Physeter macrocephalus

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Cachalote
Mother and baby sperm whale.jpg
Sperm whale male and female size.svg
Estado de conservación
Vulnerable (VU)
Vulnerable (UICN)[1]
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Cetacea
Suborden: Odontoceti
Familia: Physeteridae
Género: Physeter
Especie: P. macrocephalus
Linnaeus, 1758
Distribución
Distribución de Physeter macrocephalus
Distribución de Physeter macrocephalus

El cachalote (Physeter macrocephalus) es una especie de mamífero marino del orden Cetacea del suborden Odontoceti, que posee el cerebro más grande que cualquier otro animal existente. El cachalote es el único miembro del género Physeter. Es una de las tres especies vivientes de la familia Physeteridae, junto con el cachalote pigmeo y cachalote enano.

Un macho puede crecer hasta 20,5 metros de largo. Es el animal dentado más grande que existe. La cabeza puede llegar a un tercio de la longitud total del animal. Posee una distribución cosmopolita en todos los océanos. La especie se alimenta de calamares y peces, sumergiéndose a profundidades de hasta tres kilómetros, lo cual lo convierte en el mamífero que se zambulle a mayor profundidad. Su dieta incluye el calamar gigante y el calamar colosal. Es el depredador viviente más grande y posiblemente el más grande que jamás haya existido, no en términos de consumo de animales (lo cual es cierto en todos los cetáceos, incluyendo las grandes ballenas), sino en términos de depredación activa de animales autónomos. El chasquido producido por el cachalote es el sonido más intenso producido por animal alguno, pero su función se desconoce (aunque se cree que lo usa como sónar y como arma para aturdir a sus presas). Esta ballena vive en grupos, en los cuales las hembras y sus crías están separados de los machos más viejos. Las hembras cooperan para proteger y alimentar a sus retoños. Dan a luz de cada tres a seis años, y el cuidado de las crías lleva más de una década.

El término cachalote deriva de la palabra francesa antigua usada para «diente». Durante el periodo comprendido entre principios del siglo XVII hasta finales del siglo XX, el cachalote se cazaba para obtener el espermaceti y otros productos, como aceite y ámbar gris. El espermaceti se empleaba mucho como insumo para velas, jabón, cosméticos y aceite para uso industrial. Debido a su tamaño, el cachalote podía algunas veces defenderse eficazmente de los primeros balleneros. El caso más famoso fue el barco Essex hundido por un cachalote en 1820. Como resultado de la caza intensiva en los siglos XIX y XX se encuentra actualmente señalado como especie vulnerable por la UICN. El cachalote casi carece de depredadores naturales, ya que pocos animales son lo suficientemente fuertes para atacar con éxito a un adulto saludable. Sin embargo, las orcas atacan a los grupos y matan a sus crías. Son animales longevos y pueden vivir más de setenta años.

Nombre[editar]

El nombre «cachalote» se piensa que deriva del francés arcaico «diente», similar a «cachau» en el dialecto gascón.[2] El diccionario etimológico de Corominas dice que el origen de la palabra es incierto, pero se sugiere que viene del latín vulgar «cappula», plural de «cappulum», empuñadura de espada.[3] De acuerdo al diccionario Encarta, la palabra «cachalote» provendría del portugués cachola, que significa cabeza grande.

Descripción[editar]

Tamaño[editar]

Tamaño promedio [4] Longitud Peso
Macho 16 m 41.000 kg
Hembra 11 m 14.000 kg
Recién nacido 4 m 1.000 kg

El cachalote es la ballena dentada más grande, con machos adultos de 20,5 metros de longitud máxima y peso de 57.000 kilogramos.[5] [6] La especie de ballena dentada que le sigue en tamaño es el zifio de Baird, con 12,8 metros de largo y 15.000 kilogramos de peso.[7] El museo de ballenas en la isla de Nantucket (Massachusetts, Estados Unidos) tiene una mandíbula de 5,5 metros de longitud. En el museo se afirma que este individuo tenía 24 metros de largo; mientras que el cachalote que hundió el ballenero Essex (uno de los incidentes que inspiró Moby-Dick) se estimó que tenía 26 metros.[8] [9] La cacería intensiva pudo haber disminuido el tamaño promedio de los cachalotes, puesto que los machos grandes eran los más buscados y capturados, principalmente después de la Segunda Guerra Mundial.[9] En la actualidad, los machos no exceden con frecuencia los 18,3 metros de longitud y 51.000 kilogramos de peso.[4]

Se encuentra entre los cetáceos que presentan un dimorfismo sexual más evidente. Al momento del nacimiento ambos sexos tienen casi el mismo tamaño,[4] pero los machos maduros tienen usualmente entre 30 a 50 por ciento mayor longitud y tres veces más peso que las hembras.[5]

Apariencia[editar]

El aspecto distintivo del cachalote proviene de su enorme cabeza, la cual frecuentemente tiene un tercio de la longitud del animal. El espiráculo se localiza muy próximo al extremo frontal de la cabeza, desplazado a la izquierda de la línea media.[5]

Aletas posteriores de un cachalote al sumergirse en el golfo de México.

