Joseph Goebbels

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Paul Joseph Goebbels
Bundesarchiv Bild 183-1989-0821-502, Joseph Goebbels.jpg
Goebbels en 1942.

Reichsadler der Deutsches Reich (1933–1945).svg
Canciller de Alemania
30 de abril de 1945-1 de mayo de 1945
Presidente Karl Dönitz
Predecesor Adolf Hitler
Sucesor Lutz Schwerin von Krosigk

Reichsadler der Deutsches Reich (1933–1945).svg
Ministro del Reich para la Ilustración Pública y Propaganda
13 de marzo de 1933-30 de abril de 1945
Canciller Adolf Hitler
Predecesor Nuevo cargo
Sucesor Werner Naumann

Gauleiter.svg
Gauleiter de Berlín
9 de noviembre de 1926-1 de mayo de 1945
Predecesor Ernst Schlange
Sucesor Cargo abolido

Información personal
Nombre de nacimiento Paul Joseph Goebbels Ver y modificar los datos en Wikidata
Nombre nativo Joseph Goebbels Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 29 de octubre de 1897
Bandera de Imperio alemán Rheydt, Alemania
Fallecimiento 1 de mayo de 1945 (47 años)
Bandera de Alemania nazi Berlín, Alemania
Causa de muerte Suicidio Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Imperio alemán, República de Weimar y Tercer Reich Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán
Familia
Cónyuge Magda Goebbels
Hijos 6
Educación
Educación doctorado Ver y modificar los datos en Wikidata
Alma máter Universidades de Heidelberg, Bonn, Wurzburgo y Friburgo
Información profesional
Ocupación Político
Firma Joseph Goebbels Signature.svg
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Paul Joseph Goebbels (Rheydt, 29 de octubre de 1897[1]Berlín, 1 de mayo de 1945[2] ) fue un político alemán y ministro para la Ilustración Pública y Propaganda de la Alemania nazi entre 1933 y 1945. Uno de los colaboradores más cercanos de Adolf Hitler,[3] era conocido por su oratoria[4] y profundo antisemitismo,[5] que le condujo a apoyar al exterminio de los judíos en el Holocausto.[6]

Aunque aspiraba a ser escritor,[7] obtuvo un doctorado en Filosofía por la Universidad de Heidelberg en 1921.[8] [9] Se unió al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) en 1924,[10] y trabajó con Gregor Strasser en la división norte.[11] Fue nombrado Gauleiter (jefe de distrito) de Berlín en 1926,[12] donde comenzó a interesarse en la propaganda como herramienta de promoción del partido y su programa.[13] Después de la toma del poder nazi en 1933, el Ministerio de Propaganda de Goebbels rápidamente se apropió y controló la supervisión de los medios de comunicación, las artes y la información en el país.[14] Estuvo particularmente atraído en los relativamente nuevos medios de comunicación, como la radio y el cine, con fines propagandísticos.[15] Los temas de difusión incluían antisemitismo,[16] ataques a iglesias cristianas,[17] y —después del inicio de la Segunda Guerra Mundial— conformar la moral alemana.[18]

En 1943, presionó a Hitler para introducir medidas destinadas a una «guerra total», incluyendo el cierre de los negocios no esenciales para el esfuerzo de guerra, reclutamiento de mujeres a la fuerza laboral y de hombres en ocupaciones previamente exentas en la Wehrmacht.[19] Hitler finalmente lo nombró «Plenipotenciario del Reich para la Guerra Total» (Reichsbevollmächtigten für den totalen Kriegseinsatz), el 23 de julio de 1944, por el que Goebbels emprendió medidas, mayoritariamente infructuosas, para aumentar el número de personas disponibles para la producción de armamentos y la Wehrmacht.[20] Pronunció un elocuente discurso sobre la guerra total en el Palacio de los Deportes de Berlín, cuando los éxitos iniciales de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial dieron paso a las sucesivas derrotas que condujeron a la caída del régimen.[21]

A medida que la guerra llegaba a su fin y la Alemania nazi se enfrentaba a la derrota, su esposa Magda y sus hijos se reunieron con él en Berlín. Se mudaron al Vorbunker subterráneo, parte del búnker subterráneo del Führer, el 22 de abril de 1945.[22] Hitler se suicidó el 30 de abril y, de acuerdo con su testamento, Goebbels le sucedió como canciller de Alemania.[23] Al día siguiente, ante la inminente derrota alemana, se suicidó junto a su esposa,[2] después de envenenar a sus seis hijos.[24]

El historiador Peter Longerich, autor de Goebbels. Biographie (2010), además de cuestionar la amistad íntima con Hitler, afirma que se trata de una figura sobrevalorada y que su importancia en el seno del régimen nazi era menor (no lo tomaban en cuenta en algunas de las grandes decisiones), y tampoco fue el «gran propagandista dominador de las masas».[3] Según Longerich, padecía «un trastorno narcisista de la personalidad» que le hacía buscar adictivamente el reconocimiento y el elogio, lo que explicaría su absoluta devoción por Hitler y su obsesión por su propia imagen.[3] Otros historiadores, como Helmut Heiber, concuerdan en que será recordado por su propaganda cínica, calculada e inhumana.[25] [26]

Infancia y juventud[editar]

Goebbels con unos compañeros de estudio, a los 19 años.

Nació el 29 de octubre de 1897, en Rheydt (una ciudad industrial al sur de Mönchengladbach, Alemania) en el seno de una familia católica.[1] Su padre era Friedrich Goebbels, un empleado de la empresa Vereinigten Dochtfabriken GmbH, y su madre, Maria Katharina Oldenhausen, de ascendencia holandesa.[27] [28] Tuvo cinco hermanos: Konrad (1893-1947), Hans (1895-1949), Maria (1896-1896), Elisabeth (1901-1915) y Maria (1910-1949); esta última se casó con el cineasta alemán Max Wilhelm Kimmich en 1938.[29] En 1932, publicó un folleto de su árbol genealógico para refutar los rumores de que su abuela tenía ascendencia judía.[30]

Su infancia estuvo marcado por la tensa situación económica de su familia. Con el fin de mejorar sus ingresos, los miembros del hogar trabajaron en distintos empleos domésticos.[31] [32] Goebbels padeció de mala salud, que incluyó una larga lucha contra una inflamación de pulmones. Debido a una deformidad congénita, tenía el pie derecho deforme que se doblaba hacia adentro. Este era más grueso y corto que su pie izquierdo.[1] Se sometió a una operación fallida para corregirlo antes de comenzar la escuela primaria.[33] Llevaba un aparato ortopédico de metal y zapatos especiales porque su pierna más corta le provocaba cojera al caminar. Debido a esto, sería ridiculizado por sus adversarios políticos años después.[34] Goebbels quiso participar como soldado en la Primera Guerra Mundial, pero fue rechazado en el ejército debido a su discapacidad.[35] [36]

Fue educado en un gimnasio cristiano (escuela secundaria), el städtische Oberrealschule mit Reformgymnasium, donde completó su Abitur (examen de ingreso a la universidad) en 1917.[37] Aprendió a tocar el piano, e interpretó varios conciertos en su escuela.[38] Era el estudiante más sobresaliente de su clase y le concedieron el honor de dar un discurso en la ceremonia de graduación.[39] Inicialmente, sus padres esperaban que se convirtiera en sacerdote católico, y Goebbels lo consideró seriamente.[40] Estudió en ocho universidades: Bonn, Wurzburgo, Friburgo, Múnich,[40] Colonia, Fráncfort, Berlín y Heidelberg. Estuvo becado por la Albertus-Magnus-Verein, que promovía a estudiantes católicos,[41] aunque durante su etapa universitaria comenzó a distanciarse de la iglesia.[42]

Los historiadores —como Richard J. Evans y Roger Manvell— especulan que la persecución continua de Goebbels por las mujeres pudiera ser una forma de compensar sus discapacidades físicas.[43] [44] En Friburgo conoció a Anka Stalherm, quien era tres años mayor que él, y se enamoró de ella.[45] Stalherm estuvo en Wurzburgo para continuar sus estudios, al igual que él. En 1921, Goebbels escribió una novela semiautobiográfica, Michael: ein deutsches Schicksal in Tagebuchblättern, una obra en tres partes, de las que solo la I y la III han sobrevivido.[46] Según Longerich, Goebbels sentía que estaba escribiendo su «propia historia».[46] Probablemente, los comentarios antisemitas y sobre un líder carismático pudieron haber sido añadidos por Goebbels poco antes de que el libro fuera publicado en 1929 por Eher-Verlag, la editorial del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP).[47] Los padres de Stalherm estuvieron en contra de la relación[48] y, en 1920, tuvo que terminar con ella. La ruptura llenó a Goebbels de pensamientos suicidas.[49] [50] [a]

Portada de la novela Michael (1929), de una edición del NSDAP.

En la Universidad de Heidelberg, escribió su tesis doctoral, denominada Wilhelm von Schütz als Dramatiker, sobre Wilhelm von Schütz, un dramaturgo romántico del siglo XIX.[52] Tenía pensado trabajar en su tesis bajo la dirección de Friedrich Gundolf, quien en ese momento era un reconocido historiador de literatura.[53] A Goebbels no le incomodaba que su supervisor fuera judío.[54] En ese momento, Gundolf no estaba realizando funciones docentes, por lo que le recomendó al profesor adjunto Max Freiherr von Waldberg, también judío.[54] [55] Fue este último quien recomendó a Goebbels escribir su tesis sobre Wilhelm von Schütz.[56] Después de la presentación de la tesis y pasar su examen oral, obtuvo su doctorado en 1921.[57] [9]

Regresó a Rheydt y trabajó como tutor privado. También se desempeñó como periodista en el periódico local.[58] Durante ese tiempo, sus escritos reflejaban su creciente antisemitismo y desagrado hacia la cultura moderna.[59] En el verano de 1922 comenzó una relación amorosa con Else Janke, una maestra de escuela[60] e hija de madre judía y padre cristiano. Aunque los padres apoyaron a Goebbels espiritual y materialmente, la relación no se desarrolló debido a muchas discrepancias. Goebbels se habría casado con ella si no fuera «mestiza», desde su punto de vista antisemita, y que «el encanto [se] arruinó».[60] Goebbels puso fin a la relación cuando fue nombrado Gauleiter en Berlín.[61] [62]

