Castilla

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El escudo de Castilla, cuyo origen se remonta al siglo XII.
Comunidades autónomas actualmente autodefinidas como castellanas en sus estatutos de autonomía.[1]

Castilla es el nombre de una región histórica española de límites difusos, que comenzó siendo el primitivo y reducido Condado de Castilla (siglos IX a XI), pasando por el Reino de Castilla (siglos XI a XIII), la extensa Corona de Castilla (siglos XIII a XIX)y las regiones de Castilla la Vieja y Castilla la Nueva (siglos XIX a XX).[cita requerida]

El origen del Condado de Castilla es un pequeño territorio situado al norte de la provincia de Burgos, conocido como el Área Paterniani.

Castilla es conocida por ser la cuna del idioma castellano o español.

Etimología[editar]

Cenotafio de San Millán, patrono de Castilla.

Castilla (nombrada en los primeros documentos en castellano antiguo como Castella o Castiella) significa, según su etimología, «tierra de castillos». Los historiadores árabes la denominaban Qashtāla[2] قشتالة y su nombre aparece justificado como tierra sembrada de castillos. El término vendría del latín castellum, diminutivo éste a su vez del término castrum, castro, fortificación de la Iberia prerromana. La primera mención del término Castilla fue el 15 de septiembre de 800, en un documento apócrifo del hoy desaparecido monasterio de San Emeterio de Taranco de Mena, situado en el valle de Mena, en el norte de la actual provincia de Burgos. El nombre de Castilla aparece en el documento notarial por el que el abad Vitulo donaba unos terrenos. En ese documento aparece escrito «Bardulia quae nunc vocatur Castella» (Bardulia que ahora es llamada Castilla)[3]

Se considera que el nombre de Castilla nació testimonialmente el 15 de septiembre del 800 en el hoy desaparecido monasterio de Emeterio de Taranco de Mena (Burgos) situado en esta localidad. El nombre de Castilla aparece en un documento notarial por el que el abad Vitulo donaba unos terrenos, incluido en el Becerro Galicano del monasterio de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y dice así:

Ego Vitulus abba, quamuis indignus omnium seruorum dei seruus, una cum cogermano meo Erbigio presbytero, cum domnos et patronos meos sanctos Emeteri et Celedoni, cuius basilica extirpe manibus nostris construximus ego Vitulus abba et frater meus Erbigius in loco qui dicitur Taranco in territorio mainense, et sancti Martini, quem sub subbicionem Mene manibus nostris fundauimus ipsam basilicam in ciuitate de area patriniani IN TERRITORIO CASTELLE et sancti Stefani, cuius basilicam manibus nostris fundauimus in loco qui dicitur Burcenia in territorio Mainense [...][4]

En el mismo libro aparece otro documento fundacional fechado el 4 de julio de 852, por el que se dispone la construcción del cenobio de San Martín de Herrán:

Facta scriptura sub era octogessima nonagessima, tertia feria, quarto nonas iulias, regnante Rodericus comite in Castella.[5]

La Castilla a la que se alude en estas fuentes se refiere al territorio que se extiende desde la vertiente sur de la cordillera Cantábrica hasta las localidades de Mena, Losa, Sotoscueva, Brañosera, Aguilar de Campoo, Tedeja, Puentelarrá y Valpuesta. Posteriormente, bajo la misma denominación se incluirá a toda la Bardulia altomedieval, como se refleja en la Historia Silense o en la Crónica de Alfonso III:

[...] Bardulies qui nunc uocitatur Castella [...][6]
Bardulia, a la que ahora llamaremos Castilla

El territorio donde nació la primigenia Castilla (norte de la provincia de Burgos y parte de las adyacentes de Palencia, Álava y Cantabria) era denominada Bardulia. A partir del siglo IX será cuando se empieza a extender el uso del término "Castilla".

Algunas fuentes hablan de la existencia de una "Castilia" que sería la capital de la cora de Elvira en pleno Al Ándalus de la que procederían los repobladores y fundadores de la Castilla castellana entre los siglos VIII al XI.[7]

Sin embargo, la misma fuente obvia la posibilidad de un origen simultáneo en ambos lugares.[7] De hecho, la palabra Castilla presenta similitudes fonéticas con el vocablo godo Gutthiuda[8] (la nación de los godos). Castilla podría ser la corrupción fonética de Gutthiuda utilizada por los hispanorromanos y, por tanto, de origen anterior a la invasión musulmana.

