Parque Güell

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Obras de Antoni Gaudí
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Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Park Guell.jpg
Rótulo de entrada al parque.
Parque Güell
Parque Güell

Coordenadas 41°24′59.6″N 2°09′07.7″E / 41.416556, 2.152139
País Bandera de España España
Tipo Cultural
Criterios i, ii, iv
N.° identificación 320bis
Región Europa y
América del Norte
Año de inscripción 1984 (VIII sesión)
Año de extensión 2005
Plano del Parque Güell, de Antoni Gaudí, publicado en el Anuario de la Asociación de Arquitectos de Cataluña (Barcelona), en 1903.

El Parque Güell (Parc Güell en catalán y Park Güell en su denominación original) es un parque público con jardines y elementos arquitectónicos situado en la parte superior de la ciudad de Barcelona (España), en la vertiente meridional de la montaña del Carmelo, perteneciente a las estribaciones de la sierra de Collserola —en la cara septentrional se halla el Parque del Carmelo—. Administrativamente pertenece al barrio de La Salud, en el distrito de Gracia. Ideado como urbanización, fue diseñado por el arquitecto Antoni Gaudí, máximo exponente del modernismo catalán, por encargo del empresario Eusebi Güell. Construido entre 1900 y 1914, fue inaugurado como parque público en 1926. En 1984 la Unesco incluyó al Parque Güell dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».

El Parque Güell es un reflejo de la plenitud artística de Gaudí: pertenece a su etapa naturalista (primera década del siglo XX), periodo en que el arquitecto perfeccionó su estilo personal, a través de la inspiración en las formas orgánicas de la naturaleza, para lo que puso en práctica toda una serie de nuevas soluciones estructurales originadas en sus profundos análisis de la geometría reglada. A ello añade el artista catalán una gran libertad creativa y una imaginativa creación ornamental: partiendo de cierto barroquismo sus obras adquieren gran riqueza estructural, de formas y volúmenes desprovistos de rigidez racionalista o de cualquier premisa clásica.[1] En el Parque Güell desplegó Gaudí todo su genio arquitectónico, y puso en práctica muchas de sus innovadoras soluciones estructurales que serían emblemáticas de su estilo organicista y que culminarían en la Sagrada Familia.

El parque fue concebido por Güell y Gaudí como un conjunto estructurado donde, dentro de un incomparable marco de belleza natural, se situarían unas viviendas de alto standing, con todos los adelantos tecnológicos de la época para procurar el máximo confort, con unos acabados de gran calidad artística. Asimismo, idearon un conjunto impregnado de un fuerte simbolismo, ya que procuraron sintetizar en los elementos comunes del parque muchos de los ideales tanto políticos como religiosos que compartían mecenas y arquitecto: así, son perceptibles en el conjunto conceptos procedentes del catalanismo político —sobre todo en la escalinata de acceso, donde se representan los Países catalanes—, y de la religión católica —en el Monumento al Calvario, ideado en principio como capilla—. También es importante el elemento mitológico: según parece, Güell y Gaudí se inspiraron en el Templo de Apolo de Delfos para su concepción del parque.[2]

Por otro lado, numerosos expertos han querido ver en el parque una serie de referencias de variado signo, debido a la compleja iconografía aplicada por Gaudí al conjunto del proyecto urbanístico, referencias que van desde la reivindicación política hasta la exaltación religiosa, pasando por la mitología, la historia o la filosofía. En concreto, muchos estudiosos pretenden ver referencias a la masonería, hecho poco probable debido a las profundas creencias religiosas tanto de Gaudí como del conde Güell, y en todo caso no probado por ningún indicio objetivo en toda la historiografía del arquitecto modernista. La multiplicidad de símbolos desarrollada en el Parque Güell es, como se ha dicho, de signo político y religioso, en todo caso con cierto carácter mistérico debido al gusto de la época por los enigmas y acertijos.[3]

Historia[editar]

