Suspenso

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Alfred Hitchcock, maestro
del suspenso en la cinematografía.

El suspense[1] o el suspenso[2] (del latín suspensus, a través del francés y éste a su vez del inglés) es un recurso utilizado en obras narrativas en diferentes medios (cine, historieta, literatura, etc.) que tiene como objetivo principal mantener al lector a la expectativa, generalmente en un estado de tensión, de lo que pueda ocurrirle a los personajes, y por lo tanto atento al desarrollo del conflicto o nudo de la narración.

Los géneros en los que más se ha utilizado este recurso han sido, tradicionalmente, el policíaco y el de terror.

En líneas generales el suspenso es un sentimiento de incertidumbre y/o de ansiedad, consecuencia de una determinada situación que es vivida u observada, y que como ya se dijo con frecuencia se refiere a la percepción de una determinada audiencia respecto de un trabajo dramático. Por cierto, este sentimiento no es exclusivo de situaciones de ficción, sino que puede presentarse en cualquier situación real donde haya posibilidades de ocurrir un desenlace penoso o un momento dramático, con tensión y emoción primaria.

En una definición más amplia de suspense, tal emoción principalmente surge cuando alguien se preocupa por su falta de conocimiento sobre el desarrollo de un evento significativo; "suspense" sería, por tanto, la combinación de anticipación de desenlaces desagradables, mezclados con incertidumbre y oscuridad respecto del futuro.

Desarrollo en la historieta[editar]

El historietista español Jesús Blasco señala que el proceso normal para desarrollarlo «consiste en hallar primero la situación de suspense y en ir a parar después, a través de la narración, hacia esa situación».[3] Para ello, el autor ha de estimular continuamente la participación del lector, proporcionándole «pistas» del desenlace de la historia. Sin embargo ésta suele resolverse de manera totalmente racional, sin que quede ningún cabo suelto. Se debe explicar lógicamente todo, para que con esto el relato posea la verosimilitud que requiere su género, sin que el efecto de tensión generado llegue a defraudar al lector.

Tapa de ejemplar de Lawbreakers, primera publicación de Charlton Comics aparecida en marzo de 1951.

Si la situación queda irresuelta hasta un próximo capítulo, es habitual despedir el número con textos que acentúen el suspense, como por ejemplo, «¿Podrá librarse Cuto del terrible peligro que le amenaza?»,[4] y similares. También se pueden producir sensaciones de miedo y terror sobre los lectores así admirando y exaltando al texto.

Y lo que se ha dicho sobre la historieta, obviamente en alguna medida también vale para los cuentos y las novelas de misterio o de terror, publicados por entregas por ejemplo en los magacines populares.

Narrativa tensional[editar]

Toda idea de "suspense", o más precisamente de "narrativa tensional",[5] no tiene muy buena reputación en materia de literatura tradicional, ya que es considerada por algunos como un aspecto fundamentalmente dinámico del guión.

Meir Sternberg,[6] [7] en una visión retórica-funcionalista, considera el "suspense" como uno de los varios componentes de interés de una narración. De acuerdo con este especialista en teoría narrativa, "la narración puede ser definida como la interacción entre suspense/curiosidad/sorpresa en el tiempo de la comunicación (en cualquier combinación, y aplicando cualquier medio o forma latente)". En esas mismas líneas teórico-funcionales, este autor define la narrativa como "un discurso donde la interacción es lo que domina, ascendiendo de un posible detalle o rol secundario al status de principio regulador, el primero entre las prioridades de contar/leer". En esta concepción, "suspense" se diferencia netamente de "curiosidad", porque el primero necesita de una narración cronológica (el interés fundamentalmente se centra respecto a la incertidumbre en cuanto al futuro), mientras que el segundo genera misterio e interés modificando el orden de exposición de los eventos, en la teleologia de la narración.

