Lenguas de Italia

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Grupos lingüísticos de Italia en la actualidad.
Comunidades reconocidas por el Estado italiano como minorías lingüísticas históricas.[1]
Frecuencia de uso de los idiomas regionales en Italia (ISTAT, 2015).

El idioma italiano es una lengua neolatina que deriva del toscano literario arcaico en su variante florentina. Desde el siglo XIV hasta el siglo XVIII fue, con el latín, la principal lengua literaria y de cultura italiana, y por esto, en el año 1861, se convirtió en lengua oficial de una Italia reunificada. Al momento de la reunificación, era hablada pero sólo por una minoría de italianos cultos. Se difundió a nivel popular con rapidez gracias a la educación obligatoria y, a partir de los años 50 del siglo pasado, con la difusión de los medios de comunicación de masas. En la actualidad el italiano es la lengua materna del 95 % de población residente en el país[2]​ o sea de la casi totalidad de los italianos y de una parte de los extranjeros empadronados en Italia. Se trata de un colectivo de 57 700 000 hablantes[3]​ sobre una población total de unos 60 millones.

En el territorio de la República italiana no se habla solo el italiano sino otros idiomas reconocidos oficialmente por el Estado italiano, sea autóctonos, como el friulano y el sardo sea no autóctonos, como el franco-provenzal, el algurés (este último de raíz catalana), el sudtirolés (de raíz alemana) el esloveno, el griego y el albanés. A estas lenguas y dialectos, reconocidos oficialmente, hay que añadir las lenguas y dialectos regionales que no tienen reconocimiento oficial, difundidos en la mayor parte del territorio italiano. Según un estudio reciente el 44 % de los italianos hablan de modo exclusivo o prevalente el italiano, un 51 % alterna el italiano con un dialecto u otra lengua y un 5 % habla exclusivamente un dialecto u otro idioma distinto del italiano.[4]

Historia[editar]

Antiguas lenguas de Italia[editar]

Desde la prehistoria en la actual Italia se hablaron multitud de lenguas diferentes, gran parte de ellas pertenecientes a la familia indoeuropea, especialmente a la rama itálica, subdivididas a su vez en las lenguas osco-umbras (como el umbro, el osco o el picénico) y las lenguas latino-faliscas, como el falisco, y el latín. También se hablaban otras lenguas pertenecientes a la rama indoeuropea: algunas lenguas paleobalcánicas, como el venético y el mesapio, relacionada esta última con las lenguas ilirias, y en la región norte el lepóntico y algunos dialectos de galo, pertenecientes las dos a la rama celta.

Asimismo, con estas lenguas coexistían otras de origen no indoeuropeas, destacando el etrusco, pero también el rético (relacionado posiblemente con el anterior), el antiguo ligur,[5]​ el Piceno de Novilara, el elimio (el cual se discute si era o no indoeuropeo), el sicano y el sículo (posiblemente indoeuropeo). En las islas de Cerdeña y Córcega se hablaba una lengua autóctona del lugar, el nurago.

Debido a la colonización púnica y griega, también eran habladas las lenguas púnica y griega en el sur de Italia y en Sicilia y Cerdeña.

Con el auge de la civilización romana, el latín se acabó imponiendo a todas las demás, originando posteriormente las lenguas romances, y dentro de Italia, las actuales lenguas allí habladas.

Origen de las lenguas de Italia[editar]

Distribución de los adstratos longobardo y bizantino en la alta edad media de la península italiana.

Muchas de las regiones de Italia tenían ya diferentes sustratos lingüísticos antes de que los romanos conquistaran Italia: el norte de Italia tenía un sustrato celta (esta parte de Italia era conocida como Gallia Cisalpina), un sustrato ligur o un sustrato veneciano. El centro de Italia tenía sustrato etrusco y el sur de Italia sustrato itálico o griego.

Debido a la fragmentación y a la dominación de la península italiana por fuerzas externas (especialmente pueblos bárbaros de etnia germana, Sacro Romano Imperio, Francia, España y Austria) entre la caída del imperio romano del oeste y la unificación de 1861, hubo una considerable diversificación dialectal, si bien las lenguas usadas para la comunicación escrita fueron casi exclusivamente el latín (hasta el siglo XIII), el latín y el italiano (desde el siglo XIV hasta el XVI) y el italiano, y, en menor medida, el latín, en los siglos XVII y XVIII),[6]​ que sin embargo se siguió utilizando en los estudios superiores y universitarios en algunos estados italianos (Reino de Nápoles, Reino de Sicilia, Estados Pontificios) hasta la segunda mitad del siglo XVIII.

