Lenguas de Argentina

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Lenguas de la Argentina»)
Saltar a: navegación, búsqueda

El uso del idioma español es predominante, entendido y hablado como primera o segunda lengua por casi toda la población de la República Argentina, que según las últimas estimaciones supera los 40 millones.[1]

El inglés es la segunda lengua más conocida en el país, y su enseñanza es obligatoria desde la escuela primaria en varias provincias. Argentina es el único país latinoamericano calificado como país de "alta aptitud" en el inglés, ubicándose en el puesto 15 a nivel mundial, según un informe del Índice de Aptitud en Inglés (EF EPI).[2][3]​ El inglés es, además, la lengua que se usa por la mayoría de los habitantes de las islas bajo control del Reino Unido que para Argentina constituyen el departamento Islas del Atlántico Sur de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

El guaraní y el quechua son otras lenguas importantes con más de un millón de hablantes cada uno (en 2015).[cita requerida]

Existen unas 25 lenguas[cita requerida] indoamericanas vivas y existieron varias (hoy extintas) en diversas regiones. Las lenguas indoamericanas vernáculas (nativas del territorio argentino) vivas son habladas por muy pocas personas. Por otra parte, el lunfardo que es una jerga y argot tipo pidgin con predominio de palabras originadas en lenguas italianas como el piamontés, ligur o «zeneise», calabrés, siciliano, lombardo, etc., hablado en la Zona Núcleo de Argentina desde al menos 1880. Por otra parte el portuñol es un pidgin de portugués brasileño y español hablado desde aproximadamente 1960 en las zonas de Argentina fronterizas con Brasil.

Otra lengua nativa es la lengua de señas argentina (LSA), lengua señalada por las comunidades sordas que surge claramente a partir de 1885 e influencia a muchas otras lenguas de señas de países limítrofes.

Entre los hablantes de lenguas no vernáculas se encuentran (aparte de los más de 40 millones de argentinos que hablan el español (principalmente el español rioplatense como lengua materna, lengua coloquial y lengua vehicular); los del italiano (alrededor de 1.500.000 [un millón quinientasmil] personas).[4]​ Por otra parte los desconocedores de antropología y lingüística suelen muy erróneamente incluir como «lenguas vernáculas» al guaraní (impuesto por la invasión de los avá procedentes de la Amazonia hacia el siglo XV DEC y propagado por los misioneros europeos jesuitas en lo que hoy es el NEA como lengua vehicular entre diversas etnias que nada tenían de linajes avá o «guaraníes»); algo similar ocurrió en el NOA con el quechua y el aimara impuestos tras la invasión inca procedente del sureste peruano y lo que hoy es el norte del Collao o Altiplano boliviano en el NOA y el extremo noroeste del Cuyo en el siglo XV DEC y luego aún más difundido por los misioneros jesuitas y franciscanos como lengua vehicular para la catequesis a partir de la Conquista española en el siglo XVI y que, actualmente tras la migración ocurrida desde Bolivia y de Perú a partir de la segunda mitad de la década de los 1990.

Luego de las antecitadas lenguas e idiomas le siguen el alemán (cerca de 400 000, incluyendo un número significativo de hablantes del dialecto alemán del Volga y del plautdietsch). Los idiomas árabe, francés, portugués, ruso, euskera, gallego, catalán (o valenciano), asturiano, yidish oriental, chino (unos 100 000 hablantes, principalmente de los dialectos de Fujian y de Taiwán), coreano, japonés (alrededor de 50 000, en su mayoría hablantes de okinawense),[cita requerida] rumano, occitano, lituano, letón, estonio, ucraniano, bielorruso, croata, esloveno, checo, eslovaco, finés, sueco, danés, noruego, islandés, irlandés, neerlandés, polaco, húngaro, serbio, bosnio, albanés, griego, macedonio, búlgaro, hebreo, turco, armenio, romaní vlax (lengua de los roma, llamados vulgarmente «gitanos») también son importantes.