En los siguientes años, trató de convertirse en un prolífico autor.[63] En su diario, que empezó a redactar en 1923 y continuó durante el resto de su vida, siempre mencionaba su deseo de ser escritor.[7] Los escasos ingresos de sus obras literarias (había escrito dos obras de teatro en 1923 y ninguna se vendió)[58] le obligaron a aceptar puestos como corredor de bolsa y como empleado de un banco en Colonia, un empleo que detestaba.[10] [64] Fue despedido del banco en agosto de 1923 y regresó a Rheydt.[65] [58] Desde el final de la Primera Guerra Mundial experimentaba una crisis de identidad. Goebbels se replanteó sus raíces católicas, por lo que decidió renunciar a la Verband der Wissenschaftlichen Katholischen Studentenvereine Unitas, en la que había estado activo en Bonn, Friburgo y Wurzburgo.[66] En esta época, Richard Flisges, un joven anarquista que Goebbels conocía desde la infancia, comenzó a tener una influencia especial sobre él.[67]

Goebbels leyó a muchos escritores, en especial a Fiódor Dostoyevski,[68] Oswald Spengler[69] y Houston Stewart Chamberlain, un autor británico de origen alemán cuya obra Los fundamentos del siglo XIX (1899) fue uno de los libros canónicos de la extrema derecha alemana.[70] También comenzó a estudiar la «cuestión social» y obras de Marx y Engels.[71] Según el biógrafo Peter Longerich, las notas del diario de Goebbels desde finales de 1923 hasta principios de 1924 reflejan a un hombre aislado y preocupado por temas «religiosos y filosóficos», y que carecía de una dirección clara.[72] En las notas de mediados de diciembre de 1923 en adelante indican que Goebbels empezaba a simpatizar con el movimiento nacionalista völkisch.[73] Höver afirma que Goebbels se enfrentaba con una increíble variedad de ideas, una de las cuales parecía ofrecer una salida al «caos del tiempo» (Chaos der Zeit). No tenía una cosmovisión clara, en la que se pudiera encontrar «paz y plenitud». Tampoco encontraba al «genio poderoso» (starke Genie), que le señalaría sus «nuevos objetivos». Höver menciona que Goebbels consideró que una «revolución roja en la cuenca del Ruhr» se podría inspirar en el golpe de Estado de Kapp.[74] [75] La desesperación y la angustia condujeron a un odio absoluto hacia la «sociedad» y tachó de culpables al materialismo sin alma y al judaísmo.[58]

Activismo nazi[editar]

Goebbels en uno de los retratos emitidos por la propaganda nazi.

Goebbels se interesó por Adolf Hitler y el nazismo en 1924.[76] En febrero de ese año, se celebró el juicio contra Hitler por traición en su intento fallido de hacerse con el poder en Múnich entre el 8 y 9 de noviembre de 1923 (este evento llegó a ser conocido como el Putsch de la cervecería).[77] El juicio fue mediático y concedió a Hitler una plataforma para su propaganda.[78] Condenado a cinco años de prisión, fue puesto en libertad el 20 de diciembre de 1924, apenas después de algo más de un año.[79] En agosto de 1924, Goebbels asistió al congreso fundacional del Movimiento Nacionalsocialista de Liberación de la Gran Alemania (Nationalsozialistischen Freiheitsbewegung Großdeutschlands) en Weimar, en el que se reunieron diversas organizaciones del NSDAP.[80] Tenía simpatía por el partido, en especial por el carisma de Hitler.[81] Se unió al NSDAP en esa época, convirtiéndose en el socio número 8762.[10] A finales de 1924, Goebbels ofreció sus servicios a Karl Kaufmann, quien era Gauleiter (líder de distrito del NSDAP) para el Distrito del Rin-Ruhr. Kaufmann lo puso en contacto con Gregor Strasser, un organizador del NSDAP en el norte de Alemania, quien lo contrató para trabajar en su semanario Völkische Freiheit en Elberfeld y como secretario para las oficinas regionales del partido.[11] [80] También colaboró como orador y representante del NSDAP en Renania-Westfalia.[82] En agosto de 1925, participó como editor de Nationalsozialistischen Briefe, gracias a Strasser, y con un salario mensual de 150 marcos.[83] Los miembros —incluyendo a Goebbels— de la división norte bajo el mando de Strasser tenían una perspectiva más socialista que el grupo de Hitler en Múnich.[84] Strasser no estaba de acuerdo con Hitler en muchos aspectos de la plataforma del partido, y en noviembre de 1926 empezó a trabajar en una revisión.[85]

Hitler consideró que las acciones de Strasser eran una amenaza a su autoridad, y convocó a sesenta Gauleiters y líderes del partido, incluyendo a Goebbels, a una conferencia especial en Bamberg, en el Gau de Strasser en Franconia, donde dio un discurso de dos horas repudiando el nuevo programa político de Strasser.[86] Hitler se opuso a las inclinaciones socialistas del ala norte y afirmó que eso significaría la «bolchevización política de Alemania». Agregó que «no habría príncipes, solo alemanes» y que existiría un régimen legal sin un «... sistema judío de explotación... [que] saquea nuestros pueblos». Insistió que el futuro estaría garantizado por la adquisición de la tierra, no a través de la expropiación de propiedades de la antigua nobleza, sino a través de la colonización de territorios al este del país.[85] Goebbels se impresionó por las explicaciones de Hitler de que el socialismo era «una creación judía» y que la propiedad privada no sería expropiada por el futuro gobierno nazi. Aunque Goebbels alaba el Mein Kampf, mantenía diferencias ideológicas.[87] «Ya no creo plenamente en Hitler. Eso es lo que me está matando: mi apoyo interno ha desaparecido», escribió en su diario.[88] [89]

Wohl eine der größten Enttäuschungen meines Lebens. Ich glaube nicht mehr restlos an Hitler. Das ist das Furchtbare: Mir ist der innere Halt genommen. Ich bin nur noch halb.
Zelle, 2010, p. 42 (cf. Diario de Goebbels, 14 de febrero de 1926).

El 6 de noviembre de 1925, Goebbles pudo hablar personalmente con Hitler, en una reunión en Brunswick. En su diario anotó: «Este hombre tiene todo para ser rey. Nacido del pueblo. El próximo dictador». Poco después, el 22 de noviembre de 1925, Strasser fundó la «Asociación del Noroeste» (Arbeitsgemeinschaft Nordwest) con la aprobación de Hitler, y Goebbels contribuyó decisivamente en la redacción de su programa político, por lo que se desvió considerablemente de las ideas de Hitler.[87] Con la esperanza de ganarse a la oposición, Hitler organizó reuniones en Múnich con los tres líderes en el Gau del Gran Ruhr (Gaus Ruhr),[b] incluyendo a Goebbels.[90] Quedó asombrado cuando Hitler mandó recogerlos en su coche para reunirse con ellos en la estación de tren. Esa tarde, ambos dieron discursos en un acto en una cervecería.[90] Al día siguiente, Hitler ofreció una reconciliación a los tres hombres y los animó a dejar de lado sus diferencias. También comentó que Goebbels tenía una «nueva visión» en la «cuestión social».[91] Kershaw menciona que Goebbels se rindió completamente ante esas palabras y ofreció a Hitler su lealtad absoluta —una promesa en la que fue sincero y a la que se adhirió hasta el final de su vida—. «Lo amo... Ha pensado en todo», escribió en su diario. «Una mente brillante como esa debe ser mi líder. Me inclino ante el superior, el genio político». Más tarde añadió: «Adolf Hitler, te quiero porque eres grande y sencillo al mismo tiempo. Lo que uno llama genio».[92] Como resultado de las reuniones de Bamberg y Múnich, se descartó el nuevo proyecto de programa político de Strasser. El Programa Nacionalsocialista original de 1920 quedó inalterable y la posición de Hitler como líder del partido fue fortalecida.[92]

Propagandista en Berlín[editar]

Goebbels (en primer plano) y Hermann Göring en Berlín (1930).

Ante la invitación de Hitler, Goebbels participó como orador en las reuniones del partido en Múnich y en el congreso anual del NSDAP de 1926, celebrado en Weimar.[93] Para el evento del año siguiente estuvo involucrado en la planificación por primera vez. Hitler y Goebbels organizaron el mitin para ser filmado.[94] Los elogios por el buen desempeño en estos eventos llevaron a Goebbels a cambiar sus ideas políticas para coincidir con las de Hitler, y admirarlo e idolatrarlo mucho más.[95] [96]

En agosto de 1926, fue nominado para el puesto de Gauleiter del partido para la sección de Berlín. Viajó a esa ciudad a mediados de septiembre y en octubre aceptó el cargo. El plan de Hitler era dividir y disolver el grupo noroccidental de Gauleiters al que Goebbels había servido bajo las órdenes de Strasser.[12] Hitler le dio una gran autoridad sobre la zona, lo que le permitió determinar el rumbo de la organización y liderazgo del Gau. Goebbels tomó el control de la sección local de las SA (Sturmabteilung) y SS (Schutzstaffel) y respondía únicamente a Hitler.[97] La afiliación al partido era de aproximadamente 1000 personas cuando Goebbels llegó, pero lo redujo a un grupo de 600, manteniendo a los miembros más activos y prometedores.[98] [99] Para recaudar fondos, instituyó cuotas de afiliación y comenzó a cobrar la admisión a las reuniones del partido.[100] Consciente del importancia de la publicidad (tanto positiva como negativa), provocó deliberadamente combates en cervecerías y peleas callejeras, así como ataques violentos contra el Partido Comunista de Alemania.[101] [99] Goebbels adaptó técnicas nuevas de publicidad comercial a la esfera política, incluyendo el uso de lemas atrayentes y mensajes subliminales.[13] Tuvo nuevas ideas para el diseño de pósteres, como el uso de letras grandes, tinta roja y encabezados crípticos que alentaban al lector a examinar la letra pequeña para encontrar el significado.[102]

Goebbels en un mitin político celebrado en 1932. Con esta postura, con los brazos en las caderas, tenía la intención de mostrar su autoridad a la audiencia.[4]

Al igual que Hitler, practicaba sus habilidades para hablar en público delante de un espejo. Las reuniones eran precedidas por marchas ceremoniales y cantos, y los lugares se decoraban con banderas del partido. Su entrada (casi siempre tarde) estaba programada para lograr el mayor impacto emocional. Por lo general, planeaba meticulosamente sus discursos con antelación, el uso de gestos e inflexión coreografiada y previamente planificada, pero también era capaz de improvisar y adaptar su presentación para obtener un acercamiento con su público.[103] [4] En sus escritos exigía a sus seguidores un cambio profundo y una disposición de sacrificio, para romper el poder del capitalismo y, al mismo tiempo, del judaísmo. Así terminaría la lucha de clases y los alemanes serían libres.[104]

