Expedición de Belgrano al Paraguay
| Expedición Libertadora al Paraguay | |||
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| Parte de Guerra de Independencia de la Argentina | |||
| Fecha | septiembre de 1810 - marzo de 1811 | ||
| Lugar | Intendencia del Paraguay, Gobierno de las Misiones Guaraníes. | ||
| Resultado | Triunfo realista y retirada de las fuerzas de Buenos Aires después de un armisticio. | ||
| Beligerantes | |||
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| Comandantes | |||
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| Fuerzas en combate | |||
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La Expedición Libertadora[2] al Paraguay (o Auxiliadora del Paraguay) fue una campaña militar emprendida por la Junta de Gobierno de Buenos Aires entre septiembre de 1810 y marzo de 1811, con el fin de instalar en la Intendencia del Paraguay un gobierno bajo su autoridad. La expedición formó parte de la Guerra de Independencia de la Argentina y si bien fracasó militarmente, sirvió como antecedente para la formación de una junta de gobierno en Asunción pocos meses después, debido a la interacción de Manuel Belgrano con comandantes paraguayos criollos.
[editar] Antecedentes
A raíz de la delicada situación en España, que estaba casi completamente ocupada por las tropas de Napoleón Bonaparte, el 25 de mayo de 1810 se formó en Buenos Aires una Junta de Gobierno tras ser depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, hecho conocido como Revolución de Mayo. La Junta proclamaba que gobernaría en nombre del rey Fernando VII las provincias que hasta entonces constituían el Virreinato del Río de la Plata, hasta que fuera restituido en el trono el monarca. La Junta el 27 de mayo y el Cabildo de Buenos Aires el 29 de mayo, dirigieron comunicaciones a las demás ciudades y villas del virreinato expresando los motivos por los cuales habían depuesto al virrey, solicitando el reconocimiento de la autoridad de la Junta provisional, y además el envío de un diputado para la formación de un gobierno representativo de todas las provincias.
Las comunicaciones fueron llevadas a Asunción, capital de la Intendencia del Paraguay, por el coronel del Regimiento Nº 2 de Voluntarios de Caballería del Paraguay (o de Costa Abajo), José de Espínola y Peña, quien no gozaba de popularidad en el Paraguay, y se hallaba en Buenos Aires gestionando su reposición como subdelegado de Real Hacienda de Villa Real de la Concepción. Espínola llevaba el nombramiento secreto como comandante general del Paraguay, que debía hacer valer si lograba adhesión. Si Espínola ejercía como comandante de armas, el gobernador Bernardo de Velasco y Huidobro dejaría de tener atribuciones tales como las de movilizar a las milicias.[3] Cuando llegó a la Villa de Pilar, pueblo en el que había participado de su fundación, instó al cabildo a reconocer a la Junta y expidió cédulas de convocatoria de milicias, causando alarma entre los pobladores. Luego viajó a Asunción, en donde entregó al gobernador intendente los pliegos que llevaba, excepto el de su nombramiento como comandante general del armas, pero se lo expresó a un confidente que lo denunció a Velasco. En conocimiento de que iba a ser removido, Velasco ordenó a Espínola que se dirigiera a Concepción, en donde pensaba confinarlo, pero éste escapó hacia el sur, halló su barco y cruzó el río Paraguay hacia la misión de Timbó en el Gran Chaco. El 10 de junio salió un piquete de 12 soldados en su persecución, los que tras recibir refuerzos del comandante de armas de Ñeembucú, cruzaron el río y se enfrentaron a Espínola. Pero éste mató a uno e hirió a dos, logrando retornar a Buenos Aires.
En Asunción el gobernador pidió parecer al Cabildo y ambos respondieron a Buenos Aires el 17 de julio, que habían decidido realizar una asamblea de toda la provincia el 24 de julio de 1810 para resolver sobre el reconocimiento a la Junta y el envío de un diputado. Un congreso de 225 funcionarios y vecinos de toda la provincia resolvió no reconocer la superioridad de la Junta, jurar obediencia al Consejo de Regencia de Cádiz y tomar medidas militar ante el peligro de una invasión portuguesa. Sin embargo, los paraguayos decidieron mantener relaciones amistosas con la Junta a la espera de una definición del rey, lo que fue comunicado a Buenos Aires el 27 de julio.
El 18 de julio el Cabildo de Asunción reiteró a Buenos Aires su negativa a reconocer la superioridad de la Junta, por lo que al recibir ésta la respuesta, cortó las comunicaciones con el Paraguay y decidió incentivar la actuación de grupos paraguayos que le fueran favorable.
El gobernador Velasco ordenó un alistamiento general de milicias el 30 de julio de 1810 y entró en relaciones con los portugueses. En septiembre detuvo a varios ciudadanos del partido pro-porteño, confinándolos en el Fuerte Borbón. Entro otras medidas, realizó con 600 hombres una requisa de armas en los partidos de Santiago y Candelaria en las Misiones, ocupó la guardia correntina de Curupayty, puso milicias en los pasos del río Paraná ocupando el territorio misionero al norte de ese río y envió una expedición naval a Corrientes para franquear el paso a los buques detenidos allí.
[editar] Nombramiento de Belgrano
Al retornar a Buenos Aires José Espínola, quien murió el 8 de septiembre de 1810, expresó que bastaría una pequeña fuerza de 200 hombres para remover al gobierno realista de Asunción, pues la mayoría de los paraguayos se les unirían. El 19 de agosto la Junta cortó toda comunicación con el Paraguay y pensó enviar una pequeña expedición armada, que creía sería suficiente para auxiliar a los patriotas asuncenos que supuestamente anhelaban en su mayoría adherir al movimiento revolucionario.
Como se agravó la situación de la Banda Oriental, el 4 de septiembre de 1810 el abogado Manuel Belgrano, vocal de la Junta, fue designado comandante en jefe del improvisado ejército compuesto por el nuevo Regimiento de Caballería de la Patria y las milicias que encontrara o formara a su paso en las costas del Paraná, Santa Fe y Entre Ríos, pero enfermó y no se concretó su salida:
Aún convaleciente, el 22 de septiembre Belgrano recibió instrucciones en las cuales se le ordenaba que primero dirigiera sus operaciones hacia el Paraguay, poniendo a su disposición las milicias de Corrientes y Misiones, 3 compañías de la guarnición de Buenos Aires y un piquete de artillería.
