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Batalla de Francia

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Batalla de Francia
Parte del Frente Occidental de la Segunda Guerra Mundial
Parte de Frente Occidental y Segunda Guerra Mundial
Archivo:Battle of France collage.jpg
Fotografías de la batalla de Francia.
Fecha 10 de mayo25 de junio de 1940
(46 días)
Lugar Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Francia
Casus belli Declaración de guerra a Alemania por parte de Francia y Reino Unido
Resultado

Victoria decisiva del Eje

Beligerantes
Bandera de Alemania nazi Alemania
Bandera de Italia Reino de Italia (desde el 10 de junio)
Bandera de Francia Francia
Bandera del Reino Unido Reino Unido
Bandera de Bélgica Bélgica
Bandera de los Países Bajos Países Bajos
Bandera de Polonia Polonia
Bandera de Checoslovaquia Checoslovaquia
Bandera de Luxemburgo Luxemburgo
Comandantes
Bandera de Alemania nazi Gerd von Rundstedt Bandera de Francia Maurice Gamelin
Bandera de Francia Maxime Weygand
Bandera del Reino Unido John Gort
Bandera de Bélgica Leopoldo III
Bandera de los Países Bajos Henri Winkelman
Fuerzas en combate
Bandera de Alemania nazi 141 divisiones
  • Bandera de Italia 32 divisiones
    2445 tanques
    5446 aviones
    7738 piezas de artillería
  • Bandera de Alemania nazi 3 350 000 soldados
  • Bandera de Italia 300 000 soldados
144 divisiones
3384 tanques
3090 aviones
13 974 piezas de artillería
Bandera de Francia 2 000 000
Bandera del Reino Unido 237 000
  • Bandera de Bélgica 375 000
  • Bandera de los Países Bajos 250 000
Bajas
45 458 muertos
111 034 heridos
1200 prisioneros
Muertos:
  • Bandera de Francia 92 000
  • Bandera de los Países Bajos 2890
  • Bandera de Bélgica 7800
  • Bandera del Reino Unido 3457
  • Heridos:
  • Bandera de Francia 250 000
  • Bandera de los Países Bajos 6889
  • Bandera de Bélgica 15 850
  • Bandera del Reino Unido 13 602
  • ~2 000 000 de prisioneros
  • Bandera de Francia 1 450 000
  • Bandera del Reino Unido 40 000

La batalla de Francia –también conocida como la caída de Francia– fue la invasión por parte de Alemania a Francia y los Países Bajos, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Francia había declarado la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939, luego de que esta última invadiera Polonia. A comienzos de septiembre de 1939, Francia lanzó la fallida Ofensiva del Sarre, y para mediados de octubre las tropas francesas habían vuelto a sus posiciones originales. Alemania abrió fuego el 10 de mayo de 1940 y, al cabo de solo seis semanas, derrotó a las fuerzas aliadas y conquistó Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos, terminando con las operaciones terrestres en el Frente Occidental hasta los desembarcos aliados en Normandía, el 6 de junio de 1944. Italia entró en la guerra el 10 de junio de 1940 e invadió Francia desde los Alpes.

En Fall Gelb (Plan Amarillo), las unidades acorazadas alemanas avanzaron por sorpresa en las Ardenas y a lo largo del valle del Somme, aislando y cercando a las unidades aliadas que habían avanzado hasta Bélgica para hacer frente a la invasión. Cuando las fuerzas británicas, belgas y francesas fueron empujadas hacia el mar por la bien organizada operación alemana, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) y varias divisiones francesas fueron evacuadas de la playa de Dunkerque en la Operación Dínamo.

El 5 de junio, las fuerzas alemanas lanzaron Fall Rot (Plan Rojo). Las sesenta divisiones francesas y dos británicas restantes opusieron una tenaz resistencia, pero fueron vencidas por la superioridad aérea y movilidad acorazada alemanas. Los tanques de la Wehrmacht flanquearon la Línea Maginot e hicieron enormes avances en territorio francés, ocupando París el 14 de junio. Tras el colapso del ejército y el escape del gobierno francés, los comandantes alemanes se reunieron con funcionarios franceses el 18 de junio para negociar el fin de las hostilidades.

El 22 de junio ambos países firmaron un segundo armisticio en Compiègne. El gobierno de Vichy encabezado por el Mariscal Philippe Pétain se convirtió en sucesor legal de la Tercera República Francesa, y Alemania ocupó toda la costa norte y oeste de Francia, así como el interior de las mismas. Italia se reservó una pequeña zona de ocupación en el sureste y el régimen de Vichy, por su parte, retuvo el territorio no ocupado en el sur, conocido como la zone libre. En noviembre de 1942, las tropas alemanas e italianas ocuparon la zone libre con la Operación Anton y esta permaneció en manos del Eje hasta el desembarco de los Aliados en 1944.

