Cientificismo

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El cientificismo, denominado a veces como cientifismo o cientismo, es la postura reduccionista que afirma la aplicabilidad universal del método y el enfoque científico, y la idea de que la ciencia empírica constituye la cosmovisión más acreditada o la parte más valiosa del conocimiento humano, con la exclusión de otros puntos de vista.[1]​ Se ha definido como "la postura de que los métodos inductivos característicos de las ciencias naturales son la única fuente de conocimiento genuina y factual y que, en concreto, solo ellos pueden producir conocimiento auténtico sobre el hombre y la sociedad".[2][3][4]

El término cientificismo a menudo implica una crítica de la forma más extrema del positivismo lógico[5][6]​ y se ha usado por científicos sociales como Friedrich Hayek,[7]filósofos de la ciencia como Karl Popper,[8]​ y filósofos como Hilary Putnam[9]​ y Tzvetan Todorov[10]​ para describir un apoyo dogmático al método científico y la reducción de todo el conocimiento a solamente lo que es medible,[11]​ o según Hayek y Popper, una imitación burda de ese mismo método.[12][13]​ También se ha usado para la postura de que la ciencia es la única fuente confiable de conocimiento por filósofos como Alexander Rosenberg.[14]

Cientificismo puede referirse a la ciencia aplicada "en exceso". El término puede tener uno de dos significados:

  1. Para indicar el uso inapropiado de la ciencia o de afirmaciones científicas.[15]​ Este uso aplica también en contexto donde la ciencia no podría aplicarse,[16]​ como cuando el tema se considera estar más allá del ámbito de la investigación científica y en contextos donde no hay suficiente evidencia empírica para justificar una conclusión científica. En este caso el término es una réplica a apelar a la autoridad científica.
  2. Para referirse a "la postura de que los métodos de la ciencia natural o las categorías o cosas aceptadas en ella, forman los únicos elementos adecuados de cualquier filosofía u otra investigación,"[17]​ o que la "ciencia, y solo la ciencia, describe el mundo como es en sí mismo, independiente de la perspectiva"[9]​ con la simultánea "eliminación de las dimensiones psicológicas de la experiencia".[18][19]

Historiadores, filósofos y críticos culturales lo han usado para destacar los posibles peligros de caer hacia un reduccionismo excesivo en todos los campos del saber humano.[20][21][22][23][24]​ Para teóricos sociales de la tradición de Max Weber, tales como Jürgen Habermas y Max Horkheimer, el concepto de scientism se relaciona significativamente con la filosofía del positivismo, pero también con la racionalización de la sociedad occidental moderna.[11][25]​ La escritora británica y feminista Sara Maitland ha llamado al cientifismo como un "mito tan pernicioso como cualquier otra clase de fundamentalismo".[26]Ernesto Sabato habla en su ensayo Hombres y engranajes de la "superstición de la ciencia" (o la superstición hacia la ciencia) como la más contradictoria de todas las supersticiones,[27]​ ya que vendría siendo la "superstición de que no se debe ser supersticioso". Decía: "la ciencia se había convertido en una nueva magia y el hombre de la calle creía tanto más en ella cuanto menos la iba comprendiendo".[27]

La principal crítica realizada en contra del uso del término es su utilización por parte de los partidarios de las pseudociencias y la religión como escudo, no frente al cientificismo, sino frente a aquellos argumentos científicos y desarrollos teóricos que les resultan incómodos y contradicen sus creencias y dogmas.[28]​ Desde una perspectiva religiosa se ha tratado de descalificar así los intentos de explicar como fenómenos naturales temas como la biología evolutiva, fenómenos como la moralidad o el impulso religioso por autores como Dennett, Francis Crick o Wolpert. El filósofo estadounidense Daniel Dennett respondió a la críticas de su libro Breaking the Spell: Religion as a Natural Phenomenon afirmando que «cuando alguien postula una teoría científica que a los críticos religiosos les desagrada, tratan de desacreditarla simplemente tachándola de "cientificista"».[29]

Cientificismo fuerte versus cientificismo débil o moderado[editar]

El cientificismo puede articularse de dos modos [30]

1. Cientificismo fuerte. La ciencia es la única forma de conocimiento legítimo.

2. Cientificismo débil o moderado. La ciencia no es la única forma de conocimiento legítimo pero sí la mejor por sobre de otros conocimientos.

