Kang el Conquistador

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Kang, a menudo llamado Kang el Conquistador es un supervillano de Marvel Comics proveniente del futuro. Es uno de los enemigos clásicos de los Vengadores. En diversas etapas de su vida, asumió también las identidades de Iron Lad, el faraón Ranma Tut, Centurión Escarlata e Inmortus. Fue creado por Stan Lee y Jack Kirby

Kang el Conquistador
Primera aparición Los Vengadores #9
Marvel Comics
Creador(es) Stan Lee y Jack Kirby
Información
Nombre original Nathaniel Richards
Alias Kang el Conquistador, el Conquistador, Inmortus, Ranma Tut, Faraón Ranma Tut, Iron Lad, Centurión Escarlata.
Afiliaciones actuales Jóvenes Vengadores
Afiliaciones anteriores aliado del Dr. Muerte, la Legión de los No-Vivos.
Estatus actual activo

Historia[editar]

Nathaniel Richards -el hombre que seria luego Kang- nació en el siglo XXX, en Otra Tierra también conocida como Tierra-6311, un mundo utópico en donde todas las formas de violencia fueron casi erradicadas. Kang es herido por un toro y pasa una año hospitalizado donde se ocupa viendo grabaciones en video de la época heroica de la Tierra-616 (la Tierra principal), naciendo en el espíritu de aventura y conquista.

De adolescente se une a los Jóvenes Vengadores y toma el nombre de Iron Lad, pero no puede ir contra su destino y a los 25 años descubrió la fortaleza de un antepasado suyo Nathaniel Richards (padre de Reed Richards) donde encontró los planos que le permitieron construir una Máquina del tiempo. Le dio a la misma la forma de una esfinge y viajó hasta el 2950 AC, el Antiguo Egipto, en donde aprovechando su superioridad tecnológica se convirtió en Faraón, bajo el nombre de Ranma Tut, buscando controlar a un joven mutante En Sabah Nur (que luego será Apocalipsis). Gobernó como un dios por una década, en la cual se encontró con Samira, Señora del Nilo, quien se convirtió en su enemiga; Amenhotep, a quien trasformaría en un vampiro; y viajeros del tiempo como Killpower y el equipo Genetix. En algún punto tuvo un hijo, Ramades, con una esclava. Eventualmente los 4 Fantásticos con En Sabah Nur, el dios de la luna Khonshu, y héroes de la era moderna Dr. Extraño y los Vengadores, viajaron a ese tiempo y lo obligaron a escapar. Huyó con la máquina del tiempo pero dejó a la fachada externa con aspecto de Esfinge en el lugar, la cual terminó siendo la Gran Esfinge de Guiza.

En ruta al futuro, una "tormenta del tiempo" o "temporal" desvío a Rama al siglo XX y se encontró con Dr. Doom perdido en el espacio. Dañado por la tormenta temporal, el modulo de control de Rama-Tut lo llevó años más allá en el tiempo y se estrelló en Egipto donde luchó contra los viajeros del tiempo Blaquesmith y Cable. Inspirado en su encuentro con el Dr. Doom, se creó una armadura con poderosas armas y tomo la identidad de Centurion Escarlata, viajo a otra línea de tiempo (Tierra-689) y engañó los Vengadores de esa tierra para neutralizar a todos sus compañeros héroes para que él pudiera gobernar; pero fue derrotado por los Vengadores de la Tierra-616 y es lanzado fuera del tiempo.

Richards deseaba regresar a su tiempo nativo, pero rupturas temporales lo enviaron al siglo XL, un futuro distópico arrasado por la guerra, en donde sólo quedan varios grupos de combatientes desorganizados. Reunió a varios salvajes y bajo su mando se convirtieron en un poderoso ejército, que conquistó a toda la Tierra y a muchos otros mundos, e incluso otras dimensiones. Así nació Kang, el Conquistador.

Kang se había convertido en una suerte de Alejandro Magno, pero no era suficiente. Deseaba dominar la Tierra, pero no la Tierra devastada del siglo XL sino una Tierra aún joven y vital. Para esto construyó una nueva máquina del tiempo y viajó al siglo XX, pero los Vengadores se le opusieron y lo expulsaron. Desde entonces ese grupo no dejó su mente, y los siguió observando, siguiendo sus cambios de miembros, atacando de lejos, etc.

Su vida cambió en el reino de Carelius, un pequeño reinado a donde llegó con sus tropas. Allí se enamoró de Ravonna, la hija de Carelius, e incluso llevó a los Vengadores allí para humillarlos y mostrar su valía. Al vencerlos y capturar el reino quiso tomarla como esposa, pero su teniente Baltag le recordó que su código era asesinar a todos los gobernantes que le desafiaran para impedir que encabecen futuras rebeliones. Kang se negó, y fue un error: Baltag, que lo veía como un dios conquistador, veía que Kang no era sino un hombre, e intentó amotinar a su ejército contra él. Kang liberó a los Vengadores y a cambio de liberar el reino de Ravonna lo ayudaron a dominar el motín. Baltag fue apresado, pero se liberó, y cuando los Vengadores eran devueltos a su época intentó matar a Kang a traición. Ravonna, que decidió en ese momento que amaba a Kang, se interpuso en el disparo. Baltag recibió al momento la muerte que merece un traidor, pero el disparo fue dado, y nada en la ciencia del siglo XL podía restaurar la vida de Ravonna.