Antecedentes

Línea Maginot

Durante la década de 1930, Francia construyó una línea de fortificaciones a lo largo de la frontera con Alemania conocida como Línea Maginot, con el objeto de economizar la mano de obra y evitar una invasión alemana por su frontera con Francia obligando a sus fuerzas a concentrarse en Bélgica, donde se encontrarían con las mejores divisiones del Ejército Francés. Dado que la guerra tendría lugar fuera del territorio francés, se evitaría una destrucción como la ocurrida durante la Primera Guerra Mundial.[1][2]​ La sección principal de la Línea Maginot abarcaba desde la frontera con Suiza hasta Longwy; se pensaba que las colinas y bosques de la región de las Ardenas ofrecían suficiente cobertura al norte.[3]​ El General Philippe Pétain declaró que las Ardenas serían «impenetrables» en la medida en que se tomaran «medidas especiales» para destruir a una fuerza invasora mientras ésta emergía de los bosques mediante un movimiento de pinza. El comandante en jefe de las fuerzas francesas, general Maurice Gamelin también consideraba que la zona se encontraba a salvo de un ataque, remarcando que «nunca favorecía operaciones a gran escala». Los juegos de guerra celebrados en 1938, sobre la premisa de un hipotético ataque alemán a través de las Ardenas, dejaron en el ejército la impresión de que el área era en buena medida impenetrable y que esto, sumado al obstáculo representado por el río Meuse, daría tiempo suficiente a los franceses para enviar tropas y poder hacer frente a un ataque.[4]

Invasión alemana de Polonia

En 1939, Francia y el Reino Unido ofrecieron apoyar militarmente a Polonia en caso de una invasión alemana.[5]​ Al alba del 1 de septiembre, la Wehrmacht emprendió la ofensiva. Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre, luego de que Hitler no respondiera al ultimátum emitido por ambos países.[6][7]​ Tras esto, siguieron las declaraciones de guerra de Australia (3 de septiembre), Nueva Zelanda (3 de septiembre), Sudáfrica (6 de septiembre) y Canadá (10 de septiembre). Si bien los compromisos británicos y franceses hacia Polonia fueron cumplidos a nivel político, los Aliados no estaban en posición de otorgar una adecuada asistencia militar a los polacos en un período razonable. Además, aún de haber sido factible una intervención militar aliada, esta traía aparejado el riesgo de la entrada de la Unión Soviética en defensa de Alemania en virtud del recientemente firmado Pacto Ribbentrop-Mólotov entre ambos países y la invasión soviética del este de Polonia. A causa de esto, los Aliados optaron por planear una estrategia a largo plazo y se movilizaron para realizar operaciones terrestres defensivas contra Alemania, al tiempo que se impuso un bloqueo comercial y se aceleró el rearme de preguerra, en preparación para una eventual invasión a Alemania.[8]

Guerra de broma

El 7 de septiembre, en cumplimiento de la alianza con Polonia, Francia emprendió la Ofensiva del Sarre con un avance desde la Línea Maginot y penetrando cinco kilómetros en el Sarre. Francia había movilizado 98 divisiones (70 de las cuales eran de reserva o guarniciones de los fuertes) y 2500 tanques contra una fuerza alemana compuesta solamente por 43 divisiones (32 de reserva) y carente de tanques. Los franceses avanzaron hasta la Línea Siegfried, en aquel entonces débilmente defendida. El 17 de septiembre, Gamelin ordenó la retirada, y el último soldado francés abandonó el territorio alemán el 17 de octubre. Tras esta ofensiva, siguió un período de relativa paz conocido como Guerra de broma entre ambos beligerantes. Los franceses se replegaron detrás de la Línea Maginot y prepararon junto con los ingleses una línea defensiva a lo largo de la frontera entre Francia y Bélgica, que se había declarado neutral, comprometiendo así la eficacia de la defensa aliada. La situación en Londres y París era de confianza en la derrota alemana, si bien las rápidas victorias del Eje en Polonia y Noruega empezaron a poner nerviosos a los Aliados. Hitler, por su parte, había esperado que tanto Francia como Inglaterra consintieran la ocupación de Polonia y buscaran la paz. El 6 de octubre extendió una oferta a ambas potencias.[9]

En previsión de que los británicos tratasen de bloquear el suministro de hierro sueco —como ya había hecho la Royal Navy durante la Primera Guerra Mundial— Hitler invadió las neutrales Noruega y Dinamarca, preparando a la vez el camino para su ofensiva en el oeste.

Estrategia aliada

Plan Escaut

La estrategia militar francesa quedó establecida el 3 de septiembre de 1939 luego de tomarse en consideración los análisis sobre la geografía, recursos y mano de obra disponible. El Ejército Francés defendería el flanco derecho y penetraría en Bélgica por la izquierda para tener una posición más allá de la frontera nacional. La profundidad de dicho avance dependió del devenir de la situación, que ya se veía complicada luego de que Bélgica rompiera el Acuerdo Franco-Belga de 1920, firmado tras la remilitarización de Renania por parte de Alemania en 1936. Como Estado neutral, Bruselas se mostraba reacia a cooperar abiertamente con Francia, aunque les proveyeron de información respecto de las defensas belgas. Para mayo de 1940, ambos países conocían la naturaleza de los planes para la defensa del otro, pero no se habían coordinado para hacer frente a una ofensiva alemana hacia el oeste, a través de Luxemburgo y el este de Bélgica. París esperaba que Alemania violara primero la neutralidad belga, otorgando un pretexto para la intervención francesa o induciendo a los belgas a solicitar apoyo de París ante una invasión inminente. Buena parte de las fuerzas móviles francesas estaban reunidas en la frontera con Bélgica, listas para retrasar lo más posible a los alemanes.[10]

Si Bélgica pedía ayuda a Francia tempranamente, las tropas francesas podrían movilizarse hacia la frontera germano-belga, aunque, de no ocurrir esto, existían tres posibles líneas defensivas más atrás.