Distribución geográfica[editar]

En la actualidad son tres las comunidades autónomas españolas consideradas castellanas.[¿por quién?] Dos de ellas debido[Aclaración requerida] a que mantienen el topónimo en su propia denominación oficial: Castilla y León y Castilla-La Mancha. Una tercera, la Comunidad de Madrid es considerada castellana también, enclaustramiento geográfico aparte, por los propios planteamientos de su Estatuto de Autonomía,[cita requerida] habiéndose originado su proceso autonómico más en expresión del interés estatal que por desafección popular a la castellanidad del territorio.[9]

Tras un milenio de existencia,[Aclaración requerida] con muy diferentes fronteras, extensiones y consideraciones geográficas, Castilla fue originalmente el pequeño Condado de Castilla que se localizaba en un principio en la zona norte de Burgos, luego el ya más amplio Reino de Castilla, posteriormente sería la extensa Corona de Castilla, que ocupaba la mayor parte del territorio español; durante 150 años (desde la división territorial por provincias del estado a cargo del granadino Javier de Burgos de 1833, hasta el actual ordenamiento autonómico de España, 1979-1983), fue compuesta por las antiguas regiones de Castilla la Vieja y Castilla la Nueva y actualmente por las tres autonomías autodefinidas como tal en sus estatutos.

La "Corona de Castilla", en la época de su máxima extensión, ocuparía la mayor parte de la península ibérica, exceptuando los territorios de la Cornona de Aragón y Portugal.

El "Reino de Castilla" tuvo muy diferentes fronteras y extensiones a lo largo de su historia, pero en su etapa final,[¿cuándo?][cita requerida] comprendía las tierras de la Merindad Mayor de Castilla y el territorio concejil de las villas castellanas del norte del sistema Central; es decir, las provincias de Cantabria, Burgos, La Rioja, Palencia, la mayor parte de Valladolid a excepción de la mitad norte de la Tierra de Campos y de la zona al oeste del río Valderaduey, Soria y Ávila, así como la parte de la provincia de León al este del río Cea, el País Vasco y aquellas zonas de Salamanca y Cáceres que pertenecieron a los concejos de Ávila y Béjar; más tarde, a una zona con fronteras parecidas, se le empezó a conocer con el nombre de Castilla la Vieja.

Por su parte el "Reino de Toledo" quedaba integrado por las tierras del antiguo Arzobispado de Toledo y del Obispado de Cuenca; es decir, la actual Comunidad de Madrid y las provincias de Guadalajara, Cuenca, Ciudad Real y la mayor parte de la de Toledo, así como la parte de la provincia de Cáceres situada al este de los ríos Viejas e Ibor y la comarca pacense de La Siberia y la actual comarca valenciana de Requena-Utiel. Asimismo eran considerados parte del "Reino de Toledo" la mayor parte de la provincia de Albacete sin las comarcas de Hellín, Almansa y la Sierra del Segura, pues aunque pertenecía al obispado de Cartagena había sido reconquistada y repoblada desde la vecina Cuenca y conserva usos y costumbres castellanos. A partir del siglo XVI comienzan a aparecer los primeros mapas donde se emplea la denominación de Castilla la Nueva en lugar de Reino de Toledo). Según esta visión decimonónica, puramente clasificatoria ya que la región castellana así definida no tenía ningún tipo de competencia u órgano administrativo o jurisdiccional común a las provincias que agrupaba, Castilla estaba compuesta por las siguientes provincias de España (de norte a sur):

Mapa de la división territorial de España en 1833 (regiones). Las regiones carecían de cualquier tipo de competencias u órganos comunes a las provincias que agrupaban, teniendo un carácter meramente clasificatorio, sin pretensiones de operatividad administrativa.