[editar] Formación del ejército expedicionario
[editar] En San Nicolás de los Arroyos
Parte del recientemente creado Regimiento de Caballería de la Patria, basado en los Blandengues de la Frontera de Buenos Aires, se hallaba reunido en San Nicolás de los Arroyos con una fuerza efectiva de 160 hombres, de los cuales 60 eran veteranos y el resto unos 100 milicianos de los partidos de la zona que se agregaban al nuevo regimiento (piquetes de San Nicolás, Rosario y Coronda).[4] Al frente del regimiento se hallaban el coronel Antonio de Olavarría y el sargento mayor José Ildefonso Machaín, pero el primero no se incorporó a la expedición. En un oficio a la Junta, Belgrano expresó:
El 23 de septiembre llegó a San Nicolás de los Arroyos una fuerza de 200 veteranos de infantería de la guarnición de Buenos Aires, al mando de Juan Ramón Balcarce:
- 1 Compañía del Regimiento de Infantería Nº 3 ex Arribeños, al mando del capitán Campos,
- 1 Compañía de pardos del ex Batallón de Castas, al mando del capitán F. Carrera,
- 1 Compañía del Regimiento de Granaderos de Fernando VII, al mando del capitán José Cayetano Martínez.[5]
El 27 de septiembre salió de Buenos Aires hacia San Nicolás de los Arroyos un piquete del Batallón Real de Artillería Volante, compuesto por el capitán José Ramón de Elorga, 2 sargentos y 20 soldados, con 2 cañones de a 2 y 2 cañones de a 4, siendo la dotación total de 120 tiros. El 20 de octubre cruzaron el río Paraná.
El 26 de septiembre Belgrano salió de Buenos Aires para reunirse con las tropas, llegando a San Nicolás de los Arroyos el día 28. Ese día nombró comandante del pueblo a Miguel Herrero, poniéndolo al mando de 50 milicianos para la defensa del pueblo Al día siguiente le encargó que remitiera a Buenos Aires 4 de los 6 cañones de a 2 que tenía el ex Cuerpo de Blandengues, explicando que: para mi serían inútiles, pues solo entorpecerían mi marcha. El 29 de septiembre las tropas de infantería y caballería partieron de San Nicolás de los Arroyos remontando el curso del río Paraná.
[editar] En Santa Fe
El 1 de octubre las tropas llegaron a Santo Tomé, entrando a Santa Fe el 2 de octubre, en donde Belgrano se alojó en el Convento de Santo Domingo.[6]
En Santa Fe Belgrano nombró a Machaín mayor general de ejército de su mando y agregó al Regimiento de Caballería de la Patria a la Compañía de Blandengues de Santa Fe que se hallaba al mando del capitán Francisco Aldao, compuesta por 40 veteranos (entre ellos el sargento Estanislao López) y 60 reclutas. Unos 60 blandengues procedían del Fuerte de Sunchales, de donde hizo retirar los 2 cañones de a 4 que allí había, y al quedar el fuerte protegido por solo 18 soldados fue luego casi arrasado por los indígenas.
Además ordenó que se formara una segunda compañía con otros 100 hombres, designando para comandarla al capitán Agustín Martín Dacosta, pero no la agregó a la expedición.[7]
Belgrano otorgó a la ciudad el título de “Noble”.[8] En Santa Fe, el ejército recibió donaciones y diversos ofrecimientos de los vecinos, entre los que se destacó Francisco Antonio Candioti (futuro gobernador).
[editar] En La Bajada
El ejército comenzó a cruzar el río Paraná el 8 de octubre al mando de Juan Ramón Balcarce, llegando Belgrano a La Bajada (actual ciudad de Paraná) el día 10, en donde fue recibido con aplausos. En La Bajada se instaló un campamento para instruir a las tropas, se recibieron víveres y el donativo de 750 caballos hecho por el pueblo. La ayuda fue tal que Belgrano escribió en sus Memorias autobiográficas:
Luego de recibir noticias, la Junta estimó que la campaña del Paraguay sería más seria de lo que se había pensado, puso a disposición de Belgrano las milicias de Misiones que el gobernador Tomás de Rocamora tenía en Yapeyú y el 16 de octubre le envió a La Bajada 200 patricios (regimientos N.º 1 y 2) de Buenos Aires al mando del teniente coronel Gregorio Perdriel.
El 19 de octubre, Belgrano nombró a José Miguel Díaz Vélez —comandante militar de los partidos de Entre Ríos—, los que por orden de la Junta habían vuelto a depender de la Tenencia de Gobierno de Santa Fe el 5 de septiembre. Belgrano envió a Díaz Vélez a Concepción del Uruguay junto con una compañía de 45 soldados del Regimiento de Caballería de la Patria al mando del capitán Diego González Balcarce.
[editar] Divisiones del ejército expedicionario
Belgrano creó lo que entonces se denominó Ejército del Norte, aunque luego esta denominación fue dada al que operaba en el Alto Perú. El 20 de octubre llegó a La Bajada la artillería y Belgrano comunicó a la Junta el estado del ejército expedicionario, que hasta el momento contaba con 673 hombres, al que organizó en tres divisiones, distribuyéndose los cañones entre ellas:[9]
- Plana Mayor:
- Sargento Mayor: José Machaín
- Ayudantes: Francisco Sáenz y Gabriel Meléndez
- Comisario: Miguel Garmendia
- Capellán: inicialmente era José Lanchano, pero Belgrano lo reemplazó el 11 de octubre por Juan José Arboleya (o Arvolella), quien llegó huyendo de Montevideo
- Cirujanos: Juan Frubé (o Froure) y Mariano Vico
- 1.ª División, bandera roja: comandante interino Celestino Vidal, ayudantes generales: José Espínola (hijo) y Ramón Espínola. Compañía de Granaderos de Fernando VII, 1ª, 4ª y 6ª compañías del Regimiento de Caballería de la Patria, 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe, 2 cañones de a 4 del tren volante en un carro capuchino y un tercio de las municiones y útiles del parque de artillería conducidas en 8 carretillas.
- 2.ª División, bandera azul: comandante interino José Ramón Elorga, ayudante general: Pedro Aldecoa. Compañía de Pardos, 2ª, 5ª y 8ª compañías del Regimiento de Caballería de la Patria, 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe, 2 cañones de a 4 del tren volante en un carro capuchino y un tercio de las municiones y útiles del parque conducidas en 8 carretillas
- 3.ª División, bandera amarilla: comandante interino Manuel Campos, ayudante general: Manuel Artigas. Compañía de Arribeños, 9ª Compañía del Regimiento de Caballería de la Patria, 30 hombres de la Compañía de Blandengues de Santa Fe, 2 cañones de bronce de a 2 y un tercio de las municiones y útiles del parque conducidas en carretillas.[10]
Entre los paraguayos que acompañaban a Belgrano se encontraban los hijos del ya fallecido Espínola, José y Ramón, edecanes de Belgrano; el intendente de ejército José Alberto de Cálcena y Echevarría (incorporado en Curuzú Cuatiá, ya que Belgrano lo pidió a la Junta el 4 de octubre por la influencia que podía tener en el Paraguay); y el mayor general de la expedición, José Ildefonso Machaín.
