Vladimiro Montesinos

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Vladimiro Montesinos Torres
Nacimiento 20 de mayo de 1945
(69 años)
Bandera del Perú Arequipa, Perú
Nacionalidad peruano
Alma máter Escuela Militar de Chorrillos y Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Ocupación Militar, abogado
Cónyuge Estela Valdivia
Notas
Sentecia (2006-presente)
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Vladimiro Ilich Montesinos Torres (Arequipa, 20 de mayo de 1945) es un ex político y militar peruano, Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional del Perú (SIN), Consejero de Seguridad del Gobierno además de asesor presidencial entre 1990 y el año 2000, a saber, durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Identificado como la «eminencia gris» del gobierno de Fujimori, Montesinos fue responsable en gran medida de la política contra el terrorismo que se aplicó en el Perú durante el decenio fujimorista, pero también fue el fundador del Grupo Colina una entidad paramilitar, implementada en genocidios, violaciones a los Derechos Humanos y terrorismo de estado.

Envuelto en numerosas acusaciones y escándalos de corrupción, Montesinos usó su posición dentro del régimen fujimorista, para mediante intimidaciones, acciones cuestionables e ilícitas, para acumular más poder y beneficiarse económicamente, en una escala nunca antes vista en la Historia democrática del Perú.

Carrera Militar[editar]

Vladimiro Montesinos, se graduó como alférez de artillería en 1966. Octavo entre 14 artilleros. El Golpe Militar de octubre de 1968, encabezado por el General Juan Velasco Alvarado, cambió su destino. Destinado a un cuartel militar en Lima, el ya teniente Montesinos buscó trabar amistad con el hijo homónimo del entonces Comandante General del Ejército, el General Ernesto Montagne,seminarista ingenuo a quien Montesinos convenció, al decir de un contemporáneo, de que "era el soldado de cristo". El seminarista lo llamaba con alguna frecuencia a su cuartel, tal como quería Montesinos, y desde el teléfono de la sala de guardia prontamente se corrió la voz en la guarnición de que Ernesto Montagne llamaba al teniente. Sus jefes extremaron deferencias y aventuraron peticiones con él. Así, Montesinos consiguió todo los permisos para concurrir a la universidad a estudiar abogacía.

Montagne pasó al retiro a fines de 1972, y su puesto fue asumido por el hasta entonces Canciller, General Edgardo Mercado Jarrin. También arequipeño, Mercado tenía ambiciones intelectuales y le gustaba pontificar sobre geopolítica. Después de Velasco, era el hombre más poderoso en el Perú. Al salir Montagne, Montesinos perdió influencia y recibió con alarma la noticia de que iba ser destinado a servir en un cuartel lajano en provincia, como cualquier otro oficial. Desesperado, el oficial consiguió el libro de Pinochet sobre geopolítica y meditó sobre la forma más propicia de hacércelo llegar a Mercado. Montesinos preparó un trabajo sobre los objetivos revoluciones de las Fuerzas Armadas en cuanto a superación del concepto tradicional de Acción Cívica. Luego Montesinos enrumbó un domingo a la casa de playa de Mercado, en Punta Negra, donde, luego de infinitas antesalas, le ofreció el trabajo como base de un discurso que Mercado debía pronunciar ante los industriales en un par de días. Impresionado por la diligente elocuencia y, sobre todo, complacido por los halagos ditirámbicos de Montesinos, Mercado le indicó presentarse al día siguiente en su despacho, para asumir las funciones de ayudante.

De un día a otro. Montesinos se halló en el centro del poder y de la información. Combinando la adulación sin pudores con un trabajo diligente, al poco tiempo se hizo virtualmente indispensable para Mercado. Lo convenció de que era el Clausewitz Suramericano, le preparó discursos, le hizo trabajos, le llevó el maletín, le quitó el trabajo de poner y sacar documentos de la Caja Fuerte.

Aquella fue una de las pocas épocas en las que el Perú tuvo secretos militares que valía la pena guardar. En septiembre de 1973, Salvador Allende, por quien Velasco sentía no sólo sino afecto, perdió la presidencia y la vida.

Montesinos hizo su entrenamiento militar en la Escuela de las Américas (Institución de entrenamiento latinoamericano contrasubversivo) en Panamá, y en 1966 se graduó de la Escuela Militar de Chorrillos, y luego como Capitán del Ejército peruano. A mediados de la década de los setentas el Mayor Fernández Salvatecci (jefe de Búsqueda del SIE), lo acusa de espionaje y Traición a la Patria por documentos que entregaba a la embajada de Estados Unidos. Es protegido por el General Mercado Jarrín, quien lo perdona para no poner su “prestigio” dentro del Ejército en riesgo. En 1976 estuvo involucrado en una conspiración al viajar sin autorización a Washington y reunirse con miembros del Ejército norteamericano y de la CIA. Fue dado de baja "por abandono de destino, falsificación, falsedad y desobediencia" y condenado a un año de prisión. No se le aplicó la pena de muerte (vigente en ese momento para su delito) por decisión del Gobierno Militar "para evitar dañar la imagen del Ejército", aunque no se descartan maniobras ocultas de Vladimiro Montesinos.

