Nahuas

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Nahuas
Nahuatl dialects map.png
Otros nombres Nahuatlacatl (autónimo)
Ubicación México, El Salvador, Nicaragua
Idioma Náhuatl clásico, náhuatl central, náhuatl huasteco, pipil y español
Religión Mayoritariamente católicos, algunos creyentes en la religión azteca y unas minorías evangélicas principalmente en El Salvador.
Asentamientos importantes
1.º Bandera de México México (población total, 2005):
2.690.089 hab.
2.º Flag of El Salvador.svg El Salvador (población total, 2005):
2.333 hab.
3.º Bandera de Nicaragua Nicaragua (población total, 2005):
se desconoce hab.
4.º Diáspora:
* Bandera de los Estados Unidos Estados Unidos: 170.256 hab. hab.

Los nahuas son un grupo de pueblos nativos de Mesoamérica, fueron ancestros de los mexicas y otros pueblos antiguos de Anáhuac que tenían en común la lengua náhuatl. Actualmente el término mexicano es su autodenominación, así como mexicanero en el estado de Durango. Su nexo principal era su lengua, el náhuatl o nahua (en el sur de Mesoamérica o nahuat (en algunas regiones costeras), además de grandes similitudes en su religión y cosmovisión.

Son nahuas los pueblos prehispánicos de Texcoco, Tlaxcala, Chalco, Cholula, Azcapotzalco y Acolhuacán. Los mexicas destacan por la fundación de Tenochtitlán, en 1325, y por su influencia sobre otros pueblos de la región, en lo que actualmente son los estados de Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Morelos, Michoacán y Puebla; así como porciones menores de Oaxaca, San Luis Potosí y Veracruz.

En el momento de la Conquista de América por parte de la corona española, los nahuas se habían expandido a la América Central y contaban con importantes asentamientos en la vertiente del Pacífico de Nicaragua, en el istmo de Rivas a orillas del Gran Lago de Nicaragua o Cocibolca. Además, había comunidades nahuas en la boca del río San Juan, así como en la región de Bagaces (Costa Rica) y en la cuenca del Sixaola, en la región fronteriza entre Costa Rica y Panamá.

Los nahuas eran nombrados diferente según la región donde habitaban:

Historia[editar]

Página del Códice Mendoza, donde se representa la leyenda de la fundación de México-Tenochtitlán.
El códice de papel amate, modo de expresión escrita de los pueblos nahuas antes y después de la conquista española.

La presencia probable de los nahuas en Mesoamérica es relativamente reciente y se sitúa en torno al 500 d. C.[1] o incluso después. De acuerdo con las leyendas mēxicas, que se remontan a hechos sucedidos entre los siglos XI y XIII, los nahuas, antecesores de los mexicas, eran originarios de una tierra pantanosa llamada Āztlán (= 'Tierra de garzas'). Este nombre es la base del nombre de la historiografía moderna āztēca (= '[habitante] de Aztlán') para referirse de manera inexacta a los mexicas de Tenochtitlán, los alcohuas de Texcoco y los tepanecas de Tacuba. Los nahuas de la Triple Alianza también eran descendientes de los pueblos de Aztlán, pero la denominación usada por los cronistas era Aztepanecas.

Por otra parte las evidencias arqueológicas y lingüísticas sugieren que entre el siglo V y el siglo XIII, los pueblos nahuas establecieron la lengua desde el occidente y centro de Mesoamérica, hasta tan al sur como Veracruz, Chiapas, el estrecho de Tehuantepec, Guatemala, Cuzcatlán (El Salvador), Señorío de Nicaraocallí (actual puerto lacustre de San Jorge) y Ometepe (Nicaragua).