  • Una primera línea desde Givet a Namur, a través de Gembloux, Wavre, Lovaina y a lo largo del río Dyle hasta Amberes, que con 70–80 km era la más corta de las tres.
  • Una segunda posibilidad existía desde la frontera francesa hasta Condé, Tournai, a lo largo del Escaut (Scheldt) hasta Ghent y desde allí hasta Zeebrugge, en la costa del Mar del Norte, y posiblemente siguiendo el Escaut hasta Amberes. Este sería el Plan Escaut o Plan E.
  • La tercera posibilidad comprendía las fortificaciones de la frontera francesa desde Luxemburgo hasta Dunkerque.

Durante las primeras dos semanas de la guerra, Gamelin se inclinaba por el Plan E, en virtud del ejemplo del rápido avance alemán en Polonia. Gamelin y otros comandantes franceses se mostraban escépticos respecto de la rapidez con la que podrían avanzar las tropas francesas antes de la llegada de la Wehrmacht. A finales de septiembre, Gamelin emitió una directiva al Général d'armée Gaston Billotte, comandante del I Grupo de Ejércitos:

[...] asegurar la integridad del territorio nacional y defenderse sin retirar la posición de resistencia organizada a lo largo de la frontera [...].
Gamelin[11]

Con esto, autorizaba al I Grupo de Ejércitos a ingresar a Bélgica y desplegarse a lo largo del Escaut de acuerdo al Plan E. El 24 de octubre, Gamelin dispuso que un avance más allá del Escaut solo sería posible si las tropas francesas se movilizaban lo suficientemente rápido como para detener a los alemanes.[12]

Plan Dyle

Hacia fines de 1939, Bélgica había mejorado sus defensas en el Canal Alberto y aumentado la preparación del ejército. Gamelin y el Grand Quartier Général (GQG, alto mando ad hoc del ejército francés en tiempos de guerra) comenzaron a contemplar la posibilidad de avanzar más allá del Escaut. Para noviembre, el GQG determinó la viabilidad de una nueva línea de defensa a lo largo del curso del río Dyle, pese al escepticismo del general Alphonse Georges, comandante del Frente Noreste, respecto de la posibilidad de llegar al mismo antes que los alemanes. Gran Bretaña mantenía una actitud ambivalente sobre avanzar dentro de Bélgica, pero Gamelin convenció a los británicos y el Plan Dyle fue adoptado el 9 de noviembre. El día 17, el Consejo Supremo de Guerra Anglo-Francés consideró esencial la ocupación de la Línea del Dyle y, ese mismo día, Gamelin emitió una directiva estableciendo una línea desde Givet a Namur, Gembloux, Wavre, Louvain y Amberes. Durante los siguientes cuatro meses, los ejércitos holandés y belga se abocaron al fortalecimiento de sus defensas, la BEF fue expandida y el ejército francés recibió más equipamiento y entrenamiento. Gamelin también consideró un movimiento hacia la ciudad holandesa de Breda. Si los Aliados lograban impedir que Breda cayera en manos de los alemanes, las diez divisiones del ejército holandés se unirían a las otras formaciones aliadas, se aumentaría el control sobre el Mar del Norte y se privaría a Alemania de bases desde las cuales atacar a Gran Bretaña.[13]

Para mayo de 1940, el I Grupo de Ejércitos tenía a su cargo la defensa de Francia desde la costa del Canal de la Mancha hasta el límite occidental de la Línea Maginot. El VII Ejército (Henri Giraud), la BEF (Lord Gort), y los I y IX Ejércitos (Georges Maurice Jean Blanchard y André Corap, respectivamente) estaban listos para avanzar hacia la Línea Dyle, girando sobre el II Ejército ubicado más al sur.

  • El VII Ejército ocuparía el territorio al oeste de Amberes, listo para penetrar en Holanda.
  • Se esperaba que los belgas retrasasen a los alemanes antes de replegarse desde el Canal Alberto hacia el Dyle, de Amberes a Louvain.
  • En el flanco derecho (sur) belga, la BEF debía defender unos 20 km del Dyle desde Louvain hasta Wavre con nueve divisiones.
  • El I Ejército, situado a la derecha de la BEF, debía mantener 35 km con diez divisiones desde Wavre, a través de Gembloux, hasta Namur. El espacio entre el Dyle y Namur al norte del río Sambre, con Maastricht y Mons a cada lado, tenía pocos obstáculos geográficos naturales y era la ruta tradicional de invasión, directo hacia París.
  • El IX Ejército se ubicaría al sur de Namur, a lo largo del Meuse en el flanco izquierdo (norte) del II Ejército.[14]
  • El II Ejército cubriría el flanco derecho (sur) del I Grupo de Ejércitos y mantendría la línea entre Pont à Bar, 6 km al oeste de Sedán, y Longuyon.