Durante este largo periodo, la mayoría de las poblaciones autóctonas hablaba sus propias lenguas y dialectos, o sea las lenguas vernáculas locales, en cambio las clases cultas utilizaban la lengua latina y, a partir del siglo XIV, también la italiana (si bien repleta de términos latinos), adoptada en el siglo siguiente por algunas prestigiosas cancillerías del tiempo como Milán, Venecia, Ferrara, Urbino, Mantua..[7]​ En aquella época, caracterizada por la presencia de ciudades-estado, sobre todo en el norte de Italia, «...veremos el dialecto toscano del italiano eclipsando a sus rivales, como el griego ático eclipsó a los dialectos rivales del griego antiguo, y al mismo tiempo siendo propagado alrededor de las costas del Mediterráneo por mercaderes y y constructores de de imperios venecianos y genoveses».[8]​ Como resultado, se desarrolló una estructura gramatical formal del italiano y empezaron a aparecer las primeras gramáticas y diccionarios italianos.[9]​ En la misma época, sobre todo después de la reforma lingüística de Pietro Bembo el italiano dejó de identificarse con el vulgar florentino[10]​ y, gracias al alto nivel de su literatura, se impuso como una de las grandes lenguas de cultura en la Europa del tiempo.[11]​ Su empuje cultural fue tan selecto y apreciado que se impuso como lengua escrita sobre todas las demás hablas que quedaron «...relegadas a su estricta condición de orales».[12]​Asimismo, mientras que los ciudadanos alfabetizados utilizaban en edad moderna el italiano y el latín para la comunicación escrita y como medio de expresión formal por parte de la burguesía[13]​ y de los intelectuales, el pueblo no alfabetizado empleaba sus propios dialectos y lenguas para la comunicación oral y dentro de un ámbito exclusivamente local.

En vísperas de la unficación de Italia, o sea en la primera mitad del siglo XIX Alessandro Manzoni, como todos los grandes escritores italianos de su tiempo (Vittorio Alfieri, Ugo Foscolo, Giacomo Leopardi, etc.) seguía utilizando una lengua bastante conservadora que no se alejaba mucho del modelo toscano clásico. Esta misma lengua fue adoptada como idioma nacional y todas la demás formas de expresión oral autóctonas (lenguas y dialectos) se convirtieron de repente en dialectos del italiano. Hoy en día también se sigue utilizando el término de "dialectos del italiano", a pesar de que la mayoría de ellos no derivan del italiano, sino del latín vulgar. Un fenómeno parecido se produjo en Francia con unos de los dialectos de la Lengua d'oil hablado en la Ile de France que se convirtió en lengua nacional en el siglo XVI y, casi en la misma época, en España, con el castellano, hablado origiariamente en un área limitada de Castilla la Vieja.

Los dialectos siguieron siendo un habla bastante común entre gran parte de la población italiana hasta la segunda guerra mundial. A partir de ese momento el italiano estándar, aceptado universalmente desde varios siglos como lengua escrita y de de cultura se impuso también como lengua principal hablada por las clases populares italianas gracias a una progresiva alfabetización y a la difusión de los medios de comunicación de masa.

Uso actual[editar]

Porcentaje de personas que usan la lengua regional en el contexto familiar, por regiones (1982-1984).

La solución para la llamada "cuestión del lengua" que había preocupado a Manzoni vino de la televisión. Su popularización fue el principal factor que convirtió al Italiano en la lengua nacional. Durante el mismo periodo muchos sureños emigraron al norte en busca de trabajo. Los sindicatos de gran alcance, que querían mantener a los trabajadores unidos, hicieron una exitosa campaña contra el uso de los idiomas regionales y de los dialectos. Esta campaña permitió los sureños, cuyos idiomas regionales no eran mutuamente inteligibles con los norteños, integrarse utilizando el italiano estándar. La gran cantidad de matrimonios mixtos, especialmente en las grandes ciudades industriales como Milán y Turín, dio lugar a una generación que podría hablar solamente italiano estándar y solamente entender algunos de los dialectos de sus padres.

Como resultado de estos fenómenos, los idiomas regionales están más arraigados en el sur (donde no se produjo el fenómeno de la inmigración), en las áreas rurales (donde hubo menos influencia sindicalista) y entre las viejas generaciones. El no poder hablar italiano es todavía hoy un estigma social.

Situación legal[editar]

El italiano es el idioma oficial del país, aunque no existe un artículo de la Constitución de Italia que lo reconozca explícitamente como tal. El reconocimiento expreso se encuentra en el estatuto de la región Trentino-Alto Adigio, que formalmente es una ley constitucional del estado. El artículo 99 del estatuto dice textualmente:

...[La lingua] italiana (...) è la lingua ufficiale dello Stato.