En el período histórico, parcialmente documentado en las fuentes mexicas, y tras haber entrado en Mesoamérica procedentes del norte, pudieron haber estado implicados en el colapso de Teotihuacán (c. 800 d. C.). Más tarde la clase dominante de la cultura tōltēca (siglos X a XII) habría sido nahua, o al menos parece haber usado la lengua náhuatl. Tras el colapso de este estado los mexicas descendientes de los nahuas fundaron Méhxico-Tenōchtítlān, finalmente conquistado por los españoles en el siglo XVI. Después de esa fecha el náhuatl continuó siendo la lengua principal de México por un largo tiempo. Aunque declinó de manera importante durante los siglos XVIII y XIX, sigue siendo usado actualmente por cerca de dos millones de personas.[2]

Sus costumbres de vida se fueron transformándo de manera lenta. Poblaron el territorio de México actual donde ocurrió un cambio trascendental: el descubrimiento del maíz.

Además, el cambio de flora y fauna fueron determinantes para desarrollar la vida nómada y para influir en los asentamientos, como en las poblaciones coloniales.

Tamaulipas se pobló fundamentalmente con dos tipos de grupos humanos: por una parte, la región septentrional es ocupada por conjuntos nómadas; la frontera de tales naciones, como las llama Alejandro Prieto, fue el Trópico de Cáncer; y, por otro lado, los desarrollados hacia el sur de esta línea cultural divisoria fueron grupos sedentarios de tipo mesoamericano. Se dice que estos últimos indígenas llegaron al territorio mexicano alrededor del año 3875 antes de la era cristiana, convirtiendo a esta civilización en una de las más antiguas de todo el mundo. Alejandro Prieto, importante historiador tamaulipeco, señala que una numerosa nación llamada Nahua apareció en las aguas del Golfo de México a bordo de embarcaciones rudimentarias provenientes del norte del continente. Llegaron al Pánuco, atravesaron el territorio hacia el Sur y, en un lugar conocido como los Llanos de Apan y las riberas del río Atoyac, se establecieron.

Hay alguna confusión sobre la procedencia de estos nahuas con respecto al nombre verdadero del antiguo reino de donde vinieron, pues históricamente es nombrado como Chicomostoc, Amaquemecan o Culhuacán antiguo, sin que nadie pueda asegurar si estos nombres se refieren a una sola nación primitiva del Norte o a tres distintas.


El 22 de enero de 1932, en medio de la crisis nacional, producida por la caída de los precios del café, Ama dirigió el levantamiento popular en Izalco. Los alzados tomaron el control del pueblo y atacaron a los terratenientes y al alcalde municipal. Seis días después, el 28 de enero, las tropas del gobierno retomaron, el control de la localidad. La represión gubernamental, contra los sublevados, resultó en la muerte de cientos de pobladores de Izalco. Feliciano Ama, fue detenido y ahorcado, aunque algunas versiones señalan que habría sido linchado hasta morir, siendo después colgado.[3] Según izalqueños, a Feliciano lo colgaron de un árbol en el parque central Saldaña, del Barrio La Asunción en el municipio de Izalco, departamento de Sonsonate.

Los historiadores todavía debaten la influencia de los miembros del Partido Comunista Salvadoreño en la insurrección. Algunos estudios recientes, privilegian el papel de las cofradías indígenas, como la encabezada por Ama, en la organización del levantamiento y piensan que el papel de los comunistas fue marginal.[4]

El Batallón Atlacatl, fue uno de los batallones de infantería de reacción inmediata (BIRI) del ejército Salvadoreño, creado en 1980 en la Escuela de las Américas del ejército estadounidenese, que estaba localizada en Panamá. Fue, junto con el resto de los BIRI, uno de los principales luchadores en la guerra civil salvadoreña. Fue nombrado en honor a Atlacatl, una figura legendaria de la historia salvadoreña.

Los primeros soldados entrenados de este batallón llegaron a El Salvador en 1981 y eran campesinos de los cuales muchos de ellos eran nahuas pipiles. El batallón fue entrenado en Fort Bragg, Carolina del Norte, por las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos y el Segundo Batallón, 505ª de Infantería de la 82.ª División Aerotransportada. Como resultado de su formación EE.UU., el batallón tenía una estrecha relación con los asesores militares de los Estados Unidos y las Fuerzas Especiales Estadounidenses que operaban en El Salvador durante la guerra civil de los años 1980s.[5] El batallón llevó a cabo algunas de las atrócidades de la guerra, incluyendo la Masacre del Mozote en diciembre de 1981 y el homicidio de seis jesuitas en noviembre de 1989 bajo las órdenes del entonces coronel René Emilio Ponce.[6]

El Batallón fue disuelto por la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec en 1992 que pusieron fin a los doce años de guerra civil en El Salvador. La Guerra Civil Salvadoreña fue el fin de la influencia azteca en el país salvadoreño, miles de pipiles fueron asesinados durante las luchas armadas. Hoy en día, solo quedan menos de 200 habitantes de habla náhuatl pipil en todo el país, la mayoría son adultos mayores que tristemente observan el ocaso de su cultura.

