Origen del topónimo Chile

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Mapa de Chile por Cornelius van Wytfliet, 1597.

El origen del topónimo Chile ha sido discutido desde la segunda mitad del siglo XVI;[1] aunque no se sabe con certeza su verdadero origen, existen referencias que indicarían que, antes del descubrimiento de América, las tierras situadas al sur del desierto de Atacama ya se llamaban Chili en la tradición indígena.[2] Una vez instalados en las gobernaciones de Nueva Castilla y Nueva Toledo, los conquistadores españoles siguieron llamando a la región del sur de esa forma, a veces también conocida como «valle de Chile» —además de «Nueva Extremadura»,[3] [4] «Reino de Chile»[5] [6] [7] [8] [9] [10] [11] [12] [13] [14] y «Capitanía General de Chile»— nombre que se extendió posteriormente a todo el actual país.[15]

En los últimos cinco siglos, tanto entre autores chilenos como extranjeros,[1] han surgido varias hipótesis que suponen el origen del nombre «Chile» en distintas voces e hidrónimos indígenas.[16] [17] [18]

Primeras referencias de la voz «Chile»[editar]

Gnome-emblem-important.svg Nota: Se ha conservado cuidadosamente la ortografía original, con sus contradicciones y frecuentes errores de léxico, redacción y tipografía.

Más de un siglo antes de la llegada de los conquistadores españoles al actual territorio chileno, la voz de la que provendría el nombre «Chile» ya era conocida por las culturas precolombinas que habitaban la región noroeste de la actual Argentina. La más antigua referencia conservada al respecto la entregó el escritor e historiador Inca Garcilaso de la Vega, quien escribió sobre el encuentro, que habría ocurrido a principios del siglo XV, entre indígenas provenientes del actual Tucumán y Huiracocha Inca (8.° rey del Cuzco, c. 1400-1438):[2]

El Inca Viracocha [...] visitó aquella costa de la mar hasta Tarapacá.

Estando el Inca en la provincia Charca, vinieron embajadores del reino llamado Tucma, que los españoles llaman Tucumán, que está doscientas leguas de los Charcas, al sureste.

Los embajadores [dijeron al Inca a su partida:] "te hacemos saber que, lejos de nuestra tierra entre el sur y el poniente, está un gran reino llamado Chili poblado de mucha gente, con los cuales no tenemos comercio alguno por una gran cordillera de sierra nevada que hay entre ellos y nosotros; mas la relación tenémosla de nuestros padres y abuelos, y pareciónos dártela para que hagas por bien de conquistar aquella tierra, y reducirla a tu imperio para que sepan tu religión, y adoren el sol y gocen de sus beneficios". El Inca mandó tomar por memoria aquella relación, y dio licencia a los embajadores para que se volviesen a sus tierras.
Capítulo 25, libro 5, parte 1, Comentarios Reales de los Incas (1609), pp. 255-257.

Aproximadamente entre 1481 y 1485, Túpac Yupanqui (10.° rey del Cuzco, 1471-1493) realizó una expedición de conquista que resultó en la incorporación al Imperio incaico de la mitad norte del actual territorio de Chile, hasta el río Maule. Al respecto, el cronista y religioso Diego de Rosales SJ escribió:[7]

En los indios de la ciudad del Cuzco donde el Inga juntaba el cuerpo del exercito para la conquista de Chile, se conservan hasta oy las memorias deste nombre en las historias y relaciones de sus historiadores y cronistas, que son los quipos, que les sirven a los indios de libros [...] Y en estos ay ilos y nudos que refieren [a Chile], la fertilidad y riqueza de esa tierra.

Capítulo 1, libro 2, tomo 1, Historia general del Reino de Chile: Flandes Indiano y Nueva Extremadura (1674), pp. 186-187 (ortografía original).
Expedición de Almagro.