El 21 de octubre Belgrano dictó sus instrucciones al ejército y entregó un itinerario a cada jefe de división. En las instrucciones se establecía una disciplina muy severa, que aplicaba la pena de muerte incluso para los hurtos menores.[11] El 25 de octubre Belgrano recibió el despacho de coronel de ejército otorgado por la Junta.
[editar] Avance por Entre Ríos
Desde La Bajada, las 3 divisiones salieron con intervalos de 24 horas los días 22, 23 y 24 de octubre, iniciando marcha por el interior de la Mesopotamia. Belgrano permaneció en La Bajada en espera de los patricios, que llegaron el 1 de noviembre al mando del teniente coronel Gregorio Perdriel y del capitán Saturnino Saraza, partiendo al día siguiente luego de ser revistados y dejar 10 ó 12 enfermos. No llevaban cargas y los acompañaba un piquete de 25 a 30 milicianos de La Bajada. Antes de partir, el 2 de noviembre Belgrano creó el Escuadrón de Milicias Patrióticas de Caballería del Paraná, formado por 3 compañías al mando del teniente coronel Francisco Antonio de la Torre y Vera que ya habían partido distribuidas entre las 3 divisiones. El 8 de noviembre la Junta ratificó esta creación. La función de esta milicia de unas 200 plazas reclutada en la Bajada era cuidar las carretas y caballos y tirar la artillería, sin entrar en combate, pues no iban armados.
He creado un escuadrón de caballería con el título de milicia patriótica del Paraná, nombrando de comandante, con el grado de teniente coronel, al sargento mayor de milicias urbanas de este pueblo don Francisco Antonio de la Torre y Vera, a quien he ordenado lo conveniente para el nombramiento de oficiales. Espero que vuestra excelencia se sirva aprobar esta determinación o resolver lo que juzgare oportuno. Dios guarde a vuestra excelencia muchos años.
Los expedicionarios cruzaron el arroyo Las Conchas, descansaron en la Estancia de la Torre y luego atravesaron el arroyo Antonio Tomás, deteniéndose en la Estancia Las Vizcacheras (estancia de Colobrán), al este de Santa Elena. Pasaron luego el arroyo Feliciano, descansando en el Puesto las Estacas de la estancia de Juan Ventura Déniz, en la cual su viuda, Gregoria Pérez, puso a disposición de Belgrano las haciendas, casas y criados, que poseía en su estancia, por lo que es conocida como la primera patricia argentina:
Una tradición local expresa que Belgrano llegó al oratorio de la estancia de Déniz el 4 de noviembre de 1810, junto al que hizo enterrar a 20 soldados.[12]
Siguieron luego las estancias: El Sauce, Las Vizcachas (hoy El Rosario), La Mula de Candioti (en donde desertaron 2 soldados que luego de capturados por la escolta de Belgrano, fueron fusilados en Curuzú Cuatiá), el puesto de la Laguna (de Canteros), estancia de José Muñoz, pasando luego por las puntas del arroyo Basualdo a la actual Provincia de Corrientes.[13] Siguieron las propiedades de José Antonio Casco y de Borda, llegando a Curuzú Cuatiá luego de 111,5 leguas de camino.
El 6 de noviembre de 1810 una escuadrilla con 300 soldados realistas al mando del capitán de navío Juan Ángel de Michelena ocupó la villa de Concepción del Uruguay, amenazando las comunicaciones de Belgrano con Buenos Aires. Los portugueses, en tanto, situaban un ejército de observación con 1.200 hombres en su campamento del río Ibirapuitá, en las Misiones Orientales. En la Capilla de Alcaraz supo Belgrano lo sucedido en Concepción del Uruguay y ordenó a Diego González Balcarce que se le reuniese con la compañía de blandengues, lo que ocurrió durante la marcha. Desde Alcaraz reiteró su solicitud a la Junta para atacar a las fuerzas de Michelena, pero en Curuzú Cuatiá recibió nuevamente la negativa. A los pocos días de viaje Belgrano dejó al mando de Perdriel la 4.ª división y se adelantó hacia la 3.ª.
El 16 de noviembre de 1810 el general Manuel Belgrano formalizó la existencia del pueblo de Mandisoví, otorgándole ejido y amplia jurisdicción departamental hasta el arroyo Gualeguaycito por el sur, quedando San Antonio del Salto Chico fuera de su dependencia, por lo que siguió dependiendo de la Reducción de Yapeyú.
En 1811 bandas armadas irregulares luso-brasileñas al mando de Antonio dos Santos ocuparon Mandisoví y poco después el puerto de Salto Chico, fuerzas correntinas al mando de José Ignacio Añasco los expulsaron en noviembre de 1811.
[editar] En Curuzú Cuatiá y avance hasta el río Paraná
El 8 de noviembre Belgrano comunicó a la Junta su llegada a Curuzú Cuatiá con la 3.ª división, llegando dos días después la 4.ª división. Allí hizo fusilar a los dos desertores atrapados del Regimiento de Caballería de la Patria. Belgrano reunió los pobladores dispersos y delineó el pueblo de Nuestra Señora del Pilar de Curuzú Cuatiá, le fijó su jurisdicción territorial laudando en la disputa que el Cabildo de Corrientes tenía con el de Yapeyú, y el 16 de noviembre ordenó por carta la formalización del pueblo misionero de Mandisoví, otorgándole ejido y una amplia jurisdicción territorial en el noreste de Entre Ríos y extremo sur de Corrientes.
El 12 de noviembre el padre Arboleya bendijo la bandera del ejército expedicionario, que llevaba los colores amarillo, azul y encarnado, de acuerdo a las telas compradas en Santa Fe.[14] Una bandera con los mismos colores y el escudo de armas del rey fue adoptada por los patriotas paraguayos en Asunción el 17 de junio de 1811.[15]
A fines de noviembre el ejército comenzó a moverse desde el campamento de Curuzú Cuatiá por la región del Pay Ubre, marchando en tres divisiones comandadas por Machaín, Perdriel y el propio Belgrano, quien dejaba el mando de la 3.ª división a Saturnino Saraza cuando se adelantaba a inspeccionar las otras dos. El cruce del río Corrientes les insumió tres días por el paso de Caaguazú, cruzando el 20 de noviembre la 1.ª división. El paso debió hacerse en dos canoas allí encontradas y en pelotas de cuero, aunque la mayoría de los soldados cruzó a nado, ahogándose 2 de ellos. El día 25 pasaron por el pueblo de Yaguareté Corá (hoy llamado Concepción). Desde la ciudad de Corrientes el teniente de gobernador Elías Galván envió 800 cabezas de ganado al ejército y prometió caballos que no se recibieron.
En Asunción el gobernador Velasco tuvo noticias de la movilización de fuerzas de Buenos Aires y ordenó que se movilizaran milicias a los pasos del río Paraná. Belgrano dio órdenes para confundir a los realistas paraguayos acerca de la dirección de su avance y del lugar por donde cruzaría el Paraná. Para esto, ordenó el 20 de noviembre desde Curuzú Cuatiá a Galván que 300 milicianos correntinos se situaran en Paso del Rey (actual Paso de la Patria).
