombrado jefe político y militar de El Callao, siendo ascendido además a contraalmirante y el 4 de marzo de 1881 se le confirió el gobierno militar y político de la zona de ocupación, administrando los territorios ocupados en el Perú, y también fue nombrado comandante en jefe del ejército chileno de ocupación para manejar las próximas operaciones militares.[1]

Comandante en Jefe de Ejército de Ocupación[editar]

Patricio Lynch durante su administración del Perú en la ciudad de Lima.

El 19 de enero de 1881 fue nombrado jefe político y militar de El Callao y ascendió a contraalmirante. El 4 de mayo de 1881, asumió como comandante en jefe de Ejército de Ocupación chileno, quedando a cargo de la ciudad de Lima. Destacó por su tacto y firmeza en llevar las riendas del gobierno. Reactivó los servicios públicos, dando marcha al correo, el telégrafo, el ferrocarril, los hospitales y las cárceles estableciendo la Ley marcial en la ciudad. Estableció su casa de gobierno en Lima. Estableció leyes de ocupación en la que una de sus leyes más controversiales fue la Ley de expoliación. También cogobernó con el creado Gobierno provisional peruano de Francisco García Calderón Landa en el barrio de La Magdalena con el que iniciaría las negociaciones de paz para favorecer la sesión territorial para Chile.

Ante la negativa del Gobierno provisional de García Calderón a aceptar un acuerdo favorable a Chile con cesiones territoriales y por la peligrosa cercanía que tenía con el Gobierno de los Estados Unidos, el día 6 de noviembre Lynch arrestó a García Calderón por orden del Gobierno y se le deportó a Chile a bordo del blindado Almirante Cochrane.

En el año 1882, estando aún en la ciudad de Lima, fue electo diputado por Santiago. Agradeció el gesto de los votantes, pero no pudo presentarse pues organizaba la Campaña de la Sierra contra el general Andrés Avelino Cáceres apodado El Brujo de los Andes y los guerrilleros que lo apoyaban y que se enfrentaban a la ocupación chilena.

Con este objeto, organizó expediciones para lograr cercar y acabar con el ejército que el general Cáceres había organizado en la Sierra y las guerrillas de la zona. A inicios de 1882, Lynch comanda una expedición en persona buscando envolver a Cáceres, movimiento que falló debido a que el general peruano retrocedió hacia Tarma, evitando ser rodeado gracias a sus informantes. Finalmente vuelve a Lima, pero el presidente Domingo Santa María ordena continuar con la expedición, debido a lo cual, Lynch envía tropas al mando del general José Francisco Gana Castro hacia el Departamento de Junín y otros sectores donde hay algunos combates sin tener mayores inconvenientes. El 1 de febrero, el mando de la división expedicionaria se reasigna al Coronel Estanislao del Canto quien se enfrentó al ejército de Cáceres y sus guerrillas en las acciones de Pucará, La Oroya y la heroica jornada en Concepción, entre otros. La expedición vuelve sin lograr derrotar a las fuerzas de la Sierra por lo que Lynch ante el fracaso de la primera expedición planea atacar a mediados de 1883 a Cáceres y cercarlo. Envía dos divisiones para lograr este objetivo al mando de Marco Aurelio Arriagada y además forma otra división al mando del coronel Alejandro Gorostiaga para proteger al nuevo Gobierno provisional del general Miguel Iglesias que luego del Grito de Montán estaba dispuesto a negociar con Chile términos favorables.

Durante estas operaciones, en Lima Lynch preconizó y trabajó en obtener la paz con España, aún pendiente desde el término de la guerra contra esa nación en 1871, y obtuvo un éxito total en la firma del Tratado de Lima el 12 de junio de 1883.

Finalmente, la expedición que Lynch había enviado a la Sierra derrotó al general Cáceres el 10 de julio de 1883 en la Batalla de Huamachuco; con su ejército aniquilado, volvió al interior de la Sierra para intentar organizarse. Lynch, ante el éxito, envía una última expedición a la Sierra al mando del coronel Martiniano Urriola con el propósito de obstaculizar una eventual reorganización militar peruana en los departamentos de Junín, Huancavelica y Ayacucho, área donde Cáceres y sus guerrillas aún operaban.

Por otra parte, Lynch también envía por orden del Gobierno una expedición a Arequipa, donde el contralmirante Lizardo Montero Flores gobernada después de la salida de Calderón, teniendo como resguardo un ejército bien armado para comenzar operaciones militares junto a Bolivia quien le suministraba armamento. La expedición la asume el coronel José Velásquez Bórquez quien después de marchar sin oposición logra tomar Arequipa sin disparar un solo tiro con lo que acaba con el último foco de resistencia y se logra además persuadir a Bolivia de hacer la paz.