Lengua oficial[editar]

Dialectos del idioma español hablados en Argentina según Berta Elena Vidal de Battini.[5]

La República Argentina no ha establecido por norma legal ningún idioma oficial; con todo, el idioma castellano es el utilizado (desde la fundación del estado argentino) por la administración de la república y en el que se imparte la educación en todos los establecimientos públicos, hasta tal punto que en los niveles básico y secundario existe como asignatura obligatoria la de la lengua castellana (asignatura llamada «Lengua»). Tal obligatoriedad es una imposición que ha resultado en un factor de cohesión social entre los millones de habitantes de Argentina. Existe una Academia Argentina de Letras, fundada en 1931, que desde 1952 colabora regularmente con la Real Academia Española para el registro de las variantes locales.

Si bien la Constitución Nacional establece como función del Congreso Nacional «reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos», a éstos aún no se les ha reconocido la oficialidad de sus lenguas nativas, excepto en las provincias de Chaco y Corrientes.

El idioma castellano en Argentina se presenta principalmente a través del dialecto rioplatense. También existen un dialecto en la región de Cuyo y el acento cordobés. En el norte se habla un español andino y el noreste tiene grandes influencias del español paraguayo.[5]

Clasificación[editar]

Las lenguas indoeuropeas de Argentina habladas por comunidades estables pertenecen a cinco ramas: romance (español y portugués), germánico occidental (plautdietsch y alemán estándar), celta britónico (galés) y indoario central (romaní).

Las lenguas indígenas de Argentina por otra parte son más diversas y pertenecen a diferentes familias lingüísticas entre ellas:

Clasificación de las lenguas indígenas de Argentina
Familia Grupos Lengua Territorio
Lenguas aimaras
Familia de dos lenguas de los Andes Centrales que ha estado largo tiempo en contacto con las lenguas quechuas y se han influido mutuamente de forma intensa. En las últimas décadas han migrado más hablantes de aimara desde países vecinos.
Aimara Jujuy
Lenguas arahuacas
Una de las mayores familias de lenguas de América del Sur, se extiende por gran parte del subcontinente. Los chanés o isoceños ya no hablan el idioma chané, sino una lengua tupí-guaraní o castellano.
Paraná-Mamoré Chané (†) Región chaqueña
Lenguas charrúas
Lenguas mal documentadas y de clasificación difícil. Se creían extintas desde hace más de un siglo, pero en 2005 apareció el último semihablante de chaná.
Chaná (†) Región pampeana
Charrúa (†) Región pampeana
Lenguas chon
Familia de lenguas de la Patagonia y Tierra del Fuego. De las cuatro lenguas chon que se conocen con seguridad solo queda menos de 10 hablantes de tehuelche. Es posible que estos idiomas estén relacionados de lejos con el puelche o gününa yajüch y con el querandí.
Continental Teushen (†) Patagonia
Tehuelche Patagonia
Insular Haush (†) Tierra del Fuego
Selknam (†) Tierra del Fuego
Lenguas huarpes
Una pequeña familia de lenguas o dos dialectos de una lengua aislada, se extinguieron a mediados del siglo XVIII.
Allentiac (†) Norte de Cuyo
Millcayac (†) Sur de Cuyo
Lenguas lule-vilela
El vilela está en peligro inminente de extinción y el lule o tonocoté se extinguió en el siglo XVIII. La relación entre ambas lenguas no es unánimente aceptada y quienes la niegan atribuyen las semejanzas que existen al contacto entre los dos idiomas.
Lule o tonocoté (†) Región chaqueña
Vilela Chaco y Santiago del Estero
Lenguas mataco-guaicurú
Son dos grupos de lenguas del Chaco que se hablan en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. Es la familia con más representantes en Argentina.
Mataco o mataguayo Chorote Formosa
Maká Formosa
Nivaclé Formosa
Wichí Chaco, Formosa y Salta
Guaicurú Abipón (†) Región chaqueña
Mocoví Chaco y Santa Fe
Pilagá Chaco y Formosa
Toba o Qom Chaco y Formosa
Lenguas quechuas
Lenguas de los Andes Centrales que han estado en prolongado contacto con las lenguas aimaras y se han influido mutuamente entre sí. Fueron introducidas al actual territorio argentino durante la expansión del imperio inca y la evangelización de los misioneros católicos. La migración reciente desde países vecinos ha incrementado el número de hablantes de quechua sureño.
Quechua II Quichua santiagueño Santiago del Estero
Quechua sureño Jujuy
Lenguas tupí
Las lenguas tupíes se hablan principalmente en la cuenca del Amazonas, pero también en el Chaco y zonas vecinas. Dentro del territorio argentino se hablan lenguas del grupo guaraní, algunas proceden de migraciones recientes desde países vecinos.
Lenguas tupí-guaraní Chiripá Misiones
Guaraní correntino Corrientes
Guaraní misionero (†) Región chaqueña
Guaraní occidental argentino Formosa y Salta
Kaiwá Misiones
Mbyá Misiones
Tapiete Salta
Lenguas aisladas
Se ha intentado agrupar estas lenguas en familias más amplias, aunque sin resultados concluyentes. Por ejemplo, se ha intentado relacionar el mapudungún con las lenguas mayenses y penutias de América del Norte, y con las lenguas arahuacas, lenguas uru-chipaya y varias otras familias de América del Sur.
Kunza (†) Noroeste
Mapudungún Patagonia
Puelche (†) Patagonia
Yagán (1 hablante en Chile) Archipiélago fueguino
Lenguas no clasificadas
Además existe un conjunto de lenguas con documentación muy escasa y referencias a lenguas de pueblos extinguidos, que no han podido ser clasificadas por falta de información.
Cacán (†) Noroeste
Comechingón (†) Sierras Pampeanas
Pehuenche antiguo (†) Patagonia
Querandí (†) Región pampeana
Sanavirón (†) Noroeste y Sierras Pampeanas