Tras la caída del Imperio inca en 1533, los conquistadores españoles intentaron hacerse con las tierras del «valle de Chile». En julio de 1535, el adelantado Diego de Almagro decidió partir a la región del sur después de haber recibido noticias de ella por parte de los antiguos incas del Cuzco. Los historiadores y cronistas Francisco López de Gómara y Antonio de Herrera y Tordesillas relataron:[19] [20]

Juraron de nuevo sobre la hostia consagrada Pizarro y Almagro su vieja compañía y amistad, y concertaron que Almagro fuese a descubrir la costa y tierra de hacia el estrecho de Magallanes, porque decían los indios ser muy rica tierra el Chili, que por aquella parte estaba.

Capítulo 130, Historia general de las Indias (1552), p. 191.

Mudado el primero proposito de hazer la jornada de los Cheriguanâes: y determinando el Mariscal [Diego de Almagro] de hazer la de Chille, que comunmẽte dicen Chile, por las grandes nueuas que se tenian de las muchas riquezas de aquel Reyno, y porque el viage venia a ser por la parte que caîa en la Gouernacion que esperaua [...] Los Señores de Parcaz le visitaron, y lleuaron buenos presentes: y aunque le dieron ruynes informaciones de las riquezas de Chile, y peores de los desiertos que auia de hallar, no lo creyo, ni tampoco los soldados, persuadiendose, que lo dezian, porque no anduuiessen por sus tierras.

Década 5, libro 7, capítulo 9, Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firme del mar océano (1601-1615), p. 212-214 (ortografía original).

Sin embargo, esta primera expedición española fracasó. Posterior al regreso desde Chile a Cuzco de Almagro y sus hombres, dos de ellos, Pedro Cermeño y Juan López, fueron citados a declarar en una probanza a instancias del procurador mayor de Lima. Durante ese proceso, se registró por primera vez de manera escrita el nombre «Chile» el 29 de septiembre de 1537:[16] [21]

El mariscal don Diego de Almagro ha quitado muchos repartimientos [...] y los ha repartido a los que él traía consigo de Chile.

Quel dicho mariscal [...] mandaba a los dichos indios que no los sirviesen, salvo a los que con él vinieron de Chile.

Pedro Cermeño y Juan López, "Probanza a instancia del Procurador Mayor de Lima, sobre haber vuelto don Diego de Almagro al Cuzco con gente armada, haciendo graves daños y perjuicios", pp. 433 y 437.

Hipótesis sobre el origen del nombre «Chile»[editar]

Con respecto al origen del nombre «Chile», el historiador José Toribio Medina afirmó que «todos los autores que en la época de la colonia i hasta en tiempos posteriores se dedicaron al estudio de nuestra historia, se han afanado con natural i empeñosa curiosidad en indagar cuál sea el oríjen del nombre que se diera a la angosta faja de terreno que ocupaban los pueblos que allí habitaban en tiempo de la venida de los vasallos del rei de España» (ortografía original).[1]

Existen varias hipótesis que suponen el origen del topónimo en distintas voces —provenientes de las lenguas aimara, mapuche y quechua— y en antiguos hidrónimos indígenas.[16] [17] [18]

Voces indígenas[editar]

Quechua «chiri»[editar]

Foto aérea de una sección de los Andes entre Argentina y Chile.

La hipótesis de que la voz Chile sería originaria de la palabra quechua chiri, 'frío, helado'[22] fue referida en la segunda mitad del siglo XVI por el cronista e historiador Agustín de Zárate:[23]

Desde esta ciudad pueden ir por tierra [...] á la provincia que descubrió y pobló el gobernador Pedro de Valdivia, que se llama Chili, que en lengua de indios quiere decir frio, por causa de los grandes frios que para llegar á ellos se pasan.

Capítulo 7, libro 1, Historia del descubrimiento y conquista de la Provincia del Perú (1555), p. 468 (ortografía original).

