Alemanes del Volga

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Alemanes del Volga
Wolgadeutsche
Bundesarchiv Bild 137-037542, Westpreußen, Russlanddeutsche Flüchtlinge.jpg
Alemanes del Volga en un campo de refugiados en Schneidemühl, Alemania, en 1920.
Idioma Ruso, alemán
Religión Luteranismo, Catolicismo romano, Iglesias bautistas, Menonita
Asentamientos importantes
1.º Flag of Russia.svg Rusia [1]
394,138 hab.
2.º Bandera de Kazajistán Kazajistán [2]
200,000 hab.
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Los alemanes del Volga (en alemán Wolgadeutsche o Russlanddeutsche, «alemanes de Rusia»; en ruso Поволжские немцы, Povólzhskie nemtsy) eran alemanes étnicos que vivían en las cercanías del Volga en la región europea meridional de Rusia, alrededor de Sarátov y al sur, que conservaron el idioma alemán, la cultura alemana, sus tradiciones e iglesias, todas cristianas: católicos, protestantes luteranos y menonitas. Numerosos alemanes del Volga emigraron a Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina y otros países a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Sobre el final del siglo XX, muchos de los que aún quedaban en Rusia y otros sitios de deportación, emigraron a Alemania.

En Rusia[editar]

Catalina II.

Comenzaron a emigrar desde 1763 principalmente de Hesse, Renania-Palatinado, Baden-Wurtemberg y Baviera para reunirse en la ciudad de Büdingen, en Oberhessen, y emprender todos juntos el viaje hacia Rusia, aceptando una invitación de la emperatriz Catalina II de Rusia de afincarse en las tierras del bajo Volga. Allí fundaron en 1764 la primera aldea (Dobrinka), a la que llegaron cinco años más tarde un centenar, totalizando cerca de 30 000 habitantes en esa primera colonización.

Al lado occidental del Volga se lo llamó Bergseite /bérgsaite/ (lado montañoso) y al lado este, Wiesenseite /vísensaite/ (lado de prados o llano). Así, las colonias fundadas se identifican como las que son de la Bergseite o de la Wiesenseite, y se fijó como capital de la primera la ciudad de Sarátov, y como capital o centro jurídico de la segunda, a Samara.

La inmigración alemana a esta zona se mantuvo relativamente constante durante casi 100 años, aunque hacia el último período algunos se asentaron en las tierras de Odesa, a orillas del mar Negro, en respuesta a otro edicto que invitaba a colonizar especialmente a alemanes, pero esta vez de parte del zar Alejandro I de Rusia, nieto de Catalina. Este grupo es conocido como los alemanes del Mar Negro.

Las profesiones de los alemanes asentados en el Volga eran muy diversas: farmacéuticos, médicos, abogados, ingenieros, profesores, así como zapateros, herreros, panaderos, demás artesanos y una mayoría de agricultores que buscaban un lugar de paz para vivir, ya que Alemania estaba padeciendo el largo sufrimiento de las guerras sucesivas entre ducados. Durante el siglo XVII tuvo lugar la guerra de los Treinta Años, que duró de 1618 a 1648, y ya entrado el siglo XVIII, la guerra de los Siete Años, de 1755 a 1763. Por aquel entonces, la zarina Catalina La Grande, ella misma alemana, invitaba a sus compatriotas a través de edictos a colonizar las tierras sobre las que tenía soberanía y les prometía una serie de condiciones o privilegios que, a su criterio, les facilitarían el movimiento migratorio. Por caso, práctica libre de la religión (el único requisito era que sólo podían ir los que fueran cristianos), exención del servicio militar, libre ejercicio y uso del idioma natal, organización escolar propia y dirección administrativa de sus colonias y aldeas por estatutos propios, entre otros. En síntesis, lo que Catalina les prometía era continuar siendo étnica y jurídicamente alemanes, aunque se trasladaran a vivir a las heladas estepas rusas como ella lo deseaba.