Ambas modulaciones reconocen que la ciencia tiene cierto privilegio epistémico sobre otros saberes, lo que constituiría el núcleo distintivo del cientificismo (diferente de la mera pro-ciencia o de la sola tolerancia a la ciencia). Sin embargo, el cientificismo fuerte reduce todo el conocimiento legítimo a ése privilegio ubicado en la sola ciencia, mientras que el cientificismo moderado reconoce otros conocimientos posibles aunque siempre supeditados y considerados de menor calidad al conocimiento científico, más privilegiado. Para justificar tal estatus de mayor calidad del saber científico se suele apelar a diferentes descubrimientos básicos (bacterias y células, átomos, radiación, agujeros negros, ondas gravitacionales, leyes del aprendizaje, etc.) así como a distintas tecnologías alzadas con base en las ciencias (electricidad, vacunas, medicina moderna, radio, satélites, ordenadores, internet, aviones, etc.) que se argumenta, difícilmente o de imposible manera se hubieran obtenido sin la ciencia moderna disponible. [31]

El cientificismo fuerte suele ser descartado al considerarse una posición auto-contradictoria, pues la afirmación de que la ciencia sea el único conocimiento no se obtiene de ninguna ciencia (no se encuentra publicado en ningún artículo científico y no se deduce de ninguna teoría física, química, biológica, lógica, psicológica o sociológica; es un enunciado filosófico) [32][33]​:

  1. - La tesis de que “las ciencias son el único conocimiento sólido” es, a su vez, una proposición que no se da en ninguna disciplina científica particular: no reside en la química, la geología, la matemática o la sociología. Luego, es una afirmación extracientífica (y en particular, filosófica: de orden gnoseológico, y falsa). Al ser extracientífica y sostenerse como verdadera ya no es científica, por ende se auto-refuta tal tesis. Si se argumenta que no es verdadera entonces no tendría sentido alguno sostener ésa posición, y si se intenta decir que tal tesis se obtiene de la lógica pura como ciencia formal, o de la historia, entonces siempre se pueden demandar los correspondientes estudios revisados por pares donde esto se realice [...] Y finalmente, si se acepta que hay saberes no-científicos pero que “no son filosofía”, puede decirse que “de acuerdo”, que se le ponga el nombre que se quiera, pero es un conocimiento fuera de la ciencia y de orden general [...]
  1. - La tesis de que “las ciencias son esencialmente la mejor forma exclusiva de conocimiento”, admitiendo varios saberes pero priorizando el científico, al ser tal proposición un conocimiento extracientífico de nuevo, obstaculiza aseverar que las ciencias son la mejor forma de saber [...] sería difícil justificar desde una menor validez una mayor validez.
Teixidó. Introducción a la filosofía de la ciencia sistemática en psicología. Capítulo 1, páginas 30-31.

Por lo que el cientificismo fuerte, pese a intentar mostrarse como una posición ilustrada y racionalista, paradójicamente sería una postura irracional e ilógica. De este modo, la mayoría de cientificistas[34]​ suelen decantarse más por la modulación de corte moderado o débil que no incurre en esta rápida objeción lógica (v. Filosofía científica).

Anarquismo epistemológico[editar]

Paul Feyerabend propuso el anarquismo epistemológico.

El anarquismo epistemológico, anarquismo metodológico o dadaísmo epistemológico, es una teoría epistemológica propuesta por el filósofo de la ciencia austríaco Paul Feyerabend, que sostiene que no existen reglas metodológicas útiles y libres de excepciones que rijan el progreso de la ciencia o el crecimiento del conocimiento.

