MDMA

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No confundir esta sustancia con la MDA (Tenamfetamina).
No confundir esta sustancia con el MDEA (3,4-metilendioxietilamfetamina).
MDMA
MDMA (simple).svg
MDMA molecule from xtal ball.png
Nombre (IUPAC) sistemático
3,4-metilendioximetanfetamina
Identificadores
Número CAS 42542-10-9
Código ATC
PubChem 1615 CID 1615
DrugBank DB01454
ChemSpider 1556
UNII KE1SEN21RM
KEGG D00110
ChEBI 1391
Datos químicos
Fórmula C11H15NO2 
Peso mol. 193.25 g/mol
Datos físicos
P. de fusión 100-110 °C (-66 °F)
P. de ebullición 147-148 °C (-87 °F)
Farmacocinética
Metabolismo Hepático: CYP450 participa ampliamente, especialmente CYP2D6
Vida media (R)-MDMA: 5.8 ± 2.2 horas[1]
(S)-MDMA: 3.6 ± 0.9 horas[1]
Excreción Renal
Datos clínicos
Cat. embarazo C
Estado legal S9 (AU) Lista III (CA) CD Lic (UK) Lista I (EUA)
Vías de adm. Oral, sublingual, insuflación, inhalación (vaporización), inyección, rectal
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El MDMA (contracción de su nombre IUPAC 3,4-metilendioximetanfetamina) es una droga empatógena perteneciente a las clases de las anfetaminas sustituidas y la feniletilamina, sustancias que producen principalmente una sensación de euforia. El MDMA es conocido por una gran variedad de nombres, como éxtasis (acortado a «E», «X» o «XTC»), y otros nombres como «rola», «adam», «pasti» o «droga del amor»,[2] por lo general refiriéndose a la forma de píldoras callejeras, aunque estos términos también pueden implicar la presencia de posibles adulterantes. Los términos «molly» o «mandy» coloquialmente se refiere a la MDMA en polvo o en forma cristalina, lo que por lo general implica un mayor grado de pureza.[3] [4]

El consumo de MDMA puede inducir durante el «globo» —se denomina «globo» vulgarmente al periodo de sentirse bajo los efectos de la droga— euforia, una sensación de intimidad con los demás, y la disminución de la ansiedad. Produce una pérdida de la timidez, volviendo al individuo más extrovertido, una sensación de alegría absoluta y de hiperactividad, aumenta la tensión muscular, dilatación de las pupilas, bruxismo y una pérdida parcial del sentimiento de dolor físico. Algunas opiniones médicas han señalado que el MDMA tiene algunos beneficios terapeúticos, aunque de forma moderada, para ciertos trastornos mentales,[5] pero su uso tiene asociados algunos efectos adversos, como la neurotoxicidad y deterioro cognitivo.[5] Sin embargo, aún se necesita más investigación —legalmente limitada— para determinar con precisión sus potenciales beneficios y contraindicaciones.[6] [7]

La posesión de MDMA es ilegal en la mayoría de países del mundo. Existen algunas excepciones, de carácter limitado, para la investigación científica y médica. En el año 2012, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estimó que entre 9,4 y 28,24 millones de personas consumieron MDMA en todo el mundo por lo menos una vez en el último año; estas cifras son similares a la cantidad de usuarios de cocaína, anfetaminas sustituidas y opiáceos, aunque considerablemente menores a la cantidad de usuarios de cannabis.[8] El consumo de éxtasis está a menudo asociado al ocio, sobre todo a fiestas nocturnas de música electrónica —como por ejemplo raves, lejos de sus orígenes psicoterapéuticos.[9]

Química[editar]

La nomenclatura IUPAC para este compuesto es 3,4-metilendioximetanfetamina. La fórmula química del MDMA es: C11H15NO2. Se trata de una sustancia que genera momentos de máxima apertura emocional sin tener que depender de todo un largo proceso para la misma. Es una molécula perteneciente al grupo de las fenetilaminas, emparentada estructuralmente con el alcaloide mescalina, y derivada química de diversos compuestos aromáticos presentes en varias especies vegetales. También está relacionada con el MDA (metilendioxianfetamina), un compuesto precursor, con efectos fisiológicos similares. Tanto la metanfetamina como el MDA, se han vinculado con potenciales efectos neurotóxicos.

Síntesis[editar]

El proceso a seguir para la producción de MDMA varía según el método de síntesis. En la literatura científica se describen unas veinte recetas de las cuales sólo siete son las subjetivas, siendo la más sencilla la que parte de la 3,4-metilenodioxifenil-2-propanona, un producto comercial usado como saborizante e ingrediente para la fabricación de perfumes. A partir de la 3,4-metilenodioxifenil-2-propanona (MDP2P) se puede fabricar MDMA mediante un proceso de conversión.[10]

Otra vía es sintetizarlo a partir de piperonal, isosafrol, o safrol. El safrol, un aceite incoloro o amarillo claro, es el precursor primario de la mayoría de las rutas de síntesis. Existen numerosos métodos sintéticos descritos en la literatura científica para convertir safrol en MDMA vía diferentes intermediarios, de los cuales el más común es la ya citada MDP2P. Una de las formas de conseguirlo es la isomerización del safrol en presencia de una base fuerte a isosafrol, cuya posterior oxidación dará MDP2P. Otro método descrito consiste en utilizar el proceso Wacker para oxidar el Safrol directamente a MDP2P utilizando un catalizador de paladio. Una vez es sintetizada la MDP2P , una aminación reductiva da lugar definitivamente al MDMA, con rendimientos relativamente altos (>90%).[11] En la imagen, procedimiento sintético a partir de piperonal.

