Lenguas griegas

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Lenguas griegas
Distribución geográfica Parte oriental del Mediterráneo
Filiación genética

Indoeuropeo
  Greco-Armenio (?)

    Lenguas griegas
Subdivisiones Jónico-Ático
Dórico
Eólico
Arcado-chipriota

AncientGreekDialects (Woodard) it.svg

Véase también
Idioma - Familias - Clasificación de lenguas
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Las lenguas griegas son una subfamilia de lenguas indoeuropeas estrechamente emparentadas que incluyen tanto antiguas variantes extintas como lenguas literarias también extintas (griego clásico; griego helenístico), así como las modernas supervivientes; entre ellas, la lengua oficial de Grecia: el griego dimotikí moderno.

Origen[editar]

También conocido como protoindoeuropeo, constituye la lengua originaria (ya desaparecida) de la que derivan las llamadas lenguas indoeuropeas. Se cree que la primitiva civilización indoeuropea, que habitaba entre el norte del Cáucaso y el norte del Mar Caspio, se desarrolló durante el quinto milenio a.C. Entre los años 4000 y 3500 a. C. se produjeron sus primeros movimientos migratorios hacia los actuales territorios de Ucrania, Rumanía, Yugoslavia y el este de Hungría. En una segunda oleada (entre los años 3500 y 3000 a. C.), los primitivos pueblos indoeuropeos se asentaron en Europa central y septentrional, la región balcánica, Anatolia y norte de Irán. Por último, se produjo su desplazamiento hacia Grecia y la zona mediterránea oriental. Durante el curso de su expansión, los indoeuropeos entraron en contacto con otras poblaciones, cuya lengua fue reemplazada por la de los conquistadores. En la actualidad, el indoeuropeo es una lengua muerta, que los especialistas han reconstruido a partir de los testimonios lingüísticos de idiomas afines entre sí mediante el llamado método comparativo. El terreno que se halla mejor abonado para descubrir relaciones genéticas entre las lenguas mediante este procedimiento es el léxico. El proceso que siguen los lingüistas consiste en comparar una serie de palabras que expresan los mismos conceptos en las distintas lenguas para llegar al origen común del que todas ellas derivan. Este elemento reconstruido es lo que se conoce como protoforma —de ahí el nombre de "protoindoeuropeo"—, que se suele preceder de un asterisco para indicar que no está realmente testimoniada, sino que se supone que era así.

Los sonidos del indoeuropeo[editar]

La pronunciación consonántica del Indoeuropeo resulta una mera conjetura, aunque la comparación de las distintas lenguas indoeuropeas que la lingüística moderna ha llevado a cabo confirma la validez global del presente esquema. Las consonantes nasales y líquidas [m,n,l,r] podían ser silábicas en ciertos casos, es decir, funcionar como núcleo silábico, en una posición característica de las vocales (por ejemplo, el sonido [ß] de la palabra indoeuropea *wlkwo 'lobo'). Los sonidos oclusivos poseían una triple serie: sordos [p,t,k,kª], sonoros sin aspiración [b,d,g,gª] y sonoros con aspiración [b™,d™,g™,gª™] (en los que se producía una expulsión adicional de aire procedente de los pulmones). En un estado muy primitivo de su evolución, el indoeuropeo poseyó además varios fonemas indeterminados de tipo "laríngeo", posiblemente fricativos, que se pronuncian juntando estrechamente los cartílagos aritenoides de la glotis de forma tal que las cuerdas vocales sólo pueden vibrar en uno de sus extremos. El sonido que se produce de esta manera posee un tono muy bajo, parecido al de una persona cuando está agonizando.

Las vocales del indoeuropeo constituían sonidos puros (como las cinco vocales del español), aunque presentaban una doble serie de vocales largas (a, d, ì, o, u) y vocales breves (a, e, i, o, u). Su combinación podía producirse libremente en los diptongos ei, oi, ai, eu, ou, au. El sonido llamado schwa (c) representaba una vocal breve de timbre indeciso. El cuadro fonético de las vocales indoeuropeas es el siguiente:

