Francisco Largo Caballero

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Francisco Largo Caballero
Francisco Largo Caballero

4 de septiembre de 1936 – 17 de mayo de 1937
Predecesor José Giral
Sucesor Juan Negrín

14 de abril de 1931 – 12 de septiembre de 1933
Presidente Niceto Alcalá-Zamora y Torres
Manuel Azaña Díaz
Predecesor Gabriel Maura Gamazo
Sucesor Carles Pi i Sunyer

4 de septiembre de 1936 – 17 de mayo de 1937
Predecesor Juan Hernández Saravia
Sucesor Indalecio Prieto Tuero

1932 – 1935
Predecesor Julián Besteiro
Sucesor Indalecio Prieto

1918 – 1938
Predecesor Vicente Barrio
Sucesor José Rodríguez Vega

17 de abril de 1918 – 2 de mayo de 1919

10 de octubre de 1927 – 6 de noviembre de 1927

6 de julio de 1931 – 2 de febrero de 1939

Datos personales
Nacimiento 15 de octubre de 1869
Madrid Bandera de España España
Fallecimiento 23 de marzo de 1946
París Bandera de Francia Francia
Partido PSOE
Profesión Estuquista

Francisco Largo Caballero (Madrid, 15 de octubre de 1869París, 23 de marzo de 1946) fue un sindicalista y político marxista español, histórico dirigente del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores. Durante la Segunda República Española fue Ministro de Trabajo (19311933) y Presidente del Gobierno (19361937).

Contenido

[editar] Vida política

Estuquista de profesión, Largo Caballero ya participó en la primera huelga de obreros de la construcción en el año 1890 y se afilió al PSOE en 1894, siendo uno de los más eficaces colaboradores de Pablo Iglesias. En 1909 fue deportado por su campaña contra la guerra de Marruecos.

Participó en el Comité que organizó la huelga general revolucionaria de 1917 y, tras el fracaso de la misma, fue condenado a cadena perpetua e internado en el penal de Cartagena. Sin embargo, su encarcelamiento no duró mucho ya que fue puesto en libertad al resultar elegido diputado en las elecciones celebradas el año siguiente.

A la muerte en 1925 de Pablo Iglesias, fundador del partido, le sucedió junto a Julián Besteiro al frente de su sindicato, la UGT. Fue Vicepresidente (19081918) y secretario general (19181932 y 19341938) de la central sindical socialista.

Moderado en sus planteamientos al principio de su vida política, colaboró activamente con el gobierno de la dictadura del general Primo de Rivera aceptando el cargo de Secretario de Estado para el Trabajo, lo que permitió que el sindicato siguiera funcionado con normalidad con el Directorio militar sin provocar alteraciones en el orden público ni protestas contra la situación. Este hecho motivó una agria polémica con Indalecio Prieto, contrario a esta colaboración activa con la dictadura e impulsor después del movimiento republicano. Ello no impidió que apoyara, en todas las instancias, el buen hacer del dictador.

Ministro de Trabajo en 1931 con el primer gobierno de la II República, presidido por Alcalá-Zamora, continuó en el cargo hasta 1933 en los dos gobiernos siguientes, presididos por Azaña. Gozó de gran popularidad entre las masas obreras, que se veían reflejadas en él y en su forma de vida austera.

En 1933 se produce el triunfo electoral de la CEDA y tras la regresión que se observa en la política social de esta coalición, su pensamiento evoluciona hacia planteamientos más radicales y comienza a hablar de «revolución socialista» para destruir por la fuerza a la República burguesa y reaccionaria, y apoyar los planteamientos que darían lugar en octubre de 1934 a la fracasada revolución, que alcanza gran virulencia especialmente en Asturias y Cataluña y que es sofocada por el general López Ochoa a las órdenes de la República. De nuevo es juzgado y condenado a treinta años de cárcel, aunque pronto fue puesto en libertad.

En noviembre de 1935 fue procesado en el Supremo por el nuevo Fiscal General de la República, Marcelino Valentín Gamazo, acusándolo nuevamente de rebelión militar como cabecilla de la Revolución del 34.[1] Fue absuelto el 1 de diciembre.[2]

Partidario de la alianza entre los diversos sindicatos y partidos obreros abogó por un pacto con el Partido Comunista y con el sindicato anarquista CNT, lo que provocó su enfrentamiento con otros líderes socialistas, en especial con Indalecio Prieto. Este enfrentamiento entre los revolucionarios caballeristas y los moderados prietistas fue incrementándose, hasta el punto que Largo Caballero llegó a ser denominado popularmente el «Lenin español» por estar a favor de la sovietización.

[editar] Guerra Civil

Al estallar la Guerra Civil Española el 18 de julio de 1936, Largo asume el protagonismo entre los líderes del PSOE y lucha por mantener la cohesión dentro del movimiento socialista. Convencido que la unidad de criterios dentro de los partidos de izquierda era fundamental para detener a los sublevados franquistas, Largo Caballero trata de evitar disensiones dentro del bando republicano y busca la colaboración mutua del PSOE con el PCE y el POUM, tratando en vano que ambos grupos eliminaran sus diferencias.