MDMA Synthesis 1.svg
MDMA Synthese 2.svg
MDMA en forma cristalina. El MDMA es de color blanco, pero el de la imagen presenta tonos marrones al contener impurezas y otros adulterantes

Estos precursores químicos primarios del MDMA se producen en la India, China, Polonia, Alemania y en otros países de forma cada vez más creciente. El safrol, un aceite esencial, se encuentra en la naturaleza como componente primario del aceite de sasafrás. El aceite de sasafrás se encuentra en la raíz o en la corteza del árbol Sassafras albidum, y en las partes leñosas que crecen por encima del suelo del árbol sudamericano Ocotea pretiosa. El safrol está también presente en la nuez moscada (Myristica fragrans), el eneldo (Anethum graveolens), la semilla del perejil (Petroselinum crispum), el azafrán (Crocus sativus) y las semillas de vainilla (Vanilla spp.). Por ello, si la patente del MDMA siguiera vigente hoy en día se podría comercializar como sustancia natural o semi-natural.[10] Para la fabricación de grandes cantidades de MDMA se precisa una cantidad relativamente pequeña de aceite esencial. El aceite esencial Ocotea cymbarum contiene normalmente entre un 80 y un 94% de safrol; esto permite que utilizando medio litro se pueda producir entre 150 y 340 gramos de MDMA.[12]

Detección corporal[editar]

El MDMA y el MDA se pueden localizar y cuantificar en sangre, plasma u orina, lo que permite monitorizar su uso, confirmar diagnósticos de intoxicación o ayudar en investigaciones forenses sobre tráfico, muerte súbita o violencia criminal. Algunos métodos para detectar el abuso de drogas se basan en el análisis de pelo, saliva o sudor. La mayoría de pruebas de uso comercial no distinguen en sus resultados entre las anfetaminas, el MDMA o sus metabolitos principales, pero en cambio las técnicas cromatográficas si permiten distinguir fácilmente los compuestos y medir cada sustancia por separado. La concentraciones de MDA en sangre u orina de una persona que haya consumidado MDMA son, por lo general, menos de un 10% de la cantidad de droga original ingerida.[13] [14] [15]

Usos y efectos buscados[editar]

Médicos[editar]

Actualmente el MDMA no tiene usos médicos aceptados.[8] [16]

Recreativos[editar]

Una fiesta rave en Viena, Austria, en el año 2005. El uso de MDMA está muy asociado a este tipo de eventos, aunque no es inclusiva de ellos.

Su uso está relacionado con la cultura rave, pero también se utiliza en clubes, festivales u otras fiestas.[17] En entornos rave, los efectos sensoriales provocados por el tipo de música y la iluminación pueden provocar una sinergia que acentúe los efectos de la droga. La calidad de la anfetamina psicodélica que contiene el MDMA favorece su uso en fiestas rave. Algunos usuarios disfrutan del aumento de la sociabilidad y la inhibición que provoca la droga, mientras que otros se aprovechan de sus efectos estimulantes para evitar la fatiga y el sueño.[18] Ocasionalmente el MDMA se toma en conjunto con otras drogas psicodélicas, lo que aumenta el riesgo de daño físico; las combinaciones más comunes se hacen con LSD, hongos que contengan psilocibina o ketamina. Muchos usuarios consumen simultáneamente con MDMA productos mentolados por su sensación de frescor, en contraposición al amargor característicos del MDMA.[19]

En general, los efectos subjetivos comienzan después de 30 a 60 minutos de su consumo, llegando al «clímax» después de entre 75 y 120 minutos; los efectos más potentes se mantienen hasta después de algo más de 3 horas.[20] El mecanismo de acción del MDMA implica la unión de la molécula con distintos transportadores de neurotransmisores, especialmente con el de serotonina. Esto produce tanto un bloqueo de la recaptación, así como una liberación del neurotransmisor. Los cambios neuroquímicos se manifiestan fisiológicamente produciendo templanza emocional y apertura afectiva, comunicación desinhibida, empatía (entactogénesis). Los efectos psicoactivos que se pueden experimentar a corto plazo incluyen:

  • Euforia y un estado general de bienestar y felicidad sin motivo aparente.[5] [21]
  • Aumento de la sociabilidad y mayor facilidad para la comunicación.[5] [21]
  • Aumento de la empatía y del sentimiento de cercanía con los demás.[5] [21]
  • Sensación de paz interior.[21]
  • Leves alucinaciones —sólo en algunas ocasiones, que pueden ser, por ejemplo, visión distorsionada de colores y sonidos o leves visiones con los ojos cerrados.
  • Mejora de la percepción y la sexualidad.[5] [21]

