Filosofía contemporánea

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La filosofía contemporánea es el período actual de la historia de la filosofía. Por extensión, se llama también con este nombre a la filosofía producida por filósofos que aún están vivos. Es el período que sigue a la filosofía moderna, y su inicio se suele fijar a finales del siglo XIX o principios del siglo XX.

En este período la mayoría de los filósofos más importantes trabajaron desde las universidades, especialmente en la segunda mitad del siglo.[1]​ Algunos de los temas más discutidos fueron la relación entre el lenguaje y la filosofía (este hecho a veces es llamado «el giro lingüístico») y las implicaciones filosóficas de los enormes desarrollos en lógica a lo largo de todo el siglo.[2]

Las tradiciones filosóficas más significativas y abarcadoras del siglo XX fueron la filosofía analítica en el mundo anglosajón, y la filosofía continental en la Europa continental.[1]​ El siglo XX también vio el surgimiento de nuevas corrientes filosóficas, como el positivismo lógico, la fenomenología, el existencialismo y el postestructuralismo.

Tradiciones[editar]

Filosofía analítica[editar]

La filosofía analítica es un modo particular de hacer filosofía desarrollado a principios del siglo XX a partir de las obras de Bertrand Russell, George Edward Moore, varios miembros del Círculo de Viena y Ludwig Wittgenstein, entre otros. Por extensión, la filosofía analítica también se refiere al desarrollo filosófico posterior influenciado por estos autores,[3]​ y que prevalece con particular hegemonía dentro de la esfera académica anglosajona (sobre todo en Estados Unidos,[4]Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) y los países escandinavos.

La filosofía analítica se desarrolló principalmente en el mundo anglosajón y debe su nombre al énfasis que al principio puso en el análisis del lenguaje por medio de la lógica formal.[5]​ En la segunda mitad del siglo, sin embargo, la filosofía analítica se dejó de centrar sólo en el lenguaje, y la unidad de la tradición recayó en la exigencia de claridad y rigor en la argumentación, en la atención a los detalles y en la desconfianza hacia los grandes sistemas filosóficos.[5]

Aunque difícil de determinar con exactitud,[6][7]​ a grandes rasgos la filosofía analítica es una forma de aproximarse a los problemas filosóficos caracterizada principalmente por:

  • Un especial interés en el estudio del lenguaje y el análisis lógico de los conceptos, considerando tanto la lógica formal, como el lenguaje ordinario. Este rasgo se encuentra prácticamente en todas las obras más representativas de la Filosofía Analítica desde sus orígenes, como en Principia Mathematica (1910-1913) de Russell y Whitehead, o como en el Tractatus Logico-Philosophicus (1921) de Wittgenstein.
  • Una posición más bien escéptica respecto de la tradición metafísica. Esta característica encontró su punto más álgido en el neopositivismo del Círculo de Viena de Otto Neurath y Rudolf Carnap, quienes llegaron a adoptar la posición fuerte de que los enunciados metafísicos carecen de sentido, una vez sometidos al análisis lógico.[8]
  • Una conexión con la tradición empirista, tanto en espíritu, estilo, foco y análisis filosófico (ver Empirismo lógico).
  • Una autoproclamada afinidad con la investigación científica. En particular, con los conceptos de la física como paradigma de comprensión de lo real. Esta cualidad encuentra su lugar más evidente en el Fisicalismo, pero es un rasgo muy difundido dentro de la tradición analítica.
  • Una contraposición respecto a otras tradiciones filosóficas. Principalmente en relación a la llamada Filosofía Continental, aunque también a las diferentes formas de Filosofía Oriental, de Tomismo y de Marxismo, entre otras.

En la actualidad, junto con la Filosofía del lenguaje de los inicios, se han añadido nuevos temas dentro de la Filosofía Analítica, como la Filosofía de la Mente, la Filosofía de las ciencias, la Filosofía de las Matemáticas, la Epistemología e incluso la Metafísica. Esto ha enriquecido enormemente la tradición analítica iniciada a principios del siglo pasado, pero también ha desdibujado los principios y límites característicos de esta corriente filosófica, razón por la cual resulta muy polémico intentar trazar una definición precisa del término en el presente.

Algunos pensadores tempranos que se asocian a la tradición analítica son Gottlob Frege, G. E. Moore, Bertrand Russell, Ludwig Wittgenstein, Karl Popper, Isaiah Berlin y los integrantes del Círculo de Viena, y más adelante Willard van Orman Quine, Saul Kripke, John Searle y Donald Davidson, entre muchos otros.

Filosofía continental[editar]

La filosofía continental es un conjunto de movimientos filosóficos de los siglos XIX y XX[9]​ en contraste con la filosofía analítica. La filosofía continental se desarrolló principalmente en la Europa Continental (de ahí su nombre), sobre todo en Francia y Alemania, mientras que la filosofía analítica que tiene su origen en los países anglosajones de Gran Bretaña y Estados Unidos.