Mecenas y arquitecto

El parque debe su nombre a Eusebi Güell, rico empresario catalán miembro de una influyente familia burguesa de la ciudad condal. Hombre polifacético y de gran cultura, fue escritor, pintor, lingüista, químico y biólogo.[4] Asimismo, militó en el catalanismo y fue diputado en las Cortes (1878). En 1910 fue nombrado conde por el rey Alfonso XIII. Amigo íntimo y mecenas de Gaudí, le encargó muchas de las obras efectuadas por el arquitecto modernista, sin interferir en sus decisiones artísticas. Para el conde Güell, Gaudí construyó, además del Parque Güell, el Palacio Güell, las Bodegas Güell, los Pabellones Güell y la cripta de la Colonia Güell.

El Parque Güell se formó por la unión de dos fincas, Can Muntaner de Dalt y Can Coll i Pujol,[5] en la llamada «Montaña Pelada» (hoy día Monte Carmelo), adquiridas por Güell en 1899. El terreno había pertenecido al marqués de Marianao (alcalde de Barcelona en 1905-1906 y 1910-1911), promotor del Parque de Samà en Cambrils, obra de Josep Fontserè (1882), uno de los maestros de Gaudí. Según los expertos, el Parque de Samà pudo servir de influencia para el arquitecto reusense. El conde Güell se instaló en una gran mansión situada en el recinto del parque antes de su urbanización, la Casa Larrard, que Gaudí reformó entre 1906 y 1922;[6] actualmente es un colegio (CEIP Baldiri Reixac).

Planta y alzado de los pabellones de entrada al parque, firmados por Gaudí (1904).

Fue el conde Güell quien proyectó convertir la falda de la montaña en una urbanización, encargo que encomendó a Gaudí, con el que mantenía una fructífera relación profesional desde 1878, fecha en que el empresario quedó impresionado con el talento del joven arquitecto al ver una obra suya (una vitrina realizada para la Guantería Comella) en la Exposición Universal de París de ese año. Junto con Gaudí trabajaron algunos de sus colaboradores más habituales, como Josep Maria Jujol, Francesc Berenguer, Joan Rubió y Llorenç Matamala. Las obras corrieron a cargo del contratista Josep Pardo i Casanovas.

Güell y Gaudí tenían en mente un proyecto al estilo de las ciudades-jardín inglesas (lo que queda manifiesto en la ortografía inicial Park Güell), siguiendo las teorías de Ebenezer Howard. El conde Güell tenía experiencia con la organización laboral inglesa, como se vio reflejado en su proyecto de ciudad obrera de la Colonia Güell, en Santa Coloma de Cervelló.[7] Asimismo, Güell se inspiró para las zonas ajardinadas en el Jardín de la Fontaine de la ciudad de Nîmes, donde vivió en su juventud.[8]

Sin embargo, pese al empeño puesto por ambos, el proyecto fue un fracaso comercial: estaba previsto construir una urbanización de gran categoría, con aproximadamente 60 viviendas diseminadas en un inmenso jardín, en las inmediaciones de la ciudad y con una vista panorámica sobre toda Barcelona. Cada parcela tenía de 1.200 a 1.400 m2, de los que solo serían edificables de 200 a 240 m2, una sexta parte de la parcela, destinando el resto a jardines. El precio de venta estaba entre 0,75 y 1 peseta el palmo cuadrado, por lo que una parcela podía valer de 23.000 a 37.000 pesetas, un precio un poco caro para la época.[9] Pero el proyecto resultó poco atractivo para los barceloneses, que encontraron que la zona, entonces poco urbanizada, quedaba lejos del centro de Barcelona, y sólo se vendieron dos parcelas: una de ellas es la actual Casa-Museo Gaudí, donde vivió el arquitecto entre 1906 y 1925, obra de su colaborador Francesc Berenguer; y la otra la Casa Trias, propiedad del abogado Martí Trias i Domènech, amigo de Güell y Gaudí, obra del arquitecto Juli Batllevell (1905).[10]