Se volvió a matricular en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para continuar sus interrumpidos estudios de Derecho. Tres meses después, el 24 de julio de 1978, Montesinos recibe un título de abogado al parecer fraguado. Debe indicarse que el Libro No. 24 en el que supuestamente está asentada la graduación y titulación de Montesinos se encuentra desaparecido de la Oficina de Registro Central de la Universidad de San Marcos. La falta del libro del Registro Central lleva a la conclusión de que el título profesional de Montesinos fue obtenido de modo irregular y que para evitar las investigaciones posteriores se ha hecho desaparecer. Tampoco se han encontrado los documentos sustentatorios de la emisión de dicho título, tales como la tesis de bachillerato ni el grado académico de abogado con indicación de fecha, jurado y expedientes materia de grado y calificativo.

Haciendo uso de un supuesto título falso, Montesinos se inscribió como abogado en la Corte Superior de Lima el 15 de agosto de 1978. Diez días después, el 25 de agosto de 1978, Montesinos se incorporó en el Colegio de Abogados de Lima y comenzó a representar a narcotraficantes colombianos y peruanos en los tribunales y a policías involucrados en el narcotráfico; así fue amasando una gran fortuna, en la década de 1980. Defendió entre 1978 y 1979, a los narcotraficantes colombianos Evaristo Porras Ardila ("Papá Doc") y Jaime Tamayo. Luego de que se fugaran del Perú, sus expedientes desaparecieron. En 1985, defendió a todos los Jefes de la Policía y empresarios acusados por el caso "Villa CocaPadrino", el narcotraficante más poderoso en ese entonces. Se exculpó a los acusados e increíblemente los policías que investigaron el caso fueron procesados por "insulto al superior".

Entre 1980 y 1983, colaboró con el diario Kausachum, dirigido por el ex vocero del depuesto presidente Juan Velasco Alvarado, Augusto Zimmerman, con datos de espionaje telefónico y asesinatos en el seno de Ejército; de esta forma chantajeaba a los militares. El Comandante General de Ejército Carlos Briceño reabrió su juicio por traición a la patria, entonces Montesinos fugó al Ecuador. En 1984 su caso fue nuevamente archivado para "proteger la imagen institucional" y Montesinos regresó al Perú.

Actividad Politíca en el Gobierno de Alberto Fujimori[editar]

En 1990, retomó notoriedad publica por defender al candidato del partido Cambio 90, Alberto Fujimori, de acusaciones de fraude y de transacciones irregulares en bienes raíces. Su asociación con Fujimori se inicia luego de la primera vuelta electoral, al verse éste envuelto en un juicio por evasión tributaria. El entonces asesor de Fujimori, Francisco Loayza, lo presenta como abogado y poco después desaparecieron las pruebas de sus delitos.

Luego de asumir Fujimori el gobierno, fue elevado a la condición de Asesor del Jefe del Servicio de Inteligencia. Bajo la sombra era él en realidad el jefe de los organismos de seguridad peruanos. Aun ahora se sigue ventilando su responsabilidad en la formación del grupo paramilitar Colina. Sus miembros, entre otros terribles operativos de desaparición o asesinato, ejecutaron una masacre punitiva en un barrio de la ciudad de Lima, la masacre de Barrios Altos. Otro de los operativos que le dieron notoriedad al Grupo Colina fue el del secuestro y desaparición de un grupo de alumnos y un profesor de la ciudad universitaria de La Cantuta. Ambos hechos sangrientos determinaron a la larga el fin no solo del Grupo Colina sino también del asesor y del presidente Fujimori.

El 5 de abril de 1992, Fujimori procede a suspender la Constitución, disolver el Congreso y ordena la reorganización del Poder Judicial.

Montesinos ejerció influencia para que despidan a los jueces que no se sometieran a los designios de su jefe y también tomó represalias contra toda la prensa escrita y hablada, censurando los medios de información desde la noche del golpe. Así, el periodista Gustavo Gorriti, quien seguía desde años las actividades del asesor presidencial, fue secuestrado y llevado al SIN (Servicio de Inteligencia Nacional) ese mismo día junto con un colega. Luego del interrogatorio su computadora fue confiscada borrando todos los archivos comprometedores.

Montesinos siguió con su campaña de copamiento político, destituyendo a docenas de generales de la Policía, aquellos que arrestaron a sus clientes en operaciones antidrogas. En 1993, el General Rodolfo Robles denunció públicamente a Montesinos sobre las masacres del Grupo Colina, pero antes de que lo arrestaran y lo torturaran, el General se refugió en la embajada estadounidense y luego se refugió en Argentina.