Una consumición promedio puede contener entre 60 y 70 mg de MDMA, generalmente en forma de clorhidrato.[16] En polvo el MDMA tiene una pureza de un 30 a un 40%, debido a que se le añaden agentes de carga,[16] como lactosa, o agentes aglutinantes. Las pastillas vendidas como éxtasis a veces tan sólo contienen MDAtenamfetamina— en lugar de MDMA;[16] sin embargo la pureza varía dependiendo del país o la época.[16]

Efectos adversos[editar]

Efectos inmediatos[editar]

Como la MDMA causa bruxismo, los chupetes, como el que la mujer del centro está usando, son una vista común en las raves.

Los efectos de mayor riesgo para la salud física al momento de su consumo son la hipertermia y la deshidratación.[22] [23] Debido a que los usuarios de MDMA intentan evitar la deshidratación consumiendo grandes cantidades de agua, esto puede dar lugar a hiponatremia —la caída alarmante de los niveles de sodio en sangre—, ya que al beber agua no se reponen los electrolitos;[24] [23] la hiponatremia puede conllevar un grave riesgo de muerte. Los efectos adversos inmediatos al consumo de MDMA incluyen:

Efectos a corto plazo[editar]

Existen diversos efectos que pueden durar hasta una semana después de haber consumido MDMA de forma moderada:

Psicológicos
Físicos
  • Trismo
  • Pérdida del apetito
  • Insomnio

El MDMA puro suele tener una bajada muy tranquila y facilidad para dormir. Sin embargo, una sola dosis demasiado alta o una repetición de varias dosis en espacio de tiempo demasiado corto —por ejemplo, la típica pauta de consumo de cada fin de semana, son las que van acompañadas de estados depresivos, debido a que la liberación de serotonina inducida pudo haber vaciado temporalmente las vesículas que alojan los neurotransmisores de reserva. En ese caso, se produciría una caída brusca en los niveles extracelulares de serotonina, que tardaría varios días en recomponerse. Para evitar estas consecuencias es frecuente la administración de un antidepresivo Inhibidor de la Recaptación de la Serotonina (IRS), sobre todo la fluoxetina, unas 6 horas después de la ingesta de MDMA. Evidencia científica preliminar (en ratas) asocia esta práctica con una acción neuroprotectora, profiláctica contra la posible toxicidad del MDMA. Esto es particularmente predicado por algunas agrupaciones civiles dedicadas a promover políticas de reducción de daños.

Efecto a largo plazo[editar]

Consumo de éxtasis en Europa en adultos de entre 15 y 64 años en un año, datos de 2008. Reino Unido y la República Checa poseían las mayores tasas (>6%), seguidos de España, Eslovaquia y Países Bajos (4-5,9%)

El uso prolongado de MDMA produce lesiones cerebrales pues causa daño en el sistema serotoninérgico de los seres humanos y otros animales. Se ha demostrado que el consumo a largo plazo en humanos es neurotóxico para los axones serotoninérgicos, un daño que persiste por más de dos años. La temperatura del cerebro humano durante el consumo de MDMA se correlaciona positivamente con la neurotoxicidad inducida con MDMA en animales. Al parecer, con pequeñas cantidades de MDMA, ocurren cambios neuroplásticos adversos en la microvasculatura cerebral y la materia blanca. También su ha observado en humanos la reducción de la densidad de la materia gris en algunas estructuras del cerebro. El MDMA tiene efectos inmunosupresores en el sistema nervioso periférico, pero efecto inflamatorios en el sistema nervioso central. Los bebés de madres que consumieron MDMA durante su embarazo pueden padecer un deterioro de sus funciones motoras desde los cuatro meses de edad, lo que puede indicar desde un simple retraso en el desarrollo a un déficit neurológico persistente.

EL MDMA también produce alteraciones cognitivas persistentes en seres humanos, como déficit de memoria, procesamiento visual o alteraciones del sueño. La magnitud de estas alteraciones varía según el tiempo de exposición a la sustancia.

El uso recreativo de MDMA está asociado con un aumento en los receptores de serotonina 5-HT2A. La densidad de estos receptores aumenta linealmente con el tiempo de uso de MDMA y no se reducen con abstinencia. Este hecho sugiere que el uso de MDMA produce neurotoxicidad crónica. La importancia de esta información recae en el amplio papel de la serotonina en el funcionamiento del cerebro humano, la posibilidad de uso terapéutico MDMA, y la gran popularidad de esta droga de recreo.[25]

