Palacio de La Moneda

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Palacio de La Moneda
La Moneda vista desde Plaza de la Constitución.jpg
Frontis del Palacio de La Moneda desde la Plaza de la Constitución.
Nombre(s) anterior(es) Real Casa de Moneda de Chile
Información general
Uso(s) Sede de la presidencia de la República y de algunos ministerios de Estado.
Estilo Neoclásico italiano
Localización Bandera de Chile Santiago, Chile
Coordenadas 33°26′35″S 70°39′14″O / -33.443018, -70.65387Coordenadas: 33°26′35″S 70°39′14″O / -33.443018, -70.65387
Inicio 1784
Finalización 1805
Propietario Estado de Chile
Diseño y construcción
Arquitecto(s) Joaquín Toesca
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El Palacio de La Moneda, comúnmente conocido como La Moneda, es la sede del presidente de la República de Chile. También alberga el Ministerio del Interior y Seguridad Pública, la Secretaría General de la Presidencia, la Secretaría General de Gobierno y el Ministerio del Desarrollo Social.

Se ubica en la comuna de Santiago, entre las calles Moneda (norte), Morandé (este), la Alameda del Libertador Bernardo O'Higgins (sur) y Teatinos (oeste). Al norte se ubica la Plaza de la Constitución y al sur, la Plaza de la Ciudadanía.

Además, el presidente de Chile cuenta con el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en la ciudad de Viña del Mar, como lugar de descanso. También se conoce como tercera casa presidencial una mansión de la comuna de Machalí, en la Región del Libertador General Bernardo O'Higgins, cuyo nombre es La Casa 100.[1]

Historia[editar]

Vista de La Moneda en el Atlas de la Historia Física y Política de la República de Chile, de 1854.
Obra Tiempo de banderas del artista Ricardo Meza, ubicada en el muro de la escalera para acceder al segundo piso del Palacio de La Moneda. Retirada del lugar durante la administración Piñera, quien la reemplazó por un Estandarte Presidencial de corte clásico.[2]

El palacio fue originalmente proyectado para albergar la Casa de Moneda en la época colonial chilena. En vista que las autoridades locales de entonces, no contaban con los recursos para establecer una Casa de acuñación, así coma tampoco la Corona Española, el Rey Felipe V, por Real Cédula de 1° de octubre de 1743, decidió conceder a un particular la realización del proyecto, quien asumiría las eventuales pérdidas y ganancias. Fue así como la Real Casa de Moneda se estableció en un solar distinto del actual, y acuñó la primera moneda el 10 de septiembre de 1749, gracias al financiamiento de don Francisco García de Huidobro, I marqués de Casa Real.[3]

Posteriormente el Rey, Carlos III decidió que la Real Casa de Moneda de Santiago fuera administrada por funcionarios de la Corona. El Gobernador del Reino, en nombre del Rey, tomó posesión del establecimiento en 1772. En compensación, don Francisco García de Huidobro obtuvo el nombramiento de Tesorero Perpetuo de la Casa de Moneda. El establecimiento se trasladó al antiguo Colegio de Los Jesuitas, que estaba desocupado luego de su expulsión; pero pronto fue claro que se debía construir un local apropiado. Se hicieron planos para ello, que se enviaron para su aprobación al Virrey de Lima, quien los rechazó, y ordenó se hicieran nuevos.

Por esa época, el Obispo de Santiago, don Manuel de Alday, estaba trabajando en las obras de la nueva Catedral, solicitando a España colaboración para concluir la obra. Uno de los destinatarios de sus ruegos, fue el abate Pedro Toesca, ecónomo del Colegio Cardenalicio en Roma, quien hizo llegar la solicitud a su hermano Joaquín. Era éste uno de los arquitectos que desde Italia pasó a España, cuando Carlos III accedió al Trono, como ayudante de Francisco Sabatini, quien asumió numerosos proyectos, entre ellos la continuación del Palacio Real de Madrid. "Ayudante del gran taller madrileño de Sabatini, Toesca habría realizado allí su vocación de arquitecto, de no haberse empeñado el Obispo de Santiago de Chile en concluir su Catedral." [4]

Joaquín Toesca y Ricci, quien sería el autor del Palacio de la Moneda de Santiago, nació en Roma en 1752.[5]​ Se educó en Milán, Barcelona y en su ciudad natal, iniciándose en el estudio de la arquitectura con Francisco Sabatini, quien llegó a ser su maestro y amigo, como ya se ha señalado. Toesca llegó a Santiago a comienzos de 1780 y de inmediato se dedicó a las obras de la Catedral. Su excelente trabajo allí, llevó al Gobernador Agustín de Jáuregui, ya en junio de ese año, a pedirle que realizara un proyecto para la Real Casa de Moneda, que se ubicaría en un solar próximo al Río Mapocho, y al Puente de Cal y Canto. Toesca elaboró los planos y los presentó al Gobernador en 1782. Un juego de 13 planos fue enviado al Virrey de Lima para su aprobación, como era obligatorio en aquél tiempo. Mientras tanto, se iniciaron las obras de cimentación del edificio, pero a un metro de profundidad aguas subterráneas anegaron la obra, que fue paralizada, en enero de 1784 por el nuevo Gobernador Ambrosio Benavides. Toesca debió buscar un nuevo emplazamiento para la obra. De entre los varios propuestos, el preferido por el arquitecto fue el sitio del Colegio Carolino, que había pertenecido de los Jesuitas, conocido como "solar de los Teatinos", por la comunidad religiosa que allí residió. El rector del Colegio firmó a mediados de 1784 un acuerdo para el traspaso del sitio. [6]

En enero de 1786 comenzaron las obras y un año después llegaron los materiales: Cal de la hacienda Polpaico; arenas del río Maipo; piedras de la cantera colorada del Cerro San Cristóbal; madera de roble y ciprés de los bosques valdivianos; cerrajería y forja española de Vizcaya; y 20 variedades de ladrillos horneados en Santiago para la construcción de dinteles, esquinas, pisos, molduras y los sólidos muros de más de un metro de espesor. La rejería, sólida como para un castillo medieval y fundamental para proteger los caudales del Reino, fue minuciosamente dibujada por Toesca. [7]

