Artiodactyla

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Artiodáctilos
Rango temporal: 55 Ma-0 Ma
Eoceno Inferior - Reciente
Giraffen.jpg
Giraffa camelopardalis
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Artiodactyla
Owen, 1848
Subórdenes

Los artiodáctilos (Artiodactyla, del griego άρτιος (ártios), "par" y δάκτυλος (dáktylos), "dedo") son un orden de mamíferos ungulados cuyas extremidades terminan en un número par de dedos de los cuales apoyan en el suelo por lo menos dos; los dedos más desarrollados son el tercero y el cuarto y, salvo los hipopotámidos, son los únicos que se apoyan en el suelo. Habitan en todos los continentes, excepto en la Antártida, aunque los que se encuentran en Australia han sido introducidos por el hombre.

Los artiodáctilos actuales (sin contar los taxones fósiles) incluyen alrededor de unas 235 especies repartidas en 10 familias[1] entre las que destacan los camellos, llamas, cerdos, hipopótamos, vacas, antílopes, ciervos, jirafas, cabras, etc.

Características[editar]

Dedos de un cerdo.
Dedos de un dromedario.

En los artiodáctilos, el eje de las patas pasa entre los dedos tercero y cuarto, que son similares y más largos que los dedos segundo y quinto, que casi siempre están reducidos o incluso atrofiados. El número de dedos en las especies actuales es par (2 ó 4), excepto en los tayasúidos, cuyas patas posteriores tienen solo tres dedos funcionales. Los dedos están cubiertos por pezuñas. En la mayoría de los casos, los metacarpianos y metatarsianos de los dedos largos se sueldan entre sí para formar un solo elemento, llamado caña. Los dedos segundo y quinto se reducen a delgadas estructuras óseas unidos a los anteriores o bien pueden desaparecer totalmente. Tanto el cúbito como el peroné están muy reducidos, mientras que el radio y la tibia adquieren gran desarrollo.[2]

Un carácter muy típico de numerosos artiodáctilos (cérvidos, antilocápridos, bóvidos y jiráfidos) es la presencia de cuernos situados de manera simétrica a los lados de la frente, cerca de las órbitas oculares; crecen sobre procesos de los huesos frontales y pueden estar recubiertos por piel (jirafas y ciervos) o por una vaina de queratina (antílopes, cabras, toros).

La dentición de los artiodáctilos está muy especializada; los incisivos superiores de las especies actuales se han atrofiado, los premolares no están molarizados y los molares presentan una eficiente superficie trituradora formada por crestas longitudinales; es resultado es similar al de los perisodáctilos (caballos) pero se ha conseguido por vías muy diferentes, en un caso evidente de convergencia evolutiva.

El estómago es complejo en todos los artiodáctilos. En los casos más simples, como en los cerdos e hipopótamos, existe una sola bolsa junto a la abertura del esófago; en el caso de los rumiantes hay cuatro cámaras: rumen, redecilla, omaso y abomaso. Se trata de una adaptación que les permite descomponer la celulosa presente en los vegetales gracias a la presencia de microorganismos simbiontes. El abomaso segrega poderosos ácidos, es como el estómago de cualquier otro mamífero.

Los artiodáctilos tienen un complejo sistema de glándulas olorosas en la cabeza, entre los dedos, en la región inguinal y, con menos frecuencia, alrededor del ano. Estas glándulas intervienen en la señalización del territorio y en su vida social y sexual, que es a menudo compleja.[3]

Historia evolutiva[editar]

El registro fósil de los artiodáctilos es antiguo, remontándose al menos hasta el Eoceno inferior. El grupo se diversificó mucho (36 familias) alcanzando un aspecto más o menos moderno en el Mioceno. La preponderancia de los artiodáctilos se correlaciona con el declive de los perisodáctilos, tal vez causada por la competencia con aquéllos.[1]

Filogenia[editar]

Fósiles encontrados recientemente en Pakistán y asignados a los géneros Pakicetus y Ambulocetus, han venido a confirmar que los cetáceos (ballenas, delfines) evolucionaron a partir de artiodáctilos, cuando éstos ya se habían diferenciado de sus antepasados mesoniquios. Las primeras pistas acerca de esta relación surgieron hacia 1990, por la comparación de moléculas y genes entre mamíferos actuales. Las pruebas de un parentesco específico con los hipopótamos no son concluyentes; en cualquier caso, los hipopótamos ofrecen una imagen aproximada de cómo debieron ser las primeras formas de los cetáceos. El cladograma siguiente muestra estas supuestas relaciones, lo que implicaría que los artiodáctilos no serían monofiléticos:[4]

Cetartiodactyla


Camelidae





Suidae



Tayassuidae




Cetancodonta

Cetacea



Hippopotamidae



Ruminantia

Tragulidae





Bovidae




Cervidae



Moschidae






Antilocapridae



Giraffidae









Taxonomía[editar]

La clasificación tradicional de los artiodáctilos es la siguiente:

Familias extintas[editar]

Cladograma mostrando la posición de Artiodactylamorpha.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Myers, P. 2001. Artiodactyla (On-line), Animal Diversity Web. Accessed December 18, 2008
  2. Salvat, M. (director). Enciclopedia Salvat de las Ciencias. Tomo 6, Animales Vertebrados. Ed. Salvat, Pamplona.
  3. Young, J. Z. 1977. La vida de los vertebrados. Editorial Omega, Barcelona, 660 pp. ISBN 84-282-0206-0
  4. Huffman, B. Dicover the Ungulates of the World - Order Cetartiodactyla (Consultado el 18 de diciembre de 2008)

Enlaces externos[editar]