Atendiendo a criterios históricos antes mencionados, otros autores incluyen también la comarca de Requena-Utiel, actualmente dentro de Valencia (a la que se unió en 1855, proveniente de la provincia de Cuenca), la de los Llanos de Villena, también en la Comunidad Valenciana, o la de Plasencia (actualmente en Cáceres).

Otros autores, como Anselmo Carretero o Manuel González Herrero, eliminan de la órbita castellana:

  • Liébana.
  • La parte occidental de las provincias de Valladolid y Palencia, territorios disputados -en el medievo- entre los reinos de León y de Castilla (si bien incorporados definitivamente a Castilla por Alfonso VIII).
  • Las provincias de Toledo y Ciudad Real, por haber pertenecido al Reino de Toledo, y en las que se aplicaba el derecho visigótico, ajeno a la tradición legal de Castilla, basada en la costumbre. No obstante, hay que señalar que estos autores ignoran el hecho de que las leyes del Fuero Juzgo sólo eran de aplicación a los habitantes mozárabes de esos territorios, no a los repobladores de origen castellano. Estos disponían de un fuero propio, en el caso de Toledo, o se regían por el Fuero de Cuenca, los de Ciudad Real.

Mapas históricos[editar]

Uso del término e implicaciones políticas[editar]

Bandera reinvindicativa del castellanismo de izquierdas (nacionalista o independentista).
Banderas en la celebración de Villalar.

Desde ciertos movimientos políticos nacionalistas como el Partido Castellano, soberanistas como Izquierda Castellana, independentistas como Yesca o culturales como la plataforma Ahora Castilla, se aboga por la unión política de la Castilla total, entendiendo esta como la suma de las diecisiete provincias de las comunidades autónomas de Castilla y León, Castilla-La Mancha, La Rioja, Cantabria y Comunidad de Madrid, junto con la comarca de Requena-Utiel, administrativamente valenciana desde el siglo XIX. También existen asociaciones como Asociación Socio-Cultural Castilla o grupos de redes sociales que no incluyen a las provincias leonesas (Zamora, Salamanca y León) como castellanas, Castilla14. Asimismo, existen otros grupos que tampoco incluyen a las provincias de Cantabria y La Rioja "Castilla 12" y otros que incluyen únicamente a las tres autonomías consideradas castellanas, apostando por su unión.

Existe diversidad de opiniones sobre los territorios a incluir en Castilla. Hay una clara oposición a dicha inclusión sobre todo en las comunidades uniprovinciales desgajadas de la antigua Castilla la vieja, que cuentan con un regionalismo propio muy implantado.

En Cantabria no existe actualmente ninguna fuerza política o agrupación que defienda la integración en Castilla. El Partido Regionalista de Cantabria se opone a dicha integración. Existieron algunos movimientos proclives a la unión con Castilla como las ya desaparecidas Asociación Cantabria en Castilla (ACECA), colectivo procastellanista activo en Cantabria durante el proceso autonómico, y su heredera Asociación para la Integración de Cantabria en Castilla y León (AICC), activa en el primer lustro del siglo XXI. De esta última surgió el partido La Unión, que incorporó en su primer programa electoral la cooperación y colaboración con Castilla y León como región complementaria. Postura que terminó abandonando y apostando por una autonomía cántabra con recentralización de ciertas compentencias y colaboración con las comunidades autónomas vecinas.[10]

En La Rioja, el Partido Riojano, de tendencia regionalista riojana, no se plantea la integración del territorio riojano en la órbita castellana. Por otra parte, no existe ningún partido ni sociedad en la comunidad que pretenda dicha anexión. El regionalismo riojano, que defiende tanto la pertenencia a la autonomía de La Rioja como a España, es desde el punto de vista identitario mayoritario en la comunidad, según las encuestas y estudios sociológicos.[11] Asimismo, además del regionalismo propio, existe el partido Hegoalde-rioja territorio sur, que se presentó a las elecciones estatales de 2016 en coalición con el partido navarro denominado Libertad navarra. Estos partidos buscan la unión de La Rioja a Navarra alegando razones histórico-culturales, pero siempre dentro del estado español.[12] El antiguo partido nacionalista vasco ANV proyectaba a La Rioja como parte de Euskal Herria solo si sus habitantes así lo deseaban. Sin embargo, esta formación no llegó a tener nunca presencia de ningún tipo en la comunidad.