[editar] Acciones en la ribera del Paraná
Venciendo las dificultades del terreno, la falta de caballadas y especialmente las contínuas lluvias, el 4 de diciembre de 1810 el ejército llegó a San Gerónimo sobre el río Paraná, frente a la isla Apipé Grande, desde donde Belgrano emitió una proclama a los pueblos de Misiones:
La idea de cruzar el río Paraná por el paso de Ibirricury hacia la isla Apipé Grande para dirigirse hacia San Cosme y Damián fue abandonada por falta de embarcaciones, ya que se encontró solo una canoa. Desde allí Belgrano dirigió un oficio al gobernador Velasco, al Cabildo y al obispo de Asunción, pidiéndoles un acuerdo para evitar el derramamiento de sangre, invitándolos al sometimiento a la Junta y al envío de un diputado:
El capitán de dragones Ignacio Warnes, secretario de Belgrano, llevó el parlamento por el Paso del Rey, pero fue apresado por el capitán paraguayo Fulgencio Yegros, jefe de un destacamento realista apostado en la margen opuesta del río y remitido engrillado a Asunción vía Ñeembucú.
Belgrano se dirigió al paso de Caraguatá para apoderarse de una canoa de un gallego que estaba construyendo allí un barco, y que se había salvado de la destrucción de todas las embarcaciones del río hechas por los realistas. Desde Caraguatá envió fuerzas a Santa María de la Candelaria el 6 de diciembre al mando de Machaín, para observar la anchura del río allí y luego retornar.
Envió también Belgrano comunicaciones al comandante del destacamento paraguayo de 500 milicianos situado enfrente, Pablo Thompson, para que no hubiera hostilidades mientras no llegase la respuesta de Velasco, expresándole:
Thompson hizo regresar al emisario, envió la carta a Velasco y respondió el 12 de diciembre aceptando un armisticio local con Belgrano hasta que se conociera la decisión adoptada por Velasco respecto de la propuesta de armisticio general. Desde Caraguatá Belgrano hizo ir a Machaín por el Paraná hasta Candelaria, con el bote artillado con un cañón, y algunas canoas que logró hallar, llegando junto con el ejército el 15 de diciembre.
En Candelaria fueron construidas algunas balsas, una de ellas artillada con un cañón, y botes de cuero. El 12 de diciembre soldados realistas cruzaron el Paraná hacia Candelaria e hicieron algunos disparos contra los expedicionarios, por lo que el día 18 Belgrano declaró rota la tregua concertada con Thompson, avisándole a él y al jefe de Campichuelo que los atacaría, y se dispuso a cruzar el río Paraná. Ese día Velasco emitió un bando anunciando su propósito de resistir la invasión. Thompson respondió el mismo día 18 rechazando haber roto el armisticio.
Aunque los realistas habían incendiado las embarcaciones surtas en el río para impedir el cruce, los expedicionarios consiguieron algunas balsas. Belgrano simuló hacer el cruce al anochecer, y en la madrugada del 19 de diciembre envió una partida para despejar la costa norte.
[editar] Cruce del Paraná y Combate de Campichuelo
Una vez eliminado el puesto realista que cubría la costa, cruzó el grueso del ejército expedicionario y en la mañana del 19 avanzó para tomar la posición fortificada de Campichuelo, donde el capitán de urbanos Domingo Soriano del Monje con 13 milicianos se apoyaba con tres piezas de artillería. Después de disparar brevemente sus cañones, los realistas se replegaron y las fuerzas comandadas por Manuel Artigas quedaron dueñas de la posición.
Al mediodía los patriotas ocuparon sin lucha el pueblo de Itapúa, distante cuatro leguas de Campichuelo, que había sido abandonado sin combatir por Thompson con 40 milicianos, abandonando 60 canoas, un cañón y municiones. El día 20 cruzó Belgrano el río con el resto del ejército desde Candelaria a Itapúa, dejando una compañía de Caballería de la Patria en Candelaria para custodiar las municiones. Por falta de caballos y ante el mal estado de la tropa, Belgrano se vio obligado a detenerse en la posición conquistada durante seis días, perdiendo así la posibilidad de perseguir a los realistas y aumentar su confusión.
[editar] Avance hacia Asunción
Belgrano envió a Machaín con una división de caballería para apoderarse del paso de Tacuarí, ubicado a 7 leguas sobre el arroyo del mismo nombre, mientras hacía construir balsas para viajar por agua hacia Tacuarí. Luego dispuso que Machaín saliera en busca de caballos y que persiguiera a los enemigos, lo que se efectuó hasta el río Tebicuary, en donde Ramón Espínola y el teniente Correa a frente de 50 hombres hicieron cruzar el río a unos 400 milicianos realistas.
La vanguardia al mando de Machaín inició el avance hacia la capital paraguaya el 25 de diciembre, en medio de grandes privaciones, haciendo alto en Santa Rosa. Componían la vanguardia las compañías del capitán Saraza, de los Regimientos 1 y 2, de Granaderos de Fernando VII, la de Vidal, la de Pardos y tropa de Caballería de la Patria. Siguiendo unos días después Belgrano con el resto del ejército, los 4 cañones de a 4, 6 carretas con municiones y un lanchon tirado por ocho yuntas de bueyes. Más atrás seguían el hospital y los útiles y herramientas.
A pocos días de marcha Belgrano recibió la noticia del arribo de Rocamora con las milicias misioneras a Candelaria, ordenándole que cruzara inmediatamente el río Paraná y lo alcanzara. Las milicias de Rocamora llegaron con muchas deserciones y alcanzaron a Belgrano en Tacuarí, con 2 cañones de a 4 y 2 de a 2. En Santa Rosa se reunieron las columnas de Belgrano y Rocamora con la de Machaín, y luego continuaron hacia el Tebicuary, límite entre Misiones y Paraguay.
Los pobladores, contrariamente a lo que había dicho la Junta de Buenos Aires, no apoyaron al ejército revolucionario sino que huían de él. Ningún medio se dejó en la retirada para que aprovecharan las tropas que avanzaban. El territorio, igual que en la Mesopotamia, presentaba muchos ríos como obstáculo y un terreno muy desfavorable (repleto de esteros, pantanos, cordilleras poco elevadas pero cubiertas en esa época por densas selvas tropicales) para el avance de un ejército, al mismo tiempo que favorecía a los defensores.