Las aletas posteriores del cachalote son triangulares y muy gruesas. Las levanta siempre fuera del agua cuando inicia una inmersión.[5] Tiene una serie de crestas en el tercio caudal en lugar de una aleta dorsal. La cresta más larga fue llamada «hump» (joroba) por los balleneros y puede ser confundida con una aleta dorsal debido a su forma.[4]

Al contrario de la piel lisa de la mayoría de las grandes ballenas, la piel de la espalda es con mucha frecuencia nudosa y ha sido comparada con una ciruela por los observadores entusiastas.[10] La piel tiene normalmente un color gris uniforme. Sin embargo, puede parecer marrón bajo la luz del sol. También se han reportado ejemplares albinos.[11] [12] [13]

Mandíbulas y dientes[editar]

La mandíbula inferior es larga y estrecha. Los dientes encajan en las muescas a lo largo de la mandíbula superior.

El cachalote tiene 20 a 26 dientes en cada lado de la mandíbula inferior.[5] Los dientes tienen forma cónica y pesan hasta un kilogramo.[14] El propósito de los dientes es desconocido, pues no parecen ser necesarios para capturar o comer calamares, ya que se han observado animales bien alimentados que no tenían dentadura. Una hipótesis es que los dientes se usan para la agresión entre machos.[15] Los machos muestran a menudo cicatrices que parecen haber sido causadas por dientes. En la mandíbula superior cuentan con dientes rudimentarios, pero raramente emergen a la cavidad oral.[16]

Respiración e inmersión[editar]

Los cachalotes, junto con los zifios calderones y los elefantes marinos, son los mamíferos que se sumergen más profundamente.[5] Se cree que son capaces de alcanzar los tres kilómetros de profundidad y permanecer sumergidos 90 minutos.[5] [17] Con mayor frecuencia bucea a una distancia de 400 metros de la superficie durante 35 minutos.[5] A esta gran profundidad, en ocasiones se han enredado y ahogado con cables submarinos.[18]

El cachalote se ha adaptado para arreglárselas con los cambios drásticos de presión cuando se sumerge. Su caja torácica flexible permite el colapso pulmonar, reduciendo la entrada de nitrógeno, y el metabolismo puede disminuir para conservar oxígeno.[19] [20] La mioglobina, una proteína que almacena oxígeno en el músculo, es mucho más abundante que en los animales terrestres.[21] La sangre tiene alta densidad de glóbulos rojos, los cuales contienen el transportador de oxígeno hemoglobina. La sangre oxigenada puede dirigirse solamente hacia el cerebro y a otros órganos esenciales cuando los niveles de oxígeno disminuyen.[22] [23] [24] El órgano del espermaceti también puede jugar un papel para ajustar la flotabilidad.[25]

Como otras ballenas dentadas, el cachalote puede retraer sus ojos.

A pesar de que los cachalotes se encuentran bien adaptados para el buceo de profundidad, las inmersiones repetidas tienen efectos adversos a largo plazo. Los huesos muestran lesiones causadas por la descompresión rápida. Los esqueletos de individuos viejos muestran los daños más extensos, mientras que los esqueletos de individuos jóvenes no evidencian ninguna lesión. Estos daños pueden indicar que estas ballenas son susceptibles a la descompresión, y el ascenso súbito a la superficie puede ser letal para ellas.[26]

Entre inmersiones, sube a respirar por unos 8 minutos antes de la siguiente inmersión.[5] Como los demás odontocetos, respiran a través de un único espiráculo en forma de «S». Respiran de 3 a 5 veces por minuto en reposo, incrementándose hasta 6 a 7 veces por minuto después de una inmersión. El soplido es único y ruidoso, con un chorro que se eleva hasta 15 metros sobre la superficie y apunta hacia delante y la izquierda en un ángulo de 45°. En promedio, las hembras y los jóvenes respiran cada 12,5 segundos antes de sumergirse, en tanto que los machos grandes lo hacen cada 17,5 segundos antes de la inmersión.[27]

Esqueleto[editar]

Esqueleto de cachalote.