El GQG consideraba que los II y IX Ejércitos cumplían las tareas más fáciles del grupo, puesto que estaban atrincherados en el margen occidental del Meuse, en una tierra fácilmente defendible y ubicada detrás de las Ardenas, un considerable obstáculo que alertaría inmediatamente cualquier ataque alemán en el frente francés. Luego de que el VII Ejército fuese transferido de la reserva estratégica al I Grupo de Ejércitos, aun permanecían siete divisiones detrás de los II y IX Ejércitos, y podían moverse otras más desde atrás de la Línea Maginot. Todas las divisiones menos una se hallaban a cada lado del punto de convergencia entre ambos ejércitos, dado que al GQG le preocupaba más la posibilidad de un ataque alemán más allá del límite norte de la Línea Maginot y entonces hacia el sureste a través de Stenay, para el cual las divisiones detrás del II Ejército estaban bien ubicadas.[15]

Inteligencia aliada

En el invierno de 1939–40, el cónsul general belga en Colonia anticipó el ángulo de avance que planeaba Manstein. Los informes de inteligencia permitieron a los belgas deducir que la Wehrmacht estaba concentrando sus fuerzas a lo largo de las fronteras belga y luxemburguesa. En marzo de 1940, la inteligencia suiza detectó seis o siete divisiones Panzer y varias más motorizadas en la frontera entre Alemania, Bélgica y Luxemburgo. La inteligencia francesa, por su parte, efectuó misiones de reconocimiento aéreo en las que se observaron puentes de barcas a mitad del río Our, en la frontera germano-luxemburguesa. El 30 de abril, el agregado militar francés en Berna advirtió que el asalto alemán comenzaría en el río Meuse en Sedán, en algún momento entre el 8 y 10 de mayo. Estos informes no impactaron a Gamelin, como tampoco lo hicieron otros procedentes de fuentes neutrales como el Vaticano, o el avistaje francés de una columna alemana de vehículos blindados de unos 100 km posicionada en la frontera luxemburguesa.[16][17]

Estrategia alemana

Fall Gelb (Plan Amarillo)

El 9 de octubre, Hitler dispuso la Führer-Anweisung N°6.[9]​ Hitler reconocía de hecho la necesidad de derrotar militarmente a las naciones europeas occidentales como requisito para emprender la conquista de Europa oriental y evitar así una guerra de dos frentes, pero estas intenciones no aparecen manifiestas en la Directiva N°6.[18]​ El plan descansaba en la presunción, aparentemente más realista, de que tomaría varios años consolidar el poderío militar alemán. De momento, solo podrían preverse objetivos limitados y con el objeto de mejorar las habilidades de Alemania de sobrevivir a una guerra larga en el oeste.[19]​ Hitler ordenó llevar a cabo la invasión de los Países Bajos lo más rápido posible para retrasar a las tropas francesas e impedir la amenaza del poder aéreo aliado sobre el Ruhr.[20]​ De este modo, también sentaría las bases para una prolongada campaña por mar y aire contra el Reino Unido. La directiva no hacía mención respecto de ningún ataque consecutivo inmediato que tuviera por objeto hacerse con toda Francia, pero sí establecía que debían ser ocupadas la mayor cantidad de zonas fronterizas en el norte de Francia como fuese posible.[18][21]

El 10 de octubre, Gran Bretaña rechazó la propuesta de paz de Hitler y Francia hizo lo propio tres días después. El coronel general Franz Halder (Jefe del Estado Mayor del OKH), presentó el primer bosquejo de Fall Gelb el 19 de octubre. Este era el nombre clave de preguerra de los planes para una campaña en los Países Bajos: el Aufmarschanweisung N°1, Fall Gelb (Instrucción de Despliegue N.º 1, Plan Amarillo). El plan de Halder era similar al Plan Schlieffen (nombre dado a la estrategia alemana de 1914 en la I Guerra Mundial),[22]​ dado que ambos establecían un avance a través del centro de Bélgica. El Aufmarschanweisung N°1 preveía un ataque frontal y sacrificar medio millón de soldados alemanes solamente para empujar a los Aliados hacia el río Somme. La capacidad militar alemana de 1940 se vería entonces agotada y el ataque principal contra Francia recién tendría lugar en 1942.[23]​ Cuando Hitler objetó esta idea y se inclinó por un avance acorazado decisivo como en Polonia, Halder y Brauchitsch intentaron disuadirlo explicando que, si bien las tácticas de movimientos mecanizados rápidos eran efectivas contra un ejército europeo oriental «de pacotilla», no servirían contra un ejército de primera categoría como el de Francia.[24]

El plan de Halder decepcionó a Hitler, que reaccionó decidiendo que el Ejército atacase lo más temprano posible, especulando con que la falta de preparación por parte de los Aliados desembocara en una victoria fácil. Hitler propuso el 25 de octubre de 1939 como fecha de inicio de la invasión, pero aceptó que no era realista. El 29 de octubre, Halder presentó otro plan, el Aufmarschanweisung N°2, Fall Gelb, que incluía un ataque secundario a los Países Bajos.[25]​ El 5 de noviembre, Hitler notificó a Walther von Brauchitsch la decisión de lanzar la ofensiva el día 12. Brauchitsch respondió que el ejército precisaba tiempo para recuperarse de la campaña en Polonia y ofreció su renuncia, que fue rechazada. Sin embargo, Hitler pospuso la operación dos días después citando el mal clima como justificación.[26][27]​ A este le siguieron otros aplazamientos a medida que los comandantes persuadían a Hitler para retrasar la campaña unos días o semanas, para corregir defectos en la planificación o esperar mejores condiciones meteorológicas. Hitler también quiso modificar el plan, ya que no le resultaba satisfactorio; nunca se consideró su carencia de entendimiento en cuanto a la falta de preparación de Alemania para la guerra y el efecto de la pérdida de vehículos blindados. Pese a que la victoria en Polonia se había alcanzado rápidamente, muchos vehículos blindados se habían perdido y no era fácil reemplazarlos. Esto resultó eventualmente en una dispersión de las fuerzas a ser desplegadas: aunque el ataque principal debía darse en el centro de Bélgica, también se lanzarían ataques secundarios en los flancos. Hitler expresó esta sugerencia, presionando para atacar a la brevedad blancos no preparados para la defensa.[28]