Quizá el motivo del fracaso del proyecto se pudo deber a la huelga general de 1902, que acentuó las distancias entre la burguesía y el proletariado, e inició un período de inestabilidad política que culminó en la Semana Trágica de 1909. Otro factor pudo ser la manifiesta catalanidad del parque, en un momento en que las clases dirigentes catalanas se acercaban al gobierno central para asegurarse la tutela del ejército frente a la insurgencia obrera.[11]

Casa Trias, obra de Juli Batllevell.

Hacia 1906 ya se empezó a ver que el proyecto no daría el fruto esperado; aun así, las obras siguieron en marcha para las zonas comunes de la urbanización, hasta 1914, en que fueron paralizadas tras el inicio de la Primera Guerra Mundial. La cronología de las obras del parque sería la siguiente: el inicio fue en noviembre de 1900, y desde esta fecha hasta 1903 se construyó la cerca que rodea el parque, los pabellones de entrada, el refugio para carruajes, la escalinata de acceso, los caminos y viaductos y el sistema de alcantarillado; entre 1904 y 1906 se construyó la casa de muestra, actual Casa-Museo Gaudí; en 1905 se edificó la Casa Trias; entre 1908 y 1909 se construyó la Sala Hipóstila; y entre 1907 y 1913 se erigió el teatro griego con el banco ondulado.[12]

Después de la muerte del conde Güell en 1918, sus herederos decidieron vender al Ayuntamiento de Barcelona el parque para convertirlo en público. La primera cuota de 500.000 pesetas la pagó el Ayuntamiento a la sociedad anónima creada por los herederos de Güell después del fallecimiento de Gaudí (1926), y ese mismo año se abrió el parque, que desde entonces es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad de Barcelona, lugar de celebración de numerosos espectáculos y actos públicos y centro de gran interés turístico.

En 1969 el Parque Güell fue nombrado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional, y en 1984 la UNESCO lo incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».[13] Entre 1987 y 1994 se hizo una restauración del parque, a cargo de Elías Torres y José Antonio Martínez Lapeña, con la colaboración de Joan Bassegoda.[14] Queda pendiente un proyecto de adecuación de la cara norte de la montaña —que no entró en el proyecto de Gaudí—, especialmente la zona de la fuente de San Salvador de Horta y del Castillo d'en Frey, mansión señorial construida en los años 1920 y derruida en los años 1960, del que solo quedan vestigios de las murallas.[15]

Descripción[editar]

Vista general del parque.

El parque tiene una extensión de 17,18 hectáreas (0,1718 km2). Se trata de un terreno devónico, formado por estratos de pizarra y caliza.[16] En el diseño se pone claramente de manifiesto la mano de un arquitecto, y el estilo peculiar de Gaudí resulta evidente en cualquier elemento, por pequeño que sea. Existen formas onduladas, parecidas a los ríos de lava, y paseos cubiertos con columnas que tienen formas de árboles, estalactitas y formas geométricas. Muchas de las superficies están cubiertas con pedazos de cerámica o de vidrio a modo de mosaicos de colores, que recibe el nombre de trencadís. Por su localización al margen de la urbe y a una altitud elevada, este parque es un remanso de paz que contrasta con el ruido y frenesí de la capital catalana.