La táctica de Goebbels era el uso de la provocación para atraer la atención al NSDAP, mítines y manifestaciones públicas violentas.[105] Esto llevó a la policía de Berlín a prohibir el NSDAP en la ciudad el 5 de mayo de 1927.[106] [107] El jefe de las SA en Berlín, Kurt Daluege, le animó a expandir esa estructura, que en ese momento estaba disfrazada como un «departamento de deportes» del partido. Pronto, este grupo armado fue capacitado para combates en auditorios y calles, sobre todo contra el Roter Frontkämpferbund de los comunistas.[98] [108] Los incidentes violentos continuaron, incluyendo jóvenes nazis atacando judíos al azar en las calles.[4] Las autoridades sometieron a Goebbels a una prohibición de hablar en público hasta finales de octubre.[109] Mientras cumplía su pena, fundó el periódico Der Angriff como instrumento de propaganda para la zona de Berlín. Era un periódico de tono agresivo y estilo moderno.[110] [111] La publicación competía dentro del NSDAP con el Völkischer Beobachter en Múnich y el Berliner Arbeiterzeitung, el semanario de los hermanos Otto y Gregor Strasser. La circulación del Der Angriff empezó con pocos números, unos 2000 ejemplares;[112] para octubre de 1927 vendieron 4500 copias.[113] El contenido del rotativo era anticomunista y antisemita.[112] Entre los objetivos favoritos del periódico estaba el subjefe de la Policía de Berlín, Bernhard Weiß, de ascendencia judía. Goebbels le puso como apodo despectivo «Isidore»[114] y lo sometió a una campaña implacable de hostigamiento, junto al resto de los judíos, para provocar medidas represivas de los cuerpos de seguridad que luego podría aprovechar.[115] Contrató a varios caricaturistas, entre ellos Hans Schweitzer, para dibujar mofas de Weiß y de otros políticos de la República de Weimar.[116] Goebbels trató por segunda vez entrar en el mundo literario, con la publicación de una versión revisada de su libro Michael y la infructuosa producción de dos de sus obras de teatro (Der Wanderer y Die Saat). Este último fue su intento final por lanzarse a la dramaturgia.[117] En esta etapa en Berlín tuvo relaciones con muchas mujeres, incluyendo a su antigua novia Anka Stalherm, quien ya estaba casada y con un niño pequeño. Goebbels se apresuró a enamorarse, pero como estaba cansado de la relación se buscó a otra persona. Le preocupaba demasiado si una relación de compromiso pudiera interferir con su carrera.[118]

La prohibición del NSDAP terminó a principios de 1928, justo a tiempo para las elecciones al Reichstag, que se celebraron el 20 de mayo.[119] El NSDAP perdió casi 100 000 votantes y ganó solo el 2.6 % de los votos a nivel nacional. Los resultados en Berlín fueron peores, pues solo alcanzaron el 1.4 % de los votos.[120] Goebbels fue uno de los doce miembros del NSDAP que ganó un escaño en el Reichstag.[120] Esto le dio inmunidad para una larga lista de cargos pendientes, incluyendo una sentencia de tres semanas de cárcel que recibió en abril por insultar al subjefe Weiß.[121] [122] En febrero de 1931, el Reichstag cambió las normas de fuero y Goebbels fue forzado a pagar multas por difamaciones que había colocado en Der Angriff en el transcurso del año anterior.[123]

Gregor Strasser, desde su periódico Berliner Arbeiterzeitung, fue un enérgico crítico de los errores de Goebbels para atraer el voto en las ciudades.[124] Sin embargo, el partido en conjunto tuvo éxito en las zonas rurales, ya que atrajo el 18 % de los votos en algunas regiones.[120] Esto de debió, en parte, porque Hitler había dicho públicamente antes de la elección que el Punto 17 de su programa político, sobre la expropiación de tierras sin indemnización, se aplicaría únicamente a los especuladores judíos y terratenientes no privados.[125] Luego de la elección, el partido reorientó sus esfuerzos para atraer más votos del sector agrícola.[126] En mayo, Hitler valoró el nombramiento de Goebbels como director de propaganda del partido. Pero dudó, pues le preocupaba que el destitución de Strasser del puesto condujera a una división en el partido. Goebbels se consideraba apto para la posición y comenzó a formular ideas sobre cómo la propaganda podría ser utilizada en las escuelas y los medios de comunicación.[127]

Goebbels utilizó la muerte de Wessel como arma de propaganda[128] contra los «comunistas subhumanos».[129]

En septiembre de 1929, estuvo a punto de recibir un disparo en una riña callejera, pero la bala alcanzó a su conductor.[130] Al año siguiente, el jefe de una sección de las SA, Horst Wessel, fue tiroteado por dos miembros del Partido Comunista de Alemania, en medio de la violencia entre nazis y comunistas. Más tarde murió en el hospital.[131] Goebbels lo convirtió en mártir del movimiento nazi. Declaró la marcha de Wessel, Die Fahne Hoch, rebautizada Horst-Wessel-Lied, como el himno del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán.[128]

La Gran Depresión afectó al país y en 1930 se produjo un fuerte aumento del desempleo.[132] En estos años, los hermanos Strasser iniciaron la publicación de un nuevo diario en Berlín, el Nationaler Sozialist.[133] Al igual que sus otros rotativos, transmitió el nazismo, nacionalismo, anticapitalismo, reforma social y antioccidentalismo profesado por los hermanos.[134] Goebbels criticó con vehemencia que los Strasser rivalizasen con Hitler en los artículos del Nationaler Sozialist y que el éxito que estaban causando sus periódicos en Berlín fueran «empujados a la pared».[133] A finales de abril de 1930, Hitler declaró firmemente su oposición a Gregor Strasser y nombró a Goebbels como director del Reich de la Propaganda del NSDAP (Reichspropagandaleitung der NSDAP).[135] Uno de sus primeros actos fue prohibir la edición vespertina del Nationaler Sozialist.[136] También tomó el control de otros periódicos nazis de tirada nacional, entre ellos el boletín oficial del partido, el Völkischer Beobachter (lit., Observador del Pueblo). El 3 de julio anunció que Otto Strasser y sus partidarios abandonaban el NSDAP. Según Longerich, cuando recibió la noticia se alivió de que la «crisis» con los Strasser hubiese acabado y se alegró de que Otto Strasser perdiese su poder.[137] Der Angriff cambió la frecuencia de tirada de dos veces por semana (en octubre de 1929) a cada día por la tarde (desde el 1 de noviembre). También aumentó la impresión de 80 000 (en marzo de 1930) a 110 000 copias (en julio de 1932), pero en estos años tuvo problemas de financiación y varias prohibiciones de circulación.[138]

El rápido deterioro de la economía provocó que el 27 de marzo de 1930 se disolviera la coalición de gobierno elegida en 1928. Se constituyó un nuevo gabinete y Paul von Hindenburg utilizó su poder como presidente para gobernar por decreto[139] y nombró canciller a Heinrich Brüning.[140] Goebbels se hizo cargo de la campaña nacional del NSDAP para las elecciones al Reichstag convocadas el 14 de septiembre de 1930. Se llevó a cabo a gran escala, con miles de reuniones y conferencias en toda la nación.[141] Los discursos de Hitler se centraron en culpar de los problemas económicos del país a la República de Weimar —en particular, su adhesión a los términos del Tratado de Versalles— e insistió que las compensaciones de guerra habían conducido al desastre de la economía alemana. Propuso una nueva sociedad alemana basada en la unidad racial y nacional.[141] El éxito resultante sorprendió a Hitler y Goebbels: el partido recibió 6.5 millones de votos a nivel nacional y obtuvo 107 escaños en el Reichstag —la segunda fuerza política, solo superada por el SPD—.[141] [142]

Boda de Joseph Goebbels y Magda Quandt. En el fondo, Hitler como padrino del novio.

A finales de 1930, conoció a Magda Quandt, una divorciada que se había unido al NSDAP unos meses antes. Estuvo casada con el industrial Günther Quandt, pero se separaron en 1929.[143] Trabajaba como voluntaria en las oficinas del partido en Berlín y ayudaba a Goebbels en la organización de sus documentos privados.[144] Su departamento en el Reichkanzlerplatz se convirtió en punto de reunión favorito de Hitler y otros funcionarios del NSDAP.[145] [143] Goebbels y Quandt se casaron el 19 de diciembre de 1931, y Hitler participó como testigo.[84] [143]

En febrero de 1932, Hitler decidió postularse como candidato a la Presidencia de la República en contra de Hindenburg, por insistencia de Goebbels.[146] Su director de propaganda organizó campañas masivas para las dos elecciones celebradas en 1932, que incluyeron mítines, desfiles, discursos y viajes en avión por todo el país con el lema «Hitler sobre Alemania» (Hitler über Deutschland).[147] Asimismo, realizó múltiples conferencias durante estas campañas electorales,[148] con descalificaciones a Hindenburg y su gobierno.[149] El 24 de abril, durante las elecciones del parlamento provincial de Prusia, Goebbels retó al canciller Brüning a un duelo verbal en el Palacio de Deportes de Berlín, pero este último se negó a participar. En el evento, tenía planeado ridiculizar a Brüning y robarse la ovación de sus partidarios.[150] Como resultado, fue elegido por la Circunscripción 2 (Berlín) ante el parlamento provincial de Prusia.[151] El 24 de agosto de 1932, renunció a este cargo después de ganar las elecciones del julio de 1932 para el Reichstag y fue sustituido por Hermann Voß.[151]

Goebbels llevaba algunos de sus discursos grabados en disco de vinilo e impresos en folletos.[146] [149] También estuvo involucrado en la producción de una pequeña colección de películas mudas para exhibir en las reuniones del partido,[149] a pesar de que no contaban con el suficiente equipo para explotar masivamente este medio.[152] [153] [154] Muchos de los afiches de campaña de Goebbels contenían imágenes violentas, como un hombre vestido de gigante destruyendo a oponentes políticos u otros enemigos percibidos como «grandes financieros internacionales».[155] [146] En su propaganda trató a la oposición como los «criminales de noviembre», «títeres judíos», o una amenaza comunista.[156] En la segunda elección, distribuyó 800 000 copias del Volkischer Beobachter.[146] El apoyo al partido continuó creciendo, pero en ninguna de estas elecciones logró un gobierno de mayoría.[157] [158] En un esfuerzo por estabilizar al país y mejorar las condiciones económicas, Hindenburg nombró a Hitler como canciller del Reich en 30 de enero de 1933.[159] [160]

Ministro de Propaganda[editar]