Lengua[editar]

En México la lengua náhua o el idioma mexicano se habla en los estados de Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Veracruz, San Luis Potosí, Michoacán, el Estado de México, Morelos y Durango. Así como por los habitantes de Milpa Alta, Azcapotzalco, Xochimilco y otras zonas conurbadas de la Ciudad de México; también quedan hablantes en El Salvador quienes le llaman a su lengua como Pipil o Nawat; y es una fuerte influencia desde Nicaragua hasta California.

Las variantes de la lengua o dialectos geográficos principales son:

  • Náhuatl clásico, es la variedad de la Ciudad de México y del valle de México y zonas adyacentes hacia el siglo XVI que contempla poblaciones del Estado de México, Morelos, Tlaxcala e Hidalgo.
  • Náhuatl de Tlaxcala, Es una de las variantes más plenas de Náhuatl Clásico, modificada al correr de los años y hasta el siglo XX; es hablado con más frecuencia en los municipios de la región occidental del Volcán la Malintzi, como Tetlanohcan, Contla de Juan Cuamatzi, Chiautempan, Teolocholco y San Pablo del Monte.
  • Náhuatl central, es una variante relacionada históricamente con la anterior y hablada actualmente en el estado de México (Texcoco, Santiago Tiangustengo, Chalco, Jalatlaco), en el Distrito Federal (Tlalpan, Milpa Alta, Azcapotzalco, Xochimilco), Tlaxcala (Calpulalpan) y Norte de Morelos (Yecapixtla).
Número de hablantes por estado mexicano.
  • Náhuatl de Guerrero
  • Náhuatl de Durango, es una variedad que también se le conoce como náhuatl mexicanero y se habla en el estado de Durango, en las poblaciones de San Pedro de las Jícoras, San Juan de Buenaventura entre otras. También se habla en algunas poblaciones dispersas de Zacatecas, Norte de Jalisco.
  • Náhuatl del istmo y sur de Puebla, es la variedad hablada zonas de Veracruz como Cosoleacaque, Zaragoza (antes llamado San Isidro Xumuapan), Ixhuatlan, Huellapan de Ocampo, Oteapan, Hidalgotitlán, Zongolica, Mecayapa, Hueyapan, en Oaxaca se habla en Huauhtla, Huehuetlan, Capultitlan, Texcalcingo, Teopoxco y Teotitlán de Flores Magón, en Tabasco se habla en Chontalpa, Mecatepec, Zanaoa y en el Soconusco de Chiapas que pertenece a los municipios de Tonalá, Oztuacán, Ocotepec, Mapastepec, Cuztepec, Tiltepec y Cuauhtemoc. Estas variantes muestran en torno a un 75% de cognados comunes de la lista de Swadesh con el náhuatl clásico, lo cual sugiere algo más de 1000 años de separación.
  • Náhuatl de la Huasteca y norte de Puebla, es una variedad que se habla en el estado de Hidalgo, principalmente en los municipios de Huejutla, Jaltocán, Pisaflores y Tenango de Doria), en el noroeste de Veracruz de la región de Tantoyuca, en el sureste de San Luis Potosí como en el municipio de Tamazunchale, y en el norte de Querétaro, particularmente en Jalpan. Es también la variedad hablada en la parte más serrana del estado de Puebla, en las poblaciones como Zacatlán, Chignahuapan, Tlatlauquitepec, Teziutlán, Zacapoaxtla, Cuetzalan del Progreso y Huauchinango, con una tipología no tonal y sus palabras son largas con muchos afijos.
  • Náhuatl de Occidente, es la variedad hablada en el centro-sur del estado de Jalisco, en algunas poblaciones cercanas del nevado de Colima, como Mazamitla, Tonila, Zapotiltic, Zapotitlan, Tuxpan, Tecalitlán, Jilotlan y Pihuamo, también en comunidades indígenas de Apatzingán, Pómaro, Maruata, Patla, Coalcoman, Huiltzantla, Aguilillas, Comala, Tecomán, Zinacamitla, Ixtlahuacán y Coahuayana en la costa serrana de Michoacán y Colima.
  • Náhuatl Pipil, es una de las variantes relacionada históricamente con los habitantes de Cuzcatlán, hoy El Salvador y parte de Nicaragua. Esta lengua se hablaba en América Central en poblaciones de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Hoy día es moribundo con solamente unas docenas de hablantes en El Salvador.
  • El Pochuteco es una lengua cercáncamente emparentada con el náhuatl, que podría considerarse un descendiente del proto-náhuatl.