Posteriormente, tanto el historiador Jerónimo de Vivar como el soldado y escritor Alonso González de Nájera coincidieron con esta hipótesis:[5] [6]

Residió en este valle [de Aconcagua] siete meses el Adelantado don Diego de Almagro con cuatrocientos hombres y seiscientos caballos y gran copia de gastadores. Fue en el tiempo del invierno cuando allí estuvieron, y aquel año fue furioso y tempestuoso [...] Decíanle los indios a don Diego de Almagro que eran unos indios que habían traído del Pirú que hacía en este valle anchachire, que quiere decir "gran frío." Quedole al valle el nombre de Chire. Corrompido el vocablo le llaman Chile, y de este apellido tomó la gobernación y reino el nombre que hoy tiene.

Capítulo 26, tomo 2, Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reinos de Chile (1558), pp. 37-38 (ortografía original).

Digo que Chile quiere decir frio en lengua de algunos de sus naturales, nombre que le fué dado por ser excesivamente frios los vientos que corren de sus nevadas sierras en tiempo de invierno, en las partes que caen mas al Sur.

Libro 1, relación 1, Desengaño y reparo de la guerra del Reino de Chile (1614), p. 27 (ortografía original).

Sin embargo, los exploradores franceses Amédée-François Frézier y Stanislas-Marie-César Famin (1799-1853), quienes visitaron Chile a principios de los siglos XVIII y XIX, respectivamente, refutaron esta idea:[24] [25]

Son montañas formidables que separan a Chile de Perú, donde el frío es a veces tan intenso que uno muere congelado [...] de aquí, dicen algunos historiadores, proviene el nombre de Chile, que quiere decir frío. Aunque detrás de esas montañas el país es muy templado.

«Descripción del puerto de Caldera», parte 1, Relación del viaje por el mar del sur (1716), p. 134.

Segun Zarate, chile se deriva de chil, que en lengua peruana significa frio; este nombre se daria tal vez á la comarca que forma el objeto de esta noticia, á causa de las nevadas montañas que la rodean, aunque esta opinion es poco satisfactoria.

«Etimolojía», Historia de Chile (1839), pp. 1-2 (ortografía original).

Mapuche «tili» o quechua «chili»[editar]

En cambio, para Diego de Rosales SJ, cronista del siglo XVII, la voz provendría o del antropónimo picunche Tili —el cacique que habría gobernado el valle del Aconcagua a la llegada de los incas, antes del arribo de los españoles—, o de la voz quechua chili, que significaría 'la nata y flor de la tierra':[7]

El nombre de este Reyno de Chile se tiene por mas cierto, dexando opiniones de poco fundamento, que le tomó de un cacique de mucho nombre que vivia en Aconcagua y era señor de aquel valle quando entraron los Capitanes del Ynga a intentar la conquista deste Reyno, el qual cacique se llamaba Tili, y corrompiendo el vocablo los del Perú, que son faciles en corromper algunos, le llamaban Chilli o Chili, tomando toda la tierra el nombre deste cacique.

Aunque lo mas cierto parece que los indios del Perú mudaron la pronunciacion del nombre Tili en el de Chili, por cuanto les sonaba mejor y era mas conforme a su lengua general quichua. Porque en el valle de Casma hai un campo y pueblo de indios del Perú llamado Chili [...] Y como en su lengua Chili significa la nata i flor de la tierra, como enseñan los curiosos y eruditos en la lengua quichua [...] los primeros conquistadores del Perú que entraron en Chile, ya por parecerse al nombre del cacique Tili, ya porque esta tierra les pareciese fertil y la nata de otras, la llamaron Chili, y esse nombre cogieron los Españoles, pronunciando Chile o Chili.

Capítulo 1, libro 2, tomo 1, Historia general del Reino de Chile: Flandes Indiano y Nueva Extremadura (1674), p. 185 (ortografía original).