Por otro lado, está la barrera hematoencefálica, una membrana porosa entre los vasos sanguíneos y el encéfalo. Aunque muchos tóxicos encuentran infranqueable la barrera, el MDMA, al igual que otros como la nicotina o el alcohol, sí pueden atravesarla, lo que motiva su efecto inmediato sobre sus receptores en el sistema nervioso. Esto es posible tanto por ser moléculas muy pequeñas (micromolecúlas) como por ser lipófilas. En este sentido, los experimentos de Brian Yamamoto[26] realizados en ratas, demostraban que el MDMA dañaba en cierta medida la barrera hematoencefálica del cerebro de dichos animales, y, aunque no existen experimentos al respecto en humanos, podría tener dicho efecto también. Dicha neurotoxicidad ocurriría como consecuencia de un consumo total de la serotonina en las sinapsis neuronales, produciéndose entonces la recogida de dopamina. El enzima monoamina oxidasa (MAO) interacciona con la dopamina, liberando así compuestos dañinos para el cerebro.[27] Esta forma de neurotoxicidad, si bien, puede ser atenuada mediante la toma de diversos fármacos.[28]

Dependencia y abstinencia[editar]

Algunos estudios realizados en consumidores que utilizan la sustancia para el ocio destacan que esta aumenta las tasas de depresión y ansiedad, incluso después de dejar su consumo. Otros análisis han informado de la posibilidad de deterioro de la función ejecutiva. Aproximadamente el 60% de los consumidores de MDMA experimentan síntomas relacionados con la abstinencia, como por ejemplo fatida, périda del apetito, depresión o problemas de concentración. El uso repetido de MDMA produce un aumento de la tolerancia.

Historia[editar]

Primeras investigaciones[editar]

Patente concedida por el Imperio alemán a Merck por la síntesis de MDMA, presentada en 1912 y aceptada en 1914

El futuro Premio Nobel de Química, Fritz Haber, dijo haber sintetizado la sustancia durante su tesis doctoral, en 1891, pero este hallazgo no pudo ser confirmado. Los exámenes posteriores no arrojaron pruebas relevantes.[29] [30] El MDMA fue sintetizado por primera vez en 1912 por el químico de la farmacéutica Merck KGaA Anton Köllisch. En ese momento Merck estaba interesada en desarrollar un compuesto que detuviera el sangrado anormal. Para su desarrollo Merck debía evitar la hidrastinina, cuya patente estaba en poder de Bayer. Köllisch desarrolló un derivado de la hidrastinina, la metilhidrastinina, a petición de sus compañeros de trabajo Walther Beckh y Otto Wolfes. La 3,4-metilendioximetanfetamina era un compuesto intermedio en la síntesis de la metilhidrastinina, por lo que Merck no estaba interesado en sus propiedades.[31] El 24 de diciembre de 1912, Merck presentó dos solicitudes de patente que describían la síntesis del MDMA y su posterior conversión a metilhidrastinina.[32]

Los registros de Merck indican que sus científicos investigaron el compuesto de forma esporádica. En 1927, Max Oberlin estudió la farmacología del MDMA y observó que sus efectos sobre el azúcar en sangre y el músculo liso eran similares a los de la efedrina. Las investigaciones se detuvieron «sobre todo debido al fuerte incremento de los precios del safrol metilamina». Albert van Schoor realizó algunas pruebas toxicológicas básicas con la droga en 1952, probablemente debido a las investigaciones en esos años de nuevos medicamentos estimulantes y circulatorios. Siete años más tarde, en 1959, Wolfgang Fruhstorfer también sintetizó MDMA mientras investigaba estimulantes.[31]

Fuera de Merck, otros laboratorios empezaron a investigar el MDMA. En 1953 y 1954, el ejército de Estados Unidos encargó un estudio sobre la toxicidad y sus efectos de comportamiento en experimentos en animales a los que se inyectaba mescalina y otros compuestos similares como MDMA. Realizados en Ann Arbor, en la Universidad de Michigan, estas investigaciones no fueron desclasificadas hasta octubre de 1969 y publicadas en 1973.[33] Sin embargo, el primer artículo científico sobre su síntesis ya se había publicado en la República Popular de Polonia en 1960.[31]

Investigaciones de Shulgin[editar]

El químico Alexander Shulgin en el año 2011

El químico Alexander Shulgin anunció que sintetizó MDMA en 1965 mientras investigaba para Dow Chemical Company, pero no probó las propiedades psicoactivas del compuesto en ese momento. Alrededor de 1970 Shulgin envió instrucciones sobre la síntesis del N-metilado MDA (MDMA) al fundador de una empresa química de Los Angeles que las había solicitado. Este individuo más tarde las reenvió a un cliente del centro de Estados Unidos.[34] A mediados de 1970, en agosto, la MDMA ya se estaba utilizando de forma recreativa en el área de Chicago.[34] [35]