El 6 de enero de 1811 el ejército de Belgrano llegó al río Tebicuary, en donde se produjo el Combate de Maracaná entre una compañía de 50 patricios al mando de Ramón Espínola y del teniente de granaderos Manuel Correa, que logró poner en fuga a un destacamento paraguayo de 400 hombres al mando del comandante Rojas. El 7 de enero llegó Belgrano al río Tebicuary con la segunda división. El 11 de enero el ejército se hallaba en Itaipá, a 27 leguas de Asunción, sin conocimiento de la situación del ejército paraguayo. El 15 de enero el jefe revolucionario divisó a las tropas realistas que lo esperaban en Paraguarí y se dispuso a atacarlas.
[editar] Defensa realista del Paraguay
Ante la noticia de la derrota de Thompson en la defensa del Paraná, Velasco se dispuso a defender Asunción. Organizó un ejército que él mismo estimó en más de 6.000 hombres (7.062 según el asesor de Velasco, Pedro Somellera, luego de la incorporación de las milicias de Villa Rica), compuesto por la milicia reglada permanente y los milicianos reclutados luego del bando del 30 de julio de 1810. Ese día Velasco publicó un bando llamando a los paraguayos a alistarse para quando la Patria los necesite, creando un cuerpo militar del cual él se puso al frente, secundado por un encargado de la economía y con una fuerza efectiva de todos los ciudadanos y habitantes sin distincion de patricios ni forasteros. Al capitán Carlos Genovés, nombrado por Velasco, y al regidor José García del Barrio, nombrado por el cabildo, se les encomendó la tarea de hacer una lista de individuos alistables de Asunción y de las armas que hubiera en manos particulares.
Velasco situó su posición defensiva en el río Paraguarí, a 18 leguas de Asunción, dado que por carecer de medios de transporte no pudo situarse en la línea del río Tebicuary, como era su intención.
La milicia reglada del Paraguay estaba compuesta según el reglamento de 1801 por 2.506 plazas:
- Regimiento Nº 1 de Voluntarios de Caballería del Paraguay: con 4 escuadrones de 3 compañías cada uno y un total de 1.200 plazas. Situado en la costa del río Paraguay al norte de Asunción.
- Regimiento Nº 2 de Voluntarios de Caballería del Paraguay: con 4 escuadrones de 3 compañías cada uno y un total de 1.200 plazas. Situado en la costa del río Paraguay al sur de Asunción.
- Compañía de Artillería del Paraguay: con 100 plazas en Asunción. Restablecida en 1805.
[editar] Batalla de Paraguarí (o Cerro Porteño)
Velasco había elegido como punto de resistencia el Paraguarí, pues era una zona pantanosa y con ríos tributarios. Allí, en camino obligado hacia Asunción, situó su vanguardia de dos divisiones de caballería, 800 infantes y 16 piezas de artillería. Velasco en persona mandaba este contingente.
Durante la noche del 15 de enero Belgrano envió una vanguardia de 200 hombres y 2 piezas de artillería para sorprender a los paraguayos, pero el ataque no se realizó. Durante los dos siguientes ambos ejércitos se mantuvieron separados por apenas una legua, observándose mutuamente.
Belgrano envió proclamas a los paraguayos, invitándolos a pronunciarse por la revolución, pero Velasco ordenó que nadie guardara ninguno de los panfletos que se les habían enviado:
Belgrano resolvió atacar: si triunfaba, tendría abierto el camino a Asunción; si se veía derrotado, confiaba en poder replegarse sobre su base en el Paraná tras haber mostrado su fuerza y determinación. Tras ordenar que se oficiara misa, ordenó el avance de sus dos divisiones, que sumaban 460 soldados. El avance se inició a las 3 de la mañana del 19 de enero y una hora después comenzó el combate entre estas tropas y los realistas.
Hacia el amanecer la posición defensiva había sido tomada y los realistas huían hacia la iglesia de Paraguary, pero la indisciplina de las milicias revolucionarias, que se dedicaron al pillaje, permitió la reacción de los realistas que rodearon a la primera división. Los refuerzos enviados por Belgrano fueron confundidos con más tropas realistas, y la confusión hizo que los patriotas abandonaran el campo. Viéndolo todo perdido, Belgrano ordenó la retirada hacia el sur. El comportamiento del capitán de artillería Elorga hizo que Belgrano lo remitiera a Buenos Aires el 27 de enero con la recomendación de colocársele donde no tuviera que esperar balas. Para reemplazar a Elorga como comandante de la artillería Belgrano ascendió a teniente al sargento Andrés García.
[editar] Retirada de Belgrano
Belgrano retrocedió parando un día y medio en un pueblo, sin ser molestado. Alcanzando el río Tebicuary, que demoró 3 días en pasar por el paso de Doña Lorenza, donde se le unieron 150 milicianos de Yapeyú y un escuadrón de Caballería de la Patria. Según anota en sus Memorias, los realistas no lo persiguieron, a su vez Belgrano pidió refuerzos y luego de descansar dos días en la banda sur del río, continuaron hasta Santa Rosa, punto en el que descansaron 3 días. Allí recibió Belgrano un correo de Buenos Aires con noticias de que Francisco Javier de Elío había llegado a Montevideo con el cargo de virrey y se agravaba la situación en la Banda Oriental, por lo cual la Junta le ordenaba concluir pronto la campaña del Paraguay para atender al nuevo teatro de operaciones. Recibió también allí el despacho de brigadier general que le confirió la Junta el 19 de enero.
Belgrano pensaba retener en su poder el territorio misionero entre el Tebicuary y el Paraná mientras esperaba por la ayuda pedida a Buenos Aires, pero las noticias recibidas sobre la Banda Oriental hicieron que decidiera continuar la retirada hasta el río Tacuarí y resistir allí. Confiaba en mantener esa posición si Buenos Aires le mandaba los refuerzos pedidos. Salieron de Santa Rosa 40 carretas, 6 cañones, un carro de municiones, 3.000 cabezas de ganado tomado en el Paraguay y 1.500 caballos. La retirada se realizó bajo contínuas lluvias, cruzando a nado el río Aguapey en 18 horas.
Desde Tacuarí Belgrano envió a Perdriel con 100 hombres a repasar el Paraná y situarse en Candelaria en prevención de 4 lanchas paraguayas que se hallaban en la zona. El comandante realista Ignacio Aguirre cerró luego los pasos de Itapúa y Candelaria en el río Paraná con las lanchas cañoneras.
[editar] Combate de San Nicolás
La Junta organizó una pequeña escuadra naval y la envió a remontar el Paraná para auxiliar a Belgrano. Esa exigua flotilla, compuesta por la goleta Invencible, el bergantín 25 de Mayo y la balandra Americana, fue atacada por la escuadra realista con base en Montevideo en el Combate de San Nicolás el 2 de marzo de 1811. Tras luchar varias horas, el jefe patriota Juan Bautista Azopardo rindió la flotilla y los barcos fueron trasladados a Montevideo.