Traducido al español, la lengua italiana es la lengua oficial del Estado.

Además, el original de la Constitución italiana está redactado en italiano. Por otro lado, en los procesos penales y civiles es obligado el uso del italiano.

En cuanto a las otras lenguas, la Constitución expresa en el artículo sexto lo siguiente:

...La República protegerá, mediante las normas adecuadas, a las minorías lingüísticas.

Actuando de acuerdo a ese artículo, el Parlamento ha concedido estatus oficial a nivel regional con una ley de 1999, a otros trece idiomas: ladino, alemán, francés, catalán, occitano, idioma franco-provenzal, esloveno, albanés, griego, sardo, y croata. Estas lenguas, en las zonas en las que se hablan, deben de ser usadas en igual de condiciones con el italiano, deben ser enseñadas en las escuelas y deben usarse en retransmisiones de la RAI. Además de las leyes nacionales, varios estatutos regionales han reconocido la oficialidad de diversas lenguas en sus territorios. Así, el ya mencionado estatuto de Trentino-Alto Adigio reconoce al alemán y el estatuto del Valle de Aosta da oficialidad al francés. Por su parte, en el estatuto de Piamonte se fomentan el occitano, el franco-provenzal y el walser, una variente del alemán.

Número de hablantes[editar]

Grupo Hablantes Lengua original Dominio lingüístico
Napolitano 11 000 000 napolitano Campania, Basso Lazio, Apulia septentrional y Basilicata
Siciliano 8 000 000 siciliano Sicilia, Salento y Bassa Calabria
Lombardo 7 000 000 lombardo
(occidental y oriental)
Lombardía, Provincia de Novara e Provincia del Verbano-Cusio-Ossola
Véneto 3 318 000 Vèneto Véneto, Trentino, Friul-Venecia Julia
Sardo 1 348 000 Sardo Cerdeña (80,72 %)
Friulano 653 000 Friulano Friul-Venecia Julia (43 %) y Véneto (Mandamento di Portogruaro)
Tirolés 251 000 Alemán tirolés Alto Adige (69,15 %)
Occitano 178 000 Occitano Piamonte en los valles de Cuneo (4,76 %) y Turín, Liguria a Imperia, Calabria a Guardia Piemontese
Sassarés 120 000 Sassarés Provincia de Sassari, Cerdeña (36 %)
Corso gallurés 100 000 Gallurés Provincia de Sassari, Cerdeña (65,8 %)
Francoprovenzal 90 000 Francoprovenzal Piamonte en Turín (0,89 %), Valle de Aosta en Aosta (60 %), Pulla en Foggia (0,23 %), Lingua comunale de Guardia Piemontese, Calabria
Arbëreshë (Albanés) 80 000[14] Albanés Italia del sur: Calabria, Sicilia, Molise, Campania, Basilicata, Pulla y en una pequeña parte de Abruzos
Ladino 55 000 Ladino Trentino-Alto Adige en Bolzano (4,19 %), en Trento (1,69 %), Véneto en Belluno (10 %)
Esloveno 50 000 Esloveno Friul Venecia Julia en Trieste (9,6 %), en Goricia (8 %), en Udine (3 %)
Catalán 26 000 Alguerés Alguer, Cerdeña (60 %)
Francés 20 000 Francese Valle de Aosta (17,33 %)
Griego (Grico/Griko) 20 000 Grecocalabrés Calabria en Reggio Calabria (0,88 %) y Pulla en la Grecìa Salentina (1,88 %), Sicilia en la Provincia de Siracusa, Provincia de Ragusa y en el Valle de Girgenti (0,92 %)
Bávaro (?) 3100 Bávaro (cimbro/mocheno) Véneto (Provincia de Vicenza y Provincia de Verona) y Trentino (Provincia de Trento)
Croata 2600 Croata Molise (0,79 %)
Carintio 2000 Alemán carintio Friul-Venecia Julia en provincia de Udine (0,38 %)
Cárnico 1400 Friulano Friul-Venecia Julia, Véneto en Belluno (0,66 %)
Tirolés (pusterese) 700 alemán Véneto, Val Pusteria
Romaniska 100 Romaniska Cerdeña en Isili (CA)

Fonte: Ministero degli Interni del Governo Italiano/rielaborazione da Il Corriere della Sera.[cita requerida]

Clasificación de las lenguas de Italia[editar]

Lenguas romances[editar]

Las lenguas romances son el grupo de lenguas mayoritario en Italia. Sin embargo, debe notarse que las lenguas romances autóctonas de Italia tienen orígenes independientes y de hecho pertenecen a diferentes ramas de la familia romance. Tradicionalmente en Italia se ha usado el término dialecto (dialecto) para referirse a variedades romances diferentes del italiano estándar oficial. Sin embargo, término dialecto es bastante confuso dado que las lenguas románcias regionales no son dialectos del italiano estándar en el sentido de que sean variaciones diatónicas o evoluciones regionales del italiano estándar. El uso autóctono de las lenguas regionales románicas antecede al uso del italiano estándar en todas las regiones, excepto en la Toscana.

