Ramón Serrano Suñer

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Ramón Serrano Suñer
Súñer en Alemania.jpg
Fotografiado en Berlín en octubre de 1940.

Ministro de la Gobernación
(hasta diciembre de 1938 ministro del Interior)[n. 1]
31 de enero de 1938-16 de oct. de 1940

Ministro de Asuntos Exteriores
17 de oct. de 1940-3 de sept. de 1942

Diputado en Cortes
por Zaragoza (capital)
1933-1936; 1936-1939

Procurador en Cortes
1943-1967

Información personal
Nombre nativo Ramón Serrano Súñer Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 12 de septiembre de 1901
Cartagena, España
Fallecimiento 1 de septiembre de 2003 (101 años)
Madrid, España
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Creencias religiosas Catolicismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político FET y de las JONS (1937-1977)
Familia
Cónyuge Ramona Polo Martínez-Valdés
Educación
Alma máter Universidad Central
Información profesional
Ocupación Abogado y político
Miembro de Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones Ver y modificar los datos en Wikidata
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Ramón Serrano Suñer[n. 2] (Cartagena, 12 de septiembre de 1901-Madrid, 1 de septiembre de 2003) fue un político y abogado español, seis veces ministro de los primeros gobiernos franquistas entre 1938 y 1942, ocupando las carteras de Interior, Gobernación y Asuntos Exteriores, presidente de la Junta Política de la Falange Española Tradicionalista de las JONS (1939-1942). Fundó la ONCE (1938) así como los medios de comunicación Agencia Efe (1939) y Radio Intercontinental (1950).

Conocido popularmente como el Cuñadísimo (era cuñado de Carmen Polo, esposa de Francisco Franco), Ramón Serrano Suñer fue uno de los principales artífices del Régimen en sus primeros años, tanto en lo jurídico como en lo político. Autor principal del Fuero del Trabajo (1938) y reconocido por su germanofilia, promovió el envío de la División Azul para luchar contra la Unión Soviética, como unidad militar integrada en la Wehrmacht, tras su destacada labor diplomática durante las negociaciones con el gobierno alemán que culminaron con el encuentro de Franco con Hitler en Hendaya del 23 de octubre de 1940.

Con el declive de la Alemania nazi, también decayó su buena estrella política, siendo destituido en 1942 y postergado por el Régimen.

Biografía[editar]

Primeros años[editar]

Nacido el 12 de septiembre de 1901 en Cartagena,[2] [3] era hijo de José Serrano Lloveres y de Carmen Suñer Font de Mora. La familia paterna era originaria de Tivisa (Tarragona) y la materna de Gandesa (Tarragona). Su padre era un ingeniero de caminos destinado temporalmente en Cartagena, ciudad donde nació, como también lo estuviera en Castellón de la Plana y finalmente en Madrid, en cuya Universidad Central cursó la carrera de Derecho, licenciándose con premio extraordinario en 1923. Presidió la Asociación Profesional de Estudiantes, y en la facultad conoció a José Antonio Primo de Rivera, secretario de la misma asociación estudiantil, hijo del dictador Miguel Primo de Rivera y posterior fundador de la Falange Española. Serrano era buen amigo de José Antonio (junto con Raimundo Fernández Cuesta sería su albacea) y compartía con él, desde el republicanismo inicial hasta ideas de subversión del poder establecido, que derivaron en admiración hacia la Italia fascista de Benito Mussolini.

Ganó posteriormente las oposiciones al cuerpo de abogados del Estado siendo todavía menor de edad.[n. 3] Ocupó plaza en Castellón, aunque unas semanas después pasó a Zaragoza, donde se instalaría por varios años. Conoció allí a Ramona «Zita» Polo, hermana de Carmen, esposa del general Franco, en aquella época director de la Academia General Militar. Tras unos años de noviazgo, contrajeron matrimonio el 6 de febrero de 1932. La boda tuvo lugar en Oviedo, ciudad de origen y residencia de la novia, en la iglesia San Juan el Real. Por parte del novio fueron testigos Franco y José Antonio Primo de Rivera, que se conocieron con ocasión de esta ceremonia.