Sin embargo, si bien eso les fue respetado, al llegar a Rusia fueron obligados a confinarse por completo a las actividades del campo, y sólo unos pocos pudieron dedicarse a su profesión o a vivir de lo que habían estudiado tal como lo deseaban. Al mismo tiempo que se les impedía salir del territorio, debieron jurar fidelidad a su majestad imperial. De esta manera, los alemanes entendieron que sólo vivirían para trabajar, y durante varias generaciones los ancianos murieron sin haber conocido el esparcimiento. Confiaron en que si lograban llevar una vida sumamente austera y podían cumplir con todas las privaciones que se imponían, sus hijos podrían gozar de una mejor condición, lo que les permitiría hacer valer sus derechos.

El riguroso abocamiento al trabajo por parte de los alemanes y su intransigente sentido del deber, hicieron que ni ellos ni sus descendientes se permitieran la ociosidad, como tampoco gozar de comodidades que se basaran en acortar las jornadas de trabajo, y durante muchos años se había prohibido la celebración de fiestas, con excepción de los ritos religiosos, que eran cumplidos con suma adhesión por toda la comunidad.

Como consecuencia de eso, al cumplirse el primer siglo de la colonización alemana en el Volga, las espigas de trigo cubrían una superficie mayor a la de la Suiza actual, y los alemanes del Volga se convirtieron en importantes terratenientes. No obstante, nunca delegaron las tareas rurales, de modo que las familias que se encontraban en mejor posición económica continuaron trabajando sus campos para poder enviar a sus hijos a estudiar a universidades de Alemania. Una vez graduados, a muchos les era prohibido regresar de nuevo a Rusia para ver a sus padres y tomar contacto con sus seres más directos, por lo que varias familias se desesperanzaron y creyeron que ya nada podían hacer.

Algunas de las principales colonias alemanas en la región del Volga.

La eficiencia que lograron durante todos sus propios gobiernos, la adhesión total al trabajo y los contratos de radicación y colonización favorecieron el desarrollo de las colonias y ciudades. A los descendientes de los primeros pobladores les aseguraban quedar exentos "eternamente" de la mayoría de las obligaciones que tenían los propios habitantes de Rusia, incluida la de prestar servicio militar. La alta tasa de natalidad, junto con la continua inmigración, multiplicó notablemente la población alemana en el Volga, al punto que entre 1838 y 1880 sólo la cantidad de aldeas alemanas que se encontraban circundantes al río ascendía a 583. Conservaron con extrema rigurosidad el idioma alemán y el cúmulo de tradiciones heredadas de sus familias y maestros, y no se daban casamientos mixtos entre rusos y alemanes. De este modo, mantuvieron intacto el legado antropológico y cultural de sus ancestros.

Pese a los logros que habían alcanzado, en 1864 las penurias se agudizaron debido a las pérdidas de los privilegios otorgados por Catalina la Grande. Esto provocó que fuertes contingentes de alemanes comenzaran a emigrar hacia América a partir de 1872. Sus destinos fueron Canadá y Estados Unidos especialmente entre los evangélicos, mientras que muchos católicos optaron por Argentina, Brasil, Chile, y Uruguay.

En Norteamérica[editar]

Canadá[editar]

Desde 1874 hasta 1879 llegaron contingentes de menonitas a Canadá y se asentaron en Winnipeg y Columbia Británica, especialmente en Vancouver, mientras que otros grupos se afincaron en la provincia de Alberta.

Desde la segunda etapa en 1893, las oleadas estaban constituidas por grupos de alemanes de confesiones cristianas diversas: católicos, luteranos, bautistas.

La tercera se dio en 1897; la cuarta entre 1923 y 1932 con contingentes de alemanes de la zona de Odesa y Mar Negro. (Nótese que la población en el Volga ya se encontraba diezmada por la persecución y la muerte en los Gulags soviéticos).

Y la quinta, en 1947, nuevamente con inmigrantes alemanes llegados desde el Mar Negro.

Estados Unidos[editar]

Estatua conmemorativa de una familia de alemanes del Volga en Victoria, Kansas, EE. UU.

Desde 1872 hasta 1891 llegaron contingentes de alemanes procedentes de Rusia a Estados Unidos y se fueron asentando en los estados de Dakota del Norte, Dakota del Sur, Nebraska, Iowa, Kansas y Arkansas.

A partir de 1848, los alemanes católicos prefirieron tomar el rumbo de América del Sur, ya que el gobierno de Estados Unidos era mayoritariamente afín al protestantismo, a diferencia de Brasil y Argentina, en que la mayor parte de la población era católica.