Shulgin supo de los efectos del N-metilado MDA en 1975, gracias a un estudiante que le informo del uso de un «elemento de contenido similar a la anfetamina».[34] Hacia finales de mayo de 1976, Shulgin volvió a oír hablar de los efectos del N-metilado MDA[34] a través de un estudiante de posgrado en un grupo de química médica que aconsejaba a la Universidad Estatal de San Francisco.[36] [37] A raíz de unas auto-pruebas efectuadas por un colega de la Universidad de San Francisco, Shulgin sintetizó MDMA y lo probó en sí mismo entre septiembre y octubre de 1976.[36] [34] Shulgin informó sobre la sustancia en una presentación de una conferencia de Bethesda, Maryland, en diciembre de 1976.[34] Dos años más tarde, él y David E. Nichols publicaron un informe sobre los efectos de las drogas psicotrópicas en los seres humanos. Describieron como el MDMA podía inducir «a un estado que alteraba la conciencia y cuyos matices emocionales y sensuales eran fácilmente controlables», comparable «a la marihuana, psilocibina carente del componente alucinógeno por sus bajos niveles de MDA».[38] Creyendo que el MDMA permitía a los usuarios evadirse de sus costumbres y percibir el mundo con mayor claridad, Shulgin la llamó drug window o «droga ventana».[39]

Shulgin consumía ocasionalmente MDMA para su relajación, refiriéndose a ella como «mi martini bajo en calorías», y también la dio a probar a sus amigos e investigadores y personas que pensaban que podrían obtener beneficios de ella.[40] Una de esas personas era el psicoteraputa Leo Zeff, conocido por sus prácticas con drogas psicodélicas. Cuanto probó la droga en 1977, Zeff quedó tan impresionado con sus efectos que abandonó su retiro para promover su uso terapéutico. Durante los años siguiente, Zeff se dedicó a viajar por Estados Unidos y Europa para recomendar su uso a más de 4000 psicotarepeutas.[41] Zeff denominó a la droga «Adam» («Adán», en referencia al personaje bíblico) creyendo que el consumo de MDMA devolvía a sus usuarios a un estado de inocencia primitiva.[34]

Aumento del consumo[editar]

Fotografía de la ciudad de Dallas en 1972, donde el consumo de MDMA se popularizó considerablemente a finales de la década de 1970.

Entre finales de la década de 1970 y principios de los ochenta, el MDMA se extendió a través de clínicas de psicoterapeutas, psiquiatras y usuarios de drogas psicodélicas y yuppies. Con la esperanza de evitar la criminalización de la sustancia, como ya había ocurrido años atrás con el LSD y la mescalina, los psicoterapeutas e investigadores que trabajaban con ella limitaron su propagación y la información disponible, al tiempo que realizaban investigaciones informales.[42] En el momento en que la posesión de MDMA se tipificó como delito, en 1985, se estima que la red de usuarios de MDMA había consumido ya unas 500 000 dosis.[43] [5]

A finales de la década de 1970, en Estados Unidos se había desarrollado un pequeño mercado alrededor de la compra-venta de MDMA.[44] En la década de 1980, la producción de MDMA la dominó un pequeño grupo de químicos bostonianos conocidos como el «grupo de Boston».[45] Con la demanda creciente de MDMA, los distribuidores que el «grupo de Boston» tenía en el suroeste de Estados Unidos se independizaron y formaron el llamado «grupo de Texas»,[45] contando además con el apoyo de varios antiguos traficantes de cocaína que habían experimentado con MDMA.[43] [44] El «grupo de Texas» comenzó la producción masiva de MDMA en un laboratorio de Texas,[42] aunque también recurrió a la importación del producto desde California.[39] Para la venta de las tabletas el grupo utilizaba estructuras de venta piramidales o usaba números de teléfono gratuitos que permitían el pago con tarjeta de crédito. El MDMA fue distribuido abiertamente en bares y discotecas de la zona de Dallas, donde se creó una sofisticada estructura para su distribución, haciéndose popular entre personas de alto nivel de ingresos, como yuppies, estudiantes universitarios y gais.[43] La palabra «éxtasis» entró en el argot en 1981,[45] denominación debida al líder del «grupo de Texas», Michael Clegg,[46] quien creía que con ese nombre la sustancia tendría un mayor atractivo comercial.[42]

Prohibición[editar]

Logo de la Administración para el Control de Drogas, dependiente del Departamento de Justicia de Estados Unidos, agencia responsable de la ilegalización del MDMA en el país en la década de 1980

En 1982, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) comenzó a recoger información sobre el uso de MDMA con la intención de prohibir la droga si encontraban suficientes evidencias de abuso.[43] A mediados de 1984, el uso de MDMA continuaba al alza y este se hacía cada vez más sonado. Bill Mandel informó sobre el «Adam» en un artículo en el San Francisco Chronicle, pero confundió su composición química con la del MMDA. —«3-methoxy-4,5-methylenedioxyamphetamine; 3-methoxy-MDA», en inglés. Un mes después la Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó correctamente al MDMA dentro de una lista de veinte fenetilaminas, por ser la única sustancia utilizada una cantidad significativa de veces.[42] La droga fue propuesta para su prohibición por la DEA el 27 de julio de 1984.[47] La DEA se sorprendió cuando un gran número de médicos, terapeutas e investigadores intentaron frenar su prohibición y solicitaron una audiencia.[45] En un artículo en la revista Newsweek de 1985, un farmacólogo de la DEA declaró que la agencia debía ignorar su uso en psiquiatría de cara a su prohibición.[47]