Hitler no era el único a quien el plan de Halder no convencía. También mostró su desacuerdo el general Gerd von Rundstedt, comandante del Grupo de Ejércitos A. Rundstedt reconoció que no se ajustaba a los lineamientos más clásicos de la Bewegungskrieg (guerra de maniobras) que habían modelado la estrategia alemana desde el siglo XIX. La penetración debía necesariamente resultar en el cerco y destrucción del grueso de las fuerzas Aliadas. El lugar más práctico en donde llevarlo a cabo sería en la región de Sedán, que se hallaba dentro del área del Grupo de Ejércitos de Rundstedt. El 21 de octubre, Rundstedt acordó con su Jefe de Estado Mayor, Generalleutnant Erich von Manstein, que sería necesario concebir un plan alternativo que reflejase estas ideas básicas, fortaleciendo lo más posible al Grupo de Ejércitos A a expensas del Grupo de Ejércitos B en el norte.[29]

Plan Manstein

Evolución de Fall Gelb, la invasión de los Países Bajos.

Mientras Manstein ideaba nuevos planes en Coblenza, el Generalleutnant Heinz Guderian, comandante del XIX Cuerpo de Ejército, se alojaba en un hotel cercano.[30]​ Manstein consideró al principio un movimiento hacia el norte desde Sedán, directo en la retaguardia de las fuerzas móviles aliadas en Bélgica. Al ser invitado a contribuir al planeamiento durante discusiones informales, Guderian propuso una idea nueva y radical: el grueso de las Panzerwaffe deberían concentrarse en Sedan y luego avanzar al oeste, hacia el Canal de la Mancha, sin esperar a la llegada de las divisiones de infantería. Consideraba que esto podría generar un colapso estratégico en el enemigo y evitar el relativamente alto número de bajas que podrían esperarse de un Kesselschlacht (embolsamiento).[31]

Semejante uso independiente y riesgoso del blindaje ya había sido largamente discutido en Alemania antes de la guerra, pero el Oberkommando des Heeres (OKH, Alto Mando del Ejército) dudaba del éxito de tal tipo de operación.[31]​ Las ideas generales operacionales de Manstein se granjearon el apoyo de Guderian, que entendía el territorio, habiendo experimentado sus condiciones en 1914 y 1918.[32]​ Manstein redactó un primer memorándum explicando el plan alternativo en términos generales el 31 de octubre. En el documento procuró evitar mencionar a Guderian y minimizando el papel estratégico de las unidades blindadas a fin de ahorrarse cualquier resistencia innecesaria.[33]​ Otros seis memoranda siguieron entre el 31 de octubre de 1939 y el 12 de enero de 1940, uno más radical que el anterior. Todos fueron rechazados por el OKH y Hitler nunca se enteró del contenido de estos.[32]

Incidente de Mechelen

El 10 de enero de 1940, un avión alemán que transportaba a un oficial que llevaba consigo los planes de la Luftwaffe para una ofensiva a través del corazón de Bélgica hacia el Mar del Norte, debió efectuar un aterrizaje forzoso cerca de la localidad belga de Maasmechelen, en la región de Flandes. Si bien la documentación fue capturada, los Aliados dudaron de que esta fuera genuina. En el período de luna llena de abril de 1940, los Aliados fueron puestos en alerta ante un posible ataque en Holanda o los Países Bajos, una ofensiva a través de los Países Bajos para flanquear la Línea Maginot desde el norte, un ataque sobre la propia Línea Maginot o una invasión por Suiza. Ninguna de las contingencias preveía un ataque alemán en las Ardenas, pero luego de la pérdida de los planes de la Luftwaffe, los alemanes asumieron que la apreciación Aliada de sus intenciones se habría visto reforzada. El Aufmarschanweisung N.º 3, Fall Gelb, una enmienda al plan fechada el 30 de enero, no era más que una revisión de detalles. El 24 de febrero, la concentración tentativa de fuerzas alemanas fue trasladada a las Ardenas al sur.[34]​Veinte divisiones (incluyendo siete Panzer y tres motorizadas) fueron transferidas del Grupo de Ejércitos B, frente a Bélgica y Holanda, al Grupo de Ejércitos A, posicionado frente a las Ardenas. La inteligencia militar francesa tomó nota del traslado de contingentes desde el Sarre hasta el norte del Mosela pero no detectó el movimiento de tropas desde la frontera neerlandesa hacia la zona entre la región de Eifel y el Mosela.[35]

Adopción del Plan Manstein

El 27 de enero, Manstein fue despedido como Jefe del Estado Mayor del Grupo de Ejércitos A y enviado a comandar un cuerpo del ejército en Prusia oriental. Para silenciarlo Manstein, Halder había instigado su traslado a Stettin el 9 de febrero. El estado mayor de Manstein abogó por él ante Hitler, que había sugerido por su cuenta un ataque en Sedán, en contra de los consejos del OKH. El 2 de febrero, Hitler se enteró del plan de Manstein y el día 17 lo convocó a una reunión junto a los generales Rudolf Schmundt (Jefe de Personal de) y Alfred Jodl, Jefe de Operaciones del Oberkommando der Wehrmacht (OKW, Alto Mando de las Fuerzas Armadas Alemanas).[36]​ Al día siguiente, Hitler ordenó la adopción de las ideas de Manstein, considerando que ofrecían la posibilidad de una victoria definitiva.[37]​ Mientras Hitler solo reconocía el potencial de un ataque en Sedán en términos tácticos, Manstein lo veía como un medio para un fin. Preveía una operación hacia el Canal de la Mancha y con el objetivo de rodear a los ejércitos aliados en Bélgica; si el plan resultaba exitoso, podría tener efecto a nivel estratégico.[38]