Cosmovisión nahua[editar]

Símbolo del Tlālticpac.
Quetzalcóatl, Códice Borbónico.

Al centro del universo se encuentra Tlāl-tícpac (= 'en el suelo firme'), porción de la Tierra extendida horizontal y verticalmente, constituye gran parte del mundo visible material. Éste se encuentra rodeado de una inmensidad de agua Tēō-ātl (= 'agua divina') que se prolonga hasta que se reúne con los cielos, esta última es el Ilhuíc-ātl (= 'agua celeste').

Dimensión horizontal[editar]

El universo se distribuye en cuatro cuadrantes o rumbos que parten desde el mismo ombligo de Tlaltícpac. Mirando hacia el poniente por donde el Sol se pone, es la casa de éste y lo simboliza el color blanco; hacia la izquierda está el sur que se simboliza con el azul; el frente de la casa del sol (rumbo este) se simboliza por el color rojo que representa la luz, la fertilidad y la vida; a la derecha del camino del Sol está el cuadrante negro del universo, el rumbo de la región de los muertos.

Dimensión vertical[editar]

Los cielos eran capas esféricas superpuestas separadas por travesaños a entender de los propios nahuas. Sobre los primeros se movían los distintos astros celestes y arriba de estos estaban las capas donde habitaban los dioses. Existen variantes en la denominación de los distintos cielos, según la descripción pictórica del códice vaticano A tenemos que el primer cielo es por donde se mueve la Luna y las nubes, Ilhuícātl Mētztli. El segundo cielo es el lugar de las estrellas, Citlalco, que se dividían en dos grandes grupos, las 400 estrellas del norte, Centzon Mimixcoa, y las 400 estrellas del sur, Centzon Huitznahua. El tercer cielo, Ilhuícatl Tonatiuh, era el cielo por donde el Sol se movía diariamente desde el rumbo de la luz a su casa. El cuarto cielo, Ilhuícatl huitztlan era el cielo de Venus, que era el planeta mejor estudiado por los nahuas y asociado a Quetzalcóatl. Las estrellas humeantes o Citlalin Popoca como se llamaba a los cometas pertenecían al quinto cielo. El sexto y séptimo cielo son los de la noche y el día. El octavo está en disputa; la versión más aceptada es que es el lugar de las tempestades. El noveno, décimo y undécimo; blanco, amarillo y rojo respectivamente, son morada de los dioses, Teteocam (lugar donde ellos viven). Por último, el duodécimo y décimo tercero constituían la mansión de la dualidad, Omeyocan, donde habita Ometeótl, región metafísica fuente de generación y de vida.

Los 9 infiernos son planos y cada vez más profundos. Por ellos deben de pasar «los descarnados» (los muertos) afrontando durante cuatro años pruebas para poder descansar al fin.

Filosofía de vida[editar]

Hombre nahuatlato trabajando su tierra en Morelos.
Hombres nahuas de Zacatlán, Puebla.

