Tianguis

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Tianguis en Eloxochitlán de Flores Magón (Oaxaca, México).

Tianguis (del náhuatl tiyānquiztli 'mercado') es el mercado tradicional que ha existido en Mesoamérica desde la época prehispánica y que ha ido evolucionando en forma y contexto social a lo largo de los siglos. En otros países ha recibido diversos nombres, por ejemplo en España, particularmente en Andalucía, se lo conoce como zoco o mercadillo y en Estados Unidos adopta el nombre de flea market (mercado de pulgas); estos establecimientos se encuentran principalmente en los estados de Texas, Arizona, Nuevo México y California, aunque también los hay en otros estados. En Costa Rica se les conoce como "Tilicheras" o "Chinos". Debido a que la mayoría de las cosas vendidas son importadas de China, de mala calidad y a bajos precios, o bien, mercado de pulgas, remates, ferias del agricultor (si son alimentos), principalmente de discos o DVD piratas.

La herencia de los tianguis es una mezcla de las tradiciones mercantiles de los pueblos prehispánicos de Mesoamérica, incluyendo el azteca y de los bazares del Medio Oriente llegados a América vía España. Los tianguis se caracterizan por ubicarse de manera semi fija en calles y en días designados por usos y costumbres, variando éstos en cada población, en los que la comunidad local adquiere diversos productos, desde alimentos y ropa, hasta electrodomésticos y normalmente se ponían cada 5 días.

México prehispánico[editar]

En el siglo XV, el tianguis se establecía en períodos determinados durante los cuales se reunían los vendedores de los pueblos de los alrededores para ofrecer sus productos en una plaza. El tianguis se establecía en ciudades que tenían importancia, entre los cuales se encontraban los mercados de Huejotzingo, Tenochtitlan, Texcoco, Tlaxcala y Xochimilco.

Los Tianguis se encontraban ordenados de tal manera que formaban calles, ya que se encontraban alineados a lo largo y ancho de la plaza para que pudieran transitar los mercaderes y mercantes (marchantes);se organizaban de a cuerdo a su especialidad, en ellos se podría encontrar todo tipo de alimentos, desde los básicos hasta los más exóticos, así mismo, se podía encontrar esclavos (Mercado de Tlatelolco).

Aproximadamente 50 000 personas concurrían para comprar o vender diversos productos que se agrupaban por calles: verduras, hierbas medicinales, frijol, maíz, algodón, aves, peces, obsidiana, loza, hachas y minerales.

"Tiene esta ciudad muchas plazas, donde hay continuos mercados y trato de comprar y vender. Tiene otra plaza tan grande como dos veces la ciudad de Salamanca, toda cercada de portales alrededor, donde hay cotidianamente arriba de sesenta mil ánimas comprando y vendiendo; donde hay todos los géneros de mercaderías que en todas las tierras se hallan, así de mantenimientos como de vituallas, joyas de oro y de plata, de plomo, de latón, de cobre, de estaño, de piedras, de huesos, de conchas, de caracoles y de plumas; vendese tal piedra labrada y por labrar, adobes, ladrillos, maquila labrada y por labrar de diversas maneras." [1] [2] }}

Mercado de Tlatelolco[editar]

El mercado de Tlatelolco se encontraba ubicado al suroeste del Templo Mayor de Tenochtitlán, en el cual había cientos de pochtecas que hacían artesanías y trabajaban en sus talleres. Para poder realizar los pagos no se tenían monedas y por eso se realizaba un método de pago conocido como trueque (intercambio de productos). Todos los intercambios de productos ayudaban a enriquecer la variedad de insumos en las cocinas e ir influyendo en las formas de comer de cada pueblos debido a que venían de diferentes regiones. La primera moneda-mercancía fueron los granos de cacao de menor calidad. Las mujeres estaban muy presentes, ya que muchas se dedicaban a vender comida preparada (platillos) para quien así los requería.

"Cuando llegamos a la gran plaza, que se dice el Tlatelulco, como no habíamos visto tal cosa, quedamos admirados de la multitud de gente y mercaderías que en ella había (...) mercaderías de oro y plata y piedras ricas y plumas y matas y cosas labradas, y otras mercaderías, esclavos y esclavas, digo que traían tantos de Guinea e traíanlos atados en unas varas largas, con collares a los pescuezos porque no se les huyesen."[3]

En la actualidad[editar]

Tianguis en San Cristóbal Ecatepec, México.