El 20 de octubre de 1883, en medio de estas operaciones sobre Arequipa, se logra la firma del Tratado de Ancón entre Patricio Lynch y Miguel Iglesias logrando definitivamente los objetivos de Chile y el reconociendo la derrota peruana de la guerra. Cáceres, ante su mala situación y al no poder formar un ejército como el anterior, reconoció el tratado. Finalmente, las fuerzas chilenas recibieron la orden de abandonar la sierra central y replegarse a Lima.

El 23 de octubre Lynch desocupó Lima llevando sus tropas a Miraflores, Barranco y Chorrillos. El mismo día entraba a Lima el coronel Miguel Iglesias instalándose en el Palacio de Gobierno. En El Callao se arrió la bandera chilena y se izó la bandera peruana, que fue saludada con veintiún cañonazos del blindado Cochrane.

Por su gran esmero que hizo en su cargo de administración en Perú y en el manejo de la campaña contra los peruanos en la Sierra, fue apodado en Chile como «el último virrey del Perú».[2]

Después de la Guerra[editar]

Regreso a Chile[editar]

Patricio Lynch, de vuelta en Chile.

En su ausencia, el senado le concedió el grado de vicealmirante. Se convirtió así en el quinto vicealmirante de la Armada el 8 de agosto de 1883.

Patricio Lynch llegó al puerto de Valparaíso el 20 de agosto de 1884 y fue recibido con los más dignos honores. Mediante una ley, el Congreso Nacional de Chile le otorgó el título de General en Jefe en campaña, así se desempeñara o no en el cargo.[6]

Como enviado plenipotenciario[editar]

El 24 de septiembre de 1884 fue designado ministro plenipotenciario de Chile en España, donde presentó sus credenciales al gobierno del rey Alfonso XII, su misión fue todo un éxito. El gobierno español le concedió la Gran Cruz del Mérito Naval y la Orden de Calos III.[2]

Un año más tarde, por su salud debilitada, pidió regresar a su país, pasando por Francia y Alemania para consultar médicos, al mismo tiempo que cumplía encargos del gobierno de Chile.

El 13 de mayo de 1886, en el viaje de regreso a Chile, a bordo del barco Cotopaxi, falleció Patricio Lynch a sus 62 años[1] [2] siendo su restos depositados en Santa Cruz de Tenerife y en octubre de 1886 siendo traído sus restos al país por la fragata blindado Blanco Encalada.

Referencias[editar]

Bibliográficas[editar]

  • Márquez Allison, Antonio (2000). Historia de Chile Ilustrada. Editorial Ercilla Ltda. 109.457. 
  • Poblete Manterola, Rafael (1979 (2°). "Monografías de los Generales que actuaron como Comandantes Superiores del Ejército y como Jefes de Estado Mayor en la campaña de 1879-1883". Santiago. Memorial del Ejército de Chile, Biblioteca del Oficial, Vol. LXI. Editora Gabriela Mistral. 
  • Rojas, Luis Emilio (1991). Nueva Historia de Chile. Editorial OPECE. 77.997. 

Notas[editar]

  1. a b c Historia de Chile desde la Prehistoria hasta 1891, Francisco Antonio Encina.
  2. a b c d e f Forjadores de Chile Contemporáneo. Carlos Edwards, Julio Retamal
  3. a b Rodríguez, Juan (2000). «Almirante Patricio Lynch Solo de Zaldívar». Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Consultado el 23 de julio de 2007.
  4. a b Armada de Chile; Vicealmirante Lynch
  5. Juan Agustín Rodríguez Sepúlveda "Patricio Lynch, vicealmirante y general en jefe: síntesis de la Guerra del Pacífico" pág. 17
  6. a b c d e f Biografía de Patricio Lynch
  7. Rojas, Luis Emilio (1991). Nueva historia de Chile. Santiago: Gong Ediciones. 
  8. a b Mellafe, Rafael (2004), La Guerra del Pacífico en imágenes, relatos, testimonios; págs 222, 223.
  9. Rosales, Justo Abel (1984). Mi campaña al Perú: 1879-1881. Concepción: Universidad de Concepción. Selección. 
  10. Andrés Bello "Principios de Derecho Internacional", Valparaíso, Imprenta de El Mercurio, 1844.

Enlaces externos[editar]