Halder cambió súbitamente de opinión, y aceptó que el Schwerpunkt debía ser en Sedán. No tenía intención alguna de permitir a las siete divisiones Panzer del Grupo de Ejércitos A emprender una penetración estratégica independiente. Para desgracia de Guderian, este elemento fue eliminado del nuevo plan, el Aufmarschanweisung Nº 4, Fall Gelb, promulgado el 24 de febrero.[25]​ Gran parte de la oficialidad alemana se indignó y llamó a Halder como el «sepulturero de las fuerzas Panzer». Aún adaptado a una metodología más convencional, el nuevo plan atrajo las críticas de la mayoría de los generales alemanes. Consideraban una absoluta irresponsabilidad crear una concentración de fuerzas en una posición imposible de aprovisionar adecuadamente, a través de rutas que podían ser fácilmente bloqueadas por los franceses. Si los Aliados no reaccionaban tal como se esperaba, la ofensiva alemana podría resultar en una hecatombe militar. Sus objeciones fueron ignoradas y Halder respondió que, dado que la posición estratégica alemana ya parecía desesperada, incluso la más mínima esperanza de victoria debía ser aprovechada.[39]​ Poco antes de la invasión, Hitler, que se había dirigido a las fuerzas en el Frente Occidental y se mostraba alentado por el éxito en Noruega, predijo con confianza que la campaña tomaría unas seis semanas. Personalmente, lo que más lo emocionaba era el asalto en planeadores sobre el fuerte Eben-Emael.[40]

Preludios

Ejército alemán

Aliados

Desarrollo

Frente norte

A las 21:00 del 9 de mayo, la palabra Danzig fue transmitida a todas las divisiones del ejército, dando inicio a Fall Gelb. La seguridad era tan estricta que muchos oficiales, a causa de constantes retrasos, se encontraban lejos de sus unidades al momento de emitirse la orden.[41]​ Luxemburgo cayó en un día, sin oponer prácticamente resistencia ante los invasores.[42]​ El Grupo de Ejércitos B lanzó entonces su ofensiva de distracción en Bélgica y los Países Bajos. Para facilitar su avance, al alba del 10 de mayo los Fallschirmjäger (paracaidistas) de élite de la 7.ª División Flieger y de la 22.ª División Luftlande (al mando de Kurt Student) aterrizaron por sorpresa en La Haya, en el camino a Róterdam y en el Fuerte Eben-Emael, en Bélgica. [43]​ La reacción del mando francés no se hizo esperar, y envió al I Grupo de Ejércitos hacia el norte, de acuerdo al Plan D. Esta maniobra comprometió a sus mejores tropas, reduciendo su capacidad de combate debido a la desorganización parcial que causó y su movilidad al agotar sus reservas de combustible. Cuando el VII Ejército francés penetró en los Países Bajos, se encontró con que los holandeses ya estaban en plena retirada, por lo que este se replegó hacia Bélgica, para proteger Amberes.[44]

Invasión de los Países Bajos
Ofensiva alemana de 1940 en el Benelux.

El esfuerzo de guerra de la Luftwaffe consistió de 247 bombarderos medios, 147 cazas, 424 aviones de transporte Junkers Ju 52 y 12 hidroaviones Heinkel He 59. La Fuerza Aérea Holandesa (Militaire Luchtvaartafdeling, ML) disponía, por su parte, de 144 aeronaves, de las que la mitad fueron destruidos en el primer día de la invasión. El resto de la aviación holandesa se las arregló para efectuar 332 vuelos antes de dispersarse y solo alcanzó a derribar unos pocos aparatos alemanes, perdiendo 110 propios.[45]​ El XVIII Ejército alemán se hizo con varios puentes durante la batalla de Róterdam, pasando de largo la Línea de Agua desde el sur y penetrando en la Fortaleza Holanda. Una operación separada a cargo de la Luftwaffe, la batalla de La Haya, resultó en un fracaso.[46]​ Por otro lado, los aeródromos de Ypenburg, Ockenburg y Valkenburg fueron capturados pírricamente por lo alemanes y recapturados ese mismo día por fuerzas holandesas.[47]​ Un total de 96 aviones fueron derribados por artillería holandesa.[46]​ Asimismo, las operaciones de transporte de la Luftwaffe se saldaron con 125 Ju 52 destruidos y 47 dañados; pérdidas en el orden del 50 por ciento. La operación aerotransportada implicó también la pérdida de la mitad de los paracaidistas: 4000 soldados, incluyendo 20 por ciento de los suboficiales y 42 por ciento de los oficiales. De estas bajas, 1200 fueron capturados y enviados a Gran Bretaña como prisioneros de guerra.[48]