Sostiene que la idea del funcionamiento de la ciencia mediante reglas fijas y universales es irreal, perniciosa y perjudicial para la ciencia misma. Según Feyerabend, a lo largo de la historia de la ciencia se han incumplido con éxito todas las reglas metodológicas del método científico. Señala además que no existe tampoco una separación clara entre lo que es ciencia y lo que no, indicando en ello que no sólo la ciencia ha aportado beneficios a la humanidad. Feyerabend pone de ejemplo a las ideologías y, como parte de su razonamiento, señala a la ciencia como una más entre muchas.[35]

El uso del término anarquismo en el nombre refleja la prescripción de pluralismo metodológico de la teoría, ya que el supuesto método científico no tiene el monopolio de la verdad ni de los resultados útiles. Feyerabend consideró que la ciencia comenzó como un movimiento liberador, pero con el tiempo se había vuelto cada vez más dogmática y rígida y, por lo tanto, se había convertido cada vez más en una ideología y, a pesar de sus éxitos, la ciencia había comenzado a adquirir algunas características opresivas y no era posible encontrar una forma inequívoca de distinguir la ciencia de la religión, la magia o la mitología. Sentía que el dominio exclusivo de la ciencia como medio para dirigir la sociedad era autoritario e infundado.[36]​ La promulgación de la teoría le valió a Feyerabend el título de «el peor enemigo de la ciencia» por parte de sus detractores.[37]

Comunicación científica[editar]

