Universidad de Salamanca

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Universidad de Salamanca Prince of Asturias Foundation Emblem.svg
VNIVERSITAS STUDII SALMANTICENSIS
Universidad Salamanca.gif
University of Salamanca.jpg
Fachada principal de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca
Sigla USAL
Lema omnium scientiarum princeps Salmantica docet
«La Universidad de Salamanca es la primera en la enseñanza de todas las ciencias.[1] »
Tipo Universidad pública y hasta el 21 de mayo de 1852, pontificia
Fundación 1 de enero de 1218
(796 años)
Fundador Alfonso IX de León
Localización
Dirección Patio de Escuelas, 1
37008 Salamanca, Castilla y León, España
Coordenadas 40°57′41″N 5°40′2″O / 40.96139, -5.66722


Coordenadas: 40°57′41″N 5°40′2″O / 40.96139, -5.66722
Otras sedes Ávila, Béjar y Zamora
Academia
Profesores 2 483[2]
Estudiantes 30 446[3]
 • Doctorado 2 274
Colores académicos      Carmín
Administración
Rector Daniel Hernández Ruipérez
Gerente Luis J. Mediero Oslé
Afiliaciones EUA, Grupo Coimbra, Grupo Compostela
Financiamiento 218 268 850 [4]
Funcionarios 1 143
Sitio web
usal.es
Logotipo Universidad de Salamanca.svg

La Universidad de Salamanca (en latín: Universitas Studii Salmanticensis) es una universidad que se encuentra emplazada en la ciudad homónima, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Es la universidad más antigua de España que existe en la actualidad y una de las cuatro más antiguas de Europa abiertas actualmente, tras las de Bolonia, Oxford y París (hoy La Sorbona).

El Estudio General, germen de la universidad, instituido en 1218, era en ese momento el segundo más antiguo de España, tras el estudio general de Palencia (fundado entre 1208 y 1214) y además fue la primera institución educativa europea que obtuvo el título de Universidad por una bula de Alejandro IV en el año 1255.[5] En el curso 2011-2012 su número de alumnos es de 32.407.[6]

Historia[editar]

Su origen -como todas las antiguas- fueron las Escuelas catedralicias, cuya existencia puede rastrearse ya en 1130, cuando su maestrescuela asistió a un concilio en Carrión. El primer reconocimiento oficial es un documento del rey Alfonso IX de León, en el que concede la categoría de Estudio General a esas Escuelas, debido a la calidad de sus enseñanzas y data del año 1218, fecha que se considera oficialmente como nacimiento del «Studii salmantini» (ver VIII Centenario de la Universidad de Salamanca).[7] Este título de Estudio General manifiesta la diversidad de las enseñanzas impartidas, su característica no privada (abierta a todos) y la validez de sus títulos. En estos años hay cátedras especializadas en Derecho Canónico, Civil, Medicina, Lógica, Gramática y Música.

Al reunirse los reinos de León y de Castilla en la corona de Fernando III de Castilla (1230), se acaba la competencia entre reinos y mientras que el Estudio salmantino ganaba fama, el Estudio palentino fue perdiendo importancia, por lo que acabaría desapareciendo.

Bajo el reinado de Alfonso X El Sabio se transformó de Estudio General en Universidad, dándole el rey sus primeras ordenanzas, dotando sus primeras cátedras estables, como la de música, y creando el cargo de bibliotecario, siendo la primera de Europa que toma el nombre de universidad y que contó con biblioteca pública. Además de los reyes, diversos papas favorecieron a la universidad: Alejandro IV confirmó la Universidad en una bula de 1255.

La institución tardó siglos en contar con edificios propios donde impartir la docencia. Las clases se impartían en el claustro de la Catedral Vieja, en casas alquiladas al cabildo y en la iglesia de San Benito. El primer edificio propiamente universitario fue el del Colegio Mayor de San Bartolomé (por lo que era conocido como el «Colegio Viejo»), fundado por el obispo Diego de Anaya Maldonado, comenzado a construir en 1401. El cardenal aragonés Pedro de Luna, que luego sería el antipapa Benedicto XIII, gran protector de la institución, impulsó la compra de los primeros solares y en las constituciones de 1411 obligó a la construcción de las Escuelas Mayores (conocido a veces como edificio histórico de la universidad). Poco después, el rey Juan II, promovió la del Hospital del Estudio (actual rectorado), y más tarde (1428) se empezó el edificio de las Escuelas Menores. Las primeras constituciones del Papa Luna, que fueron sustituidas en 1422 por las de Martín V.

