Ritmo cardíaco

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

El estudio del ritmo cardíaco reconoce antecedentes milenarios.[1] En 1628 William Harvey, en su descripción fundacional de la circulación sanguínea,[2] hablaba del “pulso del corazón” y describía las fases de contracción y relajación ventriculares.

Así ilustró William Harvey (1578-1657) la circulación venosa del antebrazo.

En el siglo XVIII Stephen Hales describió por primera vez los cambios cíclicos de la actividad cardíaca y la presión arterial.[3]

Ritmo, intervalo y frecuencia[editar]

Para medir la duración del ciclo es útil la analogía entre el corazón y un oscilador, sea electrónico o mecánico. En este último caso (por ejemplo, un péndulo) el ciclo se mide por el tiempo que demora el péndulo en volver a la posición inicial luego de un recorrido completo. Del mismo modo, el ciclo cardíaco

Fases del ciclo cardíaco.

se mide por el tiempo que transcurre entre un punto dado del ciclo (por ejemplo, el inicio de la sístole) y el mismo punto del ciclo siguiente. El tiempo transcurrido para que se complete un ciclo se conoce también como intervalo; la inversa del intervalo es la frecuencia. Así, los corazones con un ritmo de intervalos largos son los que tienen frecuencia baja (bradicardia) y los de intervalos cortos son los que muestran frecuencia alta (taquicardia).

En física y en muchas otras disciplinas el intervalo o período se mide en segundos de modo que las frecuencias se expresan en hertz (Hz = 1/s). En el caso del corazón, como usualmente se usa el minuto, la frecuencia cardíaca es el número promedio de latidos cardíacos ocurridos en un minuto (latidos por minuto o lpm). Si bien el concepto de ritmo suele ser asociado con el de frecuencia, no se trata de lo mismo. La frecuencia de un proceso cualquiera refiere al número de veces que se repite ese proceso en la unidad de tiempo; para este caso, la frecuencia cardíaca es el número de latidos cardíacos ocurridos en un determinado período (como ya se dijo, es habitual usar el minuto). El ritmo cardíaco, en cambio, alude a las diferencias o las similitudes que hay entre los intervalos. Así, se habla de un ritmo regular cuando los intervalos son iguales entre sí y de uno irregular en el caso contrario.

Los conceptos de ritmo y frecuencia solo se superponen cuando en lugar de usar frecuencias promedio se usa el concepto de frecuencia instantánea (es decir, la inversa de un intervalo en lugar del promedio). Pero esta no es la forma habitual de expresar la frecuencia cardíaca, salvo en los estudios de variabilidad de dicha frecuencia[4] que analizan diferencias entre intervalos y por lo tanto refieren al concepto de frecuencia instantánea. Dicho de otro modo, la frecuencia puede ser alta o baja mientras que el ritmo se caracteriza por ser regular o irregular.

En el ritmo cardíaco también se emplea una nomenclatura relacionada con su origen, a saber, ritmo sinusal (originado en el nodo sinusal), auricular, ventricular, etcétera, de uso frecuente en clínica cardiológica.

Alteraciones del ritmo cardíaco[editar]

Arritmias[editar]

Las arritmias son alteraciones del ritmo cardíaco que pueden deberse a su aceleración (taquiarritmias) o a su enlentecimiento (bradiarritmias). Algunas de ellas provocan síntomas entre los que figuran palpitaciones y mareos que pueden llegar hasta la pérdida de la conciencia pero también es posible que los pacientes con arritmias permanezcan asintomáticos.[5]

Taquicardia[editar]

La taquicardia sinusal, que es el aumento de la frecuencia cardíaca por encima de 100 latidos por minuto, en la mayor parte de los casos es consecuencia del estrés físico (como durante un ejercicio del tipo de subir escaleras o correr) o mental (como el causado por un susto, por ansiedad, por miedo, etc.). También puede deberse a un incremento de las demandas orgánicas de oxígeno (por anemia, insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria) o a enfermedades concomitantes (fiebre de cualquier origen, hipertiroidismo, embolia pulmonar, etc.). En estos casos la taquicardia sinusal es una respuesta adaptativa normal del organismo y por lo tanto no suele requerir más tratamiento que el de la causa que la origina. En raras ocasiones la taquicardia sinusal no obedece a ninguna de las situaciones descritas y entonces se denomina “taquicardia sinusal inadecuada”, que si es sintomática puede tratarse con fármacos betabloqueantes específicos, con bloqueantes cálcicos o incluso, en casos seleccionados, con un tratamiento invasivo como la ablación. [6]

Bradicardia[editar]

Las bradicardias suelen ser asintomáticas y no requerir tratamiento. Si se manifiestan, pueden ser tratadas con marcapasos.[7] La bradicardia sinusal se define como ritmo sinusal con una frecuencia cardíaca en reposo de 60 latidos por minuto o menos. Los pacientes con esta bradicardia en general no desarrollan síntomas hasta que la frecuencia cardíaca desciende a menos de 50 latidos por minuto. El potencial de acción responsable de este ritmo lento surge del nodo sinusal y sobre la superficie del ECG causa una onda P que es normal tanto en términos de amplitud como de vector. En los casos típicos después de estas ondas P se observan un complejo QRS y una onda T normales.[8]

Referencias[editar]

  1. Inglis B., “Primeras civilizaciones”, en Inglis B., ed., Historia de la medicina, Barcelona, Grijalbo, 1968, pp. 21-32.
  2. Harvey W., Estudio anatómico del movimiento del corazón y de la sangre en los animales, Buenos Aires, Emecé Editores, 1944.
  3. Hall, W. D., “Stephen Hales: Theologian, botanist, physiologist, discoverer of hemodynamics”, Clin Cardiol 1987, 10: 487-489. DOI: 10.1002/clc.4960100816. Artículo publicado en línea por primera vez el 5 de febreo de 2009. Disponible en formato PDF en [1].Consultado el 13 de marzo de 2015.
  4. Malik M.J., Bigger T., Camm A.J., Kleiger R.E., Malliani A., Moss A.J. et al., “Heart rate variability Standards of measurement, physiological interpretation, and clinical use”, Eur Heart J 1996, 17:354-381. DOI: http://dx.doi.org/. Primera publicación en línea: 1 de marzo de 1996. Disponible en [2]. Consultado el 13 de marzo de 2015.
  5. Rodríguez Mañas, L. «La madurez de nuestro corazón.» Artículo publicado en el número 49 de la revista Corazón y Salud. Fundación Española del Corazón. Consultado el 20 de marzo de 2015.
  6. Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, Electrofisiología y Arritmias, “Taquicardia sinusal”, Disponible en [3]. Consultado el 26 de marzo de 2015.
  7. «Bradicardia: cuando el corazón late lentamente.» Fundación Española del Corazón. Consultado el 20 de marzo de 2015.
  8. Livingston, M.W. y Overton, D.T., “Sinus Bradycardia”, 18 de diciembre de 2014, disponible en Medscape[4]. Consultado el 27 de marzo de 2015.