Durante el gobierno de Ambrosio O'Higgins —quien consideraba que el edificio superaba en mucho la obra para la cual estaba destinada, pero que no por ello dejó de apoyar al arquitecto— Toesca encargó a España el resto de los materiales, los cuales fueron traídos en la fragata El África y llegaron al puerto de Valparaíso en marzo de 1792, el listado comprendió: 104 rejas para ventanas, 42 balcones, chapas y pestillos, 620 clavos de media vara, 5500 clavos de tercio, 18 000 de cuarto y 28 quintales de clavos medio tillado. Sus paredes se construyeron de ladrillos gruesos unidos con mortero de Cal y arena del río, dándoles más de 1 metro de espesor, para que el edificio soportara los terremotos de Santiago, ciudad altamente sísmica.[8]​ Dice el historiador don Francisco Antonio Encina, sobre Toesca: "Todas las obras que proyectó y ejecutó reunían, a la belleza y solidez consultadas en los planos, una esmerada ejecución, que les ha permitido desafiar el tiempo y las conmociones de la tierra" [9]

Toesca murió en el 11 de junio de 1799, a los 47 años de edad y no logró ver terminada la Real Casa de Moneda; en su reemplazo fue nombrado el ingeniero militar Agustín Cavallero, quien siguió las directrices de Toesca, y confeccionó los planos más antiguos que se conservan del edificio (de 1800), dado que los del propio Toesca han desaparecido. Luego que el Rey trasladara a Cavallero a Panamá, en 1802, "a cargo del inconcluso palacio quedaron Miguel María Atero e lgnacio de Andía Varela, chileno este último, discípulos ambos de Toesca y Cavallero. A partir de 1805 realizó obras en las terminaciones del edificio otro seguidor del italiano, el criollo Juan José de Goycolea, quien concluyó, entre otras cosas, la capilla y los pilones de piedra y cobre que se colocaron frente a la fachada principal, en la plazuela formada a instancias del Conde de la Quinta Alegre para dar perspectiva al Palacio, para lo que se adquirieron y demolieron las casas de la acera norte de la calle llamada desde entonces, de la Moneda Nueva". [10]​ Esta plazuela, que ocupaba aproximadamente un cuarto de su manzana, existió de 1805 a 1935, cuando sus construcciones fueron demolidas para dar paso a la actual Plaza de la Constitución.

Después de 25 años de obras, La Moneda fue oficialmente inaugurada en 1805 por el gobernador de la época, don Luis Muñoz de Guzmán, a pesar que parte del edificio quedó inconclusa por largos años. Desde 1798 dirigía el establecimiento, como Superintendente de la Casa de Moneda, don José Santiago Portales, quien usaba como habitación para sí y su familia de 23 hijos, el amplio departamento que le correspondía en el segundo piso del palacio. Durante la Reconquista, el Superintendente que había sido partidario de la Indpedencia, fue destituido y desterrado al archipiélago de Juan Fernández, y luego a Melipilla. Tras la vitoria de Chacabuco, el Director Supremo don Bernardo O'Higgins lo repuso en su cargo. Así, al Superintendente Portales le correspondió dirigir la acuñación de las primeras monedas del Chile independiente.

A partir de 1817 los Jefes de Estado de Chile (Directores Supremos, Presidentes y Vicepresidentes) heredaron el modesto y antiguo palacio de los Gobernadores, ubicado donde hoy está el Correo Central, en el costado norte de la Plaza de Armas. Este edificio, a pesar de sus continuas reparaciones era estrecho y pobre de construcción. Su mayor mérito venía dada por la larga tradición de tres siglos de ocupación por los gobernantes de Chile (desde Pedro de Valdivia hasta Manuel Bulnes Prieto), y por su ubicación en la propia plaza principal, entre la Catedral y el edificio de la Real Audiencia, donde estaba la capilla de los Gobernadores. [11]

En 1845 el presidente Manuel Bulnes Prieto, decidió que pasara a ser la sede del gobierno y la residencia de los Jefes de Estado. El traslado de las oficinas y de la residencia del Presidente, se hizo por parcialidades, a mediados de 1846. En el Palacio tendrían su sede el Ministerio del Interior, en la esquina noroeste de las calles Moneda y Teatinos; la residencia de los Presidentes fue instalada en la esquina noreste de las calles Moneda y Morandé. La acuñación de moneda siguió ocupando el sector del Palacio, con sus hornos, calderas y máquinas. El presidente Bulnes dio cuenta al Congreso del traslado, en estos términos:

“Conciudadanos del Senado y de la Cámara de Diputados: El palacio destinado para habitación de los Presidentes de la República se encuentra en tal estado de ruina que, según informes de peritos que lo han reconocido, no es posible ocupar alguno de sus departamentos interiores sin exponerse a un inminente peligro. Aunque esta circunstancia se ha hecho notar hace algún tiempo, refacciones continuas y siempre considerables han podido conservar en cierta manera el edificio; mas ahora no puede ya esperarse igual resultado sin una reedificación general, que demandaría un gasto incompatible con el estado actual de nuestras arcas y con las innumerables exigencias públicas que es preciso satisfacer. Atendida sin embargo la urgencia con que debe proveerse a este mal del conveniente remedio, he creído que el que más oportunamente podría adoptarse es la traslación del domicilio de los Presidentes a la Casa de Moneda. Pero no es este el único objeto que me propongo. El servicio publico exige imperiosamente que se dé más extensión y capacidad a las oficinas ministeriales y las que para la mejor expedición de los negocios deben hallarse contiguas. La inseguridad de los archivos colocados en su mayor parte en salas de los oficiales de secretaría y el más importante separado solamente de la cárcel pública por un débil tabique de madera, la imposibilidad de arreglarlo mientras carezcan del local correspondiente, la estrechez misma de las oficinas y su inmediación a las prisiones, no permitiendo a los empleados contraerse con la atención debida al desempeño de sus obligaciones, son males graves que conviene hacer cesar cuanto antes. Basta, en efecto, echar una mirada a los Ministerios para convencerse de esta verdad, cuya evidencia me exime de entrar en mayores detalles. El único medio de remover estos poderosos inconvenientes es, en mi concepto, trasladar también las expresadas oficinas a la Casa de Moneda, que, ocupada ahora en gran parte por un corto número de empleados, ofrece la capacidad, comodidad y demás circunstancias necesarias para este fin y para habitación del Jefe del Estado. Uno y otro objeto pueden conseguirse con ventaja publica y economía del Erario”. [12]

El costo de las reformas superó los 44.000 pesos de entonces, y muchos la calificaron de un derroche. El escándalo fue mayor cuando el Gobierno solicitó otros $20.000 para adquirir en Francia el mobiliario para vestir el Palacio. Ello da cuenta de la mentalidad espartana que informaba la época. [13]

La Moneda fue afectada en mayor o menor medida por los terremotos de 1822 y de 1850, luego de los cuales recibió adecuadas reparaciones. En 1855, durante el mandato de don Manuel Montt, el ala donde residían los Presidentes sufrió un incendio. En este época se construyó el edificio que ocuparía luego el Ministerio de Guerra y Marina, al cual se le construyó una portada con pilastras, enfrentando a La Moneda. En 1856 se plantaron en la plazuela, los primeros plátanos orientales que conoció Santiago. En 1858 le fue retirado al Palacio el recubrimiento de cal (encalado), el cual fue sustituido por fino estuco de yeso, que se pintó al óleo, en las fachadas de Moneda, Teatinos y Morandé. Durante el siglo XIX, sólo los Presidentes Manuel Bulnes (en su segundo mandato, de 1846 a 1851), Manuel Montt (1851-1861), Francisco Antonio Pinto (1876-1881) y José Manuel Balmaceda (1886-1891) vivieron efectivamente en La Moneda.