El esqueleto de la cabeza de este cetáceo es triangular y asimétrico en sus orificios y componentes óseos. Los maxilares son muy grandes, también tienen forma triangular y constituyen la mayor parte del esqueleto de la cabeza.[28]

La columna vertebral está conformada por 49 vértebras, con cuatro secciones distinguibles: cervical, torácica, lumbar y caudal.[28]

Las costillas se adosan a la espina dorsal por medio de cartílago, lo cual le proporciona la suficiente elasticidad al colapsarse debido a la alta presión de las profundidades.[29]

Cerebro y sentidos[editar]

El cerebro del cachalote es el más grande de cualquier animal moderno o extinto, pesando un promedio de 8 kilogramos.[30] [31] Sin embargo, no es muy grande en proporción al tamaño del cuerpo. Por ejemplo, los cachalotes tienen un cociente de encefalización menor que muchos delfines y ballenas, más bajo que los grandes simios y mucho menor que los humanos.[31] [32]

Como otros odontocetos, los cachalotes usan la ecolocalización como un medio para encontrar comida debido a que su hábitat tiene condiciones acústicas favorables y la absorción por el agua y la turbidez limitan la visibilidad. La ballena emite chasquidos de alta frecuencia enfocados en un ángulo amplio. Genera sonidos pasando aire desde los orificios nasales óseos a través de los labios fónicos, una estructura dentro de la cabeza.[33] El cráneo, el melón y varios sacos de aire en la cabeza de la ballena juegan un papel importante en la transmisión de los sonidos y la mandíbula inferior como una vía para la recepción de los ecos. Un canal continuo lleno de grasa transmite los sonidos al oído interno.[34]

Función del espermaceti[editar]

Anatomía de la cabeza del cachalote.

El órgano del espermaceti puede ayudar a ajustar la flotabilidad de las ballenas. Antes de la inmersión, el agua fría hace contacto con la cavidad y solidifica la cera.[25] [35] El incremento en la densidad específica genera una fuerza descendente de unos 40 kilogramos y permite a la ballena descender con menos esfuerzo. Durante la cacería, el consumo de oxígeno produce calor y derrite el espermaceti, incrementando la flotabilidad, facilitándole el regreso a la superficie.[36]

Herman Melville en su novela Moby-Dick sugiere que el órgano del espermaceti evolucionó como un tipo de ariete para embestir durante las luchas entre machos.[37] Esta hipótesis coincide con los hundimientos, bien documentados, de los barcos balleneros Essex y Ann Alexander por atacantes con un peso estimado, de máximo, una quinta parte del peso de los navíos.[38]

Otra posibilidad es que el órgano ayude a la ecolocalización. La variación en la forma del órgano reduce o amplifica el sonido.[39]

El cachalote tiene dos orificios nasales. Una fosa externa forma el espiráculo y una interna presiona contra el compartimiento que contiene el espermaceti. El órgano del espermaceti del macho es mucho más grande que el de las hembras. Esto puede ser un caso de selección sexual, impulsando a los machos a competir por las hembras usando despliegues sonoros.[40]

Ecología, comportamiento y modo de vida[editar]

Distribución[editar]

Mayores concentraciones de cachalotes.

El cachalote se encuentra entre las especies más cosmopolitas, prefiriendo las aguas no congeladas hasta los 1000 metros de profundidad.[1] Sin embargo, ambos sexos se movilizan a través de océanos y mares tropicales y templados. Solo los machos adultos pueblan las latitudes más altas.[11]

Abunda relativamente desde los polos al ecuador y se encuentra en todos los océanos. Habita el mar Mediterráneo pero no el mar Negro,[4] mientras que su presencia en el mar Rojo es incierta.[1] Las entradas de baja profundidad tanto del mar Negro como el mar Rojo puede contribuir a su ausencia.[41] Las capas inferiores del mar Negro carecen de oxígeno y contienen altas concentraciones de compuesto de sulfuros como el sulfuro de hidrógeno.[42]

Las poblaciones son densas cerca de las plataformas continentales y cañones submarinos.[11] Los cachalotes suelen encontrarse en aguas profundas de alta mar, pero pueden hallarse cerca de las costas en áreas donde la plataforma continental es pequeña y baja rápidamente a profundidades entre 310 y 920 metros.[4] Las zonas costeras con poblaciones considerables de estas ballenas son las islas Azores y la isla caribeña de Dominica.[43]

Reproducción[editar]

Los cachalotes pueden vivir 70 años o incluso más.[4] [11] [44] Son el ejemplo ideal de una especie que ha sido sometida a selección K, una estrategia reproductiva asociada con condiciones ambientales estables, una baja tasa de natalidad, ayuda significativa de los padres hacia las crías, maduración lenta y alta longevidad.[5]