Mapuche «chili» o «trile»[editar]

Por otra parte, durante el siglo XVIII, algunos jesuitas afirmaron el origen del término «Chile» a partir de la voz mapuche trile, nombre de un ave endémica de la familia de los Icteridae. Miguel de Olivares SJ aseveró:[26]

La etimología de Chile, dicen todos, que se la cojen de una avecilla que solo se diferencia del tordo en que tiene los encuentros de las alas amarillos, y todo lo demás de su pluma negra como el tordo y casi de su tamaño, llamada tchili (Trile). Dicen unos que, preguntando los españoles a los indios cómo se llamaba la tierra, estaba este pajarito a la vista; y pensando que preguntaban por el ave, respondieron thili; y así la empezaron a llamar los españoles Chile, y hasta ahora así lo llaman y llamarán.

Historia de la Compañía de Jesús en Chile (1736).

Por su parte, el misionero y lingüista Andrés Febrés SJ (c. 1731-1790) escribió:[10]

Chili, ò thili. un pajarito negro, como tordo, con manchas amarillas en las alas: de este nombre opinan algunos, que los Españoles llamaron Chile à este Reyno.

Thili, ò chili. un tordito con manchas amarillas en las alas: de este nombre opinan algunos llamaron Chile à este Reyno los Españoles.

«Vocabulario Hispano-Chileno», Arte de la lengua general del Reyno de Chile (1765), pp. 448, 644 (ortografía original).

Poco después, tanto Juan Ignacio Molina SJ como Felipe Gómez de Vidaurre SJ coincidieron con esta idea:[11] [12]

Muchos años antes que los Españoles conquistasen á Chile tenia este Reyno el nombre con que se le conoce en el dia; pero cuyas etimologias, segun quieren que sean los varios autores que han escrito de las cosas de América, ó son absolutamente falsas, ó se fundan en frivolas conjeturas. Con mucha mas verosimilitud pretenden los Chileños que se derive su nombre de la voz Chili que repiten con mucha freqüencia ciertos paxarillos del genero de los tordos, de que abunda el pais: porque pudo suceder, en efecto, que las primeras Hordas ó Aduares de Indios que pasaron á establecerse en aquellas tierras, tomasen por feliz agüero el oir esta voz en la boca de un paxarillo, y por lo mismo la escogiesen para denominar el pais que poblaban.

Libro 1, Compendio della Storia geografica, naturale e civile del Regno del Chili (1776, traducido al español en 1788), pp. 4-5 (ortografía original).

A este Reino le dio nombre de Nueva Estremadura su primer estable Conquistador, pero ha siempre prevalecido el que tenia antecedentemente a la entrada de los españoles (...) Me hace congeturar, que la denominación Chile venga del nombre con que ellos llaman una cierta especie de tordos, de que abunda el Reino sobre todas las otras aves que pueblan prodigiosamente el pais, llamándolos Thriles o Chiles porque la Th, particular de su alfabeto, la mudan muchas veces en chi, y siendo esta mas suave a la pronunciación española, se adaptaron a ella nuestros primeros españoles, y ellos también no hallándola en nada contraria a su nativo dialecto, la han abrazado usando de la voz «chile» en lugar de la dura pronunciación del Thrile, mas por el motivo de perfeccionar la propia lengua a que siempre anhelan, que por adulación a los españoles.

Capítulo 2, libro 1, Historia geográfica, natural y civil del Reino de Chile (1789), pp. 13, 15 (ortografía original).

Finalmente, César Famin también escribió sobre esta hipótesis:[25]

Segun los naturales, y siguiendo la opinion del sabio Molina, este nombre se deriva del de ciertas aves de la familia de los tordos, muy comunes en este pais, y cuyo canto se parece mucho al sonido de la palabra chile ó chili (turdus ater, turdus thilius)

«Etimolojía», Historia de Chile (1839), pp. 1-2 (ortografía original).