El VII Ejército francés se vio imposibilitado de bloquear el avance de los refuerzos blindados alemanes de la 9.ª División Panzer, que llegaron a Róterdam el 13 de mayo. Ese mismo día, en el este, tras el fracaso de un intento holandés de retrasar la invasión alemana en la batalla del Grebbeberg, los holandeses se replegaron desde de la Línea Grebbe hacia la Nueva Línea de Agua. El Ejército Holandés, aun en buena medida intacto, se rindió al atardecer del 14 de mayo al considerar que la situación estratégica se había vuelto insostenible y temiendo que la destrucción del Bombardeo de Róterdam –llevado a cabo por bombarderos Heinkel He 111 del Kampfgeschwader 54 y motivo de controversia hasta hoy– se extendiera hacia otras ciudades de los Países Bajos. El documento de capitulación fue firmado al día siguiente, pero el VII Ejército y algunas formaciones coloniales continuaron resistiendo en la provincia de Zeeland hasta el 18 de mayo. La reina Guillermina de los Países Bajos estableció un gobierno en el exilio en Londres.[49]​ Las bajas holandesas fueron de casi 5000 muertos: 2157 del Ejército, 75 de la Fuerza Aérea, 125 de la Armada y 2559 civiles.[50]

Invasión de Bélgica
Formación de la Bolsa de Bélgica, que atrapó al grueso de las fuerzas anglo-francesas.

La Luftwaffe logró imponer rápidamente la superioridad aérea sobre los Países Bajos: habiendo realizado exhaustivas misiones de fotografía aérea, destruyeron 83 de los 179 aviones de la Aeronautique Militaire durante las primeras 24 horas de la campaña, y las 77 misiones operacionales efectuadas por los belgas tuvieron escaso impacto en el desarrollo de la misma.[51]​ Debido a que la composición del Grupo de Ejércitos B se había visto debilitada a causa de los planes anteriores, la ofensiva de distracción del VI Ejército corría peligro de estancarse frente a las sólidas defensas belgas en el Canal Alberto. La principal ruta de aproximación se veía bloqueada por el Fuerte Eben-Emael, considerada la fortaleza más moderna de toda Europa, que controlaba el cruce entre el Mosa y el Canal Alberto.[52]

Batallas de Hannut y Gembloux

La batalla de Hannut (12 y 13 de mayo), en la que participaron unos 1500 vehículos, fue en su momento el más grande enfrentamiento entre tanques jamás librado. Los franceses inutilizaron alrededor de 160 tanques alemanes, mientras que sus bajas fueron 91 tanques Hotchkiss H-35 y 30 Somua S-35.[53]​ La Wehrmacht se hizo con el campo de batalla luego de que las fuerzas francesas emprendieran una retirada ordenada, pudiendo, además, reparar varios de sus tanques dañados. En cuanto a las fuerzas alemanas, la 3.ª División Panzer perdió 20 tanques, y la 4.ª perdió 29.[54]​ Prioux tuvo éxito a nivel táctico, dado que cumplió el objetivo de retrasar a las divisiones Panzer y dar tiempo al I Ejército de atrincherarse.[55][56]​ El ataque alemán contra el I Ejército había tenido lugar al norte de Sedán, que era el principal objetivo de Hoepner. Sin embargo, este no logró impedir el avance francés al Dyle ni destruir al I Ejército. El 14 de mayo, luego de haber sido demorado en Hannut, Hoepner, contra las órdenes de sus superiores, atacó Gembloux. Esta fue la única ocasión en la que tanques alemanes atacaron frontalmente una fortificación en toda la campaña. La 1.ª División Marroquí repelió exitosamente el ataque, inutilizando 42 tanques de la 4.ª División Panzer, de los cuales se repararon 16; esta segunda victoria defensiva francesa fue anulada, sin embargo, por lo que ocurría al sur de Sedán.[57]

Evacuación de Dunkerque

Recreación cinematográfica de la retirada británica en Dunkerque.

El 26 de mayo inició la operación Dynamo y posteriormente la Operación Cycle cuyos objetivos fueron evacuar a las tropas británicas y francesas atrapadas en Dunkerque y El Havre respectivamente. Dinamo fue la más importante y se estima que casi 340.000 soldados aliados lograron escapar, si bien la mayoría eran ingleses. Para asegurar el transporte marítimo se recurrió a la población que voluntariamente o no, entregaron sus barcos para ayudar en la evacuación de los soldados.

Por su parte, los alemanes hostigaron continuamente a los soldados que intentaban escapar del cerco mediante ataques aéreos de la Luftwaffe; sin embargo, las bajas aéreas alemanas fueron mayores que las aliadas. Para detener el avance de los Panzer y dar tiempo a las tropas para escapar, varios cuerpos aliados fueron enviados a mantener el perímetro del cerco. En lo que se conoce como la batalla de Dunkerque, los alemanes tuvieron que detenerse momentáneamente debido a las líneas defensivas que se habían improvisado. A pesar de que la operación fue considerada un éxito, no modificó el irremediable hecho de que la batalla de Francia se había perdido. Durante la evacuación, los alemanes lograron hundir 9 destructores aliados, así como capturar todo el armamento pesado, que se abandonó en las playas.

Conquista de Francia

Ocupación Alemana de Francia.