No se ha determinado todavía cómo eligen sus parejas. Hay pruebas de que los machos tienen jerarquías y existe también evidencia de que esto influye en la selección para el apareamiento.[45] La gestación dura 14 a 16 meses, produciendo solo una cría.[4] La lactancia transcurre hasta los 19 a 42 meses, pero los jóvenes pueden succionar hasta los 13 años.[4] Las crías pueden alimentarse de hembras diferentes a su madre.[4] Las hembras generalmente tienen intervalos entre nacimientos de tres a seis años.[4]

Las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 7 a los 13 años, y los machos la alcanzan a los 18 años. Una vez alcanzada la madurez, los machos se trasladan a latitudes más altas, donde el agua es más fría y la alimentación es mejor. Las hembras permanecen en latitudes bajas.[4]

Los machos alcanzan el mayor tamaño hacia los 50 años.[5]

Comportamiento social[editar]

Diagrama mostrando la silueta de 10 ballenas rodeando a un miembro presumiblemente herido.
Los cachalotes forman la formación de Margeurite para defender a un miembro vulnerable del grupo.

Las hembras permanecen en grupos de aproximadamente una docena de individuos con sus crías.[5] Los machos integran estas «guarderías» en forma permanente entre los 4 a 21 años de edad y forman un «grupo de solteros» con otros machos de edad y tamaño similares.[5] Cuando los machos maduran, tienden a dispersarse en grupos más pequeños y los más viejos en su mayoría tienen vidas solitarias.[5] Grupos de machos adultos se han varado juntos, lo cual sugiere un grado de cooperación que aún no ha sido estudiado.[5]

El atacante no humano más común de los cachalotes es la orca, pero las ballenas piloto y las falsas orcas también los atacan o acosan en ocasiones.[46] [47] Las orcas amenazan los grupos de hembras con crías, usualmente intentando aislar y matar un individuo joven. Las ballenas hembras repelen estos ataques rodeando a sus vástagos. Los adultos usan sus aletas de cola contra las orcas dando la cara a las crías, o de frente, luchando con sus dientes.[5] Esta formación en margarita se emplea también para auxiliar a un miembro lesionado de la manada, un comportamiento que los primeros balleneros explotaron, atrayendo las demás ballenas e hiriendo solo uno de los miembros del grupo.[48] Si el grupo de orcas es muy grande, estas pueden algunas veces matar hembras adultas. Los ejemplares más grandes no tienen predadores aparte de los humanos, y se cree que son demasiado grandes y fuertes para ser amenazados por las orcas.[49]

Alimentación[editar]

Ataque a su presa (concepto artístico).

Los cachalotes suelen bucear entre los 300 a 800 metros de profundidad, y algunas veces hasta 1 a 2 kilómetros para buscar comida.[50] Tales inmersiones pueden durar más de una hora.[50] Se alimentan de varias especies, de las cuales las más notables son el calamar gigante, el calamar colosal, los pulpos y diversos peces como rayas en la zona demersal, pero la mayor parte de su dieta consiste en calamares de mediano tamaño.[51] Algunas especies pueden ser capturadas incidentalmente mientras la ballena se está alimentando de calamares.[51] La mayor parte de lo que se conoce de los calamares de las profundidades ha sido aprendido de ejemplares en el estómago de cachalotes capturados, así como en estudios más recientes mediante el análisis de su materia fecal. En un estudio llevado a cabo en las inmediaciones de las islas Galápagos, se encontró que los cachalotes habían ingerido con mayor frecuencia calamares de los géneros Histioteuthis (62%), Ancistrocheirus (16%) y Octopoteuthis (7%) pesando cada uno entre 12 a 650 gramos.[52] Las supuestas batallas con los calamares colosales (los cuales pesan 500 kilogramos) nunca han sido observadas por humanos; sin embargo, las cicatrices en su cuerpo se cree que son causadas mayormente por grandes calamares.

Un estudio de 1966 que examinaba estas ballenas, que habían sido capturadas por los balleneros neozelandeses en la región del estrecho de Cook, encontró una relación 1,69:1 en peso, entre calamares y peces ingeridos.[53] Los cachalotes algunas veces sustraen bacalaos y merluzas de las líneas de pesca. Los pescadores de línea larga en el golfo de Alaska se quejan de que los cachalotes aprovechan sus operaciones pesqueras para comer especies apetecidas sustrayéndolas de las líneas, eludiendo la necesidad de cazar.[54] Sin embargo, la cantidad de pescado tomado es muy pequeño comparado con los requerimientos diarios de este animal. Una filmación de video reciente captó un gran ejemplar macho «rebotando» una línea larga para obtener pescado.[55] Se cree que los cachalotes depredan la especie de tiburón llamado tiburón de boca ancha, una especie rara y grande de las profundidades, descubierto en 1970.[56] [57]