Raphaël Baroni[5] usa el concepto más genérico de "narrativa tensional", para así establecer el tipo de ansiedad popular producida por una narración enigmática, que alarga las resoluciones, generando estrés y tensión a través de actos repentinos o inesperados y/o a través del lento curso de los acontecimientos en el cual se supone que va a pasar algo pero que en realidad no pasa nada. Considerando la importancia de la tensión en la dinámica del desarrollo y del clímax, se puede considerar el recurso de la intriga como esencial; o por el contrario, se puede considerar que la construcción de una buena trama consiste en la desfiguración de la historia por un narrador apropiado, que tenga la intensión de transformar su historia en un enigma.[5] Según esta visión, el escritor o el guionista se aparta de la narrativa clara y ordenada, precisamente para lograr el efecto deseado. De cualquier forma y en relación a una narrativa de tensión, se puede asumir que el suspense no es únicamente un recurso de ficción popular, de filmes de Hollywood, o de novelas policiales, sino también de lo que podríamos llamar ficción tradicional.

El suspense va acompañado de un sentimiento de miedo, como dice Edson Nobel José Paquissi, que debe ser trabajado según las circunstancias.

Aristóteles[editar]

De acuerdo con Aristóteles, en su libro Poética, suspense es una importante construcción literaria. En términos más concretos, consiste en generar, mediante un peligro real, un cierto grado de esperanza. Los resultados más comunes son:

  • El impacto de peligro, por medio del cual la audiencia se sensibiliza y entristece por lo que pueda pasar.
  • Si no hay esperanza o la misma es muy remota, la audiencia se conmociona y desespera.
  • Si la esperanza se realiza o se confirma, se genera alegría y satisfacción en la audiencia.

La paradoja del suspense[editar]

Algunos autores han intentado explicar que la "paradoja del suspense" se presenta cuando la tensión narrativa permanece efectiva aún cuando la incertidumbre sobre el futuro se encuentre neutralizada o despejada, porque de alguna manera la audiencia sabe cómo finalmente se resolverá la historia (consultar [Gerrig-1989], [Walton-1990], [Yanal-1996], [Brewer-1996], [Baroni-2007]). Algunas teorías defienden que, usualmente, mucho nos enriquecemos con los detalles de la historia, y que también el interés surge debido a algún lapso de memoria. Otras teorías sugieren que la incertidumbre sobrevive en las historias, porque durante la inmersión en el mundo ficcional, el observador en algún sentido siempre vive el momento y se enriquece con el conocimiento pormenorizado de los acontecimientos,[8] o bien porque en nuestro fuero íntimo pensamos que el mundo ficcional representa al mundo real, donde la repetición de un acontecimiento es imposible o muy remota, ya que cualquier suceso secundario puede ser desequilibrante del desenlace[9] (consultar también efecto mariposa).

La posición de Yanal[10] es más radical, y defiende que los efectos de la tensión narrativa sobreviven y se repiten, porque la propia incertidumbre es parte de la definición del suspense.

Baroni[5] propone que el tipo de suspense que excita a la audiencia por anticipar lo que se está por vivir, es una precognición particularmente característica de los niños en la fase narrativa de los cuentos de hadas. Baroni defiende que otro tipo de suspense sin incertidumbre puede emerger mediante la contraducción entre el conocimiento del futuro y el deseo, especialmente en la tragedia, cuando el protagonista muere o se pierde ("suspense por contradicción").

Suspense en el cine y en la televisión[editar]

Por extensión, en Literatura y en la Cinematografía, el término suspense pasó a designar un género de narrativa (de ficción o de no-ficción) en el que predominan las situaciones de tensión, provocando temor o eventualmente asustando o sobresaltando, al lector o espectador.

En el cine, el suspense fue ampliamente explorado, como forma de atraer y cautivar a una audiencia. Y algunos cineastas ello tomaron como su marca registrada, como fue el caso de Alfred Hitchcock, cuyos filmes tienen la preocupación principal de provocar reacciones de miedo y de sobrecogimiento, o al menos de expectativa. En el tipo de suspense descrito por Hitchcock, ello ocurre cuando la audiencia tiene la expectativa o la presunción de que algo malo está por acontecer, una perspectiva por cierto construida a través de la presentación de eventos sucesivos, en los cuales no se tiene la posibilidad de interferir de forma de cambiar el rumbo de la acción.

Muchas series de TV exploran el suspense, como forma de mantener el interés de la audiencia por largos períodos. Un ejemplo de ello fue la serie The Twilight Zone ("Além da Imaginação" en Brasil), realizada en 1959, y que desarrollaba un clima entre suspense y poesía[11] en historias centradas en la vulnerabilidad humana, incentivando la reflexión personal. El éxito y la originalidad del formato de la serie, produjo varias refilmaciones y varias continuaciones en los años 1980 y 2002.