[editar] Batalla de Tacuarí
Los paraguayos avanzaron detrás de Belgrano aunque sin entablar una verdadera persecución. La vanguardia estaba al mando del paraguayo Fulgencio Yegros y operaba junto a una división mandada por Manuel Cabañas. En conjunto mandaban una fuerza de 2000 hombres, a los cuales se sumó un refuerzo de tres piezas de artillería y 400 soldados más.
El 9 de marzo de 1811 los paraguayos, comandados por Cabañas, atacaron la posición patriota en el Tacuarí. La artillería disparaba al frente, mientras sendas fuerzas envolvían los flancos. Belgrano envió fracciones a rechazar el envolvimiento mientras él comandaba la acción en el centro. La izquierda revolucionaria logró rechazar el ataque, pero el flanco derecho fue sobrepasado por el grueso del ejército paraguayo, mandado por el propio Cabañas. Éste logró cercar la posición defensiva e intimó la rendición. Belgrano la rechazó pero envió un nuevo parlamentario, iniciándose así un proceso negociador en el cual Cabañas permitió (en una decisión que se le criticaría despues en Asuncion) retirarse a Belgrano y sus tropas con todas sus armas y pertrechos, en marzo de 1811. Uno de los pequeños cañones usados en el reducto final se descubrió posteriormente y se conserva en el Museo Casa de la Independencia en Asunción.
[editar] División de Misiones
El 25 de septiembre la Junta impartió órdenes al gobernador de Misiones con sede en Yapeyú, Tomás de Rocamora, para que se pusiera bajo el mando superior de Belgrano junto con las fuerzas de esa gobernación.
Desde Curuzú Cuatiá, adonde terminó de llegar el ejército el 10 de noviembre, el 1 de octubre Belgrano ordenó al coronel Rocamora para que se le incorporara con las milicias de Misiones que debía reunir, conformando una quinta división:
- División del coronel Rocamora: 400 milicianos de Misiones con 2 piezas de artillería y 10 dragones.
El 11 de noviembre, Belgrano nombró a Rocamora como cuartel maestre general del ejército y le indicó que siguiera una ruta desde Yapeyú por el interior de Corrientes, con intenciones de engañar a los paraguayos sobre el punto de cruce del río Paraná.
De Yapeyú por el camino más breve y cómodo, al Paso del Rosario, en el Miriñay; del paso del Rosario a lo de Enrique Arévalo, en los Aguaceros. De los Aguaceros a lo de Fernández, de lo de Fernández al paso del río Corrientes, conocido por el capitán Miní. En éste recibirá mis órdenes y sin ellas de ningún modo pasará adelante.
Cuartel General de Curuzú-Cuatiá, noviembre 11 de 1810.
Partiendo de Yapeyú el 28 de noviembre, los milicianos misioneros pasaron el río Guaviraví y se acuartelaron en la capilla de San Felipe; pasaron al día siguiente la cañada de Yatay y luego cruzaron el río Miriñay en el paraje El Durazno, haciendo alto en la Capilla del Rosario. Pasaron luego sucesivamente: el puesto del Ombú, los Aguaceros, Arévalo, la estancia del vicario de Saladas, el arroyo Pay Ubre Grande, estancia de José Paré, monte de Caaguazú, cruzando el río Corrientes. Siguieron luego al Puerto de Tacuaras, Tahiso, Yaguareté Corá y Capilla de San Francisco de Pauls, en donde se pasó revista de armas. Siguieron luego a Santa Bárbara, Caapirú, San Miguel, pasaron el Ipucú Chico y el Grande a nado (estero Pucú), San Gerónimo, Caraguatá, Santa María la Mayor, estancia de José Ventura Godoy, San Luis, Mártires y finalmente se llegó el 30 de diciembre al Puerto de San José, desde donde se cruzó hacia Itapuá.[18] En ese punto Belgrano le ordenó destacar a marchas forzadas 150 fusileros que fueron al mando del capitán Clemente López para que se unieran al resto del ejército que avanzaba hacia el río Tebicuary, pero que alcanzaron a Belgrano después de la Batalla de Paraguarí. El resto de la división partió luego rumbo al río Tacuarí, llegando el 21 de enero y desde donde, tras dejar allí un destacamento de 50 hombres (que participaron en la Batalla de Tacuarí), regresó ese día con 150 hombres para guarnecer Itapuá que se hallaba amenazada por botes paraguayos. El 9 de marzo, Belgrano ordenó a Rocamora que marchara a Campichuelo, donde había 2 cañones de a 4 y 4 de a 1, para repasar el río Paraná.
Que evitara la reunión de las tropas de Misiones con el resto de su ejército, fue uno de los principales cargos que se hicieron a Belgrano en el juicio que se le siguió por la derrota en el Paraguay. Belgrano en sus Memorias explicó que:
[editar] Repaso del Paraná
Luego del armisticio, Belgrano repasó el río Paraná estableciendo su cuartel general en Candelaria, punto en el cual se le reunieron las milicias de Misiones y de Corrientes.
El 21 de marzo de 1811 Belgrano dio un estado detallado de sus fuerzas en Candelaria:
| Cuerpos | Comandante | Capitán | Teniente | Subteniente | Tambor | Sargentos | Cabos | Soldados |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Real Cuerpo de Artillería | 1 | 3 | 2 | 2 | 0 | 3 | 5 | 70 (*1). |
| Granaderos de Fernando VII | 0 | 1 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 46 |
| Compañía 1.º de Patricios | 0 | 1 | 1 | 0 | 1 | 1 | 8 | 41 |
| Compañía 2.º de Patricios | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 1 | 3 | 32 |
| Arribeños | 0 | 1 | 1 | 1 | 1 | 3 | 6 | 49 |
| Pardos | 0 | 1 | 1 | 0 | 0 | 0 | 3 | 33 |
| Comp. de Yapeyú (1.º, 2.º, 3.º y 4.º). | 0 | 3 | 3 | 4 | 2 | 10 | 15 | 141 |
| Infantería de Corrientes | 0 | 0 | 1 | 1 | 1 | 2 | 4 | 50 |
| Caballería de la Patria | 0 | 1 | 3 | 5 | 2 | 7 | 8 | 188 |
| Comp. de Caballería de San José | 0 | 1 | 1 | 1 | 0 | 2 | 2 | 66 |
| Caball. de Corrientes (Comp. 2.º, 3.º y 5.º). | 0 | 3 | 3 | 3 | 2 | 8 | 10 | 233 |
| Milicias de la Bajada | 0 | 1 | 2 | 2 | 0 | 5 | 12 | 185 |
| TOTAL | 1 | 16 | 18 | 19 | 9 | 42 | 76 | 1134 |
Notas:
- (*1) el piquete original de artilleros fue aumentado con soldados de caballería desmontados y soldados nuevos alistados en Corrientes.
En Candelaria, Belgrano agregó a los 2 cañones de a 2 y 4 cañones de a 4 con que hizo la campaña, un cañón de a 3 de las fuerzas de Corrientes y los de la división de Rocamora: 2 cañones de a 4, 1 de a 2 y 4 de a 1.