Serrano Suñer entró oficialmente en política presentándose a las Cortes republicanas por la circunscripción de Zaragoza para ocupar el escaño que había dejado libre Niceto Alcalá-Zamora, quien también salió elegido por Jaén y optó por representar a esta circunscripción. Su candidatura, improvisada por el sector más poderoso de la economía local, tomó el nombre de Unión de Derechas de Zaragoza. Tras el fracaso, en 1933 obtuvo un escaño en la misma provincia coaligado en la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) junto a prestigiosos jóvenes aragoneses, como Juan Antonio Cremades y José María Sánchez Ventura. Aunque se inscribió en la minoría parlamentaria de la CEDA, no se convirtió en miembro formal de la formación.[4] Conoció bien a José María Gil-Robles, aunque no llegaron a la amistad debido a sus divergencias ideológicas y metodológicas. Paralelamente a sus trabajos parlamentarios, participó en la conspiración para derribar al Frente Popular: en marzo de 1936 promovió una reunión clandestina entre el general Franco, a punto de partir a su destino en Canarias, y José Antonio Primo de Rivera, que no tuvo éxito. Aunque no se convirtió formalmente en miembro de Falange Española de las JONS, animó a los militantes de las Juventudes de Acción Popular a que se unieran en masa a la Falange en la primavera de 1936.[5]

La Guerra Civil[editar]

El estallido de la Guerra Civil le sorprendió en Madrid,[6] en donde, a pesar de su condición de parlamentario, fue recluido en la Cárcel Modelo por las autoridades republicanas. Se encontraba allí cuando en agosto una turba violenta asaltó la prisión y provocó una mantanza de prisioneros; a pesar de ser un político conocido y de que fueron asesinados muchos de sus conocidos, Serrano Suñer logró librarse de la muerte.[7] [8] Meses después consiguió, a través de amigos,[n. 4] ser trasladado desde la prisión a una clínica privada, bajo custodia, por una presunta o real úlcera gástrica. El 20 de enero de 1937 logró evadirse vestido de mujer y se refugió en la Legación de Holanda,[6] [10] desde donde, con un falso salvoconducto de militar republicano,[11] llegó hasta Alicante para reunirse con su mujer y sus hijos José y Fernando. Trasladado al consulado argentino, posteriormente embarcarrí en un buque de guerra argentino —el destructor Tucumán— que le llevaría a Marsella.[11] En noviembre de 1936, sus hermanos José y Fernando, recluidos en la cárcel de las Ventas, habían sido sacados y asesinados en las tapias del cementerio de Aravaca. Este asesinato afectó profundamente a Serrano Suñer.[12]

Cruzó Francia hasta Biarritz y pasó por la frontera de Hendaya a la zona bajo control franquista, consiguiendo llegar a Salamanca, capital provisional de los sublevados, el 20 de febrero de 1937.[13] Allí fue acogido por su cuñado, recientemente nombrado como Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos.[6] Con el apoyo clave de Carmen Polo, Serrano Suñer no tardó mucho en hacerse con el poder civil. El 19 de abril ya había redactado el Decreto de Unificación que fusionó la Falange y la Comunión Tradicionalista Carlista en el partido único Falange Española Tradicionalista y de las JONS, uno de los pilares del llamado Movimiento Nacional, que en su reglamento de agosto de ese mismo año se definía como un:

...movimiento militante inspirador y base del Estado español que, en comunión de voluntades y creencias, asume la tarea de devolver a España el sentido profundo de una indestructible unidad de destino y la fe resuelta en su misión católica e imperial, como protagonista de la Historia, de establecer un régimen de economía superadora de los intereses del individuo, de grupo o de clase, para la multiplicación de los bienes al servicio del poderío del Estado, de la justicia social y de la libertad cristiana de la persona.

El Decreto de Unificación provocó la revuelta de un sector de la Falange, que llegó a las armas, aunque fue finalmente reprimido. Serrano Suñer se dedicó entonces a la Ley de la Administración Central de Estado, cuya entrada en vigor coincidió con la sustitución de la Junta de Defensa Nacional, íntegramente militar y presidida por Miguel Cabanellas, por la Junta Técnica del Estado, que incorporaba varios civiles y era presidida por el Generalísimo, ocupando además su hermano Nicolás la secretaría general.

Serrano Suñer junto al segundo gobierno Franco (agosto de 1939).

Serrano convenció a Franco de la necesidad de sustituir a la nueva Junta por un verdadero gobierno organizado en ministerios, negociando con su cuñado la composición del mismo, que incluía a falangistas, monárquicos alfonsinos, un carlista, militares y técnicos. Logró además que Nicolás Franco fuera apartado del gobierno y enviado de embajador a Lisboa. Entró a formar parte, pues, del primer gobierno franquista en enero de 1938, como ministro del Interior, asumiendo en diciembre del mismo año la cartera de Gobernación, resultado de la fusión de Interior y Orden Público. Entre sus cometidos se encontraba la represión interna, el control de los medios de comunicación y la propaganda, pero también la beneficencia y la reconstrucción.