Gaudí se empeñó en lograr una perfecta integración de sus obras en la naturaleza. Prueba de ello son las columnas constituidas de piedras de tamaños y formas muy variables, que sugieren troncos de árboles, estalactitas y cuevas naturales. Los ángulos rectos no aparecen en ningún lugar: las columnas están inclinadas como palmeras. Cuando Gaudí se hizo cargo del proyecto la zona estaba deforestada —como indicaba su nombre de Montaña Pelada—, por lo que mandó plantar nueva vegetación, escogiendo especies mediterráneas autóctonas, las que mejor se adaptaban al terreno: pino, algarrobo, encina, eucalipto, palmera, ciprés, higuera, almendro, ciruelo, mimosa, magnolia, pita, lentisco, hiedra, maquia, coscoja, retama, jara, romero, tomillo, lavanda, salvia, etc.[17]

Gaudí lo concibió con un sentido religioso a la vez que orgánico y urbanístico, ya que aprovechó el desnivel de 60 metros que tiene la montaña (cuya altura oscila de 150 a 210 metros) para proyectar un camino de elevación espiritual, y situando en su cima una capilla —que finalmente no se construyó—, en el lugar que actualmente ocupa el monumento al Calvario (o Colina de las Tres Cruces).

Un proyecto paralelo al del Parque Güell y excelente muestra de jardín diseñado por Gaudí son los Jardines de Can Artigas, en La Pobla de Lillet (1905-1907), encargo del industrial textil Joan Artigas i Alart. Intervinieron en esta obra operarios que habían trabajado en el Parque Güell, realizando un proyecto parecido al del famoso parque barcelonés, por lo que las similitudes estilísticas y estructurales son evidentes entre ambas obras. Como en el Parque Güell, Gaudí diseñó unos jardines plenamente integrados en la naturaleza, con un conjunto de construcciones de líneas orgánicas que se integran perfectamente con el entorno natural.[18]

La entrada[editar]

Entrada al Parque Güell.

El acceso al parque presenta una estructura alegórica de gran simbolismo donde, dentro de los parámetros conceptuales que compartían Gaudí y el conde Güell, centrados en el catalanismo político y en la religión católica, se presenta la urbanización como una alegoría que representa lo más elevado del mundo terrenal y espiritual, con referencias tanto al avance de la industria y el desarrollo de la burguesía como a la cultura de tradición clásica grecorromana y, especialmente y por encima de todo, la presencia de la religión: el acceso al parque representa la entrada al Paraíso, al lugar utópico donde reina la calma y el bienestar.[19]

Puerta monumental diseñada por Gaudí, que no llegó a construirse.

Gaudí situó la entrada en la parte más baja de la montaña (calle Olot), la más cercana al núcleo urbano. Como acceso ideó una entrada monumental con un par de gacelas mecánicas que se abrirían con las dos puertas, pero que no llegó a construirse. En su lugar se ubicó una puerta de hierro forjado, representando hojas de palmito, que fue trasladada al parque en 1965 procedente de la Casa Vicens, una de las primeras obras de Gaudí.[20] El parque cuenta con otros seis ingresos: dos laterales en cada extremo de la calle Olot, donde se sitúa la entrada principal, dos en la Avenida del Coll del Portell y otra en la Carretera del Carmel.

En los dos lados de la reja de entrada se sitúan dos pabellones, que estaban destinados uno a portería y otro a administración y mantenimiento de la urbanización. Junto a los pabellones nace una muralla que tenía que envolver el recinto, aunque sólo se construyó parcialmente. Está construida con piedra rústica del lugar y rematada con cerámica, donde destacan los medallones con las inscripciones «Park» y «Güell». Tanto la muralla como los pabellones se construyeron entre 1900 y 1903.

En la entrada se sitúa un vestíbulo de 400 m2 para organizar los accesos al parque, a cuyos lados se sitúan dos áreas de servicio a modo de grutas, la de la izquierda para garaje y almacén, y la de la derecha para refugio de carruajes. Esta última tiene una sala circular sostenida por una columna central de forma cónica, con una estructura que recuerda las patas de un elefante; dicha columna es semejante a la de la cripta del Monasterio de Sant Pere de Rodes, posible lugar de inspiración del arquitecto.[21] Esta sala tiene la particularidad de que el sonido viaja por sus paredes, por lo que es común ver a dos personas en sus extremos hablando el uno con el otro de espaldas.