Históricamente los pueblos nahuas tenían tradiciones propias diferentes de otros pueblos indígenas que hablan lengua distinta. Los nahuas modernos han heredado algunas tradiciones, mitos y creencias heredadas de la civilización azteca que prevaleció en Mesoamérica desde un siglo antes de la llegada de la conquista española. Hay un número importante de rasgos culturales y ancestrales que divergen del mundo occidental y que prevalecen en las comunidad indígenas que hablan el idioma náhuatl principalmente en México y en El Salvador. Entre las tradiciones y rasgos organizativos más singulares están:

  • El tequio es la labor comunitaria; es una obligación de toda persona trabajar y hacer faenas de trabajo sin cobro alguno para ayudar a los trabajos de la comunidad. Esta palabra proviene del náhuatl tequiyotl, que etimológicamente deriva de tequitl' 'trabajo, tributo' y -yotl sufijo que forma nombres abstractos (similar a -idad en español). El tequio es dividido y administrado por las personas de mayor respeto dentro de la comunidad y son ellos quienes también dan sanciones a quienes desobedecen.
  • La fiesta o mitohtli, son días de integración comunitaria para descansar y celebrar la alegría de la vida, no se realizan con motivos de solo disfrute, la integración comunitaria hace muy fuerte a la sociedad, evita la envidia y la competitividad entre hermanos.
  • La soltería y la viudez no están bien vistas dentro de las comunidades nahuas, la dualidad es un concepto muy particular de la filosofía azteca, todo hombre y toda mujer necesitan un compañero o una compañera, cuando muere una pareja se piensa que es necesario volver a encontar otra, en el trabajo y las conversaciones se necesitan dos personas. La mujer es igual al varón en derechos y obligaciones, ome es el concepto del número dos y se ve expresado en sus deidades ancestrales como Ometecuhtli y Ometecihuatl.

Siempre debe de haber una relación de conversación de los padres hacia los hijos, el concepto familiar es extensivo y no nuclear esto signidica que hay una liga ancestral con los abuelos y tatarabuelos, los hijos de otras parejas son hermanos entre sí y no medios-hermanos; pero la infidelidad a la pareja es castigada y se le obliga al varón responder por los hijos que no son de su pareja. La amistad es importante, el ser humano no está individualizado, se hacen más ligeros los sufrimientos cuando se comparten experiencias.

El ser humano no desaparece al morir; solo cambia de dimensión y siempre está entre sus seres queridos, los vivos y los muertos están juntos todo el tiempo y en días especiales como día de muertos (al terminar de recoger la cosecha) se comparte en los panteones y en las casas la alegría de que algún día se estará con los seres queridos.

La educación es importante para las comunidades, todo infante está obligado a asistir a la escuela, porque en la escuela se forman los corazones y las mentes de la comunidad, el niño necesita convivir con otros niños y tiene que conocer el sentido de la responsabilidad desde una edad muy temprana, los niños deben de ayudar a las labores domésticas y platicar con sus abuelos para que les transmitan conocimientos.

Los mexicas o aztecas eran extremadamente intolerantes con la homosexualidad, a pesar de que algunos de sus rituales públicos tenían tintes homoeróticos. La historia mítica del pueblo nahua se dividía en cuatro «mundos», de los cuales el anterior había sido «una vida fácil, débil, de sodomía, perversión, del baile de las flores y de adoración a Xochiquétzal», en la que se habían olvidado las «virtudes masculinas de la guerra, la administración y la sabiduría».[7] El autor Richard Texler, en su libro Sex and the Conquest, afirma que los aztecas convertían a algunos de los enemigos conquistados en berdaches, siguiendo la metáfora de que la penetración es una muestra de poder para someter a los enemigos.[8]

La ley mexica castigaba la sodomía con la horca, cuya palabra náhuatl corresponde a cuilontli, el empalamiento para el homosexual activo, la extracción de las entrañas por el orificio anal para el homosexual pasivo y la muerte por garrote para las lesbianas.[9]

Símbolos[editar]

Bandera nahua[editar]

Bandera anahuense o bandera de los pueblos nahuas.