Fue autor principal del Fuero del Trabajo, promulgado el 9 de marzo de 1938, que sería la primera de las Leyes Fundamentales que constituirían el Estado franquista. El fuero regía la convivencia laboral entre los españoles, inspirándose en la Carta di Lavoro italiana de 1927. También promulgó la Ley de Prensa e Imprenta (derogada por Manuel Fraga en 1966), que sometía a la censura previa a todos los medios de comunicación nacionales. Asimismo se creó aquel año el organismo «Regiones Devastadas» (2 de marzo), para la reconstrucción de las ciudades y pueblos dañados por la lucha, y la ONCE (13 de diciembre).

El cénit de su carrera[editar]

Terminada la Guerra Civil, Franco decide cambiar el Gobierno el 9 de agosto de 1939, correspondiendo a Juan Luis Beigbeder Atienza, hasta ese momento Alto Comisario del Protectorado Español de Marruecos, la cartera de Asuntos Exteriores. No obstante, poco más de un año después, el 16 de octubre de 1940, Beigbeder fue sustituido por el propio Serrano Suñer, por la clara posición germanófila de éste último. Suñer también consiguió rehacer los estatutos de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS, otorgando la mayor parte del poder político de la organización a un cargo de nuevo cuño —el presidente de la Junta Política— en detrimento del cargo de Secretario General; él mismo sería nombrado para dicho nuevo cargo el 9 de agosto.[14] El estallido de la Segunda Guerra Mundial y la fulgurante sucesión de victorias de las fuerzas del Eje, sumados a la fama y la preponderancia de Serrano Suñer, principal valedor de la germanofilia en el gobierno, hizo que la alianza con la Alemania nazi llegara a su punto culminante en los primeros años de la guerra.

Desde su nuevo puesto de ministro de asuntos exteriores, Serrano Suñer dio un nuevo impulso al Servicio Exterior de Falange. Entre los cambios que vinieron estuvo el nombramiento de Felipe Ximénez de Sandoval como jefe del Servicio Exterior, un importante aumento presupuestario del organismo, y la intensificación de sus actividades.[15]

De izquierda a derecha: el general Karl Wolff, Heinrich Himmler, Francisco Franco y Serrano Suñer; detrás de Franco está el general Moscardó.

El 13 de septiembre de 1940 como enviado especial de Franco realizó un viaje especial a la Alemania nazi,[16] acompañado de una serie de personas inclinadas en favor del nacionalsocialismo —en este séquito figuraban Demetrio Carceller Segura junto con Miguel Primo de Rivera, Dionisio Ridruejo, Antonio Tovar, Manuel Halcón y Miguel Mora Figueroa—.[17] Todo parecía encaminado para la entrada en guerra de España del lado de Alemania.[16] Un mes después, en octubre, preparó la entrevista que mantendrían Franco y Hitler en Hendaya con el objetivo de negociar la posible entrada de España en la contienda del lado del Eje, aunque finalmente sin éxito, a causa de las leoninas peticiones nazis y las desmesuradas compensaciones pedidas por Franco. Para la dictadura era impensable ceder bases aéreas y enajenar una de las islas Canarias. Por su parte, Hitler no tenía intención de ceder Gibraltar y las colonias francesas del Magreb, las cuales podían poner en peligro la alianza del dictador alemán con la Francia colaboracionista del mariscal Pétain y resultaban una competencia no deseada para las pretensiones mediterráneas de Mussolini.

En octubre de 1940 el Ministerio de gobernación quedó vacante con la salida de Serrano Suñer, que se hizo cargo del Ministerio de Asuntos exteriores. Serrano Suñer, sin embargo, siguió conservando un gran poder en Gobernación a través de un hombre de confianza, el subsecretario de gobernación José Lorente Sanz.[18] [19] Con ello, además de controlar la política exterior del Régimen franquista, siguió controlando a las fuerzas de policía, a la prensa del Movimiento y la propaganda del régimen. Además, Serrano Suñer se aseguró de colocar a falangistas afines en los puestos medios del gobiernación y la adminsitración estatal.[20] Consiguió así, por ejemplo, que un germanófilo y "serranista" como Antonio Tovar fuese puesto al frente de la Delegación de Prensa y Propaganda en diciembre de 1940.[18] A todo esto se sumaba la dirección de la Junta política de FET y de las JONS, que lo convertían en el hombre fuerte al frente del partido único. Pero Franco empezó a recelar del enorme poder detentado por los falangistas. En mayo de 1941 puso al militar y antifalangista Valentín Galarza al frente del Ministerio de la Gobernación, que procedió a una purga de los falangistas serranistas en los principales puestos de la administración estatal.[21] Uno de los cargos destituidos por Galarza fue el director general de Seguridad, el serranista José Finat.[22]