Una nueva fuente adicional de confusión es que junto con las lenguas romances autóctonas, el uso de la lengua estándar ha adquirido acentos particulares en cada región, por lo que estas variantes de italiano estándar con acento regional sí son dialectos en sentido usual del italiano estándar, pero estas formas difieren notablemente de las lenguas autóctonas regionales que estrictamente son lenguas romances diferentes del italiano estándar. Por eso el uso del término dialecto es confuso y debe evitarse, ya que conduce a los lectores no familiarizados con la situación diglósica de Italia a confundir los términos.

Galorromance[editar]

Occitanorromance[editar]

Galo-Italiano[editar]

Archivo:Linguistic mapa of Italy.png
Grupos lingüísticos de Italia.

Retorrománico[editar]

Ítalorromance[editar]

Judeorromances[editar]

  • Judeoitaliano (Tipo de lengua judía, término acuñado a mediados del siglo XX. Es hablado por una pequeña minoría de judíos en Italia.)

Sardo[editar]

Lenguas germánicas[editar]

Se habla alemán estándar y variedades altogermánicas en el l noreste de Italia, en Friuli-Venecia Julia, en Véneto y sobre todo en Trentino-Alto Adigio. Todas las variantes regionales del grupo germanoparlante del noreste de Italia pertenece al grupo bávaro. En Friuli-Venecia Julia también se encuentran hablantes cimbrios. Por último, en Piamonte existe una importante comunidad hablante de Walser, una variante del alemán de tipo alemánico. Es similar al dialecto hablado en el cantón suizo del Valais.

Lenguas albanesas[editar]

En la Italia meridional y Sicilia hay varias islas de lengua Arbëreshë. Descendientes directos de los albaneses que se refugiaron en Italia en los siglos XV y XVI tras la muerte de Skanderbeg e invasión del territorio albanés por parte del Imperio otomano en 1478.

Lenguas griegas[editar]

En la histórica región de la Magna Grecia, sur de Calabria (Bovesia) y sur de Apulia (Grecia Salentina), se habla un dialecto del Griego moderno llamado grico. El principal enclave se encuentra en Lecce y el segundo en Talsano (al sur de Tarento).

Hacia el 1900 el 80 % de los habitantes de la Península Salentina (el "tacón" de la "bota italiana") hablaba el "grico" mientras que hacia el 2001 el porcentaje se había reducido a aproximadamente un 30 %. El grico hoy está aceptado por Italia como una lengua de minoría étnica nativa en la llamada Grecia Salentina.

Lenguas eslavas[editar]

En Italia existe dos focos donde se habla lenguas eslavas, en las provincias de Trieste, Udine, y Gorizia de la región de Friuli-Venecia Julia se habla esloveno y en una pequeña comunidad de la provincia de Campobasso (región de Molise) Croata Slavisano. La comunidad slavisana se limita a tres municipios de la provincia, a unos 30 km del Adriático: Acquaviva Collecroce (Živavoda-Kruč), Montemitro (Mundimitar) y San Felice del Molise (Stifilić).

Lenguas indoarias[editar]