Entre los críticos a estas hipótesis, se encontraron el cronista Vicente Carvallo y Goyeneche y José Pérez García, quienes afirmaron:[13] [14]

Este país [...] es comunmente llamado Reino de Chile, cuya etimolojía está sujeta a ridículas opiniones. Las principales son dos: Una quiere, que la denominacion Chile, venga de la voz Chire, que en el idioma quíchua de Perú, significa, frio, por el que esperimentaron las tropas peruanas cuando entraron a su conquista. I la otra pretende que su derivacion le viene de la voz Chili, articulada de una ave de pluma negra con los encuentros de las alas amarillos, del tamaño de un tordo, a cuyo jénero pertenece, i le llaman Tilí.

Parte 2, capítulo 1, Descripcion historico-jeográfica del Reino de Chile (1796), (ortografía original).

Muchos varian en la causa que al nombre de Chile dió el origen [...] Dánle algunos autores la voz frio por origen, y por el mucho que sintieron los indios del Perú cuando le conquistaron, llamaron á Chile frio, porque el frio en su idioma se llama chile. No lo creemos, asi porque no es tan terminante la voz en la lengua quichua, que era la general, pues en ella el frio se llama chiyre, como porque la primera entrada que hicieron en Chile los peruleros no fue por la cordillera, en que hubieran experimentado frio, sinó por la costa de Atacama en que no hace frio; y, en fin, porque no es tan frio Chile.

Más frívolo aún me parece el motivo que dan otros al nombre de Chile, asentando le vino del pajarillo negro con una pinta amarilla en los encuentros de las alas, habitador de los pantanos, llamado Thilli.

Capítulo 7, tomo 1, Historia natural, militar, civil y sagrada del Reino de Chile (1810), p. 37-38 (ortografía original).

Aimara «chilli»[editar]

A fines del siglo XIX, el historiador Miguel Luis Amunátegui afirmó el origen aimara del nombre «Chile», apoyado en diversas fuentes escritas, tales como crónicas y diccionarios, estos últimos tanto de la lengua aimara como de la mapuche.

La primera de estas fuentes fue la del capitán Gonzalo Fernández de Oviedo, quien escribió:[27]

En este tiempo llegó el capitán Gomez de Alvarado, e dixo quél avia passado adelante de aquella provinçia de Chile é Picones çiento çinqüenta leguas [...] é que halló algunos indios [...]; é que informándose de la tierra de adelante, supo é le dixeron que estaba çerca de la fin del mundo, é le dieron la mesma notiçia quel adelantado se tenia antes que lo enviasse en Chile.

Capítulo 5, libro 47, tomo 4, parte 3, Historia general y natural de las Indias, islas y tierra-firme de la mar océano (1557), pp. 274-275 (ortografía original).

Luego, Amunátegui citó el Vocabulario de la lengua aymara, del jesuita Ludovico Bertonio SJ, la Historia general del Reino de Chile, del cronista Diego de Rosales SJ, y los textos de los lingüistas Andrés Febrés SJ, Arte de la lengua general del Reyno de Chile, y Bernardo Havestadt SJ, Chilidúgú, sive Tractatus linguae chilensis, quienes escribieron:[7] [10] [28] [29]

Terminos, o confines del mundo o region y tierra muy apartada: Thakhsi, thia, Chilli, Vraquena chillipa, vel Hiccanipa, Thakhsipa &c.

Chilli, thakhsi. Los confines del mundo: Hacca chillithà hacca chilli cama haqnaca ancha koyatánhua. Desde vn termino del mundo a otro todos los hõbres somos miserables.

Parte 1, p. 447, y Parte 2, p. 82, Vocabulario de la lengua aymara (1612), (ortografía original).

Los indios en su lengua siempre nombran este Reyno con esta palabra Chilli: y assi dicen Chilli-dugu, que significa la lengua de Chile, y Chilli-mapu, que quiere decir la tierra de Chile.

Capítulo 1, libro 2, tomo 1, Historia general del Reino de Chile: Flandes Indiano y Nueva Extremadura (1674), p. 186 (ortografía original).

Chili, ò chilli. nombre general de esta nacion, y Reyno: chilli dugu, ò mapu dugu. la lengua, ò idioma Chileno. Chillidugun, mapudugun. hablar esta lengua.