Los pabellones[editar]

Pabellones de entrada.

Los pabellones de entrada son del más puro estilo gaudiniano, con una estructura orgánica reflejo del profundo estudio que Gaudí hacía de la naturaleza. Realizados con mampostería de piedra del lugar, destacan por sus bóvedas en forma de paraboloide hiperbólico,[22] cubiertas con cerámica de vivos colores. Gaudí utilizó la técnica de la bóveda catalana o «bóveda tabicada», que consistía en la superposición de varias capas de ladrillos con argamasa.[23] Algunas de las estructuras eran prefabricadas y luego instaladas en sus lugares correspondientes, adelantándose Gaudí de nuevo a las técnicas de construcción actuales.

El pabellón más pequeño, destinado a administración, tiene dos plantas, terraza y una torre coronada por la típica cruz gaudiniana de cuatro brazos, que se alza a 29 metros del suelo. El pabellón más grande, la portería, tiene tres plantas, y está rematado con una cúpula en forma de seta (amanita muscaria). Los pabellones combinan la piedra rústica con la cerámica en trencadís. Por su fantasía formal y cromática se ha sugerido que los pabellones evocan el cuento de Hänsel y Gretel, cuya versión operística, a cargo de Engelbert Humperdinck, se representaba en el Liceu en 1901 —año de construcción de los pabellones—, con traducción de Joan Maragall, amigo de Güell y Gaudí.[24]

Escalinata[editar]

Dragón de la escalinata.

Del vestíbulo de entrada parte una escalinata que conduce a la plaza central de la urbanización, construida entre 1900 y 1903. Está dispuesta simétricamente alrededor de una escultura de salamandra que se ha convertido en el emblema del jardín y de Barcelona. Puede representar la salamandra alquímica, que simboliza el elemento fuego, aunque también se suele interpretar como un dragón, quizá el mitológico Pitón del templo de Delfos.[25]

La escalinata está ubicada entre muros almenados, y tiene tres tramos de once escalones y uno de doce. En su zona central alberga tres fuentes con conjuntos escultóricos, que representan los países catalanes: Cataluña norte, francesa, y Cataluña sur, española.[26] En la primera fuente Gaudí situó un círculo como símbolo del mundo y un compás como símbolo del arquitecto. Su forma parece evocar un lugar llamado L'Argenteria («la platería»), en el desfiladero de Collegats en el curso del río Noguera Pallaresa.[27] La segunda fuente contiene el escudo de Cataluña y una serpiente, como alusión a la medicina —o bien representando a la serpiente Nejustán que llevaba Moisés en su cayado—, rodeados de flores de eucalipto.[28] En la tercera fuente, el dragón o salamandra representa a la ciudad de Nîmes (presente en el escudo de esta ciudad), lugar donde se crió Güell; sobre esta figura hay una pequeña construcción en forma de trípode, en alusión al utilizado por la pitonisa de Delfos.[29] En el último tramo de la escalinata se sitúa un banco en forma de odeón, situado de forma que le da el sol durante el invierno y la sombra durante el verano.

A uno de los lados de la escalinata se sitúa el colegio CEIP Baldiri Reixac (antigua casa del conde Güell), mientras que al otro se encuentra el Jardín de Austria, proyectado en los años 1960 por Lluís Riudor i Carol.[15]

Sala Hipóstila[editar]

Sala Hipóstila.

Sobre la escalinata se sitúa la Sala Hipóstila o Sala de las Cien Columnas, que sirve de soporte a la plaza superior. Construida entre 1908 y 1909, esta sala fue pensada para funcionar como mercado para el barrio residencial que Gaudí estaba creando, pero actualmente no cumple tal función y sólo la utilizan algunos músicos para disfrute de los turistas por la buena acústica que ofrece.