Finalmente se clasificó al MDMA en la Lista I de la Ley de Sustancias Controladas de Estados Unidos el 31 de mayo de 1985 utilizando un procedimiento de emergencia.[48] Para entonces se habían llevado a cabo estudios utilizando el método doble ciego para comprobar su eficacia en psicoterapias. Varios peritos, basándose en esos estudios, declararon que el MDMA podía tener aplicaciones médicas, por lo que el juez de derecho administrativo que presidió las audiencias recomendó que se clasificara al MDMA en la Lista III, menos rigurosa que la Lista I, reservada para las sustancias más peligrosas y sin uso médicos aceptado. A pesar de esto, el administrador de la DEA, John C. Lawn, clasificó la sustancia en la Lista I.[45] Un mes después, ante las protestas, se reconsideró el caso, pero se volvió a clasificar al MDMA en la Lista I, alegándose que los testimonios de expertos psiquiatras, que defendían que el uso de MDMA había obtenido resultados positivos verificables en más de 200 casos, podía ser desestimado al no haberse publicado en revistas científicas.[45] En 1985, el Comité de Expertos de la OMS recomendó incluir el MDMA en la Lista I de la Convención sobre sustancias psicotrópicas de 1971, lugar que continúa ocupando en la actualidad.[49]

Tras la prohibición[editar]

Pastilla presumiblemente de éxtasis con el logo de la revista Playboy, fotografía de 2010.

A finales de la década de 1980, el MDMA comenzó a ser ampliamente utilizado en la isla española de Ibiza,[50] en Reino Unido, y otras partes de Europa, convirtiéndose en un «elemento» importante dentro de la cultura rave y el ocio nocturno asociado a la música psicodélica. Su uso se fue difundiendo, junto con la cultura rave, y el uso ilícito de la sustancia se extendió a adultos jóvenes, en una proporción significativa procedentes de familias de clase media alta y alta,[51] y universitarios. El MDMA se convirtió en una de las cuatro drogas ilícitas más consumidas en Estados Unidos junto a la cocaína, la heroína y el cannabis.[39] En 2004, un estudio la situó como la segunda droga más consumida en Estados Unidos, sólo superada por el cannabis.[39]

Después de la ilegalización de la sustancia, su uso médico se detuvo, aunque algunos terapeutas continuaron recetando el medicamento de manera ilegal. Sin embargo, con los años se fueron autorizando estudios sobre los efectos del MDMA en seres humanos en varios países, incluidos varios centros en Estados Unidos, como la Universidad Estatal Wayne en Detroit, la Universidad de Chicago, el California Pacific Medical Center de San Francisco o el National Institute on Drug Abuse de Baltimore; en el Hospital Universitario de Psiquiatría de Zúrich, en la Universidad de Maastricht en los Países Bajos y en la Universidad Autónoma de Barcelona de España. Desde la década del 2000, se añadió al argot la denominación de «Molly», abreviatura de molecule (molécula), para referirse al MDMA en su forma cristalina o en polvo.[52] [53]

En 2010 la BBC informó que el uso de MDMA había disminuido en el Reino Unido respecto a años anteriores. Esta reducción se achacó al aumento de reacciones adversas en su consumo y a la disminución de la producción de los químicos utilizados en su fabricación. También se especuló con que la sustitución involuntaria de MDMA por otros fármacos, como la mefedrona o la metanfetamina,[54] así como la opción de consumir alternativas legales como BZP, MDPV y metilona, podían ser otras causas relacionadas con la pérdida de popularidad.[55]

Sociedad y cultura[editar]

Estatus jurídico[editar]

Estimaciones sobre el nº de usuarios de drogas ilícitas a nivel mundial, 2012 (en millones de usuarios)[56]
Sustancia Estimación
media
Estimación
baja
Estimación
alta
Cannabis 177,63 125,30 227,27
Cocaína 17,24 13,99 20,92
MDMA 18,75 9,4 28,24
Opiáceos 16,37 12,80 20,23
Opioides 33,04 28,63 38,16
Anfetaminas
sustituidas
34,40 13,94 54,81

Se considera como sustancia ilegal de forma automática al estar incluida en distintos convenios indicativos entre los que destacan la lista anexa al Convenio único de las Naciones Unidas de 1961 y el Convenio de Viena de 1971, por lo que se le aplica la regulación específica en todos los países donde se hayan ratificado tales convenios.[57] En general, el uso sin licencia, venta o fabricación de MDMA es delito penal.