Goebbels en un discurso en Berlín (1934). Con este gesto de la mano indicaba advertencia o amenaza a los opositores.[4]

Para celebrar el nombramiento de Hitler como canciller, Goebbels organizó un desfile de antorchas en Berlín la noche del 30 de enero con unos 60 000 hombres, muchos con uniformes de las SA y las SS. El espectáculo fue transmitido en vivo por la radio estatal, con el comentario especial del futuro ministro de Aviación, Hermann Göring.[161] Goebbels estaba decepcionado de no conseguir un puesto en el nuevo gabinete de Hitler. Bernhard Rust fue nombrado ministro de Cultura, el puesto que Goebbels esperaba recibir.[162] Al igual que otros funcionarios del NSDAP, tuvo que lidiar con el estilo de Hitler de dar órdenes contradictorias a sus subordinados, mientras los colocaba en puestos donde sus deberes y responsabilidades se superponían.[163] De esta manera, Hitler fomentó la desconfianza, competencia y las luchas internas entre sus colaboradores para consolidar y maximizar su propio poder.[164] El NSDAP aprovechó el incendio del Reichstag del 27 de febrero de 1933 e Hindenburg aprobó el Reichstagsbrandverordnung al día siguiente ante la insistencia de Hitler. Este fue el primero de varios proyectos de ley que desmontaron la democracia y en su lugar establecieron una dictadura totalitaria encabezada por Hitler en Alemania.[165] El 5 de marzo, tuvo lugar otra elección al Reichstag, la última que hubo antes de la derrota de los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial.[166] Aunque el NSDAP aumentaba su número de escaños y porcentaje de votos, no esperaba una crisis en la dirección del partido.[167] [168] Finalmente, Goebbels fue incluido en el gabinete de Hitler y el 14 de marzo se convirtió en ministro del Reich para la Ilustración Pública y Propaganda.[169]

El papel del nuevo ministerio, que estableció sus oficinas en el Palacio de la Orden de San Juan (Ordenspalais) frente a la Cancillería del Reich, era centralizar el control de todos los aspectos de la vida cultural e intelectual de los alemanes.[14] Goebbels esperaba incrementar el apoyo popular del partido a partir del 37 % de votos alcanzado en la última elección libre celebrada el 25 de marzo de 1933. Un objetivo no declarado era aparentar ante otras naciones que el NSDAP tenía el apoyo absoluto y entusiasta de toda Alemania.[170] Una de las primeras producciones de Goebbels fue la escenificación del Día de Potsdam, la ceremonia de traspaso de poder de Hindenburg a Hitler que tuvo lugar en esa ciudad el 21 de marzo.[171] El 1 de abril, redactó el decreto de Hitler en el que autorizaba el boicot nazi de negocios judíos,[172] para contrarrestar el «hostigamiento internacional» del Congreso Judío Estadounidense. El decreto no produjo la respuesta esperada en la población.[173] Ese mes, viajó de regreso a Rheydt, donde obtuvo una recepción triunfal, con los ciudadanos alineados en la calle principal, que había sido rebautizada con su nombre. Al día siguiente, Goebbels fue declarado un héroe local.[174]

Quema de libros por los nazis (10 de mayo de 1933).

El 1 de mayo convirtió el Día Internacional de los Trabajadores (conmemorado por grupos como los comunistas y socialdemócratas) en una fecha festiva del NSDAP. En lugar de los eventos habitales, organizó una gran reunión del partido en la pista de aterrizaje Tempelhof en Berlín. Al día siguiente, las organizaciones sindicales fueron disueltas por la fuerza por las SA y las SS y fue creado el Frente Alemán del Trabajo para tomar la función de estos.[175] «Somos los amos de Alemania», comentó en su diario de 3 de mayo.[176] Menos de dos semanas más tarde, el 10 de mayo, pronunció un discurso durante una quema de libros en la capital.[177]

Entretanto, el NSDAP aprobó leyes para discriminar a los judíos y sacarlos de la sociedad alemana. La Ley para la Restauración del Servicio Civil Profesional, aprobada el 7 de abril de 1933, obligó a todos los no arios retirarse de la jurisprudencia y administración pública.[178] Pronto, una legislación similar privó a los judíos del ejercicio de otras profesiones.[178] Los primeros campos de concentración nazis (creados inicialmente para albergar disidentes políticos) se fundaron poco después de que Hitler llegara al poder.[179] En un proceso denominado Gleichschaltung («unificación»), el NSDAP se hizo cargo rápidamente del control totalitario de la sociedad y comercio del país. Todas las organizaciones civiles, incluidos los grupos agrícolas, organizaciones de voluntarios y clubes deportivos, tuvieron que remplazar a sus líderes por simpatizantes nazis o miembros del partido. Para junio de 1933, prácticamente las únicas organizaciones que no estaban bajo control del NSDAP eran el ejército y las iglesias.[180]

El 4 de octubre de 1933, en un intento de manipular a la clase media y manipular la opinión popular, el gobierno promulgó la Schriftleitergesetz («Ley de Redactores»),[181] que se convirtió en la piedra angular del control de la prensa popular.[18] Basada en cierta medida en el sistema creado por Benito Mussolini, la ley definía a un Schriftleiter como cualquier persona que escribe, edita o compila textos y/o ilustra material para su publicación en serie. Estas personas fueron elegidas según criterios vivenciales, educativos y raciales.[182] [183] La ley obligaba a los periodistas «regular su trabajo con el nacionalsocialismo como filosofía de vida y como una concepción del gobierno».[184] La prensa fue controlada de manera indirecta, pero eficaz. En primer lugar, desapareció toda la prensa política no nacionalsocialista. Los periódicos civiles y religiosos cesaron su publicación o fueron absorbidos por el NSDAP.[183] [c] Para la cobertura de noticias se fundó la Agencia de Noticias de Alemania (Deutsches Nachrichtenbüro) en 1933.[183] El Frankfurter Zeitung tuvo una relativa libertad a las restricciones, hasta 1943.[186]

A finales de junio de 1934, altos funcionarios de las SA y opositores al gobierno nazi, incluyendo Gregor Strasser, fueron arrestados y asesinados en una purga conocida posteriormente como la «noche de los cuchillos largos». Goebbels estuvo presente en la detención de Ernst Röhm, el líder de las SA, en Múnich.[187] El 2 de agosto de 1934, falleció el presidente Hindenburg. En un programa radial, Goebbels anunció que los cargos de presidente y canciller habían sido combinados y que Hitler había sido nombrado formalmente como Führer und Reichskanzler («Guía y Canciller del Reich»).[188]

Funciones del Ministerio[editar]

Distribución gratuita de radios en la celebración del cumpleaños de Goebbels, en 1938.

El Ministerio de Propaganda se organizó en siete departamentos: administración y asuntos legales; concentraciones de masas, salud pública, juventud y raza; radio; prensa nacional y extranjera; películas y censura cinematográfica; arte, música y teatro; y protección contra la propaganda contrarrevolucionaria, tanto nacional como extranjera.[15] El estilo de liderazgo de Goebbels era estrepitoso e impredecible. De repente cambiaba de opinión y apoyo entre sus asociados. Según Longerich, era un jefe difícil y le gustaba regañar a su personal en público.[189] La revista Life publicó en 1938 que a Goebbels «no le agradaba la gente, a nadie le simpatizaba, [pero] administró el departamento nazi más eficiente».[190]

La Reichsfilmkammer (Cámara de Cine de Reich) fue creada en junio de 1933 y obligó a unirse a todos los miembros de la industria cinematográfica alemana.[191] Goebbels promovió el desarrollo de películas con inclinaciones nazis y las que contenían mensajes subliminales o manifiestos de propaganda.[192] Bajo el auspicio de la Reichskulturkammer (Cámara de Cultura del Reich), creada en septiembre, Goebbels añadió subcámaras adicionales para los campos de la radiodifusión, las bellas artes, la literatura, la música, la prensa y el teatro.[193] [194] Al igual que en la industria del cine, todo aquel que deseara mantener una carrera en estos campos tenía que ser miembro de la cámara correspondiente. De esta manera, cualquier persona cuyas opiniones eran contrarias al gobierno podría ser excluida de trabajar en el campo elegido y así quedarse callado.[195] Además, se exigió a los periodistas (entonces considerados empleados del Estado) demostrar ascendencia aria desde el año 1800 y, si estaban casados, el mismo requisito se aplicaba al cónyuge correspondientes. A los miembros no se les permitía salir del país por razones laborales sin el permiso previo de su cámara. Se estableció un comité de censura de libros, y no se podían reeditar y republicar obras a menos que estuvieran en la lista blanca. Regulaciones similares se aplicarían a bellas artes y entretenimiento; incluso fueron censuradas actuaciones de cabaré.[196] Muchos artistas e intelectuales huyeron de Alemania en los años anteriores a la guerra en lugar de trabajar bajo estas restricciones.[197]

Leni Riefenstahl y su equipo grabando el discurso de Hitler, en el mitin de Núremberg de 1934.

Goebbels estaba particularmente interesado en dominar la radio, que en ese entonces era un nuevo medio de comunicación masivo.[198] A veces, conseguía el control de las estaciones de radio en todo el país, bajo las órdenes de la Reichs-Rundfunk-Gesellschaft (Sociedad de Radiodifusión del Reich) en julio de 1934,[199] incluso bajo protesta de los gobiernos federales (especialmente Prusia, dirigida por Göring).[200] Goebbels exigió a los fabricantes producir receptores domésticos más baratos, llamados Volksempfänger o «receptor del pueblo» y para 1938 ya se habían vendido casi diez millones de estos aparatos.[194] Los altavoces era colocados en zonas públicas, fábricas y escuelas, para que las emisiones más importantes del NSDAP fueran escuchadas en vivo por casi todos los alemanes.[201] El 2 de septiembre de 1939 (un día después del inicio de la guerra), Goebbels y el Consejo de Ministros declararon que era ilegal escuchar emisoras radiales de países enemigos.[d] La difusión de noticias para emisoras extranjeras podría ser penada con la muerte.[203] Albert Speer, el arquitecto de Hitler y luego ministro de Armamento y Guerra, dijo años después que el gobierno nazi «hizo el uso completo de todos los medios técnicos para dominar su propio país. A través de dispositivos técnicos, como la radio y el altavoz, 80 millones de personas fueron privadas de pensamiento independiente».[204]