Referencia histórica en Hays, Kansas, EE. UU.

En Sudamérica[editar]

Brasil[editar]

Hacia 1876 el Imperio de Brasil, actual Brasil, era una monarquía y Pedro II invitó a los alemanes del Volga a poblar su territorio. A partir de entonces, las oleadas de inmigrantes alemanes se afincaron en los estados de São Paulo, Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur.

Uruguay[editar]

Muchos de los que se afincaron en Uruguay ya habían desembarcado en Porto Alegre y de allí se dirigieron hacia el sur por tierra. Una minoría desembarcó en Montevideo y otros llegaron como resultado de colonizaciones "hijas" de alemanes del Volga de la provincia argentina de Entre Ríos, que linda con la frontera uruguaya.

Argentina[editar]

Los que llegaron a la Argentina lo hicieron merced a una ley del entonces Presidente argentino Nicolás Avellaneda. La primera colonia se estableció en Hinojo, cerca de Olavarría en la Provincia de Buenos Aires, el 5 de enero de 1878, y otros lo hicieron en el departamento entrerriano de Diamante el 24 de enero del mismo año, fundando General Alvear. Más tarde lo fueron haciendo en el resto de las provincias. La población total de descendientes de alemanes del Volga en la Argentina está estimada en algo más de 2 500 000 de habitantes.[3]

Banderas de Argentina, de la Provincia de Buenos Aires y de Alemania frente a la iglesia de la colonia San José de Coronel Suárez o Colonia Dos.
Señalización bilingüe en San José, Coronel Suárez.
Provincia de Buenos Aires
Provincia de Entre Ríos[4]
Provincia de La Pampa
Provincia de Córdoba
Provincia del Chaco
Provincia de Formosa
  • Villa Gral Belgrano

Hoy encontramos descendientes de alemanes del Volga en los pueblos que se formaron sobre la base de dichas colonias y en ciudades cercanas a estas. La mayor parte de la población de las ciudades de Crespo en la Provincia de Entre Ríos, de Coronel Suárez en la Provincia de Buenos Aires, y de Juan José Castelli en la Provincia del Chaco, está compuesta por descendientes de alemanes del Volga.

República Autónoma de los Alemanes del Volga[editar]

Volga German03.png

Los alemanes del Volga habían llegado a tener su propia república, la República Autónoma de los Alemanes del Volga de la Unión Soviética, fundada el 6 de enero de 1924. En 1941 por decreto de Stalin, les fue borrada del mapa (ukaz del 28 de agosto de 1941). Absolutamente todo el territorio les fue confiscado, y las viviendas fueron ocupadas por comunistas rusos. Los alemanes del Volga nunca más pudieron regresar a la zona, y los pocos sobrevivientes debieron emigrar como desposeídos.

Persecución y genocidio de los alemanes del Volga[editar]

Deportación a Siberia[editar]

Entre 1928 y 1940 tuvo lugar la política de estalinización, durante la cual se les confiscaron todas sus propiedades y granjas. En 1941 todos los alemanes del Volga fueron desterrados sin excepción, incluyendo a todo habitante de la URSS que fuese de ascendencia alemana, como los alemanes del Cáucaso, los del Mar Negro, los de Volhynia, etc, incluso los soldados del ejército soviético, y deportados hacia los campos de concentración en vagones para ganado o caminando.[5] El decreto del Soviet Supremo les quitó la ciudadanía rusa, excluyó a sus habitantes de sus derechos políticos y civiles, y ordenó su deportación masiva. A pesar de que el ukaz mencionaba como destinos de "reubicación" sólo a los distritos de Novosibirsk y Omsk, en la región del Altái, la población fue deportada y diseminada en extensas regiones de Siberia y Kazajstán, y una extensa concentración se deportó a Alma-Ata (actual Almatý en Kazajstán), ubicada cerca de la frontera con China. Otros fueron llevados directamente hasta los campos de concentración de la ciudad ártica de Vorkutá. Los que morían durante el trayecto eran arrojados fuera de los vagones mientras el tren seguía su marcha.[5]

Campos de concentración[editar]

Mujeres internadas en un campo haciendo trabajos forzados.