Si bien la suerte de la batalla estaba echada, todavía le quedaba a Alemania ocupar Francia. Francia había perdido para aquel entonces todo su mejor armamento así como sus mejores divisiones, además sus fuerzas acorazadas eran nulas. El Plan Weygand en el norte se había convertido en una masacre y el pueblo francés no veía la evacuación de Dunkerque desde el mismo punto de vista que los ingleses. Aprovechándose del sentimiento de abandono que sentían los franceses respecto a sus aliados, los ingleses, los alemanes empezaron una campaña de desmoralización cuyo eslogan era: "Los británicos lucharán hasta el último francés". En este punto, aunque ya no parecía posible, la situación de Francia empeoró cuando el 10 de junio, Italia le declaró la guerra. Sin embargo, el ataque italiano no pudo avanzar más de unos kilómetros en un país ya derrotado, esta debilidad caracterizó a Italia durante toda la guerra.

El 5 de junio se reinició el ataque sobre el río Somme, para el 10 de junio el gobierno francés, por obvias razones, decidió abandonar París, a la que declaró ciudad abierta, e instalarse en Burdeos. El 11 de junio Churchill viajó a Briare donde se reunió con el Consejo de Guerra de Francia, que le pidieron desesperados que enviara a todos los aviones que tuviera al cielo francés. Debido al bajo número de escuadrones ingleses que quedaban, Churchill se negó. La verdadera razón de su visita era asegurarse que la flota francesa no cayera en manos alemanas. Una vez que obtuvo la garantía de que esto no sucedería de parte del Almirante François Darlan, Inglaterra dejó a los franceses todo el peso de la guerra en Europa. Pocos días después, el 14 de junio, los alemanes tomaban París sin hallar resistencia.

Sin reservas para repeler el avance alemán por Francia, estos corrieron libres por todo el norte y centro del país. En la última semana de pelea, un gran contingente de soldados escapó a Inglaterra en la llamada Operación Ariel, esta vez desde la provincia de Bretaña. El Segundo Grupo de Ejércitos Francés, que representaba la única fuerza combatiente aliada en Europa, se rindió el 22 de junio cuando Guderian se lanzó contra la Línea Maginot desde el lado oeste, acorralando a los franceses.

Acontecimientos posteriores

Simbólica fotografía: Hitler (centro), el arquitecto Albert Speer (izquierda) y el escultor Arno Breker (derecha) el 23 de junio de 1940, posando frente a la torre Eiffel de París.

El 25 de junio Hitler se reunió con varios altos oficiales franceses, quienes solicitaron un armisticio. Hitler seleccionó el lugar de reunión cerca de Compiègne, ya que allí se había firmado el armisticio con Alemania en la Primera Guerra Mundial. Además se trajo el mismo vagón de ferrocarril donde se había firmado el primer armisticio y se colocó en el mismo lugar donde había estado en 1918. Hitler se sentó en el mismo lugar donde se habían sentado los representantes aliados de la primera guerra y ordenó que los franceses se sentaran en donde se habían sentado los representantes alemanes. Después de leer el preludio del armisticio, Hitler se retiró de la sala, dejando al mariscal de campo Wilhelm Keitel a cargo de las «negociaciones». El acuerdo estipulaba que Alemania ocuparía dos terceras partes de Francia y establecía dimensiones minúsculas para el Ejército francés; cuando los franceses se quejaron ante la dureza de las condiciones, los alemanes dejaron claro que no cederían en ningún punto.

Finalmente se firmó el armisticio y acabó la guerra en Francia. La porción no ocupada quedó controlada por un Gobierno colaboracionista con sede en Vichy y cuyo primer ministro fue el mariscal Philippe Pétain; se la conoció como la «Francia de Vichy».

Charles de Gaulle inmediatamente se declaró en contra del Gobierno de Vichy y proclamó la Francia Libre. Llamó asimismo a formar la Resistencia francesa; varias colonias francesas se unieron a la Francia Libre, si bien la mayoría se quedaron sometidas a la administración de Vichy.

Los británicos no confiaban en el almirante Darlan, que se había vuelto una figura importante en el Gobierno de Vichy, por lo que atacaron a la flota francesa estacionada en Mers el-Kebir, actual Argelia, lo que generó roces entre los aliados ingleses y franceses.

Fuerzas enfrentadas el 10 de mayo

Estado Divisiones Cañones Tanques Aviones
Francia 86 10 700 2268 1401
Reino Unido 10 1300 310 460
Bélgica 22 1400 280[58] 250
Países Bajos 9 700 1 175
Luxemburgo 1 ? ? ?
Polonia 2 (+2) ? 45 75
Total aliados 130 14 100 2904 2361
Alemania 141 7000 2550 4020

Cronología

Tropas alemanas desfilan por París.
  • 10 de mayo: La Wehrmacht lanza una ofensiva sobre el frente occidental con 141 divisiones, 2 flotas aéreas con un total de alrededor de 4.020 aviones y un cuerpo de carros blindados.
  • 10 de junio: El dictador italiano Benito Mussolini declara la guerra a los aliados e invade el sur de Francia a través de los Alpes. La ofensiva, no obstante, es rápidamente frenada y resulta un completo fracaso.

Véase también

Referencias

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  58. Belle, Jacques. La Défaite française, un désastre évitable.

Enlaces externos

  • Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre La Batalla de Francia.
  • [1] Plan de invasión alemana.
  • [2] [3] Plan Maestein.
  • [4] Mapa de la invasión a Holanda.
  • [5] Mapa de la evacuación de Dunquerke.
  • [6] Mapa del reparto de Francia.
  • [7] Mapa del ataque a Flandes.
  • [8] Mapa de la bolsa de Bélgica.