Un rasgo característico del indoeuropeo es el sistema de alternancias vocálicas conocido como apofonía, consistente en una serie ordenada de cambios vocálicos que servía para expresar distintas funciones gramaticales (al igual que ocurre en el inglés actual con algunos verbos irregulares, como write, que tiene un pretérito wrote). La apofonía afectaba en indoeuropeo a las vocales e y o. La forma básica era siempre e, aunque esta vocal podía aparecer como o en ciertos contextos fonéticos, mientras que en otros ambos sonidos podían desaparecer por completo. Sobre esta base, en lingüística indoeuropea se habla de formas que muestran, respectivamente, el grado “e” (o grado pleno), el grado “o” y el grado cero: es lo que se conoce como apofonía cualitativa. Las vocales e y o podían aparecer además como sus correlatos largos d y o, en cuyo caso se habla de grado de alargamiento: es lo que se conoce como apofonía cuantitativa. El siguiente ejemplo sirve para ilustrar perfectamente todo lo anterior: la raíz indoeuropea *ped- ‘pie’ aparece en el grado “e” en su derivado latino ped- (de donde proviene el español pedal), mientras que se conservó en el grado “o” en la correspondiente raíz griega pod- (como en podología). El grado cero, sin vocal alguna, aparece atestiguado en el sánscrito *pd-, y el grado de alargamiento de “o” en la raíz germánica *fotuz (en inglés foot), que deriva de la forma indoeuropea *pod-. La acción conjunta de la apofonía cualitativa y la cuantitativa representaba un importante mecanismo de caracterización morfológica en indoeuropeo, ya que se utilizaba para representar las categorías gramaticales en sus diferentes formas flexivas. Cada palabra del indoeuropeo poseía una única sílaba acentuada que recibía la mayor carga tonal. Se trataba también de un elemento con valor fonemático, es decir, se utilizaba para señalar las diferentes categorías gramaticales de las palabras (de forma parecida a como ocurre actualmente en inglés, que posee dobletes del tipo increase [sust.] / increase [v.], rebel [sust.] / rebel [v.]). Por ejemplo, en la declinación nominal de algunos sustantivos como el anteriormente mencionado *ped-, el nominativo y el acusativo llevaban el acento prosódico en la raíz, mientras que el genitivo, el dativo y el instrumental lo llevaban en el sufijo. Un fenómeno similar ocurría con los verbos.

Características gramaticales del indoeuropeo[editar]

Todas las lenguas indoeuropeas eran flexivas en su origen, es decir, poseían un sistema de desinencias o terminaciones especiales para modificar las palabras que servía para indicar diversas funciones gramaticales: caso, número, tiempo, persona, aspecto, etc. La mayoría de las lenguas modernas, no obstante, han perdido gran parte de esta complejidad morfológica, aunque las semejanzas y diferencias entre ellas han servido a los lingüistas para reconstruir el sistema gramatical originario del indoeuropeo. Por lo que se sabe, se trataba de una lengua altamente flexiva, en la que los elementos léxicos variables estaban compuestos por tres partes básicas: una raíz, uno o varios sufijos y una desinencia (el conjunto de la raíz más los sufijos es lo que se conoce como tema). Por ejemplo, el sustantivo *kerwos ‘ciervo’ está formado por la raíz *ker- ‘cuerno’, el sufijo nominal -wo- y la desinencia casual de nominativo singular -s. La raíz del indoeuropeo contiene el núcleo semántico básico (la idea subyacente que motiva el significado de la palabra), mientras que el sufijo sirve para indicar la categoría morfológica a la que pertenece y la desinencia aporta información gramatical más detallada basada en la función sintáctica de la palabra. De esta forma, una única raíz como *prek- ‘pedir’ puede, dependiendo del sufijo que se le añada, formar un verbo *prk-sko- ‘pedir, preguntar’ (Lat. poscere), un sustantivo *prek- ‘oración’ (Lat. preces) o un adjetivo *prok-o ‘pretendiente’ (Lat. procus). La flexión nominal (o declinación) del indoeuropeo poseía ocho casos (nominativo, vocativo, acusativo, genitivo, dativo, ablativo, locativo e instrumental), tres géneros (masculino, femenino y neutro) y tres números (singular, plural y dual). De todas las lenguas indoeuropeas, el sánscrito es la única que conservó inalterado este esquema morfológico. Además de la categoría de los sustantivos, la flexión nominal incluye la de los adjetivos y los pronombres, que han de concordar con él en caso, género y número. El siguiente cuadro presenta la declinación del sustantivo *ekwos 'caballo' y su evolución comparativa en varias lenguas indoeuropeas:

Se puede apreciar en este esquema cómo los ocho casos originales del indoeuropeo se fueron reduciendo con el paso del tiempo en las diferentes lenguas. En particular, los casos instrumental y locativo se asimilaron al ablativo, que pasó a representar cualquier tipo de complemento circunstancial. En cuanto a la flexión verbal (o conjugación), la reconstrucción del indoeuropeo ha dado lugar a un sistema de dos voces (activa y medio-pasiva), cuatro modos (indicativo, subjuntivo, optativo e imperativo) y tres tiempos (presente, aoristo y perfecto). No obstante, este último accidente gramatical no representaba una marca directa y explícita del verbo indoeuropeo (hecho que sí se generalizó en todas las lenguas que derivaron de él), ya que lo que se establecía en realidad eran relaciones aspectuales, basadas en el tipo de actividad expresada por el verbo (momentánea, continua, iterativa, etc.). Adicionalmente, poseía marcas de persona (primera, segunda y tercera) y número (singular, plural y dual). El principal mecanismo para la formación de palabras en indoeuropeo era la composición o combinación de dos palabras distintas para formar una sola. En cuanto a su estructura sintáctica, se trataba de una lengua que favorecía el orden Sujeto-Objeto-Verbo.

Parentesco con otras lenguas indoeuropeas[editar]

Las lenguas griegas forman un grupo de lenguas indoeuropeas. La lengua no-griega más estrechamente emparentada con las lenguas griegas es el antiguo macedonio, la lengua del antiguo Reino de Macedonia, que en general muestra evoluciones fonéticas coincidentes con el griego. Las lenguas griegas forman presumiblemente junto con el antiguo macedonio una subfamilia. Los métodos cladísticos basados tanto en la comparación léxica como en las innovaciones morfológicas y fonéticas, sugieren que dentro de la familia indoeuropea las lenguas griegas guardan sus relaciones más cercanas con el armenio[1] y probablemente otras lenguas paleobalcánicas pobremente testimoniadas.

Rama helénica del indoeuropeo[editar]

Historia[editar]

A comienzos del segundo milenio a. C. las primeras olas de invasores de habla indoeuropea llegaron a la península griega, al Peloponeso y a las islas adyacentes, asentándose en esa región. Herodoto los denomina Achaioi, distinguiéndolos de los autóctonos pelasgios, sobre los cuales afirma lo siguiente:

'En tiempos antiguos hubo dos razas viviendo en Grecia: los pelasgos, que nunca dejaron su hogar original y los helenos (griegos) que emigraron frecuentemente... Qué lengua hablaban los pelasgos no puedo decir con exactitud. Lo que sí se puede afirmar de ellos, que aun sobreviven, es que su lengua no es griega. Si eso es verdad de la raza pelasga, la nación ática debe haber aprendido el griego al mismo tiempo que fueron helenizados.' (Herodoto, Los nueve libros de la historia 1, 57)

La lengua de los acaios parece ser la base que dio origen al dialecto jónico, pero en cuanto a los pelasgos poco se sabe salvo que hubieron de ser absorbidos por los primeros y que su lengua no era indoeuropea, cosa que se refleja en el grupo consonántico -nth- y -ss- que abunda en topónimos y nombres de plantas, como Korinthos, Zakinthos, akantha, etc.

La civilización del Bronce, conocida como micénica, duró desde el 1.500 al 1.100 a. C. y durante ese periodo la lengua fue puesta por escrito en el silabario Lineal B, que a su vez estaba basado en otro modelo cretense no indoeuropeo denominado Lineal A. En el siglo XI a. C. la civilización micénica fue perturbada por las invasiones dóricas en Grecia occidental, sucediéndose una redistribución de la población y una dispersión de los dialectos, dejando de usarse el Lineal B.

En los siglos IX-VIII a. C. los poemas homéricos fueron escritos en dialecto jónico en una nueva escritura basada en el alfabeto fenicio y con cinco signos específicos para las vocales y que se denominaría alfabeto griego. Por lo tanto la creación de una norma literaria modelada en dos de los más grandes poemas de la Historia, La Iliada y La Odisea, estuvo acompañada por uno de los sistemas de escritura más eficaces que haya habido.

El dialecto jónico se mezcló con el ático de Atenas dando lugar a uno de los periodos más creativos culturalmente hablando que hayan existido, un periodo que fue la cuna de la cultura occidental con autores como Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristófanes, Safo, Anacreonte, Píndaro, Menandro, Platón, Aristóteles, Demóstenes, Herodoto, Tucídides y Jenofonte. Esta lengua es la que se conoce con el nombre de griego clásico.