En una ocasión tres cachalotes fueron observados atacando o jugando con un boca ancha.[58]

La irritación producida en el intestino por el pico afilado engullido de los calamares puede iniciar la producción de una sustancia lubricante que da lugar a la formación de ámbar gris, en forma análoga a la producción de las perlas.[59] Los cachalotes son comensales prodigiosos y comen alrededor del 3 por ciento de su peso corporal por día. El consumo anual de presas por estos cetáceos alrededor del mundo se estima en cerca de 100.000.000 de toneladas, una cantidad más alta que el consumo total de animales marinos por los humanos cada año.[60]

No se sabe con claridad por qué la cabeza del cachalote es tan grande en comparación con la mandíbula inferior. Una teoría es que la habilidad para la ecolocación se ubica en su cabeza, situación que le ayudaría en la cacería. Sin embargo, los calamares, su principal presa, pueden tener propiedades acústicas muy similares al agua de mar para reflejar sonidos.[61] El interior de la cabeza contiene unas estructuras llamadas labios fónicos, a través de los cuales se impulsan los flujos de aire para emitir sonidos. Pueden crear un chasquido que tiene una intensidad de 230 decibelios medida a la distancia de 1 metro, en otras palabras, es mucho más fuerte que el sonido hecho por cualquier otro animal, y 10-14 decibelios más fuerte que el sonido de un fusil ubicado en el aire a 1 metro de distancia.[62] Se ha sugerido que los chasquidos sirven para aturdir a sus presas. Los estudios experimentales que tratan de probar este efecto no han sido capaces de reproducir esta acción sobre sus presas, poniendo en duda esta idea.[63]

Taxonomía y denominación[editar]

El cachalote pertenece al orden Cetacea, a este orden pertenecen todas las ballenas y delfines. Es miembro del suborden Odontoceti, el cual engloba todas las ballenas dentadas y delfines. Es la única especie existente del género, Physeter, en la familia Physeteridae. Dos especies existentes del género Kogia, el cachalote pigmeo Kogia breviceps y el cachalote enano K. simus, están ubicados en la familia Physeteridae. Algunas clasificaciones ubican el género Kogia en la familia Kogiidae.[64] En otros esquemas taxonómicos las familias Kogiidae y Physeteridae son combinadas en la superfamilia Physeteroidea.[65]

El cachalote fue una de las especies originalmente descrita por Linneo en 1758 en su obra del siglo XVIII, Systema Naturae. Él reconoció cuatro especies en el género Physeter.[66] Sobre la base de un estudio de 1836 de Frederic Cuvier seguida por todos los cetólogos, las cuatro especies se integraron en una sola, pero subsistió la dualidad en la descripción original para la denominación del nombre específico de la especie, P. macrocephalus y P. catodon, ambos utilizados por Linneo. La especie se conoció generalmente bajo el nombre de P. catodon, hasta que en 1974 Husson y Holthuis propusieron que el nombre correcto debería ser P. macrocephalus, basándose en que ambos nombres eran sinónimos publicados simultáneamente y, por lo tanto, debía aplicarse el «principio del primer revisor» del Código Internacional de Nomenclatura Zoológica.[67] una opinión reiterada por Holthuis en 1987.[68] La mayoría de los autores optaron por esta opción, aunque Schevill (en 1986 y 1987) consideraron que P. macrocephalus había sido publicado con una descripción inexacta y que por consiguiente, sólo P. catodon podía ser considerado como válido, por lo que no podía aplicarse el principio del primer revisor.[69] [70] En la actualidad la mayoría de los autores aceptan macrocephalus como nombre válido y catodon como sinónimo.[71] [1] [30] [72]

Historia evolutiva[editar]

Registro fósil[editar]

A pesar que el registro fósil de los cachalotes es escaso,[73] algunos géneros extintos han sido asignados a la superfamilia Physeteroidea, la cual incluye los últimos ancestros comunes del cachalote moderno, del cachalote enano y cachalote pigmeo. Estos fósiles incluyen los géneros Ferecetotherium, Idiorophus, Diaphorocetus, Aulophyseter, Orycterocetus, Scaldicetus, Placoziphius, Zygophyseter y Acrophyseter.[61] [65] [74] Ferecetotherium, encontrado en Azerbaiyán y fechado en el Oligoceno tardío (hace 28 a 23 millones de años), es el fósil más primitivo que se ha encontrado, con características del cachalote, como el rostro asimétrico («pico» o «trompa»).[75] La mayoría de los fósiles datan del periodo Mioceno, 23 a 5 millones de años. Diaphorocetus, de Argentina, ha sido fechado en el Mioceno Temprano. Los fósiles de cachalote del Mioceno Medio, incluyen los géneros Aulophyseter, Idiorophus y Orycterocetus, todos ellos encontrados en la costa este de los Estados Unidos, y Scaldicetus, encontrado en Europa y Japón.[75] [76] Fósiles del género Orycterocetus se han encontrado también en el océano Atlántico norte y en el mar Mediterráneo, adicionalmente a los encontrados en la costa oeste de los Estados Unidos.[77] Placoziphius, encontrado en Europa, y Acrophyseter, en el Perú, están fechados en el Mioceno Tardío.[65] [75]