Está compuesta por 86 columnas estriadas, de 6 metros de alto y 1,20 de diámetro, confeccionadas de mortero y escombro simulando mármol, y tienen revestimiento de trencadís, hasta una altura de 1,80 m. Las columnas exteriores están ligeramente inclinadas para lograr un mejor equilibrio estructural. Son de orden dórico, aunque de ábaco octogonal en vez de cuadrado, parecidas a estalagmitas gigantes en una cueva. El techo está confeccionado con bóvedas semiesféricas revestidas con trencadís blanco, entre cuyos espacios se sitúan 4 plafones circulares (rosetas), que representan las cuatro estaciones del año, con dibujos de soles de 20 puntas, y 14 más pequeños que representan el ciclo lunar, con dibujos de remolinos y espirales.[30] Los plafones fueron obra de Jujol, el colaborador de Gaudí con más fantasía creativa.

La plaza[editar]

Banco ondulante.

El punto central del parque lo constituye una inmensa plaza de forma oval, de 3.000 m2, construida entre 1907 y 1913. Su borde sirve de banco y ondula como una serpiente de 110 metros de longitud. Está recubierto de pequeñas piezas de cerámica y cristal obra de Josep Maria Jujol, con una de las técnicas preferidas del arquitecto, el trencadís. Según el plano original, la plaza central debía ser un teatro griego, apto para las reuniones comunitarias y para la celebración de eventos culturales y religiosos. En su parte exterior contiene un friso cubierto de gárgolas para desaguar la lluvia, así como pequeñas figuras en forma de gota de agua.

El banco ondulante está formado por una sucesión de módulos cóncavos y convexos de 1,5 m, con un diseño ergonómico adaptado al cuerpo humano.[31] La base es de trencadís blanco, y se corona con una decoración cerámica que recuerda los collages dadaístas o surrealistas, con motivos generalmente abstractos, pero también algún elemento figurativo, como los signos del Zodíaco, estrellas, flores, peces, cangrejos, etc. El trencadís se construyó con materiales de desecho, baldosas, botellas y trozos de vajilla. Predominan los colores azul, verde y amarillo, que para Gaudí simbolizaban la Fe, la Esperanza y la Caridad. Jujol incluyó también rosas y frases alegóricas en homenaje a la Virgen María, en catalán y en latín.

Esta plaza está sin pavimentar, debido a que el agua que recoge procedente de precipitaciones es drenada y canalizada por las columnas que la sostienen, y es acumulada en un depósito subterráneo de 1.200 m3,[32] para posteriormente ser empleada para regar el parque. Si el depósito sobrepasa un límite determinado, el agua sobrante es expulsada por el dragón que da la bienvenida al parque. Debido al fracaso de la urbanización, en 1913 el conde Güell decidió comercializar el agua bajo la marca SARVA (sar y va son dos letras en sánscrito, iniciales de Śiva y Viṣṇu, dioses hindúes que significan el Todo).[33]

Los viaductos[editar]

Viaducto del parque.

Gaudí construyó una serie de viaductos para transitar por el parque, lo suficientemente anchos para el paso de carruajes, y con unos caminos porticados por debajo para el paso de transeúntes. Los caminos tienen una longitud total de tres kilómetros, que salvan el desnivel de la montaña y comunican de forma óptima el nivel inferior con el superior. Los viaductos tienen soluciones estructurales diferenciadas, inspiradas en distintos estilos arquitectónicos: el inferior (Viaducto del Museo) en estilo gótico, el intermedio (Viaducto del Algarrobo) barroco y el superior (Viaducto de las Jardineras) románico.[34]