Hacia el final de primer milenio a. C. una forma modificada del griego ático emergió como 'el habla común' o he koine dialektos, lengua que sobrevivió por mil años como la lengua del periodo helenístico, siendo la base del griego moderno. Aparte del griego, lengua que cuenta con 11 millones de hablantes [a fecha de 2000], existen otras dos variantes helénicas dignas de mención que se hablan en la actualidad. El póntico es un dialecto del griego ático llevado a Grecia durante los años 20 y 30 por emigrantes de las costas del Mar Negro, habitadas por griegos desde el período alejandrino. Se estima que posee unos 200.000 hablantes en la propia Grecia (especialmente en los suburbios de Atenas y El Pireo), además de 120.000 en el oeste de Georgia y 320.000 más repartidos por varios países. El póntico y el griego estándar no son mutuamente inteligibles. El chaconio es una variedad helénica derivada del antiguo dialecto dórico, hablada en el Peloponeso oriental (Kastanitas, Sitena, Prastos, Karakovonve, Leonidi, Pramatefti, Sapounakeida, Tyros) por no más de 300 personas, en su mayor parte pastores; tampoco es posible su comprensión con el griego moderno. Las lenguas helénicas se clasifican de acuerdo con el siguiente esquema general (las agrupaciones lingüísticas van en negrita; entre paréntesis se incluyen los principales territorios en los que se hablan estas lenguas):

  • Rama ática
    • Griego (Grecia, Chipre)
    • Póntico (Grecia, Georgia)
  • Rama dórica
    • Tsaconio (Grecia)

Lenguas de la familia greco-macedonia[editar]

Procedencia étnico-lingüística de los griegos de Magna Grecia.      Griegos del noroeste      Aqueos      Dóricos      Jónicos

Una lista esquemática de las variedades de lenguas griegas y macedonias conocidas es la siguiente:

Lenguas antiguas[editar]

Extensión de los dialectos griegos antiguos
1 a 4: eólico
5: jónico y 6: ático
7 a 14: dórico
15 a 18: noroccidental
19 a 21: arcado-chipriota

Las lenguas griegas de la antigüedad se hablaban no sólo en la antigua Grecia peninsular, sino también en las colonias, dando lugar a las distintas variantes que conocemos, en el período clásico y preclásico inmediato tenemos la siguiente distribución de variedades:

El griego que a menudo se estudia como modelo de lengua de la antigüedad es el que corresponde al dialecto ático, ya que literariamente llegó a superar a todos los demás dialectos, principalmente en los siglos V a. C.

Comparación léxica[editar]

Los numerales en diferentes variedades griegas son:

GLOSA Griego
micénico
Ático Eólico Arcádico Dórico PROTO-
HELÉNICO
Griego
clásico
Griego
moderno
Beocio Lesbio Tesalio Cretense
'1' e.me heīs éna hens *hemei
'2' du.wo duō ðío duo/
diou
dúo dos dúo *dúwō
'3' ti.ri treīs tría tris trís tres treis trées *treīs
'4' qe.to.ro téttares téssera pettares péssures pessares tésseres tétores *kʷéttor-
'5' pe.qe pénte pénde pempe pémpe pempe pénte *pénkʷe
'6' we heks éksi eks eksei wéks *hweks
'7' heptá eftá ettá *heptá
'8' oktō oχtó októ ókto októ ottó *oktō
'9' e.ne.wo ennéa eɲá énneo ennéo *ennéwa
'10' déka ðéka déko *déka

Referencia[editar]

  1. James Clackson, 2007, pp.9-13.

Bibliografía[editar]

  • Clackson, James (2007): Indo-European Linguistics: An introduction, Cambridge University Press, Cambridge (UK) ISBN 978-0-521-65367-1
  • Campbell, George L.: Compendium of the World's Languages (2 vols.) (London: Routledge, 1991).
  • Comrie, Bernard [ed.]: The World’s Major Languages (Oxford University Press, 1990).
  • Grimes, Barbara F. [ed.]: Ethnologue: Languages of the World (Dallas: Summer Institute of Linguistics, 1996). http://www.sil.org/ethnologue.
  • Katzner, Kenneth: The Languages of the World (London: Routledge, 1995).
  • Moreno Cabrera, Juan Carlos: Lenguas del mundo (Madrid: Visor, 1990).

Enlaces externos[editar]