Durante su mandato, el presidente Balmaceda "hizo refaccionar completamente La Moneda, que fue ampliada en sus recintos principales, dotada del confort y los adelantos de la época y redecorada con cierto lujo en los sectores de recepción oficial. En ese periodo debió techarse con estructura metálica el patio de la Presidencia y hacerse la elegante decoración del Salón Rojo, sobre la primitiva capilla del Palacio, que en un ambiente de espejos y estucos blanco y oro realzó los muebles franceses", adquiridos en la época de Bulnes. [14]​ En la conocida obra del pintor Fray Pedro Subercaseaux, llamada "el Consejo de Ministros del 7 de enero de 1891", se puede apreciar el aspecto que tenía por entonces el Salón Rojo. Detrás del presidente, se ve un cuadro, con el Acta de la Independencia, destruida durante el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

El siguiente presidente que residió en La Moneda, como lo había hecho en su juventud al ser hijo del presidente Manuel Montt, fue don Pedro Montt, entre 1906 y 1910, falleciendo en el cargo un año antes de cumplir su período. El siguiente presidente, don Ramón Barros Luco (1910-1915), no vivió en el Palacio, pero propuso un ambicioso proyecto para remodelar La Moneda, en el estilo propio de la época (1913), a cargo del arquitecto Emilio Doyère, el cual no llegó a realizarse. Los mandatarios Arturo Alessandri Palma (1920-1925 y 1932-1938), Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931 y 1952-1958), Pedro Aguirre Cerda (1938-1941) y Gabriel González Videla (1946-1952) habitaron el departamento presidencial en La Moneda. El presidente Ibáñez, en su segundo mandato, fue el último Jefe de Estado que habitó La Moneda, hasta hoy. Así por ejemplo, don Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1962), llegaba habitualmente caminando al Palacio, desde su departamento en la Plaza de Armas ;[15]​ y don Eduardo Frei Montalva (1964-1970), lo hacía conduciendo su propio automóvil, desde su casa en la calle Hindenburg.

El edificio construido por Toesca y sus continuadores, no tenía fachada por el lado sur, hacia la Alameda, y en el actual Patio de los Naranjos se encontraban los talleres de acuñación de monedas, los cuales fueron trasladados del Palacio, en 1929. En 1930 se construyó la fachada sur del edificio, que se emplaza mirando a la Alameda, al igual que las plazas del norte y el sur del Palacio. El diseño de esta ampliación fue obra del arquitecto chileno Josué Smith Del Solar; que, a diferencia del proyecto de Doyère, respetó el diseño original de Toesca.

Durante el gobierno de Gabriel González Videla, él y su esposa Rosa Markmann decoraron el Palacio con finos y antiguos muebles que habían traído de Europa, así como valiosas piezas de arte. Desde entonces que La Moneda alberga verdaderos tesoros dentro de sus paredes.

Tradicionalmente, el edificio permaneció abierto para el tránsito peatonal. Tras el asesinato del general René Schneider en 1970 esta tradición se suspendió por motivos de seguridad, y sólo el año 2000 fue reabierta al público general.

Bombardeo de La Moneda durante el Golpe de Estado.

Durante el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en que fue derrocado el presidente Salvador Allende, el edificio fue bombardeado por cañones del Ejército de Chile y por los cohetes Sura 3 de dos aviones Hawker Hunter, de fabricación británica, de la Fuerza Aérea de Chile, quedando parcialmente destruido.

La fachada norte, así como el pabellón entre los Patios de Los Cañones y de Los Naranjos, fueron los lugares más afectados por los cohetes y por el fuego el cual se extendió de la esquina de las calles Moneda y Teatinos hasta unos veinticinco metros al sur, cerca de la Plaza de la Libertad, hoy Plaza de la Ciudadanía. Este ataque significó al mismo tiempo la pérdida de invaluables tesoros que se acumularon durante años de gobiernos. Entre los bienes perdidos se encuentran el Acta de Independencia de Chile de 1818 y la original piocha de O'Higgins.

Vista del Barrio Cívico desde la Plaza de la Constitución.

Durante el proceso de reconstrucción y restauración que siguió al bombardeo e incendio se extendió hasta fines de 1980. Entonces se trasladaron varias oficinas, se modificó su distribución y se demolieron ciertas dependencias, con el fin de devolver el Palacio a la estampa original que tenía. Sin embargo ciertos símbolos que tenía La Moneda desaparecieron. La tradicional puerta por calle Morandé 80 fue clausurada y el antiguo Salón Independencia, lugar donde Allende murió (distinto al salón del mismo nombre que hoy posee el Palacio, el antiguo se hallaba en las actuales dependencias del Ministerio del Interior), fue suprimido y cerrado por un muro de hormigón. Los faroles de las entradas laterales este y oeste, al igual que los de los portones norte y sur junto con sus escalinatas también fueron suprimidos, como se puede comprobar con las fotos de La Moneda, al tiempo que el General Augusto Pinochet iniciaba su período presidencial bajo la Constitución de 1980, el 11 de marzo de 1981. Durante el proceso de reconstrucción de La Moneda, la sede de gobierno fue el Edificio Diego Portales.

Es del caso señalar que durante este proceso de restauración se reforzaron los cimientos aplicando técnicas modernas. La Plaza de la Constitución, que por muchos años fue una playa de estacionamientos, fue renovada agregando áreas verdes y dos piletas de agua. Así, la plaza cumple funciones ceremoniales para recibir visitas ilustres, y realizar el vistoso cambio de guardia, de los Carabineros que custodian el Palacio. Debajo de esta plaza se construyeron estacionamientos y dependencias para el personal de La Moneda y se realizaron numerosas obras, que actualizaron el edificio haciéndolo moderno en su funcionamiento y dándole seguridad a sus funcionarios, en cosas tan sencillas como un sistema eléctrico y de gas modernos.

Estatua de Arturo Alessandri frente a la fachada sur del Palacio de La Moneda.

