Batalla de Villalar

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Batalla de Villalar
Guerra de las Comunidades de Castilla
BatallaDeVillalar.jpg
Óleo de Manuel Pícolo López que muestra la rendición de los líderes comuneros (1887, Palacio del Marqués de Salamanca).[1]
Fecha 23 de abril de 1521
Lugar Villalar, Castilla
Coordenadas 41°33′00″N 5°08′00″O / 41.55, -5.13333Coordenadas: 41°33′00″N 5°08′00″O / 41.55, -5.13333
Resultado Victoria decisiva realista
Beligerantes
Realistas Comuneros
Comandantes
Condestable de Castilla
Bajas
Indeterminadas 200-2000 muertos[nota 1]
[editar datos en Wikidata]

La batalla de Villalar fue un episodio de la revuelta de las Comunidades que enfrentó el 23 de abril de 1521 en el pequeño pueblo de Villalar a las fuerzas realistas partidarias de Carlos I, capitaneadas por el condestable castellano —que ejercía de gobernador del reino por la ausencia del monarca—,[3] y las comuneras de la Santa Junta conformada en Ávila en julio del año anterior.

Las consecuencias del enfrentamiento fueron profundas, ya que la derrota comunera y el ajusticiamiento de sus líderes un día después puso fin casi por completo al conflicto —excepto en Toledo, donde la resistencia se prolongó hasta febrero de 1522—.[4]

Precedentes[editar]

El ejército comunero se encontraba acuartelado en la localidad vallisoletana de Torrelobatón, tras haberla tomado en el mes de febrero de 1521. Juan de Padilla mantenía a sus hombres dentro del castillo a la espera de poder partir hacia Valladolid o Toro. Mientras tanto, el ejército de Carlos V se instalaba en Peñaflor de Hornija, esperando movimientos del ejército comunero.

A la batalla acudieron tropas mandadas por el Condestable de Castilla, entre las cuales figuraban las alistadas en el repartimiento efectuado por el Ayuntamiento de Burgos.

Desarrollo[editar]

El ejército comunero salió el 23 de abril de 1521 de madrugada hacia Toro, ciudad levantada en comunidad. Era un día de lluvia, el menos propicio para hacer un desplazamiento militar. Los soldados del ejército comunero habían presionado horas antes a Padilla para que realizara algún movimiento en la zona. Éste decidió partir hacia Toro en busca de refuerzos y aprovisionamiento. El ejército fue recorriendo el camino hacia Toro, cuando, a la altura de Vega de Valdetronco, la batalla ya era inevitable. La lluvia seguía cayendo con fuerza, y Padilla se vio obligado a buscar un lugar propicio donde presentar la batalla.

La primera localidad elegida fue Vega de Valdetronco, pero el ejército no atendía a las órdenes que él daba. La siguiente localidad en el camino hacia Toro, pasada Vega de Valdetronco, era Villalar, y aquel fue el lugar donde se desarrollaría la batalla.

El ejército comunero, en clara inferioridad respecto a las tropas de Carlos V, intentó que la batalla se produjera dentro del pueblo. Para ello, instalaron los cañones y demás piezas de artillería en sus calles.

Muchos de los combatientes aprovecharon la incertidumbre inicial para huir a sus localidades de origen u otras cercanas a Villalar.

Consecuencias[editar]

Ejecución de los comuneros de Castilla, del romántico Antonio Gisbert (1860, Palacio de las Cortes). Aplaudido por los liberales del xix, fue adquirido por el Congreso.[5]

La contienda fue toda una masacre, y al anochecer en el pueblo tan sólo se oía el gritar de los comuneros heridos que yacían en los campos mientras eran rematados.

Los destacados líderes comuneros Padilla, Bravo y Maldonado lucharon hasta ser capturados. Al día siguiente, 24 de abril, tres jueces los encontraron culpables «en haber sido traidores de la corona real de estos reinos» y los condenaron «a pena de muerte natural y a confiscación de sus bienes y oficios». Después de confesarse con un fraile franciscano, fueron trasladados a la plaza del pueblo, en la que se encontraba la picota donde eran ejecutados los delincuentes, y allí fueron decapitados por un verdugo,[2] que utilizó una espada de grandes dimensiones.[6]

Los soldados del ejército comunero que lograron huir, lo hicieron en su mayoría a Toro y una parte del maltrecho ejército pasó a Portugal por la frontera de Fermoselle. El resto se reunió con Acuña y María Pacheco en Toledo, reforzando la resistencia de la ciudad del Tajo varios meses más. La batalla se saldó finalmente con la muerte de 500 a 1000 soldados comuneros y la captura de otros 6000 prisioneros.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Difiere según la fuente tomada —el condestable de Castilla mencionaba 2000 según el condestable de Castilla; 1000 según algunos cronistas; 200 según los comerciantes burgaleses que llevaron la noticia a la corte de Carlos I—.[2]

Referencias[editar]

  1. Alonso, 2016, p. 96.
  2. a b Alonso, 2016, p. 100.
  3. Alonso, 2016, p. 98.
  4. Alonso, 2016, pp. 100-102.
  5. Alonso, 2016, pp. 104-105.
  6. Alonso, 2016, p. 104.

Bibliografía[editar]

  • Alonso, David (2016). «La batalla de Villalar: los comuneros». Historia National Geographic (RBA Revistas) (154): 96-105. ISSN 1696-7755.