Estanco

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Se llama estanco al embargo o prohibición del curso y venta libre de algunas cosas, o asiento que se hace para reservar exclusivamente las ventas de mercancías o géneros, fijando los precios a que se hayan de vender (del Diccionario RAE).[1] Actualmente, los estancos más comunes son los del tabaco, sellos postales y, en algunos países, licores espirituosos o cerveza.

En España había dos estancos mayores: sal y tabaco, y varios estancos menores: aguardiente, salitre, azufre, pólvora, plomo, antimonio, mercurio, bermellón, goma laca y papel sellado.[2] Los estancos españoles de tabacos son una de las instituciones más antiguas en vigor del mundo, con cerca de 400 años de historia durante los cuales han servido una gran labor como método de recaudación de impuestos para el Estado mediante la venta de las labores del tabaco.

Historia[editar]

Uno de los estancos más antiguos (que al parecer data del siglo XIV), es el de la sal del reino de Aragón, que regulaba la venta y no permitía la importación. En 1543 se crea el de barajas, no solo a efectos fiscales, sino para garantizar que la impresión fuera correcta para evitar que los jugadores hicieran trampas en el juego, por conocer los defectos de impresión, y no se produjeran peleas. En 1634 se instaura, en la corona de Castilla el estanco del tabaco que convirtió la venta en un monopolio y en un importante fuente de ingresos para el estado. [3]

Estanco de la sal[editar]

En 1564 Felipe II organizó el Estanco de la sal en Castilla, exceptuando Andalucía, como medio de allegar impuestos para la corona. Otra intención de esta medida era uniformar el precio de la sal en los distintos territorios, precios que anteriormente eran muy disipares, aunque el resultado fue una subida en todos ellos.[4] Este estanco, llegó a ser el más importante de la corona, hasta la década de los 30 del siglo XVII, en que fue superado por el de tabacos. Desapareció el 1 de enero de 1870, por Ley de 16 de junio de 1869.[2]

El estanco de tabacos[editar]

Las expendedurías de tabaco y timbre, popularmente conocidas como estancos, cuentan con una amplia red distribuida estratégicamente por todo el territorio español.

Dicha red está compuesta por 16.049 expendedurías que dan una eficiente cobertura a 47 millones de españoles. El comisionado para el mercado de tabacos otorga periódicamente nuevos concursos en todos los rincones de España.

La importancia del monopolio para el Estado español[editar]

Las expendedurías de tabaco y timbre del Estado suponen una fuente de ingresos de vital importancia para el Estado español, como así lo recoge la exposición de motivos de la ley 13/98 del 4 de mayo:

«El mantenimiento de la titularidad del Estado en el monopolio de comercio al por menor de Labores de tabaco, que continúa revistiendo el carácter de servicio público, constituye un instrumento fundamental e irrenunciable del Estado para el control de un producto estancado como es el tabaco, con notable repercusión aduanera y tributaria.»

Al ser un mercado regulado, los estancos tienen muy limitada presencia en Internet. No obstante, algunos estancos tienen presencia online, como por ejemplo www.estancovillarosa.com

Las cifras[editar]

El monopolio de expendedurías de tabaco y timbre mueve en España un negocio con un volumen de 12.500 millones de € al año según los datos del comisionado para el mercado de tabacos. De estos 12.500 millones de €, el Estado español se beneficia de 9.400 millones de € que van a parar íntegramente a la hacienda pública, convirtiendo así al monopolio del Estado en un medio imprescindible.

No obstante, esta no es la única función de los estancos. En la actualidad son un valioso aliado de la lucha contra el tabaquismo, ya que la profesionalización de la red incluye en sus estatutos todas las medidas vigentes para evitar el acceso de los menores al consumo de tabaco, protege a los consumidores adultos de oligopolios que podrían promocionar el consumo de tabaco y garantiza a dichos consumidores la legalidad y adecuada conservación de sus productos.

Recientemente la función sanitaria de los estancos ha sido reforzada por el estado Español y por otros 120 países firmantes en el convenio marco de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco en toda su escala, desde la fabricación a la venta al por menor, como queda reflejado en la parte 3 -artículo 6 -anexo 2 de dicho tratado:

“Cada Parte procurará que se conceda una licencia, en la medida que considere apropiado, y cuando las actividades siguientes no estén prohibidas por la legislación nacional, a cualquier persona física o jurídica que se dedique a lo siguiente:

a) venta al por menor de productos de tabaco. “

Recarga de tarjetas prepago[editar]

Los estancos están ofreciendo otros servicios comunes, como es el caso de recargar tarjetas prepago de telefonía y de tarjetas de transporte urbanos.

Petróleos[editar]

Aunque nunca llevó el nombre de estanco, en la dictadura de Primo de Rivera se instauró el monopolio de petróleos (Ley del Monopolio de Petróleos por Real Decreto-Ley de 28 de junio de 1927) con una compañía arrendataria (CAMPSA) que continuó su andadura hasta que perdió el monopolio en 1986.

Referencias[editar]

  1. Diccionario de la Real Academia Española. . Consultado el 30 de noviembre de 2014.
  2. a b Torrejón, Juan. «La sal de la bahía de Cádiz y su distribución en los siglos XVIII y XIX». Consultado el 1 de diciembre de 2014.
  3. Gran Enciclopedia Catalana (ed.): «Estanco» (en catalán). l'Enciclopèdia.
  4. Porres Marijuán, Rosario. «La política fiscal de Felipe II en Alava: el estanco de la sal de 1564». Consultado el 30 de noviembre de 2014.