Provincia de Logroño

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Logroño
Provincia de España
Bandera de la antigua provincia de Logroño.svg
Bandera
Logroño Castilla la Vieja.png
Ubicación de Logroño
Datos generales
Entidad Provincia
 • País España
 • Región Castilla la Vieja
Eventos históricos
Fundación 27 de enero de 1822
Desaparición 15 de noviembre de 1980
Administración
Correspondencia actual Bandera de La Rioja (España) La Rioja
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La provincia de Logroño es una provincia histórica de España, correspondiente en la actualidad con la comunidad autónoma uniprovincial de La Rioja. Estuvo incluida nominalmente en la región clasificatoria de Castilla la Vieja.

Historia[editar]

Orígenes y creación[editar]

Finalizada la Guerra de Sucesión en 1718 se planteó la necesidad de una mejor organización administrativa del Estado. Hasta entonces España era un país atomizado con antiguos reinos, señoríos y legislaciones locales, entre otras figuras. El Sistema de Intendencias llevado a cabo por el conde de Floridablanca en el siglo xviii propició una nueva reestructuración administrativa, en la que el territorio de la zona conocida entonces como Rioja quedó esencialmente asignado a las intendencias de Soria y Burgos.[1]​ Los riojanos interesados en la vida pública de esta época no admitían que su región, La Rioja, estuviera partida en trozos, ni aceptaban que en estas dos ciudades no riojanas se decidieran los asuntos de aquí.[2]

Así pues, como consecuencia de la mencionada organización administrativa, a finales del siglo xviii comenzaron a oírse quejas y voces que reivindicaban, según sus propias palabras, «la reunificación de La Rioja», con la creación de una provincia para la misma. Estas eran especialmente provenientes de la Real Sociedad Económica de La Rioja, que fue una de las sociedades de amigos del país fundadas durante la ilustración, la Junta General de La Rioja formada por representantes de los municipios riojanos y por ilustrados riojanos de la época, como Martín Fernández de Navarrete. La mencionada real sociedad riojana elaboró en 1820 un documento titulado Exposición de las razones que la Sociedad Riojana presenta al Congreso Nacional en apoyo a la solicitud para que en la Rioja se forme una Provincia separada e independiente en donde se exponían los motivos para la formación de la provincia; dice así: [3]

Mapa de La Rioja dividida en Alta y Baja, realizado por el geógrafo Tomás López en 1769.[4]​ Este fue criticado al no haber incluido en el mismo a La Rioja en su totalidad, lo que pudo influir en los políticos a la hora de hacer la posterior división provincial.[5]

"Hecha la Rioja trozos y dividida entre tres provincias diferentes, era consiguiente verse privada de los medios necesarios para su fomento y prosperidad (…) desde que las intendencias se crearon, nada se ha providenciado para el fomento de este fértil país, y ha estado abandonado á sus propias fuerzas, que como divididas también en tres trozos, no han podido tener la necesaria energía para promover su riqueza (…) los pueblos del suelo riojano injustamente segregados de su natural metrópoli, para reunirlos confusa y desacordadamente á las provincias de Burgos, Álava y Soria, son acreedores á recuperar su independencia, y formar una pequeña república, dividida por los límites que conocieron sus antiguos moradores de la tierra".[3][6]

Asimismo además de la sociedad riojana de amigos del país hubo otras dos asociaciones que también participaron de estas reivindicaciones de reunificación riojanas, la primera era rupturista y opuesta a la política conservadora de Fernando VII, además defiendía los principios de la constitución de 1812, trabajó mucho por La Rioja creando el Movimiento Municipalista. La segunda era continuista y colaboracionista con el régimen absolutista del monarca, tenía el nombre de Sociedad Patriótica Riojana.[7]

En 1821 fueron propuestos por parte del ilustrado y director de la Real Academia de la Historia Martín Fernández de Navarrete una serie de argumentos geográficos, étnicos, económicos e históricos para la llamada «reunificación territorial», en su misiva de 66 folios titulada Carta de un riojano a un Señor Diputado en Cortes, donde el autor plasmó alteridades con otras demarcaciones, una narrativa del agravio comparativo, así como argumentos meramente chovinistas.[8]​ Un fragmento llamativo de la misma dice así:

“Un riojano de la provincia de Álava, de la de Soria y de la de Burgos se parecen entre sí por todas sus circunstancias como un huevo a otro huevo. Pero un soriano, un burgalés y un alavés se parecen a un riojano como un escandinavo a un andaluz…." [9]

Otro de los ilustrados riojanos que participaron activamente en las reivindicaciones provincialistas riojanas fue Juan Antonio Llorente, uno de los grandes conocedores de la historia íntima de La Rioja y un gran luchador por la provincia riojana.[9]

En 1809 durante la guerra de la independencia española, se formó la Junta de Rioja, la cual era un territorio político prácticamente autónomo, teniendo su sede en Soto en Cameros. Se creó aprovechando la debilidad del poder central existente entonces debido a la guerra. Fue disuelta por las cortes el 6 de diciembre de 1811. Como consecuencia de su disolución, el 8 de diciembre de 1812 se reunieron en el Cuartel General del Comandante General de la Provincia de Rioja situado en la villa riojana de Santa Coloma, representantes de los municipios riojanos para solicitar a las cortes de España una nueva demanda de creación de una provincia de La Rioja. Se enviaron dos representantes a las cortes de Cádiz, uno por La Rioja Alta y otro por la Baja, con la explícita solititud de «La provincia de La Rioja pide que se cree la provincia de La Rioja». Este acontecimiento se denomina en la historiografía como Convención de Santa Coloma, siendo uno de los más importantes de todo este periodo. El desplazamiento tendría lugar en diligencia, sorteando los avatares de la guerra, a los dos meses consiguieron llegar a su destino y entregar la solicitud de creación de una provincia de La Rioja. Poco después, tendría lugar otra reunión de representantes de los municipios riojanos con el mismo propósito en la localidad de Torremontalbo.[9]

El 15 de octubre de 1821, las cortes españolas ante las reivindicaciones de reunificación riojana presentadas, decidieron constituir con las comarcas riojanas una provincia del Reino de España, que pasaría a denominarse provincia de La Rioja, aunque la medida quedó sin efecto por orden de Fernando VII. Sin embargo, las demandas riojanas serían satisfechas nuevamente pocos meses después, ya que como parte de la obra legislativa del Trienio Liberal fue dispuesto por decreto de 27 de enero de 1822 la división de España en 52 provincias que incluía una provincia para La Rioja, la cual recibiría el nombre de Provincia de Logroño [10]​ (aunque en la propuesta de ley se le llama Rioja [11]​), otorgandosele unos límites superiores a los que luego pasaría a tener durante la segunda mitad del siglo XIX y XX. Así, fueron incluidas en la provincia logroñesa localidades de la denominada en la actualidad Riojilla Burgalesa (actualmente Provincia de Burgos), municipios del norte de la hoy Provincia de Soria, la práctica totalidad de la Rioja Alavesa, un tercio de la Comarca de Tudela, además de los municipios también navarros de Viana, Bargota y Aras.[12]​ Estos límites provinciales coincidian casi exactamente con los de la región, es decir, con los de La Rioja de entonces.[13]​ La provincia recibió esta vez como nombre oficial la denominación de Logroño en lugar del de Rioja debido al artículo 2º del decreto de LIX de 1822 que obligaba a dar a la mayoría de las provincias el nombre de su capital.[13]​ La decisión de que fuera obligatorio bautizar a cada circunscripción con el nombre de su capital fue tomada por las cortes como solución a una disputa entre las actuales provincias de Huesca, Zaragoza y Teruel.[14]

División provincial española de 1822 en el Alto Ebro (línea oscura continua) y división provincial de 1833 (línea clara de puntos).