(†): extintos

Lenguas vivas[editar]

Además del español, se registran en Argentina las siguientes lenguas vivas con desarrollo local propio:

Europeas[editar]

  • El portuñol es hablado en las zonas limítrofes con el Brasil. Se trata de un pidgin de español y portugués.
  • El lunfardo es una forma dialectal nacida en Buenos Aires, fuertemente influido por las lenguas de los inmigrantes; sobre todo por dialectos procedentes de las distintas regiones italianas; así, «lunfardo» deriva de la palabra lombardo, pero también el portugués, el gallego, el francés, el inglés y el yidish le proveyeron al habla argentina numerosos elementos léxicos y sintácticos, así como la pronunciación típica del español rioplatense. El lunfardo ha ejercido un fuerte influjo en el habla informal de todo el país, sobre todo mediante su uso en las letras de tango y en la poesía porteña.
  • El galés, cymraeg, y gymraeg o Welsh, hablado en Chubut: lengua indoeuropea del agrupamiento céltico insular británico, el galés es el primero o segundo lenguaje de unas 25 000 personas en 1998[6]​ (descendientes de inmigrantes galeses de la segunda mitad del siglo XIX) en la provincia del Chubut. Una estimación de 2008 señala que el número de hablantes pudo haber descendido a tan solo unos 5000.[7]
  • El plautdietsch o bajo alemán, hablado por colonias menonitas disemninadas sobre todo en La Pampa, aunque también en pequeñas comunidades en otras provincias.
  • El dialecto alemán, de los alemanes étnicos del río Volga en Rusia, hablado especialmente en las provincias de Santa Fe, Entre Ríos, parte de La Pampa y varios sectores de la provincia de Buenos Aires. Asimismo, conservado entre los descendientes de los inmigrantes venidos directamente de Alemania así como de otros países germanófonos como Suiza o Austria.