Kang pudo salvarla al ser transportado por Thor al Limbo, en donde encontró al aparentemente muerto Inmortus. Utilizando sus máquinas salvó a Ravonna retirándola del flujo temporal en el instante anterior a que recibiera el disparo, aunque al hacerlo creó una línea temporal en la que fue él, y no Ravonna, quien murió. De hecho, sus múltiples aventuras crearon numerosas líneas temporales alternas, así como a muchos Kangs alternos.

Sus otros yos eran valientes y decididos como él, pero eventualmente podrían ser un peligro. Entonces creó el "Concilio de Kangs", supuestamente para organizar sus múltiples versiones, pero en realidad aprovechó la ocasión para matarlos a todos. Sin embargo, tras hacerlo fue traicionado por Ravonna, que trabajaba con Inmortus, quien enloqueció a Kang otorgándole los recuerdos de todas sus versiones alternativas.

Después de ello se dirigió a Cronópolis, una ciudad construida por uno de sus otros yo, que a fin de cuentas era ahora suya. Desde allí se dedicó a administrar su gigantesco imperio, pero no le gustaba hacerlo: prefería la guerra, la conquista, no la administración o la diplomacia. Veía esas actividades como propias de Inmortus, su yo futuro en quien no quería convertirse. Para evadir aquello viajó nuevamente a Egipto, tras su escape anterior. Si bien era también un rol de gobernante, era un gobierno sobre un pequeño reino que lo consideraba un dios, no un gigantesco imperio que ocupaba todo su tiempo.

Permaneció diez años allí, pero siempre atormentado por la certeza de su inevitable futuro como Inmortus. Finalmente decidió afrontar su destino, pero como había destruido su máquina del tiempo al llegar, hizo que lo embalsamaran vivo de forma de despertar en el siglo XX. Una vez allí volvió a encontrarse con los Vengadores, y Thor lo ayudó a ir al Limbo, en donde asumiría finalmente su rol como Inmortus. Pero no lo hizo. Al llegar, vio diversas imágenes de grandes momentos temporales, entre ellas cuando Inmortus accede a trabajar para los Guardianes del Tiempo. No quiso aceptar que su futuro fuera trabajar para otros, y volvió a Cronopolis una vez más. Allí, decidió su nuevo objetivo: comenzar un gran enfrentamiento contra Inmortus, encontrar la forma de evitar convertirse en él.

Mientras estudiaba a su rival, supo a través de Libra que Inmortus pensaba alterar la historia humana asesinando a Rick Jones. Cuando Rick fue llevado, extrañamente inconsciente, ante la Inteligencia Suprema, Inmortus detuvo el tiempo y envió a Tempus a matarlo, pero Kang intervino protegiendo a Rick, simplemente para prevenir lo que Inmortus deseaba. Rick, con la ayuda de Libra, atrajo a un grupo de Vengadores de diversos puntos del tiempo, y finalmente logró lo que Inmortus buscaba evitar: dominar y controlar de forma consciente la Fuerza del Destino. Al ser derrotado, Inmortus se retiró, y luego lo hizo Kang. Inmortus comenzó entonces a atacar Cronopolis a gran escala, y condensó toda esa dimensión en el Cristal de la Eternidad, un artefacto que le permitía alterar al tiempo a voluntad sin generar con ello líneas temporales alternativas.

Kang se unió entonces a la Inteligencia Suprema y a Rick Jones, para ir los 3 a rescatar a los Vengadores y ayudarlos a enfrentarse a Inmortus y los Guardianes del Tiempo cuando estaban por destruir prácticamente todas las líneas temporales. Los Guardianes huyeron hasta el mismo fin del tiempo, a donde los siguieron.

Inmortus se negó a matar a los Vengadores cuando se lo ordenaron directamente, y los Guardianes lo mataron por eso. Pero, para castigar a Kang, a quien no podían matar porque debía convertirse en Inmortus, emplearon sus máquinas para intentar transformar a Kang en Inmortus allí mismo. Pudieron haber tenido éxito, pero la voluntad de Kang fue muy fuerte y se liberó. Sin embargo, al hacerlo se separó en dos seres: por un lado él mismo, y por el otro un nuevo Inmortus. A partir de entonces, ya no están relacionados, y Kang e Inmortus pasaron a ser dos entidades independientes una de otro.

Tras matar a los Guardianes del Tiempo, regreso al siglo LXI, donde decidió fundar una dinastía para tener un heredero que lo sustituyese en caso de morir.Para llevar a cabo esa tarea eligió a una mujer genéticamente perfecta de su imperio para que le otorgara un hijo, y tras veintidós intentos fallidos, nació su vigesimoterCer hijo: Marcus XXIII. Después de ser considerado digno lo envió a otro tiempo para que se entrenase por unos veinte años.Cuando regreso lo convirtió en su general bajo el nombre de Centurión Escarlata. No mucho después decidió llevar a cabo la mayor hazaña de su vida y la primera en la de Marcus : Conquistar la Tierra de la Edad Heroica.

Poderes[editar]

Kang no posee poderes sobrehumanos de por sí. Sin embargo, su armadura incluye numeroso armamento avanzado del futuro, es experto en combate con cualquier clase de arma (e incluso en combate desarmado) y tiene a su disposición gigantescas legiones de soldados y robots. Entre ellos se destaca el Hombre Creciente.

Curiosidades[editar]

En el disco "Unidad de desplazamiento" (2000) de Los Planetas se hace referencia a Kang y a un enfrentamiento con La Antorcha humana en la canción "Que no sea Kang, por favor".