En el Reino Unido el MDMA fue declarado ilegal en 1977 al modificarse la Misuse of Drugs Act de 1971. Aunque la sustancia no era nombrada explícitamente en la nueva legislación, esta ampliaba la definición de drogas de Clase A, y por tanto la prohibición, a las fenetilaminas sustituidas,[58] por lo que su venta, compra o posesión es ilegal si se carece de licencia. En Australia el MDMA fue declarado ilegal en 1986 debido a sus efectos nocivos y sus potenciales abusos. Está clasificado dentro de la Standard for the Uniform Scheduling of Medicines and Poisons (SUSMP) del país, lo que significa que su uso sólo está autorizado para la investigación científica. Cualquier otro tipo de venta, uso o fabricación está estrictamente prohibido por ley. Para obtener permisos para su uso en seres humanos con fines científicos, la solicitud debe ser aprobada por un comité de ética. En Estados Unidos la MDMA está clasificada en la Lista I de la Ley de Sustancias Controladas.[59] En un juicio en 2011 ante la corte federal, la Unión Americana de Libertades Civiles argumentó, con sentencia favorable, que las directrices que clasificaban al MDMA dentro de la ilegalidad se basaban en conclusiones científicas obsoletas, lo que provocaba penas de prisión excesivas.[60] En Países Bajos, un «Comité de Expertos en la Lista» (Expertcommissie Lijstensystematiek Opiumwet) emitió un informe en junio de 2011 donde evaluaba el daño y la situación jurídica del MDMA, cuya resolución se postulaba a favor de mantenerla en la Lista I.[61] [62] [63] En Canadá la MDMA figura en el Anexo 1,[64] ya que se la considera un análogo a la anfetamina.[65] La Controlled Drugs and Substances Act fue actualizada en marzo de 2012 tras la aprobación de la Safe Streets Act que trasladaba a las anfetaminas de la Lista III a la Lista I.

Mapa mundial con el consumo de éxtasis por países en 2012 de acuerdo con el Informe Mundial sobre Drogas de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Leyenda: % de población entre los 15 y 64 años. Azul más oscuro para porcentajes superiores al 1%.

De acuerdo con la regulación española, se establecen tres estados según la cantidad en posesión:[57]

  • Medio gramo: No punible mediante proceso penal puesto que se considera consumo propio. Ello sin embargo no evita sanciones de tipo administrativo u otras medidas de seguridad.
  • Entre medio gramo y 240 gramos: Se considera la posibilidad de formar parte del ciclo de la droga, con la consecuente apertura de un proceso penal a tenor del artículo 368 del Código penal.
  • De 240 gramos en adelante: Se considera cantidad de notoria importancia según el Tribunal Supremo en un acuerdo del Pleno de 19 de octubre de 2001, aplicándole la cualificación de primer grado del art. 369 6ª del Código penal.
  • La cantidad excede notablemente de 240 gramos: se le aplica la cualificación de segundo grado con base en el art. 370 3ª del Código penal.

Economía[editar]

En 2008 el European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction de la Unión Europea señaló que existían informes sobre venta de pastillas por apenas 1€ la unidad, aunque en la mayoría de países de Europa se informó que los precios oscilan entre los 5 y 10€ y que los comprimidos contenían entre 57 y 102 miligramos de MDMA,[66] aunque su forma en polvo era cada vez más común.[66]

Gráfico con las 20 drogas recreativas más populares ordenadas según el grado de dependencia que crean (barra izquierda) y su daño físico (barra inferior) utilizando el Método Delphi. El éxtasis está clasificado en el puesto 16º combinando adicción, nocividad y daño social, uno de los más bajos.

La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito publicó en su Informe Mundial sobre Drogas de 2014 que en Estados Unidos los precios del éxtasis varían entre 1 y 70 dólares la píldora y entre 15 000 y 32 000$ el kilogramo.[67] En los últimos años una nueva forma de investigación en la lucha contra el narcotráfico se viene desarrollando en Estados Unidos que consiste en el procesamiento de imágenes y técnicas de aprendizaje automático, donde una imagen de una píldora de éxtasis se analiza para detectar correlaciones entre distintos lotes de producción.[67] Estas nuevas técnicas permitirían a los científicos de la policía facilitar el seguimiento de las redes de distribución ilícitas.

El MDMA es particularmente caro en Australia, donde un comprimido puede costar entre 15 y 30 dólares estadounidenses. En cuanto a su pureza, esta suele oscilar entre un 1 y un 85%, con una media de alrededor del 34%. La mayoría de los comprimidos contienen entre 70 y 85 mg de MDMA.[68] La mayoría de la sustancia consumida en el país proviene de Países Bajos, Reino Unido, Asia y Estados Unidos.

Controversias[editar]

Algunos científicos como David Nutt se han mostrado en desacuerdo acerca de la categorización de MDMA junto a otros fármacos que a su juicio son mucho más perjudiciales. Un estudio de 2007 en el Reino Unido colocó al MDMA en el puesto 18 de una lista de las 20 drogas recreativas más nocivas. El ranking se basaba en el riesgo de daño físico agudo, el riesgo de caer en dependencia física y psicológica respecto a la droga y el daño social y familiar. Sin embargo, este no valoraba el impacto negativo del éxtasis en la salud cognitiva de sus consumidores, como problemas de memoria y concentración asociados a su uso.[69] [70] Un estudio posterior de 2010, realizado también en el Reino Unido y que sí tuvo en cuenta el impacto negativo en la salud cognitiva colocó al MDMA en el puesto 17 de la lista de 20 drogas recreativas.[71]

Investigación[editar]