En las Escuelas Menores se impartían las enseñanzas que daban acceso al título de Bachiller. En las Escuelas Mayores se estudiaba para los grados de Licenciado y Doctor, títulos mayores.

Además de en las Escuelas, las enseñanzas se impartían en los Colegios Mayores y Menores o en conventos de las órdenes religiosas. En la España del Siglo de Oro sólo había seis Colegios Mayores: los cuatro de Salamanca: el de San Bartolomé, el de Oviedo, el de Cuenca y el de Santiago, a los que se añadían el de Santa Cruz en Valladolid y el de San Ildefonso en Alcalá. Salamanca contaba además con un sinnúmero de colegios menores y otros centros universitarios de diverso tipo.

Universidad Pontificia[editar]

La Universidad de Salamanca quedó definitivamente constituida, en su doble carácter de real y pontificia, por Alfonso X El Sabio, el 8 de mayo de 1254, perdiendo la condición de Universidad Pontificia mediante la real orden de 21 de mayo de 1852, que suprimió las facultades eclesiásticas de la Universidad de Salamanca. El 25 de septiembre de 1940, el Papa Pío XII restauró las Facultades de Teología y Derecho Canónico en otra universidad, totalmente nueva e independiente, la Universidad Pontificia de Salamanca.[8]

Acontecimientos relevantes[editar]

Biblioteca Antigua
Lección de Teología, puertas del armario del depósito de manuscritos de la Biblioteca Universitaria. Martín de Cervera, 1614.

El claustro de esta Universidad discutió sobre la viabilidad del proyecto de Cristóbal Colón y las consecuencias que traían sus afirmaciones. Una vez descubierta América, se discutió sobre el derecho de los indígenas a ser reconocidos con plenitud de derechos, algo revolucionario para la época; se analizaron los procesos económicos por primera vez, se desarrolló la ciencia del Derecho y fue un foco humanista, periodo en el que convivieron algunos de sus miembros más brillantes y que se conoció como la escuela de Salamanca. Los integrantes de la Escuela renovaron la teología, sentaron las bases del derecho de gentes moderno, del derecho internacional y de la ciencia económica moderna y participaron activamente en el Concilio de Trento. Matemáticos de esta Escuela estudiaron la reforma del calendario, por encargo del papa Gregorio XIII, y propusieron la solución que se implantó posteriormente. Hacia 1580, llegaban a Salamanca 6.500 estudiantes nuevos cada año, y de entre los licenciados se nutría la administración de la monarquía hispánica de funcionarios para el Estado. También tuvo en esa época las que probablemente fueron las primeras alumnas universitarias del mundo: Beatriz Galindo y Lucía de Medrano y ésta, incluso fue la primera mujer que dio clases en una Universidad.

Capilla de las Escuelas Mayores

En el siglo XVII se produjo una decadencia. Como un título por Salamanca o haber sido Colegial, era llave para obtener cargos importantes en la Administración, los hijos de la nobleza fueron tomando el dominio de los Colegios Mayores que dejaron de servir su función original: enseñar a jóvenes pobres pero valiosos. Pudieron tomar el poder porque los colegios funcionaban como una institución democrática en la que los colegiales decidían colegiadamente todos los aspectos del gobierno, incluyendo la admisión de nuevos colegiales; en cuanto formaron un grupo suficientemente numeroso, cerraron la admisión de los no pertenecientes a la nobleza, entre otras cosas exigiendo pruebas de limpieza de sangre, lo que solamente podían demostrar los nobles, que disponían de archivos ordenados.