«Vocabulario Hispano-Chileno», Arte de la lengua general del Reyno de Chile (1765), p. 448 (ortografía original).

Chili, Chilli, Chile, Regnum Chilense.

Chili Che, Chilliche, Chilenus, Chilensis.

«Pars Quarta», Chilidúgú, sive Tractatus linguae chilensis (1777), p. 700 (ortografía original).

Basándose en estos textos, Amunátegui concluyó que:

[La voz aimara Chilli], por la forma i el significado, parece ser el primitivo de Chile [...] Esta etimolojía [...] merece ser considerada [puesto que] el significado de Chilli en aimará corresponde perfectamente a la situación del territorio comprendido entre los Andes i el Pacífico, el cual puede ser llamado con propiedad "lo mas [...] lejano de la tierra; el término o el confín del mundo". Otra prueba [...] que puede aducirse para manifestar que la forma primitiva de la palabra [...] era Chilli, i no Chili, es que muchos de los conquistadores la convirtieron en Chille, lo que no era natural que sucediese si esa forma hubiera sido Chili. [De esta manera,] han recurrido a un procedimiento erróneo los eruditos que han buscado la significación primitiva, suponiendo que esa palabra tenía la segunda de esas formas, en vez de la primera.[30]

Antiguos hidrónimos[editar]

En el valle del Aconcagua[editar]

La denominación «Chile» habría correspondido al actual valle del Aconcagua[31] —habitado por los picunches, rama septentrional del pueblo mapuche—, que fue administrado como una wamani o provincia tras su incorporación al Imperio inca. En el valle se instalaron tanto su cabecera, Quilicanta, como sus dos curacas, Michimalonco y Tanjalongo.[32] Estos últimos gobernaban respectivamente sobre los dos sayas o sectores en los que se había dividido este valle: Aconcagua, el alto, y Chile, el bajo.[5]

Algunos de los primeros cronistas e historiadores afirmaron que el origen de la voz «Chile» se hallaría en este valle.

Antonio de Herrera y Tordesillas mencionó:[33]

Y [Pedro de Valdivia] siempre fue procurando, de pacificar los Indios, especialmente los del valle de Chile, los quales, despues de muchas diligencias le dieron la obediencia, como cabeça de los demas valles.

Y leuantó una casa fuerte en el valle de Quillota, que es el mismo de Chile [...] Aquella tierra toda la que llaman Chile, y por su propio nombre Chille, por un rio, que esta en el propio valle, assi dicho desde el tiempo de los Yngas, que de allí lleuaron mucho oro.

Década 7, libro 1, capítulos 5 y 6, Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y tierra firme del mar océano (1601-1615), pp. 10 y 11-12 (ortografía original).

Miguel de Olivares SJ añadió:[26]

Otros dicen que el rio de Aconcagua, que nace junto al camino por donde se trasmonta la cordillera para pasar a la provincia de Cuyo, se llamaba tchili por haber muchos pájaros de éstos en sus orillas; i que, retirándose los indios del inga con el oro que llevaban a su señor, se encontraron con los españoles, i preguntándoles de donde traían el oro, respondieron que de tchili, entendiéndolo por este rio; i que de aquí se cojió el nombre de Chile, pronunciándolo a su modo.

Historia de la Compañía de Jesús en Chile (1736), (ortografía original).

El cronista Vicente Carvallo y Goyeneche también adhirió a esta idea:[13]

El rio Aconcagua que fertiliza los valles de sus riberas hasta su embocadura en el mar, de tiempo inmemorial se llama Chili, i dio su denominacion a las llanuras de Quillota, de donde se llevaban a la ciudad del Cuzco gruesas cantidades de oro, que jeneralmente se decia iban de Chile, i a mi ver de este principio vino que los españoles diesen este nombre a todo el país mudando la i en él. Ello es que los Araucanos al país de Quillota i de Aconcagua le llaman Chili-mapu, tierra de Chile, i al que comprende sus provincias no le dan esta denominacion; i al mismo tiempo nos dicen que su idioma es el Chili-dugu, lengua de Chile. [Esta denominación fue] tan afianzada, que aun habiéndole dado auténticamente su primer Gobernador la de Nueva Estremadura, en el Peru, en España, i en toda Europa, siempre i hasta hoi se le denominó Chile.