Al margen del castellanismo, existen partidos castellanoleonesistas que defienden la actual autonomía de Castilla y León; es el caso de Unidad Regionalista de Castilla y León. De igual manera, hay partidos regionalistas en Castilla-La Mancha que defienden dicha autonomía, como el Partido Regionalista Manchego o el desaparecido Partido Regionalista de Castilla-La Mancha. Mención aparte merecen partidos regionalistas de ámbito provincial, como por ejemplo Iniciativa por el Desarrollo de Soria, el Partido Regionalista de Guadalajara o Independientes por Cuenca

Los partidos de ideología leonesista se oponen -por lo común- a planteamientos de integración con Castilla, negando la supuesta castellanidad de las provincias de León, Zamora y Salamanca (a las que denominan País Leonés), y pretenden para el trío provincial la secesión autonómica, basándose -en cuanto a historiografía política diferenciada- en la fortísima personalidad del territorio en la Alta Edad Media, del que -políticamente- surgió la propia Castilla, además del siglo y medio de existencia de la Región de León, entre 1833 y 1983, ente -como todos los de esa centuria y media- meramente nominal, y no administrativo.

Por su parte, los carreteristas defienden que las provincias que forman parte de las actuales comunidades autónomas de Castilla y León, y de Castilla-La Mancha, deben formar comunidades autónomas uniprovinciales, estableciendo -posteriormente- relaciones con el resto de provincias castellanas. De esta manera, se considera que se respeta mejor la tradición de descentralización de Castilla, usando una unidad territorial mucho mayor que las pre-decimonónicas, pero que ha tenido una feliz implantación desde 1833 en este territorio.

En todo caso, los partidos políticos castellanistas tienen -a principios del siglo XXI- una representación testimonial. Tras numerosos estudios sociológicos y estadísticos, los resultados de identificación regional/nacional del pueblo castellano con Castilla son siempre residuales frente al sentimiento identitario español. En el caso de la región de La Mancha, es mucho más habitual el uso del gentilicio manchego - manchega en todos los ámbitos de uso público que el gentilicio castellano - castellana.

Etnografía[editar]

Busto ideal de Gonzalo de Berceo.

Idioma[editar]

El idioma propio del territorio castellano es el castellano, lengua romance del grupo ibérico, idioma que tuvo aquí su lugar de nacimiento.

Según la idea popular, el castellano se originó como un dialecto del latín en las zonas limítrofes entre Cantabria, Burgos, Álava y La Rioja, con posibles influencias vascas y germano-visigóticas, convirtiéndose en el principal idioma popular del Reino de Castilla (el idioma oficial era el latín). Sin embargo es en Toledo, en la corte de Alfonso X, donde se creó la primera versión de un castellano escrito estandarizado, por lo que hay diversidad de opiniones sobre el grado en que el castellano moderno deriva en realidad del mozárabe hablado en esa ciudad antes y después de la conquista castellana.

Los textos más antiguos que se conocen en un romance similar al castellano son las Glosas Emilianenses, escritas por monjes que posiblemente hablaban vasco, tal y como lo muestran las anotaciones en euskera en los márgenes, que se conservan en el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), localidad considerada centro medieval de cultura. Aunque actualmente los estudios indican que estos textos no están escritos en castellano, sino en una variedad del idioma Navarroaragonés que llaman dialecto Riojano precastellano. Con el detalle de que cuando se redactaron esta región estaba en poder del Reino de Navarra y no del de Castilla, dicha lengua era hablada en la zona junto con el euskera.[13]

Se extendió al sur de la península gracias a la Reconquista y a los demás reinos peninsulares mediante las sucesivas unificaciones dinásticas (unión con León y Galicia con Fernando III de Castilla, introducción de dinastía castellana Trastámara en la Corona de Aragón y posterior unión con los Reyes Católicos). Si bien el motivo más importante de su expansión por la península Ibérica fue, más allá de las conquistas y uniones de los reinos, y de leyes absolutistas que imponían el castellano a otras lenguas locales, como los Decretos de Nueva Planta, fue la prominente posición política y económica de, primero el Reino de Castilla y posteriormente de la Corona de Castilla en el entorno peninsular, con el prestigio cultural que ello conllevó.