Sin embargo, ya en el siglo XVIII, aunque ha tendido a olvidarse, la Universidad de Salamanca constituyó uno de los principales focos de la Ilustración española. En torno a Ramón de Salas y Cortés —profesor de filosofía moral y jurídica— y al ilustre poeta Meléndez Valdés se congregaron personajes notables como el matemático y filósofo Miguel Martel, el bibliotecario de la universidad, traductor, sistematizador y difusor del pensamiento de Jeremy Bentham, Toribio Núñez Sessé, el matemático Juan Justo García o los poetas y políticos Juan Nicasio Gallego y Manuel José Quintana. Muchos de los estudiantes, profesores e intelectuales vinculados a este círculo ilustrado desempeñaron, como por ejemplo Diego Muñoz Torrero, un papel fundamental en las Cortes de Cádiz, la elaboración de la primera constitución española, esto es, la Constitución de 1812 llamada La Pepa, el desarrollo del liberalismo y el pensamiento progresista en España y la introducción de las entonces incipientes ciencias sociales. No fueron ajenos a este renacer los prelados de Salamanca, como Bertrán o Tavira (éste, además catedrático de la Universidad), ambos de ideas ilustradas.[9] Por real decreto de 12 de julio de 1807 se aprueba el plan de estudios de Caballero para todas las universidades del reino, siguiendo las pautas trazadas por el claustro salmantino. El plan acabó enseguida, debido a la invasión francesa. El reinado de Fernando VII de España y la restauración del absolutismo, tras el breve trienio liberal de 1820 a 1823, condujo a la frustración de este renovador y prolongado movimiento intelectual.

Durante la invasión francesa (18081813) muchos de los edificios de los Colegios salmantinos resultaron destruidos (no hubo propiamente una batalla en la ciudad de Salamanca, pero los franceses utilizaron la piedra de los edificios para construir defensas) y lo que quedaba de sus bibliotecas (parte ellas había sido trasladado a Palacio Real al ser cerrados los Colegios en 1780) fueron expoliadas. Esos libros se recuperaron entre el equipaje del rey José tras la batalla de Vitoria (1813), y una parte fue regalada por Fernando VII a Lord Wellington, como agradecimiento, y otra pasó a formar parte de la Biblioteca del Palacio Real. Parte de estos últimos fue recuperada para la Biblioteca de la Universidad en 1954.

Tras ley Moyano de 1857, la universidad pierde la facultad de expedir títulos de doctor, que se reserva en exclusiva para la Universidad Central de Madrid y dos facultades: Medicina y Ciencias, quedando reducida a otras dos: Derecho y Filosofía y Letras (las de Teología y Derecho Canónico habían sido suprimidas en 1852). La Diputación provincial y el Ayuntamiento de la ciudad, en un loable esfuerzo financian la continuidad de ambas, como Facultades Libres, instalándose Medicina en el edificio del Colegio del Arzobispo[10] y el llamado Colegio Libre de Ciencias, en el edificio de las Escuelas Menores,[11] hasta que, tras los esfuerzos de los rectores Esperabé y Unamuno, en 1904, vuelven a ser reconocidas como facultades estatales.

En 1953 la Universidad celebra el VII Centenario del edicto de Alfonso X que le dio el título de Universidad, la primera de Europa que lo ostentó oficialmente, época que coincide con un renacimiento de la misma con un grupo de profesores notables, entre los que se cuentan el rector Tovar, el exrector Ramos Loscertales y los profesores Arce, Artola, Cuesta, Galán, García Blanco, Maluquer, Nogareda, Pascual Teresa, Ruiz-Giménez, Granjel, Ruipérez, Tierno Galván, Zamora Vicente y muchos otros.

En 1986 la Universidad de Salamanca, junto con la de Coimbra, recibió el Premio Príncipe de Asturias de cooperación internacional.

Escuelas Mayores[editar]

El edificio más emblemático de la Universidad es el conocido como Escuelas Mayores, que se comenzó a construir en 1411. La fachada es el elemento más conocido: está dividida en tres cuerpos. El primero contiene el medallón de los Reyes Católicos que empuñan el mismo cetro, y sobre sus cabezas el yugo de Fernando y las flechas de Isabel. El segundo cuerpo contiene en el centro el escudo de Carlos V, rematado con un globo y una cruz sobre una espectacular corona; a la derecha el águila de San Juan y de los Reyes Católicos, a la izquierda el águila bicéfala del Imperio. En el tercer cuerpo hay una capillita que se dice está dedicada al Papa Benedicto XIII exhortando a los clérigos (no es muy probable, y muy poco correcto, que en el siglo XVI todavía se glorificara al cismático papa Luna; lo más seguro es que se trate de Martín V, que confirmó las mercedes que, a la Universidad, había concedido el antipapa Luna). La construcción fue dedicada a los Reyes Fernando e Isabel en 1534, muchos años después su muerte.