Hoy en día, tianguis es el mexicanismo utilizado para designar un mercadillo público mexicano ambulante (o no fijo) que se instala en las calles de una ciudad. Es conocido, en algunos lugares del norte de México, como mercado sobre ruedas. Se dice que el tianguis más grande del Latinoamérica[4] se encuentra en la colonia San Felipe de Jesús, al norte de la ciudad de México. Por su enorme dimensión destaca también el tianguis El Baratillo, en Guadalajara, Jalisco. Otros de los tianguis más populares y grandes son el del barrio de Tepito del D.F., el de Las Vías, en la zona de La Raza, el de autopartes y chácharas de El Salado, el de la sección Bosques de la colonia Jardines de Morelos, y el tianguis dominical de la colonia Ampliación Tulpetlac en Ecatepec, en el Estado de México y el tianguis artesanal de Tonalá Jalisco.

En México, durante el periodo colonial, la tradición prehispánica de concentrar el intercambio de bienes y servicios en las plazas públicas se fusionó con la tradición europea de mercado. El mercado en nuestro país es muy eficiente por la gran variedad de productos que podemos encontrar en ellos, ya que podemos adquirir mercancía que se acopla a la clase baja, hasta centros comerciales que ofrecen productos de la más alta calidad y que son reconocidas por su marca, y que no solo generan un gran negocio para nuestro país, sino también fuente de trabajo para muchas familias.

En algunos mercados o tianguis sobre ruedas principalmente los de ciudades fronterizas que son conocidos como “las pulgas” “tiradero” o “yunques” se encuentran también artículos de lujo como: cosméticos, perfumería, línea blanca, telefonía, ropa, muebles, electrónica etc. de marca a precios muy accesible toda vez que estos lugares han servido para venta de productos sin pago de impuestos y no existe una materia que los controle.

El mercado sobre ruedas es una de las costumbres más bellas que sobrevive hoy en día en México; entre estos se encuentra “Tepito” al que se le dio este nombre porque desde la antigüedad se encontraba allí un adoratorio muy pequeño al que llamaban “teocalli tepiton” que significa templo pequeño.


Productos adquiribles[editar]

Consta de decenas o centenas de puestos individuales que expenden frutas, verduras, especias y otros alimentos de la temporada. Normalmente se venden otros muchos productos como telas, ropa, medicamentos tradicionales o hierbas medicinales, flores, animales vivos para ser mascotas, o para el sacrificio y posterior consumo.

Los tianguis de mayor tradición normalmente son muy coloridos, como puede observarse en ciertas obras de pintores mexicanos como Diego Rivera o Rufino Tamayo, ya que tanto las mantas que se emplean para cubrir del sol los puestos, como las flores, frutas, especias, etc, son de un rico colorido. También es común que los tianguis sean frecuentados por conjuntos musicales tradicionales, por lo que resultan ser un vivo exponente de la tradicional cultura mexicana.

Aspectos negativos[editar]

En los tianguis modernos es común la venta de productos importados principalmente de China, a bajos precios pero de mala calidad; y la música tradicional ha sido sustituida por radiograbadoras que tocan a todo volumen.

La venta de productos piratas es también uno de los aspectos que han causado controversia.

Debido a la economía subterránea, los vendedores de los tianguis se encuentran en pugnas con los vendedores establecidos en locales fijos.

Llega a haber en estos mercados productos adulterados, como licores, medicamentos y algunos perecederos próximos a caducar o ya caducos. Esto representa un riesgo para la salud de la población y hasta el momento, las autoridades no han podido regular del todo el comercio de estos productos. Estos casos son visibles en los tianguis de Santa Cruz y Las Torres, en la delegación Iztapalapa.

Otro aspecto negativo se refleja en el rubro de la informalidad, ya que la mayoría de estos no se encuentran regulados en ningún aspecto, tanto en lo sanitario como en lo hacendario y si acaso medio regulado por las autoridades locales donde solo pagan una pequeña tarifa por uso de suelo, con ello perjudicando al comercio establecido y a la hacienda pública al no pagar impuestos y además no garantizar la legalidad de los productos ahí expendidos.

Referencias[editar]

  1. Sin autor. La Ciudad de México antes y después de la conquista. p. 13. 
  2. López de Gómara, Francisco (1552/2006). Historia de la conquista de México, cap. LXXIX, p.114, México: Porrúa. ISBN 970-07-0721-4.
  3. Sin autor. La Ciudad de México antes y después de la conquista. p. 22. 
  4. Cruz Flores, Alejandro; Galvez Vadillo, Eduardo "El tianguis de la colonia San Felipe, en la mira", en La Jornada, 23 abril de 2007.«[1]»

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

García Rivas, Heriberto y José Narro. Cocina prehispánica mexicana: la comida de los antiguos mexicanos. Panorama editorial, México, 2006, Pág. 12

Sin autor. La ciudad de México antes y después de la conquista, México, 1983, pág. 13

Monografías[editar]

Artículos[editar]

Fuentes primarias[editar]

  • López de Gómara, Francisco (1552), « Mercados de México », fragmento de Historia de la conquista de México, , cap. LXXIX, ArteHistoria, Junta de Castilla y León.