Tras el regreso a la democracia, durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz Tagle, se pintó el edificio de color (blanco invierno). Si bien se señaló que era su color original, algunos estudiosos expresaron que ello no corresponde a la realidad, debido a que por los materiales de su revestimiento, arenilla con cal y otros elementos, no era posible. En todo caso, el revestimiento con el paso del tiempo y el esmog estaba ennegrecido, por lo cual la nueva coloración, efectuada con modernos materiales de alta calidad representa un avance, desde el punto de vista estético, al darle al Palacio uno tono y elegancia que realza lo magnífico del edificio en un entorno gris. Desde el punto de vista patrimonial, también es un avance, ya que el nuevo revestimiento protege las paredes de la humedad y otros fenómenos climáticos, además de ser resistente al esmog y fácil de limpiar.

El presidente Ricardo Lagos Escobar reabrió el tránsito peatonal por el interior de La Moneda, y reabrió la entrada por la calle Morandé 80, al conmemorarse treinta años del golpe de estado, en 2003. Tradicionalmente, por dicha entrada los presidentes podía ingresar al Palacio sin necesidad de hacerlo por la puerta principal norte, en la calle Moneda y recibir los honores de la Guardia de Palacio de Carabineros de Chile. También era por donde salían en forma simbólica, después de terminar su mandato presidencial.

La presidenta Michelle Bachelet dispuso la restauración del salón donde falleciera el presidente Allende, incluyendo el mobiliario original y dos cuadros del pintor Aldo Bahamonde, el primero retrata al presidente saludando desde el balcón, y el segundo muestra el mismo balcón con su barandal destruido y con el borde con impactos de proyectil, producto del bombardeo, el día del Golpe. Esta dependencia fue inaugurada el 11 de septiembre de 2008, sin embargo, se critica por expertos el hecho de haber revestido varios muros interiores con paneles de trupán, material que no sería digno del nivel del edificio.[n 1]​ Hoy este salón forma parte de las dependencias del Ministerio del Interior

Durante el terremoto de Chile de 2010, La Moneda sufrió daños menores, como desprendimiento de frisos en patios interiores y grietas en algunos muros, y algo más graves, como agrietamientos completos en el salón Prat, ubicado entre el Frontis delantero y el Patio de los Cañones, dejando a éste completamente inhabilitado, hasta que se repare, trámite complicado, debido a que la Sede de Gobierno es Monumento Nacional y se debe cumplir con una serie de exigencias para su intervención.

Arquitectura[editar]

Frontis Palacio Presidencial La Moneda.
Escudo de Chile forjado en el pórtico de entrada del Palacio. La inscripción reza: «ESTA CASA FUE CONSTRUIDA POR EL ARQTO TOESCA EN 1786 1805 / RESTAURADA 1929 1935 1973 1981».
Patio de los Cañones.

El Palacio de La Moneda es la única edificación de estilo Barroco [cita requerida]. Con la restauración del Palacio después del Golpe de Estado, recuperó gran parte de su estructura original. En el lugar que hoy ocupa el llamado Patio de los Naranjos se habían levantado construcciones irregulares totalmente ajenas a su estructura original. Estas estructuras fueron demolidas en su reconstrucción.

El Palacio cuenta con su fachada principal por la calle Moneda, con vista a la Plaza de la Constitución, bajo la cual se construyeron estacionamientos y oficinas para distintas dependencias de la presidencia y los ministerios que ahí se encuentran. Este lugar es popularmente llamado «el Búnker».

Detrás de esta fachada se encuentran tres pequeños patios, uno de los cuales se encuentra techado. El principal de éstos y que sirve de zaguán de entrada es llamado Patio de los Cañones, puesto que ahí se encuentran dos antiguos cañones coloniales. Siguiendo a sus dependencias interiores, con dirección a la Alameda, se encuentra el renovado Patio de los Naranjos, que fueron plantados a comienzos de la década de 1980. Es en este lugar donde se llevan a cabo las grandes ceremonias de la presidencia, como las cenas en honor a visitantes distinguidos, discursos y ceremonias de distintas naturaleza. Cuenta con una pequeña exposición de esculturas, entre la que destaca la obra de Roberto Matta llamada Tolomirotodomiro, que formó parte del pabellón chileno en la Exposición Universal de Sevilla de 1992.

Durante el gobierno del presidente Ricardo Lagos se empezó a trabajar en la unión del Paseo Bulnes con la nueva Plaza de la Ciudadanía. Bajo esta última se encuentra un gran espacio cultural llamado Centro Cultural Palacio de La Moneda, inaugurada en enero del año 2006.

Dependencias[editar]

Salón de Acceso[editar]

El Salón de Acceso antecede el sector del Gabinete Presidencial. Hacia el poniente le siguen, paralelos a calle Moneda, los salones Independencia, Toesca y del Consejo, y hacia el interior, los salones Carrera, de Edecanes, de Audiencias y salas privadas del Jefe de Estado. Todo el sector correspondía antiguamente a la residencia del Contador Mayor de la Real Casa.

El Salón de Acceso es parte del recorrido habitual del presidente de la República en su ingreso a La Moneda los lunes y es también el lugar por donde se despide a las Visitas Oficiales y de Estado. En este lugar se inicia un recorrido que cruza el eje de las tres salas posteriores, a la usanza de los palacios.

Su mobiliario y elementos decorativos son propios de los siglos XVII y XVIII, destacando una tapicería flamenca del 1600 basada en un cartón de Rubens, cuyo tema es una alegoría de la guerra y la paz. Bajo ella, se ubica un arcón colonial chileno, el que tiene en su chapa el anagrama de Santiago, una S coronada con la 0. Éste constituye la marca de la Casa de Moneda de Chile, la que hasta hoy sigue utilizándose como distintivo de las medallas, monedas o grabados que realizan sus talleres.

También se encuentra en esta antesala un armario policromado que se vincula a la independencia nacional, uno de los pocos ejemplos que se conservan del mobiliario colonial chileno, que perteneció a José Antonio de Rojas, Mayorazgo de Polpaico y uno de los precursores del movimiento patriota de 1810, en cuya casa se reunieron los más destacados pensadores e ideólogos de nuestra independencia.

Otro elemento decorativo presente en uno de los muros de este salón es un retrato de Felipe V de España, primer monarca de la dinastía francesa Borbón. Durante su reinado se fundó la Casa de Moneda de Chile y su efigie fue reproducida en la primera onza de oro acuñada en el país, en 1749.