En 1995, a pocas semanas de las elecciones presidenciales en que Fujimori postulaba a la reelección, tropas peruanas se enfrentan a soldados ecuatorianos. Luego en 1995 se realizan los comicios donde Alberto Fujimori gana a Javier Pérez de Cuellar con 64% de los votos emitidos.

En 1996, el Congreso de la República (ya en manos de Fujimori) rechazó un proyecto de la oposición de investigar a Montesinos. Ese mismo año el narcotraficante Demetrio Chávez, alias Vaticano, fue arrestado, para luego declarar que pagaba mensualmente a Montesinos 50 mil dólares a cambio de su protección. Más adelante, dando muestras de haber sido torturado, se retractó de lo dicho.

En 1997, la cadena de televisión Frecuencia Latina perteneciente al empresario Baruch Ivcher, de quien se sospecha tenía una sociedad comercial con Montesinos, pero (según la periodista Sally Bowen) "por razones hasta hoy desconocidas" terminó peleado con este, emitió una denuncia donde la agente del Servicio de Inteligencia del Ejército, Leonor la Rosa, fue torturada por agentes militares. Ese caso, el de Leonor La Rosa, defendido y difundido por la periodista Pamela Vértiz demostró a la larga ser falso,[1] [2] [3] sin embargo ese mismo año se encontró el cuerpo decapitado de otra agente del SIN, Mariella Barreto. También el mismo canal declaró que Montesinos ganaba anualmente 600 mil U$. Como represalia, el gobierno le retiró la nacionalidad peruana al dueño del canal, caso porsteriormente defendido por la revista Caretas,[4] ya que Ivcher no era peruano de nacimiento, sino israelí y no había renunciado a su nacionalidad anterior para tomar la peruana, como mandaba la constitución de entonces.

Fuga del Perú y vladivideos[editar]

En septiembre de 2000, el congresista Fernando Olivera Vega, mostró un vídeo (el primer vladivideos) a todo el país, en el que Montesinos le entregaba 15 mil dólares al congresista de la oposición Alberto Kouri para que se pasara a las filas del partido de Fujimori Perú 2000. Cuando el vídeo fue emitido, Fujimori decidió intervenir la casa de su ex-esposa, Trinidad Becerra, con el nombre de un falso fiscal y tomar posesión de un gran número de Vladi-videos que ahora tienen paradero desconocido. Una semana después, Montesinos huye a Panamá y en octubre vuelve al Perú para luego huir nuevamente en un velero hacia un paradero desconocido. Mientras que Fujimori realizaba sus "esfuerzos" tratando de localizarlo en un suburbio de Chaclacayo. Debido al deseo de Vladimiro Montesinos por grabar todas sus reuniones (sin conocimiento de sus interlocutores), se cuenta con una gran cantidad de vladivideos y vladiaudios (filmaciones y grabaciones de voz) en donde se le observa en la cúspide de su poder, repartiendo fajos y bolsas de dinero y favores a empresarios y políticos peruanos, entre ellos el empresario televisivo Ernesto Shultz Landazuri y el banquero Dionisio Romero, y a algunos empresarios extranjeros (véase Caso Lucchetti ).

Estadía en Venezuela[editar]

En junio del 2001, es encontrado en Venezuela y deportado al Perú para enfrentar juicios por narcotráfico, enriquecimiento ilícito, asesinatos y lavado de dinero. Su estadía en Venezuela fue tema de política interna. Desde meses antes que fuera capturado, la prensa venezolana publicaba periódicamente indicios de la presencia de Montesinos y los políticos de oposición acusaban al gobierno de protegerlo, hechos que el gobierno negaba y algunas veces ridiculizaba. Por su investigación sobre la presencia de Montesinos en Venezuela la periodista Patricia Poleo, recibió el Premio de Periodismo Rey de España en 2001. Durante ese período, representantes del gobierno peruano visitaron a Venezuela en varias ocasiones y la agencia oficial de prensa de Perú informó que en una de esas visitas el Ministro del Interior de ese país había entregado pruebas de la presencia de Montesinos en Venezuela al gobierno venezolano. Esa información no fue confirmada oficialmente por ninguno de los dos gobiernos.

Juicio y prisión[editar]

Actualmente, está recluido en La Base Naval del Callao, y sentenciado a quince años de prisión, pero tendrá que enfrentar al menos ocho juicios más. El 21 de septiembre de 2006, fue condenado a una pena de 20 años de prisión por su participación en el tráfico de 10,000 fusiles AKM a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - FARC. En mayo de 2006 publicó un opúsculo titulado Peón de ajedrez, en el cual sostiene que Fidel Castro usa como operadores políticos a Hugo Chávez y Ollanta Humala.

El 1 de octubre del 2010, la Primera Sala Penal Especial, resolvió sentenciar a 25 años de pena efectiva a Vladimiro Montesinos y a otros integrantes del Grupo Colina, por la matanza de Barrios Altos, La Cantuta y la desaparición y muerte del periodista Pedro Yauri. Se reservó el derecho de apelar y aceptó la condena.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]