Goebbels era considerado un «magnate de los medios» y prácticamente dominó todos los medios de comunicación. Según él, podía controlar lo que leía, escuchaba y veía el pueblo alemán.[205] [206] Según Leonard W. Doob, profesor emérito de psicología de la Universidad de Yale, aplicó 19 principios para sus políticas totalitarias y de manipulación en los alemanes.[207] Un elemento importante de esta fue el mismo Hitler, quien era glorificado como un líder heroico e infalible y se convirtió en el centro de un culto a la personalidad.[208] Muchas de estas producciones eran improvisadas, pero algunas contaban con escenarios gestionados por el aparato propagandístico de Goebbels.[209] La adulación a Hitler era el centro del mitin de Núremberg de 1934, donde sus movimientos corporales fueron coreografiados minuciosamente.[210] El mitin fue el tema de la película El triunfo de la voluntad, parte de una serie de películas de propaganda dirigidas por Leni Riefenstahl. Ganó la Medalla de Oro en el Festival de Cine de Venecia de 1935.[211] Ese año, en el congreso del NSDAP en Núremberg, Goebbels dijo que el bolchevismo «es la declaración de guerra de subhumanos extranjeros dominados por judíos contra las expresiones culturales».[212] Un año más tarde, las SS fueron transformadas en una «organización de lucha antibolchevique».[213]

Der Bolschewismus die Kampfansage des von Juden geführten internationalen Untermenschentums gegen die Kultur an sich.
—Discurso de Goebbels sobre los soviéticos, en el congreso del NSDAP (13 de septiembre de 1935).[212]

También estuvo involucrado en la planificación escenográfica de los juegos olímpicos del verano de 1936, que se celebró en la capital.[214] En esta época tuvo un breve romance con la actriz checa Lída Baarová, a quien siguió viendo hasta 1938.[215] Otro proyecto importante fue la Exposición de Arte Degenerado (Die Ausstellung „Entartete Kunst“), organizada por Goebbels, que se desarrolló en Múnich de julio a noviembre de 1937. La exposición resultó muy popular y atrajo a más de dos millones de visitantes.[216] [217] Una exposición de música degenerada tuvo lugar el año siguiente.[218] Mientras tanto, se decepcionó por la poca calidad en el arte, cine y literatura nacionalsocialistas.[219] Para esos años, muchos periodistas, escritores, artistas, músicos, cineastas y dramaturgos se exiliaron, pero otras trataron de adaptarse o se retiraron en una «emigración interior».[220]

Sometimiento de la Iglesia[editar]

En 1933, Hitler firmó el Reichskonkordat (Concordato del Reich), un tratado con la Santa Sede que obligaba al gobierno respetar la independencia de las instituciones católicas y prohibía al clero participar en política.[221] Sin embargo, el gobierno continuó interviniendo las iglesias cristianas y tratando de debilitar su influencia. Entre 1935 y 1936, cientos de sacerdotes, monjas y líderes laicos fueron arrestados, por cargos de contrabando de dinero o crímenes sexuales.[222] [223] Goebbels difundía las supuestas pruebas en sus campañas de propaganda y describiendo cada caso de la peor manera posible.[222] Se impusieron restricciones a las reuniones públicas y las publicaciones católicas eran censuradas. Obligaron a los colegios católicos a reducir la formación religiosa y los crucifijos fueron retirados de los edificios estatales.[224] [e] Hitler dudaba sobre si la Kirchenkampf (lucha de las iglesias)[226] debía ser una prioridad, pero sus frecuentes comentarios incendiarios sobre el tema eran suficientes para convencer a Goebbels de intensificar su trabajo en la primera mitad de 1937.[227]

En respuesta a la persecución, el papa Pío XI publicó la encíclica Mit brennender Sorge (Con ardiente inquietud) sobre la situación de la Iglesia católica en Alemania, para ser leída en todos los púlpitos el Domingo de Pasión de 1937. Denunciaba la hostilidad sistemática del gobierno nazi hacia la Iglesia.[228] [229] En respuesta, Goebbels aumentó la represión y propaganda contra los católicos.[17] El 28 de mayo, en un discurso frente a 20 000 miembros del partido en Berlín —que también fue transmitido por la radio—, acusó de «institución moralmente corrupta» a la Iglesia católica.[230] Como resultado de la campaña difamatoria, la matrícula en las escuelas confesionales se redujo drásticamente y, en 1939, todas estas instituciones se disolvieron o se tranformaron en instalaciones públicas. El acoso y amenazas de encarcelamiento hicieron que el clero fuera mucho más cauteloso en sus críticas al gobierno.[231] Hitler, sin embargo, ordenó una reducción progresiva de la lucha contra la iglesia a finales de julio de 1937.[232]

Primeros años de la guerra[editar]

Hitler y Goebbels en los estudios de la Ufa, el 4 de enero de 1935.

En febrero de 1933, Hitler anunció el rearme del ejército, aunque de manera clandestina en un principio, ya que eso se consideraba una violación del Tratado de Versalles. Un año más tarde, comunicó a sus jefes militares que 1942 era la fecha límite para iniciar una guerra en Europa Oriental.[233] Años más tarde, Goebbels fue uno de los partidarios de Hitler que cumplieron agresivamente las políticas expansionistas del gobierno nazi. Al momento de la reocupación de Renania en 1936, resumió su actitud general en su diario: «[Ahora] es el momento de actuar. ¡La fortuna favorece a los valientes! Quien no se atreve nada gana».[234] En los días previos a la crisis de los Sudetes en 1938, Goebbels tomó la iniciativa y de nuevo utilizó la propaganda para generar simpatía entre los alemanes de los Sudetes mientras desprestigiaba al gobierno checo.[235] [236] Aun así, era consciente de que había un creciente «pánico a la guerra» en Alemania y en julio ordenó a la prensa que redujeran el uso de propaganda en las publicaciones.[237] En 1938, después de que las potencias occidentales se adheriesen a las demandas de Hitler relativas a Checoslovaquia, Goebbels redirigió rápidamente su aparato propagandístico contra Polonia. A partir de mayo, orquestó una campaña contra ese país con historias sobre supuestas atrocidades contra los alemanes étnicos en Danzig y otras ciudades. Sin embargo, fue incapaz convencer a la mayoría de la población alemana de apoyar la idea de un conflicto bélico.[238] Personalmente, Goebbels dudaba sobre si era prudente arriesgarse a una guerra prolongada contra Francia y el Reino Unido al atacar Polonia.[239] [217]

Cuando Hitler consiguió la neutralidad de la Unión Soviética en el pacto de no agresión de 24 de agosto de 1939, Goebbels lo consideró una «jugada brillante».[240] Después de la invasión de Polonia, empleó su Ministerio de Propaganda y las oficinas del Reich para controlar el acceso a la información a nivel nacional. Al enterarse de la declaración de guerra del Reino Unido, Goebbels escribió en su diario que Inglaterra parecía una «rata ahogada» (ein begossener Pudel).[241] Para su disgusto, Joachim von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores, desafiaba constantemente su jurisdicción sobre la difusión de propaganda a nivel internacional. Hitler no quiso tomar una decisión firme sobre el tema, por lo que la discordia entre los dos ministros continuó hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.[242] Goebbels no participó en la toma de decisiones militares ni estuvo al tanto de las negociaciones diplomáticas hasta después del hecho.[243]

Cobertura de un noticiario en el frente de batalla, enero de 1941

El Ministerio de Propaganda se hizo cargo de las corporaciones radiodifusoras de los países ocupados inmediatamente después de la rendición. Los oficiales nazis ordenaron a los locutores de estas corporaciones transmitir mensajes preparados como una forma de ganarse la confianza de los ciudadanos.[244] La mayoría de los medios de comunicación, tanto a nivel nacional como en los países conquistados, fueron controlados por Goebbels y su departamento.[245] [f] El Servicio Interior de Alemania, el Programa de las Fuerzas Armadas, y el Servicio Europeo de Alemania eran controlados rigurosamente, desde la información que se les permitía difundir hasta la música que empleaban.[246] La transmisión de mítines, discursos y manifestaciones de NSDAP continuó. También transmitían discursos antes de las trasmisiones de radio y se exhibían cortometrajes de propaganda usando 1500 camionetas de cine móvil.[247] Hitler hizo menos apariciones públicas y locuciones cuando la guerra avanzaba, por lo que Goebbels poco a poco se convirtió en la voz del régimen nazi para el pueblo alemán.[246] A partir de mayo de 1940, escribía muchos editoriales que se publicaban en Das Reich y eran leídos en la radio.[248] [249] Tuvo mucho éxito y la circulación del periódico aumentó a 1.4 millones de copias en 1944.[250] Goebbels descubrió que las películas eran el medio de propaganda más eficaz, después de la radio.[251] [g] Ante su insistencia, la mitad de las producciones cinematográficas alemanas en tiempo de guerra tenían como temática la propaganda (en particular, sobre el antisemitismo) y el belicismo (que relataban hazañas históricas y eventos recientes de la Wehrmacht).[253]

Kommt es wirklich zum Weltkrieg, was wir alle nicht hoffen, dann wird die Lage ernst, aber nicht hoffnungslos.
Fröhlich, 1998, p. 95 (cf. Diario de Goebbels, 14 de febrero de 1926).