En Italia el pueblo gitano (itinerante), es en su mayoría del grupo sinti, habla dos lenguas de origen indio. En el norte y centro prima el sinti, y se les llama (en italiano: zingari‘del griego, intocables’)?, en Abruzo y el sur de la península se habla romaní, y se les llama (en italiano: Rom‘del romaní, persona o ser humano’)?.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Lingue di minoranza e scuola, Carta Generale. Ministero della Pubblica Istruzione
  2. «Comisión Europea (2006).». 
  3. «Ethnologue». 
  4. Dati Doxa/Istat, da Tullio De Mauro, "Lingüística Italiana" http://www.italianisticaonline.it/2005/lido-de-mauro/
  5. Es importante no confundir, el antiguo ligur, una lengua al parecer no indoeuropea, con el moderno ligur que es la lengua neolatina de la Liguria moderna.
  6. En la principal biblioteca de Nápoles, máximo centro urbano peninsular y capital de un Reino que incluía la tercera parte de la Italia del tiempo, de un total de 2800 libros conservados y publicados en el siglo XVII, o sea durante la dominación española, 1500 estaban escritos en italiano (53,6 % del total) frente a 1086 escritos en latín (28,8 % del total) y solamente 26 en napolitano (0,9 % del total). Santoro, Marco (dirección). Le secentine napoletane della Biblioteca Nazionale di Napoli, Istituto Poligrafico e Zecca dello Stato, Roma, 1986, pág. 43.
  7. Marazzini, C. Breve storia della lingua italiana, Il Mulino, Bolonia, 2004, pág. 104, ISBN 978-88-452-4961-7)
  8. Cita extraída de: Arnold J. Toynbee, Estudios de la historia. Compendio V/VIII, Tomo II, V edición, Alianza Editorial, Madrid, 1981, pág. 164, ISBN 84-206-1248-0 (Tomo II), ISBN 84-2061992-2 (Obra completa) / Ttulo original: Arnold J. ToynbeeA study of History, Abridgement, Royal Istitute of International Affairs and Oxford University Press de Londres, Londres, 1960
  9. . La primera, o una de las primeras grámaticas del vulgarr florentino, fue la Grammatica della lingua toscana de Leon Battista Alberti. En el siglo XVI, después de la reforma de Pietro Bembo, se empezaron a escribir gramáticas y vocabularios italianos destinados a extranjeros y a menudo escritos por extranjeros. La primera gramática de ese tipo fue La grammaire italienne de Jean-Pierre de Mesmes, publicada en Francia en 1549. Siguieron Principals rules of the italian grammar, de William Thomas (1550) y la Italica grammatica praecepta ac ratio, de Scipio Lentulo Neapolitano publicada en París en 1567 en latín. El mismo autor publicò también en Frankfurt en 1590 una Grammatica italica et gallica, siempre en latín. Entre los vocabularios y diccionarios que salieron en aquella época se señalan , un Vocabolario italiano e spagnolo de Lorenzo Franciosini (1620), un Dictionnaire françois et italien de Gian Antonio Fenice, les Recherces italiennes et françoises de Antoine Oudin (1640), Worlde of wordes (un dictionnario italiano-inglés) de 1598 y un Teutsch-Italiänisch und Italiänisch-Teutsch de Levinus Hulsius, publicado en Frankfurt en 1605 Enciclopedia dell'Italiano. Voz:L'italiano in Europa (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  10. «http://www.treccani.it/enciclopedia/italiano-standard_(Enciclopedia-dell'Italiano)/». 
  11. Dos siglos más tarde Voltaire puso de relieve que antes de convertirse en la primera lengua de Euoropa, el francés tuvo que imponerse sobre otros idiomas y «...sobre la lengua italiana misma que por sus creaciones immortales del siglo XVI habría podido dominar Europa» (en fr: ... sur la langue italienne même, que pour ses ouvrges immortelles du XVIe siècle était en possession de dominer l'Europe ). Voltaire. Dictionnaire philosophique, Oeuvres complètes, Garnier, París, 1878, vol. III p. 558.
  12. cita extraída de: Rafael del Moral, Breve historia de las lenguas del mundo, Edhasa (Castalia) Ediciones, Barcelona y Buenos Aires, 2014, pág. 248, ISBN 978-84-9740-591-1
  13. La burguesía napolitana fue una de las primeras en aceptar de buen grado la supremacía del italiano desde la época de Sannazzaro (1457-1530), sea como lengua escrita sea en la oratoria forense. De Mauro, Tullio. Storia linguistica dell'Italia unita, Laterza, Roma-Bari, 1979, vol. 2, pág. 303.
  14. Fiorenzo Toso, Le minoranze linguistiche in Italia, Il Mulino, Bologna 2008

    p. 149-151
    .

Bibliografía[editar]

  • Maiden, Martin and Parry, Mair: The Dialects of Italy, London 1997.
  • Maiden, Martin: A Linguistic History of Italian, London 1995.
  • Hall, Robert A. Jr.: External History of the Romance Languages, New York 1974.
  • Comrie, Bernard, Matthews, Stephen and Polinsky, Maria: The Atlas of Languages: The Origin and Development of Languages Throughout the World. Rev. ed., New York 2003.
  • Grimes, Barbara F. (ed.): Ethnologue: Languages of the World. Vol. 1, 2000.
  • Giacomo Devoto and Gabriella Giacomelli, I Dialetti delle Regioni d'Italia, Florence: Sansoni Editore, 1971 (3rd edition, Tascabili Bompiani, 2002).

Enlaces externos[editar]