Tras el derrumbe del gobierno Giral, el 4 de septiembre de 1936, ya en plena Guerra Civil, Largo fue designado jefe del gobierno y además Ministro de la Guerra, organizando un Estado revolucionario sobre las ruinas del gobierno republicano con la ayuda del poder de las milicias armadas, principalmente anarquistas. Estas milicias, en la práctica, habían sustituido la legalidad estatal por comités de trabajadores armados que aplicaban la justicia revolucionaria de modo arbitrario y violento, buscando fundamentalmente la eliminación física del adversario político derechista, usualmente tras un simulacro de juicio.

Largo Caballero trata de eliminar el voluntarismo y discrecionalidad de las milicias apenas asume el mando gubernamental, y cuenta para ello como instrumento, al principio, con el apoyo de la Unión Soviética y del PCE estalinista. Incluso con Stalin se cruza una carta en la que el dictador soviético le aconseja que «cuide mucho la fachada burguesa de la República parlamentaria», en especial la facción del presidente Manuel Azaña, pero Largo Caballero le responde, sincerísimo, que el Parlamento goza de un «predicamento escaso entre nosotros». Esta afirmación, aunque imprudente era rigurosamente cierta. Su gran preocupación, aparte del curso de la contienda, es intentar mantener la disciplina en el recién organizado ejército y sostener la autoridad del gobierno central dentro de la zona republicana a cualquier precio, juzgando que sin unas tropas disciplinadas y militarizadas sería imposible para la República derrotar al bando nacional.

Monumento a Largo Caballero en los Nuevos Ministerios de Madrid.

No obstante, Largo Caballero empieza a mostrar descontento por los esfuerzos del PCE de imponer militantes comunistas en puestos claves de la administración, y rechaza presiones de los asesores militares soviéticos para que se aceptaran las demandas del PCE, lo cual hace que el gobierno de la URSS empiece a desaprobar la autoridad de Largo. Asimismo, surge el descontento en la zona republicana por la caída de Málaga en poder de los franquistas (febrero de 1937), y los éxitos de la ofensiva de los nacionales en Vizcaya (abril de 1937), fracasos explotados por los nuevos rivales de Largo: el PCE y el ala del PSOE leal a Indalecio Prieto.

Finalmente, la insurrección protagonizada por el POUM y un sector de la CNT que se produce en Barcelona en mayo de 1937, al intentar tomar la policía el edificio de la Telefónica, bajo control de la CNT, choca con la negativa de Largo Caballero a firmar la ilegalización del POUM frente a presiones soviéticas. Las derrotas bélicas y el rechazo de Largo de perseguir al POUM, son utilizados por los socialistas leales a Indalecio Prieto, los comunistas del PCE, y los republicanos de izquierdas con el pleno consentimiento de Manuel Azaña como pretexto para provocar una crisis gubernamental y forzar la dimisión de Largo, siendo sustituido al frente del gobierno por el doctor Juan Negrín, también socialista.

El resto de la guerra Largo Caballero protestará por el aumento de la influencia comunista en el gobierno republicano, pero se ve impotente para impedirlo al quedar relegado de toda autoridad, inclusive dentro del PSOE.

En 1939, tras la derrota republicana, Largo se exilió en Francia. Al producirse en 1940 la ocupación de Francia por parte de la Alemania del Nacionalsocialismo es arrestado por las tropas de ocupación e internado en el campo de concentración de Sachsenhausen-Oranienburg, donde pasó la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial.

Liberado al final de la misma por el Ejército Rojo, Largo Caballero murió en el exilio en París, el 23 de marzo de 1946, siendo sus restos depositados, tras un entierro multitudinario, en el cementerio parisino de Père Lachaise, frente a los mártires de la Comuna. Con la llegada de la democracia a España sus restos mortales fueron trasladados a Madrid en 1978, donde se celebró un funeral en su memoria al que acudieron 500.000 personas convocadas por las organizaciones socialistas (PSOE, UGT y JSE). Ese mismo año la UGT creó la Fundación que lleva su nombre.

La clase obrera debe adueñarse del Poder político, convencida de que la democracia es incompatible con el socialismo, y como el que tiene el poder no ha de entregarlo voluntariamente, por eso hay que ir a la revolución.
En un mitín celebrado en Linares el 20 de enero de 1936

[editar] Referencias

  1. Aunque demostrada su orden de compra de armas para la población civil no pudo condenarsele por miedo a nuevas sublevaciones de socialistas. La Vanguardia, 26 de noviembre de 1935, p. 28 y La Vanguardia, 28 de noviembre de 1935, p. 25
  2. La Vanguardia, 1 de diciembre de 1935, p. 26


Predecesor:
Vicente Barrio
Logo de UGT - Unión General de Trabajadores de España -.png
Secretario general de la UGT

19181938
Sucesor:
José Rodríguez Vega
Predecesor:
Gabriel Maura Gamazo
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Ministro de Trabajo y Previsión
Social de España

19311933
Sucesor:
Carles Pi i Sunyer
Predecesor:
Julián Besteiro
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Presidente del PSOE

19321935
Sucesor:
Indalecio Prieto
Predecesor:
José Giral
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Presidente del Consejo de Ministros de España

19361937
Sucesor:
Juan Negrín López
Predecesor:
Juan Hernández Saravia
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Ministro de Guerra de España

19361937
Sucesor:
Indalecio Prieto

[editar] Enlaces externos

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