Lista de directores de cine en filmes de suspense[editar]

Lista de actores de filmes de suspense[editar]

Cary Grant en una escena de Intriga Internacional, film de Hitchcock.

Bibliografía[editar]

  • R. Baroni (2007): La tension narrative. Suspense, curiosité, surprise, París, Seuil.
  • R. Baroni (2009): L'oeuvre du temps: Poétique de la discordance narrative, París, Seuil.
  • W. Brewer (1996): "The Nature of Narrative Suspense and the Problem of Rereading", en Suspense. Conceptualizations, Theoretical Analyses, and Empirical Explorations, Mahwah, Lawrence Erlbaum Associates.
  • P. Brooks (1984): Reading for the Plot: Design and Intention in Narrative, Cambridge, Harvard University Press.
  • R. Gerrig (1989): "Suspense in the Absence of Uncertainty", Journal of Memory and Language, n°28, p. 633-648.
  • C. Grivel (1973): Production de l'intérêt romanesque, París & The Hague, Mouton.
  • Mattos, A. C. Gomes (1988): Os Grandes Seriados da Televisão Americana – Parte II, Río de Janeiro, EBAL, Cinemin n°44, pág. 28.
  • J. Phelan (1989): Reading People, Reading Plots: Character, Progression, and the Interpretation of Narrative, Chicago, University of Chicago Press.
  • J. Prieto-Pablos (1998): "The Paradox of Suspense", Poetics, n°26, págs. 99-113.
  • M.-L. Ryan (1991): Possible Worlds, Artificial Intelligence, and Narrative Theory, Bloomington, Indiana University Press.
  • E. Schaper (1968): "Aristotle's Catharsis and Aesthetic Pleasure", The Philosophical Quarterly, vol. 18, n°71, págs. 131-143.
  • M. Sternberg (1978): Expositional Modes and Temporal Ordering in Fiction, Baltimore and London, Johns Hopkins University Press.
  • M. Sternberg (1992): "Telling in Time (II): Chronology, Teleology, Narrativity", Poetics Today, n°11, págs. 901-948.
  • M. Sternberg (2001): "How Narrativity Makes a Difference", Narrative, n°9 (2), págs. 115-122.
  • P. Vorderer, H. Wulff ₰ M. Friedrichsen (editores) (1996): Suspense. Conceptualizations, Theoretical Analyses, and Empirical Explorations, Mahwah, Lawrence Erlbaum Associates.
  • K. Walton (1990): Mimesis as Make-Believe, Cambridge, Harvard University Press.
  • R. Yanal (1996): "The Paradox of Suspense", British Journal of Aesthetics, n°36 (2), págs. 146-158.

Notas y referencias[editar]

  1. Entrada de «suspense» en el Diccionario de la lengua española.
  2. Entrada de «suspenso» en el Diccionario panhispánico de dudas.
  3. Jesús Blasco y José Mª. Parramón en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, S. A., 1966, p. 40.
  4. Jesús Blasco, José Mª Parramón, en Cómo dibujar historietas, Parramón Ediciones, S. A. (1966), p. 52.
  5. a b c d R. Baroni, La tension narrative. Suspense, curiosité, surprise, París, Seuil (2007).
  6. Meir Sternberg, "Telling in Time (II): Chronology, Teleology, Narrativity", Poetics Today, n°11 (1992), pág. 901-948.
  7. Meir Sternberg, La règle de la chronologie: poétique biblique et théorie narrative.
  8. K. Walton, Mimesis as Make-Believe, Cambridge, Harvard University Press (1990).
  9. R. Gerrig, "Suspense in the Absence of Uncertainty", Journal of Memory and Language (1989), n°28, pág. 633-648.
  10. R. Yanal, "The Paradox of Suspense", British Journal of Aesthetics (1996), n°36 (2), pág. 146-158.
  11. MATTOS, A. C. Gomes (1988): Os Grandes Seriados da Televisão Americana – Parte II, Cinemin 44.

Véase también[editar]

Referencias externas[editar]