Goebbels se preocupó por la moral y los esfuerzos de la población en el ámbito interno. Creyó que si la población se involucraba en el esfuerzo de guerra, mayor sería su moral.[254] Por ejemplo, inició un programa para recoger ropa de invierno y equipo de esquí para las tropas en el frente oriental.[254] También, implementó cambios para conseguir más «material de entretenimiento» en la radio y cine producidos para el público. A finales de 1942, decretó que las películas debían contener 20 % de propaganda y 80 % de entretenimiento ligero.[255] Como Gauleiter de Berlín, afrontó la cada vez más grave escasez de artículos de primera necesidad, como alimentos y ropa, así como el racionamiento de cerveza y tabaco, que eran importantes para mantener la moral. Hitler sugirió diluir la cerveza y disminuir la calidad de los cigarrillos de manera que fueran más baratos de producir, pero Goebbels se negó y dijo que los cigarrillos eran ya de baja calidad y que era imposible hacerlos peor.[256] Mediante sus campañas de propaganda, trabajó duro para conservar un nivel adecuado de moral en la población sobre la situación militar —según él, ni demasiado optimista ni demasiado nefasto—.[257] Durante este período ocurrieron una serie de derrotas militares —el ataque de mil bombarderos sobre Colonia (mayo de 1942), la victoria aliada en la segunda batalla de El Alamein (noviembre de 1942) y, sobre todo, la desastrosa derrota en la batalla de Stalingrado (febrero de 1943)— que eran difíciles de presentar al público alemán,[258] cada vez más cansado ​​de la guerra y escéptico sobre si podían ganar.[259] El 15 de enero de 1943, Hitler nombró a Goebbels como jefe del nuevo Comité de Daños por Ataque Aéreo, es decir que estaba a cargo de las defensas y los refugios de aviación civil en todo el país, así como la evaluación y reparación de edificios dañados.[260] La defensa de zonas distintas de Berlín quedaba en manos de los Gauleiters locales y sus principales tareas se limitaban a proporcionar ayuda inmediata a los civiles afectados y utilizar la propaganda para mejorar el estado de ánimo de la población.[261] [262]

A principios de 1943, la guerra produjo una crisis laboral en todo el país. Hitler creó un comité con un representante del Estado, el ejército y el NSDAP, cada uno, en un intento por centralizar el control de la economía de guerra. Los miembros del comité fueron Hans Heinrich Lammers (jefe de la Cancillería del Reich), el mariscal de campo Wilhelm Keitel, jefe del Oberkommando der Wehrmacht —Alto Mando de la Wehrmacht—, y Martin Bormann, quien dirigía al partido.[263] El comité tenía la intención de plantear soluciones de forma independiente sin pasar por la mesa de los distintos ministerios, pero Hitler conservó la autoridad en las decisiones más delicadas. El mencionado organismo, anteriormente conocido como Dreierausschuß (Comité de los Tres), se reunió once veces entre enero y agosto de 1943. Sin embargo, encontraron la resistencia de los ministros del gabinete de Hitler. Algunos ministros y otros políticos querían formar parte del comité, pero fueron excluidos. Considerados como una amenaza, Goebbels, Göring, y Speer se aliaron para detenerlos. El Comité de los Tres desapareció en septiembre de 1943.[264]

Como respuesta a su exclusión del Comité de los Tres, Goebbels presionó a Hitler a crear políticas destinadas para una «guerra total» (Totaler Krieg), como el cierre de empresas no esenciales para el esfuerzo de guerra, reclutamiento de mujeres en la fuerza laboral y de los hombres en ocupaciones previamente exentas en la Wehrmacht.[19] Consideró que con esto aumentaría el poder militar en un 10 a 15 %, aunque no lo suficiente como para compensar la superioridad aliada.[263] El 13 de enero de 1943, algunas de estas medidas fueron implementadas en un edicto, pero, para a pesar de Goebbels, Göring exigió que sus restaurantes favoritos en Berlín permanecieran abiertos y Lammers forzó a Hitler a aceptar que las mujeres con hijos estuvieran exentas del servicio militar obligatorio, incluso si tenían a alguien que los cuidara.[265] El 30 de enero, después de recibir una respuesta favorable en su discurso sobre el tema, Goebbels pensó que tenía el apoyo del pueblo alemán en su llamado a la guerra total.[21] Su siguiente discurso, el Sportpalastrede del 18 de febrero de 1943, hizo una demanda para que su público se comprometiera con la guerra total, como la única manera de «detener el ataque bolchevique y salvar al pueblo alemán de la destrucción». También tenía un fuerte elemento antisemita y dio a entender que el exterminio de los judíos ya estaba en marcha.[6] [h] El discurso fue filmado y transmitido en vivo en la radio.[268] El mensaje tuvo poco impacto[269] en ese momento, porque si bien Hitler estaba a favor de la guerra total no estaba dispuesto a cambiar los planes de sus ministros.[270] El descubrimiento de una fosa común de oficiales polacos que habían sido asesinados por el Ejército Rojo, en la masacre de Katyn de 1940, fue aprovechado en la propaganda de Goebbels para abrir una brecha entre los soviéticos y los otros aliados occidentales.[271]

Plenipotenciario para la Guerra Total[editar]

El 9 de marzo 1945, Goebbels condecoró a Willi Hübner, de 16 años de edad y miembro de las Juventudes Hitlerianas, con la Cruz de Hierro por la defensa de Lubań (Polonia).

Después de la invasión aliada de Sicilia (julio de 1943) y, especialmente, de la victoria soviética en la batalla de Kursk (entre julio y agosto de 1943), Goebbels se dio cuenta que la guerra ya no se podía ganar.[272] [273] Luego de la invasión aliada de Italia y la caída de Mussolini en septiembre, planteó a Hitler la posibilidad de firmar el cese de hostilidades, ya fuera con los soviéticos o con el Reino Unido. Sin embargo, Hitler rechazó categóricamente ambas propuestas.[274] Como la situación militar y económica de Alemania era cada vez peor, el 25 de agosto de 1943 el Reichsführer-SS, Heinrich Himmler, asumió el cargo de ministro del Interior en sustitución de Wilhelm Frick.[275] [i] Los ataques aéreos sobre Berlín y otras ciudades se cobraron las vidas de miles de personas.[277] La Luftwaffe al mando de Göring intentó tomar represalias con incursiones aéreas en Londres a principios de 1944, pero ya no tenían aviones suficientes para lograr mucho impacto.[278] Mientras que la propaganda de Goebbels en este período indica que un fuerte sentimiento de venganza emanaba entre muchos alemanes, los misiles V-1 —lanzados contra objetivos británicos a partir de mediados de junio de 1944— tuvieron poco efecto, pues solo el 20 % alcanzó sus blancos previstos.[279] Para levantar el ánimo, siguió publicando propaganda en la que explicaba que nuevas mejoras en estas armas tendrían un impacto decisivo en el resultado de la guerra.[280] En esos días tuvo lugar el desembarco de Normandía (6 de junio de 1944) y los aliados se afianzaron en Francia,[281] [20] mientras en el Frente Oriental los soviéticos expulsaron a la Wehrmacht de Bielorrusia y entraron en los Países Bálticos, Polonia y los Balcanes.

Goebbels (al centro) y Speer (a la derecha) observan pruebas de misiles en Heeresversuchsanstalt Peenemünde (agosto de 1943).

En julio, Goebbels y Speer continuaron presionando a Hitler para que llevara la economía al límite de guerra total.[282] El atentado del 20 de julio, donde Hitler casi muere por una bomba colocada en su cuartel de campaña en Prusia Oriental, ayudó a los que habían estado presionando por un cambio: Bormann, Goebbels, Himmler y Speer. Aprovechando la indecisión del comandante Otto Ernst Remer, Goebbels difundió rápidamente por radio que el golpe de Estado había fracasado.[283] Tres días después, fue nombrado Plenipotenciario para la Guerra Total (Generalbevollmächtigten für den totalen Kriegseinsatz), a pesar de las protestas de Göring. Ahora estaba a cargo de aumentar al máximo la mano de obra en la Wehrmacht y la industria de armamentos, a costa de sectores de la economía no cruciales para el esfuerzo de guerra.[284] [20] Con esta restructuración, fue capaz de liberar casi medio millón de hombres para el servicio militar.[285] Pero, ya que muchos de estos nuevos reclutas procedían de la industria de armamento, el traslado entraba en conflicto con el ministro de Armamentos, Albert Speer.[286] [287] Los trabajadores sin formación de otros departamentos no se adaptaban fácilmente a la industria de armamentos y, del mismo modo, los nuevos reclutas de la Wehrmacht esperaban su turno en los cuarteles para ser entrenados.[288] [289] El 18 de octubre de 1944, a petición de Hitler, se formó la Volkssturm (lit., «fuerzas de asalto del pueblo»), una milicia de hombres alemanes que antes se consideraban no aptos para el servicio militar.[290] Goebbels anotó en su diario que unos 100 000 fueron juramentados en su Gau. Pero estos hombres, en su mayoría de edades comprendidas entre los 45 y 60 años, solo recibieron entrenamiento rudimentario y muchos no estaban armados correctamente.[291] Según Evans, la idea de que estos hombres pudieran servir eficazmente en el frente contra los tanques y artillería soviéticos no era muy realista, por lo que el programa fue impopular.[292] [293]

En diciembre de 1944, Goebbels pensaba que la batalla de las Ardenas acabaría resultando en una aplastante victoria alemana, una «Cannae de proporciones inimaginables». Pero escasearon el combustible y las municiones, y la inferioridad en el aire era irremediable. En ese momento, consideraba que estos problemas eran irrelevantes y, tras una reunión con Hitler, anotó en su diario: «Las baterías se recargan otra vez». Pero mientras avanzaba la guerra crecía cada vez su escepticismo. Con algo de retraso, la población alemana conoció el fracaso de la ofensiva.[294]

Derrota y suicidio[editar]

Deutschland wird diesen schrecklichen Krieg überleben, aber nur, wenn es Beispiele hat, die seinen Wiederaufbau leiten. […] Die Stunde wird kommen, wo wir sauber und unbefleckt dastehen werden vor der Welt, so sauber und unbefleckt, wie unser Glaube und unser Ziel immer gewesen sind.
Zelle, 2010, pp. 85-86 (cf. Carta a su hijastro Harald Quandt).

En los últimos meses de la guerra, los discursos y artículos de Goebbels adquirieron un tono cada vez más apocalíptico.[295] A principios de 1945, con los soviéticos en el río Óder y los aliados occidentales preparándose para cruzar el Rin, ya no podía ocultar el hecho de que la derrota era inevitable.[296] Berlín tenía pocas fortificaciones y artillería (e incluso unidades de la Volkssturm), pues casi todo lo que había fue enviado al frente de guerra.[297] El 21 de enero, anotó en su diario que millones de alemanes estaban huyendo hacia el oeste.[298] Discutió con Hitler la propuesta de firmar la paz con los aliados occidentales, pero el Führer se negó de nuevo. En privado, Goebbels estaba indeciso sobre insistir en el asunto, ya que no quería perder la confianza del Führer.[299] Cuando otros líderes nazis recomendaron a Hitler abandonar la capital y establecer un nuevo centro de resistencia en el reducto nacional en Baviera, Goebbels se opuso y dijo que harían una última resistencia heroica en Berlín.[300] Su familia (excepto Harald, un hijo de Magda que había servido en la Luftwaffe y permanecía capturado por las tropas aliadas) se trasladó a su casa en Berlín a la espera del fin.[298] Posiblemente discutió con su esposa el suicidio y el destino de sus hijos durante una larga reunión en la noche del 27 de enero.[301] Sabía que las demás naciones castigarían los actos cometidos por el régimen y no tenía intenciones de someterse a la «debacle» de un juicio.[302] Quemó sus documentos privados en la noche del 18 de abril.[303]

Goebbels junto al Andréi Vlásov, Georgi Zhilenkov y Erhard Kroeger, colaboradores extrajeros del gobierno nazi (28 de febrero de 1945).