La filosofía continental se caracterizó por ser más especulativa y por dar más importancia a la historia que la filosofía analítica.[10]​ La fenomenología, el existencialismo, el estructuralismo, el postestructuralismo y la postmodernidad son algunas escuelas que caen dentro de esta tradición.[10]

Tradicionalmente se ha incluido dentro de la filosofía continental el idealismo alemán, la fenomenología, el existencialismo, la hermenéutica, el estructuralismo, el postestructuralismo, el feminismo, la teoría crítica de la Escuela de Frankfurt, así como algunas corrientes del marxismo.[11]

Algunos de los autores más influyentes de la tradición fueron Edmund Husserl, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty y José Ortega y Gasset en la primera mitad del siglo, seguidos por Michel Foucault, Jacques Derrida, Noam Chomsky, Hannah Arendt y Gilles Deleuze en la segunda. La Escuela crítica tuvo como exponentes destacados a Theodor Adorno, Walter Benjamin, Max Horkheimer y Jürgen Habermas. Otros filósofos: Jacques Derrida, Gilles Deleuze y Michel Foucault.

Filosofía ibero-americana[editar]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b von Fritz,Kurt; Rev. Maurer, Armand; Levi, Albert W.; Stroll, Avrum; Wolin, Richard (2009). «Western philosophy». Encyclopædia Britannica Online (en inglés). 
  2. Iñiguez, Lupicinio (2006). Análisis del discurso: Manual para las ciencias sociales. UOC. pp. 28-29. ISBN 9788497885539. 
  3. Ver Hans-Johann Glock, What Is Analitycs Philosophy (Cambridge University Press, 2008), p. 205: "La respuesta a la pregunta del título es, entonces, que la filosofía analítica es una tradición que se mantiene unida tanto por lazos de influencia mutua como por parecidos de familia”.
  4. Brain Leiter, por ejemplo, en el Philosophical Gourmet [1], dice: “"Todas" las universidades de la Ivy League, “todos” los campus de la Universidad de California, casi todos los mejores colegios de artes liberales y casi todos los campus insignia de universidades estatales alardean sobre sus departamentos de filosofía que se auto-identifican “abrumadoramente” como “analíticos”: es difícil imaginar un “movimiento” que sea más académica y profesionalmente establecido que el de la filosofía analítica”. Ver también la opinión de John Searle (en Bunnin & Tsui-James (eds.), The Blackwell Companion to Philosophy (Blackwell, 2003), p. 1): "Sin excepción alguna, los mejores departamentos de filosofía en los Estados Unidos están dominados por la filosofía analítica, y entre los filósofos líderes en Estados Unidos, todos excepto un puñado serían clasificados como filósofos analíticos”.
  5. a b Véase la introducción a Preston, Aaron. «Analytic Philosophy». Internet Encyclopedia of Philosophy (en inglés). Consultado el 17 de junio de 2009. 
  6. Ver, v.gr., Avrum Stroll, “La filosofía analítica del siglo XX” Siglo XXI, 2000): "[E]s difícil dar una definición precisa de ‘filosofía analítica ya que no es una doctrina específica sino una débil concatenación de aproximaciones a problemas”. “Pienso que Sluga tiene razón al decir que ‘tal vez no haya esperanza en tratar de determinar la esencia de la filosofía analítica’. Prácticamente todas las definiciones propuestas han sido cuestionadas por algún académico. […] Se trata de un concepto con parecido de familia”.
  7. Colin McGinn, The Making of a Philosopher: My Journey through Twentieth-Century Philosophy (HarperCollins, 2002), p. xi.: "la filosofía analítica [es] una etiqueta demasiado estrecha, pues por lo general no es una cuestión de tomar una palabra o concepto y analizarlo (lo que sea que esto sea)
  8. "Nuestra declaración de que las proposiciones de la metafísica carecen completamente de sentido, de que no afirman nada, dejará, aun entre aquellos que concuerden intelectualmente con nuestros resultados, un penoso sentimiento de disgusto: ¿cómo es posible que tantos hombres pertenecientes a los pueblos y épocas más diversos, e incluyendo mentalidades eminentes entre ellos hubieran derrochado con tan genuino fervor tanta energía en la metafísica para que ella finalmente no consistiera sino en meras sucesiones verbales sin sentido?, y ¿cómo sería comprensible que estas obras ejerzan hasta el día de hoy una influencia tan fuerte sobre lectores y oyentes si no contienen ya no digamos errores, sino que son totalmente vacuas?" - Superación de la metafísica mediante el análisis lógico del lenguaje, en A.J. Ayer, El positivismo lógico, FCE, México 1965, p. 84
  9. Simon Critchley y William Schroder (eds.), A Companion to Continental Philosophy (Blackwell Publishing, 1998), p. 4.
  10. a b von Fritz,Kurt; Rev. Maurer, Armand; Levi, Albert W.; Stroll, Avrum; Wolin, Richard (2009). «Western philosophy». Encyclopædia Britannica Online (en inglés). 
  11. Esta lista solo incluye a los movimientos comunes en las enumeraciones de Simon Critchley, Continental Philosophy: A Very Short Introduction (Oxford University Press, 2001), p. 13 y Simon Glendinning, The Idea of Continental Philosophy (Edinburgh University Press, 2006), pp. 58-65.