La ONG Multidisciplinary Association for Psychedelic Studies (MAPS) está financiando un estudio piloto para investigar el uso de MDMA en terapias para trastornos de estrés postraumático[72] y ansiedad social en autistas adultos.[73]

Las revisiones sobre su seguridad y eficacia indican que el MDMA puede ser usado en tratamientos para varios trastornos, particularmente para el PTSD, aunque su eficacia terapéutica sólo se ha observado en algunos pacientes.[74] Sin embargo, se ha hecho hincapié en que el uso de MDMA es inseguro, debido a sus efectos neurotóxicos y el deterioro cognitivo en los seres humanos.[74] El autor señaló que la oxitocina y la cicloserina son fármacos potencialmente más seguros para el tratamiento del TEPT, aunque las evidencias de eficacia son limitadas.[74] Dos revisiones corroboradas por autores diferentes concluyeron que, debido a que el potencial de daños del MDMA en seres humanos es duradero, por ejemplo neurotoxicidad serotoninérgica y deterioro persistente de la memoria, «se necesita mucha más investigación» para determinar la eficacia en el tratamiento de estrés postraumático y si los posibles beneficios superan el daño potencial a largo plazo para los pacientes.[75] [74]

Modos de ingestión[editar]

El MDMA se puede conseguir en forma de cristales o de polvo de cristal, de ahí que se le llame también «cristal» (no confundir con el crystal meth que es uno de los nombres de la metanfetamina en EE. UU.). También se comercializa en pastillas que suelen llevar compactantes y aglutinantes. Se ingieren normalmente en dosis pequeñas, con la intención de controlar el efecto, lo que es difícil por el desconocimiento de la pureza y su contenido exacto en MDMA.

La dosis «normal» para un adulto suele ser 100 mg a 120 mg y suele ingerirse o bien en cápsulas (denominadas «bombitas» con una cubierta superior de papel de arroz), comprimidas en pastillas e incluso de forma directa al comer o aspirarlo por la nariz. Esta última resulta molesta por las características físicoquímicas del MDMA. Uno de los problemas generados por la prohibición es que estas pastillas de club, en las que se suele atribuir al MDMA su psicoactividad, pueden contener otras sustancias como MDA, DXM, cafeína, ketamina u otras sustancias derivadas de su síntesis que además, combinadas con el MDMA, pueden llegar a tener efectos inesperados.

El cuerpo humano desarrolla tolerancia a esta sustancia, por lo que el consumo continuo lleva a la paulatina disminución de la intensidad y cualidades de sus efectos, y es posible sufrir, tras un cierto periodo de consumo (3 ó 4 días seguidos), un fenómeno llamado «pérdida de la magia» (originalmente loss of magic, en inglés) que, aunque no se sabe cómo, los efectos de la empatía y «el sentir la música dentro de uno mismo» desaparecen. No así la hipertensión, la dilatación de las pupilas y la deshidratación. En cualquier caso pasados unos días vuelven a sentirse todos los efectos con la misma intensidad. La resaca del MDMA se conoce como un agotamiento físco y mental, donde el individuo se siente cansado y nota una falta de fluidez del pensamiento, con lo cual permancen tumbados y callados durante horas, con aspecto vegetativo.

Los años 90 fue un periodo realmente de auge en Europa del MDMA, los consumidores solían combinarlo con "ketamina". Debido a que el MDMA es una droga que produce tensión muscular y eufória, los consumidores después de una sesión de baile, cuando ya habían perdido el efecto "globo" esnifaban ketamina, ya que la Ketamina es un anestesico de uso veterinario, de modo que remitía la excitación y la tensión residual del MDMA, por consiguiente aumentando el peligro de muerte por paro cardio-respiratorio.

Sobredosis[editar]

Los principales síntomas de una sobredosis o derivados de una mala ingestión son los siguientes:

En casos de toxicidad por sobredosis, puede producirse hipertermia y síndrome serotoninérgico. Existe riesgo de deshidratación en usuarios con alta actividad física que olvidan beber agua, dado que la droga puede inhibir la percepción del cansancio, del hambre, y de la sed, siendo esta última hasta ahora la única causa de muerte derivada[76] debido a los consumidores que olvidan hidratarse y ventilar el cuerpo, menospreciando la importancia de esto debido a los efectos eufóricos y de bienestar de la droga. En este sentido la ingestión de alcohol agrava los riesgos potenciales ya que el alcohol colabora con la deshidratación. En contraste, también han sido registrados casos de hiponatremia (deficiencia de sodio) por exceso de agua.[77]

El mayor peligro proviene del hecho de que, al no estar legalizada, no existe homologación en la venta por lo que otras sustancias, (como PMA, dextrometorfano o metanfetamina), se añaden a las pastillas de éxtasis o muchas veces simplemente se venden como tales. No hay información disponible sobre los efectos de la sustancia a largo plazo en humanos, debido a que su status legal impedía tales investigaciones hasta el 2004, cuando se autorizaron los ensayos clínicos antes mencionados.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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Enlaces externos[editar]

En inglés[editar]

  • En Medline hay más información sobre MDMA (en inglés)
Académicos