La bandera anahuense, también llamada bandera náhuatl, es un campo verde con el sol justo al centro, donde también se encuentra el águila resplandeciente que posa sobre un nopal dentro de us islote, representa la fundación de México-Tenochtitlán antigua capital del imperio mexica, justamente una flor en el pico del águila que simboliza el florecimiento de la cultura náhuatl.[10]

Esta bandera fue diseñada por danzantes del Zócalo de la Ciudad de México, se ha convertido en el símbolo de los nahuatlatos del Centro del país y enseña de la reconstrucción de nuevo estado para la federación nacional. Esta bandera es una alternativa de identidad que busca oponerse a la bandera nacional, ya que argumentan que la bandera nacional representa el fascismo, el PRI, el gobierno de los injustos, el poder de Roma (bandera italiana) conjuntamente a un escudo nacional que no comparte la filosofía mexica.

Economía[editar]

Mujer nahua de Acaxochitlán, Hidalgo, vendiendo artesanías.


El tianguis es y ha sido siempre el principal espacio de intercambio de productos, en este lugar se vende todo tipo de mercadurías y se realiza una vez o dos veces a la semana para abastecer los viveres.

La venta de la madera es otra de las principales actividades de las comunidades nahuas, así como el cultivo de maíz, calabaza, frijol, chile, tomate, jitomate, etc.

La elaboración de artesanías es otro rubro de la economía nahua, los artesanos venden sus mercadurías desde las más finas y elaboradas hasta las más sencillas a precios accesibles, lo cual solo tienen gastos de recuperación por la manufactura.

La música nahua[editar]

Conchero tocando el huehuetl, Amecameca, México.

Un análisis musicológico del ritual mexica no puede prescindir de la noción original de integridad que se observa en el arte prehispánico. La música, la danza y la poesía fueron consideradas como un todo dentro de la práctica azteca. Se incluía en sacrificios, penitencias, ofrendas, ingestión de alucinógenos (péyotl, nanácatl) y otros tipos de hierbas.

Entre los Aztecas o Mexica, la música se enseñaba junto con la danza en las escuelas denominadas cuicacalli ('casa del canto'). Los instrumentos musicales se guardaban en el mixcoacalli ('casa del dios del fuego').

Los rasgos más característicos de la política musical azteca, son los privilegios civiles, como la exención de tributos de la que gozaban los músicos profesionales, y las jerarquías que ocupaban en los templos. Sin embargo, los artistas, aun cuando recibiesen honores y riquezas, formaban parte del servicio doméstico de los señores.

Los músicos recibían un mecátl o cordel distintivo (de donde viene la palabra americana mecate (del nahuatl mecatl, cordel), que portaban en la cabeza, colgando las puntas encima del pecho.

Heredaron por línea directa el instrumental tolteca (por ende teotihuacano) asimilando el legado de las culturas contemporáneas de toda Mesoamérica. Se ha dicho también que sus piezas musicales se transmitían por tradición oral, y se ha probado que algunos instrumentos como el teponaztli mexica se empleaba como auxiliar para la memorización, algo que también ocurre hasta hoy con diversos instrumentos de percusión entre los pueblos maya. Por otra parte, es indudable que este repertorio y otras piezas no vocales, tenían un empleo muy variado en ceremonias, de guerras, así como en fiestas y juegos, con sentido poético, lúdico y amoroso.

Actualidad[editar]

En la actualidad es posible que los instrumentos tradicionales nahuas y las ideas musicales que de ellos y de la lengua nahuatl emergen, estén comenzando a experimentar un florecimiento. En varias ciudades de la República mexicana existen músicos y grupos musicales con estos instrumentos. Esta forma de cultura musical se relacionó, en el último cuarto del siglo XX, con influencias de la música folclórica, del rock, fusión, ambient y World music, lo que contribuyó a borrar la originalidad y fuerza poética del instrumental y la lengua mexicanos. De este proceso surgieron, sin embargo, propuestas que intentan preservar elementos originales, según ocurre en la música de los grupos La tribu y Lluiva de palos, así como en la de Antonio Zepeda, también autor de la banda sonora para la película In Necuapaliztli In Aztlan (Retorno a Aztlan, 2011), primer largometraje de ficción completamente hecho en lengua nahuatl.