Cetacea    
Odontoceti
Physeteroidea

Otros Physeteroidea



Kogiidae

Cachalote pigmeo



Cachalote enano



Physeteridae

Otros Physeteridae



Cachalote







Delfín del Ganges





Platanistoidea



Delphinidae



Phocoenidae



Monodontidae




Ziphiidae






Mysticeti



El árbol evolutivo familiar de los cachalotes,[78]
incluye un resumen simplificado de los grupos extintos ()[61]

Los fósiles encontrados difieren de los modernos, en la fórmula dental y la forma de la cara y mandíbulas.[75] Por ejemplo Scaldicetus tenía un rostro cónico.[76] Los géneros del Oligoceno y el Mioceno Temprano y Medio, con la posible excepción de Aulophyseter, tenían dientes en las mandíbulas superiores.[75] Acrophyseter, del Mioceno Tardío, también tenía dientes tanto en la mandíbula superior como inferior, un rostro corto y una mandíbula inferior con una curva ascendente.[65] Estas diferencias anatómicas sugieren que estas especies fósiles no necesariamente se alimentaban de calamares de las grandes profundidades como el cachalote moderno, en lugar de ello consumirían pescado.[75] Zygophyseter, vivió en el Mioceno Medio a Tardío, encontrado en el sur de Italia, tenía dientes en ambas mandíbulas y parecían estar adaptados a comer grandes presas, como lo hacen las orcas modernas.[61]

Filogenia[editar]

La postura tradicional es que los misticetos y los odontocetos provienen de las ballenas primitivas del periodo Oligoceno Temprano, y que la superfamilia Physeteroidea, el cual incluye el cachalote y el cachalote enano y pigmeo, se separaron de las otras ballenas dentadas poco después, hace 23 millones de años.[73] [75] Entre los años 1993 a 1996 mediante análisis de filogenia molecular realizados por Milinkovitch y colegas, basados en la comparación de genes de varias ballenas modernas, sugirieron que los cachalotes, se encuentran más estrechamente relacionadas a los misticetos que a las otras ballenas dentadas, lo cual podría significar que los odontocetos no son monofiléticos, o sea que no todos son descendientes de una sola ballena ancestral dentada.[78] Sin embargo algunos estudios más recientes, basados en varias combinaciones de anatomía comparada y filogenia molecular, han desmentido los análisis de Milinkovitch por motivos técnicos y reafirmado que los odontocetos son monofiléticos.[78] [79] [80]

Estos análisis también confirmaron que se produjo una rápida radiación adaptativa de los physiteroideos en el Mioceno.[61] Los kógidos (cachalote enano y pigmeo) se separaron de Physeteridae hace al menos 8 millones de años.[79]

Relación con humanos[editar]

Caza histórica[editar]

El espermaceti, en su totalidad obtenido del órgano del espermaceti, y el aceite de cachalote, obtenido de la grasa corporal, eran muy codiciados por los balleneros durante los siglos XVIII, XIX y XX. Esta sustancia tenía una variedad de aplicaciones comerciales, para velas, jabones, cosméticos, aceite industrial y otros lubricantes especiales, aceite para lámparas, lápices, crayones, impermeabilizante para cueros, materiales anticorrosivos y muchos compuestos farmacéuticos.[81] [82] [83] [84] El ámbar gris, una sustancia sólida, serosa e inflamable producida en el sistema digestivo de los cachalotes, era usado también como un fijador en perfumería.

Pintura de un cachalote destruyendo un bote, con otro bote en la parte posterior.
Balleneros en el siglo XIX utilizado botes de remos y arpones lanzados a mano. Este era un método peligroso, ya que las ballenas a veces se defendían.

