Gran Chaco

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Selva virgen durante una temporada seca en el Alto Chaco
Ganadería extensiva en el Bajo Chaco

El Gran Chaco (término generalmente aceptado como proveniente del quechua chaku: «territorio de cacería») es una de las principales regiones geográficas de Sudamérica, ubicada al norte del Cono Sur, que se extiende por parte de los actuales territorios de la Región del Norte Grande Argentino, Bolivia, Brasil y Paraguay, entre los ríos Paraguay y Paraná y el Altiplano andino.

Hasta fines de siglo XIX fue conocida como Gran Chaco Gualamba aunque, estrictamente hablando, Gualamba debía aplicarse al Chaco al sur del río Pilcomayo/Araguay.

Forma la parte septentrional de la gran Llanura Chacopampeana. Se distingue de la región pampeana por la presencia de importantes bosques, selvas y parques (con predominio de especies de madera dura) poseyendo suelos con elevadas proporciones de sal, factor al que quizás se debe la elevada presencia de tanino en varias especies de árboles de esta región, en especial los quebrachos.

Ubicación[editar]

La región del Gran Chaco es una extensa llanura boscosa y de selva. Se extiende por el Norte desde el paralelo 16ºS, por lo cual Santa Cruz de la Sierra está incluida en el área chaqueña así como las vertientes occidentales del Gran Pantanal (antes llamado Laguna de Xarayes), y las cuencas de los Otuquis y Parapetí; por el Sur alcanza el norte de la provincia argentina de Córdoba; por el Este va desde la ribera izquierda (aquí occidental) del eje fluvial conformado por los ríos Paraná y Paraguay; finalmente, por el Oeste llega a las sierras -no yungueñas- que anticipan al Altiplano.
De este modo el Gran Chaco cubre 1.510.600 km², distribuyéndose entre los países de Argentina (el 40%), Bolivia (el 35%), Paraguay (el 20%), y Brasil (el 5%), aunque estas cifras varían según los autores y los criterios utilizados para definir a esta región.

Al este y noreste el Gran Chaco se extiende casi sin solución de continuidad por El Cerrado.
La gran horizontalidad del relieve hace que sus ríos suelan ser divagantes, cambiando de cauce en períodos reducidos, dejando paleocauces, bañados y "madrejones" y -como restos de antiguas orillas- lomadas llamadas "albardones".

Árboles característicos del Chaco Boreal, desde izquierda: Quebracho colorado santiagueño, Quebracho blanco, Quebracho colorado chaqueño.

Subregiones[editar]

Es dividido de Norte a Sur en:

Las subregiones central y austral conforman en Bolivia y la Argentina la Región Chaqueña.

Etnografía[editar]

Los pueblos originarios: los Ayoreo; los Wichí o Weenhayek, llamados por los andinos quechuas despectivamente "matacos"; los Lengua o Enlhet, los Besïro o Chiquitanos y los Qom motejados como "toba(s)" (frentones) por los guaraníes , durante milenios, correspondieron principalmente al conjunto llamado de los pámpidos; luego poblaron la región los Chané de lengua arawak y años antes de la conquista española recibió por el este importantes poblaciones del grupo guaraní, principalmente de la rama Avá Guaraní o Chiriguanos y desde el oeste influjos culturales andinos e incursiones del imperio inca.

mapa de supuesta presencia de los últimos grupos Ayoreo (Totobiogosode) no contactados en Paraguay.

Tras 1880, se acentuó la presencia de poblaciones caucásicas en todas las subregiones del Gran Chaco. Dos años después, y luego de una larga y cruenta lucha, colonos e indígenas llegaron a un acuerdo de pacificación que se manifestó en el Tratado de 1884, pero en 1892 se desencadenó la guerra abierta que terminó con la derrota y muerte de miles de Guaraníes, Chanés, Tobas y Weenhayekes, algunas de cuyas comunidades sobrevivieron hasta el presente, aunque enfrentando la reducción territorial. Hasta el siglo XX los Ayoreo trataron de evadir el contacto con los colonos y mantuvieron su forma de vida tradicional. Actualmente la mayoría de la población está constituida por mestizos, pero además viven colonos indígenas provenientes de los Andes, así como campesinos menonitas y algunos grandes hacendados de origen europeo. En Argentina diferentes comunidades indígenas se han organizado para reivindicar derechos territoriales, sociales y culturales.