Lengua de señas[editar]

La lengua de señas argentina, entendida por alrededor de dos millones de personas sordas de la Argentina, sus instructores, descendientes y otros. Se diferencian variantes regionales, tales como la de Córdoba.

Lenguas quechuas[editar]

El quechua sureño se corresponde con el quechua II-C del mapa.

El quechua sureño: de la familia de lenguas quechuas. Presenta 7 variaciones que se enmarcan en su origen geográfico. Aquí se detallan el sudboliviano y la lengua quichua santiagueña:

  • El quechua sudboliviano: hablado por habitantes del occidente boliviano residentes en Argentina y sus descendientes. Esta misma variedad se habla en zonas (generalmente rurales fronterizas con Bolivia) de Jujuy y de Salta; después del castellano es la segunda lengua del país más difundida [cita requerida]y la lengua indígena más importante de América[cita requerida], ya en 1971 tenía 855 000 hablantes a los que habría que sumarles unos 70 000 posibles en Salta.[8]
  • El quichua santiagueño: de la familia quechua II C (o quechua wanp'una meridional). Distinto del quechua boliviano, con una similaridad lexical del 81 % con este. Hablado por 100 000 personas, según datos de Censabella (1999), aunque otras estimaciones elevan la cifra a 140 000[9]​ o 160 000[10]​ hablantes[11]​ en la provincia de Santiago del Estero (departamentos de Figueroa, Moreno, Robles, Sarmiento, Brigadier J. F. Ibarra, San Martín, Silipica, Loreto, Atamisqui, Avellaneda, Salavina, Quebrachos, Mitre, Aguirre, parte del departamento Taboada a lo largo del río Salado), sudeste de la provincia de Salta y Buenos Aires. Existe una cátedra para su estudio y conservación en la Universidad Nacional de Santiago del Estero. El cálculo más pequeño habla de un mínimo de 60 000 hablantes en el año 2000.[8][12]​ Sus hablantes se componen de una población criolla que en la actualidad no se autoreconoce como indígena (aunque admite un pasado indígena).[13]

Lenguas tupí-guaraníes[editar]

Distribución del idioma guaraní en América del Sur.

En las provincias de Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Entre Ríos[14][15]​ y Buenos Aires donde los dialectos del idioma guaraní argentinos son hablados o conocidos por cerca de un millón de personas, incluyendo inmigrantes paraguayos que hablan el guaraní paraguayo o el jopará (2005).[11]​ En Corrientes, en donde se habla el dialecto guaraní argentino se decretó en 2004 la cooficialidad de la lengua guaraní y su uso obligatorio en la enseñanza y gobierno.

  • El chiripá, tsiripá, txiripá, nhandeva, ñandeva, avakatueté o apytare, dialecto apapocuva: lengua de la familia tupí guaraní, subgrupo I. Unos pocos hablantes en la provincia de Misiones y entre inmigrantes paraguayos.
  • El mbyá, mbua, guaraní oriental argentino o mbyá: de la familia tupí-guaraní, subgrupo 1. Similitud léxica de un 75 % con el guaraní paraguayo. En 2002 contaba con unos 3000 hablantes en la provincia de Misiones.[8]
  • El guaraní occidental argentino, guaraní oriental boliviano, chawuncu o chiriguano, dialectos chané e izoceño: de la familia tupí-guaraní, subgrupo 1. Unos 15 000 hablantes en las provincias de Salta y Formosa.[12]
  • El guaraní correntino o guaraní argentino: perteneciente a la familia tupí-guaraní. Hablado (junto al castellano) por hasta un 70 % de la población de origen de la provincia de Corrientes[11]​(alrededor de 350 000 personas).[13]​ El gobierno correntino decretó en 2004 la cooficialidad de la lengua guaraní y su uso obligatorio en la enseñanza y gobierno, aunque aún no ha sido reglamentado.
  • El kaiwá, caingua, caiwá o kayova, llamado pai tavyterá en Paraguay: de la familia tupí-guaraní, subgrupo 1. Hablado por no más de 510 personas en la provincia de Misiones.[8]
  • El tapieté, guarayo, guasurangue, tirumbae, yanaigua o ñanagua: de la familia tupí-guaraní, subgrupo 1, hablado por unas 100 personas de una aldea cercana a Tartagal en Salta.[8]
  • El guaraní misionero o jesuítico fue una antigua variedad del guaraní hablada en las Misiones jesuíticas. Se exitinguió hacia 1800.