Salón Independencia[editar]

Este salón está a continuación al de Acceso y debe su nombre al lienzo del pintor nacional Pedro Subercaseaux, que representa la Proclamación y Jura de la Independencia y que destaca en uno de sus muros. El mismo tema está tratado por Cosme San Martín, pintor chileno del siglo XIX, en un boceto que muestra el Juramento de la Bandera con el frontis de la Catedral de Santiago como fondo.

En este espacio se encuentran los balcones más emblemáticos del Palacio de La Moneda. En ellos se pregonaban, durante el siglo XVIII y principios del XIX, las noticias más importantes provenientes de los Virreinatos vecinos. Desde estos balcones se dieron a conocer asimismo las novedades durante la guerra de 1879, que eran escuchadas por el pueblo congregado en la plaza, y los hechos del 21 de mayo en Iquique, donde un grupo de marinos chilenos comandados por el capitán Arturo Prat Chacón perdieron su vida en forma heroica en un desigual combate contra los peruanos.

Antiguamente era tradicional que los presidentes de la República se asomaban a los balcones del Palacio de la Moneda para saludar o dirigirse a la multitud con algún discurso, como ocurrió con el que dio el presidente Allende con posterioridad al tanquetazo del 29 de junio de 1973, ese fue el último discurso de un presidente democráticamente elegido. Posteriormente durante el gobierno militar el General Augusto Pinochet se dirigió varias veces a la multitud mediante discursos siendo recordados el del 11 de marzo de 1981, cuando se reinauguró el Palacio de la Moneda tras la restauración postbombardeo de 1973, en una solemne ceremonia donde Pinochet promulgó el nuevo texto constitucional, aprobado el 11 de septiembre de 1980 y juró como presidente constitucional. Otro discurso del General Pinochet ocurrió cuando fue designado por la Junta Militar como candidato único para el Plebiscito de 1988.

Tras el retorno a la democracia los cuatro primeros presidentes democráticamente elegidos abandonaron la costumbre de dirigir un discurso desde los balcones de La Moneda, para marcar una diferencia con el régimen del General Pinochet ocupándolos solamente para saludar como ocurrió con selecciones y clubes de fútbol y al tenista Marcelo Chino Ríos cuando este alcanzó el número 1 del mundo.

El presidente Sebastián Piñera al asumir su gobierno el 11 de marzo de 2010 volvió a la tradición repúblicana de dirigir un discurso desde los balcones del Palacio de la Moneda.

Algunas figuras destacadas del quehacer nacional, entre ellas, el Papa Juan Pablo II, durante su recordada visita a Chile en 1987, el tenista Marcelo Ríos, cuando alcanzó el Nº 1 del mundo en 1998, sus colegas Fernando González y Nicolás Massú luego de obtener medallas de oro y plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y la Selección chilena de fútbol que participó en el Mundial de Sudáfrica 2010, se asomaron breves instantes al balcón para saludar al público apostado en la plaza.

En el interior del Salón Independencia destaca además el retrato de Francisco García-Huidobro, que recuerda la fundación de la Casa de Moneda de Chile en 1747. Español avecindado en Santiago, García Huidobro obtuvo de Felipe V la concesión de acuñar monedas en el país. Su familia conservó este privilegio hasta que en 1770, Carlos III incorporó a la Corona los servicios de la Casa de Moneda chilena.

Otras obras destacadas en este espacio son el Paisaje Cordillerano de Antonio Smith, óleo perteneciente a don Juan Salinas y actualmente en comodato a la Presidencia de la República, y el Paisaje de Alfredo Araya, perteneciente a la colección del Banco Central de Chile.

Salón Toesca[editar]

El Salón del Consejo de Ministros finaliza el recorrido de los salones del ala norte, paralelos a calle Moneda. En él se realizan periódicamente los consejos de gabinete del presidente de la República y otras sesiones de trabajo del jefe de Estado, además de reuniones bilaterales entre equipos chilenos y sus homólogos durante las visitas de mandatarios extranjeros.

Pintado color verde petróleo, su principal elemento decorativo es una hermosa tapicería flamenca del siglo XVII, que simboliza un pasaje del libro bíblico de Ester. Adquirida en Europa a mediados del siglo pasado, fue exhibida en la célebre Exposición del Coloniaje de 1873. Las lámparas son de cobre y fueron fabricadas por el anticuario chileno Séller siguiendo un modelo holandés.

Enfrentando la tapicería se exhibe una urna de acrílico transparente de un 1.48 metros de alto y 1.60 metros de ancho. Ésta contiene una Manta de Cacique del siglo XIX, que representa la artesanía tradicional del pueblo mapuche.

Salón Carrera (Salón Amarillo)[editar]

Salón Carrera del Palacio de La Moneda.

Ubicado en el segundo piso del ala norte de La Moneda, en paralelo al Salón Toesca, este espacio es utilizado actualmente como antesala para quienes son recibidos en audiencia por el Jefe de Estado.

Su nombre se debe a los retratos de José Miguel Carrera y su hermana Javiera, autora de la primera bandera nacional de tres bandas -azul, blanca y amarilla-, que destacan en sus muros. El primero es una copia hecha por José Manuel Núñez del original de Mandiola (1820-1900), mientras que el de doña Javiera Carrera es atribuido al pintor chileno Cosme San Martín.

También en este lugar se encuentra la acuarela sobre tela La Batalla de Ayacucho (1832) del pintor Carlos Wood Taylor. Pieza notable y única de la iconografía histórica americana, representa el campo de batalla y el desplazamiento de las tropas de Ayacucho.

Tapizados sus muros con seda amarilla, el estilo y color de este salón son la herencia de las antiguas cortinas de seda y grecas azules del salón del presidente Federico Errázuriz Zañartu.

El mobiliario es de estilo Imperio. Destacan dos sofás de época 1820, en cuyos brazos están dibujados el escudo y bandera de Chile pintados en oro, se supone pertenecieron a los Carrera. Lo complementan seis sillones tapizados en seda amarilla y blanca de jacarandá con marquetería, firmados por Jacob, el más importante mueblista francés del período imperial, autor del mobiliario de muchos de los palacios y residencias de Napoleón Bonaparte y su corte.

La mesa central, con marquetería inglesa de mediados de 1850, perteneció al Vicealmirante Patricio Lynch. La alfombra, de la Real Fábrica de Tapices de Madrid, reproduce un modelo de 1810.

Sala de Edecanes[editar]

Paralela al salón Independencia, la sala de edecanes sigue a continuación del salón Carrera y es contigua a la oficina de la secretaría privada del presidente.

Es un espacio funcional para el trabajo de los Edecanes del Mandatario, quienes tienen como misión principal acompañarle y asistirle en todas sus actividades oficiales y representarle en los eventos protocolarios que específicamente les encomiende. Los Edecanes son designados por el presidente de la República a propuesta de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y del General Director de Carabineros.