Los pueblos indígenas del Gran Chaco pertenecen a cinco familias lingüísticas: Zamuco (Z), Mataco-guaicurú (aunque los lingüistas y antropólogos no le dan connotaciones peyorativas o derogativas al nombre de esta familia, tal nombre se origina en apodos insultantes dados por los quechuas -por una parte- y por los guaraníes o avá -por la otra- a los pueblos de esta familia lingüística) (MG), Tupí-Guaraní (TG), Lengua-Mascoy (LM) y Charrúa (Ch):

Clima[editar]

Aunque por las latitudes en las que se extiende el Gran Chaco la idea es la de una región siempre muy cálida, lo cierto es que debido a la continentalidad y a los regímenes eólicos estacionales (especialmente las corrientes de viento procedentes de la Antártida) existen grandes variaciones térmicas según el ritmo día/noche y según las estaciones. De este modo en la zona de las Salinas Grandes ubicadas hacia el límite suroeste del Gran Chaco durante los veranos (especialmente durante enero) las temperaturas superan los 44 °C, mientras que en las cercanías de Asunción no es nada raro que durante algunas noches de julio (invierno) las temperaturas bajen casi hasta llegar al 0 °C, o en el Chaco Tarijeño (alrededores de Villamontes, Yacuiba y Entre Ríos se produzcan en zonas plenamente tropicales y de baja altitud nevadas como las del 20 de julio de 2010) y en Santa Cruz de la Sierra se produzcan surazos (también hacia julio), esto es: que bajen las temperaturas a casi 5 °C pese a ser ya una zona muy al norte del trópico de Capricornio. En la parte sur de esta región, en Argentina, se dan las temperaturas más extremas que pueden pasar los 48 °C en verano, o descender por debajo de -10 °C en invierno.

En cuanto al régimen pluvial, las precipitaciones se distribuyen casi siempre irregularmente: predominan en la región oriental y durante el verano, siendo por lo general los meses de invierno meses secos y existiendo -muy vinculadas a las oscilaciones de El Niño- épocas de importantes sequías.

Ganadería, agricultura y deforestación[editar]

Bosque seco chaqueño del Parque Nacional Chaco, Argentina.
activistas ambientales frenando desmontaje por topadora
Deforestación en el Chaco Paraguayo, Alto Paraguay
Plantación de Jatropha en el Chaco Paraguayo

El Chaco es una de las últimas fronteras agrícolas de Sudamérica con los conflictos ambientales asociados, siendo muy poco poblado, factores adversos como la falta de agua dulce profunda y con poca infraestructura (el Chaco Argentino está algo más desarrollado que el Chaco Boliviano y Paraguayo), estaba hasta hace poco muy aislado para hacer agricultura.

Altos precios mundiales de los productos agrícolas en los últimos años un avance acelerado de la ganadería y la agricultura. Cultivos no tradicionales como Jatropha curcas (Existe una variedad nativa, Jatropha matacensis) se establecieron[1] [2] , otros se están estudiando. Como el sorgo es un cultivo tradicional del Chaco (zonas con 900mm mínimo de precipitaciones anuales), variedades de sorgo dulce para etanol probablemente estarán adaptadas también.
La aptitud del Panicum virgatum / pasto varilla ha sido estudiada por el INTA en Argentina,[3] tanto como la palmera Karanda’y en el Chaco Paraguayo. .[4] Mientras el avance de la agricultura puede estimular algo el desarrollo en una región marginal como el Chaco, el costo ambiental por pérdida de hábitat/monte virgen podría pesar más todavía. En el Chaco paraguayo la presión sobre la selva por la ganadería es substancial. Aunque las leyes ambientales prohíben cortar en promedio un 50% del monte de una propiedad,[5] se perdieron 220.000 hectáreas de monte virgen solo en 2008.[6]

Principales ciudades[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]

  • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Gran ChacoCommons.
  • El portal Cuenca del Plata Gran Chaco busca potenciar la complementariedad entre capacidades institucionales y emprendimientos en marcha en la región para fortalecer sinergias, desarrollar proyectos replicables y escalables, y mejorar la gestión participativa con las comunidades en una perspectiva de sustentabilidad y equidad.