Antes de principios del siglo XVIII, la cacería era realizada principalmente por nativos indonesios.[85] La leyenda cuenta que en algún momento a principios del siglo XVIII alrededor del año 1712, el Capitán Christopher Hussey, mientras buscaba ballenas francas cerca a la costa, fue desviado por el viento hacia el Norte, donde encontró una manada de cachalotes y mato uno.[86] A pesar que la historia puede que no sea real, los balleneros estadounidenses iniciaron muy pronto la caza de estos animales. El juez Paul Dudley, en su Ensayo sobre la historia natural de las ballenas (1725), afirma que un hombre de apellido Atkins, quien duró diez o veinte años en el negocio, estuvo entre los primeros que cazo uno, alrededor de 1720 frente a la costa de Nueva Inglaterra.[87]

Existen solo unos pocos casos registrados de cacería de cachalotes en altamar en el periodo comprendido entre 1709 hasta 1730. Debido a que las balandras apostadas en los bancos de Nantucket, capturaban ballenas francas o iban a la región del estrecho de Davis a cazar ballenas de Groenlandia. A principios de 1740, con el desarrollo de las velas de espermaceti, los buques estadounidenses empezaron a concentrarse en estos cetáceos. El diario de Benjamin Bangs (1721-1769) narra que navegando en su balandra, el encontró otros tres barcos destazando cachalotes de la costa de Carolina del Norte a finales de mayo de 1743.[88] De regreso a Nantucket en el verano de 1744 en un viaje posterior el anotó «45 espermacetos fueron traídos aquí este día», otra indicación de que los balleneros estadounidenses estaban en pleno apogeo.[88]

Los balleneros pronto abandonaron las costas de las colonias americanas, hacia la corriente del golfo, los Grandes Bancos de Terranova, África Occidental (1763), las islas Azores (1765) y el Atlántico sur (1770). De 1770 a 1775 los puertos de Massachusetts, New Cork, Connecticut y Rhode Island produjeron 45.000 barriles de aceite de cachalote anualmente, en comparación a los 8.500 de aceite de otras ballenas.[89] En esta misma época los británicos empezaron la cacería de cachalotes, empleando barcos y personal estadounidenses.[90] Para la década siguiente los franceses entraron al negocio, también empleando a expertos estadounidenses.[90] La cacería de estas ballenas se incrementó hasta mediados del siglo XIX. El espermaceti fue importante en el alumbrado público (por ejemplo fue usado para alumbrar viviendas, siendo usado hasta 1862, cuando fue reemplazado por aceite de manteca de cerdo, que a su vez fue reemplazado por petróleo) y para lubricación de maquinaria (como las usadas en fabricas de algodón) de la revolución industrial. La cacería declinó en la segunda mitad del siglo XIX, cuando el petróleo se empezó a utilizar ampliamente. es este sentido, puede decirse que protegió la población de estas ballenas de una mayor explotación.[91] [92]

Mapa esquemático de Massachusetts, resaltando Nantucket, al sur del estado.
Nantucket, en rojo es una isla del estado de Massachusetts donde se originaron muchos balleneros.

Los balleneros del siglo XVIII, se iniciaron con balandras que podían llevar solo uno o dos botes. La cobertura de la flota y tamaño se incrementó con el tiempo, y barcos más grandes entraron al negocio. A finales del siglo XVIII e inicios del XIX los balleneros navegaban por los océanos Pacífico e Índico, el Japón, las costas de Arabia, Australia y Nueva Zelanda.[90] [93] [94] La cacería era peligrosa para la tripulación. Por ejemplo, el 20 de noviembre de 1820, un cachalote que se calculó medía 25,9 metros de longitud atacó al barco ballenero de Nantucket Essex. Solo 8 de los 21 marineros sobrevivieron al ser rescatados por otros barcos.[95]

La cacería declinó desde la década de 1880 hasta 1946, pero se reactivó de nuevo luego de la Segunda Guerra Mundial. Los balleneros modernos eran más eficientes que los que cazaban en botes, empleando barcos a vapor y arpones de explosión. Inicialmente la actividad se centró en las grandes ballenas barbadas misticetos, pero al mermar la población de éstas, la cacería de los cachalotes se incrementó. Los cosméticos, jabones y lubricantes para maquinaria eran los artículos con más compradores. Después que la población disminuyó en forma significativa, la Comisión Ballenera Internacional dio a la especie protección total en 1985. La cacería por por parte del Japón en el norte del océano Pacífico continuó hasta 1988.[92]

Se estima que la población histórica por todo el mundo sumaba 1.100.000 ejemplares antes de la explotación comercial a principios del siglo XVIII.[1] Para 1880 ésta había declinado a un estimado de 29 por ciento de la inicial.[1] Desde ese momento hasta 1946 la población pareció haberse recuperado al disminuir la cacería por parte de los balleneros, pero después de la Segunda Guerra Mundial, disminuyo una vez más, a solo el 33 por ciento de la estimada, antes de la irrupción de la industria ballenera.[1] Se estima que en el siglo XIX fueron capturados entre 184.000 y 236.000 ejemplares,[96] mientras que en la era moderna, al menos 770.000 fueron cazados, la mayoría entre 1946 y 1980. De estos más de 680.000 fueron oficialmente reportados.[97] Revisiones adicionales encontraron que reportes oficiales de la URSS mencionan al menos 89.000 capturas.[98] En otros países como el Japón se encontró faltantes en el registro de capturas.[99]