Mapudungun[editar]

El mapudungun, araucano, mapuchedungun, chedungun, mapuche o mapudungu, dialectos: pehuenche, nguluche, huilliche, ranquelche: una lengua aislada con aproximadamente 40 000[16][17][18]​ a 100 000[8]​ hablantes en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz en el año 2000.

Aimara[editar]

Aimara central: lengua del grupo aimara, hablada por 30 000 habitantes de Jujuy,[8]​ del norte de Salta, además de inmigrantes de la puna boliviana y de Perú.

Lenguas mataco-guaicurúes[editar]

Extensión del dominio de las lenguas mataco-guaicurú.

Del grupo mataco o mataguayo:

  • Chorote iyojwa'ja, choroti, yofuaha o eklenjuy: de la familia mataco-guaicurú, es un idioma distinto del chorote iyo'wujwa. Hablado en 1982 (no hay datos más recientes) por unas 1500 personas en el nordeste de la provincia de Formosa.[8]
  • Chorote iyo'wujwa, choroti, manjuy o manjui: de la famila mataco-guaicurú. Cuenta con unos 800 hablantes en 1982,[8]​50 % de ellos monolingües, mezclados con los hablantes del chorote iyojwa'ja. Actualmente es hablado por apenas 400 personas.[12]
  • Nivaclé, ashlushlay, chulupi, churupi, chulupie, chulupe, dialectos nivaclé de la selva y nivaclé del río: de la familia mataco-guaicurú, cuenta con unos 200 hablantes en el nordeste de la provincia de Formosa.[8]​ El término «chulupí» y similares son peyorativos y como la palabra "guaycurú" (que en guaraní significa algo así como "bárbaros") procede de los invasores guaraníes.
  • Wichí lhamtés güisnay, mataco güisnay, güisnay, mataco pilcomayo, o mataco: de la familia mataco-guaicurú, hablado por unas 15 000 personas en el área del río Pilcomayo, provincia de Formosa.[8]​ El término «mataco» para designar las lenguas y los pueblos wichí es peyorativo y procede de los invasores hablantes de runa simi (hablantes de quechua).
  • Wichí lhamtés nocten, mataco nocten, nocten, noctenes u oktenai: de la familia mataco-guaicurú, hablado por alrededor de 100 personas en la frontera noreste del país, hasta la zona de Clorinda.[8]
  • Wichí lhamtés vejoz, mataco vejoz o vejos, dialecto vejoz del Bermejo: de la familia mataco-guaicurú. Cuenta con unos 25 000 hablantes distribuidos en las provincias de Chaco y Formosa.[8]​ Su área de influencia, en general, se encuentra al oeste de la del Toba, a lo largo del curso superior del río Bermejo y en el río Pilcomayo. No es inteligible con otros lenguajes del Chaco, y se lo habla también en Bolivia.