En el siglo XV, durante el proceso de unificación española de sus reinos, Antonio de Nebrija publica en Salamanca su Grammatica. Es el primer tratado de gramática de la lengua castellana, y también primero de una lengua vulgar europea. La colonización y conquista de América llevada a cabo simultáneamente expandió el idioma por la mayor parte del continente americano.

Hoy en día es la segunda lengua nativa del mundo por número de habitantes, es oficial en 21 países y es hablado por cerca de medio millardo de personas en todo el mundo.

Dialectos[editar]

Dentro de Castilla, la propia lengua castellana tiene varios dialectos, entre ellos el dialecto castellano septentrional en la mayor parte del área que va desde el límite con Cantabria por el norte a Cuenca en el sur; el dialecto manchego en las provincias de Albacete, Ciudad Real, Toledo, la mayor parte de Cuenca y partes de la Comunidad Valenciana (Utiel y Requena) y de la Comunidad de Madrid; el dialecto madrileño propio de la ciudad de Madrid.

Dulzaina.
Covarrubias, pueblo de la Castilla rural.

Folclore[editar]

Castilla posee un rico conjunto de creencias, costumbres y artesanías tradicionales propias. Cuenta dentro del desarrollo de su folclore con gran cantidad de instrumentos típicos, como son la dulzaina castellana, el arrabel o huesera, la bandurria, la pandereta, la zambomba, el laúd y la guitarra y las castañuelas, éstos dos últimos comunes a la mayor parte del folclore español. También se caracteriza por usar como instrumentos musicales útiles de la vida diaria, como los cántaros o las botellas de Anís. En algunas regiones también se suelen tañer gaitas y rabeles.

Entre sus canciones destacan las canciones de trabajo, nacidas al son del monótono trabajo de sus labradores, los cantos de ronda o simplemente Rondas, canciones festivas entonadas por los jóvenes del lugar, los Mayos, canciones típica de su fiesta homónima. También son muy populares los Villancicos en Navidad, las jotas, seguidillas, fandangos, que acompañan a sus respectivos bailes, y los romances musicados. También son muy abundantes las canciones religiosas, en especial en Semana Santa, reflejo de la tradicional religiosidad de la población castellana.

Martinico, duende de la mitología castellana.

Mitos y leyendas[editar]

Dentro del folclore castellano también hay espacio para los mitos y leyendas, muchas veces, escasamente conocidos. Seres fantásticos como el Duende Castellano, la Mano Negra, el , el Diablo Cojuelo o el Oricuerno y leyendas como las de la Sierra de Guadarrama son ejemplos de este acervo cultural.

Danzas[editar]

Entre las danzas castellanas hay dos que sobresalen entre las demás: la jota castellana y las Seguidillas.

La jota castellana (tanto de las actuales autonomías castellana y leonesa como de la castellano-manchega) se suele acompañar con guitarras, bandurrias, laúdes, dulzaina y tamboril. Todo mientras la pareja de bailarines danza manteniendo las manos encima de la cabeza, ocasionalmente acompañandos de castañuelas. La jota castellana, se baila con los característicos pasos saltados, un poco picada, y es más sobria y menos movida y airosa que la de Aragón. La música va frecuentemente acompañada por canciones que reciben el nombre de coplas. Estas a veces tratan del amor, de las bodas (en las que se daban consejos y alabanzas a los novios), de la vida o de su religiosidad, pero casi siempre se caracterizan por su picaresca y gran sentido del humor. La jota manchega, típica del lugar, tiene como característica propia que tiene rasgos de ronda. A muchas jotas manchegas se las conoce por «Jota del Mantecado», ya que era frecuente cantarlas y bailarlas en fechas cercanas a la Navidad, aunque también se bailaban en otras fechas señaladas.