Personajes[editar]

Por esta Universidad han pasado en calidad de alumnos o profesores:

Universidad de Salamanca
Universidad de Salamanca, Escuelas Mayores.jpg
Patio de Escuelas
Fachada Escuelas Mayores, Universidad de Salamanca.jpg
Fachada de las Escuelas Mayores
Patio de las Escuelas Menores, Universidad de Salamanca.jpg
Claustro de las Escuelas Menores
Paraninfo 2 Universidad de Salamanca.jpg
Paraninfo
Biblioteca antigua,Escuelas Mayores, Universidad de Salamanca.jpg
Biblioteca antigua
Aula Fray Luis de León, Escuelas Mayores, Universidad de Salamanca.jpg
Aula Fray Luis de León, Escuelas Mayores

los ilustrados dieciochescos ya citados, y, tras el ensombrecimiento decimonónico:

Entre otros muchos alumnos y profesores.

Si bien no es un alumno real, cabe mencionar al personaje de la novela Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, Sansón Carrasco, bachiller de la Universidad, quien le ha dado un renombre universal a esta institución, por cuanto la obra mencionada es considerada la mejor novela escrita jamás en lengua española.

Tradiciones[editar]

La Universidad de Salamanca, concebida según las Siete Partidas de Alfonso X El Sabio como «ayuntamiento de maestros y alumnos», se organizó, conforme al espíritu medieval, a modo de corporación autogestionada, independiente de la ciudad y del cabildo catedralicio, participativa y celosa de sus privilegios. Disponía de sus propias reglas y hasta de sus propias instituciones penales. El rector, cuyo mandato duraba un año, podía ser (hasta finales del siglo XVIII) un estudiante elegido por los miembros de la corporación, si bien la concesión de los grados académicos correspondía a autoridades como el maestrescuela o el canciller. Las cátedras se asignaban por cooptación, mediante oposiciones públicas acompañadas a veces de asambleas tumultuarias no exentas de aplausos, abucheos y reyertas, como las descritas por Diego de Torres Villarroel.[12]

Los ingresos de la Universidad provenían en gran parte de las rentas de la diócesis (concretamente un tercio del diezmo eclesiástico[13] ), por lo que los obispos ambiciosos duraban poco en ella pidiendo el traslado a diócesis con mejores rentas. Ello llevó a que muchos de los obispos de Salamanca fueran gente muy preparada intelectualmente e interesados en la Universidad, siendo a menudo, además, catedráticos y hasta rectores de la misma.

Los estudiantes acudían a las clases con un traje talar y un birrete (uniforme procedente de los antecedentes como escuela diocesana). Cuando obtenían la licenciatura se ponían un borlón encima del birrete, del color de la facultad en la que habían obtenido el título (azul para ciencias, encarnado para leyes, amarillo para medicina...). Si se licenciaban por más de una facultad, en el borlón se mezclaban los colores correspondientes. Al doctorarse añadían al birrete unos flecos del color de la facultad donde se doctoraban. Los profesores llevaban además la muceta, especie de capilla corta, también de color. Este atuendo ha sido copiado actualmente por el resto de las Universidades de España, aunque sin demasiado rigor en cuanto al sentido de cada uno de los símbolos y de los colores.

Los colores eran: azul celeste para Letras, azul turquí para Ciencias, rojo para Derecho, amarillo para Medicina y púrpura escarlata para Teología (posteriormente se han añadido: morado para Farmacia, naranja para Ciencias Sociales y Económicas, verde para Ciencias Ambientales, castaño para Ingeniería, rosa para Psicología y blanco para Bellas Artes). Los Estatutos de la Universidad de Salamanca estipulan que el traje académico de la Universidad "será el tradicional"; con ello se alude a la túnica y capa características anteriores a la homogeneización de los trajes académicos españoles con la adopción de la toga jurídica. No obstante, se permite el uso de esta última, que es la que se emplea generalmente. El traje académico de los doctores se completa bien con la medalla simplemente doctoral, bien con la profesoral, los guantes blancos y la pajarita blanca. Se admite que, en las puñetas, la toga incorpore vivos del color de la Facultad, si bien ello no forma parte de la tradición salmanticense.

Uno de los muchos modelos del vítor del Doctorado, que se pueden apreciar en las fachadas de Salamanca.