Parte 2, capítulo 1, Descripcion historico-jeográfica del Reino de Chile (1796), (ortografía original).

José Pérez García:[14]

El nombre de Chile le tenia tan afianzado este reino desde antes que entraran en él con su conquista nuestros españoles , que aunque su primer gobernador don Pedro de Valdivia se le mudó el dia 12 de febrero de 1541 en el de Nueva Extremadura, siempre prosiguió [...] llamándose Chile. [Lo que] le dió á Chile ciertamente el nombre fué la provincia de Chile, que perdió el nombre por la de Quillota.

Capítulo 7, tomo 1, Historia natural, militar, civil y sagrada del Reino de Chile (1810), p. 37-38 (ortografía original).

César Famin también hizo referencia a esta hipótesis:[25]

Otros hacen derivar chili ó chile de quile, nombre indio del Rio-Quillota, uno de los principales rios del pais.

«Etimolojía», Historia de Chile (1839), pp. 1-2 (ortografía original).

Asimismo, Francisco Astaburuaga y Luis Risopatrón (1869-1930), autores de sendos diccionarios geográficos, aseveraron:[34] [35]

Chile (Río). Nombre con que se conoció por los primeros españoles que entraron en Chile el río de Aconcagua, cuyo valle denominábase también de Chile.

Diccionario Geográfico de la República de Chile (1867), pp. 230.

Chile (Rio). 32°55’ 71°18’ Nombre con que se conoció por los primeros españoles que entraron a Chile el rio Aconcagua, cuyo valle denominábase también con aquel título.

"Jeneralidades", Diccionario jeográfico de Chile (1924), pp. 199 (ortografía original).

En el valle del Chili[editar]

En el siglo XX, el arqueólogo Ricardo E. Latcham propuso que el vocablo se debería a un grupo de indios mitimaes, llevado a Chile por los incas, que provendría de una región donde existiría un río bautizado con ese nombre.[17]

Variaciones de la voz «Chile»[editar]

La segunda edición de la parte I de La Araucana, (1574), publicada originalmente en 1569.

En cuanto a las variaciones de la voz «Chile», Amunátegui, en su Apuntaciones lexicográficas, indica que han existido cuatro para designar al país: «Chilli», «Chili», «Chile» y «Chille».[30]

Los indíjenas continuaron pronunciando Chilli [...]

En cuanto a los españoles del siglo XVI, decían indiferentemente Chili o Chile, pero mas amenudo de este segundo modo que del primero.

Los que decían Chille fueron los menos numerosos.

[Alonso de Góngora Marmolejo] llama a nuestro pais alguna que otra vez Chile, pero con mucha mas frecuencia Chille. Los mencionados no son los únicos españoles del siglo XVI que emplean la palabra Chille.

Si hai motivos tan poderosos para presumir que, antes de la venida de los europeos, los indíjenas pronunciaban Chilli, mas bien que Chili, es claro que han recurrido a un procedimiento erróneo los eruditos que han buscado la significación primitiva, suponiendo que esa palabra tenía la segunda de esas formas, en vez de la primera.

Agustín de Zárate, en su Historia del Perú, libro 3, dice Chili. Don Francisco López de Gomara, en su Historia de las Indias, dice unas veces Chili i otras Chile. Herrera, en su Historia jeneral de las Indias, dice mui pocas veces Chili i muchas Chile [y algunas veces Chille]. Igual cosa sucede con las cartas de Pedro de Valdivia i con las actas del cabildo de Santiago.