Aunque dicha división provincial no llegó a producir efectos a causa de la reinstauración del Antiguo Régimen en España en 1823 tras la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, al producirse en 1833 la muerte de Fernando VII y la aprobación de la nueva división provincial liberal de 1833 obra de Javier de Burgos, una Real Orden de 14 de septiembre de 1836 restauró los límites de la Provincia de Logroño tal y como habían sido establecidos en 1822 (con la Riojilla Burgalesa, las Tierras Altas de Soria, la Rioja Alavesa, la Comarca de Tudela y el distrito de Viana) hasta que a fines de 1841 fueron rectificados finalmente los límites de la provincia para quedar en los que habría de conservar hasta la actualidad.[15]

Los provincialistas riojanos habían logrado finalmente sus objetivos tras un largo periplo iniciado en el siglo XVIII. Sin embargo, perdieron por el camino algunos territorios. Javier de Burgos, el ministro que realizó la división provincial española de 1833, situó una parte del territorio conocido entonces como riojano en otras demarcaciones provinciales, pasando a la historia de La Rioja como un personaje negativo.[16]

En la División Provincial de 1833 la Provincia de Logroño fue incluida nominalmente entre las de Castilla La Vieja, resultando que durante la Transición Española la provincia sería incluida brevemente en el Ente Preautonómico de Castilla y León hasta que los ayuntamientos de la provincia instaron la constitución de la actual autonomía de La Rioja.

Reivindicaciones para que fuese denominada La Rioja[editar]

A pesar de que a la provincia creada en 1833 se le diera la denominación de Logroño, su capital, el nombre de Rioja no se perdió, sus habitantes se denominaban riojanos, no logroñeses y llamaban al territorio Rioja, denominación carente de oficialidad. Las organizaciones y medios de comunicación provinciales creados a partir de esta fecha tendían a llevar la denominación de La Rioja o su gentilicio, no la de Logroño;[17]​ como el diario La Rioja, el Instituto de Estudios Riojanos o el Ateneo Riojano.

En el año 1883 se aprobó la Constitución Republicana Federal del Estado Riojano. En ella, entre otras cosas, se proponía el cambio de nombre oficial de la provincia de Logroño por La Rioja. Al igual que las demás cartas magnas federalistas de la época, no llegó a ponerse en práctica.

Asimísmo durante la priméra década del siglo XX se produjeron varias demandas con la pretensión de cambiar el nombre oficial de la provincia. Venían acompañadas de una reivindicación que solicitaba mayor grado de autogobierno para la región.[18]

En 1929, al final de la dictadura de Primo de Rivera, Diego Ochagavía, entonces secretario de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Logroño y posteriormente cofundador del Instituto de Estudios Riojanos reivindicó el cambio en la denominación oficial de la provnicia de Logroño por La Rioja. A la iniciativa se sumó la mayor parte de las fuerzas vivas de la región, incluidos la Diputación y los ayuntamientos más importantes.[19]

El diputado Tomás Ortiz de Solórzano y Ortiz de la Puente funda en la ciudad de Haro el 28 de agosto de 1931 el partido católico Acción Riojana, posteriormente integrado en la CEDA. El también diputado de este grupo Ángeles Gil Albarellos reivindicó la denominación de La Rioja en el Diario de La Rioja.[20]

Los planteamientos de reforma administrativa del Estado, nacidos al desaparecer la dictadura franquista, ponen en marcha una reivindicación para que la provincia deje de llamarse de Logroño y pase a denominarse La Rioja.

En 1976 se comenzaron a oír las primeras reivindicaciones dentro de la polémica de la regionalización. En aquel momento, el diario Nueva Rioja realizó una encuesta planteando la pregunta "Se debe cambiar el nombre de la provincia. ¿Logroño o Rioja?". La gran mayoría de las personas consultadas apostaban por el cambio de nombre, solo el entonces alcalde de Logroño se mostraba contrario.[21]

Tramitación y promulgación de la ley de cambio de nombre[editar]

En el primer semestre de 1977 comenzaron a darse los primeros trámites burocráticos para solicitar el cambio de nombre de la provincia. Para ello se abrió un Expediente en el que se integraba como parte fundamental el Informe realizado por el Instituto de Estudios Riojanos que justificaba históricamente la modificación. Tras completarse la documentación el 22 de julio de 1977, fue remitida al Gobierno Civil para que siguiera el conducto legal hacia el Ministerio del Interior. El cambio de nombre se fue convirtiendo en un tema de máxima importancia en las reivindicaciones autonómicas y regionales.