El camino principal, llamado del Rosario por tener una hilera de bolas de piedra a modo de cuentas de un rosario, parte de la plaza central atravesando el parque en sentido transversal; tiene diez metros de ancho, y se construyó sobre una antigua calzada romana que conducía a San Cugat del Vallés.[35] También destaca el llamado Pórtico de la Lavandera, apodado así por una columna de tipo cariátide esculpida en forma de lavandera, aunque otros estudiosos ven en la forma de esta columna una imitación de La portadora de ofrendas, una famosa estatuilla egipcia conservada en el Museo del Louvre.[36] Este pórtico rodea la Casa Güell, y tiene forma de claustro románico —posiblemente inspirado en el de la Catedral de Elne—, con una doble hilera de columnas, las interiores inclinadas para soportar mejor el peso; un segundo tramo del pórtico es una rampa en forma de espiral, con columnas helicoidales. En la entrada del pórtico se encuentra una puerta de hierro con forma de «hígados de ternera», según una famosa frase de Salvador Dalí.[37]

El Calvario[editar]

El Calvario.

En un promontorio de la parte alta del parque, en un lugar llamado antiguamente turó de les Menes («colina de las Minas», por unas minas de hierro que se encontraban en el lugar), a 182 metros de altura, Gaudí pensaba construir una capilla, que debido al fracaso de la urbanización finalmente no se llevó a cabo. Esta capilla habría tenido un diámetro de 30 metros, con forma lobulada, como una flor de seis pétalos, similar a la cripta de la Colonia Güell. Cuando este proyecto no se realizó, Gaudí diseñó en su lugar una monumental cruz con las insignias de la Pasión de Jesús: la cruz la coronaría una J con la corona de espinas y la inscripción Aleluya; en el travesaño se situarían los clavos de la crucifixión —en la intersección— y las letras griegas alfa y omega (símbolo del principio y el fin) en los extremos; y debajo se encontrarían los instrumentos de tortura del Nazareno (el látigo y la lanza de Longino), y la inscripción Amén. Por un esbozo que dejó Gaudí, donde situaba una persona al pie de la cruz, se puede apreciar que esta habría tenido una altura de unos 10 metros, y un ancho de unos 4 metros —en el travesaño horizontal—.[38]

Finalmente, en el lugar donde se habría situado la capilla Gaudí construyó un monumento en forma de Calvario de tres cruces. Inspirado por el hallazgo de unas cuevas prehistóricas en el parque —donde se hallaron restos fósiles que fueron estudiados por Norbert Font i Sagué—, Gaudí concibió el Calvario como un monumento megalítico, al estilo de los talayotes de la prehistoria balear.[39] El monumento tiene planta circular y dos rampas de escaleras, en cuya cima se sitúan las tres cruces y desde donde hay una magnífica panorámica de Barcelona. Hay dos cruces más bajas ( de 1,50 m) y una más alta (1,70 m), una de las cuales termina en forma de flecha. La orientación de las cruces indica los cuatro puntos cardinales y la que acaba en flecha apunta hacia el cielo, lo que da lugar a que se realicen especulaciones sobre su significado. Las cruces fueron destruidas en 1936, en el transcurso de la Guerra Civil, y reconstruidas en 1939.[40]

La Casa-Museo Gaudí[editar]

En el recinto del Parque Güell, en el Camino del Rosario, se encuentra la Casa-Museo Gaudí, lugar de residencia del arquitecto desde 1906 hasta 1925, pocos meses antes de su muerte, fecha en que pasó a residir en el taller de la Sagrada Familia. Aquí vivió con su padre, Francesc Gaudí i Serra (fallecido en 1906 a los 93 años) y su sobrina, Rosa Egea Gaudí (fallecida en 1912 a los 36 años). Diseñada por su ayudante Francesc Berenguer entre 1904 y 1906, fue construida como casa de muestra de la urbanización, hasta que fue adquirida por Gaudí cuando ya se veía el fracaso del proyecto. A la muerte del arquitecto fue puesta en venta, siendo el importe destinado a las obras de la Sagrada Familia según el testamento dejado por Gaudí. Fue adquirida por el matrimonio italiano Chiappo Arietti, hasta que en 1963 fue comprada por la Asociación Amigos de Gaudí con el objetivo de fundar un museo dedicado al arquitecto reusense.[41]