La ayuda transportada por el después supremo entrerriano Francisco Ramírez, salió de Buenos Aires el 12 de febrero de 1812 llegando ya demasiado tarde a Santa Fe. Ramírez transportó cartuchos para cañones y fusiles, 400 recados y útiles de parque, para ser remitidos a Belgrano.[19]
Sin los refuerzos pedidos y con la orden emitida por la Junta el 7 de marzo de abandonar el teatro paraguayo y pasar a la Banda Oriental (que recibió después de la acción de Tacuarí), Belgrano avanzó hacia el sur por la costa occidental del río Uruguay, pasando por Yapeyú, Mandisoví y San Antonio del Salto Chico. Mientras estaba en marcha, el 4 de abril de 1811 Belgrano recibió un oficio de la Junta expresándole:
Belgrano llegó a Concepción del Uruguay el 9 de abril y luego ingresó en la Banda Oriental el 13 de abril de 1811[20] por el Paso Vera, donde debía coordinar acciones con José Gervasio Artigas, iniciando la primera de las dos Expediciones Libertadoras a la Banda Oriental. La Junta le envió a Entre Ríos como refuerzo 441 hombres al mando de Martín Galain y 426 hombres al mando de José Moldes.[21]
[editar] División de Corrientes
El 22 de septiembre de 1810 la Junta puso a Corrientes bajo la autoridad de Belgrano, quien ordenó el 8 de octubre al nuevo teniente de gobernador Elías Galván, que situara 300 hombres en la Capilla de San Roque, en espera del ejército expedicionario. Corrientes contaba con las 6 compañías de 100 hombres cada una del Regimiento de Voluntarios de Caballería de Corrientes. Galván ofreció además a Belgrano 50 indígenas de Santa Lucía y otros 50 de Santa Ana de los Guácaras, junto con 80 pardos para servir en la artillería. Entre otras medidas, creó 2 compañías de infantería de mozos decentes y el acaudalado Ángel Fernández Blanco organizó 2 compañías de cívicos de infantería.
Desde Curuzú Cuatiá Belgrano ordenó a Galván el 20 de noviembre que llevara los 300 milicianos al Paso del Rey. Luego de repasar el Paraná, Belgrano ordeno que la división correntina se le uniera en Candelaria para continuar hacia la Banda Oriental, reduciendo las defensas de Corrientes, que fue fácilmente ocupada por los realistas paraguayos.
[editar] Los prisioneros patriotas
Luego de ser derrotado en Tacuarí, el 12 de marzo hizo Belgrano proposiciones a Manuel Cabañas, entre ellas pidió la libertad de los prisioneros de Paraguarí y de Tacuarí, así como también la de Warnes y de los confinados en el Fuerte Borbón. Cabañas le respondió que tendrá todo buen suceso respecto de dejar en libertad a los prisioneros capturado al ejército auxiliar, pero Velasco los hizo conducir a Asunción, en donde los alojó en un barco y los empleó en trabajos forzados. Como las comunicaciones fluviales con Montevideo habían sido restauradas por el virrey Elío, el 6 de abril de 1811 Velasco los despachó hacia Montevideo en un barco conducido por Francisco Fornell, al mando del sargento mayor Carlos Genovés, siendo 6 oficiales y 195 soldados prisioneros, incluyendo a Warnes, Saraza y al capitán de dragones Francisco Castellanos. Machaín fue embarcado en la Villa de Pilar. Los prisioneros fueron canjeados meses después por el virrey.[22]
[editar] Causas de la desafección del Paraguay
Belgrano suponía que la sola presencia de una reducida tropa patriota en el territorio de la intendencia del Paraguay haría que la inmensa mayoría de la población paraguaya se sumara a la Revolución. Sin embargo, para su sorpresa, los hechos fueron casi totalmente opuestos a lo esperado: la mayoría de los paraguayos se mantenía realista y muy hostil a la expedición.
La explicación para esto se debe a dos factores principales: el primero fue el aislamiento secular de la provincia paraguaya, cuyos habitantes desconfiaban de otros criollos. Esa cultura de aislamiento centrada en Asunción ni siquiera sentía simpatías por los misioneros, ya que desde la perspectiva asuncena estos habían sido rivales económicos, particularmente en el comercio de la yerba mate.
No era ese el único motivo del vuelco de los paraguayos al bando realista, existía (en cierto modo como también existían en Montevideo y otras ciudades importantes del ex Virreinato del Río de la Plata) la percepción de hegemonismo cultural y económico de Buenos Aires. Tal recelo se acentuaba en el caso paraguayo por un hecho histórico: Asunción había sido hasta el siglo XVII la ostentadora de la primacía en la Cuenca del Plata, la «madre de ciudades» (incluso de la misma Buenos Aires), y ese recuerdo hacía que la mayoría de la élite asuncena no aceptara la primacía porteña. Tal prevención afectó negativamente las relaciones entre las ex provincias del antiguo virreinato.
Belgrano y los otros expedicionarios que iban en el ejército pensaban en la expedición como auxiliadora y libertadora, pero algunas personas de la élite de Buenos Aires solo pretendían reemplazar al poder español por el porteño. En general la historiografía paraguaya presenta a la expedición como una invasión porteña, conquistadora de su territorio y no libertadora, que es como la presenta en general la historiografía argentina.
[editar] Ocupación de Corrientes
Para impedir un nuevo ataque al Paraguay, el 7 de abril de 1811 el comandante realista de Ñeembucú, Jaime Ferrer, avanzó con una flotilla de barcos paraguayos y se apoderó de los 8 barcos que se hallaban en el puerto de Corrientes. El 17 de abril llegaron a Corrientes barcos realistas de Montevideo enviados por Elío con armas y oficiales. Ferrer envió un ultimátum al teniente gobernador Elías Galván, para que en el término de dos horas se declarase aliado del Paraguay y reconociese a Elío como virrey del Río de la Plata. Galván abandonó la ciudad trasladándose a Lomas, mientras que la minoría española del Cabildo de Corrientes entregó la ciudad los realistas. El 19 de abril Ferrer desembarcó y ocupó la ciudad, quedando como comandante provisorio designado por Velasco hasta la llegada del comandante designado por el virrey, Blas José de Roxas Aranda. Éste se hizo cargo del gobierno el 28 de abril lanzando un proclama contra la turbulenta y fascinerosa Junta de Buenos Aires.[23] Galván reunió milicias y puso sitio a Corrientes.