Destacan en el salón una antigua lámpara de bronce de estilo Imperio y dos retratos: el primero, óleo sobre tela de B. Janson, representa a Manuel Antonio Tocornal Grez, de 65 cm. de alto y 53 de ancho, pertenece a la colección del Museo Histórico Nacional y se encuentra en La Moneda desde 1990. El segundo, de Rafael Sotomayor García, representa a Rafael Sotomayor Baeza, ministro de Guerra del presidente Aníbal Pinto, quien falleció en campaña durante la Guerra del Pacífico, y fue donada a la Presidencia por su autor en 1982.

En este Salón se encuentra finalmente un retrato de Bernardo O’Higgins, realizado por el artista chileno Miguel Venegas Cifuentes (1907-1979) y perteneciente a la colección de la Presidencia de la República de Chile.

Galería de los Presidentes[editar]

La llamada Galería de los Presidentes se ubicaba antiguamente alrededor del patio lateral de la Presidencia, en el ala nororiente del Palacio. En la última restauración pasó a ocupar un amplio espacio habilitado en torno al patio lateral poniente, y un tramo de ésta es parte del recorrido protocolar que deben seguir los Jefes de Estado extranjeros durante las Visitas de Estado y Oficiales.

En este tradicional punto de La Moneda se exhibe retratos, bustos en mármol y bronce de muchos de los Mandatarios de nuestra historia republicana.

Los siguientes retratos de Jefes de Estado son patrimonio de La Moneda: Ramón Freire Serrano (1823–1826 y 1827), Manuel Bulnes Prieto, presidente que hizo de La Moneda su residencia y sede de Gobierno (1841–1851); José Joaquín Pérez Mascayano (1861–1871), Federico Errázuriz Zañartu (1871–1876), Domingo Santa María González (1881–1886), José Manuel Balmaceda Femández (1886–1891), Federico Errázuriz Echaurren (1896–1901), Ramón Barros Luco (1910–1915), Arturo Alessandri Palma (1920–1925 y 1932–1938), Juan Antonio Ríos (1942–1946) y Gabriel González Videla (1946–1952).

Asimismo, los bustos de los presidentes José Manuel Balmaceda (1886–1891), Carlos Ibáñez del Campo (1927–1931 y 1952–1958), Pedro Aguirre Cerda (1938–1941), Gabriel González Videla (1946–1952), Jorge Alessandri Rodríguez (1958–1964), Eduardo Frei Montalva (1964–1970), Salvador Allende Gossens (1970–1973), Patricio Aylwin Azócar (1990-1994) y Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000) completan este iluminado espacio.

Salón Azul[editar]

Salón Azul del Palacio de La Moneda.

El Salón Azul es el lugar donde ocurren las grandes reuniones privadas de la Presidencia de la República. Es paso obligado dentro del estricto protocolo que rige a las visitas de Estado que llegan al país, y el espacio donde el Mandatario se reúne a puertas cerradas a conversar e intercambiar opiniones con líderes, autoridades y personajes destacados del quehacer nacional e internacional.

Una particular lámpara española de plomo dorada al fuego de 36 luces, alumbra este trascendente espacio de La Moneda. En la mesa presidencial instalada en una de las esquinas del Salón –un mueble francés de estilo Regencia, con marquetería y bronce– periódicamente el Mandatario de turno analiza, estudia y firma diversos documentos, como proyectos de leyes o decretos.

En la pared de detrás de esta mesa se encuentran dos de los cuadros más significativos del Palacio: los retratos de Bernardo O’Higgins y Andrés Bello. El primero es del célebre pintor José Gil de Castro (1785–1841), el Mulato Gil, precursor de la pintura chilena. Se piensa que este retrato fue el único donde el General Director Supremo posó directamente ante el artista. El de Andrés Bello es copia del original que se encuentra en la Universidad de Chile, del pintor Monvoisin.

Otra obra llena de significado dentro del Salón Azul es la monumental tela del fallecido maestro chileno Roberto Matta, Espejo de Cronos (1981), obra de 3.90 metros de alto y 4.87 metros de ancho, perteneciente a la colección del BancoEstado. Se incorporó al Salón Azul desde la administración de Ricardo Lagos. Anteriormente, en el lugar hubo un gobelino con el Escudo Nacional durante la dictadura de Augusto Pinochet, que servía de marco al sillón presidencial. En 1990, se ubicó en el lugar un gobelino con escenas barrocas, que se encontraba en el depósito de obras de arte de la Presidencia, en reemplazo del anterior.

El resto del mobiliario y los elementos decorativos son propios de los siglos XVII y XVIII, casi en su totalidad de estilo imperio, destacándose cuatro muebles escritorios y dos consolas de la época fernandina con mármoles y bronces.

Las otras pinturas del salón se deben a autores nacionales. De Álvaro Casanova Zenteno (1857-1939), La Escuadra Nacional de 1892 (1894), obra que obtuvo la Segunda Medalla en el salón Nacional de la Pintura de 1894; de Pedro Lira (1845–1912) Paisaje cordillerano; de Thomas Somerscales (1842–1927), La Captura de la Fragata María lsabel por los Patriotas, frente a las fortificaciones de Talcahuano; y de Pablo Burchard Calle de Quintero, óleo sobre tela perteneciente a la colección del Banco Central de Chile.

En la administración de Sebastán Piñera, el salón cambio su azul característico por el blanco manteniendo hasta la actualidad.

Salón Rojo[editar]

Salón Rojo del Palacio de La Moneda.

Este espacio es la antesala del comedor privado del Jefe de Estado. Es en este lugar donde los invitados a un almuerzo o cena con el Mandatario en ejercicio, esperan a su anfitrión. También es común que aquí se lleven a cabo pequeñas ceremonias protocolarias, tales como el intercambio de regalos entre delegaciones, con ocasión de Visitas Oficiales o de Estado.

Completamente pintado de rojo, en el Salón se ubica un gran retrato de Santiago Solar Rosales y su hija Clorinda del Solar, del pintor francés Raymond Monvoisin, y otro de José Joaquín Pérez Mascayano y su esposa, Tránsito Flores, de Rafael Correa Muñoz. Esta última constituye una verdadera obra costumbrista, que muestra el interior de un elegante salón de la segunda mitad del siglo XIX, probablemente, uno del mismo Palacio de La Moneda.

Junto a ellos, Salida de Luna, de Óscar Saint–Marie, óleo sobre madera perteneciente a la colección del Museo O’Higginiano de Talca, y Paisaje con Animales, de Alberto Valenzuela Llanos, de propiedad de la Presidencia de la República.