En una Universidad, la culminación de los estudios es la obtención del título de doctor, al que en buena parte de la historia del estudio salmantino (desde el siglo XVII) muy pocos optaban a causa de lo oneroso de la celebración, conformándose con el grado de Bachiller, Licenciado o Maestro. En Salamanca, el doctorando velaba los libros durante una noche en la capilla de Santa Bárbara del claustro de la catedral vieja, preparando su defensa. A la mañana siguiente entraba el tribunal, así como cualquier otro doctor que quisiera intervenir, y se sentaba en los bancos de alrededor. Las discusiones eran enconadas, pues se trataba de poner en aprietos al doctorando.

Obtenido el doctorado, empezaba la celebración, que desde el siglo XVII podía ser costosísima. El doctorando (que en algunas épocas venía obligado a invitar al claustro a un pantagruélico banquete y a patrocinar festejos públicos que a veces incluían corridas de toros) regalaba unos pastelillos a los miembros del tribunal y sus compañeros pintaban un vítor, como el de la figura, con el nombre del doctor (en las pintadas modernas se acompaña, a veces de un breve texto), en cualquier fachada en la que encontrasen un hueco (del mismo modo que ahora se pintan los grafitti). Cuando el doctorado era de ciencias, el pigmento utilizado era sangre de toro, cuando era de letras, pigmentos vegetales, pero siempre de color encarnado.

Durante la dictadura de Franco este símbolo fue utilizado políticamente, pues desde la Ley Moyano de 1857, hasta 1953, la única Universidad que expedía títulos de doctor era la Central (la de Madrid) y, por lo tanto, al llegar la guerra civil llevaba 80 años en desuso. A partir de 1954 volvió a utilizarse para los doctores, aunque de tamaño reducido y en sitios muy delimitados.

En la actualidad, una de las ceremonias más llamativas, recuperada tras la celebración del VII Centenario, es la investidura de nuevos doctores que tiene lugar en la festividad de Santo Tomás de Aquino. En ella, como cuando tienen lugar otros actos académicos solemnes, se forma un vistoso cortejo de profesores y autoridades universitarias que entran en el Paraninfo tras un breve recorrido por el claustro de las Escuelas Mayores. El cortejo va precedido de maceros y chirimías con los profesores de las diferentes facultades alineados en dos filas y vestidos con el traje académico. Este traje académico revelaba, a primera vista, el historial académico del portador. Actualmente está compuesto, desde la homogeneización del XIX, de toga negra con puñetas, de muceta del color de las respectivas Facultades y birrete con un borlón del color de la facultad donde había obtenido la licenciatura y flecos del color de la facultad donde se le doctora; si tienen más de una licenciatura, los colores se mezclan en el borlón y lo mismo pasa con los que tienen más de un doctorado, incluso los doctorados Honoris Causa, que se mezclan los colores en los flecos; la muceta es del color de la facultad donde profesan. El atuendo del Rector que, con su vara simbólica de autoridad, cierra el cortejo, es completamente negro. En épocas pasadas, los estudiantes, que no tenían título, llevaban túnica sin muceta y el birrete sin borlón ni flecos; los licenciados, no doctores, no llevaban flecos en el birrete.
Se sigue un riguroso orden el en cortejo: primero las Escuelas Universitarias, después las Facultades; las Facultades de fundación más reciente preceden a las más antiguas. Así, Ciencias Ambientales y Traducción, tras las Escuelas Universitarias, son las primeras en el cortejo. Las siguen Ciencias Sociales, Economía y Empresa, Bellas Artes, Psicología, Farmacia, Medicina, Derecho, las Facultades de Ciencias y las Facultades de Letras, que anteceden a los Vicerrectores y Rector.

Todas las ceremonias Universitarias son presididas por el Rector, que no ha de ceder la presidencia a nadie, excepto al Rey de España. Se dice que los doctores del estudio salmanticense tenían el privilegio de permanecer sentados y cubiertos en presencia del Rey, como los Grandes de España.

Facultades y escuelas[editar]

Biblioteca Francisco de Vitoria.