La casi totalidad de los alemanes de Rusia que se quedaron allí pasaron por la Trudarmee.[5] Chelyabmetallurgstroy fue el campo de concentración más grande para alemanes de Rusia en general.[6] Otros de los principales campos de concentración donde estuvieron internados los alemanes del Volga fueron:

  • Tomsk
  • Altái
  • Angará
  • Vorkutá
  • campo ALZHIR (afueras de Astaná)

Y dentro de la región de Krasnoyarsk:

  • ViatLag
  • UsolLag
  • KrasLag
  • UnzhLag
  • SewuralLag
  • GorLag

Posguerra[editar]

En septiembre de 1955, durante el gobierno de Nikita Jrushchov, la Unión Soviética firmó un decreto por el cual se reconocía públicamente que el trato dado a los alemanes del Volga había sido totalmente infundado, garantizando de esta manera la amnistía a los sobrevivientes que quedaran en Rusia. A pesar de ser reconocidos como víctimas, fueron obligados a firmar ciertos trámites en donde renunciaban a todos sus derechos de propiedad y de herencia, y de volver al territorio de su antigua república.

Como consecuencia de la vida impuesta en los campos de concentración, la generación de sobrevivientes de alemanes del Volga que quedó en Rusia creció sin familia y sin escuela. Las familias alemanas fueron diezmadas, los niños que podían producir eran rápidamente obligados a hacer trabajos forzados y se les prohibió la educación. En el marco de estas necesidades, los supervivientes se vieron obligados a firmar renuncias que vulneraban aún más su dignidad humana en otros aspectos pero ponían fin a la persecución. A diferencia de otros pueblos víctimas de genocidio, los alemanes del Volga nunca fueron indemnizados.

El 29 de agosto de 1964, un segundo decreto admitía abiertamente la culpa del gobierno soviético de la persecución y genocidio de un pueblo inocente. No obstante, ninguno de sus derechos les fue restituido hasta la actualidad.

Años recientes[editar]

El inmenso sufrimiento de los alemanes del Volga en Rusia. Alrededor de 100 mil alemanes murieron de inanición según cálculos conservadores. En la imagen alemanes que viven en esta choza con el fin de ganarse la vida en 1933.

Los alemanes del Volga nunca retornaron a la región del Volga en sus cantidades anteriores. Les fue prohibido asentarse en el área por décadas. Después de la guerra, muchos se quedaron en los Urales, Siberia, Kazajistán (el 1.4% de su población son reconocidos como alemanes, cerca de 200,000), Kirguistán y Uzbekistán (algo de 16,000, menos del 0.1% de su población).[7] Después del período inicial de persecución, estos alemanes se recuperaron en sus nuevas ubicaciones, donde su población se incrementó, y continuaron preservando su identidad cultural. Décadas después de la guerra, algunos hablaban de reasentarse donde su República Autónoma se ubicaba. Sin embargo, la población que colonizó ese lugar luego de la deportación de los alemanes del Volga se opuso y ya no se persistió más.

Una propuesta en junio de 1979 pidió una nueva República Autónoma Alemana en Kazajistán, con capital en Ermentau. La propuesta tenía como objetivo hacer frente las condiciones de vida de los alemanes del Volga. En ese momento, cerca de 936,000 alemanes étnicos vivían en Kazajistán y representaban el tercer grupo étnico más grande de la república. El 16 de junio de 1979, se produjeron manifestaciones en Tselinograd (actual Astaná) protestando contra la propuesta. Temiendo una reacción negativa entre la mayoría kazaja y, además, los pedidos de autonomía entre los nativos uigures, el gobernante Partido Comunista desechó la propuesta para la autonomía alemana en Kazajistán.

Desde fines de la década de 1980 y la caída de la Unión Soviética, algunos alemanes étnicos retornaron en pequeños números a Enguels, pero la mayoría emigró permanentemente a Alemania. Ellos aprovecharon el derecho de retorno alemán, una política que garantizaba la ciudadanía alemana a aquellos que podían probar ser refugiado o expulsado de origen étnico alemán o ser cónyuge o descendiente de esta persona (Grecia tuvo una ley similar para la minoría étnica griega de la antigua Unión Soviética). El éxodo ocurrió, pese a que algunos alemanes del Volga hablaban un poco o nada de alemán.

