Tracción trasera

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típico de Motor delantero y propulsión trasera

La propulsión trasera, también llamada, coloquialmente, tracción trasera[1]​ es el sistema en el que la transmisión del movimiento del motor de un vehículo se realiza sobre el eje trasero.[2]

Historia[editar]

Illustración antigua muestra configuración motor delantero, propulsión trasera

Tradicionalmente fue el primer sistema empleado en los vehículos autopropulsados de más de dos ruedas, especialmente por su sencillez y la necesidad de hacer orientables las ruedas delanteras para la dirección. Durante décadas se empleó en la mayoría de los automóviles y camiones. En los primeros solo permanece en vehículos de altas prestaciones y potencia (ver vehículos de competición Fórmula 1 por ejemplo. En los segundos es la configuración básica debido a su tonelaje. Este tipo de transmisión es usado en prácticamente la totalidad de las motocicletas.

La mayoría de vehículos de propulsión trasera tienen el motor montado longitudinalmente en la parte delantera del mismo, transmitiendo el movimiento al eje trasero a través de la caja de cambios, el eje de transmisión, el diferencial y los palieres traseros.

Ventajas e inconvenientes de la propulsión trasera[editar]

Ventajas[editar]

Mejor adherencia de las ruedas tractoras, en fase de aceleración, debido a la transferencia de pesos que se genera por las fuerzas de inercia al acelerar. Mejor reparto de pesos que permite situar el centro de gravedad lo más cerca posible del centro de las 4 ruedas, en automóviles con el motor delante, compensando un poco a este.[3]

Inconvenientes[editar]

Mayor coste constructivo - Menos espacio disponible en habitáculo - Mayor peso - Mayor facilidad de perder adherencia en curva (especialmente con vehículos muy potentes) por la componente centrífuga de las fuerzas sobre el neumático.

En la propulsión trasera el efecto de la fuerza centrífuga hace que la zaga trasera del vehículo se desplaze hacia el exterior de la curva lo que se conoce como sobrevirar.

Desde el punto de vista físico existe un principio más o menos aceptado que reza así: «hasta 125 caballos tracción delantera, de 125 a 200 propulsión trasera y a partir de 200 idealmente tracción total». Esta vieja teoría se basa en el reparto y desplazamiento de masas durante la aceleración.

Un tracción delantera en las mismas condiciones puede, en lugar de irse al exterior al sobrevirar, irse de morro en lo que se denomina subvirar con el resultado de invadir el carril contrario. Hoy en día la electrónica ha modificado sustancialmente la situación y el modo de tracción delantera o propulsión trasera se ve afectado por la intervención de los sistemas de control que anticipan los previsibles efectos de los desplazamientos de inercia y «ayudan» al vehículo a mantenerse en la trayectoria deseada. Los sistemas de control electrónico son habitualmente desconectables y graduables a voluntad para favorecer la interacción conductor-automóvil.

Posicionamiento del motor con tracción trasera[editar]

Motor delantero[editar]

La llamada disposición clásica -motor delantero longitudinal y tracción trasera- tardó muy poco en convertirse en el estándar de la mayoría de los coches pre-Segunda Guerra Mundial. Tras las primeras transmisiones basadas en correas y cadenas, la transmisión por tubo de empuje popularizada por el Ford T mantuvo su hegemonía hasta su sustitución por la transmisión hotchkiss, que se convertiría en el sistema más difundido del siglo XX.

Su utilización sin embargo empezó a decaer a partir de los años 70 del siglo anterior en favor de la "disposición Giacossa" aparecida con el Autobianchi Primula que establecía las bases de la tracción delantera con sus indudables ventajas, dejando a la propulsión trasera como una opción minoritaria para vehículos de alta gama y grandes deportivos. A partir de la década de 2010 sin embargo la propulsión trasera ha resurgido en muchas berlinas medias y medio-grandes como característica "premium". Una compañía precursora de esta tendencia fue el grupo Chrysler tras su fusión con la alemana Mercedes-Benz. La compañía necesitada de una urgente renovación de gama, con los Chrysler 300 M aún basados en la plataforma LH -de origen American Motors/Renault con tracción delantera y motor longitudinal-, utilizó la plataforma del Mercedes-Benz Clase E W-211 para desarrollar su nueva plataforma LX de tracción trasera. Se utiliza en el exitoso Chrysler 300 C -y tras la adquisición de la marca por el grupo Fiat en su clon europeo Lancia Thema (2011)- en los Dodge Magnum y Dodge Charger.

Esta tendencia "premium" en Europa se puede observar también en las nueva plataforma Giorgio del grupo Fiat para el Fiat 124/Lancia Giulia -aparte del citado Thema- y en resurgir de la marca Jaguar. En Asia las japonesas Lexus e Infiniti, así como modelos de Mazda, Subaru y Honda y diversos modelos de las coreanas Hyundai y Kia también están aumentando su gama de productos de propulsión trasera.

A continuación incluimos modelos recientes con motor delantero, propulsión trasera:

Motor delantero / Tracción trasera[editar]

Motor central delantero / Tracción trasera[editar]

Motor central trasero longitudinal / Tracción trasera[editar]

Motor central trasero transversal / Tracción trasera[editar]

Motor trasero[editar]

Esquema típico de Propulsión Trasera Motor central

Algunos vehículos poseen este tipo de configuración con motor y transmisión traseros. En algunos casos el motor se encuentra en posición transversal y en otros, donde al motor se encuentra ubicado por detrás del eje trasero, longitudinal. Si el motor se ubica por delante del eje trasero, esta configuración se define como motor central.

Sus principales ventajas:

  • En el caso de motor central; excelente reparto de pesos del vehículo.
  • Reduce los ruidos y el calor del motor de combustión interna
  • Permite adoptar líneas más aerodinámicas

Algunos de sus inconvenientes son:

  • Reducción de la adherencia en las ruedas delanteras en ciertas condiciones.
  • Se dificulta la refrigeración del motor.
  • Aumenta la tendencia al sobreviraje.

A continuación incluimos modelos recientes con motor trasero, propulsión trasera:

Motor trasero / Tracción trasera[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • SANZ GONZÁLEZ, Ángel: Tecnología de la Automoción. 5ª Ed. Edebé, 1981. ISBN 84-236-1583-9
  1. www.buscon.realacademiaespañola.es Diccionario de la lengua Española - Vigésima segunda edición - Consultado el 2013-08-27
  2. Angel Sánz González (1981). «Tecnología de la Automoción». Edebe. ISBN 8423615839. 
  3. www.motortrendenespanol.com, Prueba de Carretera: Tracción Trasera vs. Tracción Delantera vs. Tracción Total - Consultado el 2011-02-26