Las seguidillas, más comunes en las provincias de la antigua Castilla la Nueva, esto es, en las actuales Castilla-La Mancha y Comunidad de Madrid, son canciones de ritmo ternario y movimiento animado, con acompañamiento de castañuelas, guitarras, bandurrias, laúd, almirez y botella de anís con llave, aunque también se tocan con la dulzaina y el tamboril. En compás de 3/4, está distribuida habitualmente en estrofas de cuatro versos alternativos de siete y cinco sílabas con asonancia en los pares, seguidas de estribillos de tres versos de cinco sílabas el primero y tercero y de siete el segundo. El contenido de sus letras suele ser de tema amoroso, pero también las hay de temática pícara o jocosa. Sus variantes manchegas se realizan con ritmo muy vivo, componiéndose su coreografía de un preludio instrumental e interludio (llamados falsetas) entre cada estrofa.

Otras danzas destacadas son las danzas de palos o paloteos, muy distribuidas por toda Europa y de orígenes ancestrales. Solía ser bailado en la festividad del Corpus Christi: este carácter ha permanecido muy arraigado en la región Castellano-Manchega. Por el contrario en la zona de Castilla y León los paloteos han pasado a representarse más en la festividad del Santo Patrón o a la Virgen del lugar, aunque según parece, en siglos pasados también se realizaron en día del Corpus.

El fandango, danza ejecutada por una pareja, de movimiento vivo es otra danza tradicional castellana. El compás ternario, los versos octosílabos y el frecuente empleo de castañuelas marcan un estrecho parentesco con la jota.

También merece especial atención por sus popularidad, aún hoy en día, del Chotis madrileño, música y baile con origen en Bohemia bailado al son de un organillo y con la pareja cara a cara, baile durante el cual la mujer gira alrededor del hombre, que gira sobre su propio eje. Otros bailes a mencionar son el Rondón y las Torrás.

Mesa para jugar a la Rana.

Deportes tradicionales[editar]

Los más importantes son el boleo, la calva, el chito, la rana, el lanzamiento de barra castellana, la corta de troncos, la pelota y la monterilla entre otros.

Cultura[editar]

De entre los políticos destacan los presidentes Manuel Azaña, Claudio Sánchez-Albornoz, Práxedes Mateo Sagasta y Adolfo Suárez o Lucía Sánchez Saornil.

El naturalista Félix Rodríguez de la Fuente fue un divulgador científico ambientalista.

En el campo de la literatura destacan Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Gonzalo de Berceo, Miguel Delibes, José Zorrilla, Lope de Vega, José Ortega y Gasset, Miguel de Cervantes, Gloria Fuertes, Francisco Quevedo...

En las artes escénicas Pedro Almodóvar y Penélope Cruz son un director y actriz prolíficos internacionalmente.

Gastronomía[editar]

El queso manchego es de los alimentos castellanos más conocidos nacional e internacionalmente.

Para hablar de gastronomía castellana es necesario que hablemos de las tres comunidades autodefinidas como castellanas.

Castilla y León tuvo de antiguo los asados de cordero y de cochinillo, la morcilla de Burgos, los judiones de La Granja, las humildes y deliciosas sopas de ajo, los excelentes vinos de la Ribera del Duero, los blancos de Rueda, los claretes de Cigales y el vino de Cebreros.

Castilla-La Mancha presume del pisto, el morteruelo, el gazpacho manchego, que no es como el andaluz, más conocido, sino un guiso caliente de caza y verdura con tortas de pan ázimo; y también del queso manchego, que en realidad es queso castellano en general, pero elaborado aquí con especial finura. Entre los vinos destacan los de La Mancha (aunque suele creerse lo contrario, son blancos) y Valdepeñas (tintos).

En Madrid no todo es el cocido madrileño; también callos, huevos estrellados, bocadillo de calamares, asado al estilo castellano y las famosas gallinejas y entresijos de las fiestas de la capital. Los vinos de Madrid de Navalcarnero, Aranjuez y Arganda, aunque olvidados durante muchos años, ya han recuperado su prestigio. Entre los postres madrileños destacan los conocidos y extendidos churros con chocolate.

En definitiva, se entiende como gastronomía de Castilla aquellas tradiciones culinarias propias de las regiones culturalmente castellanas, compuestas por las distintas comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Madrid y la parte propiamente "castellana" de la actual Castilla y León.