A pesar de este revés político, Serrano Suñer siguió manteniendo un importante poder. En junio de 1941, tras el inicio de la invasión de la Unión Soviética —la llamada Operación Barbarroja— propuso a Franco la creación de una unidad de voluntarios que fuese a combatir al Frente ruso junto a las tropas alemanas, la posteriormente denominada «División Azul». Así la España franquista devolvería el apoyo de Hitler en la Guerra Civil sin convertirse en beligerante en la Segunda Guerra Mundial. Algo más de 50.000 falangistas y militares españoles vistieron el uniforme de la Wehrmacht hasta que, a causa de las presiones de los aliados sobre Franco y coincidiendo con el giro desfavorable de la guerra para el Eje, el dictador español pactó su retirada a finales de 1943, con Serrano Suñer ya fuera del Gobierno.

Declive de su carrera política[editar]

La entrada de Estados Unidos en la guerra y los reveses alemanes en la Unión Soviética y África comenzaron a decantar la balanza bélica del lado de los Aliados. En clave interna, en esa misma época sucedió el atentado de Begoña en Bilbao, entre falangistas y carlistas, en un acto al que asistía el general Varela, ministro del Ejército y simpatizante de los requetés. Como consecuencia de todo ello, la estrella de Serrano Suñer inició su declive, en el que también influyeron motivos de índole personal y familiar. El 29 de agosto de 1942 nació su hija Carmen Díez de Rivera, a la que nunca reconoció, fruto de una relación extramatrimonial con María Sonsoles de Icaza y de León, esposa de Francisco de Paula Díez de Rivera y Casares, marqués de Llanzol. Luis Carrero Blanco recomendó a Franco que prescindiera de Suñer, para evitar que el estamento militar pudiera pensar que la Falange saliera victoriosa de los ceses de cargos políticos preparados tras el incidente de Begoña (Varela, Galarza, Luna).[23] Finalmente, en septiembre de 1942 Serrano Suñer fue apartado del ministerio de Asuntos Exteriores y de la presidencia de la Junta Política de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS.[24]

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, llegaría a modificar sus posiciones políticas y enviaría una carta a Franco —recibida por este el 3 de septiembre de 1945— en la que recomendaba al dictador la formación de un gobierno de transición con intelectuales liberales «no rojos» en el exilio; Franco escribió «Je, je, je» como anotación a esta.[25] Posteriormente se dedicaría a la abogacía. Hasta 1967 mantendría sus cargos de procurador en las Cortes franquistas y de consejero nacional.[26]

Ramón Serrano Suñer fue también caballero gran cruz de la Orden de San Lázaro de Jerusalén.[cita requerida]

En sus Memorias existen elementos autocrítícos y críticas a Franco, aunque también algunas justificaciones y exculpaciones bastante discutibles.

El 1 de septiembre de 2003 falleció a los 101 años en Madrid, siendo el último dirigente principal con vida de la Guerra Civil.[n. 5]

Obras[editar]

Notas[editar]

  1. En diciembre de 1938 se reestructuró la Administración Central, quedando suprimido el Ministerio de Orden Público, cuyos servicios pasaron a depender del Ministerio del Interior, el cual, en lo sucesivo, se denominaría Ministerio de la Gobernación.[1]
  2. También aparece citado como Súñer con tilde. Suñer, apellido antiguo procedente de Cataluña, en origen se escribía Sunyer.
  3. En aquella época la emancipación legal aún estaba fijada en los 23 años.
  4. Entre ellos el socialista Jerónimo Bujeda,[9] afín a Indalecio Prieto.
  5. Con la posible excepción de Santiago Carrillo, aunque el papel de éste en el bando republicano no fuera comparable al del Cuñadísimo entre los nacionales.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Primer gabinete de ministros propiamente dicho en la zona franquista.
COA Spain under Franco 1938 1945.svg
Ministro de la Gobernación
(hasta diciembre de 1938 denominado ministro del Interior)

31 de enero de 1938-16 de octubre de 1940
(1er y 2do Gobiernos de Franco)
Sucesor:
Valentín Galarza Morante
Predecesor:
Juan Luis Beigbeder Atienza
COA Spain under Franco 1938 1945.svg
Ministros de Asuntos Exteriores

17 de octubre de 1940-3 de septiembre de 1942
(2do y 3er Gobiernos de Franco)
Sucesor:
Francisco Gómez-Jordana Sousa
Predecesor:
Cargo de nueva creación
Yoke and Arrows.svg
Presidente de la Junta Política de la Falange Española Tradicionalista y de las JONS

9 de agosto de 1939-3 septiembre de 1942
Sucesor:
Funciones asumidas por el jefe nacional del Movimiento