Jürgen Habermas ha argumentado que entender adecuadamente el cientificismo requiere ir más allá de la noción de Weber de la racionalización y distinguir entre racionalidad instrumental, que implica el cálculo y la eficiencia (en otras palabras, reducir todas las relaciones a los medios y los fines) de la racionalidad comunicativa, que consiste en la ampliación del alcance de la comprensión mutua dentro de la comunicación.[38]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Sorell, Thomas 'Tom' (1994), Scientism: Philosophy and the Infatuation with Science, Routledge, pp. 1ff ..
  2. Allan Bullock & Stephen Trombley (Eds), The New Fontana Dictionary of Modern Thought, London: Harper Collins, 1999, p.775
  3. Hugo E. Herrera realiza una distinción analítica entre "actitud científico natural" y "cientificismo". La primera es un método, la segunda, ideología: "La actitud científico-natural se convierte en ideología cuando se toma a la ciencia natural como el modo único de acceso cognoscitivo a la existencia". Herrera, Hugo Eduardo Más allá del cientificismo. Santiago: Ediciones UDP, 2011, p. 92.
  4. «Cientismo». www.filosofia.org. Consultado el 1 de mayo de 2023. 
  5. Rey, Abel (1909). «Review of La Philosophie Moderne». The Journal of Philosophy, Psychology and Scientific Methods. 6.2: 51-3. 
  6. Maslow, Abraham, «Preface», Toward a Psychology of Being (1st edición), «There are criticisms of orthodox, 19th Century scientism and I intend to continue with this enterprise » ..
  7. Hayek (1 de junio de 1980), The Counter Revolution of Science: Studies on the Abuse of Reason, Liberty Fund ..
  8. Hacohen, Malachi Haim (2002). Karl Popper: the formative years, 1902–1945: politics and philosophy in interwar Vienna. Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-89055-7. 
  9. a b Putnam, Hilary (1992). Renewing Philosophy. Cambridge, MA: Harvard University Press. pp. x. 
  10. "Scientism does not eliminate the will but decides that since the results of science are valid for everyone, this will must be something shared, not individual. In practice, the individual must submit to the collectivity, which "knows" better than he does." Tzvetan Todorov. The Imperfect Garden: the legacy of humanism. Princeton University Press. 2001. Pg. 20
  11. a b Outhwaite, William (2009) [1988], Habermas: Key Contemporary Thinkers (2nd edición), Polity Press, p. 22 ..
  12. Hayek, F. A. v. (1942). «Scientism and the Study of Society. Part I». Economica 9 (35): 267-291. JSTOR 2549540. doi:10.2307/2549540. 
  13. Popper, Karl R. (1979). Objective Knowledge: An Evolutionary Approach (Revised edición). Oxford: Clarendon Press; New York: Oxford University Press. p. 185. LCCN 79318586. OL OL4489088M. (requiere registro). 
  14. Rosenberg, Alex (2011). The Atheist's Guide to Reality. W. W. Norton. ISBN 978-0-393-34411-0. 
  15. Peterson , 2003, p. 753. : 'the best way to understand the charge of scientism is as a kind of logical fallacy involving improper usage of science or scientific claims'
  16. Ryder, Martin, Scientism, Denver: University of Colorado, archivado desde el original el 3 de septiembre de 2011, consultado el 5 de julio de 2007 ..
  17. Blackburn, S (2005). The Oxford Dictionary of Philosophy. Oxford paperbacks. Oxford University Press. pp. 331-32. ISBN 978-0-19-861013-7. LCCN 2006271895. «Scientism: Pejorative term for the belief that the methods of natural science, or the categories and things recognized in natural science, form the only proper elements in any philosophical or other inquiry. » 
  18. Bannister, Robert, Behaviorism, Scientism and the Rise of The "Expert" ..
  19. Haack, Susan (2003), Defending Science Within Reason: Between Scientism and Cynicism, Amherst, NY: Prometheus Books ..
  20. Collins, Michael (20 de marzo de 1983), «A Critical Analysis of Competency-based Systems in Adult Education», Adult Education Quarterly 33 (3): 174-83 ..
  21. Chargaff, Irwin (Dec 1997), «In Dispraise of Reductionism», Bioscience 47 (11): 795-7, doi:10.2307/1313101 ..
  22. Sawyer, R Keith (2000), «Connecting Culture, Psychology and Biology: Essay Review on Inghilleri's From Subjective Experience to Cultural Change», Human Development 43: 56-59 ..
  23. Wieseltier, Leon. «Crimes Against Humanities Now science wants to invade the liberal arts. Don't let it happen.». Consultado el 21 de diciembre de 2013. «His essay, a defense of "scientism," is a long exercise in assimilating humanistic inquiries into scientific ones. By the time Pinker is finished, the humanities are the handmaiden of the sciences, and dependent upon the sciences for their advance and even their survival. » 
  24. Lears, T.J. Jackson. «Get Happy!!». The Nation. Consultado el 21 de diciembre de 2013. «...scientism is a revival of the nineteenth-century positivist faith that a reified "science" has discovered (or is about to discover) all the important truths about human life. Precise measurement and rigorous calculation, in this view, are the basis for finally settling enduring metaphysical and moral controversies—explaining consciousness and choice, replacing ambiguity with certainty. » 
  25. Brunkhorst, Hauke (1995). «4». En Seyla Benhabib, Wolfgang Bonss, John McCole, ed. On Max Horkheimer: New Perspectives. The MIT Press. p. 74. ISBN 0262522071. 
  26. Maitland, Sara (1994). A Big Enough God: Artful Theology. Londres: Mowbray. p. 15. ISBN 026467331X. 
  27. a b Sabato, Ernesto (2003). «El Nuevo Fetichismo». Hombres y engranajes. Editorial Planeta / Seix Barral. ISBN 978-950-731-378-3. 
  28. Byrnes, S. When it comes to facts, and explanations of facts, science is the only game in town. New Statesman, Apr. 10, 2006.
  29. Byrnes, Sholto (10 de abril de 2006), «When it comes to facts, and explanations of facts, science is the only game in town», New Statesman .
  30. Moti, Mizrahi (11 de abril de 2017), «What’s so bad about scientism?», Social Epistemology, doi:10.1080/02691728.2017.1297505 .
  31. Romero, Gustavo E. (2018). Scientific Philosophy. ISBN 978-3-319-97630-3. doi:10.1007/978-3-319-97631-0. 
  32. Moti, Mizrahi (11 de abril de 2017), «What’s so bad about scientism?», Social Epistemology, doi:10.1080/02691728.2017.1297505 .
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  37. Preston, John (24 de agosto de 2020). «Paul Feyerabend». Stanford Encyclopedia of Philosophy (en inglés). 
  38. Habermas, Jürgen, The Philosophical Discourse of Modernity, Polity Press (1990), ISBN 0-7456-0830-2, pp. 2–3.

Enlaces externos[editar]