La tramitación del cambio se fue dilatando en el tiempo, provocando repetidas quejas contra la Administración.

Finalmente el 12 de septiembre de 1980 el Congreso de los Diputados aprobaba la proposición de Ley del Senado por la que la provincia de Logroño pasaba a denominarse Provincia de La Rioja.

El día 15 de noviembre de 1980 era promulgada la Ley 57/1980 sobre el cambio de nombre.

Gobernadores civiles de la provincia[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Andrés Cabello, Sergio. «Los olvidados. larioja.com». www.larioja.com. Consultado el 21 de junio de 2017. 
  2. Abad León, Felipe (1980). La Rioja provincia y región de España. Ochoa. p. 23. ISBN 84-7359-088-0. 
  3. a b Andrés Cabello, 2007, p. 51.
  4. «Biblioteca Digital Real Academia de la Historia > Mapa de La Rioja dividida en Alta y Baja, con la parte de...». bibliotecadigital.rah.es. Consultado el 19 de julio de 2017. 
  5. Merino Sánchez, Agustín (1981). «Mapas de La Rioja 1572-1850». Berceo: 32. Consultado el 19 de julio de 2017. 
  6. Borrell Merlín, María Dolores (2003). «Administración y descentralizaciónel caso de La Rioja en el trienio liberal (1820-1823)». Berceo: 132. ISSN 0210-8550. Consultado el 31 de octubre de 2017. 
  7. «Nace la provincia de Logroño: 1822 - bermemar». www.bermemar.com. Consultado el 2017-12-07. 
  8. Andrés Cabello, 2007, pp. 51-52.
  9. a b c Abad León, Felipe (1980). La Rioja provincia y región de España. Ochoa. p. 30-102. ISBN 84-7359-088-0. 
  10. Borrell Merlín, María Dolores (25 de septiembre de 2017). «Administración y descentralizaciónel caso de La Rioja en el trienio liberal (1820-1823)». Berceo: 133,134,135,136 y 137. ISSN 0210-8550. Consultado el 25 de septiembre de 2017. 
  11. Merino Sánchez, Agustín (1981). «Mapas de La Rioja 1572-1850». Berceo: 32. Consultado el 20 de julio de 2017. 
  12. Abad León, Felipe (1980). La Rioja provincia y región de España. Ochoa. p. 24, 25 y 26. ISBN 84-7359-088-0. 
  13. a b Abad León, Felipe (1980). La Rioja provincia y región de España. Ochoa. p. 63. ISBN 84-7359-088-0. 
  14. «En el nombre de La Rioja». larioja.com. 20151115174013. Consultado el 26 de septiembre de 2017. 
  15. Intentos de modificación de los límites de Navarra durante la regencia de Espartero. Francisco Miranda Rubio
  16. Abad León, Felipe (1980). La Rioja provincia y región de España. Ochoa. p. 153. ISBN 84-7359-088-0. 
  17. Andrés Cabello, 2007, p. 53.
  18. Prusén de Blas, José Luis (2015). «El Regionalismo Toma Fuerza». En Diario La Rioja. 125 años de Diario La Rioja. Nueva Rioja S.A. p. 88. 
  19. «En el nombre de La Rioja». larioja.com. 20151115174013. Consultado el 5 de julio de 2017. 
  20. La Candidatura Católico-Agraria de 1933 esba formada por: Tomás Ortiz de Solórzano y Ángeles Gil Albarellos (Acción Riojana) y Miguel de Miranda y Mateo (Tradicionalista).
  21. Andrés Cabello, 2007, pp. 54-55.

Bibliografía[editar]