Véase también[editar]

Bibliografía[editar]

  • González Arce, José Damián; El color como atributo simbólico del poder (Castilla en la baja Edad Media). Cuadernos de arte e iconografía, ISSN 0214-2821, Tomo 6, Nº. 11, 1993, págs. 103-108[14]
  • El condado de Castilla (711-1038): La historia frente a la leyenda (2 vols.), de Martínez Díez, Gonzalo. Ediciones de historia, S.A. Marcial Pons.- 912 pags.- ISBN 978-84-95379-94-8 1ª ed.2005 Madrid.

Referencias[editar]

  1. (aunque hay que aclarar que en el estatuto de autonomía de la comunidad autónoma de Castilla y León se reconoce que no toda la comunidad es castellana sino que existen dos regiones diferenciadas, por una parte León y por otra Castilla la Vieja)
  2. Fanjul, Serafín (2004). «Alandalus y la novela histórica». La quimera de al-Andalus. Siglo XXI de España Editores. p. 271. ISBN 9788432311505. 
  3. Moreno Fernández, Francisco (2005). «Los reinos cristianos y su vecindario lingüístico, pg.79». Historia social de las lenguas de España. Editorial Arie. p. 287. ISBN 9788434482630. 
  4. Luciano Serrano, Cartulario de san Millán de la Cogolla, Centro de Estudios Históricos, Madrid, 1930
  5. Gonzalo Martínez Díez, El Condado de Castilla (711-1038): la Historia frente a la leyenda (Vol. I), ISBN 84-95379-95-3, págs. 135 y ss.
  6. Crónica Rotense, en el Instituto de Historia del Centro Superior de Investigaciones Científicas[1]
  7. a b García Duarte, Francisco. «La Castilla granadina en la génesis de la Castilla burgalesa y el castellano» (HTML). Consultado el 8 de octubre de 2013. «Otro dato contrastado es la existencia de una Castilla, anterior a la de Burgos e incluso confundida durante tiempo con ésta por algunos historiadores [...]. Se trata de Castilla, capital de la Cora de Elvira, llamada luego Elvira.[...] Cabe deducir que la segunda Castilla [la burgalesa] nace como consecuencia de la llegada de gentes provenientes de la primera [la granadina] dentro del marco general del fenómeno de repoblación que se da a lo largo de los siglos VIII al XI en toda la zona norte de la península.» 
  8. Wolfram, Herwig. History of the Goths. University of California Press, 1990. pág.91 "Though Gutthiuda means etymologically nothing other than "Gothic people," in the fourth century it designated not a community of descent but the territory ruled by the Tervingian-Taifalian tribal confederation."
  9. "En efecto, la negativa de las provincias castellano-manchegas a la integración de Madrid en su región, su falta de entidad regional histórica, su existencia como Área Metropolitana y , el ser la Villa de Madrid la capital del Estado significaron que la provincia madrileña partiese de cero en el camino de su autonomía, sin trámites intermedios, sin régimen preautonómico". "La falta de entidad regional histórica de Madrid, hizo preciso acudir a la vía del artículo 144, apartado a) de la Norma Fundamental: "Las Cortes Generales, mediante ley orgánica, podrán por motivos de interés nacional: a)Autorizar la constitución de una Comunidad Autónoma cuando su ámbito territorial no supere el de una provincia y no reúna las condiciones del apartado 1 del artículo 143." Blanca Cid. Directora de Gestión Parlamentaria de la Asamblea de la Comunidad de Madrid. (2003. Actualizado 2007.). «Sinopsis del Estatuto de la Comunidad de Madrid». Archivado desde el original el 27 de noviembre de 2015. Consultado el 26 de diciembre de 2009. 
  10. [2], Congreso Extraordinario 27 octubre 2012. Proyecto de Ponencia ideológica de La Unión.
  11. http://www.fes-sociologia.com/files/congress/10/grupos-trabajo/ponencias/659.pdf
  12. «Libertad navarra concurre con Hegoalde-Rioja Territorio Sur». Diario La Rioja. 17 de mayo de 2016. Consultado el 20 de octubre de 2016. 
  13. Riojano precastellano
  14. Para su descarga

Enlaces externos[editar]