Otros elementos decorativos presentes en el Salón Rojo son dos espejos de origen francés que reflejan y otorgan amplitud al lugar, y dos jarrones de porcelana francesa de Sèvres. La alfombra estilo Boccara y la lámpara de estilo Montgolfier, son tal vez los dos objetos decorativos de mayor valor en este Salón.

Comedor Presidencial[editar]

El comedor privado de la Presidencia de la República es contiguo al Salón Rojo. Puede recibir a un máximo de 26 comensales, por lo que está reservado para reuniones, almuerzos y cenas reducidas.

Curiosamente, no todos los elementos arquitectónicos en esta sala formaron parte del proyecto original de La Moneda. Por ejemplo, la chimenea de mármol blanco —la única del Palacio— proviene de la casa del presidente Manuel Bulnes, demolida en 1970.

Los muebles en su mayoría son de caoba de principios del siglo XIX. La mesa de extensión fue realizada en Inglaterra para la familia del presidente Federico Errázuriz Zañartu y sus sillas son francesas estilo Imperio, atribuidas al mueblista Jacob. Los arrimos tallados se realizaron en Copiapó para el comedor de la familia Gallo Goyenechea, célebres mineros y políticos de 1850.

En sus muros destacan las obras Valle de Aconcagua, del pintor chileno Pedro Lira Rencoret; Naturaleza Muerta, de la pintora chilena de fines del siglo pasado Luisa Scofield; Olivos del Principal, de Enrique Swinburn, y La Caza, óleo sobre tela de autor anónimo perteneciente a la Escuela Europea del siglo XVIII.

Salón Montt-Varas[editar]

Dos enormes retratos que recuerdan a dos personajes de la historia del Chile republicano del siglo XIX se enfrentan, en sentido oriente–poniente, en uno de los principales salones protocolares del Palacio de Gobierno: los del presidente Manuel Montt Torres (1851-1861) y su ministro del Interior, Antonio Varas de la Barra.

Ambos le dan el nombre a este Salón, donde tradicionalmente se han efectuado las principales ceremonias de Estado, como firmas o promulgación de Leyes de la República y juramentos de los Gabinetes que han acompañado a los diversos Mandatarios. En el caso de las promulgaciones, en algunas ocasiones, dicho Salón no es ocupado para la Ceremonia, debido a que se hace si el clima lo permite, en el Patio de las Camelias o el Patio de los Naranjos y en algunas ocasiones fuera de Palacio.

También es habitual que en este espacio se realice la recepción de cartas credenciales de los Embajadores extranjeros acreditados en Chile, además de almuerzos y cenas Oficiales y de Estado.

Los dos cuadros que adornan este espacio pertenecen al pintor romano Bartolomé Pagan, y fueron encargados por el Gobierno de Chile a fines del siglo XIX. Asimismo, destaca la gran lámpara de bronce y cristal de origen español del XIX, y el parqué de eucaliptos de dos colores.

En el Salón se observa además la obra Hijo Pródigo, un tapiz flamenco del siglo XVI, hecho en Bruselas, que forma parte de una colección basada en las parábolas de los Evangelios.

Salón Pedro de Valdivia[editar]

Contiguo al Salón Montt y Varas, ocupa la sala que en el edificio original tuvo el despacho del Superintendente de la Real Casa de Moneda. Su nombre recuerda la denominación que tuvo Chile durante la Colonia. Actualmente, el salón es utilizado como un espacio de espera para los invitados a las ceremonias que se realizan el Salón Montt y Varas, y también para cócteles y recepciones oficiales.

El más importante elemento de la sala es el gran óleo sobre tela que representa al conquistador de Chile, capitán Pedro de Valdivia, encargado al pintor español Ignacio Zuloaga por la colectividad española residente en Chile al cumplirse el cuarto centenario de la fundación de Santiago.

Cuando el artista español inició su obra, se dio cuenta que no existían registros gráficos que confirmaran fehacientemente la fisonomía real de Pedro de Valdivia, por lo que se basó en suposiciones y una idea personal para retratarlo. Es por esta razón que en el costado izquierdo del lienzo, de 3 metros de alto y 2,17 metros de ancho, se puede leer una nota que dice: «Creo que así fue Pedro de Valdivia».

También se encuentra en este salón el retrato de García Hurtado de Mendoza, gobernador de la Capitanía General desde 1557 hasta 1561. Su imagen es una recreación romántica pintada por el artista Alejandro Cicarelli (1810-1874), italiano contratado durante el Gobierno del presidente Bulnes para fundar la Academia de Pintura en 1849.

Destaca asimismo la lámpara central, íntegra de cristal, realizada en las fábricas de Baccarat hacia 1830. Fue propiedad de Francisco Echaurren García-Huidobro, intendente de Valparaíso, durante el Gobierno del presidente Errázuriz Zañartu.

Los muros del salón son blancos y el piso de mármol de Carrara blanco y negro. Aunque originalmente La Moneda no tuvo mármol, éste se colocó en la última restauración de los años 80 para remarcar el carácter palaciego del edificio, tomando como modelo el diseño empleado en palacios españoles e italianos de la época.

Los muebles y otros elementos de decoración son de estilo Imperio, característico del período de 1800 a 1820, cuando concluyeron las obras de este Palacio. Dos cómodas francesas, de caoba y bronce, están decoradas en su frente con cuernos de la abundancia. Se atribuyen al mueblista Jacob Desmalter y son similares a un amoblado que éste realizó para el palacio de Fontainebleau.

Los espejos, dos con marcos de caoba y dos dorados, son los llamados troumeau de la época Imperio, caracterizados por tener pinturas o grabados en su parte superior.

Salón O'Higgins[editar]

Antigua sala de libranza, recibo y despacho de la Real Casa de Moneda, se comunica directamente al Patio de Honor a través de una amplia portada. Su nombre recuerda al general Bernardo O'Higgins, Director Supremo desde 1817 a 1823.

En él se realizan numerosas recepciones oficiales, especialmente la de presentación de credenciales de diplomáticos acreditados ante nuestro Gobierno.

Recuerdan también a O'Higgins dos columnas de madera talladas y doradas, que enmarcaron primitivamente el dosel Directorial en el antiguo Palacio de Gobierno de la Plaza de Armas. Formaron parte del primer mobiliario de La Moneda en 1846, y su imagen fue reproducida en el retrato oficial que Monvoisin hizo al presidente Manuel Bulnes y en el célebre cuadro del Consejo de Ministros del presidente Balmaceda pintado por Subercaseaux. Por más de medio siglo enmarcaron la declaración de la independencia nacional.