El museo cuenta con una amplia colección de obras de Gaudí y de algunos de sus colaboradores, distribuido en tres plantas: en el sótano se encuentra una sala dedicada al escultor Carles Mani; en el primer piso se muestran los mobiliarios diseñados por Gaudí para las casas Batlló y Calvet; y en el segundo piso se muestran el despacho y el dormitorio de Gaudí, el mobiliario y el suelo de baldosas hidráulicas de la Casa Milà, así como obras y objetos de Eusebi Güell, Josep Maria Jujol, Francesc Berenguer y Aleix Clapés. Otros objetos destacados expuestos en el Museo son: la cruz de cuatro brazos del portal de la Finca Miralles, un busto de bronce con la efigie de Gaudí obra de Joan Matamala y un retablo en madera y marfil procedente de la Casa Milà, obra de Josep Llimona.[42]

Accesos al parque[editar]

Desde el 25 de octubre de 2013 hay que pagar una entrada para acceder a la zona monumental del parque. Se llega a él con el metro, aunque las estaciones se encuentran a cierta distancia. Accediendo desde la estación de Vallcarca se pueden utilizar unas escaleras mecánicas para amenizar parte de la cuesta[43] . Además, se puede llegar con los autobuses urbanos o con el autobús turístico que recorre todos los puntos de interés de la ciudad.

Galería de imágenes[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Bergós i Massó, 1999, p. 60.
  2. Carandell, 1998, p. 91.
  3. Giordano y Palmisano, 2007, p. 7.
  4. Carandell, 1998, p. 30.
  5. Van Hensbergen, 2001, p. 183.
  6. Crippa, 2007, p. 53.
  7. Bassegoda i Nonell, 2002, p. 173.
  8. Giordano y Palmisano, 2007, p. 5.
  9. Rojo Albarrán, 1987, pp. 92-93.
  10. Giordano y Palmisano, 2007, p. 37.
  11. Rojo Albarrán, 1997, pp. 41-46.
  12. Rojo Albarrán, 1997, pp. 35-36.
  13. «Sesión 8 del Comité del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO». Consultado el 03-08-2008.
  14. Crippa, 2007, p. 54.
  15. a b AA.VV., 2001, p. 76.
  16. Bassegoda i Nonell, 1989, p. 388.
  17. AA.VV., 2001, pp. 79-80.
  18. Bassegoda i Nonell, 1989, p. 469.
  19. Giordano y Palmisano, 2007, p. 4.
  20. Giordano y Palmisano, 2007, p. 8.
  21. Giordano y Palmisano, 2007, p. 14.
  22. Bassegoda i Nonell, 2002, p. 176.
  23. Giordano y Palmisano, 2007, p. 12.
  24. Giordano y Palmisano, 2007, p. 11.
  25. Bassegoda i Nonell, 2002, p. 179.
  26. Giordano y Palmisano, 2007, p. 18.
  27. Rojo Albarrán, 1997, p. 32.
  28. Bassegoda i Nonell, 1989, p. 408.
  29. Carandell, 1998, p. 42.
  30. Carandell, 1998, p. 55.
  31. Giordano y Palmisano, 2007, p. 31.
  32. Crippa, 2007, p. 59.
  33. Carandell, 1998, p. 63.
  34. Giordano y Palmisano, 2007, p. 41.
  35. Bassegoda i Nonell, 2011, p. 209.
  36. Rojo Albarrán, 1997, p. 25.
  37. Carandell, 1998, p. 92.
  38. Bassegoda i Nonell, 2011, pp. 203-204.
  39. Giordano y Palmisano, 2007, p. 42.
  40. Bassegoda i Nonell, 1989, p. 420.
  41. Hurtado, 1985, pp. 70-71.
  42. Giordano y Palmisano, 2007, p. 48.
  43. Como llegar al Park Güell. http://360runningbarcelona.com/es/como-llegar-al-park-guell/

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]