Agave

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Agave
Agave lechuguilla.jpg
Agave lechuguilla
Taxonomía
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Liliopsida
Subclase: Liliidae
Orden: Asparagales
Familia: Agavaceae
Subfamilia: Agavoideae
Género: Agave
L. 1753
Especies
Sinonimia
  • Bonapartea Haw. (1812).
  • Littaea Tagl. (1816).
  • Ghiesbreghtia Roezl (1861), nom. nud.[1]
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Al género Agave (del griego αγαυή, ‘noble’ o ‘admirable’) pertenecen plantas suculentas pertenecientes a una extensa familia botánica del mismo nombre: Agavaceae, conocidas con varios nombres comunes: agave, pita, maguey, cabuya, fique, mezcal.

Su centro de origen es México –los grupos humanos originarios de esta región aprovecharon esta planta desde hace por lo menos diez mil años; además de usarlos por sus fibras o por el aguamiel, obtenían de ellos el mexcalli, un maguey cocido con altas concentraciones de azúcares–[2] aunque actualmente se distribuyen desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de Argentina. Se reconocen más de 300 especies pertenecientes a este género con una gran diversidad en cuanto a formas, tamaños, colores y estrategias de vida. Se calcula que el género surgió hace unos 12 millones de años.

Descripción[editar]

Estas plantas forman una gran roseta de hojas gruesas y carnosas, generalmente terminadas en una afilada aguja en el ápice, arregladas en espiral alrededor de un tallo corto, en cuyos bordes hay espinas marginales y una terminal en el ápice. El robusto tallo leñoso suele ser muy corto, por lo que las hojas aparentan surgir de la raíz.[2]

Los agaves requieren un clima semiseco con temperatura promedio de 22 °C, generalmente a una altitud entre 1500 y 2000 msnm. Las condiciones del suelo: arcilloso, permeable y abundante en elementos derivados del basalto y con presencia de hierro, preferentemente volcánico. Es muy importante la exposición al sol, y no debe haber más de 100 días nublados al año y preferentemente solo 65.

La reproducción se puede dar por semilla o bulbillo o más eficientemente mediante rizomas, es decir, trasplantando los hijuelos que brotan de la raíz de la planta. Al alcanzar una altura de 50 cm, y cuando el corazón tiene unos 15 cm, se desprenden de la planta madre. La edad óptima de un agave para reproducirse es entre los 3 y los 5 años, y puede dar anualmente entre uno y dos hijuelos. Una vez separados los hijuelos de la madre, se procede a la plantación precisamente antes de la época de lluvias; la nueva planta debe quedar asentada y enterrada en un 75 % de su volumen. Sin embargo, hay que considerar que, al ser el hijuelo una copia idéntica de la planta madre (clon), el uso extensivo de este método puede poner en riesgo la importante diversidad genética de estas plantas, tal y como sucedió en el caso del tequila (un tipo de mezcal),[2] ya que las plantaciones de Agave tequilana han perdido prácticamente toda su diversidad.

Su crecimiento es muy lento, la maduración demora de 8 a 10 años, florecen solo una vez y emiten un largo tallo de casi 10 m de altura (ramificado o no) que nace del centro de la roseta, con numerosos grupos de flores tubulares. La planta muere tras desarrollar el fruto, pero por lo general produce retoños en su base.

Agave chiapensis en floración.

Historia[editar]

Etimología y otros nombres[editar]

El género Agave fue dado a conocer científicamente en Europa, en 1753, por el naturalista sueco Carlos Linneo, quien lo tomó del griego Agavos. En la mitología griega, Ágave era una ménade hija de Cadmo, rey de Tebas que, al frente de una muchedumbre de bacantes, asesinó a su hijo Penteo, sucesor de Cadmo en el trono. La palabra agave alude, pues, a algo admirable o noble.[2]

En México, diferentes culturas dieron distintos nombres a esta planta: metl, mecetl (náhuatl), uadá (otomí), doba (zapoteco) y akamba (purépecha).[2]

Los españoles usaron la palabra caribeña maguey para nombrarla y éste es, quizá, el nombre común más difundido.[2]

De América a Europa[editar]

Las plantas del género Agave son originarias del continente americano, y la mayor concentración de especies nativas se encuentran en México, en donde a las plantas se les conoce con los nombres comunes magueyes o agaves o mezcales.