El capitán Gonzalo Fernández de Oviedo i Valdés, en la Historia jeneral i natural de las Indias, i Pedro [de] Cieza de León, en la Crónica del Perú, dicen siempre Chile. Pero el que, entre todos, hubo de contribuir a que este nombre de Chile prevaleciera sobre el de Chili debió ser el ilustre autor de La Araucana[: Alonso de Ercilla].
Apuntaciones lexicográficas, p. 63, 67, 68, 75-76 (ortografía original).


Decretos[editar]

Tras la proclamación de la independencia de Chile, oficialmente llevada a cabo en la ciudad de Talca el 12 de febrero de 1818, se promulgaron dos decretos que buscaron incentivar la pertenencia nacional de los ciudadanos y afianzar la identidad del nuevo país.

El 3 de junio de 1818, el director supremo Bernardo O'Higgins firmó un decreto que permitió a todos los nacidos en Chile, incluidos los aborígenes, llamarse chilenos:[36]

Después de la gloriosa proclamación de nuestra Independencia, sostenida con la sangre de sus defensores, sería vergonzoso permitir el uso de fórmulas inventadas por el sistema colonial.

Una de ellas es denominar españoles a los que por su calidad no están mezclados con otras razas, que antiguamente se llamaban malas. Supuesto que ya no dependemos de España, no debemos llamarnos españoles, sino chilenos. En consecuencia, mando que en toda clase de informaciones judiciales, sean por vías de pruebas en causas criminales, de limpieza de sangre, en proclama de casamientos, en las partidas de bautismo, confirmaciones, matrimonios y entierros, en lugar de la cláusula: español natural de tal parte que hasta hoy se ha usado, se sustituya por la de chileno natural de tal parte; observándose en los demás la fórmula que distingue las clases: entendiéndose que respecto de los indios no debe hacerse diferencia alguna, sino denominarlos chilenos, según lo prevenido arriba.

Transcríbase este derecho al Señor Gobernador del Obispado, para que lo circule a las Curias de esta Diócesis, encargándoles su observancia y circúlese a las referidas corporaciones y jueces de Estado; teniendo todo entendido que su infracción dará una idea de poca adhesión al sistema de la América y ser un suficiente mérito para formar un juicio infamatorio sobre la conducta política del desobediente para aplicarle las penas a que se hiciere digno.
«Decreto del 3 de junio de 1818».

El 30 de julio de 1824, el director supremo Ramón Freire suscribió un decreto que estableció oficialmente el nombre «Chile» para designar el país:[37]

Sustitucion de la voz Chile en lugar de la de Patria

Conociendo el gobierno la importancia de nacionalizar cuanto mas se pueda los sentimientos de los Chilenos, y advirtiendo que la voz Patria de que hasta aquí se ha usado en todos los actos civiles y militares es demasiadamente vaga y abstracta, no individualiza la Nacion, ni puede producir un efecto tan popular como el nombre del país á que pertenecemos: deseando además conformarme en esto con el uso de todas las naciones, he acordado y decreto lo siguiente:
1°. En todos los actos civiles en que hasta aquí se ha usado de la voz "Patria" se usará en delante de la de Chile.
2°. En todos los actos militares, y al quien vive de los centinelas, se contestará y usará de la voz Chile.
3°. El Ministro de Gobierno es encargado de la ejecución de este decreto, que se circulará á quienes corresponda, é insertará en el Boletín.

Freire – Francisco Antonio Pinto
«Decreto del 30 de julio de 1824» (ortografía original).

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Medina Zavala, José Toribio (1882). «Oríjen del nombre Chile». Los aboríjenes de Chile. Santiago: Gutenberg. pp. 1–10. 
  2. a b de la Vega, Inca Garcilaso (1609). «Capítulo 25». Comentarios Reales de los Incas. Lisboa. pp. 255–257. 
  3. de Valdivia, Pedro (15 de octubre de 1550). «Carta de Pedro de Valdivia al emperador Carlos V». Consultado el 1 de mayo de 2012.
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