Desde el colapso de la Unión Soviética en 1991 y la independencia de los países bálticos, algunos rusos de etnia alemana empezaron a retornar a lo que es el Óblast de Kaliningrado (anteriormente parte de Prusia Oriental), especialmente alemanes del Volga de otras partes de Rusia y Kazajistán. Este suceso se incrementó después de que Alemania detuvo la concesión del libre retorno de alemanes étnicos de la antigua Unión Soviética. En el censo ruso de 2002, 8,340 alemanes (0.87% de la población) fueron registrados en el Óblast de Kaliningrado. Sin embargo, casi ninguna persona que desciende de la población alemana anterior de la Segunda Guerra Mundial queda en la provincia.

A fines de los 90's, empero, Alemania hizo más difícil para rusos de ascendencia alemana establecerse en Alemania, especialmente para aquellos que no hablaban algún dialecto alemán. Varias familias alemanas que originalmente habían migrado a Alemana desde la antigua Unión Soviética se mudaron desde entonces a lugares como Steinbach, Manitoba, a menos de 100 km de Winnipeg, donde se encuentra la mayor población de alemanes menonitas del mundo.

Hoy en día, alrededor de 600,000 alemanes étnicos están en Rusia (Censo ruso de 2002), un número que se incrementa a 1.5 millones si se incluye a personas de ascendencia parcialmente alemana.

Lengua[editar]

La mayoría de alemanes del Volga emigraron desde Hesse y el Palatinado, y hablaban dialectos hessianos y fráncicos renanos,[8] [9] que hizo que colonos de otras regiones, e incluso de otros países como Suecia, sean asimilados.[10] El alemán del Volga (Franco o Franconio ) es muy similar al alemán de Pensilvania, otra lengua fráncica renana. Ya sea dialecto, uno puede decir:[8]

  • (escrito según las reglas de pronunciación del alemán estándar) Mehr volla mohl gaern in die sche gehl Kaerrich geha.
  • (en alemán) Wir wollen einmal gern in die schöne gelbe Kirche gehen.
  • (en español) Nos gustaría ir a la hermosa iglesia amarilla.

Algunas otras palabras:

Alemán del Volga Alemán estándar Español
Baam (algunos dialectos), Boum (otros dialectos) Baum árbol
daitsch (deitsch) deutsch alemán
Flaasch (algunos dialectos), Fleesch (otros dialectos) Fleisch carne
g'sotza gesessen (estar) sentado
ich sin, ich bin ich bin yo soy
Kopp Kopf cabeza
net nicht no
seim seinem su (dativo)
un und y

Personajes notables con ascendencia alemana del Volga[editar]

Andre Geim, premio Nobel de Física de 2010, posee ascendencia alemana del Volga.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Russian Census 2010: Population by ethnicity (en ruso)
  2. Stat.kz Подведены итоги Национальной переписи населения Республики Казахстан 2009 года. (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión). (en ruso)
  3. De acuerdo al Centro Argentino Cultural Wolgadeutsche hay alrededor de 2 500 000 descendientes de alemanes del Volga en Argentina (esta cifra no incluye a descendientes parciales ni a otras comunidades alemanas en el país).
  4. LAS ALDEAS DE LOS ALEMANES DEL VOLGA
  5. a b c * Maier Schwerdt, Héctor (2009). Deportación a Siberia. El genocidio de los alemanes del Volga. Buenos Aires: Bibliografika de Voros S.A. ISBN 978-987-05-6553-6. 
  6. http://library.ndsu.edu/grhc/articles/magazines/articles/kkvd.html Germans from Russia Heritage Collection
  7. Stat.kz
  8. a b Fred C. Koch, The Volga Germans: In Russia and the Americas, from 1763 to the Present (1977, ISBN 0271012366)
  9. Germany and the Americas: O-Z (2005, ISBN 1851096280)
  10. Koch, page 238: "even nationals like Scandinavians, Frenchmen, Italians, and Englishmen among the colonists became submerged and lost ethnically in the highly dominant Rhineland culture and dialects."

Enlaces externos[editar]