Del grupo guaicurú:

  • Mocoví, mocobí o mbocobí: de la familia mataco-guaicurú. En el año 2000 había unos 4530 hablantes en Formosa, el sur del Chaco y el noreste de la provincia de Santa Fe.[8]​ Para 2008 la cifra había pasado peligrosamente hasta 3000 o 5000 personas.[11]
  • Pilagá o pilaca: de la familia mataco-guaicurú, dialectos toba-pilagá (toba del Oeste o sombrero negro) y chaco pilagá (toba del Sur): de la familia mataco-guaicurú, hablado por unas 2000 a 5000 personas en las cuencas de los ríos Pilcomayo y Bermejo, provincias de Formosa y Chaco.[11]​ En 2004 era hablada por 4000 personas.[8]
  • Qom, chaco sur, qom, toba qom o toba sur, dialectos toba del Sudeste y toba del Norte: del grupo mataco-guaicurú. Hablado en el año 2006 por 40 000 a 60 000 personas de la etnia kom'lik en el este de las provincias de Formosa y del Chaco.[11]​ Diferente del toba-pilagá y del toba maskoy hablado en Paraguay. En 2000 era hablada por 21 410 indígenas (19 800 en Argentina).[8]

En peligro de extinción[editar]

  • Tehuelche, tehuelche meridional, aoniken, gunua-kena, gununa-kena, inaquen: de la familia chon. En el censo de 1966 se registraron apenas 200 hablantes en Santa Cruz.[11]
  • Vilela: perteneciente a la familia lule-vilela, y casi extinto. Lo hablan unas 20 personas en la ciudad de Resistencia, provincia del Chaco.
  • Chaná, lengua de la familia charrúa o charruana, cuyos idiomas desaparecieron hacia inicios de siglo XIX al oeste del río Uruguay, sucediendo lo mismo hacia 1830 al este del mismo río. Sin embargo, a mediados de 2005 un habitante de la ciudad entrerriana de Nogoyá dio a conocer que conservaba por transmisión oral familiar la lengua chaná, y mencionó más de 250 vocablos y frases, entre ellas todas las palabras charrúas y chanás conocidas.

Lenguas extintas[editar]

Distribución aproximada de lenguas en el extremo meridional de Sudamérica en tiempos de la Conquista.

Además de las lenguas indígenas sobrevivientes, antes del contacto con los europeos y durante algún tiempo durante la conquista de América en Argentina se hablaron además las siguientes lenguas, que la actualidad están extintas:

  • Abipón: de la familia mataco-guaicurú, hablado por los abipones, y relacionado con el kadiweu, no parecen quedar hablantes vivos de esta lengua.
  • Cacán, calchaquí, cacano o diaguita: lengua hablada por los pazioca («diaguitas»). Lengua no clasificada por falta de información.
  • Chané: de la familia arawakana, sin clasificación de subgrupo.[cita requerida] Se lo ha comparado con el guana o kashika del Paraguay, o con el terena de Brasil, pero ambos son distintos. Se habló en la provincia de Salta, hace unos 300 años. El grupo étnico es llamado izoceño, y ahora habla guaraní occidental.
  • Kunza, cunza, likanantaí, lipe, ulipe, o atacameño lengua de la etnia atacameña (lickan-amtay), extinto también en Chile. A falta de más información se considera una lengua aislada.
  • Henia-camiare o hênia-kamiare: hablada por la etnia del mismo nombre más conocida como comechingones. No hay elementos suficientes para establecer su pertenencia a alguna familia, ni es posible intentar una reconstrucción.
  • Querandí: lengua de los antiguos pampas también conocidos como querandíes. Su existencia como única lengua es especulativa. Las pocas palabras conocidas se han intentado relacionar con el puelche y con lenguas chon.
  • Allentiac y millcayac, lenguas pertenecientes a la familia huarpe (nombre que también suele darse a la primera), habladas otrora en la región de Cuyo. La escasez de elementos remanentes impide intentar una clasificación de mayor rango.
  • Lule-toconoté: considerado de la familia lule-vilela, algunos autores afirman que lule y toconoté no serían la misma lengua, hablada por pueblos que habitaban en parte del territorio de la actual provincia de Santiago del Estero, y en parte migraron hacia el Chaco a mediados del siglo XVII.
  • Ona, aona, selknam o shelknam: de la familia chon, extinta en la década de 1990 o en la de 2000.
  • Puelche, tehuelche septentrional, gennaken o pampa: lenguaje aislado, posiblemente con un parentesco remoto con las lenguas chon. Rodolfo Casamiquela trabajó con sus últimos hablantes a mediados del siglo XX.
  • Yagán, yámana o háusi-kúta (también yaghan, yagán, yagana): lengua hablada por los aborígenes de las zonas litorales meridionales del archipiélago fueguino. Se extinguió en la Argentina a inicios de siglo XX, aunque se conservan un gran diccionario elaborado por Thomas Bridges y algunas importantes palabras en la toponimia como Ushuaia, Lapataia, Tolhuin, etc. Queda solamente una hablante nativa en Chile, Cristina Calderón.
  • El guaraní misionero se habló en el área y tiempo de influencia de las misiones jesuíticas, entre 1632 y 1767, desapareciendo definitivamente hacia 1870, pero habiendo dejado importantes documentos escritos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Aún hay niños que sólo hablan el guaraní y no entienden el castellano». Artículo en el sitio web FM La Ruta.
  2. «¿En qué países de América Latina hablan el mejor inglés como segundo idioma?». Consultado el 1 de julio de 2016. 
  3. «EF EPI: Índice de nivel de inglés de 2015». Consultado el 1 de julio de 2016. 
  4. Ethnologue.
  5. a b Vidal de Battini, Berta (1964): El español de la Argentina: estudio destinado a los maestros de las escuelas primarias, cartografía de María Teresa Grondona. Buenos Aires: Consejo Nacional de Educación.
  6. Ethnologue report for language code: Welsh
  7. Asamblea de Gobierno de Gales (2008). «Wales and Argentina». Artículo en el sitio web Wales.com. Consultado el 17 de junio de 2012.
  8. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Ethnologue report for Argentina
  9. Martorell de Laconi, Susana (2004). Voces del quichua en Salta y otros estudios. San Miguel de Tucumán: Instituto de Investigaciones Lingüísticas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán; pág. 139.
  10. Alderetes, Jorge R.; y Albarracín, Lelia I. (2004). «El quechua en Argentina: el caso de Santiago del Estero». En: International Journal of the Sociology of Language, 169 (número especial: «Quechua sociolinguistics»), pág. 84.
  11. a b c d e f g Vid. Martínez, Angelita (2008), «Argentina», en Palacios Alcaine, Azucena (coord.), El español en América: contactos lingüísticos en Hispanoamérica, Barcelona: Ariel; pp. 258-59. Los inmigrantes bolivianos en la Argentina, que en su mayoría hablan quechua, se distribuyen por el país en un 39 % en Buenos Aires, 20 % en Jujuy, 14 % en Salta, 10 % en Mendoza y el resto en Chubut, Neuquén y Santa Cruz. Por otra parte el idioma wichi es una de las lenguas indígenas con más hablantes, suman entre sus distintas variedades un total de 35 000 a 60 000 personas, se ubica en las provincias de Chaco, Formosa y Salta.
  12. a b c Castellano - La Página del Idioma Español = El Castellano - Etimología - Lengua española
  13. a b Archivo: Situación sociolingüística de los pueblos indígenas en la Argentina
  14. Jesús Romero, entrerriano, lucha por mantener vivo el guaraní de su provincia
  15. H. Cámara de Diputados de la Nación: PROYECTO DE DECLARACIÓN
  16. Glosario de lenguas indígenas sudamericanas, Edgardo Civallero, Universidad Nacional de Córdoba (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)., pág. 21.
  17. Lingva Prismo
  18. Barbara F. Grimes, Richard Saunders Pittman & Joseph Evans Grimes (1992). Ethnologue: languages of the world. Dallas: Summer Institute of Linguistics, pp. 12 y 27.

Enlaces externos[editar]