En los últimos días, Goebbels trataba de animar a Hitler y le dijo que tendrían un milagro de la providencia luego del fallecimiento del presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, el 12 de abril,[304] como pasó en 1762.[305] No se sabe si Hitler realmente consideró este evento como un punto de inflexión cuando Goebbels se lo comunicó.[306] Por estos días, obtuvo la posición que tanto había deseado hacía tiempo, estar a la par de Hitler. Göring fue deshonrado, aunque no fue despojado de sus oficinas hasta el 23 de abril. Himmler, cuyo nombramiento como comandante del Grupo de Ejércitos Vístula había conducido a la derrota en el Óder, también había perdido el favor del Führer.[307] La mayor parte del círculo cercano de Hitler, incluyendo Göring, Himmler, Ribbentrop y Speer, se estaba preparado para abandonar la capital inmediatamente después de la celebración del cumpleaños del Führer el 20 de abril. Incluso Bormann «no estaba ansioso» de estar al lado de Hitler hasta el final.[308] El 22 de abril, Hitler anunció que permanecería en Berlín y se pegaría un disparo en la cabeza. Ese mismo día, Goebbels se trasladó con su familia al Vorbunker, conectado al búnker subterráneo del Führer bajo el jardín de la Cancillería del Reich en el centro de Berlín.[22] Dijo al vicealmirante Hans-Erich Voss que no se entretendría con la idea de entregarse a los aliados o escapar.[309] El 23 de abril, hizo su último anuncio en el que instó a todos a defenderse durante la batalla de Berlín.[310]

Los soviéticos estaban a pocos días de llegar a la Cancillería del Reich. Después de la medianoche del 29 de abril, Hitler se casó con Eva Braun en una pequeña ceremonia civil en el Führerbunker.[311] Luego organizó un modesto desayuno de bodas con su esposa.[312] Llamó a su secretaria, Traudl Junge, a otra habitación y dictó su última voluntad y testamento.[313] Goebbels y Bormann estuvieron presentes como testigos.[314] En testamento, Hitler decidió no elegir sucesor como Führer o líder del NSDAP y en su lugar, el cargo de canciller del Reich fue delegado a Goebbels; Karl Dönitz, quien estaba en Plön, fue nombrado presidente del Reich y Bormann ocupó el ministerio del NSDAP.[23] Goebbels escribió una posdata en el testamento diciendo que iba a desobedecer la orden de abandonar Berlín, y que «por razones de humanidad y lealtad personal» iba a quedarse.[315] También su esposa e hijos se quedarían y acabarían sus vidas «al lado del Führer».[315]

A mitad de la tarde del 30 de abril, Hitler se suicidó con un disparo en la cabeza.[316] Goebbels se deprimió por la muerte del Führer. Voss relata que Goebbels dijo: «Es muy lamentable que un hombre así ya no esté más tiempo entre nosotros, y que no pueda hacer algo por nosotros. Ahora todo está perdido y la única salida que nos queda es la que Hitler eligió. Voy a seguir su ejemplo».[317] El 1 de mayo, Goebbels realizó su único acto oficial como canciller. Dictó una carta al comandante del 62.º Ejército de la Unión Soviética, Vasili Chuikov, y ordenó a Hans Krebs entregarse bajo una bandera blanca. Chuikov llamó a las fuerzas soviéticas al centro de Berlín. En la carta, Goebbels informó a Chuikov sobre la muerte de Hitler y pidió un alto el fuego. Cuando la petición fue rechazada, Goebbels decidió que más esfuerzos serían inútiles.[318] Ese mismo día, el vicealmirante Voss vio a Goebbels por última vez: «... mientras me despedía, le pedía a Goebbels unirse a nosotros. Pero él respondió: “El capitán no debe salir de su barco que se hunde. He pensado en todo y decidimos permanecer aquí. No tengo adónde ir, porque con los niños pequeños no seré capaz de escapar, sobre todo con una pierna como la mía...” ».[319]

En esta foto manipulada, añadieron al hijastro de Goebbels, Harald Quandt (ausente debido al servicio militar) al retrato de la familia.

En la noche, Goebbels trajo a un dentista de las SS, Helmut Kunz, para inyectar morfina a los seis niños, y así cuando estuvieran inconscientes pudieran aplastar una ampolla de cianuro en cada una de sus bocas.[24] Según el testimonio de Kunz, él solo inyectó morfina a los niños, y fueron Magda Goebbels y Ludwig Stumpfegger, médico personal de Hitler, quienes administraron el cianuro.[24] Alrededor de las ocho y media de la tarde, Goebbels y su esposa abandonaron el búnker y caminaron hasta el jardín de la Cancillería, donde cometieron suicidio.[2] Existen varias versiones diferentes de este evento. En una, Goebbels disparó el arma a su esposa y luego se suicidó y en otra versión, primero tomaron un poco de las ampollas de cianuro y luego se suicidaron con el arma de fuego.[320] En 1948, Günther Schwägermann, ayudante de Goebbels, testificó que la pareja caminaba frente a él por las escaleras y salió al jardín de la Cancillería. Esperó en el hueco de las escaleras y oyó los disparos.[2] Después, Schwägermann subió y, una vez fuera, vio los cuerpos sin vida de la pareja. Bajo órdenes previas, un soldado de las SS disparó varias veces al cuerpo de Goebbels, para rematarlo.[2]

Trataron de incinerar los cuerpos con gasolina, pero los restos no se quemaron ni fueron enterrados.[320] Unos días más tarde, Voss fue llevado de vuelta al búnker por los soviéticos para identificar los cadáveres parcialmente carbonizados de Joseph y Magda y los de sus hijos. Los restos de la familia Goebbels, Hitler, Eva Braun, el general Krebs y los perros de Hitler fueron enterrados y exhumados en varias ocasiones.[321] El último entierro fue en las instalaciones de SMERSH en Magdeburgo, el 21 de febrero de 1946. En 1970, Yuri Andrópov, director de la KGB, autorizó una operación para destruir los restos.[322] El 4 de abril de 1970, un equipo de la KGB utiliza mapas detallados del entierro para exhumar cinco ataúdes de madera en las instalaciones de Magdeburgo. El contenido de las cajas fue quemado, aplastado y arrojado al río Biederitz, un afluente del cercano al Elba.[323]

Antisemitismo y participación en el Holocausto[editar]

Ruinas de una sinagoga en Múnich, luego de la noche de los Cristales Rotos.

Al igual que muchos alemanes de la época, Goebbels tenía tendencias antisemitas desde temprana edad.[324] Esto no evitó que tuviera una relación estable con Else Janke, quien era mitad judía.[325] Después de unirse al NSDAP y conocer a Hitler, su antisemitismo creció y se hizo más radical. Veía a los judíos como una «fuerza destructiva» con efectos negativos en la sociedad alemana.[326] Pero su antisemitismo no era como el de Hitler, predominantemente racista; más bien, sus orígenes eran el nacionalismo y el anticapitalismo.[5] Según él, los judíos, como «elementos foráneos», no tenían mentalidad nacionalista y creyó que entregarían Alemania a sus enemigos. También los odiaba por su poder monetario: «El dinero es el poder del mal, y el judío es su satélite».[5] Después de que los nazis tomaran el poder, presionó repetidamente a Hitler a tomar medidas contra los judíos.[327] Uno de los objetivos del NSDAP era eliminarlos de la vida cultural y económica alemana y, finalmente, de todo el país.[328] Además de sus actividades en la propaganda antisemita,[329] Goebbels promovió activamente la persecución de los judíos mediante los pogromos, legislaciones y otras acciones.[330] [j] En Berlín instituyó medidas discriminatorias a principios del régimen, que incluían prohibiciones de usar el transporte público, exigir que las tiendas judías colocaran avisos distintivos,[332] también negar la entrada a circos, zoológicos, piscinas,[333] y medidas más severas como la expropiación de «grandes viviendas».[334]

Ich bin der Überzeugung, dass ich mit der Befreiung Berlins von den Juden eine meiner größten politischen Leistungen vollbracht habe.
—Comentarios de Goebbels en abril de 1943 (Barth, 2003, p. 195).

La Reichskulturkammer (Cámara de Cultura del Reich) intentó eliminar a los judíos del ámbito cultural. Esto resultó ser mucho más complicado de lo que Goebbels había pensado inicialmente. Con las leyes raciales de 1935, pudo discriminar a los descendientes de judíos y los alemanes que se casaban con mujeres de ese grupo étnico.[335] En una conversaciones con el Gauleiter de Turingia, Fritz Sauckel, dijo que se «desharía del estorbo» para los «verdaderos» artistas alemanes.[336] En mayo de 1938 entregó un memorándum al presidente de la Policía de Berlín, Wolf Heinrich Graf Helldorf, para aplicar controles sorpresa y persecución a los judíos.[337]

En noviembre de 1938, el diplomático alemán Ernst vom Rath fue asesinado en París por un joven judío. Como respuesta, Goebbels ordenó la publicación de material antisemita en la prensa, y esto originó un pogromo en la capital alemana. Los judíos eran atacados y las sinagogas fueron destruidas en todo el país. Mataron a 100 y detuvieron a otros 80 000 en las redadas.[338] En la noche del 8 de noviembre, la situación se agudizó por un discurso de Goebbels en una reunión del NSDAP, donde indirectamente llamó a los miembros del partido a estimular la violencia contra judíos en una serie espontánea y encubierta de actos vandálicos. Al menos un centenar de judíos murieron, varios cientos de sinagogas fueron dañadas o destruidas, y miles de tiendas de judíos quedaron destrozadas en un evento conocido como la noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht). Alrededor de 30 000 hombres judíos fueron enviados a campos de concentración.[339] La agitación se detuvo luego de una conferencia celebrada el 12 de noviembre, donde Göring dijo que la destrucción de la propiedad judía era, en efecto, la destrucción de propiedad alemana, y que en su lugar crearían leyes para expropiar y confiscar todo.[340] [341] Hitler y Goebbels propusieron que los judíos debían salir del país en un plazo de diez años,[342] e incluso pensaron en desterrarlos a una isla lejana como Madagascar.[343]

Goebbels intensificó su campaña de propaganda antisemita y, el 30 de enero de 1939, ayudó a escribir el discurso de Hitler para el Reichstag:[16] [344]

Wenn es dem internationalen Finanzjudentum in- und außerhalb Europas gelingen sollte, die Völker noch einmal in einen Weltkrieg zu stürzen, dann würde das Ergebnis nicht die Bolschewisierung der Erde und damit der Sieg des Judentums sein, sondern die Vernichtung der jüdischen Rasse in Europa![345]