La población restante de estos animales es lo suficientemente grande para que el estado de conservación de la especie sea considerada como vulnerable, en lugar de en peligro de extinción.[1] Sin embargo, la recuperación de los años de cacería, es un proceso lento, principalmente en el sur del océano Pacífico, donde la cuota de machos en edad reproductiva fue alta.[100]

Estado de conservación actual[editar]

El número de cachalotes a través del mundo es desconocido, pero se piensa que es de cientos de miles.[1] El panorama de conservación es más claro que el de muchas otras ballenas. Históricamente Japón ha capturado diez individuos al año y hasta 2006 diez de ellos fueron capturados en Indonesia. Están protegidos prácticamente por todo el mundo y la caza comercial ha cesado.[1] Las criaturas que el cachalote come no son blanco de los pescadores.[1] Sin embargo, los operadores de pesca mediante líneas en el golfo de Alaska se han quejado del robo de pescado de sus líneas de pesca.[54]

Actualmente las principales amenazas que enfrentan estos cetáceos, son los enredones en las líneas de pesca y colisiones con barcos.[11] Otros peligros actuales incluyen la ingestión de desechos marinos, el ruido, y la contaminación química.[101] Para la UICN este cetáceo permanece como «vulnerable».[1] Las lista de los EE. UU. lo ubican como «en peligro de extinción».

Importancia cultural[editar]

Diente de cachalote con un grabado (Scrimshaw).

Los dientes de cachalote montados en cuerdas son un objeto cultural importante a través del pacífico. En Nueva Zelanda los maorís los conocían como «rei puta» y eran escasos debido a que no eran cazados activamente en la sociedad tradicional maorí.[102] El marfil y huesos eran tomados de ejemplares varados. En Fiyi los dientes eran conocidos como «tabua» y eran tradicionalmente dados como regalo para expiación o muestra de estimación (llamado «sevusevu»), y era importante en negociaciones entre jefes rivales.[103] Friedrich Ratzel en La Historia de la Humanidad reportó en 1896, que en Fiyi, los dientes de cachalote era el artículo más demandado como ornamento o valor. Estos se organizaban a menudo en collares.[104] Hoy la tabua permanece como un elemento importante en la vida de los Fiyianos. Los dientes eran originalmente raros en Fiyi y Tonga, la cual exportaba dientes, pero con la llegada de los europeos, los dientes inundaron el mercado y esta «moneda» colapsó. La sobreoferta permitió a su vez el desarrollo del arte europeo de confección en piezas de ballena (huesos y dientes) llamado en inglés «Scrimshaw».[105]

La ballena de la novela Moby-Dick de Herman Melville es un cachalote.[106] [107] Melville lo asoció con el Leviatán bíblico.[107] [108] La reputación de fiereza perpetuada por Melville, se basó en la habilidad de los cachalote para defenderse con eficacia de la cacería de los primeros balleneros, resultando ocasionalmente en la destrucción de los navíos.

Julio Verne en Veinte mil leguas de viaje submarino, los menciona (quizá incorrectamente) cazando ballenas de su misma especie. En la película de Disney Pinocho de 1940, «Monstro» la ballena es un cachalote mediano muy similar a Moby-Dick excepto que «Monstro» era más negro que blanco.

En 2006 la BBC emitió el programa de televisión titulado Ocean Odyssey (en América Latina Odisea en el Océano), en el cual se recrea la vida de un cachalote con ayuda de imágenes generadas por computador, desde su primera inmersión a los 2 años de edad, hasta su muerte a los 80 años varado en una playa.[109]

Cachalote en Kaikoura, Nueva Zelanda.

Avistamiento de cachalotes[editar]

Los cachalotes no son los cetáceos más fáciles de observar, debido al largo tiempo que pasan sumergidos y a su habilidad para atravesar grandes distancias bajo el agua. Sin embargo, debido a su apariencia distintiva y a su gran tamaño se han hecho muy populares. Los observadores a menudo usan hidrófonos para escuchar los chasquidos y así localizarlos antes que estos emerjan. Sitios populares para su observación se encuentran en Kaikoura ubicada en la Isla del Sur de Nueva Zelanda, donde la plataforma continental en tan angosta que las ballenas pueden ser observadas desde la costa, Andenes y Tromsø en la Noruega ártica y en las Islas Azores, donde pueden verse a lo largo del año.[43] [110] Dominica, se cree, es la única isla del Caribe con una población residente de hembras y crías durante todo el año.[111]

Referencias[editar]

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