En este salón se encuentra uno de los mejores cuadros del Palacio, La Batalla de Maipú del pintor bávaro Juan Mauricio Rugendas. Arrimos y espejos son españoles. Dos de éstos, con policromía azul, son neoclásicos; los otros, dorados y tallados, son del siglo XVIII. Bajo ellos, dos arrimos dorados con cubierta de mármol blanco, época Fernando VII, hacia 1820, representan emplumadas cabezas de indios, probablemente alusivos a las colonias americanas. Una mesa similar a estos muebles se encuentra en el Palacio Real de Aranjuez.

Salón Prat[editar]

La presidenta Michelle Bachelet inauguró el 30 de diciembre de 2009 en el Palacio de La Moneda la profunda remodelación del Salón Prat en el contexto de un plan de homenaje a los grandes chilenos de la historia. Bachelet estuvo acompañada por la recién nombrada ministra secretaria general de Gobierno, Pilar Armanet, y el ministro de Defensa Francisco Vidal

En la ceremonia también estuvo presente el comandante en jefe de la Armada, almirante Edmundo González, quien afirmó que la decisión de incorporar este salón es «un acto mayor de lealtad y justicia» para el prócer. El Salón Arturo Prat se ubica en el tercer piso del Palacio de La Moneda, fue diseñado en el estilo del resto de las dependencias del edificio, con tres salones conectados, una sala de espera, otra de reuniones y un comedor. El objetivo de este nuevo salón es recibir turistas para honrar la historia chilena y sus personajes y próceres; y también convertirse en una importante sala de reuniones ministeriales y bilaterales.

Cuenta con diferentes objetos históricos como dos platos de loza recuperados de la corbeta Esmeralda, el óleo de Cosme San Martín y la última carta manuscrita enviada por Arturo Prat Chacón a Carmela Carvajal, su esposa.

Este salón fue el más dañado por el terremoto de 2010.

Capilla[editar]

Capilla del palacio.

La ubicación actual de la Capilla está consignada en los más antiguos planos del Palacio, aunque en su existencia ha sufrido diversas variaciones.

La conclusión del altar y la decoración de sus muros fue completada en 1808 por Juan José de Goycolea, discípulo de Toesca. Aunque originalmente fue concebida con doble altura sobre su ingreso norte, para que el Superintendente y su familia fuesen a misa diaria sin salir de su residencia, ésta fue suprimida en la remodelación de 1845, para dar más amplitud al sector presidencial del segundo piso. Pese a ello continuó sirviendo como capilla, asistida por los capellanes de la Presidencia.

Bajo el mandato de Manuel Montt, se utilizó por primera vez para un servicio familiar, con el casamiento de una de sus hijas. También se casó en esta capilla, sin gran pompa, la hija del presidente Arturo Alessandri Palma en 1924, la víspera de su partida al exilio. Con posterioridad, la Capilla y su capellán se trasladaron al sector presidencial de los altos, y tras ocupar distintas dependencias fue suprimida a mediados del siglo XX.

Restaurada nuevamente al costado del Patio de Honor, tiene un altar neoclásico de madera policromada que imita falso mármol. El lugar principal lo ocupa una imagen de Jesús Crucificado que permaneció durante largos años en el antiguo monasterio de las monjas de Santa Clara, en la Alameda. Tallada en madera y posiblemente fabricada en Quito, constituye una excelente obra del siglo XVII.

En los muros se observan cuatro lienzos con escenas de la vida de santos dominicos. Estos forman parte de una gran serie de más de cien pinturas, que la Orden de Santo Domingo de Santiago encargó a los artistas quiteños Antonio Palacios y Ascencio Cabrera, entre 1837 y 1841.

También destacan por su calidad como imaginería religiosa una imagen filipina de la Virgen del Carmen, fabricada en los talleres de los Agustinos en siglo XVIII en Manila, y una imagen del Sagrado Corazón, réplica del original del siglo XVIII hecha por Pompeo Girolamo Battoni.

En abril de 1987, este lugar recibió la visita del papa Juan Pablo II, acompañado por el general Augusto Pinochet, donde se detuvo a orar unos instantes arrodillado, y luego se volvió para bendecir a los presentes.

Barrio Cívico[editar]

Vista desde la Plaza de la Ciudadanía.

La expresión las cuatro cuadras (o manzanas) en torno a La Moneda se usa para referirse a alguna acción del gobierno o la Presidencia. Este apelativo tiene su origen a que en torno a La Moneda se construyó el Barrio Cívico de Santiago, ubicándose los principales ministerios y dependencias del Estado (Ministerio de Defensa, de Hacienda, de Obras Públicas, de Agricultura, de Justicia, la Contraloría General de la República, la Intendencia de la Región Metropolitana de Santiago, el Banco del Estado y muy recientemente la Cancillería).

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Programa City tour de canal 13 cable, domingo 30 de mayo de 2010.

Referencias[editar]

  1. «La “tercera casa” presidencial que descubrió Piñera», artículo del 3 de agosto de 2011 en el diario El Dínamo (Chile).
  2. Gobierno de Chile. Tour virtual al Palacio de La Moneda, sección 02 Puerta de Palacio.
  3. "Palacio de la Moneda", Ed. Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos, Santiago, 1° edición de 1983, página 20. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  4. "Palacio de la Moneda", op. cit., página 27. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  5. Encina, po. cit., Vol IX, pp. 14, señala como año de su nacimiento, 1745; y de la escritura de su segundo apellido, "Rechi".
  6. Encina, Francisco Antonio, "Historia de Chile", vol. VIII, página 43, Ed. Ercilla, Santiago, 1983.
  7. "Palacio de la Moneda", op. cit., página 31. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  8. http://web.archive.org/web/http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,38035857_0_210755982_1,00.html www.icarito.cl: Palacio de La Moneda]
  9. Encina, op. cit., vol. IX, página 14.
  10. "Palacio de la Moneda", op. cit., página 34. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  11. "Palacio de la Moneda", op. cit., página 43. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  12. Palacio de La Moneda (1° edición). DIBAM Chile. 1983. p. 43-44 |página= y |páginas= redundantes (ayuda). 
  13. Encina, op. cit., vol. XXII, página 198.
  14. "Palacio de la Moneda", op. cit., página 50. Textos de Hernán Rodríguez Villegas.
  15. «La supervivencia del departamento de Jorge Alessandri en Phillips 16». La Tercera. 23 de enero de 2011. Consultado el 22 de marzo de 2017. 

Enlaces externos[editar]

Vista panorámica del Patio de los Naranjos (Interior del Palacio).