Por otra parte, en 2014 se estrena en la Ciudad de México la primera ópera en nahuatl (en realidad un cuicatl, muy lejos de la tradición europea), con el título Xochicuicatl cuecuechtli, basada en el texto homónimo contenido en los Cantares mexicanos. Xochicuicatl cuecuechtli introduce una escritura musical nueva, que favorece la simbolización de la métrica del nahuatl, y de la participación de las percusiones nahuas, especialmente el teponaztli y el huehuetl que en esta obra constituyen una orquesta de percusiones. Las voces, interpretadas en un sistema no occidental-tonal, son cantadas por cinco actores que encarnan seis personajes con caracteres tradicionales nahuas.[11]

Instrumentos de viento[editar]

Instrumentos de percusión[editar]

  • Tetzilacatl: artesón metálico que sonaba como gong.
  • Huehuetl: tambor vertical de un tronco hueco decorado artísticamente, con sus costados labrados y aberturas en la base, recubierto en la parte superior con la piel de venado u ocelote. Se percutía con las manos en las danzas.
  • Panhuehuetl: tambor mayor.
  • Tlalpanhuehuetl: tambor gigante de 2,50 metros que desde lo alto de los templos anunciaba la guerra hasta una distancia de 12 km.
  • Teponazhuehuetl: Teponaztli con lados adyacentes para ser tocados en parche piel
  • Teponaztli: tambor horizontal de un tronco hueco de madera dura, que se percutían con dos macillos cubiertos de hule en un extremo, para el cambio de guardia nocturna, ceremonias religiosas y señales de guerra.
  • Tambores de barro prehispánicos: con forma de cántaro y copa.
  • Tambor de u: cuerpo de barro en forma de U, con un parche en una abertura
  • Ayotl: caparazón de tortuga, percutida en la parte inferior con un asta de venado.
  • Chicahuaztli: bastón con sonajas
  • Omichitzicahuaztli: raspador de hueso o asta de venado con muescas
  • Ayacachtli: sonaja de guaje seco o calabazo de barro o metal, lleno de piedritas o semillas, para acompañar a las danzas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Kaufman, 2001, pp. 3
  2. [1], página oficial del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, consultada el 14 de mayo de 2014.
  3. Óscar Martínez Peñate, José Feliciano Ama es un mártir popular, consultado el 14 de abril de 2007, ya no disponible
  4. Diario Co Latino, Entrevista al historiador Erik Ching, consultado el 11 de abril de 2007, ya no disponible
  5. 05. Human Remains, 08. Exhumation process: Human Remains - Exhumation process - Forensic medicine - 2001 - Firearms Identification in Support of Identifying a Mass Execution at El Mozote, El Salvador (Historical Archaeology - By Douglas D. Scott)
  6. The Trojan Horse
  7. Stephen O. Murray. «Mexico» (en inglés). glbtq. Consultado el 7 de noviembre de 2007.
  8. Pablo E. Ben. «Latin America: Colonial» (en inglés). glbtq. Consultado el 16 de diciembre de 2007.
  9. Bernarda Reza Ramírez. «Propuesta para abatir el delito en el estado de Veracruz - Llave» (en español). Universidad Abierta. Consultado el 7 de noviembre de 2007.
  10. [2] Fundación de México-Tenochtitlán.
  11. [3], Xochicuicatl cuecuechtli, Wordpress, consultado el 14 de mayo de 2014.

Bibliografía[editar]

  • Dakin, Karen (1981). La Evolución Fonológica del Protonáhuatl. Universidad Autónoma de México, México DF. ISBN 968-5802-92-0. 
  • León-Portilla, Miguel (1959). La filosofía nahuatl, estudiada en sus fuentes. 2ª ed. México, D.F.: UNAM. 
  • Limón Olvera, Silvia (2008). La religión de los pueblos nahuas. Colección: Enciclopedia Iberoamericana de Religiones 7. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-972-7. 

Enlaces externos[editar]

  • Terrence Kaufman: "The history of the Nawa language group from the earliest times to the sixteenth century: some initial results", 2001 [4]