Actualmente la Universidad de Salamanca está constituida por dieciséis facultades y seis escuelas:

Centros de Investigación[editar]

  • Centro de Documentación Europea
  • Centro de Investigación del Cáncer
  • Centro Tecnológico de Diseño Cultural y de Desarrollo de las Comunicaciones
  • Centro Hispano Luso de Investigaciones Agrarias (CIALE)
  • Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Agua
  • Centro de Investigaciones Lingüísticas (CILUS)
  • Centro Tecnológico Multimedia
  • Centro de Investigación en Ciencias del Comportamiento (CICCO)
  • Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales (CIETUS)
  • Centro Cultural Hispano-Japonés
  • Centro de Historia Universitaria Alfonso IX
  • Centro de Estudios Brasileños
  • Centro Cultural de la Universidad de Salamanca en Colombia
  • Centro Cultural de la Universidad de Salamanca en Argentina
  • Centro de Estudios de la mujer
  • Centro de Estudios Ibéricos
  • Instituto Universitario de Integración en la Comunidad INICO
  • Instituto Universitario de Iberoamérica
  • Servicio Central de Idiomas

Deportes[editar]

El Servicio de Educación Física y Deportes de la Universidad de Salamanca se encarga de fomentar la práctica deportiva entre su alumnado, tanto desde el punto de vista recreativo como competitivo. A nivel competitivo, además de disputar los Campeonatos de España Universitarios, también participa en deportes federados, bajo el nombre de Club Deportivo Universidad de Salamanca. Antes de 2005 compitió con la denominació de Agrupación Deportiva Universidad de Salamanca (ADU Salamanca).

Las competiciones federadas en las que participa actualmente son:

  • Baloncesto femenino y masculino
  • Fútbol Sala femenino
  • Halterofilia
  • Rugby femenino y masculino
  • Voleibol femenino

Anteriormente la ADU Salamanca participó en otros deportes federados, como el atletismo femenino, donde consiguió éxitos notables como la Copa de la Reina -principal competición española interclubes en pista cubierta- de 2008. El equipo de baloncesto femenino de la ADU Salamanca, creado en 1988, también compitió en la élite, al ascender a la Liga Femenina en 1992. Tras dos temporadas en la máxima categoría, en 1994 la entidad cedió los derechos federativos del equipo al Club Baloncesto Halcón Viajes.[14]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Peña Fernández, p. 41.
  2. «Universidad de Salamanca». universidades.consumer.es. Consultado el 03 de noviembre de 2013.
  3. Datos de la USALDatos de la USAL (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el Datos de la USAL historial y la Datos de la USAL última versión).
  4. http://universidades.consumer.es/universidad-de-salamanca
  5. Universidad de Salamanca. Historia.
  6. [1]
  7. Sitio web oficial del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca Consultado el 18 de septiembre de 2012.
  8. Universidad Pontificia de Salamanca
  9. Ricardo Robledo. La difusión del pensamiento moderno en la Universidad de Salamanca a fines del siglo XVIII
  10. Antonio Carreras Pachón, La medicina en el siglo XX, artículo en el libro Historia de la Universidad de Salamanca, dirigido por Luis E. Rodríguez-San Pedro. Salamanca, 2002.
  11. Joaquín Pérez Melero, La Facultad Libre de Ciencias 1875-1902, artículo en el libro Historia de la Universidad de Salamanca, dirigido por Luis E. Rodríguez-San Pedro. Salamanca, 2002.
  12. Diego de Torres Villarroel, Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras del doctor don Diego de Torres y Villarroel, 1743
  13. Alejandro Vidal y Díaz, Memoria histórica de la Universidad de Salamanca: redactada en virtud de ...
  14. Haciendo Historia

Bibliografía[editar]

  • CORTÉS VÁZQUEZ, Luis, Salamanca en la Literatura (en especial el capítulos VII «De putas, putos y otros linajes»)
  • CORTÉS VÁZQUEZ, Luis, La escalera universitaria
  • ÁLVAREZ VILLAR, Julián, La Universidad de Salamanca y sus tradiciones
  • GARCÍA MERCADAL, José, Estudiantes sopistas y pícaros
  • SÁNCHEZ REYES, Enrique, La lección humana de la Universidad de Salamanca
  • P. MENDO, Andrés, De Iure Academico (en especial el libro III «Quaestio LI: Ad foeminae possint studiis litterarum publice incumbere easque docere?»).
  • PEÑA FERNÁNDEZ, Teodoro, Guía de la Universidad de Salamanca, Ediciones Universidad de Salamanca, 1999, ISBN 84-7800-990-6

Enlaces externos[editar]