Si los judíos que dirigen las finanzas internacionales dentro y fuera de Europa consiguen lanzar una vez más a las naciones a otra guerra mundial, la consecuencia no será la bolchevización de la tierra y, por tanto, la victoria judía, sino la aniquilación de la raza judía en Europa.[346]

Mientras que Goebbels trataba de expulsar a los judíos de Berlín desde 1935,[335] todavía quedaban 62 000 viviendo en la ciudad en 1940. Parte de la demora era debido a que se necesitaban como trabajadores en la industria de armamentos.[347] [k] Las deportaciones de judíos alemanes comenzaron en octubre de 1941, cuando el primer camión de confinados partió de la ciudad el 18 de octubre y algunos murieron fusilados inmediatamente al llegar a sus destinos, como Riga y Kaunas.[348] En la preparación de las deportaciones, Goebbels ordenó que todos los judíos alemanes fueran obligados por ley a llevar una insignia amarilla (Gelber Stern) de identificación a partir del 5 de septiembre de 1941,[349] y redujeron las raciones de comida.[266] El 6 de marzo de 1942, recibió una copia de las actas de la Conferencia de Wannsee.[350] El documento dejó bien clara la política nazi: la población judía europea debía ser enviada a campos de exterminio en las zonas ocupadas de Polonia y, posteriormente, erradicada.[351] En las anotaciones de su diario personal muestran que era muy consciente del futuro de los judíos. «En líneas generales, probablemente se puede decir que el 60 % de ellos será liquidado, mientras que el 40 % estarán en trabajos forzados... Se ha tomado una decisión sobre los judíos, que es una barbaridad, pero bien merecida», escribió el 27 de marzo de 1942.[352]

Goebbels tenía frecuentes discusiones con Hitler sobre este tema, que lo comentaba casi siembre desde que se conocieron.[353] Sabía que los judíos eran exterminados y apoyaba esto completamente.[354] Fue uno de los pocos altos funcionarios del NSDAP en mencionarlo públicamente.[355]

Vida privada[editar]

Imagen tomada después de la reconciliación del matrimonio, junto a Hitler en 1938.[356]

El sueldo de ministro de Propaganda le permitió un estilo de vida opulento. En junio de 1933, adquirió un apartamento y su compañero Albert Speer lo reformó.[357] En 1936, se compró una propiedad en la exclusiva isla de Schwanenwerder (Wannsee) y allí construyó una villa.[358] [359] Esto fue posible por la editorial del partido, Eher-Verlag, que adquirió los derechos para una publicación de sus diarios.[360] [361] En 1938, forzó a su vecino, un banquero judío, a que le vendiera su propiedad en la capital a un precio muy bajo. En ese terreno, en 1936, el banquero tenía una cabaña de madera en una parcela grande frente al lago Lanke, al noroeste de la ciudad. En ese mismo sitio, Goebbels construyó una casa de campo que visitaba ocasionalmente.[362] En el verano de 1939 compró una nueva residencia oficial palaciega, a un costo de 3.2 millones de marcos.[363]

Debido a su rol protagonista para el NSDAP y, a su lealtad a Hitler, se convirtió en uno de sus más fiables amigos. Sin embargo, uno de sus biógrafos, Peter Longerich, afirma: «No creo que Hitler tuviera ningún amigo personal. Y en el caso de Goebbels, admiraba a Hitler y era extremadamente dependiente de él. No llamaría a eso amistad».[3] El Führer lo animó a casarse con Magda Quandt, miembro de la clase alta de Berlín. Debido a la fe protestante de su esposa (además de ser divorciada), fue excomulgado de la Iglesia católica, en cuya religión había sido criado.[364] La familia Goebbels incluía a Harald Quandt (hijo del primer matrimonio de Magda, nacido 1921 y el único que sobrevivió a la guerra),[365] [366] además de Helga Susanne (1932), Hildegard «Hilde» Traudel (1934), Helmut Christian (1935), Holdine «Holde» Kathrin (1937), Hedwig «Hedda» Johanna (1938) y Heidrun «Heide» Elisabeth (1940).[367] Sus nombres comenzaban con la letra H, para conmemorar el apellido del Führer.[368] Eran filmados, fotografiados y promocionados durante el régimen como el ideal ario.[369] [370] El Fürher era muy afectuoso con Magda y los niños.[371] Disfrutaba de su estancia en el apartamento de Goebbels en Berlín, donde podía relajarse.[372] Magda tenía una estrecha amistad con Hitler,[145] y pronto se convirtió en la representante no oficial del régimen, ya que recibía cartas de mujeres de toda Alemania con preguntas sobre asuntos nacionales, como la custodia de menores.[373]

En 1936, Goebbels conoció a la actriz checa Lída Baarová y, en el invierno de 1937, tuvo un breve romance con ella.[374] [375] Tenía pensado cambiar su puesto de ministro a embajador en Japón, y casarse con Baarová.[376] [377] El 15 de agosto de 1938, Magda tuvo una larga conversación con Hitler al respecto.[378] [379] No dispuesto a soportar un escándalo que involucraba a uno de sus principales ministros, exigió que Goebbels rompiera esa relación adúltera.[380] [381] A partir de entonces, Joseph y Magda parecieron estar en una tregua.[378] [382] Pero, la pareja tuvo otra crisis al finales de septiembre[378] y, una vez más, Hitler se involucró e insistió en que debían permanecer juntos.[383] En octubre, organizó una sesión de fotos de la pareja reconciliada junto a él.[384] [385] Goebbels pensó que con el nacimiento de su sexta hija, Heide, su reconciliación sería definitiva.[386] Magda también tuvo sus aventuras, como su relación con Kurt Ludecke en 1933[387] y Karl Hanke en 1938[388] —en quien trató de buscar consuelo durante la primera crisis—.[379]

Uno de sus biógrafos, Peter Longerich, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Londres, explica que Goebbels sufría «un trastorno narcisista de la personalidad» que le hacía buscar adictivamente el reconocimiento y el elogio, lo que explicaría, según el biógrafo, su «casi absoluta devoción a Hitler, su obsesión con su propia imagen y el hecho de que pasara una considerable parte de tiempo enzarzado en largas batallas contra sus competidores en el entorno de Hitler».[3] Tuvo desencuentros con varios asesores de Hitler, como la cineasta Leni Riefenstahl.[389] Incluso, el periodista Victor Klemperer lo describió como «el más venenoso y mendaz de todos los nazis».[3]

Publicación de su diario[editar]

Retrato de Goebbels, por Heinrich Hoffmann.

El diario en el que trabajó casi toda su vida (octubre de 1923 hasta su muerte)[7] contenía entre 6000 y 7000 páginas escritas a mano y 50 000 a maquinilla.[390] Durante la entrada del Ejército Rojo en la Cancillería del Reich en Berlín estas fueron destrozadas. A partir de fragmentos, el Instituto de Historia Contemporánea de Múnich (IfZ) y, posteriormente, la investigadora Elke Fröhlich publicaron varios volúmenes compilatorios en 1948, 1960 y 1977. En 1987, editaron cuatro tomos en una versión más completa: Die Tagebücher von Joseph Goebbels. Sämtliche Fragmente.[390] En 1992, Fröhlich descubrió en los archivos de Moscú unas placas de vidrio que Goebbels usó para guardar sus textos. El diario requiere, al igual que todas las fuentes primarias, la fuente de crítica y de interpretación. Pero, Fröhlich considera que el material es una fuente rica en historia del nacionalsocialismo, como el «testimonio de uno mismo y durante dos décadas continuas de este líder político nazi» y, según una crítica del historiador Hans Günter Hockerts en 1999, tiene una «presentación única».[391] También se encuentran reflexiones sobre principios de la ideología nacionalsocialista, así como comentarios a germanísticos[392] y filosóficos[393] retomados del Cantar de los nibelungos.

Sin embargo, para el investigador Bernd Sösemann, estas publicaciones carecen de críticas de fuentes y, en gran medida, «no cumplen con las exigencias que caracterizan de manera conceptual, metodológica y sustantiva a una edición científica».[394] En agosto de 1955, el financiero suizo François Genoud obtuvo el permiso de los familiares de Goebbels para el uso exclusivo de los diarios.[395] En 2002, Sösemann criticó que el Instituto de Historia Contemporánea lograse una rápida publicación de los volúmenes, «mediante arreglos sospechosos con el admirador de Goebbels, François Genoud».[396]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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Notas[editar]

  1. Entre los documentos universitarios de Goebbels ofrecidos en subasta en 2012, había más de cien cartas de amor escritas entre él y Stalherm.[51]
  2. El Gau del Ruhr existió entre marzo de 1926 y octubre de 1928
  3. De esta manera, controlaron la presión mediática entorno al exilio de la esgrimista judía Helene Mayer que logró participar en los juegos olímpicos de 1936.[185]
  4. Aunque no pudieron evitar la población siguiera sintonizando algunas radiodifusoras, como la BBC.[202]
  5. Más tarde, Hitler levantó la prohibición de crucifijos, ya que estaba dañando la moral popular.[225]
  6. Alfred Rosenberg y su ministerio de los Territorios Ocupados retenían el control parcial de la propaganda extranjera y la Wehrmacht tenía su propio servicio de propaganda. El departamento y jurisdicciones de Goebbels también se superponían con las del Otto Dietrich, asesor de Prensa del Führer.[245]
  7. El ministerio avanzó mucho en este campo. Por ejemplo, en 2011 se encontraron en sus archivos varias películas en tercera dimensión de 1937, adelantadas para la época.[252]
  8. En Berlín, Goebbels planificaba la expulsión de los judíos a mediados de 1940. En agosto de 1941, Hitler ordenó que llevaran la estrella de David para distinguirlos y reconocerlos como marginados.[266] Para marzo de 1943, casi todos los judíos de la capital estaban en los campos de concentración.[267]
  9. En 1941, el periodista estadounidense Hubert Renfro Knickerbocker escribió que Goebbles y Himmler eran «rivales en impopularidad», y que Goebbels «sería afortunado de permanecer vivo veinticuatro horas si desapareciera la mano protectora de Hitler».[276]
  10. Aunque luego tuvo que reconocer que gran parte de la población rechazaba los pogromos.[331]
  11. Speer impidió la deportación de estos trabajadores y convenció a Hitler de no aprobarlo. Pero solo a pocos días de la derrota en Stalingrado, Goebbels tuvo éxito en disuadir al Führer.[258]

Bibliografía consultada[editar]

Bibliografía adicional[editar]

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Enlaces externos[editar]