Probablemente fueron los exploradores españoles y portugueses quienes condujeron los agaves a Europa, donde se hicieron populares durante el siglo XIX, cuando los coleccionistas comenzaron a introducir diferentes tipos, algunos de los cuales llevan propagándose por esquejes desde entonces y ya no tienen semejanza a ninguna de las especies conocidas en la naturaleza, aunque esto pueda deberse simplemente a las diferentes condiciones de cultivo europeas.

Usos[editar]

El agave se ha aprovechado entre otras cosas para fabricar:

  • sirope (jarabe) de agave, un sustituto vegano de la miel. Un néctar de agave se ha probado en el tratamiento sintomático de la tos;[3]
  • aguamiel y pulque (bebida muy nutritiva que, a diferencia del mezcal, tiene un porcentaje de alcohol muy bajo, debido a que se elabora por fermentación, a partir de Agave americana, conocida popularmente como maguey);
  • mezcal (A. cupreata, A. potatorum, etc.), tequila (un tipo de mezcal, elaborado a partir del agave azul, Agave tequilana), licor de Cocuy (Agave cocui) en Venezuela, vino, vinagre, miel y azúcar. La parte aprovechable para la elaboración del tequila es la piña o cabeza. Comúnmente se utilizan 7 kg de pulpa por 1 litro de tequila;[2]
  • fibras de las hojas, usadas en hilaturas para tejidos, hamacas y empaques, sobre todo del henequén (Agave fourcroydes) y Agave sisalana;
  • papel, del bagazo residual;
  • tejas en techumbres hechas de las pencas (hojas);
  • vigas del quiote (tallo);
  • clavos, punzones y agujas con las espinas de las pencas;
  • vallas o cercas con las plantas en hilera para guardar las heredades;
  • del tronco enraizado se fabrican cierto tipo de tambores djembé;
  • antiguamente los mayas lo utilizaban para hacer instrumentos de viento llamados quiotes, similares al didgeridoo australiano.
Agave filifera
Agave palmeri

Beneficios[editar]

El agave posee grandes cantidades de inulina, la cual se hidroliza parcialmente en fructosa y un componente que no se puede degradar y de depuración urinaria, motivo por el que se utiliza en medicina para evaluar la función renal.

En casi todas las condiciones ambientales del altiplano los magueyes pueden producir aproximadamente la misma cantidad de calorías y nutrientes por hectárea que el maíz y otros granos básicos. El maguey suele intercalarse con cultivos de granos y entonces es posible duplicar el aporte nutritivo y energético de una zona determinada. A los magueyes frecuentemente se les llama las "vacas verdes" del México indígena.[4]

Referencias[editar]

Agave stricta
  1. Sinónimos en Kew
  2. a b c d e f g García-Mendoza, Abisaí Josué (2012): «México, país de magueyes», artículo en el suplemento "La jornada del campo", del diario La Jornada (México), 18 de febrero de 2012, pág. 4.
  3. Paul IA, et al. Placebo Effect in the Treatment of Acute Cough in Infants and Toddlers. A Randomized Clinical Trial. JAMA Pediatr. Published online October 27, 2014. doi:10.1001/jamapediatrics.2014.1609
  4. Parsons, J. R. (2012): «Altiplano de México: los agaves en la economía tradicional», artículo en el suplemento mensual La Jornada del Campo, del diario La Jornada (México), del 18 de febrero de 2012, pág. 6.

Enlaces externos[editar]