El 14 y 15 de mayo de 1811 se produjo un alzamiento militar en el Paraguay y el 16 de mayo el gobierno realista de Asunción fue reemplazado por una Junta presidida por Velasco. Simultáneamente, el comandante realista de Corrientes adhirió al movimiento y el 16 de mayo apresó a unos 100 españoles de la ciudad, apoderándose de 13 barcos. El 30 de mayo el gobierno de Asunción ordenó:
[editar] Juicio a Belgrano
El 6 de junio de 1811 la Junta Grande que gobernaba en Buenos Aires dispuso por decreto procesar a Belgrano por los procedimientos y su conducta militar en la expedición al Paraguay. El juicio debía realizarlo un consejo de guerra de oficiales generales, por lo que fue nombrado juez fiscal el coronel Marcos González Balcarce y secretario el capitán Juan Francisco Tollo, quienes debían recabar informaciones y tomar declaraciones. Ante la ausencia de cargos, el 8 de junio Balcarce pidió a la Junta que se publicase por bando u otro medio que todas las personas que quisieran formar cargos a Belgrano se presentasen a hacerlos, debido a que los participantes de la Revolución del 5 y 6 de abril de 1811 habían pedido su proceso, pero no se presentó ninguno. Lo mismo se hizo para los soldados que se hallaban en el ejército de la Banda Oriental al mando de José Rondeau y quisieran formar cargos, los cuales enviaron un oficio respondieron que no había un oficial ni un soldado que tuviera la menor queja que producir contra él. Pidió además Balcarce que se le remitieran todos los oficios a y de Belgrano y Rocamora y los antecedentes en poder de la Junta, lo cual ocurrió el 25 de junio.
Entre el 26 de junio y el 11 de julio de 1810 comparecieron a declarar: Tomás de Rocamora, Gregorio Perdriel, capitán Cayetano Martínez, teniente Juan Mármol, teniente Vicente Silva, subteniente Felipe Callejo, alférez José Antonio Segovia, Marcelino Sosa, José Ramón de Elorga. Martínez, Silva, Callejos y Elorga habían sido separados de la expedición y enviados a Buenos Aires por Belgrano. El 2 de agosto Belgrano proclamó por escrito su inocencia.
Los cargos que se le hicieron fueron: que no esperó la reunión de las tropas de Rocamora, a quien no consultó y no repasó el Paraná en vez de luchar en Tacuarí y que no manifestó a la junta de guerra previa a Paraguarí sus instrucciones de no aventurar batalla sin ventaja conocida. El 9 de agosto se dictó el fallo:[24]
[editar] Consecuencias
La expedición al Paraguay mostró que la Junta de Buenos Aires había cometido un error de apreciación al pretender imponer su autoridad por la fuerza: los realistas paraguayos no ayudaron al ejército patriota y lucharon valerosamente, en contra de lo esperado por la Junta. Por otro lado, si bien el ejército de Belgrano era básicamente improvisado, demostró que la Revolución podía sostener un esfuerzo militar para defenderse y expandirse.
Otra consecuencia de suma importancia fue la acción propagandística de Belgrano. En su correspondencia con Cabañas a raíz de Tacuarí, el jefe patriota comenzó a inspirar en el general paraguayo las ideas revolucionarias. Esta propaganda se esparció en los principales jefes paraguayos, convenciendo especialmente a Fulgencio Yegros, y sirvió para que el 14 de mayo de 1811 estallara una revolución en Asunción, que formó una junta de gobierno. Los paraguayos enviaron emisarios a Buenos Aires para manifestarle su apoyo y luego propusieron formar una confederación de estados americanos. Buenos Aires y Asunción firmaron un Tratado de paz y amistad que estipulaba una confederación el 12 de octubre de 1811.
[editar] Enlaces externos
[editar] Referencias
- ↑ La escarapela roja seguía siendo oficial.
- ↑ Nota: los historiadores paraguayos suelen considerar que la expedición fue de conquista y no de liberación del Paraguay. La historia del resto de las provincias argentinas con respecto al despótico gobierno unitario de Buenos Aires les da la razón.
- ↑ Blas Garay: La revolucion de la independencia del Paraguay (pág. 23). Publisher BiblioBazaar, 2008. ISBN 0-554-91558-8, 9780554915586.
- ↑ Ignacio Nuñez, Ignacio Benito Nuñez, y Julio Núñez: Noticias históricas de la República Argentina: obra póstuma (pág. 173). Buenos Aires: Guillermo Kraft, segunda edición, 1898.
- ↑ Miguel Navarro Viola, Vicente Gregorio Quesada (eds.): Revista de Buenos Aires: historia americana, literatura y derecho (volumen 13, pág. 371). Buenos Aires: Impr. de Mayo, 1867.
- ↑ Manuel María Cervera: Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe, 1573-1853 (volumen 2, pág. 280). La Unión de Ramón Ibáñey, 1907
- ↑ Documentos para la historia del general don Manuel Belgrano (volumen 1 y 3, pág. 270). Instituto Belgraniano Central (Buenos Aires): El Instituto, 1982. ISBN 950-9497-03-7, 9789509497030.
- ↑ Documentos para la historia del general don Manuel Belgrano (volumen 1 y 3, pág. 270). Instituto Belgraniano Central (Buenos Aires): El Instituto, 1982. ISBN 950-9497-03-7, 9789509497030.
- ↑ Archivo General de la Nación. 2.º, 4, Nº 15, folio 195 y sigs.
- ↑ Nuestras banderas: vexilología argentina (pág. 50). Buenos Aires: Dunken. ISBN 987-02-1809-1, 9789870218098.
- ↑ Facundo A. Arce: Entre Ríos en los albores de la Revolución de Mayo (pág. 60). Museo Histórico de Entre Ríos «Martiniano Leguizamón»: Nueva Impresora, 1960.
- ↑ Documentos de arquitectura nacional y americana: revista de los Departamentos de Historia de la Arquitectura y Conservación del Patrimonio Arquitectónico, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Universidad Nacional del Nordeste, Números 17-18, pág. 25. Editor: Universidad Nacional del Nordeste, Departamento de Impresiones, 1984
- ↑ Belgrano, del algarrobo al ombú
- ↑ Nota: el 7 de abril de 1988, el municipio de Curuzú Cuatiá adoptó esta bandera en franjas horizontales.
- ↑ Nuestras banderas: vexilología argentina (pág. 48). Buenos Aires: Dunken. ISBN 987-02-1809-1, 9789870218098
- ↑ Historia de Belgrano. Pág. 269-270. Escrito por Bartolomé Mitre. Publicado por Libreria de la Victoria, 1859
- ↑ Ministerio de Educación y Cultura - República del Paraguay
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- ↑ Efraím Cardozo, y Juan E. Pivel Devoto: «Paraguay independiente». En: Historia de América y de los pueblos americanos (volumen 21), pág. 11. Salvat, 1949.
- ↑ Adolfo P. Carranza: Archivo general de la República Argentina: publicación dirijida [sic] por Adolfo P. Carranza (volumen 8, págs. 1-67). Buenos Aires: Guillermo Kraft, 1896.
